Mostrando entradas con la etiqueta Drogas: usos medicinales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Drogas: usos medicinales. Mostrar todas las entradas

26.6.23

Ya es oficial: Europa está inundada de drogas... "En todas partes, en todo, en todos"... Esta es la escalofriante conclusión del informe anual 2023 del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías... prácticamente cualquier sustancia psicoactiva puede encontrarse en el mercado, y nadie puede escapar a su creciente disponibilidad y a sus consiguientes efectos nocivos... Se están incautando cantidades récord de drogas, las existentes son cada vez más potentes y siguen apareciendo nuevas drogas sintetizadas

 "Esta es la escalofriante conclusión del informe anual 2023 del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), según el cual las drogas ilegales están en todas partes, prácticamente cualquier sustancia psicoactiva puede encontrarse en el mercado, y nadie puede escapar a su creciente disponibilidad y a sus consiguientes efectos nocivos.

Desde el compañero de trabajo que da parte de enfermo hasta el personal sanitario sobrecargado por la presión adicional, pasando por los adolescentes engañados para delinquir y los presupuestos de bienestar social de los gobiernos, el impacto del complejo y oscuro mercado europeo de las drogas se deja sentir en todos los rincones del continente.

El informe es "un duro recordatorio de que los problemas de las drogas ilícitas están presentes en toda nuestra sociedad", declaró Alexis Goosdeel, Director del OEDT, en un comunicado publicado junto con el informe.

Se están incautando cantidades récord de drogas, las existentes son cada vez más potentes y siguen apareciendo nuevas drogas sintetizadas.  

La Comisaria Europea de Interior, Ylva Johansson, se declaró "profundamente preocupada por el hecho de que las sustancias que se consumen hoy en Europa puedan ser aún más perjudiciales para la salud que en el pasado".

Para Europa, eso hace aún más difíciles los retos de atajar el consumo de drogas y la delincuencia asociada.  

Desde el envejecimiento de los consumidores de opio hasta la aparición de nuevas drogas sintéticas de efectos nocivos desconocidos, he aquí seis puntos clave del informe.
Incautaciones récord

En primer lugar, las cantidades. En toda Europa se están incautando cantidades récord de drogas establecidas, al tiempo que han aparecido en el mercado multitud de sustancias hasta ahora inéditas.

En 2021, las cantidades de resina de cannabis (816 toneladas) y hierba de cannabis (256 toneladas) incautadas en la UE alcanzaron su nivel más alto en una década.

La cantidad de heroína incautada por los países de la UE se duplicó con creces en 2021 en comparación con el año anterior, alcanzando las 9,5 toneladas, mientras que Turquía incautó la cifra récord de 22,2 toneladas.

Y los países de la UE se incautaron de una cantidad récord de cocaína -más de 300 toneladas- en 2021: 96 toneladas en Bélgica, 72 toneladas en los Países Bajos y 49 toneladas en España.

Mientras tanto, las drogas de nueva creación llegan a las calles a un ritmo vertiginoso, planteando nuevos retos para la salud pública.

En 2022 se notificaron en la UE 41 nuevas sustancias psicoactivas (NSP) -productos químicos que no se habían visto antes en el mercado-, lo que eleva a 930 el número total de NSP vigiladas por el OEDT.

Fábricas europeas de cocaína

La cocaína es el estimulante ilícito más consumido en Europa: unos 3,7 millones de adultos la consumieron el año pasado. Y ahora, la fabricación del polvo blanco, desarrollado a partir de las hojas de coca, también está ganando protagonismo en Europa.

Según el informe, en 2021 se desmantelaron 34 laboratorios de cocaína, frente a los 23 de 2020, algunos de ellos a gran escala.

Amberes sigue siendo un punto de entrada favorito para la cocaína procedente de otros lugares, ya que los datos preliminares de 2022 muestran que el volumen incautado en el puerto ha aumentado a 110 toneladas (frente a las 91 toneladas de 2021), y los análisis de aguas residuales muestran los niveles de consumo más altos también en esa ciudad.

Sin embargo, los grupos de traficantes de cocaína se dirigen cada vez más a los puertos más pequeños de la UE y los países fronterizos, que pueden ser más vulnerables a las actividades de narcotráfico.

"Esto puede ayudar a explicar el hecho de que, a pesar de las grandes incautaciones, la pureza de la cocaína al por menor sigue siendo alta según los estándares históricos y su precio es estable", concluye el informe.

Cannabinoides sintéticos

Productos como Spice y K2 pueden parecer cannabis seco, pero en realidad son otras plantas o hierbas rociadas con cannabinoides sintéticos, desarrollados para actuar en la misma parte del cerebro que el cannabis y tener efectos psicoactivos.

 Estas drogas son cada vez más comunes en Europa: al menos 13 países europeos, sobre todo Alemania y Suecia, han notificado un aumento de las denuncias de este tipo de drogas.

Los consumidores pueden pensar que están consumiendo cannabis, pero los cannabinoides sintéticos son sustancias muy potentes, afirma el informe, y los productos adulterados conllevan riesgos de intoxicación.

Y advierte de que esto podría ser sólo la punta del iceberg, ya que es probable que estas sustancias estén más ampliamente disponibles pero pasen desapercibidas.
La difusión de los psicodélicos terapéuticos

Es probable que la primera droga legal derivada de hongos mágicos esté a un par de años vista.

 Pero el revuelo en torno a las posibilidades terapéuticas de la psilocibina, así como de otras drogas psicodélicas en desarrollo clínico para enfermedades mentales, ya está teniendo un efecto indirecto.

"Hay pruebas de que se están llevando a cabo programas no regulados, tanto en la Unión Europea como en otros lugares, en los que el uso de sustancias psicodélicas se incluye como parte de una intervención orientada al bienestar, terapéutica o espiritualmente", afirma el informe.

Según los autores, el revuelo mediático en torno a los psicodélicos "puede fomentar un mayor uso experimental de estas sustancias sin apoyo médico, lo que podría exponer a algunas personas vulnerables al riesgo de sufrir consecuencias adversas".

Envejecimiento de los consumidores de heroína

Las epidemias de heroína de los años setenta y ochenta podrían explicar por qué los consumidores europeos son un grupo envejecido.

Según el informe, más del 60% de las personas que reciben tratamiento con agonistas opiáceos tienen ahora 40 años o más, mientras que menos del 10% tienen menos de 30 años.

Esto significa que los servicios tienen que abordar un conjunto más complejo de necesidades sanitarias en una población cada vez más vulnerable, afirma.

 Entre ellas se incluyen problemas de atención sanitaria asociados al envejecimiento, así como problemas relacionados con la salud mental, el aislamiento social, el empleo y la vivienda.

La agencia insta a los países a desarrollar asociaciones multiinstitucionales eficaces con servicios genéricos de apoyo sanitario y social para estas personas.
El inminente impacto de la prohibición talibán de la amapola

A todo esto hay que añadir la preocupación por el posible impacto de la prohibición talibán de la amapola, anunciada en abril del año pasado.

Afganistán ha sido durante mucho tiempo el principal proveedor mundial de opio y, una vez que se interrumpa gran parte de ese suministro, es probable que los traficantes recurran a otras fuentes, a menudo más peligrosas.

En Estados Unidos, la heroína ha sido desplazada en gran medida por el fentanilo de fabricación ilegal, un opioide sintético mucho más potente. El riesgo de sobredosis es mucho mayor con el fentanilo.

"Aunque es demasiado pronto para saber cómo afectará la prohibición al mercado europeo de la heroína, se teme que cualquier escasez en la disponibilidad de la droga pueda estar asociada a un aumento de la oferta y la demanda de opioides sintéticos", afirma el informe."               (Helen Collis , POLITICO, 16/06/23; traducción DEEPL)

30.5.22

El Congreso avalará el uso del cannabis solo con fines terapéuticos... El Parlamento pedirá a Sanidad que autorice la comercialización de preparados de la planta

 "El Congreso de los Diputados se dispone a dar el primer paso para avalar un uso más generalizado de fármacos derivados del cannabis con fines terapéuticos. Los socialistas van a presentar una propuesta de resolución en este sentido a la comisión parlamentaria que se creó hace un año para estudiar el asunto. 

El texto recomienda al Ministerio de Sanidad autorizar el uso de preparados o extractos de la planta del cáñamo “para poder dar respuesta a aquellos pacientes a los que se les prescriba a través de los canales establecidos”. El PSOE señala que España se equipararía así a los 10 países de la UE que ya tienen regulado el mercado medicinal del cannabis. El Ministerio de Sanidad se había comprometido previamente a seguir las recomendaciones de la comisión.

El PSOE tendrá ahora que someter su propuesta al resto de grupos, aunque existe un amplio consenso en la Cámara sobre la necesidad de regular los fármacos elaborados a partir del cannabis. En junio del año pasado, cuando el PNV presentó la iniciativa a fin de crear la comisión cuyos trabajos ahora concluyen, solo el PP y Vox se opusieron rotundamente. Durante los trabajos de la comisión, que ha escuchado a expertos y pacientes, los populares, sin embargo, han matizado sus posiciones, según fuentes parlamentarias.

Además de la izquierda y los nacionalistas vascos, también Ciudadanos es favorable, en el caso de este último grupo incluso a legalizar completamente la droga con fines recreativos. La posibilidad de una legalización que vaya más allá de lo terapéutico estaba fuera del objeto de la comisión, aunque las conclusiones del PSOE no dejan lugar a dudas de que el partido mayoritario del Gobierno persiste en su negativa. El texto socialista alude expresamente a la necesidad de evitar que la elaboración de estos derivados pueda contribuir a “una mayor disponibilidad y consumo fuera del contexto sanitario”. “No queremos hacer nada que pueda incrementar la oferta y el consumo, como ha ocurrido en otros países”, señalaron fuentes parlamentarias socialistas.

Actualmente en España ya se comercializan dos fármacos elaborados a partir de la planta. Con la propuesta que el Congreso elevará a Sanidad se pretende facilitar la comercialización “al por mayor” de “extractos o preparados estandarizados de cannabis como los que están disponibles en otros países europeos”, entre ellos Alemania, Italia, Portugal o Dinamarca. El texto recuerda que en 2020 la Convención sobre Drogas de la ONU suavizó su consideración del cannabis a la vista de sus posibilidades medicinales en determinados casos.

Entre las recomendaciones figura la arbitrar medidas para que las farmacias hospitalarias “puedan elaborar fórmulas magistrales para su uso directo en determinados casos”. También se sugiere la creación de un registro central de todos los pacientes que estén siendo tratados con ese tipo de preparados a partir de los datos que suministre a Sanidad cada uno de los servicios autonómicos de salud.

 Será la Agencia Española del Medicamento la que deberá regular el modo en que se podrán prescribir estos productos, así como las fórmulas elaboradas en las farmacias. El texto que votará el Congreso insta a Sanidad a promover la formación de los médicos en el uso terapéutico de esta droga.

Cannabis para dolencias concretas

La propuesta del PSOE subraya que la eficacia médica de los derivados del cannabis está muy centrada en unas pocas dolencias. “La evidencia científica es limitada y está restringida a algunos diagnósticos”, apunta el texto. Los fármacos ya disponibles en el mercado se dirigen a combatir patologías asociadas a la esclerosis múltiple y algunas formas de epilepsia. “De ellos se han beneficiado miles de pacientes”, subraya el borrador de informe parlamentario. La Agencia Española del Medicamento hace tiempo que viene expidiendo permisos para el cultivo controlado de la planta con el fin exclusivo de elaborar esos productos.

El poder curativo del cannabis también está comprobado en el caso de los dolores neuropáticos. Pero los fármacos disponibles en la actualidad no están indicados para esa patología, uno de los motivos principales esgrimidos por el PSOE para dar el paso de autorizar nuevos productos. Hasta el momento no se habían presentado más solicitudes para comercializar otros derivados. Tampoco la gran industria farmacéutica ha hecho ensayos clínicos al respecto y no se prevé que saque ningún producto a corto plazo, de ahí que se pretenda permitir el uso de preparados específicos en los servicios farmacéuticos de los hospitales.

 La propuesta que ahora examinará el Congreso está repleta de cautelas para prevenir que una medida así no acabe fomentando otro tipo de comercio con los derivados del cáñamo. Obliga a la propia comisión parlamentaria a hacer una evaluación anual de cómo está funcionando la regulación. Lo mismo deberán acometer la Agencia Española del Medicamento, a partir de los datos de las comunidades autónomas, y la Delegación Nacional del Plan sobre Drogas. A esta última se la insta más específicamente a incluir en ese estudio anual datos sobre “la frecuencia de consumo en población adolescente y adulta, los indicios de consumo intensivo, los indicios de consumo problemático y las personas que acuden a tratamiento especializado con el cannabis como sustancia principal”.

“Es un esquema aplicado en otros países”, enfatizan los socialistas. “Nos parece que así podemos intentar aliviar las dolencias de determinadas personas sin crear situaciones que puedan generar nuevos problemas”.

Ningún otro paso hacia la legalización

Los socialistas se afanan en desmentir que la autorización de los preparados a partir de cannabis con fines medicinales sea el primer paso para una legalización más amplia de esta droga. El PSOE quiere desligar lo que entiende como “dos debates distintos”, aunque “algunos lo mezclen”.  (...)"            (Xosé Hermida , El País, 30/05/22)

 

23.4.21

Un tetrapléjico con dolor crónico: “Pido marihuana para tener una vida digna”. El gallego Juan Manuel Rodríguez Gantes solicita a Sanidad una licencia para cultivar cánnabis porque es lo único que alivia su sufrimiento físico

 "Juan Manuel Rodríguez Gantes consume entre 30 y 50 gramos de marihuana al mes “para tener una vida digna”. Este gallego de 49 años, tetrapléjico desde hace 30, asegura que solo el cánnabis consigue erradicar de su cuerpo los fuertes y crónicos dolores que padece. No puede cultivarlo para su consumo porque la residencia pública de discapacitados en la que vive no se lo permite y está condenado a acudir al mercado negro.

 “Me puedo llegar a gastar hasta 400 euros al mes, más de la mitad de mi pensión, y la maría que me venden unas veces es buena y otras, mala”, explica. “Con la pandemia, para colmo, hay menos cantidad y han subido los precios: este año me he tirado temporadas aguantando el dolor por no poder conseguirla”.

 Cultivar cánnabis para consumo propio está despenalizado en España, pero no es una salida para Rodríguez Gantes porque reside en el Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física de Ferrol, dependiente del Imserso. 

En 2012 montó en su cuarto una pequeña plantación dentro de un armario de cultivo (un invernadero pequeño para cultivo en interiores), pero no llegó ni a la segunda cosecha. La dirección del centro lo denunció y, como en aquella época no podía desplazarse, acabó declarando ante el juez postrado en la cama y acusado de un delito contra la salud pública.

Aquel procedimiento fue archivado por tratarse de un cultivo para autoconsumo y el juez dio un consejo extraoficial a Rodríguez Gantes para ahorrarse problemas en el futuro: “Me dijo que no volviera a hacerlo en un centro público, que me buscase una casa particular”.

 Hace tres años recibió la visita en su residencia de varios agentes de la policía secreta. Le quitaron toda la marihuana que guardaba y le cayó una multa. “El acoso policial es tremendo. Por la calle tengo miedo de que me paren porque suelo llevar conmigo un canuto o dos. Y mientras, ni el Gobierno ni ninguna farmacéutica me dan una solución a mis dolores”.

 Para intentar liberarse de esta tensión añadida a su enfermedad, Rodríguez Gantes ha emprendido una lucha burocrática. Ha solicitado formalmente a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) una autorización para autocultivo de cánnabis con fines médicos. De este tipo de licencias disfrutan actualmente ocho empresas, aunque la ley de 1967 que regula el cultivo de cánnabis prevé que puedan ser solicitadas también por particulares.

La petición de Rodríguez Gantes incluye varios informes médicos sobre cómo el consumo de cánnabis ha mejorado su estado de salud. El paciente, argumenta el documento, ha encontrado “el nivel de consumo adecuado” para paliar no solo la rigidez, los calambres y los espasmos que le provoca la lesión en su médula espinal, sino también la ansiedad, el insomnio y el bajo estado de ánimo que arrastraba a consecuencia de los dolores. Antes de la marihuana, este tetrapléjico gallego tomaba hasta 40 pastillas para sobrellevar el sufrimiento y padecía multitud de efectos secundarios como vértigos y somnolencia, relata. Con el cánnabis, la ingesta de comprimidos ha bajado a una docena y ha recuperado la lucidez que le permite disfrutar de un día a día “más o menos normal”.

La AEMPS, sin embargo, ve un encaje “muy difícil” a su solicitud. El organismo dependiente del Ministerio de Sanidad sostiene que como en España no está permitido el uso de cánnabis medicinal, no es posible autorizar el autoconsumo con esta finalidad. Quienes obtienen una de sus licencias para cultivar la planta con fines médicos, esgrime la agencia, están obligados a exportar la cosecha “a países donde se hayan establecido programas de uso médico”.

 

Héctor Brotons, abogado de Rodríguez Gantes, critica que la regulación del cánnabis medicinal en España es “incompleta, ambigua y restrictiva” y sus carencias obligan a “innumerables” enfermos a utilizar vías “oficiosas” para acceder a la planta. La ley se basa en una norma aprobada en plena dictadura franquista, la Ley 17/1967, que incorporó a la legislación española un convenio de 1961 de la ONU sobre estupefacientes que ya ha sido modificado. “Debería actualizarse”, reclama este abogado especializado en derecho penal, salud pública y políticas sobre cánnabis, que apela a los derechos humanos: “No es solo una cuestión de salud, sino también del derecho de cada persona a proteger su salud como considere. La dignidad forma parte de la salud y los convenios de derechos humanos están por encima de los convenios contra la droga”. Hace poco más de un año la industria del cánnabis medicinal se reunió en Madrid y también reclamó al Gobierno su legalización.

La AEMPS defiende que en casos como el de Rodríguez Gantes lo ideal sería usar medicamentos elaborados con cánnabis. “Permitir que los particulares cultiven cánnabis para consumo personal con fines médicos puede presentar riesgos para la salud”, sostiene. La agencia aduce que el proceso de aprobación de un medicamento es el que garantiza que existen “evidencias científicas de la relación beneficio-riesgo”, proporciona “una calidad constante y contrastada por un fabricante autorizado” e incorpora “mecanismos de supervisión” a través de la farmacovigilancia. Su prescripción, agrega, conlleva además un seguimiento por parte de un facultativo.

El abogado de Rodríguez Gantes responde que en España solo existe un fármaco aprobado que se elabora con cánnabis, el Sativex, y lograr su prescripción no es fácil. Según la ficha técnica de la propia AEMPS, está indicado para mitigar los espasmos y la rigidez muscular que provoca la esclerosis múltiple. “La situación legal y administrativa en la que se encuentra el cánnabis en el Estado español impide que los especialistas de la salud puedan referenciar tratamientos a pacientes y usuarios como Juan Manuel y, consecuentemente, impide poder tenerla como una alternativa a la medicina y opiáceos tradicionales”, señala la solicitud de licencia de Rodríguez Gantes. (...)"                   (Sonia Vizoso, El País, 20/04/21)

17.8.20

España exportará cannabis a Alemania con Juan Abelló como principal beneficiado

 "España sigue sin regular el consumo de cannabis. Pero exportará este controvertido producto a Alemania. Según confirma a Vozpópuli la Agencia del Medicamento alemana (BfArM, por sus siglas en alemán), las empresas germanas podrán desde esta semana importar productos relacionados con la marihuana para su uso medicinal. 

Una decisión que favorece, principalmente, al empresario Juan Abelló. Linneo Health, la empresa que controla junto al fondo británico GHO, es el principal productor de cannabis con licencia en España.  

"Podemos confirmar que empresas con sede en Alemania han obtenido permisos para importar cannabis con fines médicos desde España", detallan desde la agencia alemana a este medio. Una decisión que surge porque tres empresas alemanas habrían solicitado a la BfArM la importación de cannabis desde este mercado, según detalla la publicación especializada Cannabis Industry Journal.

Un mercado que tiene un gran potencial. Según el informe 'The European Cannabis Report' de la consultora Prohibition Partners, el sector del cannabis moverá en Alemania un total de 16.200 millones dentro de 10 años: 7.700 millones con fines médicos y 8.500 millones con fines recreativos. Un país que, como matizan fuentes del sector consultadas por este medio, está inmerso en un proceso de apertura al consumo regulado del cannabis y exige vías de importación. 

Las empresas españolas, junto a las de Portugal, Grecia, Polonia e Italia, pretenden tomar posiciones en este negocio en Alemania. En España, además de la empresa de Abelló, Cáñamo y Fibras Industriales, conocida como Cafina, también cuenta con la licencia para cultivo con fines médicos por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). 

También tiene licencia para el cultivo la alicantina Medalchemy y la madrileña Oils4cure. Aunque, según detallan los diferentes lobbys del sector del cannabis en España, la empresa más preparada para esta apertura en Alemania es Linneo Health. Con sede en Madrid, es la única compañía farmacéutica que tiene un producto preparado y puede presumir de tener cierta ventaja sobre sus competidores en España, ya que fue la primera que consiguió la licencia. (...)

La empresa tiene cuatro hectáreas en Toledo, Albacete y Ciudad Real dedicadas a las flores de cannabis. Sin registrar ventas en su único ejercicio publicado en el Registro Mercantil, se espera que en 2020 lance su primer producto y que la vía de exportación en Alemania potencie sus ventas. Un situación que ni Linneo Health ni Torreal ni la propia AEMPS han querido valorar ante las preguntas de este medio. "                   (Alberto Sanz, Vox Populi, 13/08/20)

22.10.19

Las sobredosis de medicamentos opioides causan más de 1.000 muertes al año en España

"Más de 7.000 personas han muerto en España entre 2010 y 2017 por sobredosis relacionadas con medicamentos opioides, según datos del Observatorio del Dolor de la Universidad de Cádiz a los que ha tenido acceso EL PAÍS. 

La tendencia durante estos años ha sido al alza: los 700 fallecimientos anuales registrados a principios de esta década han pasado a ser más de 1.000 en los dos últimos ejercicios con datos disponibles. El incremento global asciende al 52% y es mayor entre las mujeres, que partían de unas tasas inferiores pero cuya mortalidad casi se ha duplicado. 

Según esta información, más de dos tercios de muertes se producen por envenenamiento accidental, mientras que en el resto la intoxicación es voluntaria. Los grupos más afectados son hombres de mediana edad y mujeres de más de 65 años.

 Esta es la primera vez que se publican en España datos sobre las muertes relacionadas con opioides, un indicador más conocido por su acrónimo en inglés (ORD). Una investigación del Observatorio —centrada en este caso solo entre 2013 y 2016— concluye que las ORD constituyen en España un “problema con importantes costes sociales” que “requieren una especial vigilancia” y causan “la pérdida de 30.000 años de vida anuales”, otro indicador que mide el impacto de la mortalidad prematura en una población.

 La catedrática de la Universidad de Cádiz Inmaculada Failde, autora principal, detalla que el objetivo de “este primer estudio hecho en España” sobre las ORD es “comparar los resultados obtenidos con la misma metodología con los publicados en Estados Unidos”. El trabajo concluye que “es muy poco probable” que España repita la crisis ocurrida en la otra orilla del Atlántico, donde una epidemia de adicciones lleva años causando más de 50.000 muertes anuales.

 Precisamente estos días se dirime en Ohio una macrocausa contra la industria farmacéutica del país, que puede llegar a pagar casi 50.000 millones de euros de indemnización a los demandantes. “Las tasas de mortalidad estandarizadas en Estados Unidos han sido entre ocho y 12 veces más elevadas que en España”, recalca. La fuente de los datos usada por el Observatorio, al igual que en estudios equiparables a nivel internacional, es la Clasificación Internacional de Enfermedades. (...)

Sobre las causas de estas tendencias, el trabajo no ofrece respuestas, ya que este “no era era su objetivo” ni la fuente de datos “permite obtenerlas”. Tampoco existen otras investigaciones en España que aporten demasiada luz al fenómeno. 

Sobre los mayores de 65 años, el Ministerio de Sanidad y los expertos consultados coinciden en que “el envejecimiento de la población” aumenta la incidencia de enfermedades susceptibles de ser tratadas con opioides. “Y a mayor uso de opioides mayor riesgo de efectos secundarios, también de los más graves”, coinciden estas fuentes. (...)

El debate que rodea a los opioides resulta a veces “delicado” e “incómodo”, admiten la mayoría de expertos y cargos públicos consultados. La razón es que las dantescas cifras de muertes en Estados Unidos se solapan sobre la realidad española. “Aquí había miedo y rechazo a tratar al dolor. 

La gente sufría de forma innecesaria y hemos avanzado mucho en los últimos años”, afirma Luis Sordo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. “Seguro que hay cosas que mejorar, pero ahora el miedo es que los errores de Estados Unidos los acaben pagando los pacientes españoles”.  (...)

En este sentido, Failde apuesta por “contar con sistemas de registro precisos sobre consecuencias y circunstancias de consumo”. Esto, en su opinión, permitiría “evitar situaciones de alarma injustificadas que puedan llevar a un descenso de la prescripción cuando esta sí está justificada”. En sentido contrario, “también permitiría detectar situaciones de consumo irresponsable en poblaciones vulnerables”, concluye la investigadora.

Canos advierte de que “los nuevos opioides sintéticos, con menos efectos secundarios y fáciles de usar, seguramente han suscitado una confianza irreal en la inocuidad de algunas de estas presentaciones”. “En los últimos años ha aumentado forma notable la prescripción, en algunos casos de forma alejada a las indicaciones y con poco control sobre los pacientes”, lamenta. Sin embargo, la especialista descarta que “la mayor prescripción de opioides registrado en España se haya visto acompañado de un problema significativo de adicciones, sin negar la evidencia de que esta existe en algunos casos”. Para evitarlo, y aumentar la seguridad del enfermo frente a una posible sobredosis, Canos estima “imprescindible el seguimiento exhaustivo de cada paciente, especialmente de los que consumen las presentaciones con mayores riesgos”. (...)"                      (Oriol Güell, El País, 21/10/19)

4.7.19

La historia del pequeño pueblo de Canadá que se ha convertido en líder mundial del cultivo de marihuana

"El aroma a almizcle inunda las paredes de las oficinas centrales de Canopy Growth, la mayor empresa del mundo en cultivo de cannabis. El hangar es una antigua fábrica de chocolate Hersheys abandonada en Smiths Falls, en Canadá. Las innumerables habitaciones rebosan de filas de frondosas plantas de marihuana en diferentes fases de maduración, bajo la luz intensa de las lámparas, meciéndose con la brisa que producen docenas de ventiladores.

Un empleado lleva en un carro cientos de cigarros. Otro carro lleva 25 bolsas grandes de capullos de cannabis secos de alta calidad, cada uno pesa un kilogramo y está valorado en el mercado en unos 167.000 euros. Si existe un Willy Wonka de la marihuana, es el codirector ejecutivo de Canopy Growth, Bruce Linton.

Habla a toda velocidad y los ojos le brillan al pasear por este edificio, que costó 100.000 euros reformar. "Cuando comencé con esto, era literalmente la peor idea del mundo, porque no existía un mercado", afirma. "No había leyes y no había pacientes a nivel oficial. No me animaba a contárselo a mi madre. Estaba iniciando un negocio de cannabis. Ahora, ella es una paciente que consume cannabis medicinal, y se ha convertido en una especie de camello porque les da consejos a todas sus amigas".

Durante la entrevista con The Guardian, Linton recibe una llamada de la reina estadounidense de la economía, Martha Stewart. Canopy tiene un acuerdo con Stewart para crear juguetes con cannabis para que mueran mascotas con ansiedad. "Martha, me vas a matar, pero tengo que llamarte más tarde", se disculpa. Canadá legalizó el cannabis medicinal en 2001, pero el reciente auge de la marihuana se debe a un cambio normativo de 2013 que en la práctica creó un mercado comercial.

Fue en 2018 cuando Canadá se convirtió en el segundo país del mundo, después de Uruguay, en legalizar el cannabis para uso recreativo. Docenas de países, incluida Alemania, avanzan en su legislación sobre la marihuana medicinal.

En menos de seis años Linton ha construido una empresa valorada en el mercado en 12.900 millones de euros. La líder de este negocio a nivel global. Canopy todavía no ha dado beneficios, pero los ingresos del año pasado superaron los 150 millones de euros. Más de la mitad provienen de Tweed, su marca de cannabis para uso recreativo, y eso que la nueva legislación entró en vigor a mediados del año pasado.

El Silicon Valley de Ontario

El éxito de la empresa también está transformando Smiths Falls, un antiguo pueblo fabril ubicado unos 80 kilómetros al suroeste de Ottawa, en el este de Ontario. "Smiths Falls es un pueblo muy conservador", explica Tracy, dueño de una empresa de taxis. "Aquí podría presentarse como candidato conservador el mismo diablo y ganaría. Algunas personas pensaron 'Dios mío, ¿van a cultivar marihuana aquí?' Pero ahora que la empresa genera tanto empleo, ya nadie se opone", afirma. 

Construido por la misma población de Ontario que montó el ferrocarril y cavó los canales, el pueblo de Smiths Falls había perdido grandes empresas, como la RCA, que sacó los primeros álbumes de los Beatles que se vendieron en Norteamérica. La caída de la actividad fue produciéndose poco a poco: cerró el Hospital Escuela de Ontario, una fábrica de herramientas Stanley y una fábrica metalúrgica. En 2008, la chocolatera Hersheys terminó por condenar el pueblo al olvido. 

La vicealcaldesa, Wendy Alford, trabajó en la fábrica de Hersheys, en la línea de producción de mantequilla de cacahuete, y asegura que cuando Canopy Growth ocupó la antigua fábrica "cambió la vida" del pueblo.

La empresa tiene 1.300 empleados, de los que 800 son habitantes de Smiths Falls, casi un 10% de la población. También hay beneficios económicos indirectos, explica Alford: "Sus camiones de transporte necesitaban neumáticos nuevos y fueron todos a la tienda de Hank, y con eso le han salvado el año. Ahora Hank está contratando empleados nuevos". 

Algunos de los empleados más veteranos recibieron participación accionarial cuando las acciones valían el 1% de su valor actual. Es como el auge tecnológico de Silicon Valley, aunque en menor escala.

Alford admite que el dinero del cannabis ha gentrificado el pueblo, porque la subida de los precios ha obligado a algunos residentes de bajos ingresos a dejar viviendas que antes podían alquilar. Sin embargo, no parece haber mucha oposición a la presencia de Canopy en el pueblo. Los habitantes discuten más sobre si se debería aparcar en paralelo a la acera o a 45 grados.

Linton quiere replicar la transformación de Smiths Falls en Reino Unido, donde la empresa acaba de desembarcar. Canopy es propietaria de la filial británica Spectrum Biomedical UK, hace poco invirtió 48 millones de euros en la empresa de belleza This Works, con el objetivo de sacar una línea de productos fabricados con CBD, el componente no psicoactivo del cannabis convertido en tendencia terapéutica a nivel mundial.

Canopy también se ha asociado con la Fundación Beckley, el grupo activista británico que durante mucho tiempo presionó para lograr una reforma legislativa sobre las drogas y ha sido pionero en la investigación de sustancias psicodélicas.

Sin embargo, Canopy apenas suministra cannabis medicinal en Reino Unido. En noviembre del año pasado, tras una prolongada campaña de padres con niños con epilepsia severa, se modificó la ley para permitir el cannabis para uso medicinal. Las condiciones eran tan estrictas que, según los grupos de activistas, hacen que la ley acabe siendo excesivamente restrictiva. Un especialista debe firmar la receta incluso antes de importar el producto.  (...)

Pocos estudios sobre los efectos del cannabis

Igual que muchos miembros de la industria del cannabis, Linton también promueve la marihuana como una alternativa a los opioides, los analgésicos derivados de la heroína que han generado una multitud de adictos y han provocado muchas muertes por sobredosis, especialmente en Estados Unidos y Canadá. 

Hay evidencias anecdóticas de que el cannabis puede tratar el dolor, el insomnio, la ansiedad y las nauseas, entre otros síntomas, pero hay pocos estudios científicos que hayan comprobado sus beneficios. Esta falta de investigación puede deberse a que a las empresas farmacéuticas no les interesa hacer estudios sobre productos que no pueden patentar.

"Esto nunca se ha enseñado en las facultades de Medicina y no proviene de un proceso de inventar una molécula y luego estudiarla para ver si mata a la gente", critica Linton. "Las objeciones son siempre las mismas, que hacen falta estudios científicos. Tenemos referencias de 71 estudios revisados por médicos, estamos llevando a cabo nuestros propios estudios y tenemos datos de 80.000 pacientes que han consumido nuestros productos hasta durante seis años. La gente siente alivio", remarca.

La red de clientes de Canopy es una oportunidad excepcionar para recolectar datos sobre pacientes y los productos que utilizan. La empresa cuenta con tecnología avanzada para conectar cada producto a su planta madre. La Inteligencia Artificial hace que las lámparas estén encendidas el tiempo justo y controlan que la temperatura sea constante.  (...)

Los 150.000 kilogramos de cannabis que producen cada año, aquí y en otros invernaderos enormes, se trasladan en camiones blindados custodiados por guardias de seguridad armados. Cada vehículo puede transportar productos por valor de hasta 17 millones de euros, desde los tradicionales capullos secos similares a los que se pueden comprar en la calle, hasta aceite de cannabis y cápsulas de tipo farmacéutico.

Se espera que en diciembre entre en vigor una nueva legislación que permitirá producir bebidas de cannabis, cigarros electrónicos y comestibles como gominolas y chocolates. Estos productos se venderán en la cada vez mayor red canadiense de tiendas de productos de cannabis. Son tiendas impolutas que recuerdan más a una tienda Apple o una perfumería de lujo que a una guarida de inmoralidad.

El objetivo: entrar en el mercado estadounidense

Entrar en el mercado estadounidense es el objetivo más importante en el futuro cercano de Canopy. La empresa ha firmado un acuerdo de 3.000 millones de euros para comprar la empresa estadounidense de cannabis Acreage, de manera que queda en una posición privilegiada para captar parte del mercado estadounidense si se abre más adelante.

Varios estados de EEUU han legalizado el cannabis para uso medicinal y recreativo, pero la ley federal todavía lo prohíbe. Eso hace que las normativas bancarias impidan mover dinero con esos fines,  así que ni hablar de montar una empresa que opere en más de un Estado. (...)"                    (Rob Davies, eldiario.es, 02/07/19)

11.12.17

La epidemia de opiáceos le cuesta a EEUU medio billón de dólares en un año

"El abuso de las drogas también tiene una clara consecuencia económica. El Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca acaba de publicar un análisis en el que detalla que las pérdidas generadas por la crisis crecen con rapidez y representaron el equivalente al 2,8% del producto interior bruto en 2015, el último año para el que hay datos disponibles.

 Eso equivale a un coste de 504.000 millones de dólares (cerca de 430.000 millones de euros), una cifra estremecedora, teniendo en cuenta que, por ejemplo, el PIB de toda España es de cerca de un billón de euros.

La cifra más de seis veces superior a lo que se había estimado. El cálculo solía hacerse tomando como referencia factores como las pérdidas de horas trabajadas por la adicción, el incremento del gasto médico o el coste para el sistema judicial para hacer frente a estos delitos. Los expertos que elaboran el estudio señalan que se subestimó las pérdidas por las muertes derivadas de la sobredosis.

Es, como insisten desde el principal órgano que asesora al presidente de Estados Unidos en materia económica, uno de los factores más importantes a la hora de tener una imagen precisa del efecto del abuso de las drogas. Las cifras oficiales estiman que en 2015 se produjeron entorno a 33.000 muertes por sobredosis. Ese año había 2,4 millones de personas adictas a la droga.

El nuevo análisis, sin embargo, se apoya para hacer su estimación en otros estudios en los que indican que el registro oficial de muertes por el consumo de opiáceos es un 24% más alto. Eso elevaría el total para ese año en 41.000 fallecidos. Esta cifra, además, va en aumento. El Centro para el Control de las Enfermedades ya estimó en al menos 53.000 las muertes por sobredosis en 2016.  (...)

El análisis se publica unas semanas después de que el presidente Donald Trump declarara la emergencia sanitaria en EE UU, para así poder movilizar recursos federales al combate de la crisis. El abuso de las drogas fue también un tema central en la reunión de este lunes del gabinete de gobierno. De la cifra total estimada en costes, 431.70 millones corresponden a las muertes. (...)

El abuso de los opiáceos provoca que los jóvenes abandonen sus estudios y no se formen para los empleos del futuro. Los adictos, a su vez se apartan, del mercado laboral y el alto índice de suicidios por las depresiones y las muertes por sobredosis provocan que el mercado laboral se contraiga. Este cóctel, dijo Yellen, explica por qué la tasa de participación laboral esté tan baja."            (Sandro Pozzi, El País, 21/11/17)

25.9.17

Macroplanta de marihuana en Portugal para uso terapéutico: 15.000 metros y 62 toneladas al año

"En el Norte de Portugal, a apenas 200 kilómetros de la frontera con España, se ultiman los preparativos para la que el próximo año se convertirá la mayor plantación de marihuana de la península ibérica. 

Y legal. Tan legal como que cuenta con la colaboración del Gobierno luso, que apoya el proyecto de producción de cannabis para uso terapéutico de la multinacional canadiense Tilray, con una inversión de 20 millones de euros y una previsión de creación de empleo superior al centenar de personas.

Será en en la pequeña Catanhede (Coímbra), una localidad de 7.000 habitantes donde se ubica el parque de biotecnología público Biocant Park. Tilray Portugal, creada en marzo de este año, desarrollará en él su “planta de procesamiento industrial y purificación” del cannabis con fines medicinales, con una producción en 2018 de 62 toneladas

Este mismo mes comenzarán la construcción de las instalaciones para el cultivo y procesamiento del cáñamo, incluidos campos de siembra, un invernadero de 10.000 metros cuadrados y un nave de procesamiento de 1.500 metros cuadrados, con laboratorio y banco genético incluidos. La compañía prevé concluir las obras la próxima primavera.

 Tilray es propiedad de Privateer Holdings, una empresa participada a su vez por Founders Fund, fondo de capital riesgo regentado por Peter Thiel y otras estrellas de Sillicon Valley. Thiel fue fundador de PayPal y se sienta en el consejo de administración de Facebook, compañía de la que fue uno de sus primeros inversores. Su producto estrella tiene más de recreativo que de medicinal. Se llama Marley Natural, una suerte de marihuana premium desarrollada en colaboración con Cedella Marley, hija del mítico Bob Marley, que actualmente solo se comercializa en California.  (...)

Portugal se convertirá así en el principal productor europeo de cannabis terapéutico, dentro de un proyecto denominado EU Campus con el que aspira a alcanzar los 10 millones de clientes y una facturación de 40 millones de euros. En suelo europeo, la competencia de Tilray se llama Bedrocan y MGC Pharmaceuticals, con centros de producción en la República Checa y Países Bajos.

Según declaró a la prensa lusa el presidente ejecutivo de Tilray, Brendan Kennedy, la elección de Portugal para esta inversión se debe a que es un país “con acceso al mercado común y a trabajadores altamente cualificados en el área de la salud biotecnología”, pero sobre todo al clima favorable para el desarrollo de la planta cannabis. “Portugal tiene el clima ideal. El clima fue extremadamente importante en la elección, porque podemos producir productos más adecuados al entorno”, reconoció.

Tilray opera en la actualidad en Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Su proyecto portugués está planteado como su puerta de entrada en Europa, principalmente de cara al mercado alemán, donde se registra un gran incremento del consumo de cannabis medicinal desde de que se autorizó su uso, a principios de año. “Vimos que existe una demanda masiva desde Alemania y necesitábamos construir una gran factoría rápidamente”, explicó Kennedy.

 La empresa exporta sus productos a seis países, aunque prevé introducir sus productos a corto plazo en otros cinco, impulsado por los crecientes cambios en la legislación de distintos estados europeos.

El apoyo del Gobierno de izquierdas portugués ha sido fundamental para lograr la implantación de la canadiense en el norte del país, a pesar de que, al igual que en España, el uso de cannabis para fines medicinales está prohibido en Portugal. A principios de este año, el Bloco de Esquerda, socio del Ejecutivo, avanzó la presentación de iniciativas para legalizarlo tanto para uso terapéutico como recreativo, aunque hasta el momento no ha formalizado ninguna propuesta en ese sentido.  (...)

En la planta portuguesa se realizarán labores de investigación sobre la eficacia medicinal de la marihuana. En la actualidad ya se emplea en casos de estrés postraumático, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc), epilepsia pediátrica y náuseas provocadas por los tratamientos con quimioterapia. Los estudios se realizarán a través de alianzas con investigadores académicos y hospitalarios de Portugal.   (...)

“Cuando la prohibición termine, tenemos la intención de mantener la posición más envidiable en el mercado y generar enormes beneficios, tanto financieros como sociales”, asegura la compañía.

 En los últimos años Estados Unidos ha vivido un proceso de legalización y comercialización del cannabis, la droga ilegal más consumida en el mundo. Colorado, Alaska y Oregón autorizaron su venta al por menor. Washington, por su parte, legalizó el uso de la marihuana para el ocio, aunque su tráfico está prohibido. En total son 23 los estados que permiten su uso médico. 

En España, el Congreso de los diputados aprobó en marzo de este año la creación de una subcomisión parlamentaria que estudie regular el uso terapéutico del cannabis, para que, “basándose en las evidencias científicas, dé garantía en materia de salud a los pacientes”."                    (El Confidencial, 16/09/17)

1.3.13

Europa y Estados Unidos no pueden mantenerse, como países creadores de la demanda de la droga, al margen del problema de violencia creciente en Centroamérica

" La deriva mafiosa del capitalismo ligado las facilidades dadas en los paraísos fiscales, y aún fuera de ellos con dudosas amnistías fiscales como las de nuestro país, para el blanqueo del dinero del lucrativo sector del crimen organizado y a modelos de desarrollo como el macro-proyecto de Eurovegas, ante cuyo empresario capitalista se inclina servilmente el gobierno de España, revela un paisaje aterrador de claroscuros.
 
La perspectiva sobre el problema político que plantea el narcotráfico  debe de ampliarse para llevarse al orden transnacional si se quiere luchar contra la estela de violencia y amedrentamiento que el crimen organizado está imponiendo en todo el mundo, eso sí con intensidades diversas, en una tupida red de complicidades económicas y políticas. Europa y Estados Unidos no pueden mantenerse, como países creadores de la demanda, al margen del problema de violencia creciente en Centroamérica.

 La magnitud del comercio ilícito de las drogas debe ser combatida prestando transparencia  y nitidez a los circuitos del dinero. Tal magnitud representa hoy una amenaza a los Estados democráticos, y por lo tanto, no puede tratarse la cuestión de la drogas meramente desde los tibios enfoques bioéticos ligados a la Salud Pública o desde una visión limitada a la restrictiva seguridad nacional. Son, nos parece, paradigmas parciales y superados por la enormidad de las circunstancias.

 Hay que avanzar hacia una comprensión más acertada del problema y ensayar nuevas alternativas tal y como se proponía en el informe Drogas y Democracia. Hacia un cambio de paradigma de 2009, avalado por los ex presidentes Zedillo, Gaviria y Henrique Cardoso (1). En lo que sigue, intentaré desbrozar algo el terreno del análisis del fenómeno para terminar lanzando el debate sobre las estrategias alternativas.(...)

 El lavado de dinero, no obstante, ha sido uno de los motores de la burbuja inmobiliaria española, y en las zonas turísticas españolas se asientan capos de estas organizaciones convenientemente camuflados en hombres de negocios que son bienvenidos por sus aportes a las economías locales. No hace falta recordar el caso del alcalde de Lloret de Mar que ilustra a la perfección este supuesto. 

El control de los flujos financieros en general, y ligados al narcotráfico en particular, es una asignatura pendiente en Europa y en todo el globo. Los paraísos fiscales aceitan y lubrifican el blanqueo del dinero de la droga que colabora gustosamente al festín orgiástico de la especulación en que se han convertido en las últimas décadas las finanzas internacionales. La hipótesis de la deriva del capitalismo hacia las variantes mafiosas cobra fuerza.  (...)

Esta idea de la trazabilidad, de perseguir la cadena de suministros, se ha aplicado, como decíamos, a los productos de la industria textil con el fin de denunciar, por ejemplo, las condiciones de explotación laboral de las maquiladoras. Pienso que este modelo puede ser aplicado al tema que nos ocupa.

Pensemos en la producción de las sustancias, por ejemplo, de la cocaína, vayamos a Colombia. Tres países latinoamericanos (Colombia, Perú y Bolivia) producen la totalidad de la oferta mundial de cocaína. Habitualmente, el narco amenaza e intimida a los campesinos a centrarse en la lucrativa producción de la coca.

 La migración forzada y el desplazamiento de familias enteras, combinadas con los conflictos económico-políticos en torno a la tierra y los recursos, están en el origen del producto. Los datos indican que, a pesar de las fumigaciones con el contaminante glifosato las superficies cultivadas aumentan. Los laboratorios de transformación clandestinos y los aeródromos camuflados pueblan las selvas colombianas.

Además, el narco, con su enorme poder financiero, no sólo es un contrapoder, sino que infiltra a todos los actores políticos, a las guerrillas, a los paramilitares y al aparato del Estado a través de diversas prácticas corruptas (...)

Centroamérica, y especialmente México, juegan el papel de ruta hacia el Norte de los productos. El incremento de la violencia y los grupos criminales en toda Centroamérica no puede desligarse de esta función de corredor del tráfico de drogas hacia Estados Unidos. 

El poder de las redes delincuenciales, y su capacidad de amedrentamiento, no se podría sostener sin el concurso de un tráfico Norte-Sur que no tiene el protagonismo debido en la esfera pública: el tráfico de armas. Curiosamente, EEUU, comandado por la poderosa Asociación del Rifle, es liberalizadora en cuanto a armas, además del mayor productor mundial de este lesivo producto, sin duda el más contraindicado para la salud, mucho más que cualquier droga. Visibilizar las sinergias de ambos tráficos ilegales, pues las fronteras son enormemente porosas a ambos productos, es una importante tarea. (...)

. La imponente y millonaria militarización de las fronteras, al hilo de ingentes cantidades en policías, vallas y muros, no logran parar unos tráficos ilícitos que se mantienen al menos estables. De hecho, no hay referencia a desabastecimiento. En cada esquina de cada ciudad estadounidense, por ejemplo, Baltimore, tal como se cuenta en la imprescindible serie televisiva ya citada The Wire, el aprovisionamiento está asegurado y todas las clases sociales tienen acceso a ella, desde las personas empobrecidas de los barrios marginales a los yuppies y ejecutivos de las corporaciones y altas finanzas.

 Los ansiosos que veíamos retratados en Inside Job necesitaban activarse para tomar riesgos financieros con el polvo blanco. (...)

Atendiendo al trazo geográfico, económico y político, del tráfico de drogas, a la cadena de suministro, evidenciamos que el problema es de naturaleza no sólo multifactorial sino sobre todo transnacional. Es uno de los asuntos que podemos incluir en el apartado del comercio global, de la liberalización del tráfico de mercancías promovida por el neoliberalismo imperante.  (...)

Hace un año y medio se publicaba en el periódico El País un provocador artículo que hablaba del peso del narco en la economía mexicana (3). El texto, basándose en simulaciones y ejercicios estadísticos, asimilaba el peso de este sector ilegal al montante que proporcionan la totalidad de las remesas de los inmigrantes venidas de EEUU.

 Junto con los ingresos del petróleo, que ahora el gobierno de Peña Nieto quiere privatizar, y del turismo, estos cuatro sectores son los pilares de la economía mexicana. El artículo reflexionaba sobre como la inversión y el consumo que trae el narco, infiltrado y creador de tramas empresariales, crea riqueza en el país. Y ponía de manifiesto que otro modelo de desarrollo económico es necesario si de verdad se quiere erradicar esta economía criminal que está firmemente imbricada e hibridada con la economía legal.  (...)

“Las políticas prohibicionistas basadas en la represión de la producción y de interdicción al tráfico y a la distribución, así como la criminalización del consumo, no han producido los resultados esperados. Estamos más lejos que nunca del objetivo proclamado de erradicación de las drogas.” (p. 7)

Los redactores de este Informe, al parecer ya olvidado, enuncian un diagnóstico realista de la situación:
“América Latina sigue siendo el mayor exportador mundial de cocaína y marihuana, se ha convertido en creciente productor de opio y heroína, y se inicia en la producción de drogas sintéticas;

Los niveles de consumo continúan expandiéndose en América Latina mientras tienden a estabilizarse en América del Norte y Europa.

En América Latina la revisión a fondo de las políticas actuales es aún más urgente a la luz de su elevadísimo costo humano y amenazas a las instituciones democráticas.  (...)

Ante este diagnóstico, planteaban abrir el debate sobre estrategias alternativas. Proponían transitar hacia nuevos paradigmas.  (...)

Ya no es una patología marginal, es una amenaza al Estado y a la convivencia democrática, ya no es un asunto meramente de seguridad ciudadana, es una prioridad política y es un asunto de todos."          (...)

Los resortes de la ciudadanía y la sociedad civil, en sus niveles nacionales y transnacionales, deben exigir un cambio de rumbo político en torno al narcotráfico y otros tráficos ilícitos entre los que se sitúa, desgraciadamente en crecimiento, el tráfico de personas para la explotación laboral y el de mujeres y niñas para la explotación sexual.

 Tiene que haber salidas para combatir el capitalismo mafioso y el desdibujamiento de los límites entre lo lícito y lo ilícito. Nada es peor que la resignación para enfrentar este tema. La esperanza no debe ser derrotada por la violencia y la corrupción. No lo debemos permitir."        (Drogas y narcotráfico. Más allá de los paradigmas vigentes de la Salud Pública y la Seguridad., de  María José Guerra Palmero; Sin Permiso, 24/02/2013)

19.7.12

Drogas… ¿qué drogas? En Portugal existen 700.000 alcohólicos sobre una población de 10 millones. Que las 1.200 agresiones sexuales denunciadas en 1995 están directamente relacionadas con el alcohol

"José “Pepe” Mujica, presidente de Uruguay, propuso legalizar la marihuana y que el Estado monopolice su producción y comercialización. En Argentina, que según la ONU es el país -junto con Chile- donde más drogas se consumen en América del Sur, una comisión de la Cámara Baja analiza actualmente un proyecto de despenalización del uso de drogas. Un debate que se generaliza.

 En marzo pasado,  César Gaviria el ex presidente de Colombia (nada menos, para el caso), se pronunció por la despenalización durante una reunión del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). En 2009, junto al ex presidente de México Ernesto Zedillo, y al ex presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso, Gaviria  ya había presentado una propuesta para cambiar la estrategia en el combate contra las drogas, centrada en acabar con la criminalización del consumo.

Este progresivo cambio de enfoque obedece, en primer lugar, al fracaso de las políticas represivas, que no hacen más que propagar el consumo de todo tipo de substancias adulteradas y fomentar el poder económico, la influencia política –corrupción mediante- y la violencia de las organizaciones de narcotraficantes. El temor de una evolución del problema “a la mexicana” (50.000 muertos en los últimos tres años y un Estado desmantelado por la corrupción), orienta progresivamente el enfoque del problema en una dirección más razonable y civilizada.

El otro factor es la propia realidad social. El consumo de algunas drogas, muy en particular la marihuana, ha adquirido carta de ciudadanía, por así decirlo. El uso de drogas es tema de discusión en familia, sobre todo cuando hay hijos adolescentes. El consumo se ha expandido a tal punto en todas las clases sociales que resulta imposible negarlo. 

Antes de asumir como Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton tuvo que confesar que había fumado marihuana en la universidad, aunque, eso sí, “sin tragar el humo”… La realidad del consumo masivo, desfasada de una legislación basada en el desconocimiento y los prejuicios, obliga a la hipocresía y a salidas del paso infantiles.

Pero acercarse a la solución del problema empieza por analizar sin prejuicios qué son las drogas; establecer similitudes y diferencias entre ellas; analizar el uso que han hecho y siguen haciendo diversas culturas y la significación que les atribuyen; sus peligros, valor terapéutico y eventualmente espiritual; la autonomía del individuo, su responsabilidad ante la sociedad y la actitud de ésta frente a un tema que, como tantos otros, afecta el ámbito de lo puramente individual, pero repercute en el conjunto. Otro tanto respecto a la comercialización, legal e ilegal, de todas las drogas.

Conviene subrayar esto: legal o ilegal, porque ¿qué porcentaje de la criminalidad y/o adicción debe atribuirse a las drogas legales? El Centro Regional de Alcoholemia de Coimbra (Portugal), publicó en 1996 un informe según el cual en ese país hay más de 700.000 alcohólicos crónicos -además de los bebedores habituales- sobre una población de 10 millones; que las 1.200 agresiones sexuales denunciadas en 1995 (el 20% sobre menores de 13 años, ¡y se estima que los casos denunciados representan sólo el 20% del total real!), están directamente relacionadas con el alcohol. ¿Se debería entonces prohibir el alcohol o las anfetaminas, somníferos, etc., responsables de la abrumadora mayoría de adicciones graves en el mundo?

En los Estados Unidos se intentó esta vía con el alcohol en los años ‘20 (la “Ley Seca”), con los resultados conocidos: lo único positivo fue una excelente filmografía y literatura sobre gangs, mafias, crímenes y todo tipo de delitos vinculados con la prohibición. 

Por eso, numerosas personalidades tan poco sospechosas de irresponsabilidad, izquierdismo o nihilismo como George Soros, Laurance Rockefeller, Milton Friedman y Fernando Savater, o uno de los semanarios más prestigiosos del mundo, The Economist, se pronuncian con matices, pero abiertamente, por la legalización de las drogas. 
El Secretario General de Interpol, Raymond Kendall afirmó en 1995, ante el congreso anual de la Organización Internacional de Policía del Crimen, que "hoy, la amenaza real para nuestras sociedades es una combinación del crimen organizado y el tráfico de drogas (...) la guerra contra las drogas va mucho más allá de los daños que inflingen a los individuos. 

Los grandes beneficios del narcotráfico indican que el crimen organizado puede corromper nuestras instituciones en el más alto nivel. Si pueden hacer eso, entonces nuestras democracias están en peligro". Es como si Kendall hubiese descrito con anticipación al México de hoy o la Argentina de mañana…

Las actitudes abiertas y pragmáticas ante el problema, aunque no se compartan las conclusiones, son sin duda mucho más positivas que la ceguera represiva. Dejar de lado la evidencia y complejidad de los hechos concretos y recargar el análisis de ideología y moralismo no ayuda a la solución del problema. (...)

Todo depende entonces del conocimiento que tenga el sujeto sobre la materia inerte que manipula; de la cultura -en su sentido más amplio- en la que vive y se ha educado. Los ejemplos históricos y científicos sobre este concepto elemental son abrumadores. 

"No hay drogas, sino drogadictos", sostiene Escohotado -que analiza los escritos de una larga lista de "drogadictos" históricos, entre ellos Carlyle, Bismark, Thomas Jefferson-, y agrega: "no matan las drogas, sino la ignorancia".

La revista dominical del New York Times publicó en 1997 un largo artículo de Michael Pollan, en el que se analizaban los efectos, pros y contras de la Proposición 215, votada en noviembre de 1996 en California, autorizando a los médicos a recetar marihuana con fines terapéuticos o analgésicos, ante cualquier "enfermedad grave". 

La decisión de los ciudadanos de ese Estado enfureció al gobierno federal y a la Drug Enforcement Agency (DEA), empeñados en una guerra sin cuartel ni debate contra el consumo y venta de drogas.

El artículo explicaba en detalle y con abundantes ejemplos y testimonios médicos que fumar marihuana ayuda a los enfermos de cáncer a soportar la quimioterapia; a los sidosos a recuperar el apetito, a los epilépticos a prevenir convulsiones, etc., sin efectos secundarios significativos. Esto se sabía hace ya mucho tiempo, pero la realidad tardó en abrirse paso en la fronda de prejuicios, ignorancia e intereses que la oculta.

 Porque ¿qué pasaría con los carísimos productos de laboratorio, ampliamente publicitados, si algunos males pudieran ser tratados, aliviados o prevenidos con una plantita de balcón? ¿No abriría eso el camino al uso de otras drogas naturales, en detrimento de las sintéticas? ¿Qué sería de los miles de millones del narcotráfico que reciclan los bancos y oxigenan no pocas economías y campañas políticas?

"La marihuana es el mayor cultivo comercial de Estados Unidos (…) casi el doble del algodón, el siguiente cultivo más rentable", apuntaba Pollan, subrayando que "el mensaje de la marihuana medicinal es que hay diferentes clases de drogas y diferentes razones para utilizarlas; que el uso y el abuso no son necesariamente la misma cosa y que el gobierno federal podría no tener la última palabra en el tema (…) debe darse una discusión en la que la opinión de médicos y científicos cuente mucho más que la de políticos y moralistas. 

La Proposición 215 marca el final del ‘simplemente diga que no’ (el slogan del gobierno) y el comienzo de los ciudadanos diciendo muchas cosas interesantes sobre drogas. La guerra contra las drogas podría no sobrevivir a esta discusión".

Tal parece que esto último es lo que está empezando a ocurrir, a menos que la evolución política de este mundo en crisis diga otra cosa."                  (Sin Permiso, 15/07/2012, 'Drogas… ¿qué drogas?', de Carlos Gabetta)

2.3.11

"El abuso de analgésicos es tan alto en algunos países que "ha superado los niveles de abuso de drogas ilícitas"

"Más del 80% de la población mundial carece total o parcialmente de acceso a analgésicos contra el dolor moderado o intenso, sufriendo innecesariamente, mientras que el 90% de estas sustancias lícitas es consumido por el 10% de los ciudadanos, principalmente en EE UU, Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Europa.

En los últimos años, se ha registrado un consumo excesivo de estos medicamentos en los países industrializados, básicamente para utilizarlos como somníferos o para fines ni médicos ni científicos, sino ilegales, como el dopaje.(...)

En muchos países de África, Asia y algunas partes de América es "escaso o nulo" el acceso para fines terapéuticos a estupefacientes y sustancias psicotrópicas (que alteran la actividad cerebral), "aunque hay suficiente materia prima como para atender las necesidades médicas de todos", señala el documento.

El coste económico no es obstáculo, añade, pues hay preparados muy baratos, sino que lo que representa un problema es la formación deficiente de los sanitarios, la falta de reglamentación al respecto, las dificultades de distribución y la carencia "de una política de salud integral que abarque el tratamiento del dolor".

Y mientras el no disponer de medicamentos legales "puede privar a los pacientes de su derecho a sus beneficios", una oferta excesiva de los mismos, el caso de Occidente, "puede llevar al abuso y a una subsiguiente drogodependencia".

El abuso de analgésicos es tan alto en algunos países que "ha superado los niveles de abuso de drogas ilícitas". En los últimos 10 años, las muertes por un consumo excesivo de medicamentos "han aumentado enormemente y superado en algunos países el de óbitos por sobredosis con drogas ilegales". (...)

Europa ostenta el récord mundial de uso de benzodiazepinas, de efectos relajantes, y América del Norte, el de estimulantes para potenciar artificialmente el rendimiento -metilfenidato, anfetamina y dexanfetamina - del cuerpo (para el dopaje deportivo) y la mente (dopaje cognitivo).

En el periodo 2005-2009, el consumo mundial estimado de metilfenidato aumentó un 30%, llegando a 40 toneladas, la mayoría empleadas en EE UU, donde el uso de metilfenidato para el tratamiento del trastorno de la concentración es todavía recomendado en anuncios, en una clara violación del Convenio de 1971. Su uso es mucho mayor en EE UU que en todos los demás países juntos. (...)

Otro peligro creciente son el aumento de las drogas de diseño o de fórmula manipulada y la agilidad con la que se elaboran para eludir los controles. Se crean modificando ligeramente la estructura molecular de las sustancias fiscalizadas, originando otras nuevas con efectos similares a las primeras. En Europa se vigilan 16 nuevas sustancias de este tipo y 51 en Japón.

Entre estas sustancias destaca la denominada 4-metil-metcatinona o mefedrona, que tiene efectos parecidos a los de la cocaína, la anfetamina y la MDMA (éxtasis), y que ha originado numerosos fallecimientos. Se consume en América del Norte, Asia suroriental, Europa y Oceanía.

La mefedrona se consigue en internet y también en puntos de venta al por menor, como los llamados smart shops, y a veces es anunciada como sal de baño, alimento para plantas o producto químico para la investigación para eludir así su detección y evitar acciones judiciales." (El País, 02/03/2011)

26.3.10

Nueva estrategia contra la droga... la lógica

"Las políticas represivas de la producción y el consumo han fracasado. Liderada por Europa y con nuevos enfoques en EE UU, la comunidad internacional ensaya métodos más humanitarios a la par que más eficaces. (...)

En el lado de la oferta, existe un modelo de solución sostenible: el programa Amapola para usos medicinales, una herramienta de desarrollo económico que consiste en permitir el cultivo de amapolas en Afganistán para fabricar medicamentos a partir del opio, como la morfina. Hasta ahora, la comunidad internacional ha ignorado bastante esta solución y ha preferido librar una "guerra contra las drogas" que hace hincapié en el castigo, la represión y la erradicación agresiva de cosechas.

Ahora que EE UU ha enterrado el hacha de esta costosa guerra y ha anunciado una transformación de su programa antidroga en Afganistán, ha llegado el momento de revisitar la "amapola para usos medicinales" y llevar a la práctica proyectos piloto lo antes posible. Estos proyectos no sólo proporcionarán a los agricultores afganos unos ingresos decentes dentro de la economía legal, sino que impulsarán el desarrollo económico necesario para disminuir el cultivo ilegal de amapolas en el país, porque proporcionará a las comunidades rurales el dinero, la experiencia en desarrollo y las condiciones económicas que les permitirán eliminar gradualmente dicho cultivo.

La autorización del cultivo de amapolas se ha llevado a cabo con éxito en Turquía e India. La propia España es un importante productor de medicamentos a base de opio. Aunque la fabricación comercial de opio para usos medicinales en España es relativamente desconocida, es una de las mayores del mundo; el cultivo y la fabricación están en manos de la empresa Alcaliber, SA.

Durante 2007 y 2008 España aumentó el cultivo de amapolas, en parte porque acababa de incorporarse al grupo de países autorizados para suministrar a EE UU. El año pasado estaba previsto un nuevo aumento que situaría a España y Francia en la primera plaza de la producción de materias primas opiáceas.

Las nuevas estrategias sobre la demanda deben centrarse en la prevención, la educación, el tratamiento y la rehabilitación de los drogadictos en un entorno humanitario y de sanidad pública. Al mismo tiempo, es preciso abordar en el lado de la oferta los factores sociales negativos que arrastran al tráfico de drogas: subdesarrollo y pobreza, desempleo y exclusión social.

En el caso de Afganistán, es más importante pasar al cultivo legal de amapolas para medicamentos que aumentar la producción en España, porque tenemos más que ganar si hay estabilidad y seguridad en Afganistán y la región en general." (RAYMOND KENDALL y JORRITT KAMMINGA: La nueva estrategia mundial contra la drogaEl País, ed. Galicia, opinión, 25/03/2010, p. 27)