De continuar estas políticas de austeridad, la propia banca alemana puede quedar afectada muy negativamente. Tal realidad es ignorada por aquellos columnistas de los mayores medios de difusión que, un tanto frívolamente, sostienen que el gobierno Merkel quiere “expulsar” a Grecia del euro.
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
18.5.12
El deterioro de la industria automovilística de los países periféricos, como Fiat, afecta positivamente a la industria automovilística alemana, como Wolkswagen... por eso impone Merkel las políticas de austeridad
De continuar estas políticas de austeridad, la propia banca alemana puede quedar afectada muy negativamente. Tal realidad es ignorada por aquellos columnistas de los mayores medios de difusión que, un tanto frívolamente, sostienen que el gobierno Merkel quiere “expulsar” a Grecia del euro.
1.2.12
El gran superávit de Alemania paralelo al déficit de los países periféricos generó, de 2002 a 2010, un excedente de 1,62 billones de euros en Alemania, de los cuales solo 554.000 se aplicaron en su propio mercado interno
Con la moneda única, y al carecer de esta estrategia defensiva, la potencia exportadora alemana ya no ha tenido barreras (al contrario que le ha ocurrido a los productos de la periferia en centroeuropa) lo que debilitó poco a poco la industria y, en general, la producción nacional en la periferia. Así se iba gestando un gran superávit en Alemania paralelo al déficit de los países periféricos.
De 2002 a 2010 este proceso generó un excedente de 1,62 billones de euros en Alemania, de los cuales solo 554.000 se aplicaron en su propio mercado interno para mejorar su dotación de capital o las condiciones de vida de su población. El resto, 1,07 billones se colocó fuera de Alemania, y de esta parte 356.000 en forma de préstamos y créditos para financiar un modelo productivo en la periferia que, lógicamente, no fuera el que pudiera competir con el alemán.
La teoría y la historia económicas nos han enseñado que no podía ser de otra manera: la existencia de una potencia exportadora como la alemana de estos años solo es posible si al mismo tiempo que exporta financia. Tiene que ser así porque, en el marco ya cerrado de una economía como la europea (o del planeta si nos referimos al conjunto de la economía mundial) para que unos tengan superávit otros han de tener déficits y éstos han de financiarlos, evidentemente, quienes disponen de excedentes a su costa.
Este estado de cosas, esta "guerra", ha ido siendo claramente exitosa para las grandes corporaciones centroeuropeas que se han hecho con los mercados que antes les estaban vedados, para los exportadores alemanes, y para los bancos que han obtenido grandes beneficios financiando la deuda creciente de una periferia con cada vez menos capacidad de generar recursos endógenos, puesto que la potencia exportadora en realidad ha de fagocitarlos para poder seguir manteniendo su privilegio exportador.
A pesar de que este estado de cosas era muy claramente perjudicial para los intereses nacionales de países como España, Italia, Irlanda, Grecia... o incluso me atrevería a decir que de Francia, las élites respectivas lo aceptaron como punto de partida y lo han apoyado puesto que los grandes beneficios de las multinacionales que los estaban colonizando y de los bancos que nadaban en dinero gracias a la deuda gigantesca que se generaba producía un efecto "derrame" suficientemente cuantioso como para financiar generosamente a los partidos y a las oligarquías económicas locales y que gracias a ello se han ido así armando con un poder político cada vez más decisivo. (...)
Alemania teme ahora haber financiado a unos clientes que al final puede resultar que no hagan frente a sus deudas y ese miedo le empuja a seguir por un camino terrible y claramente equivocado que es el que recuerda las reparaciones a las que ella misma tuvo que hacer frente durante tanto tiempo.
La derecha política alemana y sus grupos de poder económico se empecinan en hacer creer, y en creerse ellos mismos, que la causa de ese peligro es el mal comportamiento de sus socios a cuyos gobiernos tilda de manirrotos (a pesar de que, como en España, hayan incurrido en menos incumplimientos fiscales que la propia Alemania) y a cuyos ciudadanos acusa de haber vivido por encima de sus posibilidades.
Y esa creencia le lleva a imponer las nuevas "reparaciones" en forma de programas de austeridad (mal llamados de austeridad, como ya he escrito en varias ocasiones porque solo se centran en recortar los gastos vinculados al bienestar social para abrir la puerta a la provisión privada) que, como ocurrió hace poco menos de un siglo, provocaron un efecto perverso del que quizá todavía estamos pagando sus consecuencias.
" (Rebelión, 27/01/2012, 'Alemania impone "reparaciones de guerra" al resto de Europa' Juan Torres López,Sistema Digital)
30.1.12
Roubini: "España entrará en un círculo vicioso si Alemania impone más austeridad"
Se puede imponer disciplina a los países a los que el déficit se les ha ido de las manos, pero entonces otros países tienen que estimular sus economías para no caer en una espiral deflacionista", ha dicho. (...)
"España y la periferia de Europa entrarán en un círculo vicioso si Alemania sigue imponiendo austeridad", ha asegurado tras una conferencia sobre riesgos globales. (El círculo vicioso es, grosso modo, el que sigue: la austeridad significa recortes. Se congela la inversión y el gasto público, se despiden funcionarios si hace falta. La gente se asusta y acaba ahorrando, gasta menos por si acaso, la demanda privada también se contrae.
Entonces las empresas despiden trabajadores, no invierten, caen los beneficios empresariales. Y con ellos la recaudación de impuestos, y por lo tanto aumenta el déficit, y son necesarios nuevos recortes. Así ad infinitum. Lo que piden Soros y Roubini es que otros países estimulen su economía para que los que recortan puedan compensar esos efectos vía exportaciones.)
"Europa está haciendo exactamente lo que se necesita para entrar en recesión: austeridad en la periferia, pero también en países con más margen de maniobra, como Alemania, Francia, Holanda, Finlandia, Austria. Incluso el FMI viene diciendo que si todo el mundo hace eso a la vez, el resultado será una recesión global.
Europa debería empezar a meter el crecimiento en su agenda. Pero no hay nada de eso. Alemania no está por la labor. De seguir por ese camino, en Europa puede irrumpir el malestar social", ha advertido Roubini.
Preguntado específicamente por España, su diagnóstico ha sido claro: "Hace falta reducir el déficit, pero también hay que crecer. Si toda la periferia de Europa aplica la austeridad, el núcleo debería estimular la economía, y aun con eso el BCE debería actuar como prestamista de último recurso". (El País, 25/01/2012)
4.1.12
Rajoy: “Vamos a decirle a Europa que no queremos que nos den órdenes” ... a continuación matizó que tenía intención de cumplir las órdenes europeas a rajatabla. Y vaya si lo está haciendo.
Rajoy en Enero... "traicionó su promesa electoral de no subir impuestos y lanzó su primer paquete de recortes para frenar a los mercados y en contacto con la canciller alemana Angela Merkel, ante el miedo de que la prima de riesgo española se disparase tras conocer que el déficit se situaría en el 8%, dos puntos más de lo previsto (...)
Aseguran, además, no sin cierto eufemismo, que se hizo en contacto con Alemania. Convendría llamar a las cosas por su nombre y traducir que se hizo bajo el mandato de Angela Merkel y la Unión Europea. Olli Rehn, vicepresidente de la Comisión Europea encargado de asuntos económicos conocía las medidas del Ejecutivo popular antes de que fueran anunciadas el viernes pasado, cuando las respaldó públicamente." (...)
Rajoy en noviembre... “Vamos a decirle a Europa que España es una gran nación, que queremos opinar, participar y no que nos manden y nos den órdenes”, afirmó un Rajoy crecido por los sondeos en noviembre pasado, en medio de la campaña electoral, en Santander.
Rajoy en diciembre... "Antonio López-Istúriz, aseguró que Rajoy trasladaría a la canciller alemana, Angela Merkel, y al presidente francés, Nicolás Sarkozy, la intención de España de estar entre los países que toman las decisiones en Europa, “no entre los que las reciben”.
“Tenemos que dar esa respuesta a los mercados y a las agencias de calificación y tenemos que mostrar fortaleza y unidad en las decisiones, y que España vuelva a ser parte de la solución”
España ha terminado con “una economía intervenida desde el exterior” que la sitúa en una “posición de protectorado”, debido a que los países de la UE “no se fian” de la forma de gobernar de José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó Rajoy en un Pleno del Congreso." (El Plural, 02/02/2012)
13.12.11
La estrategia que el director político de Angela Merkel, Klaus Schüler, diseñó: sacarles a los debilitados países del “Club Mediterráneo” compromisos para la unión fiscal, a cambio de convertir al BCE en un prestamista de último recurso
Es el colmo de la hipocresía que los alemanes protesten contra el exceso de gasto de los países meridionales, cuando es ese exceso de gasto lo único que ha permitido a la economía alemana crecer.
Resulta asimismo necio que los alemanes aboguen por una dura austeridad para los países meridionales e interfieran en su potencial de gasto, sin caer siquiera en la cuenta de que eso va a terminar reverberando en la propia Alemania.
Merkel juega un póquer de alto riesgo
Huelga decir que la Canciller Merkel no tiene por qué tener cabal consciencia de todo eso. Acaba de decir que las acusaciones, según las cuales Alemania busca dominar Europa, le parecen “extravagantes”.
Pero para cualquier espectador objetivo es claro que el quid pro quo político de una mayor implicación del BCE en la resolución de la crisis de la solvencia nacional europea es el control alemán del comportamiento fiscal de países como Grecia, Italia, etc.
Mario Draghi es italiano, pero la cabeza del BCE está jugando un juego alemán del gallina [1]: está adoptando exactamente la estrategia que el director político de Angela Merkel, Klaus Schüler, diseñó hace ya algunas semanas: sacarles a los debilitados países del “Club Mediterráneo” compromisos para la unión fiscal, a cambio de convertir al BCE en un prestamista de último recurso.
De modo que, mientras muchos alemanes podrían creer que desean una zona euro más pequeña y más cohesionada, sin los países manirrotos, lo cierto es que las elites políticas reconocen que unos “Estados Unidos de Alemania”, so color de unos Estados Unidos de Europa, se aprestan realmente a realizar sus aspiraciones de dominar política y económicamente a Europa.
Esa es la razón por la cual estamos viendo los borradores de un acuerdo, conforme al cual un BCE más implicado es el quid pro quo para un mayor control alemán de la política fiscal en toda la Eurozona. Es el equivalente a la regla aúrea: “Quien paga, manda”.
Es una jugada de póquer de alto riesgo: un farol que terminará llevando a más derramamiento de sangre, según ha observado muy pertinentemente mi amigo Warren Mosler en un artículo reciente:
“No hay plan B. Se limitan a subir impuestos y recortar gastos, aun cuando esas políticas generan mayores déficits, no menores. De modo que, mientras se encara el problema de la solvencia y la financiación, el alivio no perdura en la medida en que la financiación sigue condicionada a la austeridad en curso y al crecimiento negativo.
Y la austeridad no tiene visos de perseverar, sino de intensificarse, aun cuando la Eurozona ya se ha deslizado hacia la recesión.
De lo que puede observarse, se colige, así pues, que resulta imposible que el BCE pueda financiar y, al mismo tiempo, gobernar los elevados déficits necesarios para una recuperación. En tal caso, en la única cosa que puede desembocar la austeridad es en sangre en las calles, y en cantidad suficiente para disparar el caos y un cambio en la manera de gobernar” (las cursivas son mías, M.A.)." (Rebelión, 09/12/2011, 'Una guía para orientarse en el laberinto económico de la actual crisis del euro' ,Marshall Auerback,New Economic Perspectives)
6.10.11
El origen de los PIGS: "Con los sueldos reales estancados en Alemania y las subidas de precios en la periferia presionando cada vez más los sueldos nominales (no necesariamente los sueldos reales), el sector privado se volcó al préstamo"
“¿Recuerda qué causó la crisis financiera?”, preguntaba un vídeo producido por el Parlamento Europeo en mayo de este año. “Estallaron las burbujas inmobiliarias y hubo que sacar de apuros a los bancos”, continuaba. De acuerdo por el momento.
Pero entonces continuaba afirmando que la crisis proviene de unas malas finanzas públicas: “Durante años, los gobiernos de la UE han estado retorciendo las normas financieras y construyendo sobre un terreno poco sólido”, afirma una voz femenina. “Las instituciones de la UE habían tratado de pararlos, pero los gobiernos no iban a escuchar” (1).
Las normas a las que aludía eran las normas que sustentan la Unión Económica y Monetaria, el Pacto de Crecimiento y Estabilidad (o simplemente Pacto de Estabilidad).
Según estas normas, los Estados miembros están obligados a mantener el déficit de los presupuestos de los Estados por debajo del 3% del PNB y la deuda bajo el 60%.
Por lo tanto, según el Parlamento, lo que tenemos es una crisis causada por las finanzas públicas y la deuda pública.
Esta interpretación es acorde con unas declaraciones hechas por el ministro alemán de Finanzas Wolfgang el 16 de agosto: “Actualmente los economistas del todo el mundo no discuten que una de las principales causas, si no la causa principal, no ahora, sino ya en 2008, fue la excesiva deuda pública por todo el mundo”. (...)
Pero el consenso que Schäuble sugería no existe. El economista estadounidense Paul Krugman cuestiona el mito de la deuda pública en unos términos muy claros:
“[...] Veamos la lista completa de los países que tuvieron problemas debido a las altas deudas acumuladas antes de la crisis, en contraposición a aquellos que han desarrollado grandes déficit a consecuencia de la crisis.
He aquí la lista completa: Grecia.
En vísperas de la crisis España e Irlanda tenían deudas bajas y superávit presupuestario (2) .
Y se debería añadir que incluso en el caso de Grecia, no está claro que la deuda pública sea la causa principal. Es más, la deuda griega ascendió rápidamente en los años anteriores a la crisis, pero lo que ascendió en primer lugar y con más fuerza fue la deuda privada (3).(...)
Krugman lamenta que Schäuble no sea el único. “La fiscalización de la historia de la crisis (la insistencia, a pesar de las evidencias, de que se trataba de préstamos públicos excesivos) se ha convertido en un artículo de fe [...]. Y esta fe ha hecho y hará un daño incalculable”.
Un ejemplo de este daño incalculable es el hecho de que a aquellos que tienen menos dinero se les va a hacer pagar más. Pero también es algo más. Si los 27 Estados miembros de la UE se adhieren todos a políticas de austeridad, muy probablemente el resultado será una crisis continua y profunda. De hecho, podría convertirse en una repetición de la “Gran EDepresión” de la década de 1930.(...)
Una clave indispensable para entender la crisis es ver cómo la competencia sin límites en la eurozona dejó a Irlanda, Portugal, España y Grecia como los perdedores. Cuando el sector privado en estos países empezó a perder terreno ante las compañías alemanas el gobierno pudo hacer poco para remediar la situación.
Las normas de la Unión Económica y Monetaria excluyen una inversión pública generalizada y la moneda común hace imposible devaluar la moneda para hacer que los productos locales sean más baratos y recuperar ventaja competitiva.
Con los sueldos reales estancados en Alemania y las subidas de precios en la periferia presionando cada vez más los sueldos nominales (no necesariamente los sueldos reales), el sector privado se volcó al préstamo.
El interés común de la eurozona era demasiado alto para Alemania y demasiado bajo para la periferia. Ahí, en la periferia, era más fácil cosechar beneficios de la especulación, por ejemplo, en el sector inmobiliario, que colocar las inversiones en un uso productivo (una situación que llevó a burbujas especulativas).
No es toda la historia, pero basta con decir que la moneda común separó a la eurozona y dejó a las finanzas de la periferia en un terreno movedizo. Y cuando el crédito se redujo tras la crisis financiera, las economías de la periferia se desplomaron (6).
Hace una década muchos analistas previeron este tipo de escenario: divergencia en vez de convergencia en la eurozona. Pero pocos imaginaron que sería tan grave. (Rebelión, 03/10/2011)
18.8.11
Helmut Kohl : “Merkel destruye mi Europa”
Pero hoy, Helmut "Kohl hace reproches a la política europea de Merkel", titula el Tagesspiegel. A los 81 años, muy reacio a hacer comentarios políticos en público, el ex canciller podría haber dejado escapar duros juicios contra la actual jefe de Gobierno : "Ella destruye mi Europa", le habría confesado a una persona cercana, calificando de "muy peligrosa" su política en la crisis del euro.
Después de haber tenido una importante repercusión mediática, la frase ha sido desmentida por Kohl, que ahora intenta centrar la atención sobre los errores de su succesor socialdemócrata en la cancillería, Gerhard Schröeder, a quien acusa de ser el responsable de haber minado el pacto de estabilidad y de haber dejado entrar a Grecia en la zona euro.
Sin embargo, Tagesspiegel juzga de catastrófica la política de Merkel porque "no sabe cómo poner su poder al servicio de la res publica y se somete al dictado del momento". (PressEurop, 18/07/2011)
8.8.11
"Alemania debe reducir su dependencia de las exportaciones y aumentar su demanda interna...por la vía de un mejoramiento de los salarios"
Esto es parte del Informe del FMi dado a conocer ayer, en el cual, junto a reconocer la fortaleza de Alemania y su capacidad para superar la crisis, advierte que si no aplica reformas importantes condenará a toda Europa a la mediocridad económica.
El FMi advirtió que el gobierno alemán debe prestar especial atención a los problemas generados por la disminución de la población, a su educación, el desarrollo de infraestructuras y la falta de un buen clima para fomentar la innovación con el objetivo de proteger a su economía para las perspectivas de crecimiento a largo plazo.
Para ello, apunta el informe, Alemania debe reducir su dependencia de las exportaciones y aumentar su demanda interna, principalmente por la vía de un mejoramiento de los salarios.
Tal como hemos señalado en algunos post relacionados con la crisis griega como La crisis griega y el destape de los desequilibrios monetarios, o el documental Deudocracia, entre otros, gran parte de los desequilibrios han sido provocados por la propia Alemania al aprovechar las ventajas competitivas que le permitió el euro."
( El blog salmón, 'Duro informe del FMI: Alemania es la oveja negra de la Unión Europea', Marco Antonio Moreno )
9.5.11
"Alemania emerge de esta crisis con un nuevo poder financiero que se viene a sumar a su ya reconocido papel como potencia central dentro de la UE"
Antes de buscar una respuesta a esa cuestión es importante entender bien de dónde surge este nuevo financiero.
No viene de su fortaleza económica y exportadora, como podría pensarse. Emerge del hecho de que, en medio de la crisis financiera, es el socio que tiene la mejor calidad crediticia. Esto le da un gran poder, al menos temporalmente, como prestamista de última instancia.
En un momento en que el acceso a los mercados de deuda está cerrado o su coste es inasumible para algunos países, estos miran hacia Alemania buscando el apoyo de su poder crediticio. Pero el que presta manda. (...)
Alemania parece haber optado en esta primera fase de la crisis de la deuda soberana por un ejercicio de hegemonía en el que domina la búsqueda de sus propios intereses a corto plazo.
Ha hecho, eso sí, lo necesario para mantener a flote el euro, pero no ha movido un dedo para salir al rescate de los países con problemas.
Una de las consecuencias más visibles de esta forma de ejercer su nuevo poder ha sido la debilitación de las instituciones comunitarias y la retirada de apoyo a avances supranacionales. Por el contrario, ha fortalecido su propio papel como principal actor de las relaciones con Rusia, Asia, Latinoamérica o EE UU." (ANTÓN COSTAS: Hegemonía o liderazgo: ¿cómo usará Alemania su poder?. El País, Negocios, 08/05/2011, p. 19)
"(Alemania) tuvo que hacer una devaluación interna reduciendo los salarios, haciendo que ahora ningún país miembro sea competitivo frente a él"
Pero para el tercio del PIB restante, menos desarrollado y con mayor crecimiento, dicha política resultaba muy laxa al ser sus tasas de inflación elevadas y sus tipos de interés reales cercanos a cero.
Ambos factores desencadenaron una burbuja crediticia en estos últimos miembros, que invirtieron en activos financieros y especialmente inmobiliarios, haciendo que la crisis financiera sorprendiera a sus empresas, familias y bancos excesivamente endeudados.
Finalmente, parte de esta deuda privada pasó a ser pública al intentar sus Gobiernos evitar una recesión mayor, rescatar a algunos bancos y desplomarse sus ingresos fiscales tras explotar dichas burbujas. (...)
Sexto: dicho Pacto (del Euro) calcula erróneamente la competitividad de cada país miembro, al utilizar sus costes laborales unitarios frente a los de Alemania, cuando este país decidió voluntariamente entrar a un cambio sobrevaluado y tuvo posteriormente que hacer una devaluación interna reduciendo los salarios, haciendo que ahora ningún país miembro sea competitivo frente a él y tenga que devaluar internamente sin necesitarlo, puesto que muchos de ellos, como España, no compiten con Alemania ni en bienes ni en servicios, y ni dentro ni fuera del área euro." (GUILLERMO DE LA DEHESA: Fallos de diseño y de gestión del área euro. El País, Negocios, 08/05/2011, p. 18)5.4.11
La imposición del ajuste duro... a los PIGS
A cambio de crear un mecanismo de auxilio a los países con problemas (un fondo de rescate y un modo heterodoxo de actuar del Banco Central Europeo), España, entre otros, debería aplicar un plan de ajuste duro de su economía que en esencia significaba que los ciudadanos deberían vivir con más sacrificios de los que habían soportado hasta entonces.
Incluso el presidente Obama telefoneó a Zapatero para convencerle de esa necesidad, ante el riesgo de la crisis de la deuda soberana europea contagiase a los EE UU.
Por necesidad política, o por incapacidad, Zapatero no fue capaz de explicar a la ciudadanía, con el dramatismo imprescindible, esos cambios que significaban una reducción casi imposible del déficit público en los términos y plazos comprometidos, y las reformas estructurales (sistema financiero, mercado laboral, pensiones, comunidades autónomas, panorama energético,...) que le exigían imperativamente sus socios con el objeto de tranquilizar a unos mercados altamente especulativos.
El presidente se hizo reformista por necesidad con la misma vehemencia con la que hasta entonces había intentado aplicar los planes de estímulo, y la gente no le creyó ni lo entendió."
(JOAQUÍN ESTEFANÍA: La economía vence a la política. El País, 04/04/2011, p. 24)
16.2.11
"La moderación salarial alemana no era para reducir los precios (que no se redujeron), sino para aumentar los beneficios empresariales una enormidad"
El éxito de las exportaciones alemanas no se basa en sus precios, tal como ha documentado la propia Comisión Europea. Esta, en un informe de 2010, concluyó que el crecimiento de las exportaciones alemanas durante el periodo 1999-2008 (un crecimiento anual del 7,3%) se debió primordialmente al crecimiento de los mercados importadores. Sólo un 0,3% se debía al cambio de precios de los productos exportados.
El milagro exportador alemán se debe, principalmente, al enorme crecimiento de las importaciones de productos alemanes por parte sobre todo de las economías emergentes. Tales productos son manufacturas, equipamientos de tecnologías Telecom, infraestructura de transportes y otros. El éxito de las exportaciones se debe, por lo tanto, al know how y muy poco a los precios de los productos.
Estudios econométricos realizados en Alemania han mostrado que una reducción del 10% en su precio sólo aumentaría las exportaciones un 4%. De estos y otros datos se deduce que la moderación salarial que ha tenido lugar durante este periodo en Alemania no era para reducir los precios (que no se redujeron), sino para aumentar los beneficios empresariales, que alcanzaron niveles sin precedentes.
El porcentaje de beneficios del sector empresarial en los sectores manufactureros y otros sectores exportadores aumentaron, de un 36% del valor añadido bruto en 2004, al 41% en 2008. Mientras, los salarios permanecieron constantes.
Y ahí está la razón del discurso conservador-neoliberal. El objetivo no es la defensa de la economía o de la competitividad, sino de los intereses de las grandes empresas (incluyendo también, por cierto, a los bancos) a costa de los intereses de los trabajadores.
Es lo que antes se llamaba lucha de clases, lo cual ahora se enmascara bajo el discurso de la competitividad. (...)
En realidad, como en Alemania, la variabilidad en los precios no es determinante del tamaño de las exportaciones españolas. También, como en Alemania, la demanda de los países importadores es la clave.
Reducir los salarios en España a fin de afectar a la competitividad requerirá un recorte salarial muy sustancial para que ello se note. Y este recorte afectará muy negativamente a la demanda interna.
Y ahí está el meollo de la cuestión en España y en la UE. Sus exportaciones no dependen tanto del precio de sus productos, sino de la demanda de estos, lo cual depende, a su vez, del crecimiento de los mercados domésticos e importadores, que son en su mayoría los países de la eurozona.
Las exportaciones españolas se basan en productos de tecnología alta y media (productos manufacturados), como en Alemania, y productos agrícolas, pesca y artesanía de baja y media tecnología, cuyas exportaciones y consumo dependen más de su calidad que de su precio. El mejor determinante de las exportaciones españolas es el crecimiento de la capacidad adquisitiva de los países importadores, tales como Alemania (que depende del nivel de sus salarios).
De ahí que la reducción salarial tanto en Alemania como en España (y en otros países de la eurozona) va precisamente en contra del aumento del comercio, pues deprime la demanda tanto doméstica como exterior, retrasando notablemente la capacidad de recuperación de las economías europeas.
Lo que está ocurriendo en la eurozona es que los intereses financieros y de las grandes empresas están utilizando la crisis, que ellos mismos crearon, para conseguir lo que siempre desearon: la reducción e incluso eliminación de los derechos sociales, laborales e incluso políticos de las clases populares en general y de la clase trabajadora en especial.
Y esto es de lo que debe informarse a la población." (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 10 de febrero de 2011:Lucha de clases bajo otro nombre; en www.vnavarro.org, 10/02/2011)
¿Y si España saliera del euro? Pues los banqueros alemanes se echarían a temblar
Si la situación no cambia tiene que pensarse muy seriamente que lo mejor para muchos estados, incluyendo el español, es que abandonen el euro. Pues, en este momento la población española está sufriendo enormemente para salvar el euro, dominado por el capital financiero, sobre todo alemán.
En realidad, la amenaza de que España pudiese abandonar el euro sería una táctica de presión, pues lo último que quieren oír los bancos alemanes es que España se retira del euro. Ello implicaría enormes pérdidas para el capital financiero alemán.
La situación actual es enormemente injusta para las clases populares de los llamados países periféricos. Se tiene que decir que sí a Europa pero no a esta Europa que no es la Europa de los ciudadanos sino la Europa del capital.
Tal como he documentado la integración de España al euro se hizo a costa del subdesarrollo social de España.
Y ahora se quiere salvar al euro, cuyas dificultades han sido causadas por la banca, mediante el sacrificio de las clases populares en general y de la clase trabajadora en especial." (Entrevista al Profesor Navarro en la Revista Temas para el Debate sobre el gobierno económico de la Unión Europea. En wwwvnavarro.org, 08/02/2011)
20.1.11
El modelo español... el del ladrillo...
La indefinición del modelo económico europeo tiene parte de culpa. El propio espacio del euro admitió, junto a esa fábrica de Europa que es Alemania, a países que jugaban a atraer capitales rebajando impuestos, como Irlanda… o como el paraíso fiscal de Luxemburgo.
Es decir, que junto a países típicamente exportadores de mercancías y generadores de ahorro, el espacio del euro albergaba países comercialmente deficitarios, que animaban prácticas especulativas y saldaban sus cuentas emitiendo pasivos o deudas y privatizando todo lo privatizable.
España ejemplificó este último modelo, mientras los pasivos que emitía (acciones, títulos con respaldo hipotecario, …o simples cuentas bancarias) fueron admitidos sin problemas en los mercados financieros internacionales.
Pero el modelo se vino abajo cuando se empezó a desconfiar de los pasivos de la economía española y la disciplina del euro exigió recortar los déficit y endeudamientos de los países, presentando a Alemania como ejemplo a seguir." (Sin Permiso, 09/01/2011, citando a 'Economía española: un camino equivocado', de José Manuel Naredo)
15.12.10
El dilema alemán... ser Europa... lo que es caro... o ser Alemania
¿Y si el temor a que en el futuro algún país abandone la unión monetaria por no poder pagar los costes políticos asociados a estos ajustes hace que los depósitos bancarios de ese país se vayan vaciando, lo cual a su vez reduciría el coste para los Gobiernos de reintroducir las monedas nacionales? (...)
Un problema añadido es que estas políticas fiscales cada vez más restrictivas no tienen nada que ver con las reformas estructurales que estos países necesitan para salir de la crisis, a pesar de la retórica con la que normalmente se acompaña la introducción de cada nuevo plan de ajuste. Se ha repetido hasta la saciedad, pero aún muchos siguen sin entenderlo o sin quererlo entender: la crisis fiscal de los Estados no es la causa del derrumbe financiero, sino su consecuencia. (...)
Solo cuando la crisis financiera ha llevado a Irlanda a garantizar el pasivo de los bancos, y a España a reducir ingresos e incrementar gasto, es cuando han crecido los déficits y los mercados han empezado a dudar de la sostenibilidad de las cuentas públicas de estos países.A la incertidumbre sobre la capacidad de sacrificio de los países de la periferia se une la poca colaboración de los países centrales de la eurozona. (...)
Puede sonar demagógico, pero en los años en los que Alemania apenas crecía, el Banco Central Europeo le garantizó una política de tipos de interés extremadamente bajos -política que, por otra parte, contribuyó a alimentar las burbujas en los países que estaban siendo fiscalmente disciplinados-.
Pero cuando el resto de Europa necesitó de una política fiscal más expansiva en aquellos países que como Alemania se la podían permitir, esta fue bloqueada por una poderosa coalición formada por el Gobierno alemán, su banco central, su tribunal constitucional, y una opinión pública cada vez más beligerante contra los supuestamente manirrotos europeos del Mediterráneo. (...)
La otra interpretación es que, sencillamente, lo que hemos presenciado es una muestra de que Alemania no está dispuesta a sacrificar los principios orientadores de su política económica nacional para salvar la unión monetaria.
Si así fuera, el futuro del euro quedará en manos de la capacidad de sacrificio de las economías y sociedades de los países de la periferia en términos de desempleo, recortes en Estado de bienestar y estancamiento económico. Y como bien saben quienes están especulando en los mercados de deuda de estos países, la capacidad de aguante de las sociedades democráticas no es infinita." (JOSÉ FERNÁNDEZ ALBERTOS: El coste de la supervivencia del euro. El País, opinión, 08/12/2010, p. 29)
14.12.10
El origen de todos los 'ladrillos'... está en... Alemania, en su banca
Ahora, cuando de lo que se trata es de salir de ese esquema, continua manteniendo la misma estrategia nacional que profundiza el desequilibrio de la zona euro, ignorando el hecho de que perjudica al terreno de juego común de la moneda única, lo que a la larga se volverá contra la propia Alemania.
Es una política corta de miras, cuyo objetivo, como ha explicado Merkel es que Alemania salga reforzada de la crisis en el conjunto del G-20, y que conduce a un segundo batacazo en Europa mucho peor que el anterior." (Rafael Poch, entrevista, Blog de Carlos Braverman, 13/12/2010)
13.12.10
Alemania es la gran beneficiada del euro
P. Cuando habla de peligro, ¿en qué escenarios piensa?
R. Hay dos hipótesis: tener dos monedas, un euro del Sur y uno del Norte de la UE. O un verdadero big bang que haga volver cada país a su antigua divisa. Las dos son impensables.
P. ¿Por qué? Parece que habrá que convencer a los alemanes...
R. Alemania va a entender que el euro le conviene. Berlín experimenta una especie de escisión entre sus posiciones políticas y los intereses de su comunidad empresarial. Es el euro el que multiplica su potencia económica.
Hay un ejemplo evidente: en 1970 un marco costaba 178 liras. En 1980 valía 474 y cuando en 1999 hice las cuentas con [el canciller Helmut] Khöl había pasado a 990 liras. La mayor parte del superávit alemán se logra gracias a otros países del euro. Por eso me cuesta entender ciertas posiciones. Han sido intempestivas, inoportunas y han asustado a los mercados." (ROMANO PRODI: "El euro no está en más peligro que otras divisas". El País, Negocios, 05/12/2010, p. 6/7)
9.12.10
Las causas alemanas de la crisis de la deuda española
En el ámbito político ayer surgieron algunas propuestas para aliviar la situación. El presidente de los parlamentarios socialistas, José Antonio Alonso, y el ex presidente español Felipe González coincidieron en reclamar al BCE que compre deuda pública de los países en apuros, en este caso España, como forma de hacer frente a los ataques especulativos." (El País, 01/12/2010, p. 34)
30.11.10
El Gobierno admite que la postura de Alemania alienta las turbulencias
Según ha explicado hoy la vicepresidenta económica, Elena Salgado, que también ha admitido que el rescate a Irlanda no ha sido capaz de atajar el riesgo de contagio de la crisis, la forma de disipar la incertidumbre pasa por hacer un "esfuerzo de comunicación" para explicar cómo funcionará este mecanismo y, por el camino, evitar declaraciones desestabilizadoras." (El País, 30/11/2010)
22.11.10
¿Es necesario en Europa un nuevo Plan Marshall?
El redactor jefe del diario económico, Gabor Steingart, le reprocha a la canciller la imposición a Grecia, Irlanda, Portugal y España de sanciones comparables a las impuestas a su país por el tratado que puso fin a la Primera Guerra Mundial.
Steingart recuerda el discurso de junio de 1947, en el cual el secretario de Estado estadounidense, George Marshall, ofreció a la Alemania vencida la ayuda necesaria para retomar las riendas de su destino.
“Agradecemos a los estadounidenses por esa ayuda. Pero no hemos aprendido la lección”, y corremos el riesgo de hacer de Europa “un lugar en el que sus habitantes se detesten considerablemente”.
“Ahorrar el 13% del PIB es un esfuerzo que no ha realizado ningún país en tiempos de paz”, recuerda Handelsblatt. “Si aplicásemos eso en Alemania implicaría suprimir los subsidios familiares, disolver la Bundeswehr y anular las subvenciones a la seguridad social, todo eso duplicando el impuesto sobre la renta”.
“Los 72 millones de griegos, irlandeses, españoles y portugueses deben 1.500 millones de euros a los bancos europeos. Cinco veces el presupuesto del Estado alemán”, recalca Gabor Steingart, que advierte que “los Estados en dificultades pueden ahorrar hasta ahogarse, pero no se desharán de la piedra que tienen atada al cuello”.
Para evitar que su política desemboque, no en guerra, sino más bien en inseguridad, Angela Merkel debería acordarse de Versalles y de Marshall, inspirarse en ellos y fomentar las inversiones directas en el sur de Europa." (Press Europ, 19 noviembre 2010, citando a Handelsblatt Düsseldorf)