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26.11.25

Jordi Pujol es el primero en saber que en el juicio que hoy comienza está en juego la última oportunidad de salvar su lugar en la historia... Su confesión generó un profundo sentimiento de estafa moral e intelectual entre cientos de miles de catalanes... aquel día se rompió uno de los grandes espejos en los que una parte de Cataluña se había mirado durante décadas. Y el espejo sigue roto... Mientras basaba su liderazgo en un discurso de principios y valores, mantuvo durante más de 30 años fondos ocultos y de origen ilícito... lo que está en juego en el juicio es qué hay de cierto y qué hay de falso en aquella versión exculpatoria que abrazó el pujolismo: la de unos hijos díscolos y un padre entregado al país, a la patria. Un líder que confesaba, para defender a la familia, ser el único responsable de la fortuna escondida en el extranjero. Pero, al hacerlo, provocaba una inmensa crisis entre los cientos de miles de catalanes de diversas generaciones que habían otorgado a Jordi Pujol un liderazgo moral. Primero fue un sentimiento de vacío, de desconcierto. Y muchos intentaron superar aquella orfandad con la utopía de la independencia... hay un segundo momento clave, la comparecencia de Jordi Pujol en el Parlament, la sucesión de preguntas y la falta de respuestas resultaron demoledoras. Configuraron un retrato del pujolismo, de un régimen clientelar en torno al clan familiar que lleva su nombre... Marta Ferrusola proclamó que “Catalunya no se merece” una comisión de investigación como la del Parlament. Su hijo, Jordi Pujol Ferrusola, mantuvo un tono desafiante ante los parlamentarios. Los tres —padre, esposa e hijo— reflejaban la Cataluña que el clan Pujol consideró su patrimonioFue una nueva escenificación del hundimiento de la era en la que el expresidente de la Generalitat y su partido mantuvieron la hegemonía política en Cataluña... Y no es solo una cuestión personal o familiar. El pujolismo fue un régimen construido sobre múltiples complicidades y silencios: de políticos, de empresarios que pagaban, y de la prensa que calló. Complicidades y silencios que solo se explicaban en un país aún sumergido en los viejos hábitos del franquismo; en una Cataluña y una España donde perduraban (¿y perduran?) los caciques... La Cataluña que creyó en Jordi Pujol y en su obra política, CDC, necesitó primero hacer una catarsis, que en buena parte explica el Procés. Y aún tiene pendiente recomponer el espejo roto y abrir un profundo proceso de regeneración para evitar que aquel legado derive hacia planteamientos de extrema derecha, en los que, conviene insistir, Jordi Pujol nunca participó (Josep Carles Rius)

 "Jordi Pujol es el primero en saber que en el juicio que hoy (24 de noviembre de 2025) comienza en la Audiencia Nacional está en juego la última oportunidad de salvar su lugar en la historia. Su legado. Su confesión (25 de julio de 2014) generó un profundo sentimiento de estafa moral e intelectual entre cientos de miles de catalanes. Mientras escribía el principal relato político de la Cataluña contemporánea, Jordi Pujol y su familia mantenían importantes fondos en paraísos fiscales. Mientras basaba su liderazgo en un discurso de principios y valores, mantuvo durante más de 30 años fondos ocultos y de origen ilícito.

Entonces, Jordi Pujol se dirigió “a quienes se han sentido defraudados en su confianza”, y habló de “dolor” mientras pedía perdón. Pero aquel día se rompió uno de los grandes espejos en los que una parte de Cataluña se había mirado durante décadas. Y el espejo sigue roto. En el fondo, lo que está en juego en el juicio es qué hay de cierto y qué hay de falso en aquella versión exculpatoria que abrazó el pujolismo: la de unos hijos díscolos y un padre entregado al país, a la patria. Un líder que confesaba, para defender a la familia, ser el único responsable de la fortuna escondida en el extranjero. Pero, al hacerlo, provocaba una inmensa crisis entre los cientos de miles de catalanes de diversas generaciones que habían otorgado a Jordi Pujol un liderazgo moral. Primero fue un sentimiento de vacío, de desconcierto. Y muchos intentaron superar aquella orfandad con la utopía de la independencia.

El entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, se apresuró a decir que era un tema familiar que nada tenía que ver con Convergència Democràtica de Catalunya, el partido-movimiento creado por Jordi Pujol en 1978. Pero Mas sabía perfectamente que no era así. Pujol era el gran referente del partido y, especialmente, de su base social. La confesión fue un golpe letal para Convergència, que se vio obligada a cambiar de nombre en dos ocasiones: del PDECat a Junts.

El primer “juicio político”

En esta historia hay un segundo momento clave: la comparecencia de Jordi Pujol en el Parlament, en febrero de 2015, ante la comisión de investigación creada por el caso que llevaba su nombre. Fue una nueva escenificación del hundimiento de la era en la que el expresidente de la Generalitat y su partido mantuvieron la hegemonía política en Cataluña. Jordi Pujol menospreció al Parlament —y al país que tanto había utilizado como bandera— con sus silencios y con sus expresiones (“Dicen, dicen, dicen…”). Pero la sucesión de preguntas y la falta de respuestas resultaron demoledoras. Configuraron un retrato del pujolismo, de un régimen clientelar en torno al clan familiar que lleva su nombre.

La estrategia de la familia en aquel momento era remitirse a los tribunales, pero lo que se dirimía en aquella comisión de investigación del fraude fiscal, conocida como Comisión Pujol, era la responsabilidad política. Y en el Parlament se celebró un juicio a una época, un juicio político. No jurídico y, por tanto, no pendiente de sentencias ni de recursos. Aquello que ahora sí, 10 años después, llega a la Audiencia Nacional.

Sobre las intervenciones en aquella comisión pesaban como una losa los intentos de refundación, de soltar lastre, del mundo convergente. La familia Pujol se sentía abandonada. Jordi Pujol lo verbalizó: “Suponiendo que mi partido me hubiera abandonado —que no le digo ni que sí ni que no—, no me siento nada abandonado por mucha, mucha gente”. Marta Ferrusola fue más lejos y proclamó que “Catalunya no se merece” una comisión de investigación como la del Parlament. Su hijo, Jordi Pujol Ferrusola, mantuvo un tono desafiante ante los parlamentarios. Los tres —padre, esposa e hijo— reflejaban la Cataluña que el clan Pujol consideró su patrimonio. Era el final de una época que ahora vuelve a juzgarse, esta vez en los tribunales.

Revivir el trauma

Con el juicio en la Audiencia Nacional, la Cataluña que creyó durante tantos años en el liderazgo político y moral de Jordi Pujol revivirá el trauma provocado por todo lo que, durante estos años, se ha ido conociendo sobre el caso.

“Reverend Mossèn. Soy la madre superiora de la congregación. Desearía que traspasara dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del capellán de la parroquia. Él ya le dirá dónde deben colocarse. Muchas gracias”. Este es el texto de la nota manuscrita, firmada por Marta Ferrusola el 14 de diciembre de 1995. Palabras que contribuyeron al sentimiento de tristeza de los millones de catalanes que durante veintitrés años dieron el poder a su marido, Jordi Pujol.

Jordi Pujol construyó un relato basado en valores y principios compartidos por una amplia mayoría social en Cataluña. La decepción de sus votantes es infinita. Quienes creyeron en Pujol descubrieron el cinismo de la apariencia, de la moral que se aplica a los demás pero no a uno mismo; la que sirve como instrumento de control social. El clan por encima de todo, el sentido patrimonial de la política y del país. Y no es solo una cuestión personal o familiar. El pujolismo fue un régimen construido sobre múltiples complicidades y silencios: de políticos, de empresarios que pagaban, y de la prensa que calló.

Complicidades y silencios que solo se explicaban en un país aún sumergido en los viejos hábitos del franquismo; en una Cataluña y una España donde perduraban (¿y perduran?) los caciques. La fortuna descubierta a los Pujol en paraísos fiscales no revela solo un fraude fiscal, sino el saqueo del dinero público a través del pago de comisiones por parte de contratistas de la Administración. Dinero para los partidos y dinero para el clan. Corrupción sistémica.

El “factor humano”

Para entender el “factor humano” que explica por qué tantos catalanes, durante tanto tiempo, otorgaron su confianza y admiración a Jordi Pujol es muy recomendable recuperar ¡Esto es una mujer! Retrato no autorizado de Marta Ferrusola. El libro explica cómo el clan Pujol-Ferrusola logró tejer a su alrededor un verdadero régimen político que mantuvo la hegemonía en Cataluña. El libro, escrito por la periodista Cristina Palomar en 2014, fue prácticamente silenciado por la prensa, una prueba más del poder que todavía conservaba entonces la vieja Convergència.

La obra refleja muy bien una época de una cierta Cataluña: la que, tras la posguerra y el franquismo, abrazó el catalanismo y la democracia de la mano del movimiento político y social liderado por Jordi Pujol. Esa Cataluña sufrió, el día de la confesión del expresidente, un demoledor golpe emocional, seguido de una sensación de duelo colectivo.

Quienes habían convertido a Pujol en el padre de la patria, en su referente político e incluso moral, necesitaban encontrar un porqué. Sin una explicación, el fracaso de Pujol era también el fracaso vital de quienes lo habían votado y admirado durante “toda una vida”. Era imprescindible encontrar un culpable que, de algún modo, “salvara” al presidente. Y, de repente, todas las miradas se dirigieron a Marta Ferrusola (1935–2024). La esposa de Pujol era el “factor humano” que explicaba el desastre. Su nota manuscrita parecía reforzar esta tesis.

Pero no estábamos ante un “error humano”, de una persona o de una familia, sino ante un caso sistémico: un régimen de clientelismo que utilizó Cataluña como patrimonio para enriquecerse y acumular poder. Y que, incluso, no tuvo reparos en utilizar como tapadera el Palau de la Música, símbolo de la cultura catalana. La Cataluña que creyó en Jordi Pujol y en su obra política, CDC, necesitó primero hacer una catarsis, que en buena parte explica el Procés. Y aún tiene pendiente recomponer el espejo roto y abrir un profundo proceso de regeneración para evitar que aquel legado derive hacia planteamientos de extrema derecha, en los que, conviene insistir, Jordi Pujol nunca participó.

Los cargos que se juzgan

El juez instructor del caso, José de la Mata, concluyó que Jordi Pujol y su familia se aprovecharon de su poder para “acumular un patrimonio desmesurado”. El juez relaciona ese dinero con “percepciones económicas derivadas de actividades corruptas”. La Fiscalía Anticorrupción sitúa a la familia en el centro de una “red de clientelismo” en la que los Pujol y “empresarios afines” a Convergència “se repartían” los “excelentes beneficios” de concursos públicos dependientes de administraciones catalanas. La Fiscalía evalúa el impacto de esta trama: entre 2008 y 2012, las cuentas de la familia Pujol pasaron de 106.796 euros a 12,2 millones.

El juez considera que la familia diseñó un “plan preconcebido” para ocultar “grandes sumas de dinero de origen desconocido” mediante el blanqueo de capitales (sociedades mercantiles instrumentales, testaferros y grandes cantidades de dinero en efectivo).

Según el juez, Jordi Pujol era quien lideraba “la organización criminal”. Aunque quien se enfrenta a una pena mayor es Jordi Pujol Ferrusola, que, según el juez instructor, seguía las “instrucciones” de su padre y “dirigía” toda la estrategia.

En el banquillo de los acusados también se sentarán los otros seis hermanos porque “seguían las instrucciones” y se beneficiaron del dinero “directa y conscientemente”. Además, será juzgada Mercè Gironès, exesposa de Jordi Pujol Ferrusola, y diez empresarios, acusados de cooperación necesaria en el blanqueo de capitales. En total hay 19 acusados. Las principales penas que solicitan la Fiscalía y la Abogacía del Estado son: Jordi Pujol Ferrusola (29 años), Mercè Gironès (17 años), Josep Pujol Ferrusola (14 años) y Jordi Pujol (9 años). La Fiscalía pide, además, multas que suman 50 millones de euros.

Más allá de los 19 acusados, en el banquillo se sentará una época. Jordi Pujol representó la resistencia de cierta pequeña burguesía catalana al franquismo; fue una pieza clave en la construcción del ideario catalanista y creó el movimiento nacionalista que, con su hegemonía, lo mantuvo veintitrés años en la presidencia de la Generalitat. Fue, en definitiva, un líder político e ideológico decisivo en la configuración de la Cataluña contemporánea. Tanto es así que, sin su tránsito intelectual del autonomismo al independentismo, no se entiende en toda su dimensión el proceso que vivió Cataluña y que alcanzó su cenit en 2017."

 (Josep Carles Rius , La Marea, 24/11/25) 

17.10.25

Feijóo ha dictaminado que español es el que vive y trabaja en España, y merece serlo. Lleva un puntito más allá el canónico dictamen de Pujol, aquel catalán es el que vive y trabaja en Cataluña, y quiere serlo... se verá que la base conceptual del pronunciamiento de Feijóo sobre la patria y el merecimiento es intelectual y moralmente bochornoso (Arcadi Espada)

 "Feijóo ha dictaminado que español es el que vive y trabaja en España, y merece serlo. Lleva un puntito más allá el canónico dictamen de Pujol, aquel catalán es el que vive y trabaja en Cataluña, y quiere serlo. Se advertirá el puntito que va de la voluntad al merecimiento. La afirmación es simétrica de toda la que adhiere el orgullo a la identidad, sea el de nacionalidad, color, sexo y maneras de hacerlo, o cualquier otra. Mucho me temo que Feijóo está orgulloso, no solo de ser español, sino hasta de ser gallego.   

Y dado el orgullo, la exigencia. Yo he visto tal tránsito incluso entre gays, absolutamente convencidos de pertenecer a un estamento superior de la sensibilidad al que no puede acceder cualquiera. El mérito de la nacionalidad se aprecia bien en las guerras civiles, y no hay que ir más lejos de la española: la Antiespaña operó perfectamente desde el inicio de los tiros. También, con todas las proporciones debidamente guardadas (a menos que se me pongan gallitos, que entonces no) la Antiespaña anida en la actitud de Vox, cuando se niega a participar en los actos de la Fiesta Nacional. Aunque lo comprendo: la patria exige demasiado cuando obliga a admitir que Pedro Sánchez es uno de los nuestros.  

Así pues, se verá que la base conceptual del pronunciamiento de Feijóo sobre la patria y el merecimiento es intelectual y moralmente bochornoso. Su objetivo político es frenar el derrame de votos hacia el partido del merecido Abascal. También un grave error, a mi sano juicio, que arranca de la estrábica estrategia explicitada en el último e inútil congreso del partido, que Feijóo clausuró diciendo que no gobernaría con Vox. Una afirmación imprudente, cada vez más imprudente a medida que pasan los días y los sondeos, (...)"

(Arcadi Espada, El Mundo, 15/10/25) 

29.9.23

Las dos portadas de 'ABC' que juntas desnudan el mantra del 'España se rompe'


 "(...) Sorprende que hace 30 años ABC echara mano de titulares y verbos que, a día de hoy, siguen en plena forma. Así, lo que para el PSOE representa una "humillación", para el PP es un "pacto para la gobernabilidad".

 Y es que, como les decíamos, la realidad es muy sufrida y maleable. El rigor periodístico ya tal. Una práctica que la derecha mediática ha elevado al campo de las bellas artes. Auténticos profesionales del "donde dije digo, digo Diego".

Afortunadamente están las hemerotecas, siempre al quite.(...)

 Cambiar de opinión es respetable. Cambiar de opinión en función de quién sea el protagonista de nuestra historia es ya otra cosa. Se llama parcialidad e implica convertirse en la escudería mediática de un determinado partido/ideología."                 (Tremending, 28/09/23)

4.8.23

En los pactos del Majestic, Aznar le cedió a Jordi Pujol: Nuevo sistema de financiación autonómica (con la cesión a las CCAA del 33% de la recaudación del IRPF, el 35% del IVA y el 40% de los impuestos especiales)... Supresión de los gobernadores civiles... Traspaso de competencias en materia de tráfico a la Generalitat... Traspaso del Inem y de las políticas activas de empleo... Traspaso del Instituto Social de la Marina... Traspaso de la gestión de los puertos de interés general... Reforma de la ley de costas... Reforma de la ley del suelo... Supresión del servicio militar obligatorio

 "El 28 de abril de 1996, José María Aznar (PP) y Jordi Pujol (CiU) sellaron en el Hotel Majestic de Barcelona un acuerdo por el que los nacionalistas apoyarían la investidura del primero y darían estabilidad al Gobierno a cambio de una serie de contrapartidas.

Entre ellas, se incluía el respaldo de los populares al Govern en Cataluña, un nuevo sistema de financiación autonómica (con la cesión a las CCAA del 33% de la recaudación del IRPF, el 35% del IVA y el 40% de los impuestos especiales), la eliminación del servicio militar, la supresión de la figura del gobernador civil, el compromiso de importantes inversiones en Cataluña y la transferencia de una batería de competencias a la Generalitat (en tráfico, educación, sanidad, justicia, agricultura, cultura, empleo, medio ambiente y vivienda). Esta alianza --conocida como el pacto del Majestic-- tenía entre sus objetivos fortalecer “la vertebración social, territorial e institucional de España”. (...)"           (Crónica Global, 25/ 05/2019)

 

"(...) Los principales acuerdos

  1. Modernización del Estado y sus instituciones
  2. Desarrollo y consolidación del Estado de las autonomías, con un nuevo sistema de financiación autonómica y la finalización de traspasos
  3. Política económica de apoyo a la economía productiva y de mejora de las prestaciones del Estado de bienestar
  4. Política presupuestaria que garantice la reducción progresiva del déficit público
  5. Actuación de acuerdo con los principios de austeridad, eficacia y transparencia en la gestión de los recursos públicos
  6. Cesión del 30% del IRPF a las autonomías
  7. Corresponsabilidad fiscal
  8. Capacidad normativa sobre los impuestos cedidos
  9. Solidaridad entre regiones y nacionalidades
  10. Supresión de los gobernadores civiles y conversión en subdelegados provinciales del Gobierno
  11. Desarrollo del modelo policial catalán
  12. Traspaso de competencias en materia de tráfico a la Generalitat de Catalunya
  13. Traspaso del Inem y de las políticas activas de empleo a la Generalitat de Catalunya
  14. Participación de la Generalitat en el diseño de las políticas sobre formación profesional
  15. Traspaso de los centros y servicios correspondientes a la gestión de las prestaciones sanitarias y de servicios sociales del Instituto Social de la Marina
  16. Reforma de la ley de puertos que transfiera la gestión de los puertos de interés general a las autonomías, que designarán al presidente de las autoridades portuarias, y que establezca la libertad tarifaria para cada puerto
  17. Reforma de la ley de costas para permitir una mayor participación de las autonomías en el ejercicio de sus competencias de protección del medio ambiente y de ordenación del territorio y del litoral
  18. Reforma de la ley del suelo con flexibilidad para adaptarse a las especificidades de cada autonomía
  19. Presencia de las autonomías en la toma de decisiones sobre la Unión Europea y en las delegaciones españolas ante los entes comunitarios
  20. Supresión del servicio militar obligatorio
  21. Aplicación del tipo reducido del IVA del 7% en los peajes de las autopistas (...)"   (Josep Gisbert, La Vanguardia, 25/04/23)


 

 "(...) Fuentes nacionalistas estiman en aproximadamente 400.000 millones el montante que recibirá en los próximos cuatro años Cataluña gracias al acuerdo. El último escollo de la negociación fue la transferencia a la Generalitat de las competencias en Tráfico. Pese al hermetismo de los negociadores, trascendió anoche que también en esto había habido acuerdo. Al parecer, la Generalitat asumirá esta competencia, que ejercerá inicialmente a través de la Guardia Civil de carretera hasta que, de forma gradual, asuman esa función los Mossos d'Esquadra (policía autonómica).

El acuerdo se ha logrado tras 55 días de negociaciones, a menudo en sesiones maratonianas y tras muchas conversaciones telefónicas. Jordi Pujol manifestó anoche que el objetivo del acuerdo es garantizar "la gobernabilidad" y que, en principio, "es para toda la legislatura". Horas antes se le había atribuido unas palabras en un almuerzo con intelectuales en el sentido de que el PP tenía un año de tiempo para demostrar si sabe gobernar.

Después de que los consejos nacionales de CDC y UDC aprueben al pacto, éste se firmará el domingo por la noche o el lunes. Queda por aclarar si participarán en esa liturgia Jordi Pujol, Duran Lleida y Aznar, o si sólo estarán Molins y Rato. La mayoría de los diputados y senadores de CDC reunidos ayer preferirían que no hubiera foto con Aznar y Pujol.

El aspecto más destacado del acuerdo es el establecimiento de un nuevo sistema de financiación autonómica que supone una profundización en la responsabilidad fiscal de las comunidades. El PP ha aceptado elevar del 15% al 30% la cesión del impuesto sobre la renta (IRPF). En una primera etapa se dividirá en un 15% sobre la cuota y un 15% sobre la tarifa. Posteriormente será un 30% sobre la tarifa.

Las autonomías participarán en la Agencia Tributaria y tendrán capacidad normativa sobre los impuestos cedidos y compartidos. Lo más relevante es que la cesión del 30% se hace sin limitación alguna. Por tanto, desaparecen los topes (actualmente del 2%) que limitaban las ganancias procedentes de un mayor esfuerzo fiscal derivado de un incremento de la recaudación sobre las previsiones teóricas. Este aspecto es, sin duda, el que ha producido mayor satisfacción a los nacionalistas ya que, según sus cálculos, permitirá incrementar sensiblemente esta fuente de ingresos.

El acuerdo también establece que se tomará 1996 como año base para el cálculo de la cesión del impuesto sobre la renta. Este aspecto modera, especialmente en los primeros años, las ganancias adicionales que proporcionará la cesión del 30% del IRPF.

Sin embargo, CiU ha logrado que se garantice a las autonomías el beneficio por mayor esfuerzo fiscal derivado del sistema vigente. Aunque el problema de la financiación de la Sanidad transferida se abordará en el marco del debate presupuestario, el acuerdo prevé soluciones parciales: en relación con el coste que suponen los enfermos desplazados de otras comunidades y en relación con la rebaja del ahorro impuesto por el Gobierno a las comunidades.

Otro punto del acuerdo es el compromiso del PP de suprimir el servicio militar obligatorio en el plazo de seis años. El PP se compromete a elaborar la nueva ley para que sea aprobada en el Congreso en dos años, pero existirá un periodo transitorio de cuatro años para que entre completamente en vigor.

Gobernadores

Los gobernadores civiles desaparecerán y serán sustituidos por subdelegados provinciales. Serán funcionarios sin rango político, nombrados por los delegados del Gobierno en las comunidades. Sus recursos económicos y materiales se adecuarán a su condición de meros funcionarios. Esta desaparición era una de las reivindicaciones históricas del catalanismo político.Las políticas de promoción de empleo del Inem serán traspasadas a la Generalitat, pero no la gestión de las prestaciones económicas a los desempleados. Los puertos, pero no los aeropuertos, serán transferidos a las autonomías. En el caso de Cataluña, esto afecta a los puertos de Barcelona y Tarragona y al Consorcio de la Zona Franca. También se acepta el traspaso del Instituto Social de la Marina.

Las comunidades, de acuerdo con el pacto, participarán en la formación de la opinión española sobre temas de la Unión Europea (UE), a través de una mesa sectorial. Un delegado autonómico se integrará en la delegación española del Comité de Representantes Permanentes (Coreper) de los Estados miembros de la UE. Las comunidades también participarán en los comités preparatorios de las decisiones de la Comisión Europea. El PP asume la revisión de las leyes de Costas y del Suelo y el compromiso de rebajar el IVA del peaje de las autopistas al 7%. Según el canal autonómico TV-3, la Generalitat tendrá capacidad normativa sobre los impuestos del juego."           (Carles Pastor, El País, 27/04/1996)

23.7.20

Jordi Pujol, El Gran Monarca de Cataluña, acusado de Organización Criminal. ¡Ya es hora!

"En diciembre de 2009 escribí y publiqué en la web de Alternativa Ciudadana Progresista el artículo que al pie reproduzco. Han pasado casi once años y el panorama es desolador. Dicen que la justicia es lenta, pero todo llega. La pena es que en estos once años el Estado se ha dormido en los laureles y ha dejado crecer el monstruo.

El legado de Pujol va más allá de los miles de millones estafados a la Rēs pūblica o bien común: España está instalada en una crisis existencial única en su historia. La seudo-izquierda que nos gobierna desenfocando sus objetivos y la derecha pataleando. Ambas cómplices a lo largo de estos once años, y antes, de los desmanes de los nacionalistas. Escasa visión de Estado que parece no mejorar.


En 2014 publique el artículo 300, Pujol y la casta catalana, tanto en Rebelión como en La Marea, aquello ofendió a más de uno, tanto que ya no me publican. Por si se borra aquí en mi blog.(...)


Tirar de la manta


“El estado de derecho esta en peligro en España”


El pasado 30 de octubre, dirigí, como presidente de la asociación Alternativa Ciudadana Progresista, un burofax al Fiscal General del Estado, con copia al Fiscal especial Anticorrupción y a la Fiscal Superior de Cataluña. Informaba de las declaraciones del Sr. Jordi Pujol i Solé, realizadas en una televisión, en las que amenazaba con “tirar de la manta” y hablar de corrupción en otros partidos, en el caso de que siguieran apareciendo nuevos casos de corrupción en los que se implicara a miembros de su partido.


Solicitaba de los fiscales que procedieran a tomar declaración al Sr. Pujol, primero: para que facilité la información que tenga sobre posibles delitos de corrupción, y segundo: que valorasen si había incurrido en algún delito de ocultación de delito.


Hasta la fecha, la respuesta de las fiscalías ha sido el mutismo. El mutismo se ha convertido en una constante de la Administración, como el sufrido tras las denuncias a la Delegación de Hacienda de Cataluña, que permitió al Sr. Millet seguir utilizando dineros públicos para enriquecerse ilegalmente y financiar a sus amigos (asociaciones y partidos) del entorno nacionalista.


Tras el caso Palau de la Música Catalana (Millet), aparecen más casos de corrupción que implica a altos cargos de la época en que el Sr. Pujol ostentaba la Presidencia de la “Generalitat de Catalunya” y se añade el aditamento del Alcalde de Santa Coloma y otro socialista de postín. No fue Pujol quien inició el amago de tirar de la manta, pero alguien lo hizo.


El 20 de noviembre, escribo un artículo en mi blog sobre la corrupción en Cataluña y las especificidades de la misma: su íntima ligazón con el proyecto de construcción nacional. Los casos antes indicados no dejan lugar a duda…Y, si faltara algo para confirmarlo, tan solo hay que ver lo poco que el debate duró entre la clase política catalana: cuatro promesas de honradez y bla bla bla bla bla.. Hoy ya están en lo importante, en lo que tiene su cabeza ocupada y su bolsillo lleno: la soberanía, el estatut, el dret a decidir, la independencia. ¡A ver!, los periódicos subvencionados, ¡a sacar un editorial! Hay que dejar claro lo que no dejó el referéndum de “l’ estatut”, que “Catalunya” es como Fuenteovejuna: todos a una. Y no, Cataluña no es “una, grande y libre” (eso lo era la España franquista y tampoco).


Y no es “una” porque aquí los que están por lo de la construcción nacional no superan el tercio de los votantes (Sí, ya se que fue el 36% de los votantes que votaron sí a “l’estatut”, pero entre esos había muchos meritorios, advenedizos y pelotas, o, como mínimo, tontos útiles y más de un charnego agradecido). Lo malo es que en ese tercio está toda la clase política catalana y sus advenedizos (la distancia entre los dirigentes y la sociedad catalana es cada vez mayor y algo tendrá que ver el PSC con eso. ¿No cree, Sr. Montilla?


No es “grande” porque solo somos poco más de siete millones de ciudadanos, y las gestas de nuestros antepasados son comunes y parecidas a las del resto de españoles y europeos; es decir: luchas intestinas entre nobles. Si hasta “Vifre el Pilos” (Vifredo el Velloso) era un héroe franquista.


Y tampoco es “libre”, porque una sociedad es libre cuando sus ciudadanos lo son. Eso no podemos afirmar que sea así en Cataluña. Cuando la política que lleva adelante su “Govern” pone multas a quien rotula en Castellano (o Español), impone como lengua vehicular de la enseñanza una de las dos que se hablan y son oficiales (eso también lo hacía el franquismo, aunque la tortilla estaba al revés), y sobre todo porque pretende imponer, y es lo mas grave, una identidad colectiva a todos los ciudadanos y no solo en la escuela. En cualquier entorno social en el que manifiestes tu desacuerdo con lo políticamente correcto (el nacionalismo) eres automáticamente estigmatizado y tildado de españolista y fascista. Esa presión es inaceptable en una sociedad democrática.


El editorial chantajea y amenaza al Tribunal Constitucional como si todos los catalanes lo suscribiéremos, es evidente que mas de la mitad de la población ni se la ha leído ni le interesa. Pero como la cosa es seguir tapando las vergüenzas de las corruptelas que campan a lo largo de la geografía catalana, nada mejor que convocar referéndums de autodeterminación, como si de juegos florales se tratara.


Recuerdan mucho a los actos de exaltación del caudillo franquista aunque ahora el caudillo es sublimado hasta convertirlo en un grial que nos guie y que toma forma de un ente etéreo llamado independencia, un eufemismo que no es otra cosa que una secesión. Como los de la Liga Norte Italiana, algo rancio y esperpéntico: somos ricos y no queremos estar con los pobres –y algunos se lo siguen creyendo-.


Es evidente que la sociedad catalana es una sociedad con un conflicto latente y reprimido, un conflicto en que las clases subalternas sufren todo el proceso de asimilación cultural que ejecuta la clase política. La llamada clase obrera en su conflicto con el capital ha sido abandonada en Cataluña por los grupos políticos que tradicionalmente abanderaban su lucha: la izquierda. La izquierda oficial, incluida la extraparlamentaria, ha abrazado el proyecto de construcción nacional y ha generado entre sus filas una esquizofrenia paralizante: “Voto a la izquierda ¿Cómo voy a votar a la derechona franquista?, aunque esa izquierda me anula cultural, social, política, sindical y económicamente”.


Es imprescindible crear una nueva izquierda que deje claro el carácter reaccionario del nacionalismo, que es una respuesta a los ideales de libertad e igualdad que emanaron de 1789. Las sustitución de la persona como sujeto último de la acción política y convertirlo en objeto al servicio del nuevo sujeto político; la nación, lo que esta consiguiendo es dejar en el olvido los objetivos de emancipación de la persona y de transformación de la sociedad.


La sentencia que el Tribunal Constitucional ha de emitir, sobre el estatut y que todavía no ha emitido, provoca en la clase política catalana reacciones preventivas como hizo Bush con Irak: Editoriales uniformadores, referéndums, manis “pel dret a decidir”, etc… Y esto es así porque les da mucho miedo la sentencia. Saben que su “estatut” es inconstitucional en muchos de sus apartados, imponen obligaciones a sus ciudadanos (nos quieren súbditos), establecen relaciones de igualdad con el Estado, etc.


Si el TC no les toca ni una coma, se les subirá el ego y volverán a solicitar más y más. Si les corrige un punto y aparte, la “ofensa” a la dignidad de Cataluña estará servida y justificará su nueva huida hacia delante. Zapatero…. ¡la que liaste, la que estás liando!


El TC ha de ser valiente y dejar en sus justos términos el “estatut” declarando inconstitucional aquellos artículos que contravienen la Constitución, porque si no lo hace así el Estado de Derecho estará en peligro. Es necesario reconducir las cosas a su lugar. Es evidente que Gobierno y Parlamento no lo han hecho. Es evidente que los dos grandes partidos políticos han sido incapaces de hacer lo que la mayoría de la sociedad demanda: tener sentido de Estado pactando en temas capitales para la supervivencia no ya del Estado, sino de la democracia y la igualdad de los ciudadanos. Su continuo y alterno pacto con los nacionalistas para asegurarse el poder nos ha llevado a una situación cada día más deteriorada. Existe una falta de liderazgo en la sociedad española que nos aúne y de sentido a nuestra convivencia.


El TC ha de resolver los recursos de inconstitucionalidad del “estatut” y, a continuación, los grandes partidos nacionales PSOE y PP más IU y a UPyD han de afrontar un pacto que reforme la Constitución, estableciendo las competencias del gobierno central y de cada autonomía que cierre el modelo autonómico, y elabore una ley electoral que haga efectiva la igualdad política de los ciudadanos, para que el valor del voto de cada español sea igual al de otro, independiente de dónde viva.


También sería de desear que cada organismo y las personas que ocupan los cargos de máxima responsabilidad en ellos cumplan con su cometido, como es el caso de los fiscales a los que me dirigí hace poco más de un mes.


En España, en toda, también en Cataluña, es necesario tirar de la manta y que todas las corrupciones salgan a la luz pública, caiga quien caiga. No se puede exigir al sufrido ciudadano que acepte sanciones y recargos cuando ve que los corruptos siguen en su casa disfrutando de los dineros obtenidos ilícitamente.


Solo desde la transparencia y honestidad se puede llegar a crear una sociedad auténticamente libre y democrática. También es necesario incrementar la forma de participación ciudadana en la toma de decisiones políticas y en el control sobre lo que los elegidos hacen con nuestros votos y nuestro dinero.



Vicente Serrano, Barcelona, 12 de diciembre de 2009." (Vicente Serrano, Crónica Popular, 19/07/20)

23.4.19

Lo cloaca principal: “Rato y Aznar venían a llevarse maletas llenas de dinero”




"Publicado el 16 abr. 2015. http://iniciativadebate.net Edición con todos los cortes que se han hecho públicos de la conversación entre el "agente de Inteligencia" Francisco Nicolás y el financiero Javier de la Rosa."


"Recupero el artículo que publicamos hace un par de años, ahora que parece que hay interés en los medios por mostrar alguna de las migajas insustanciales de las ‘cloacas del Estado’. A ver si esos medios o la ‘justicia’ se atreven, aunque sea a destiempo, con esto otro que conocen tan bien.

De esto no se quiere hablar. Seleccionando las ‘perlas’ de la confesión de Javier de la Rosa

Paco Bello
En la grabación (consentida) que se ha hecho pública, y por si coge despistado a alguien, hay que señalar que el exbanquero y ex amigo íntimo de Juan Carlos I, Javier de la Rosa, creía estar haciendo una confesión a un agente de Inteligencia. No es por tanto una de esas conversaciones informales en las que con un par de copas alguien se pueda dejar llevar “demasiado”, si fuera el caso, por los excesos o la fantasía.

Y lo que se cuenta es suficiente –insisto, con la plena disposición del protagonista–, para que ahora mismo ya hubiera actuado la fiscalía y se estuviera tomando declaración a un montón de ‘personalidades’, a pesar de no ser cierto (algo que no está ni mucho menos claro en ningún sentido) que su interlocutor fuera un verdadero “agente”. Aunque (y esto es lo más grave), esta conversación ya la había tenido Javier de la Rosa con agentes (sin el “supuesto”) de la UDEF.

Algo más. Sufriendo como sufrimos en este país unos medios de comunicación tan sensacionalistas como deprimentes, de esos que convierten en noticia de alcance (con lo que rellenan páginas y horas y horas de programación) si un particular ha cometido una presunta irregularidad en su declaración de hacienda, si ha mentido en su currículo, o si otro no desarrollaba sus tareas en un lugar concreto (cuando no se trata del robo de las bragas de una tonadillera presidiaria, o lo que come la hija de una chica que mantuvo una relación con un torero), debería resultar intrigante a los que no sepan de qué va esto de la “democracia a la española”, que esos mismos medios no nos estén bombardeando con una declaración que incluye alguna de estas perlas (no estrictamente literales):

– “Me parece muy bien que se tapara lo del rey, porque es el Jefe del Estado y todo eso”.

– “Belén Suárez en el juicio tapó lo de Pujol, y lo del rey, lo de Felipe, Aznar, Rajoy …”.

– “Me dieron 200 millones de tres: Botín, Suqué y de Sumarroca, para entregárselos a Trías”.

– “De Jorge Fernández no os fiéis, aunque le tengáis cariño”, “y no olvidéis que Jorge (Fernández Díaz) ha vivido de Pujol”.

– “El que tiene que ir (por FCC), y no digáis nunca que os lo he dicho yo, es un tal Jordi Piera”.

– “Hay un “negocio” que aún no ha descubierto nadie, el de General Lab, vendido a Labco, del que los Sumarroca tienen el 30%, y al que le dieron toda la sanidad de Catalunya”.


– “La base del despacho de Roca son los contratos de toda la administración con él, a cambio de no contar lo del hijo (de Pujol)”, “un chantaje”.


– “La agencia de detectives Método 3 es de la novia del hermano de Pérez Rubalcaba”

– “Ya sabes que en esa conversación se habló de Jorge Fernández, de que golpeaba a su mujer, de sus locuras”.

– “A Josep (Pujol), lo pescaron con una pick-up llena de dinero en efectivo en la frontera entre Argentina y Chile”

– “…Y Arturo Fasana, tú y yo sabemos que tiene en su cuenta 300 millones del rey, aunque también están ahí ‘los Albertos’”

– “A Garzón se lo cargaron por esto, no por nada más, porque sin querer había tocado una tecla que no debía tocar”

– “Venían a las ocho y media de la mañana: Rato, su hermano, Aznar… a llevarse maletas llenas de dinero”, “lo tuve que grabar en vídeo porque los de KIO no se lo creían”.

– “De las ITV’s hay mucho más que sacar, yo os puedo ayudar”
… y muchas más.

Más allá de la vergüenza ajena que uno siente al escuchar este tipo de conversaciones en las que lo amoral se trata con la mayor naturalidad ante un presunto agente de la Ley (con lo que esto supone), lo que queda definitivamente claro es que en este país no hay nada que se parezca a un Estado de Derecho, y que si hay alguna justicia (aparte del paripé que se hace con los ladrones de cuello blanco), es para castigar con toda la dureza a los “robagallinas”.

 Lo más triste es que somos los que podemos acabar sufriendo esa justicia para “robagallinas” los que ponemos, manipulados o no, a este tipo de personas al frente de los gobiernos."                 (Paco Bello, Iniciativa Debate, 17/04/15)

28.11.17

Recordando Banca Catalana. Desde mayo de 1984, todo se confabuló para que el gran relato construido por Jordi Pujol continuara alimentando la política catalana... el comienzo del 'procés'

"De Pujol se podrá pensar que ha sido un mal banquero, que es de la derecha camuflada o que es feo, pero nadie, absolutamente nadie en Cataluña, sea del credo que sea, puede llegar a la más leve sombra de sospecha de que sea un ladrón”. 

No, esto no lo dijo ningún paniaguado de Pujol ni ningún beneficiario de alguna concesión al 3%; esto lo escribió Manuel Vázquez Montalbán para expresar la mezcla de estupor e indignación que le produjo la querella interpuesta en mayo de 1984 por la Fiscalía del Estado contra Jordi Pujol y otros 24 consejeros de Banca Catalana por apropiación indebida y falsedad en documento mercantil. 

Recordaba Vázquez Montalbán la “pobreza semántica del lenguaje judicial” y comparaba la querella firmada por los fiscales Jiménez Villarejo y Mena con los procesos por “rebelión militar por equiparación” sufridos durante el franquismo por quienes, como él, habían sido víctimas del lenguaje judicial. 

Víctima también de la persecución franquista, Pujol sufría de nuevo los efectos de la jerga del Poder Judicial que pretendía engañar a las masas para convencerlas de que aquel señor al que acababan de votar mayoritariamente era un ladrón.

Sostenía Vázquez Montalbán que, con la acusación de apropiación indebida, o sea, llamar ladrón a Pujol en un lenguaje tecnocrático “que puede sonar a descarga de ley de fugas”, una de dos, o se quería provocar un conflicto nacionalista de fondo, o se actuaba “desde una prepotencia de señoritos tecnócratas con más teléfonos que cerebro” (EL PAÍS, 29-5-1984). 

Algo similar se desprendía de la pregunta que al mismo Pujol formulaba Josep Ramoneda en una entrevista para La Vanguardia (28-5-1984) cuando le sugería que la querella interpuesta por la fiscalía revelaba, “una vez más, la incapacidad de Madrid para pensar y articular un modelo de Estado en el que realmente quepamos todos”. 

 Interponer la querella era, de acuerdo ahora con Miquel Roca en su respuesta a María Mérida para Abc (28-5-1984), “un proceso a la burguesía catalana” planeado por alguien que “quiere desestabilizar Cataluña, pero no lo conseguirá”. La burguesía es elemento fundamental en la contextura social de Cataluña, añadía Roca, y poco le gusta que alguien se dedique a poner “bastones en las ruedas”.

Corría el mes de mayo de 1984 y nadie en Cataluña se acordaba de que Joaquim Molins i Amat, portavoz del grupo Minoría Catalana en el Congreso de diputados, había manifestado en una sesión de la Comisión de Economía, Comercio y Hacienda celebrada en junio del año anterior, su pleno acuerdo, y el de su grupo, con el impecable informe presentado por Miguel Boyer sobre la crisis de Banca Catalana: las causas de la quiebra, las primeras y fallidas propuestas de compra por entidades financieras catalanas de modo que se salvara su “catalanidad”, la negativa del Gobierno a ejercer su derecho de tanteo, y en fin, su compra por un pool de bancos tras su saneamiento por el Banco de España y el Fondo de Garantías de Depósitos.

Pero había pasado un año de todo aquello y ¿quién, sino un Gobierno formado por tecnócratas con más teléfonos que cerebro, incapaz de concebir un modelo de Estado en el que cupiéramos todos, y enemigo de la burguesía catalana, podía acusar de un delito de apropiación indebida a un político que acababa de conquistar la mayoría absoluta en el Parlament de Catalunya? ¿Pujol y los 24 consejeros, culpables de una contabilidad falsa y beneficiarios de la caja B de Banca Catalana cuando ya de su agujero no se veía el fondo? Imposible. 

Y así, sin leer la querella, se dio por seguro que los fiscales no actuaban más que como instrumentos al servicio de una sucia iniciativa del Gobierno de Madrid contra Cataluña o, como sentenció Ramon Pi desde La Vanguardia (20-5-1984), “una operación política subterránea revestida de legalidad formal y con poco creíbles pretensiones de imparcialidad fiscal”.

El inmediato uso político de las reacciones publicadas ante la querella transformó a Jordi Pujol de político perseguido por la justicia en depositario de un poder sin trabas. En esos días de incredulidad, asombro y denuncia, Pujol vivió la singular experiencia de disponer, no ya de hegemonía, sino de todo el poder, primero, cuando la Audiencia Territorial de Barcelona se declaró incompetente para dar curso a la querella, decisión premonitoria de las que vendrían dos años después, con jueces en fuga, que ni querían ver los papeles de los fiscales; luego, cuando comprobó la desorientación y el encogimiento de espíritu o, más bien, la entrega interior que la querella había provocado en las filas de los socialistas catalanes, insultados y agredidos en las calles; en fin, cuando, identificando su persecución con la secular humillación catalana a manos de España, definió, entre ovaciones de unos y silencios de otros, la querella como un “ataque a Cataluña”, culminación de un designio de asfixiarla económicamente. 

Fue entonces cuando recordó en el Parlament que “Catalunya té força; en té perquè en té i perquè es forta Catalunya té força, i avui té més força que fa un temps”, para recibir de inmediato la aclamación de la multitud congregada en la plaza de Sant Jaume, gritando: “Obiols, cabrón, som una nació” y “Felipe, Guerra, atacan nuestra tierra”. 

Un Jordi Pujol, poseído de esa emoción que solo se siente en la llegada a la cima del poder recordaba a la multitud (75.000 según la Guardia Urbana, 300.000, medio millón, qué mas da, según los convocantes) que Cataluña era una nación, era un pueblo y “con un pueblo no se juega. A partir de ahora, cuando alguien hable de ética y de moral, hablaremos nosotros”.


Hasta Pasqual Maragall, su adversario político, hubo de tragarse su célebre tres por ciento
La querella se había presentado contra 25 consejeros o exconsejeros de Banca Catalana, pero eso era solo una apariencia, eso no era la verdad, sino una aplicación subrepticia de la ley de fugas contra una burguesía, una nación, una tierra o, como lo dirá Pujol, “una hábil y poco limpia jugada del Gobierno central contra Cataluña”.

 Y como la verdad no es un valor que se cotice en la bolsa del poder, Pujol se construyó a sí mismo como protagonista de aquel cuento, que tanto le gustará repetir, del jovencito que cae en manos de una banda de asesinos en el desierto y que recupera su dignidad, su fortaleza interior, cuando se encuentra a sí mismo dentro del hoyo que han cavado para él. 

Así ha ocurrido con Cataluña, perdida, derrotada, y ahora fuerte, con esa fortaleza que solo procede de la moral y la ética; y así ha ocurrido con él, perseguido, acusado vilmente con el único propósito de destruirlo, y ahora aclamado, fortalecido.

Treinta años después de aquellas emociones, y conocida al fin la verdad del cuento, muchos lloran, otros se indignan y no faltan quienes celebren la caída de un mito. ¿Un mito? No, Pujol no ha sido nunca un mito. Culto, leído, bien dotado para la retórica, dueño de voluntades, Pujol ha sido el fabulador de un gran engaño, el constructor de un gran relato, fuente de legitimación de un poder absoluto que ha resultado ser un poder operando a la manera de clanes y mafias.

 Hasta su más pertinaz adversario político, Pasqual Maragall, hubo de tragarse su célebre 3% cuando en un arrebato perdió el control de lo indecible en el Parlament de Catalunya. Desde mayo de 1984, todo se confabuló para que el gran relato construido por Jordi Pujol continuara alimentando la política catalana, incluso cuando el emperador emprendió el camino de retirada.  (...)"            (Santos Juliá, El País, 17/08/14)

7.6.17

Las raíces de la corrupción en Catalunya: la compra de funcionarios y el silencio de la sociedad

"Si no atendemos a las teorías conspirativas y nos atenemos a los hechos, no los alternativos sino los reales, vemos como la corrupción alcanza, en Catalunya, dimensiones alarmantes.

 Descartemos una primera explicación: la de que los jueces nos la tienen jurada por lo del 'procés'. No convence la idea de que todo es una fabricación del Estado, como pretenden algunos imputados. La prueba es que hay procesados en toda España, muchos, por cierto, en las filas del Partido Popular.

 Lo que ocurre es que los enjuiciados catalanes supusieron, durante el pasado ejercicio, uno de cada cuatro. Más que nuestra aportación al PIB estatal. Este triste liderazgo tiene raíces antiguas y profundas. Revela una auténtica cultura, un modo de hacer, que penetró hace tiempo en ámbitos relevantes de la sociedad catalana. Y que siempre buscó un 'alibi' en la política del Estado hacia Catalunya. (...)

En los años 40 "todos fuimos contrabandistas", reconoce Manuel Ortínez en sus memorias, relatando la estrategia de los prohombres del textil para adaptarse a los nuevos aires. Fueron los años del estraperlo y de las cuentas combinadas con las que se falseaban datos de exportaciones para hinchar cuotas de importación. (...)

¡Qué tiempos aquellos para los algodoneros que copaban el palco del campo de Les Corts! Hasta que irrumpieron Núñez y los constructores que ya no necesitaban ir a Tánger para hacerse ricos. Les bastaba Bellvitge.
 
Esta cultura del chanchullo que se prolongó durante el franquismo, la heredó la Transición. Creó hábitos y, lo que es peor, su justificación. Pujol siempre defendió la historia de Banca Catalana como una respuesta a la arbitrariedad del régimen. Puede que el pasado no sea suficiente para explicar cómo pudo ocurrir lo de Banca Catalana, ya metidos en la democracia, o cómo emergió un fenómeno tan tóxico como Javier de la Rosa

 Pero sí sirve para entender la condescendencia con la que contaron estos y otros escándalos. La mayoría de los grandes empresarios sabían lo de Catalana. Tampoco se engañaban acerca del origen pandillero de la fortuna de JR. Y nadie que conociera las ingentes sumas que manejaba Millet se llevaba a engaño acerca de los métodos ilícitos con los que el Palau manejaba sus cuentas. 

Pero nadie dijo nada, porque siempre había sido así. Porque se respiraba un clima donde la corrupción estaba tolerada, cuando no alentada, por el poder más cercano y legitimada por la animadversión del más lejano. Solo hace falta leer la lista de los regalos que recibió la hija de Millet el día de su boda para comprender hasta dónde alcanzó esta anuencia.

 La mutación de la corrupción en una cultura tiene dos correlatos que vienen de lejos. La compra de funcionarios (con su derivada del 3%) y el silencio de la sociedad. La 'omertà', de la que los periodistas cargamos con la peor parte. Con algunas excepciones que merecen reconocimiento por parte del Col.legi. La connivencia con los funcionarios fue tan habitual durante décadas que contribuyó a crear algunas de las costumbres nocivas que se han revelado ahora

Añadiría que nuestra condición de nación sin Estado no ha hecho sino facilitar la promiscuidad entre lo público y lo privado. De hecho, solo el movimiento vecinal de los años 70 consiguió quebrar este círculo vicioso, al menos en el ámbito local. 

Pero las demás instituciones y el mundo privado siguieron beneficiándose de la opacidad. Con complicidades propias de una sociedad que ve tan lejano el Estado que ha creado sus propios códigos para averiguar lo que está bien y lo que está mal."                  (Andreu Claret , Periodista y escritor, El Periódico, 03/06/17)

10.3.17

Las confesiones del caso Palau: un misil político contra Artur Mas... y el 'procés'

"Hoy, el Palau de la Música de Barcelona representa el espectáculo ‘La Traviata’, una ópera de Verdi escenificada en dos actos. Un buen cartel para una institución con solera.

 Pero, paradojas de la vida, quien cantó ayer ‘La Traviata’ fue, precisamente, la antigua cúpula de la institución musical, aunque en el banquillo de los acusados, todo para poner a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) a los pies de los caballos.

 Tanto el expresidente, el confeso Fèlix Millet, como su antigua directora financiera, Gemma Montull, coincidieron en acusar al partido que lideraba Artur Mas de cobrar millones de euros en concepto de mordidas a través del Palau desde los años noventa.

Fue una sorpresa a medias, porque lo que hicieron fue ratificar lo que todos sospechaban y que se sustentaba en centenares de documentos incautados en el año 2009 en el propio Palau. Millet reconoció casi todos los delitos que se le imputan. “Es cierto. Me equivoqué y pido perdón”, repitió en varias ocasiones durante su declaración de ayer. 

Y Gemma Montull focalizó en el expresidente de la institución musical toda la responsabilidad, porque “lo controlaba absolutamente todo”. Reconocieron que CDC se financiaba ilegalmente a través de la institución musical y que incluso sus dirigentes facilitaban facturas falsas para justificar la desaparición de millones de euros. 

Con estas declaraciones, las balas de la corrupción rozan ya, y mucho, a Artur Mas, máximo dirigente ejecutivo del partido desde principios de siglo. Ya no solo son evidencias, sino que hay confesiones directas de que algo no funcionaba bien en CDC. Y hay documentos reconocidos que citan a dirigentes de CDC como receptores de comisiones ilegales. 

 Además, no hay que olvidar que Daniel Osàcar, extesorero de CDC imputado en este caso, fue detenido también en el reciente escándalo de corrupción conocido como el caso 3%, que investiga un juez de El Vendrell. Precisamente Osàcar declarará hoy, después de que lo haga Jordi Montull, exdirector administrativo del Palau y mano derecha de Millet. Pero lo cierto es que, si durante las dos últimas décadas ha habido irregularidades, el máximo mandatario del partido habrá de asumir alguna responsabilidad.

La carrera de Mas, en entredicho

Toda la oposición e incluso sus socios de la CUP piden ya que Artur Mas aclare la financiación de Convergència y apuntan a la depuración de responsabilidades políticas. Ciudadanos, PSC, CSQEP y PP piden que el expresidente comparezca en la comisión de Asuntos Institucionales. Solo ERC, que forma parte de Junts Pel Sí (JxS), junto a CDC, se mantiene en un discreto segundo plano.

 Su portavoz, Sergi Sabrià, dijo que la formación republicana siente “rechazo y asco profundo” por la declaración de Millet. Pero de críticas a sus socios de Gobierno, ni una. ERC, el partido que se presentó en un momento dado como el paladín de la anticorrupción, tapa de nuevo las vergüenzas ajenas. Desde esas breves declaraciones en los pasillos del Parlamento, los dirigentes del PDeCAT (o sea, la nueva Convergència) y ERC pasaron el día escondiéndose de los periodistas para no dar la cara.

 La pregunta del millón es si la ‘bomba’ del Palau afectará al ‘procés’. Los soberanistas, en principio, descartan esa posibilidad, aunque desde la oposición advierten de que “habrá que esperar a la reacción de Oriol Junqueras, aunque de momento es un tema que afecta a un partido político”.

 Lo que sí subrayan es que “las confesiones de Millet y Montull han sido un duro golpe a Artur Mas, porque lo dejan muy tocado y bajo las sospechas de la corrupción. ¿Alguien se puede creer que el presidente de una organización no conoce las interioridades de la misma y cómo se hacen las cosas?”. Por tanto, su carrera política queda, en estos momentos, en entredicho."                 (El Confidencial, 09/03/17)

28.2.17

Comida, contrato y soborno: así pagaron las constructoras a la trama del 3% de Jordi Pujol y Artur Mas

"La investigación sobre la trama del 3% de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) ha permitido reconstruir milimétricamente cómo amañaron sus dirigentes decenas de adjudicaciones públicas a cambio de donaciones ilegales al partido.

 Las pesquisas han puesto el foco en los políticos de CDC que recogieron el dinero y manipularon los concursos, pero también apuntan a los empresarios que aprovecharon esta red corrupta para elevar la cuenta de resultados de sus respectivas compañías en Cataluña.

Las actuaciones, a las que ha tenido acceso El Confidencial, revelan que ACS fue una de las grandes beneficiadas por la red corrupta. La constructora que preside Florentino Pérez habría utilizado su fundación sin ánimo de lucro para abonar una presunta comisión ilegal a CDC por la concesión de un contrato de 19,7 millones de euros a su filial de servicios públicos Urbaser, vendida el pasado diciembre a un grupo chino.

La Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción describen cómo se cerró el amaño tras analizar la numerosa documentación intervenida en el despacho del tesorero del partido, Andreu Viloca. El 12 de abril de 2011, solo un día después de que el Ayuntamiento de Olot (Gerona) anunciara la licitación del contrato municipal para la recogida de basuras y la limpieza viaria durante los ocho siguientes, Viloca se reunió en su despacho de la sede central de CDC con Jordi Durán Vall Llosera, directivo de Urbaser en Cataluña.

Tras ese trámite, la nueva corporación de Olot, encabezada tras las municipales de mayo de ese año por el convergente Josep María Coromines, se apresuró a adjudicar en su primer pleno el contrato de basuras y limpieza a una UTE integrada por Urbaser y otra concesionaria, curiosamente, constituida solo cinco meses antes. 

La preadjudicación se aprobó el 8 de septiembre, pero los investigadores han descubierto que la licitación se cerró realmente un día después. Según recoge el sumario, el 9 de septiembre de 2011, la Fundación ACS realizó una transferencia de 60.000 euros a la fundación de CDC, CatDem, supuesta perceptora junto a la entidad Fórum de las donaciones ilegales al partido. Sólo en 2013, CDC recibió de esas fundaciones un total de 1,2 millones de euros mediante facturas falsas por servicios inexistentes.

El amaño del contrato de Olot terminó cuando el Ayuntamiento concedió definitivamente el servicio a la UTE de Urbaser en el mes de octubre. La decisión se había tomado, en realidad, a 120 kilómetros de distancia, en el despacho que tenía Viloca en la tercera planta de la sede de CDC en la calle Córcega de Barcelona. 

Los investigadores localizaron anotaciones en su agenda que recogen al menos seis reuniones con Jordi Durán en momentos clave del concurso. La Guardia Civil detuvo al tesorero en julio y octubre de 2015, y volvió a arrestarlo el pasado 2 de febrero en la operación Pika, la cuarta fase de la operación Petrum sobre el 3%. (...)

Los agentes y el Ministerio Público sostienen que los 60.000 euros pagados por la Fundación ACS garantizaron a la compañía un contrato que sigue en vigor y le genera unos ingresos anuales de 2.463.883 euros más IVA durante su periodo de vigencia de 8 años. 

En total, 19,7 millones de euros más IVA. La aportación de 60.000 euros representa el 2,4% de la facturación anual que la UTE de Urbaser logró con el amaño, un porcentaje muy cercano al 3% que da nombre al caso y que Viloca aplicó escrupulosamente en otras adjudicaciones fraudulentas que también forman parte del caso.

Jordi Durán continúa figurando en el registro mercantil como apoderado de Urbaser. Por ahora, es el único imputado de este escándalo que ha pertenecido a la compañía que preside Florentino Pérez. Las pesquisas no han entrado a determinar cómo pudo este directivo de Urbaser en Cataluña conseguir que la Fundación ACS realizara una transferencia a CDC si nunca estuvo en la patronato de la entidad sin ánimo de lucro. 

Además, los estatutos de la Fundación ACS acotan su gasto a “la promoción y desarrollo de actividades culturales, científicas, relacionadas con la enseñanza, la investigación, la educación, así como la conservación y restauración del patrimonio artístico español”. Parece evidente que la donación a un partido está fuera de esos fines.

Las actuaciones, cuyo secreto se levantó parcialmente este viernes, confirman que Viloca habría utilizado la misma mecánica para favorecer a otras empresas, como Teyco, Oproler, Rogasa, Tec-4, Copisa y Grup Soler.

 El sistema siempre era el mismo: reunión o comida, adjudicación del contrato y pago de la donación al partido. Cronogramas incorporados al sumario muestran cómo se intensificaban las reuniones con los empresarios en los momentos decisivos de los concursos.

En el caso de Oproler, la investigación ha acreditado que Viloca llegó a reunirse con uno de los directivos de esa contructora, el también imputado Sergio Lerma, en una oficina de La Caixa para cobrar una presunta comisión y poder ingresarla automáticamente en las cuentas de CatDem y Fórum. La cita se produjo el 20 de marzo de 2012 a las 10 de la mañana.

 Sólo unos días después, el 30 de marzo, la empresa pública controlada por CDC Gestión de Infraestructuras SA (GISA) adjudicó a una UTE integrada por Oproler la construcción de un centro médico en Mataró (Barcelona) por 5,3 millones de euros. 

La otra compañía que integraba la UTE era Grup Soler, implicada igualmente en el pago de ‘mordidas’. Viloca también se reunió y comió con sus directivos para asegurarse la donación correspondiente

El sumario también deja claro que los amaños se estuvieron produciendo hasta el mismo momento en que la Guardia Civil entró en CDC el 28 de agosto de 2015. Viloca intentó destruir documentación con una trituradora, pero los especialistas del Instituto Armado pudieron reconstruirla.

 Entre los papeles que trató de eliminar hay uno con anotaciones sobre un concurso para construir un colegio en Rosas (Gerona). Los agentes han concluido que el “conseguidor” se reunió en su despacho con el director general de GISA, Josep Antoni Rosell i Polo, solo tres días antes de la operación, el 25 de agosto. 

En ese encuentro, Viloca habría pedido a Rosell que el colegio de Rosas fuera adjudicado a Rogasa, otra de las constructoras que suministraban fondos a la caja B de los convergentes. En los documentos recuperados apareció el primer apellido del dueño de Rogasa, Juan Romero Gamero.

De las actuaciones también se desprende que el poder de Viloca para desatascar concursos en toda Cataluña era ampliamente conocido por los empresarios de la construcción y el sector público. El sumario incorpora una tarjeta de visita de un directivo, Santiago Piñol Sanjaume, de la constructora Pisan, localizada en el despacho del tesorero.
 En el anverso, solo se lee el nombre del directivo y sus datos de contacto. Pero los agentes encontraron en el reverso una anotación dedicada a Viloca que confirma su relevancia: “Buenos días, Andreu; te hago llegar los concursos a los que nos hemos presentado y no hemos tenido suerte y los que aspiramos a tener más suerte. Tenemos que quedar pronto”                  (José María Olmo, El Confidencial, 25/02/17)

2.3.15

Jordi Pujol se colgó del teléfono para amenazar a gente. A medio IBEX y a cinco cuartas partes de la clase política

"Dijo en el Parlamento que no era bueno sacudir una rama del árbol porque podían retemblar todas las demás y caerse al suelo no sé cuántos nidos. Y no pasó nada. Por no pasar ni le quitaron al pasaporte, ni a él ni a nadie de su familia. (...)

A Pujol no le va a pasar nada, más allá de la caída en picado de la leyenda y del susto fiscal, porque el Estado y la Udef llegan tarde, muy tarde, y porque el mismo president que durante décadas no se quiso enterar del dinero que su familia tenía y multiplicaba en el extranjero (y yo, conociéndole, me creo que cerrara los ojos; otra cosa no admitía su prepotencia), pues ese mismo, en cuanto vio la guadaña de cerca, reaccionó como un lobo feroz protegiendo a la manada. 

A la mierda de repente Cataluña y todo lo demás. Me cuentan fuentes bien informadas que Pujol en persona se colgó del teléfono para empezar a amenazar gente. A medio IBEX y a cinco cuartas partes de la clase política de este país. Todos pringados a un nivel u otro, todos tocados por la misma gracia con que hace demasiado tiempo se gestiona casi todo en este país. 

La corrupción es una S.L. de unas trescientas personas que se han bastado y sobrado para cargárselo todo, para que ahora hagan falta tanques de lejía para hacer limpieza. Como los trescientos de las Termópilas pero al revés. Aunque hay quien sostiene que mejor que los griegos hubieran sido vencidos y que los persas hubieran pasado antes, mucho antes. Empiezo yo también a planteármelo.

Pujol y sus trescientos cómplices, compinches, hermanos de mafia. Todos intocables, todos mudos porque si canta uno, el entero resto cae detrás.

Me comentaba alguien en una ocasión que había que cambiar la ley de la financiación de los partidos porque era una ley muy infantil, que los que la hicieron no se quisieron enterar de que la política sale muy cara. Bueno, sin duda barata no es. Pero quizás podría volverse considerablemente más económica si tantos no tuvieran que trincar tanto en medio. Si desinflas el globo monstruoso de tantísima comisión, igual al final sale a devolvernos dinero a todos.

Pero primero hay que barrer a los 301."            (Cuarto Poder, Anna Grau, 01/03/2015)

6.11.14

Pujol creó una red de negocios ilícitos que beneficiaban a toda una casta de políticos, empresarios, jueces y medios de comunicación... el llamado 'oasis' catalán

"El general Franco, el hombre que pronto vendrá a Barcelona, ha elegido como instrumento de gobierno la corrupción. Sabe que un país podrido es fácil de dominar, que un hombre comprometido por hechos de corrupción económica o administrativa es un hombre servil. Por esta razón el Régimen ha fomentado la inmoralidad en la vida pública y económica.

 Como sucede en ciertas profesiones indignas, el Régimen procura que todo el mundo se ensucie las manos y esté comprometido". Este texto forma parte de la octavilla que Jordi Pujol Soley divulgó, y que su esposa Marta Ferrusola mecanografió, durante una visita del dictador Franco en la primavera de 1960 y que le acarreó la cárcel.

Parece un escrito premonitorio de lo que él organizaría cuando llegara al poder en el Gobierno de Cataluña. Creo necesario hacer un ejercicio de recuperación de la memoria reciente para que la ciudadanía no olvide, ni pase página, ante el terrible engaño que ha perpetrado el expresidente Pujol. 

Utilizó el poder para crear una tupida red de negocios ilícitos que beneficiaban a toda una casta de políticos, al propio partido (CDC), empresarios, jueces y medios de comunicación.

Todo el mundo sabía lo que pasaba en el país, mucha gente era consciente del trato de favor que dispensaba el Gobierno catalán a ciertos sectores y personas. Pero pocas personas e instituciones de control querían indagar, nadie quería llegar al fondo de los rumores de corrupción fuera por miedo, por complicidad o, lo que es peor, por no hacer daño a Cataluña. 

Asunto este que Pujol trabajó muy bien como se demostró en el caso Banca Catalana, que después de estafar a miles de accionistas y que la fiscalía le abriera un procedimiento judicial, echó mano de la bandera, se puso la patria como escudo y envió a sus acólitos y cómplices mediáticos a vociferar vivas a Cataluña e insultos a los fiscales acusadores. Esta victoria contra la democracia y la justicia le abrió las puertas de la impunidad.

A partir de este episodio se abrió una fase donde sus amigos, su partido, miembros de su Gobierno y su entorno, empezaron a coser la trama delictiva con la participación imprescindible del Gobierno catalán para saquear dinero público en beneficio personal o del partido.

Una vez creciditos los hijos, algunos formaron parte de la red de chupadores de la Hacienda pública, ganando posiciones en el entramado, según su inteligencia al servicio del delito, e iban ampliando y consolidando la corrupción del Régimen.

 No existen empresas del clan Pujol que merezcan tal nombre: no producen ni puestos de trabajo, ni productos o servicios que sirvan para mejorar la economía. Lo que hay es una mínima estructura de mediación financiera, urbanística y de contratación localizada allí donde fuera más útil para su exclusivo beneficio. Ahora empezamos a entender los eslóganes del Gobierno nacionalista: Fem país o La feina ben feta no té fronteres.

El fango franquista debió de servir de inspiración al Régimen para utilizar actitudes autoritarias contra algunas instituciones y medios de comunicación que eran comprados y callados a base de subvenciones o amenazas. 

A esta manera de hacer política algunos lo llamaban “oasis catalán”, pero era una trama de corrupción que algunos (pocos) medios de comunicación y algún partido político llevó al Parlamento y a la justicia las actuaciones ilícitas del Régimen, cosa que les significó ser tildados de traidores a la patria. (...)

Fíjense que mientras en Cataluña se sigue hablando exclusivamente del proceso, en el resto de España hay una fuerte presión social contra los lentos movimientos del PP y del PSOE, para frenar la corrupción. Y les puedo asegurar que el tamaño, la duración y la intensidad del expolio mafioso del Régimen de Pujol no tienen parangón.

Estoy convencido que en un país con fuerte convicción democrática, sin interceptores nacionalistas, la ciudadanía se hubiera echado a la calle, para mostrar su ira y su repulsa contra el mayor robo que ha sufrido Cataluña. Caerían esculturas, efigies, placas conmemorativas y nombres de calles del señor Pujol, que envilecen a muchos pueblos y ciudades de nuestro país.

Me temo que nada de esto va a pasar. Algunos están más interesados en mirarse en el espejo y repetirse qué valientes que somos que hacemos frente a España, que en reconocer lo cobardes que han sido en permitir y jalear un Régimen corrupto en Cataluña."         (   ,  El País5 NOV 2014)

20.10.14

Reino Unido frena un 'pelotazo' de casi 400 millones de Jordi Pujol Ferrusola

"Jordi Pujol Ferrusola invirtió una parte de su fortuna -se desconoce su cuantía- en la construcción de SnOasis, la mayor pista de esquí cubierta de Europa. Este proyecto de 300 millones de libras -casi 400 millones de euros- pretendía abrir sus puertas en 2016, pero el Reino Unido ha paralizado su construcción por incumplimientos legales.

Tal y como pblica este lunes el diario 'ABC', el hijo del expresidente de la Generalitat se ha servido, presuntamente, de varias sociedades y testaferros para comprar una parte del resort, proyectado en la localidad británica de Great Blakenham, 135 kilómetros al noreste de Londres. La inversión se fraguó a mediados de 2005, en el despacho londinense del financiero Herbert Rainford.

El supuesto testaferro es el dueño del 100% de la compañía Bantridge Holdings Limited, de la que Pujol Ferrusola fue director durante unos meses tras su constitución. Para el negocio de la pista de esquí también se utilizó la mercantil Bantridge Estates Limited.

De estas sociedades manejadas por Rainford pende un enrevesado esquema de empresas y testaferros que conducen hasta la mercantil Onslow Great Blackenham Limited, la compañía promotora de SnOasis -de la que Pujol tiene un porcentaje no determinado-. En este entramado, Rainford y el hijo del expresidente catalán han utilizado ocho sociedades -siete de ellas en Londres y una en Liechtenstein. "          (La Voz Libre, 20/10/2014)

7.10.14

¿Qué político del PSUC o de lo que fuera, y que aceptara someterse, no conseguía un buen cargo como historiador o editor o comentarista? Vasallaje y discreción... con Jordi Pujol

"(...) la escena espectacular del balcón de la Generalitat, aquella tarde de mayo de 1985, cuando exonerado de una de las estafas más escandalosas de la historia bancaria de Catalunya, dijo con voz solemne, un tanto agrillada por la emoción:
 “A partir de ahora seremos nosotros los que hablemos de moral y de ética”. Y las masas embebidas ante el líder, como si se tratara de un documental de Leni Reifenstahl.

De ahí la secuencia empalma con la entrada en el Parlament donde sumisamente, como corresponde a un Padrino que va a encontrarse con un subalterno, la presidenta Núria de Gispert recibe al expresident en el umbral y le conduce a las salas altas. Le ha invitado a comer. No creo que haya precedentes en la historia parlamentaria de Europa que un político delincuente haya tenido el privilegio de compartir mesa y mantel con quien va a dirigir el debate.

 (A partir de ahora, cada vez que me cite un juez le pediré respetuosamente a su Señoría que tenga el detalle de invitarme a desayunar; al fin y al cabo yo siempre he pagado más impuestos que el exhonorable, y la justicia se sostiene de eso). ¡Qué gentil es la clase política catalana y qué encantadores son sus comentaristas!

El filme continúa. La intervención emotiva de por qué un buen hombre se ve obligado a estafar por el bien de sus herederos, y a su vez enseña a su hijo cómo en los tiempos oscuros es mejor robar a que te roben; una enseñanza que marcará el destino de este hombre providencial. Una pequeña herencia, entonces suculenta, testimonio más falso que un duro sevillano.

 Luego la pantalla va desgranando las intimidadas declaraciones, reflejando el respeto que les merece el Padrino, que apenas los mira. Casi todos se lo deben todo, porque, como muy bien expresó su señora, modelo de mujer y esposa, al decir de las masas, una Evita Perón con floristería: la Generalitat era su casa.

 Y la voz un tanto quebrada de los líderes de la oposición -eché a faltar la zapatilla del líder de la CUP que exhibió ante Rato, que en este caso yo hubiera sugerido una Chiruca de las de antes, pero le dijo algo conmovedor: le negaba un asiento en el inminente viaje a Ítaca-. Estupefacto debió quedar el exhonorable.

Y entonces llegó el gran momento de este actor de provincias, que no pronuncia bien pero que como la gente le tiene muy visto y muy oído, puede reconstruir las frases sin demasiado esfuerzo. Le salió bordada la insolencia al Padrino. “Yo no soy un corrupto”. Incluso salió Felipe González de avalista, ¡con el pedigrí que le garantiza! 

La casta se protege y los padrinos más; aunque la zona de tu influencia no sea la misma, compartes pasados y trampas y hasta cosas más gordas que la autocensura evita que se escriban. Bastaría con ese momento de la entrevista de Mónica Terribas a Artur Mas: “¿Está usted limpio, president?”. No hacía falta un detector de mentiras ante lo inseguro de la respuesta.

Pero sigamos con el filme. El Padrino de Catalunya, antiguo presidente, expresa una idea genial, un retrato de su personalidad: “Yo me he desnudado”. A inventarse una historia para tontos creyentes sobre una supuesta herencia antes de que le cayera la Hacienda, y la Policía, y los Tribunales; al taparrabos de sus vergüenzas lo llama “desnudarse”. Es toda una concepción del mundo. 

Fue entonces cuando pensé por primera vez que no estábamos ante el redentor de unas clases sociales complacientes con la Dictadura que él había redimido gracias a un panfleto que redactó pero que no tiró en el Palau, y por el que pasaría cárcel, en la que tuvo la fortuna de poder solicitar que fuera Zaragoza, cerca de casa, modesto privilegio que miles de antifranquistas no soñaron. 

En el texto se denunciaba al Caudillo de corruptor de la sociedad catalana, la lucha por la libertad aún no estaba del todo presente y menos en el Palau. Digo, que cuando escuché la insolencia del exhonorable President, pensé por primera vez en la posibilidad de que más que un redentor se tratara de un impostor. Aquí termina el filme y empieza la historia.

Cuando dio por terminada la sesión, que él mismo programó en día y hora, se evidenció que no tenía ganas de seguir representando aquella pantomima. Un Padrino no se somete a sus empleados políticos. Son subalternos y de eso se encargó ese tipo de aspecto definitorio que es Jordi Turull, un sacristán untuoso y servil como un personaje de Goldoni, que ayudó a la misa del Padrino, desdeñoso con aquella feligresía. Ni siquiera agotó el turno que le quedaba. No merecía la pena ni gastar saliva.

¿Y si Jordi Pujol Soley siempre hubiera sido un impostor? El hombre que salió de la cárcel para crear un Banco, no un Partido; cosa insólita en la historia de la humanidad. Un banco que quebró y fraudulentamente, y que gracias al respaldo de una parte de la sociedad catalana, logró envolverse en el patriotismo y la bandera para evitar la humillación de asumir una estafa de la que él salió beneficiado no sólo políticamente sino económicamente.  (...)

¿Qué político del PSUC o de lo que fuera, y que aceptara someterse, no conseguía un buen cargo como historiador o editor o comentarista? Vasallaje y discreción. Lo único importante era la Familia, como los Padrinos. ¿Qué puede hacer un hombre sin familia? Y en verdad que él alimentó de modo suculento a la suya. No fue un político corrupto, fue el jefe de los políticos corruptos. (...)

“La doblez pujoliana es uno de los hallazgos de la historia contemporánea de este país. Ha conseguido hacer de la doblez una moral. Entre el personaje real y el que la gente se quiere creer hay tal diferencia que el resultado es un producto genuino: él es él y su doblez”.

“Y esta doblez pujoliana, que es el privilegio mejor guardado del Olimpo, ha cimentado el denominado oasis catalán. En casi veinte años se ha creado un sindicato de intereses del tal envergadura, que al final se impone como moral social la propia doblez pujoliana: no somos como somos sino como creemos que somos”. (...)"             (La insolencia del Padrino, de Gregorio Morán en La Vanguardia, en Caffe Reggio, 04/10/2014)

6.10.14

En el Parlament exigimos que se retirara el servicio de orden de CDC, un grupo de personajillos que gritaban excitados por los pasillos

"El 30 de mayo de 1984, Jordi Pujol fue elegido presidente de la Generalitat por el Parlament de Catalunya. La elección se produjo pocos días después de que se le incluyera como imputado en la querella de la Fiscalía General del Estado por el caso Banca Catalana. 

 El adversario socialista en las elecciones al Parlament que se habían celebrado el 29 de abril, Raimon Obiols, junto con otros diputados y dirigentes del PSC, como el alcalde Pasqual Maragall, fueron insultados, poco antes de que el presidente reelegido gritara desde el balcón del Palau de la Generalitat que "en adelante, de ética y moral hablaremos nosotros, no ellos".

 El 25 de julio pasado, Pujol confesaba que mientras hacía esta apelación a la ética tenía dinero escondido en el extranjero. El chófer que sacó a Obiols del Parlament tuvo que sortear los golpes contra el vehículo de muchos de los manifestantes convocados al acto. Algunos de ellos gritaron "Matadlo, matadlo".

¿Cómo reaccionó cuando conoció la confesión de Jordi Pujol que había tenido dinero oculto en el extranjero mientras fue presidente de la Generalitat? 

No lo esperaba, pero no me sorprendió demasiado, vistas las informaciones ya conocidas. Ahora bien, la carta de Pujol ha marcado un espectacular cambio de registro. Los golpes de pecho de los dirigentes de Convergència y los aspavientos de la caverna española no me sorprenden pero me han disgustado bastante. 

En esta situación debemos asumir nuestra condición de catalanes sin orgullo ni vergüenza. La corrupción en Barcelona y Madrid ha sido perfectamente equivalente, por no hablar de las sórdidas situaciones que se han sufrido en Valencia, en Mallorca o Andalucía.

¿Relacionó aquella confesión con la crisis de Banca Catalana?

Josep Andreu Abelló y Jaume Carner nos decían que con la crisis de Banca Catalana ellos habían perdido el dinero pero Pujol había mantenido su fortuna, vendiendo con antelación sus acciones. Información privilegiada, lo llaman. Espero que esto ahora se aclare finalmente. En su actuación en el Parlament, Pujol no respondió a este tema, ni en general a ninguno.

Al recordar el día de la elección en el Parlament de Jordi Pujol como President de la Generalitat, en mayo de 1984, y los incidentes que se produjeron, incluidos los insultos y agresiones contra usted, ¿cómo lo analiza hoy? 

No me gusta mucho hablar de este tema. Pero no hay que olvidarlo, no por ánimo vindicativo o victimista, sino para mirar de que no vuelva a pasar. Siempre hay gente de buena fe que se exalta con cuatro gritos en nombre de Catalunya y se traga lo que sea.

Aquella noche en el Parlament exigimos que se retirara el servicio de orden de CDC, un grupo de personajillos que gritaban excitados por los pasillos, lo que se consiguió con dificultades. Se nos sugirió permanecer unas horas en el edificio, hasta que la manifestación hubiera abandonado los accesos.

 No quise ni hablar de ello. Estaba indignado por aquella ocupación del Parlament que todavía hoy me causa una profunda vergüenza ajena. Por encima de ese sentimiento, estaba dolido por la injusticia de todo aquello. Políticamente, fui el principal damnificado de la ola de victimismo y odio que se había fomentado.

Pujol y CDC hicieron una gestión sin escrúpulos de la crisis de Banca Catalana, presentándola como una agresión de los socialistas contra Catalunya. Hasta el punto de que un director de “La Vanguardia” escribió un artículo invocando a mi padre, de probada “fidelidad a una idea de Catalunya”, y exigiéndome “un mínimo de decencia filial”. No repliqué, pensando en mi madre.

 Resultó que estaba perfectamente al corriente y me aconsejó que no hiciera caso. “Es un anticuado”, me dijo. Mi madre tenía entonces más de ochenta años, pero su idea de Catalunya no coincidía con la de aquel señor. ¡Decencia filial! ¡No sé de qué me suena, vistas las cosas que hemos visto después!

Aquello les funcionó bien, además, porque fuimos muy silenciados. Se ha calculado y publicado que mientras fui jefe de la oposición el porcentaje de pantalla de Pujol en TV3 fue 22 veces superior al mío. 

La cifra no me parece exagerada y quizás se queda corta. La discriminación era tan colosal que, cuando fui invitado por única vez a los estudios de TV3, después de años de ausencia, dije a los que me recibían que me sentía tentado de besar el suelo, como si fuera la tierra prometida. Rieron, pero las cosas siguieron igual.

Cuando Pujol salió al balcón del Palau de la Generalitat y dijo que a partir de entonces "de ética hablaremos nosotros, no ellos", él era consciente de que tenía dinero escondido en el extranjero. Es chocante, ¿no? 

Lo es mucho, efectivamente. No quisiera caer ahora en una exclamación correlativa.

¿Por qué cree que la Audiencia no aceptó el procesamiento de Jordi Pujol que pedían los fiscales Mena y Villarejo? 

Los jueces se limitaron a decir, de manera acomodaticia, que Pujol había cometido "graves desaciertos de gestión". El artífice de la defensa de Pujol, Joan Piqué Vidal, aprovechó el ambiente tenso y espeso del momento y se mostró muy eficaz, hasta el punto de que Pujol le muestra "gratitud" en sus memorias.

 Hay que recordar que Piqué acabó condenado a siete años de prisión, con su cómplice, el ex juez Lluís Pascual Estivill, ex miembro del "Consejo General del Poder Judicial" a propuesta de Convergència, condenado a nueve años por delitos de cohecho, extorsión, prevaricación y detenciones ilegales.

Si Jordi Pujol hubiese dimitido a raíz de la querella del caso Banca Catalana ¿cómo habría evolucionado Catalunya en los años posteriores? 

Las ucronías son siempre un poco absurdas. Cuando era candidato, yo tenía el convencimiento de que, llegado el caso, habría ejercido razonablemente bien la presidencia de la Generalitat. Hoy, si alguna vez se me ocurre pensar en ello, esa convicción la he relativizado, pero la mantengo.

 He sido partidario de la unidad de las izquierdas y del catalanismo, me gustan las administraciones simplificadas y no partidistas, nada me entusiasma tanto como un buen proyecto llevado a cabo por un equipo de excelencia. He preferido hacer de director de orquesta que actuar de solista. 

Tengo olfato para detectar a la gente con talento y un instinto de repugnancia a flor de piel en lo que se refiere a los desaprensivos y tarambanas, que en general detecto a distancia... Pero alguien podría pensar que entro retroactivamente en campaña, y no es el caso.

¿Siente compasión, pena, lástima por el final de la carrera política y personal de Jordi Pujol? 

Por muchas razones, no siento indiferencia por la persona de Pujol. Pero francamente, vistas las tragedias actuales, creo que debemos concentrar nuestra compasión en los más débiles y, cuando es posible, actuar en consecuencia. (...)"          (Entrevista a Raimon Obiols: "Pujol y CDC hicieron una gestión sin escrúpulos de la crisis de Banca Catalana", en eldiario.es, 01/09/2014)