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20.12.25

Sí, yo también tenía un seguro médico privado –hasta que me enfermé... un día un doctor jovencito me dijo lo peor que me han dicho en mi vida, que tenía ELA, y me dio una cita con un neurólogo en una clínica Quirón... y este señor neurólogo rápidamente me transfirió a su consulta en un hospital público de la capital. O sea: a la semana del diagnóstico de ELA, la sanidad privada dejó de atenderme, y durante estos tres o cuatro años la sanidad pública se ha ocupado de mí con un cuidado que nunca deja de maravillarme... Lo quiero contar porque, por desgracia, es exactamente lo mismo que le pasó a la gran mayoría de mis compañeros de enfermedad: en cuanto cada uno de ellos fue diagnosticado de ELA, su seguro médico lo mandó a la Seguridad Social, y adiós muy buenas... Y lo cuento como ejemplo de algo que todos sabemos aunque disimulemos: que la medicina privada española se deshace de ti cuando más la necesitas, que allí se acaba todo ese cuento de elegir. Ese debe ser el famoso concierto público-privado: el privado te cobra, el público te atiende... ya es momento de dejar de hacernos los tontos: quieren instalar una salud de primera para los ricos y una de segunda o tercera para los demás. Sería coherente: es lo que hacen con todo. ¿Seremos privados de nuestra sanidad? ¿O debo decir privatizados? ¿Nos privatizarán, nos privarán? Ahora argumentan que la sanidad privada cubre ese 30% que la pública no “alcanza” a cubrir. No alcanza porque las administraciones privatistas no le dan los presupuestos que necesitan. Sería fácil derivar los miles de millones que entregan a las empresas privadas hacia la mejora del servicio público y entonces esas privadas no tendrían siquiera la excusa de su supuesta necesidad (Martín Caparrós)

 "Sí, yo también tenía un seguro médico privado –hasta que me enfermé.

Somos tontos. Somos rematadamente tontos; pelotudos, dirían en mi otro pueblo. Tenemos algo que casi todo el mundo envidia y estamos intentando destruirlo. No, claro que no es el sol; todavía no inventamos la tecnología necesaria para eso. Y además el sol lo tiene cualquiera; esto, nosotros y muy pocos más.

Yo no lo sabía. Cuando llegué a España por última vez, hace doce años, estaba preocupado: tenía que conseguir un seguro médico porque venía de la Argentina, un país donde la sanidad pública —que era excelente 60 años atrás— fue sistemáticamente destruida por diversos gobiernos liberales privatistas y ahora solo atiende a los pobres, esa mitad de la población que no puede pagarse otra cosa y que por eso, según la lógica actual, recibe una atención decididamente inferior —y vive menos.

Así que, aprensivo de mí, pijo de mí, enseguida me busqué un seguro. Tras tentativas fracasadas, alguien me dijo que la Asociación de la Prensa de Madrid tenía uno bueno; pensé que podría afiliarme y disfrutar de él. Cuándo al fin logré que me inscribieran —no fue fácil, no tengo diploma de periodista así que no debo serlo—, me mandaron a ver a un médico para contarle mi historia clínica y le hablé de mi stent y mis juanetes; dos días después me llamaron para decirme que no iban a aceptarme porque tenía “condiciones preexistentes”.

A los 60 años es difícil no haber preexistido aunque sea un poco. Monté ligeramente en cólera y alguien de la APM me organizó una cita con un gerente de la empresa que me negaba el seguro. El señor, muy atildado, muy amable, cuarentón en escritorio sin papeles, decidió explicarme la cuestión y fue muy claro: mire, aquí en España la medicina pública es muy buena, entonces nosotros para tener clientes tenemos que cobrar barato porque, si cobráramos más, todos se quedarían en la pública. Así que nuestras cuotas son bajas, pero entonces no podemos darnos el lujo de tener enfermos muy enfermos; si nuestros socios estuvieran enfermos no nos cerrarían las cuentas. La explicación me pareció intachable —sobre todo desde el punto de vista de las ratas de puerto.

En público, sus explicaciones suenan más presentables, más caritativas. Pero hay una cuenta simple e innegable: la pública, cuando te da cualquier servicio, no necesita ganar plata; la privada, sí. O sea que cada acto de la privada le cuesta al paciente, directa o indirectamente, más caro que el mismo acto en la pública, porque hay que sumarle la ganancia de los dueños, su razón de ser. Para contrarrestar esta evidencia inventaron aquel viejo mito de que la empresa privada hace las cosas mejor que la administración pública. A veces las hace, a veces no. En cualquier caso, el mito es bobo: ¿no confiamos en el Estado para sacarnos las amígdalas pero sí para manejar nuestros misiles, nuestras centrales atómicas y todo lo demás? El mito es bobo, y todavía más bobo cuando se refiere a la sanidad pública española, cuyo único gran problema es que las empresas privadas —y sus políticos más privados aún— quieren destruirla.

(Ahora argumentan que la sanidad privada cubre ese 30% que la pública no “alcanza” a cubrir. No alcanza porque las administraciones privatistas no le dan los presupuestos que necesitan. Sería fácil derivar los miles de millones que entregan a las empresas privadas hacia la mejora del servicio público y entonces esas privadas no tendrían siquiera la excusa de su supuesta necesidad.)

Aquel gerente, al fin, aceptó negociar: me harían un seguro que excluiría cualquier consecuencia de mi stent. Podría enfermarme un poco, pero no del corazón; no lo hice. Sí tuve problemas menores, algún huesito roto, el dolor de una hernia no muy grave hasta que, en 2021, empecé a sentir una debilidad inexplicada. Fui a mi hospital privado de referencia y me tuvieron muchos meses llevándome de aquí para allá sin entender o animarse a entender que tenía la famosa ELA. Hasta que al fin un día un doctor jovencito me dijo lo peor que me han dicho en mi vida y me dio una cita con un neurólogo en una clínica Quirón de los suburbios y este señor neurólogo rápidamente me transfirió a su consulta en un hospital público de la capital.

O sea: a la semana del diagnóstico de ELA, la sanidad privada dejó de atenderme, y durante estos tres o cuatro años la sanidad pública se ha ocupado de mí con un cuidado que nunca deja de maravillarme. Los privados, en cambio, desde ese día desaparecieron. Deben haber quedado muy satisfechos de poder aplicar una vez más su mecanismo habitual: si no estás muy enfermo, yo te atiendo; si estás enfermo en serio, vete a que te recoja papá Estado.

Lo quiero contar porque, por desgracia, es exactamente lo mismo que le pasó a la gran mayoría de mis compañeros de enfermedad: en cuanto cada uno de ellos fue diagnosticado de ELA, su seguro médico lo mandó a la Seguridad Social, y adiós muy buenas.

Y lo cuento como ejemplo de algo que todos sabemos aunque disimulemos: que la medicina privada española se deshace de ti cuando más la necesitas, que allí se acaba todo ese cuento de elegir. Ese debe ser el famoso concierto público-privado: el privado te cobra, el público te atiende. Y el problema se complica: ahora mismo varios gobiernos regionales están degradando la sanidad pública, con menos presupuesto y menos atención, para que estas empresas ocupen su lugar. Así quieren cargarse el mejor patrimonio —el mejor patrimonio— que tenemos los españoles: la certeza de que, cuando llegue la necesidad, seremos atendidos y cuidados: que todos seremos atendidos y cuidados. La sanidad pública solía ser el principal —si no el único— principio igualitario serio que teníamos: a la hora de la hora, el rico y el pobre entraban al mismo quirófano. Hay pocos vínculos que cohesionen una sociedad tanto como ese, y muy pocos países lo mantienen; no entiendo la indiferencia de millones ante la posibilidad de perderlo.

La cuestión es muy clara y, por una vez, es realmente política –no como los insultos y tonterías que suelen decirse esos señores y señoras para que no pensemos en asuntos como este. Digo, realmente política: cada partido hace su tarea. El partido de derechas trabaja sin descanso para aumentar las ganancias de las grandes empresas, que para eso están los partidos de derechas. Mientras tanto, se supone que el partido de centroizquierda defienda a los ciudadanos del abuso de esas grandes. Para eso están, pero no es seguro que siempre suceda. Y ese es el problema: con frecuencia, la derecha hace lo que debe hacer y no lo dice mientras la izquierda dice lo que debe decir y no lo hace.

Por eso, también, la despreocupación, este desinterés con que miramos cómo nos lo roban. Es brutal: no me gustan las grandes trompetas pero estoy convencido de que la subsistencia de la sanidad y la educación públicas —con todas sus consecuencias— será el tema más importante que nuestra sociedad enfrentará en los próximos años. Por eso, supongo, ya es momento de dejar de hacernos los tontos: quieren instalar una salud de primera para los ricos y una de segunda o tercera para los demás. Sería coherente: es lo que hacen con todo. ¿Seremos privados de nuestra sanidad? ¿O debo decir privatizados? ¿Nos privatizarán, nos privarán? Costó mucha lucha mantener estos espacios fuera del modelo capitalista despiadado; sería terrible que los dejáramos apoderarse también de eso –y creo que, por una vez, depende de nosotros. Nosotros, a veces, puede ser una palabra fuerte.

Hijos e hijas, nietos y nietas y demás entenados nos miran desde allá, 2050. Con las brumas del tiempo, no se alcanza a ver si sus caras son de agradecimiento o de desprecio."

 (Martín Caparrós , El País, 18/12/25) 

10.11.24

El impulso científico de los hospitales españoles ha logrado que empiece a ser una realidad un escenario inimaginable hace muy poco e inédito en el mundo: que la sanidad pública pueda ser en buena parte autosuficiente en la producción de las revolucionarias terapias CAR-T frente a tipos de cáncer como el mieloma múltiple... estas terapias son cuatro veces más baratas, lo que contribuye a la sostenibilidad del sistema... Frente al mieloma múltiple hay dos terapias comerciales aprobadas [Abecma y Carvycti], pero estas no llegan a muchos enfermos por varias razones: falta de capacidad de producción de las farmacéuticas, estrategias comerciales, elevados precios... El avance ha despertado los recelos de las compañías farmacéuticas que tienen aprobadas estas terapias... “La industria maniobra en Bruselas para hacer valer sus intereses. Las farmacéuticas pretenden, por lo que hemos visto, impedir los CAR-T académicos en las indicaciones en las que existe uno comercial. Esto supondría el fin del ARI-0002h” (Oriol Güell )

 "El impulso científico de los hospitales españoles ha logrado que empiece a ser una realidad un escenario inimaginable hace muy poco e inédito en el mundo: que la sanidad pública pueda ser en buena parte autosuficiente en la producción de las revolucionarias terapias CAR-T frente a tipos de cáncer como el mieloma múltiple. Este es el hito alcanzado por una red de centros sanitarios, liderada por el Clínic de Barcelona y de la que forman parte los hospitales 12 de Octubre de Madrid, Virgen del Rocío de Sevilla, Salamanca, Virgen de la Arrixaca de Murcia, Clínico de Santiago de Compostela y la Clínica Universitaria de Navarra, este último el único del grupo de titularidad privada. La Red Española de Terapias Avanzadas (RED TERAV), del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) es la que ha logrado impulsar el proyecto.

“Estamos en un momento especial y bonito en el que se recogen los frutos de muchos años de trabajo. Aún queda camino por recorrer, pero ha quedado demostrado que es posible producir terapias CAR-T en el sistema público con la misma eficacia que los comerciales e igual o mejor perfil de seguridad. Y esto tiene grandes ventajas. Una es que estas terapias son cuatro veces más baratas, lo que contribuye a la sostenibilidad del sistema. Otra es que la producción se hace cerca del paciente y supone un impulso científico a la red pública”, sostiene el hematólogo José María Moraleda, coordinador de la RED TERAV y miembro de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).

El precio de las últimas terapias CAR-T aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) se acerca a los 400.000 euros por paciente, mientras el coste de los producidos en el Clínic no supera los 90.000. Los CAR-T han obtenido muy buenos resultados frente a varias formas de cáncer hematológicos en pacientes hasta ahora considerados incurables. Los tratamientos consisten en extraer del enfermo células del sistema inmunitario para reprogramarlas genéticamente, de forma que al volver al organismo destruyen las causantes de la enfermedad.

Los progresos del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) del Hospital Clínic son los que han catalizado estos avances. Hasta el momento, la entidad ha logrado desarrollar dos terapias: el ARI-0001 frente a la leucemia linfoblástica aguda (LLA) en mayores de 25 años y el ARI-0002h, frente al mieloma múltiple. La primera se convirtió en febrero de 2021 en el primer CAR-T desarrollado íntegramente en Europa autorizado por una agencia reguladora, mientras la segunda —cuyo uso se extiende ahora en el sistema público— recibió el pasado mes de julio luz verde por parte del Comité de Evaluación de Medicamentos de Uso Humano la AEMPS.

 Manel Juan, jefe del Servicio de Inmunología del Hospital Clínic e impulsor de estos avances, califica de “oportunidad” el escenario actual. “El ARI-0002h ofrece una opción a pacientes que, de otra forma, no tendrían acceso a los tratamientos que necesitan. Frente al mieloma múltiple hay dos terapias comerciales aprobadas [Abecma y Carvycti], pero estas no llegan a muchos enfermos por varias razones: falta de capacidad de producción de las farmacéuticas, estrategias comerciales, elevados precios... Nuestro papel, más que una competencia para la industria, es de complementariedad para hacer que los enfermos tengan una mayor accesibilidad a las terapias que necesitan“.

El ARI-0001, por su parte, es el único CAR-T aprobado y disponible en España para tratar pacientes mayores de 25 años con la leucemia linfoblástica aguda (LLA). En total, según Juan, ambas terapias han sido administradas a casi 450 enfermos en ensayos clínicos, como uso compasivo o por la vía de la exención hospitalaria, que permite a los hospitales públicos desarrollar en algunas circunstancias tratamientos no industriales.

Actualmente, la producción de la gran mayoría de los ARI-0002h se realiza en el Clínic con las células que les remiten los hospitales de la red, que se ocupan de toda la parte asistencial —diagnóstico, tratamiento, evolución de los enfermos...—. Aunque el objetivo es que poco a poco más hospitales desarrollen el conocimiento para ocuparse también de la producción, hasta ahora solo ha empezado a hacerlo la Clínica Universitaria de Navarra para los pacientes del Hospital Universitario de Salamanca, principalmente.

El avance de los CAR-T desarrollados en hospitales públicos, llamados “académicos” ha despertado los recelos de las compañías farmacéuticas que tienen aprobadas estas terapias por la EMA, que en algunos casos pueden verlo como una especie de competencia desleal. Esta oposición adquiere especial relevancia en un momento en el que la Unión Europea tramita la mayor reforma de la legislación farmacéutica de su historia y algunos actores temen que los poderosos lobbys del sector frenen a los CAR-T académicos. “La industria maniobra en Bruselas para hacer valer sus intereses. Las farmacéuticas pretenden, por lo que hemos visto, impedir los CAR-T académicos en las indicaciones en las que existe uno comercial. Esto supondría el fin del ARI-0002h”, avisa Soledad Cabezón, presidenta de la Asociación Acceso Justo al Medicamento (AAJM).

Estos temores tienen un precedente: el reglamento 1394/2007. Esta norma, que reguló hace 17 años los avances en las terapias avanzadas, aceptó las posiciones del sector al considerar a los CAR-T como un medicamento y, por tanto, los dejó sujetos a sus condicionantes legales y comerciales (patentes, mecanismos de financiación pública...).

Lola Hernández, responsable del Plan Nacional de Médula Ósea de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) califica de “error” aquella decisión. “Los CAR-T son algo más cercano a un trasplante alogénico [de células madre] que a un medicamento como tal. Es decir, en el fondo es un procedimiento que obtiene unas células del paciente y se las vuelve a administrar una vez modificadas. Y patentar eso tiene inconvenientes importantes. Primero, en el terreno ético, porque en el fondo supone venderle al paciente sus propias células a un precio muy elevado. Y, luego, porque limita al desarrollo del conocimiento y al acceso de los enfermos a las terapias”, censura.

El reglamento 1394/2007 confería a los CAR-T la consideración de medicamentos, pero también preveía algunas vías que permiten a los hospitales públicos seguir con la investigación y desarrollo de terapias avanzadas. Una de ellas es a la que ha recurrido el Hospital Clínic y que ahora está en el centro de las negociaciones en Bruselas: la exención hospitalaria.

 “Podemos considerar la exención hospitalaria como un paso intermedio para llegar al objetivo último de cualquier terapia, que es la aprobación centralizada por la EMA. Pero este es un procedimiento enormemente costoso que suele estar solo al alcance de la industria farmacéutica. La exención, en cambio, permite que hospitales que han tenido éxito con alguna terapia, a una escala menor pero con la misma eficacia y seguridad, puedan lograr una primera aprobación por las agencias nacionales”, explica Moraleda.

La patronal Farmaindustria, por su parte, considera que “la exención hospitalaria tiene mucho sentido en la búsqueda de determinados tratamientos sin alternativa terapéutica aprobada, pero esta situación excepcional no debe perpetuarse”. En este sentido, el sector defiende que “en el caso de CAR-T académicos que cuenten con esta exención hospitalaria en España y se conceda una posterior autorización de comercialización europea a un medicamento fabricado industrialmente para la misma enfermedad, no deberían mantenerse dos medicamentos con diferentes estándares de autorización”.

La idea de fondo es que las terapias académicas deberían cumplir “los mismos estándares de calidad, eficacia y seguridad” que la EMA impone a los comerciales, un argumento que es rechazado por los partidarios de los CAR-T académicos. “Los estándares que cumplen también son suficientes. No estamos hablando de moléculas artificiales, estamos hablando de células y procedimientos clínicos. Los ensayos realizados han demostrado que los académicos obtienen iguales o mejores resultados que los comerciales”, sostiene Lola Hernández.

 César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios y Farmacia del Ministerio de Sanidad, pone en valor “la convivencia [en el sistema sanitario] de CAR-T comerciales y los académicos” lo que evidencia “el apoyo a la investigación pública y la apuesta porque estos desarrollos sigan el cauce regulatorio adecuado que les permita obtener una autorización de comercialización e incrementar la competencia en el mercado”.

Los movimientos de la industria en Bruselas han buscado taponar esta vía, lo que preocupa a la mayoría de actores implicados. Nicolás González Casares, responsable de la directiva farmacéutica por el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, considera, sin embargo, que el modelo español no está en riesgo. “El desarrollo de los CAR-T académicos ha demostrado no solo tener una base científica de primer orden, sino que además permite crear ecosistemas de innovación tremendamente importantes y con un enorme futuro”, afirma.

 El interés estratégico de los países será el que, en último término, permitirá encontrar la fórmula para que los CAR-T académicos y los comerciales convivan en los sistemas sanitarios. “En el anterior mandato dio tiempo para que el Parlamento fijara su posición, pero el procedimiento quedó paralizado con las elecciones. Ahora deben hacer lo propio los países en el Consejo y ahí tendrán gran peso las cuestiones de interés nacional”, concluye González Casares."                    (Oriol Güell , El País, 09/11/24)

27.3.23

La mortinatalidad en Estados Unidos se dispara a niveles de crisis sanitaria severa... Un informe publicado por los Institutos Nacionales de Salud denuncia las tasas inaceptablemente altas de nacimientos de niños muertos

 "El gobierno de los Estados Unidos ha publicado un informe sombrío del progreso del país en la prevención de los mortinatos, calificando la tasa de «inaceptablemente alta» y emitiendo una serie de recomendaciones para reducirla a través de la investigación y la prevención.

El informe de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), al que Diario16 ha tenido acceso, encontró una serie de factores que contribuyeron al fracaso de reducir la tasa de mortinatalidad: los profesionales médicos descartaron las preocupaciones de sus pacientes embarazadas, la falta de investigación y datos, y la realización de muy pocas autopsias. Además, las disparidades raciales alarmantes en las tasas de mortinatalidad han agravado la crisis.

La magnitud del problema es enorme, señalan los expertos que firman el informe. El grupo de trabajo concluyó que las barreras para reducir la tasa de mortinatalidad no se pueden atribuir a una agencia federal o un solo departamento de salud estatal u hospital local, sino a problemas en todos los niveles.

Hace un año, el diario independiente ProPublica descubrió que las agencias federales de salud no habían priorizado la investigación, la recopilación o el análisis de datos centrados en la mortinatalidad, y que esas agencias, junto con los departamentos de salud estatales, hospitales y proveedores médicos, habían hecho un mal trabajo al crear conciencia sobre el riesgo y la prevención de la mortinatalidad.

Aunque muchas personas, incluidos algunos proveedores médicos, creen que los mortinatos son inevitables, las investigaciones muestran que hasta 1 de cada 4 pueden prevenirse.

Orden del Congreso

El informe recién publicado, que califica la mortinatalidad como «un importante problema de salud pública», fue el resultado de un mandato del Congreso que requería que el Departamento de Salud y Servicios Humanos desarrollara un grupo de trabajo sobre la mortinatalidad. 

El grupo de trabajo se encargó de examinar las disparidades de salud y las comunidades que enfrentan un mayor riesgo de muerte fetal; barreras para la recopilación de datos; el impacto psicológico y el tratamiento recibido después de un mortinato; y factores de riesgo conocidos.

La doctora Diana W. Bianchi, directora del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, la rama de los Institutos Nacionales de Salud que dirigió el grupo de trabajo, dijo en un correo electrónico que uno de los objetivos de la agencia es avanzar en los esfuerzos para «mejorar comprender y, en última instancia, prevenir» los mortinatos. Entre sus prioridades, dijo Bianchi, está avanzar con la recomendación del grupo de trabajo de crear una agenda de investigación para «desarrollar enfoques específicos y prácticos para prevenir la muerte fetal».

En total, el grupo de trabajo emitió 12 recomendaciones, la mayoría de las cuales estaban dirigidas a los NIH y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La agencia está investigando los factores de riesgo y las disparidades de salud y está considerando qué proyectos existentes de los CDC podrían usarse para la investigación de la muerte fetal, como los que ya recopilan datos sobre defectos de nacimiento y riesgos de embarazo.

Varias de las recomendaciones del grupo de trabajo estaban relacionadas con la mejora de la calidad de los datos sobre mortinatos a nivel local, estatal y nacional. Los cambios específicos incluyeron la estandarización de las definiciones, la mejora de la capacitación de los empleados que recopilan datos para los certificados de defunción fetal y la facilitación de la modificación de esos datos cuando sea necesario.

Los seguros públicos no cubren las autopsias

Una de las razones por las que los datos sobre mortinatos a menudo son incompletos o inexactos es que las autopsias, los exámenes de placenta y las pruebas genéticas no se realizan de manera uniforme. Incluso, si uno o más de esos exámenes se llevan a cabo y revelan la causa de la muerte, esa información crítica generalmente no se actualiza en las bases de datos estatales o federales.

La investigación de ProPublica descubrió que, en 2020, los exámenes de placenta se realizaron o planificaron en solo el 65% de los casos de muerte fetal y las autopsias se realizaron o planificaron en menos del 20% de los casos. 

El informe de NIH es demoledor con alguna de sus conclusiones. «Muchos padres informan que el personal del hospital los disuadió de solicitar una autopsia de su bebé muerto debido al costo, porque podría no ser concluyente o porque desfiguraría al bebé. Los médicos también pueden estar preocupados por la responsabilidad».

Hay que tener en cuenta que en Estados Unidos, si bien Medicaid cubre una gran parte de los embarazos y nacimientos, no cubre el costo de una autopsia. 

El grupo de trabajo también sugirió que los estados podrían modelar sus políticas para las autopsias de muerte fetal después de las políticas relacionadas con el síndrome de muerte súbita del lactante. 

Devastadores efectos psicológicos

El informe también aborda los devastadores efectos psicológicos de una muerte fetal. Los padres tienen un mayor riesgo de depresión, trastorno de estrés postraumático y ansiedad. Esos sentimientos pueden agravarse si los pacientes son despedidos o culpados por la muerte fetal.

«No es raro que las personas de color, en particular, hablen de proveedores de atención médica que los trataron con una actitud desdeñosa o que sienten que no tiene sentido hablar sobre ciertas inquietudes porque no serán escuchados y no hará una diferencia», dice el informe.

Una cuestión racial

Las mujeres negras tienen más del doble de probabilidades, y en algunos estados casi tres veces más probabilidades, que las mujeres blancas de tener un mortinato, según datos de los CDC de 2020. La tasa nacional de mortinatalidad para las mujeres negras ese año fue de 10,3 por cada 1.000 nacimientos, y para las mujeres blancas fue de 4,7. Pero no son solo los bebés negros los que mueren a un ritmo desproporcionado, también son sus madres.

La misma semana en que se publicó el informe de mortinatos del NIH, los CDC emitieron otro informe separado sobre mortalidad materna, al que Diario16 también ha tenido acceso, que encontró que la tasa de madres que mueren durante el embarazo o poco después del parto aumentó en 2021, mientras que la tasa de mortalidad materna en mujeres negras fue más de el doble que la de las mujeres blancas."             (José Antonio Gómez , Diario16, 26/03/23)

16.11.21

España lidera la lucha mundial contra el tráfico de órganos... además lleva casi 30 años liderando el ranking mundial en donación y trasplante de órganos

 "España es un modelo de referencia internacional en donación y trasplante y, gracias a ello, nuestro país lleva 29 años consecutivos liderando en ranking mundial en donación.

Así lo subrayó la ministra de Sanidad, Carolina Darias, durante su intervención en la inauguración telemática de la sesión científica ‘El médico en la donación y el trasplante de órganos: implicaciones éticas’, organizada por la Asociación Médica Mundial (WMA), la Organización Nacional de Trasplantes de España (ONT) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM).

La ministra de Sanidad ha puesto de relieve la importancia de los trasplantes tanto para las personas receptoras y los donantes, como para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. La donación de órganos y tejidos no sólo contribuye a mejorar la vida de los beneficiarios y una ayuda para superar el duelo en el caso de los donantes, sino que supone un importante ahorro frente a otros tratamientos sustitutivos, ha recalcado Darias. (...)

56 años más de vida al receptor

El impacto es enorme porque una sola donación puede suponer hasta 56 años de vida más para el receptor. Esta es la razón por la que el Gobierno defiende la ‘Resolución de Madrid’, como resultado de la Consulta Global de la OMS organizanizada por la ONT en 2010, en la que se expone que toda persona que quiera, pueda ser donante.

Para Carolina Darias, el trasplante es una terapia excepcional ya que emana de la generosidad de la ciudadanía, además de implicar multitud de profesionales, de diferentes especialidades, que deben coordinarse a la perfección para lograr este éxito compartido.

Tráfico de órganos

Por otro lado, la ministra de Sanidad ha mostrado el compromiso del Gobierno en la lucha contra el tráfico de órganos y ha hecho un llamamiento a crear un frente común contra esta práctica que supone, según la OMS, entre un 5% y un 10% del total de trasplantes que se realizan al año en el mundo.

España, ha recordado la ministra, lidera la lucha contra el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes, desde hace años, con el desarrollo de gran parte de las iniciativas legislativas actuales, en las que, ha ensalzado el papel de la Organización Nacional de Trasplantes. En este sentido se ha referido al Convenio de Santiago de Compostela y la Declaración sobre las medidas para la prevención y la lucha contra los delitos relacionados adoptada por de la Asamblea Médica Mundial, en 2020."          (Martha Golfín, Diario16, 18/09/21)

31.3.20

10 buenas noticias sobre el CoronaVirus... y es que nunca hemos estado mejor preparados para combatir una pandemia

"(...) Una pandemia implica una trasmisión sostenida, eficaz y continua de la enfermedad de forma simultánea en más de tres regiones geográficas distintas. (...)

Lo que sin duda sí hay es una pandemia de miedo. Por primera vez en la historia estamos viviendo una epidemia a tiempo real: todos los medios de comunicación, varias veces al día, todos los días, en todo el planeta, hablan del coronavirus.  (...)

Hay que informar de lo que está ocurriendo, pero también necesitamos buenas noticias. He aquí diez de ellas. 

1. Sabemos quién es

Los primeros casos de sida se describieron en junio de 1981 y se tardó más de dos años en identificar al virus causante de la enfermedad. Los primeros casos de neumonía severa se notificaron en China el 31 de diciembre de 2019 y para el día 7 de enero ya se había identificado el virus.

El genoma estuvo disponible el día 10. Ya sabemos que se trata de un nuevo coronavirus del grupo 2B, de la misma familia que el SARS, por lo que le hemos denominado SARSCoV2. La enfermedad se llama COVID19.

Está emparentado con coronavirus de murciélagos. Los análisis genéticos confirman que tiene un origen natural reciente (entre finales de noviembre y principios de diciembre) y que, aunque los virus viven mutando, su frecuencia de mutación no es muy alta.

2. Sabemos cómo detectarlo

Desde el 13 de enero está disponible para todo el mundo un ensayo de RT-PCR para detectar el virus.(...)

3. En China la situación está mejorando

Las fuertes medidas de control y aislamiento impuestas por China están dando sus frutos. Desde hace ya varias semanas, el número de casos diagnosticados disminuye cada día.  (...)

4. El 80 % de los casos son leves

La enfermedad no causa síntomas o son leves en un 81 % de los casos. En el 14 % restante puede causar neumonía grave y en un 5 % puede llegar a ser crítica o incluso mortal.

5. La gente se cura

Los únicos datos que a veces se muestran en los medios de comunicación son el aumento del número de casos confirmados y el número de fallecimientos, pero la mayoría de la gente infectada se cura. Hay 13 veces más pacientes curados que fallecidos, y la proporción va en aumento.

6. No afecta (casi) a los menores de edad

Solo el 3 % de los casos ocurre en menores de 20 años, y la mortalidad en menores de 40 años es solo del 0,2 %. En menores los síntomas son tan leves que puede pasar desapercibido.

7. El virus se inactiva fácilmente

El virus puede ser inactivado de las superficies de forma eficaz con una solución de etanol (alcohol al 62-71 %), peróxido de hidrógeno (agua oxigenada al 0,5 %) o hipoclorito sódico (lejía al 0,1 %), en solo un minuto.

El lavado de manos frecuente con agua y jabón es la manera más eficaz de evitar el contagio.

8. Ya hay más de 150 artículos científicos

Es el momento de la ciencia y la cooperación. En poco más de un mes ya se pueden consultar 164 artículos en PubMed sobre COVID19 o SARSCov2, además de otros tantos disponibles en los repositorios de artículos todavía no revisados por pares (pre-prints). Son trabajos preliminares sobre vacunas, tratamientos, epidemiología, genética y filogenia, diagnóstico y aspectos clínicos.

Estos artículos están elaborados por cerca de 700 autores repartidos por todo el plantea. Es ciencia en común, compartida y en abierto. En 2003, cuando ocurrió lo del SARS, se tardó más de un año en obtener menos de la mitad de artículos.

Además, la mayoría de las revistas científicas han dejado en abierto sus fondos sobre los coronavirus.

9. Ya hay prototipos de vacunas

Nuestra capacidad de diseñar nuevas vacunas es espectacular. Ya hay más de ocho proyectos contra el nuevo coronavirus. Hay grupos que trabajan en proyectos de vacunas contra otros virus similares y ahora tratan de cambiar de virus.

Lo que puede alargar su desarrollo son todas las pruebas necesarias de toxicidad, efectos secundarios, seguridad, inmunogenicidad y eficacia en la protección. Por eso, se habla de varios meses u años, pero algunos prototipos ya están en marcha.

10. Hay más de 80 ensayos clínicos con antivirales en curso

Las vacunas son preventivas. Más importante aún son los posibles tratamientos de las personas que ya están enfermas. Ya hay más de 80 ensayos clínicos para analizar tratamientos contra el coronavirus. Se trata de antivirales que se han empleado para otras infecciones, que ya están aprobados y que sabemos que son seguros.

Uno de los que ya se ha ensayado en humanos es el remdesivir, un antiviral de amplio espectro, todavía en estudio, que ha sido ensayado contra el ebola y el SARS/MERS. Es un análogo de la adenosina que se incorpora en la cadena de ARN viral e inhibe su replicación.

Otro candidato es la cloroquina, un antimalárico que también tiene una potente actividad antiviral. Se sabe que bloquea la infección aumentando el pH del endosoma que se necesita para la fusión del virus con la célula, lo que inhibe su entrada. Se ha comprobado que este compuesto bloquea al nuevo coronavirus in vitro y ya se está empleando en pacientes a los que el virus ha causado neumonía. (...)

La pandemia de gripe de 1918 causó más de 25 millones de muertos en menos de 25 semanas. ¿Podría volver a ocurrir algo similar hoy en día? Como vemos, muy probablemente no. Nunca hemos estado mejor preparados para combatir una pandemia."                        (Ignacio López Goñi, Sociología crítica, 12/03/20)

9.1.19

Michael Robinson revela el coste del tratamiento de su cáncer: "La medicación en la sanidad privada vale 14.000 euros al mes"... intentaré morirme cuanto antes para que mi mujer no se quede en bolas...

"Me encuentro muy bien. Debo de ser el único con cáncer que está engordando. Me siento un poco fraude porque nunca me había encontrado tan bien. Estoy aprendiendo mucho de mí, es una lástima que sea por esta aventura. Pero debo quererme un poco más".

Con estas palabras, el entrañable comentarista y exjugador del Osasuna, Michael Robinson, ha querido romper el hielo en su aparición televisiva tras darse a conocer la noticia de que padecía un cáncer con metástasis. Lo ha hecho en directo en el programa que conduce Susanna Griso Espejo público, donde ha revelado que el tratamiento que recibe cuesta 14.000 euros al mes

Según ha confesado Robinson, la jefa de oncología de la clínica privada a la que acudió le dijo que "no tenía cura, pero sí que se podía tratar para controlarlo". El comentarista, fiel a su estilo, ha rememorado la escena no sin cierta sorna: "Me dijo que tenía que tomarlo mínimo un año y puede que cinco. Cuando mi mujer me preguntó cómo íbamos a pagar eso, le contesté 'intentaré morirme cuanto antes para que no te quedes en bolas'".

La sanidad pública, no obstante, parece haberle abierto una nueva oportunidad para hacer frente al cáncer que padece. "Mi nuevo médico, que es muy madridista pero no le molesta que le llame Messi, me dijo que con inmunoterapia hay un 37% de posibilidades para poder curar mi cáncer con metástasis", ha explicado.

El deportista británico reconvertido en comentarista futbolístico ha incidido también en el buen estado de forma en el que se encuentra: "Estoy fenomenal, debo ser el único paciente de cáncer en el mundo que está engordando. Llevo dos sesiones de quimio y felizmente no hay efectos secundarios".                 (Público, 07/01/19)

17.7.15

Cuba suministra la primera vacuna contra el cáncer de pulmón de forma gratuita

"La vacuna contra el cáncer de pulmón es única en el mundo y es muy novedosa. Básicamente actúa sobre una molécula que esta exageradamente expresada en los tumores, por lo cual activa un crecimiento celular anómalo, provocando que el tumor crezca. 

La vacuna inhibe esa progresión tumoral", explica a Público Arlhee Díaz, farmacéutico y comercializador del centro de investigación. Agrega que "se trata de una vacuna terapéutica con muy buenos resultado en estadios avanzados del cáncer de pulmón".

"Los resultados de la vacuna dan una sobrevida a los pacientes, no se elimina el tumor pero se detiene el crecimiento, permitiendo que los pacientes puedan vivir más y, sobre todo con una buena calidad de vida porque su toxicidad es mínima", asegura el científico. Los tumores afectan mucho la calidad de vida de los enfermos y los tratamientos convencionales, como la radioterapia o la quimioterapia, tienen una toxicidad muy elevada, lo cual deteriora el estado general del paciente.

Los cubanos tienen acceso a la vacuna a través de sus hospitales de forma gratuita. Los extranjeros deben contactar con Servimed pero necesitan también entrar en el sistema de salud de Cuba para que sus médicos sean quienes la apliquen. En el caso de estos último la aplicación de la vacuna tiene un costo económico.

El Centro de Inmunología Molecular de Cuba centra su trabajo en la investigación para la creación y producción de medicamentos contra el cáncer, la principal causa de muerte de los cubanos. Comienzan en el año 1994, en medio de la peor crisis económica de la historia de Cuba, produciendo anticuerpos monoclonales. En la actualidad el CIM exporta a más de 30 países por valor de U$D 80 millones al año, además de abastecer al mercado nacional.

La vacuna ya está registrada en Cuba, Perú y Paraguay. En este momento se están haciendo ensayos clínicos en Europa pero son estudios que llevan tiempo —3 o 4 años— y resultan extremadamente costosos. Esto es una traba porque Cuba cuenta con un buen plantel de científicos pero carece de los recursos financieros que se requieren para insertarse en muchos mercados. En este sentido resultan vitales las asociaciones con inversores extranjeros.

A pesar del optimismo de algunos medios de prensa, todavía está muy lejos el momento en que esta vacuna se pueda comerciar en EEUU. Especifica Arlhee Díaz que "hasta el momento lo único que hemos hecho es firmar una cuerdo de confidencialidad con un centro de investigación de ese país para empezar a intercambiar información. A partir de este punto en un futuro podríamos empezar ensayos de fase 1, ensayo de eficacia, etc. Es solo investigación clínica sin llegar a la fase comercial, un error en el que han incurrido muchos periodistas".  (...)"           (Público, 17/07/2015)

21.10.14

El New York Times elogia a Cuba por enviar médicos a África frente al ébola... que es lo que se debe hacer

"The New York Times publica hoy un editorial elogiando a Cuba por enviar médicos a África para luchar contra el ébola:
La impresionante contribución de Cuba en la lucha contra el ébola
Cuba es una isla pobre y relativamente aislada. [...] Sin embargo, debido a su compromiso de desplazar a cientos de médicos y enfermeros al eje de la pandemia, Cuba podría terminar jugando el papel más destacado entre las naciones que están trabajando para refrenar la propagación del virus.
The Washington Post también ha publicado otro artículo explicando el crucial rol que está jugando Cuba para contener la epidemia en África.

La Habana ha enviado ya a 165 profesionales sanitarios a Sierra Leona y otros 300 llegarán en los próximos días.

Como recuerda el diario estadounidense, Cuba es la única nación que ha enviado médicos a la zona de la epidemia. El resto de doctores extranjeros trabajando sobre el terreno han llegado a través de organizaciones humanitarias.  (...)"            (Principia Marsupia

13.10.14

Qué se hace con el ébola... en Sierra Leona

"(...) Cualquier unidad sanitaria que esté dedicada a recibir o tratar enfermos de ébola, ya sean sospechosos, probables o confirmados (son las tres categorías que manejamos) dentro o fuera de una estructura sanitaria mayor (por ejemplo, dentro de un hospital), sigue obligatoriamente unas reglas en relación con la infraestructura, el flujo de personas y el personal que trabaja en ella. 

Se establecen claramente dos zonas, de bajo y alto riesgo, totalmente aisladas del resto de la estructura sanitaria. En las zonas de alto riesgo, se ingresa a los pacientes en diferentes salas, según son sospechosos, probables o confirmados. Y es donde se realiza la toma de muestras.

 Las extracciones de sangre para los tests se realizan en la zona de alto riesgo por personal cualificado y debidamente protegido, y son trasladadas al laboratorio bajo estrictas medidas de aislamiento y seguridad, siguiendo protocolos de la OMS y CDC (Centro de Enfermedades Transmisibles de Atlanta).

Todo lo que se utiliza en las zonas de alto riesgo (material médico, trajes de protección, vasijas y recipientes de plástico, etc.) que no pueda ser debidamente lavado y desinfectado (como los pijamas sanitarios que utiliza el personal, las botas de goma, las gafas -googles-, delantales y guantes de caucho, etc.) se destruye en la misma zona de aislamiento: nada, absolutamente nada, sale de la unidad.

No está permitido el acceso, ni siquiera en la zona de bajo riesgo, si no es personal del mismo o debidamente autorizado. Nadie, absolutamente nadie, entra en la zona de alto riesgo sin llevar correctamente colocado (supervisado por un compañero) el traje de protección (nivel 4) y nadie sale de la zona de alto riesgo sin seguir estrictamente el protocolo y las medidas y reglas (por riguroso orden) que hay que seguir y que son supervisadas por dos técnicos, uno que está continuamente desinfectando con espray de agua clorada y otro que está solo para recordar las reglas y el orden, a todo el mundo, incluso a los que entran todos los días 2 o 3 veces. 

Creo, Dr. Parra, por lo que relata en su informe, que muchas de estas normas y protocolos que aquí seguimos no se cumplieron en el centro donde usted trató a la paciente. 

Es usted un valiente por contarlo y por aceptar voluntariamente la posibilidad de estar infectado, y tiene todo mi respeto y admiración. Muchas personas, incluidos colegas, deberían tener su valor y aceptar errores (si los hubo) para empezar a buscar soluciones (si se necesitan).


 Discúlpeme usted, caballero, pero ni es gracioso ni oportuno, ni mucho menos ayuda para nada al problema. Es cierto, nosotros, que nos colocamos el traje, no hemos hecho un máster. Porque es verdad, no es necesario. Quizás para ser consejero de Sanidad sí es necesario, pero ya he explicado que no es una cosa sencilla y banal como da a entender, y mucho menos depende de la capacidad de aprendizaje. 

Sr. consejero, está usted fuera, muy fuera, a muchos pueblos de distancia de la realidad. Lo menos que puede hacer es pedir perdón, porque ofende a mis colegas (ignoro si usted lo es) y se permite hacer juicios e ironías jocosas cuando la vida de una (o más) personas está en juego. 

¿Va usted a dormir más tranquilo pensando que Teresa mintió y que los trajes de protección (PPE) son solo para listos? Como decía mi admirado Jose Mota, "va usted a la....."            ( , "Carta desde Sierra Leona al valiente Dr. Parra y mensaje para el consejero", Huff Post, 09/10/2014)

20.5.14

Un hospital griego rechaza operar a un parado, ya sedado e intubado, por no tener seguro

"Un grupo de médicos ha denunciado al Gobierno presidido por Antonis Samaras después de que la semana pasada el hospital público Evangelismós de Atenas se negara a operar a un hombre de 54 años, aquejado de una grave enfermedad coronaria... por ser desempleado y no tener cobertura sanitaria.

Según informa el periódico 'La Vanguardia', el enfermo, casado y con un hijo, fue bajado a quirófano, lo sedaron e intubaron y le afeitaron el pecho. "Cuando el cirujano tenía el bisturí en la mano, entró corriendo el gerente y ordenó al equipo médico que lo reanimaran y le dieran el alta" porque la operación costaba 15.000 euros y no podía pagarla.

El doctor Tasos Vijas, tras tener constancia del caso, denunció al Gobierno. Además, fue tal el revuelo que generó en la prensa, que el hospital en un intento de remendar su error se puso en contacto con el paciente al que se había negado a operar para informarle de que ya podía ser intervenido. "El Ministerio de Sanidad explicó que el enfermo había acudido a operarse el día que no le tocaba. Sólo eso". 

"Hemos ido a los tribunales, incluido el Penal Internacional de La Haya. Creo que los que tienen el poder y han impuesto las condiciones de la deuda han de ser juzgados por crímenes contra el pueblo griego", denuncia Vijas a 'La Vanguardia'. (...)"         (Vox Populi, 20/05/2014)

24.4.14

Carta de un pediatra madrileño que renuncia a su plaza por no poder trabajar con un minimo de calidad con sus pacientes

"Uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo está en peligro de extinción.. (...)

Escribo para dejar constancia de la situación de las consultas de pediatría en muchos centros de la Comunidad de Madrid, y, en particular, del centro en el que he prestado servicios en los últimos 2 meses (CS Valdelasfuentes, de Alcobendas, Madrid). 

Las inaceptables condiciones de la asistencia y el estrés laboral en que me he visto sumido me han llevado a presentar mi renuncia al cargo a pesar de los ruegos de muchos de mis pacientes para que siga siendo el pediatra de sus hijos.

En primer lugar, el centro se abrió en 2012 por razones políticas sin disponer de suficientes recursos humanos ni materiales, desmembrando el equipo del Centro de Salud Marqués de Valdavia (del que he formado parte como personal eventual durante 3 años de forma ininterrumpida, en el cargo de Médico Pediatra). 

A dia de hoy no se dispone aún del material necesario para realizar ciertos procedimientos diagnósticos y terapéuticos que los profesionales estamos dispuestos a realizar y se ofertan en la Cartera Estandarizada de Servicios de la Atención Primaria de la CAM.  

Ello obliga a aumentar las derivaciones al nivel hospitalario y con el ello el gasto sanitario y a realizar mayor número de tratamientos empíricos con el coste en farmacia y el riesgo injustificado de efectos secundarios para los pacientes.

En segundo lugar, el centro de mi denuncia. En línea con lo que ocurre en la mayoría de centros sanitarios públicos de la Comunidad, las agendas están diseñadas con una presión asistencial absolutamente desproporcionada para la plantilla y la demanda asistencial. Esto vulnera gravemente las condiciones en las que se presta la asistencia sanitaria. 

La agenda de pediatría dispone de 50 huecos para consultas médicas: Cada 5 minutos para consultas a demanda y con 4 pares de huecos de 10 minutos para consultas concertadas y revisiones del niño sano, a los que se añaden los pacientes sin cita que lo soliciten. 

 Revisiones bibliográficas como la realizada en 2013 por Delia Outomuro y Andrea Mariel Actis[1] reflejan una duración media de las consultas clínicas en Madrid de unos 10 minutos (sin distinguir en qué ámbito se ejercen) y apuntan a que son necesarios un mínimo de 18 minutos por consulta para el desarrollo de una adecuada relación médico-paciente y un ejercicio adecuado de la asistencia sanitaria.

El resultado es el de una mayoría de profesionales que trabajan como si fueran peones de una cadena de montaje, echando literalmente de las consultas a sus pacientes para poder ajustarse a las agendasy una minoría, entre la que me incluyo, que somos incapaces de dar ese tipo de atención y, luchando por que la asistencia sanitaria siga siendo un acto humano y de la máxima calidad científica y técnica posible, generamos demoras inaceptables para la mayoría de pacientes y para nosotros mismos, con el evidente malestar que genera para todos.

Éste se refleja en forma de reclamaciones por parte de los usuarios, mal ambiente laboral y una presión continua desde la dirección (en mi caso limitándome el acceso a turnos conciliables con la vida familiar y con amenazas de no renovación del contrato) e incluso de muchos compañeros, para que nos ajustemos a las agendas y dejemos de lado nuestra “ineficiente” forma de atender a los pacientes. (...)"             (Attac Madrid, 24/04/2014)

15.1.10

Más discriminadas... más enfermas...

"Las mujeres que se sienten discriminadas enferman más.

Las mujeres que se sienten discriminadas por razón de género tienen peor salud y presentan un mayor número de lesiones físicas, trastornos mentales, hipertensión y tabaquismo, según una investigación dirigida por Carmen Borrell, experta de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, presentada en las jornadas sobre La salud de la mujer en tiempos de crisis, organizadas por la Real Academia Nacional de Medicina y el Instituto Novartis de Comunicación de Biomedicina. (...)

La prevalencia de discriminación machista fue de un 3,4% (372 casos). Y entre ellas, las mayores perjudicadas son las más jóvenes, divorciadas e inmigrantes. La escasa formación cultural es otra agravante en este colectivo de pacientes." (El País, ed. Galicia, sociedad, 31/12/2009, p. 36)

26.3.09

La sanidad privada americana ¡Comparen, y luego... compren!

"A Deamonte Driver, por ejemplo, una caries le llevó a la muerte. Falleció en Maryland en 2007, a los 12 años, por un dolor de muelas. Su madre no tenía seguro. El niño estaba adscrito a un seguro público conocido como Medicaid. Pero muy pocos médicos de EE UU aceptan esa cobertura, por la que reciben muy poca compensación. En este país un médico se puede permitir rechazar a un paciente, en función del seguro médico que tenga. De este modo, Deamonte se encontró con rechazo tras rechazo.

"Contactamos a muchísimos dentistas, sin éxito", explica Laurie Norris, abogada del Centro de Justicia Pública de Baltimore, que ayudó a la familia de Deamonte. "Al final tuve que exigir ayuda al Departamento de Salud e Higiene Dental de Maryland. El sistema no tiene por qué ser tan complicado".

Por no disponer de 80 dólares para sacarle una muela, Alyce, la madre de Deamonte, decidió esperar. Finalmente, cuando el dolor del niño pasó a ser insoportable, le llevó al centro de urgencias del Hospital Sur de Maryland, donde le dieron antiinflamatorios y le devolvieron a casa. Por entonces, el seguro de Deamonte había caducado. En una nueva visita a urgencias, los médicos descubrieron que las bacterias del diente podrido habían pasado al cerebro. Dos operaciones cerebrales y ocho semanas de cuidados intensivos no sirvieron para nada. Deamonte murió en febrero de 2007. Sus facturas médicas ascendían a 250.000 dólares. Ése es el precio de una vida sin un seguro médico digno.

Los hay que tienen más suerte y disponen de una póliza que puede proveer la empresa para la que se trabaja. También está la opción de pagar un seguro a título individual. Un importe razonable, para una persona de unos 40 años, ronda los 300 dólares mensuales. Cuando la cobertura se debe ampliar a niños o ancianos dependientes, el precio puede superar, ampliamente, los 1.500 dólares.

Con estos precios, hay personas que, aunque podrían hacer el esfuerzo de ahorrar unos dólares para tener cobertura, deciden, simplemente, jugársela. En EE UU hay más de 45 millones de ellos, personas que tienen que encontrar remedios alternativos y para los que prevenir es, forzosamente, curar.

"Yo voy al médico para lo imprescindible", explica Nicole Polec, fotógrafa de 28 años, residente en el barrio de Brooklyn, en Nueva York. El caso de Polec es una muestra de lo duro que es conseguir un seguro médico asequible en una gran capital. (...)

El hacer de la visita a urgencias un hábito de salud puede ser una tirita aplicada sobre una herida profunda. Si alguien acude al hospital después de sufrir un desmayo, se le estabilizará. Pero en el supuesto de que sufra una enfermedad crónica, como cáncer, si no da pruebas de tener un seguro o de poder pagar, el centro médico tratará de darle el alta. "Estos centros podrán dar el alta al paciente y recomendarle que visite a su médico de cabecera para recibir tratamiento a largo plazo. De acuerdo con la ley de 1986, el hospital tiene el derecho de referirle a otro profesional una vez que su vida ya no corre riesgo inmediato", explica Gaskin.

Todos éstos son los resultados de una transformación que, según los sociólogos, tuvo lugar en EE UU en los años ochenta. En aquella década, la cobertura sanitaria pasó de ser contemplada como un derecho de la ciudadanía a ser un bien que debería ser regulado por la ley de la oferta y la demanda. "Entonces, el sector más conservador del Gobierno y la sociedad convenció al país de que las condiciones del libre comercio podrían reducir los precios y aumentar la satisfacción del consumidor", explica James Morone, profesor de Ciencia Política en la Universidad Brown y autor del libro Política de Reforma Sanitaria.

"Entonces, la izquierda decidió negociar algo que hasta la fecha no había sido negociable. Aceptó considerar la sanidad como un bien de mercado siempre y cuando hubiera unas excepciones, como que el Estado pagara las facturas de aquellos que no se lo pudieran permitir". (El País, ed. Galicia, 09/03/2009, p. 32/3)