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15.4.21

Tras cinco años de ley contra la prostitución en Francia, que penaliza al cliente, solo 161 mujeres han dejado la calle, y ha provocado una precarización aún más fuerte de un sector ya de por sí muy marginalizado

 "Francia celebra este martes con sentimientos encontrados el quinto aniversario de la entrada en vigor de su ley contra la prostitución.

 La normativa, que supuso un cambio de paradigma al penalizar al cliente y no a las prostitutas, siguiendo el denominado modelo sueco, dividió desde el principio a las asociaciones sobre el asunto, parte de las cuales siguen defendiendo hasta hoy su conveniencia, aunque lamentan la falta de recursos, frente a otras que afirman que ha provocado una precarización aún más fuerte de un sector ya de por sí muy marginalizado. 

En lo que coinciden todas es en los magros logros cosechados hasta la fecha: solo 161 mujeres han completado el programa previsto por la ley para abandonar esa actividad, en un país donde se estima que hasta 40.000 personas ejercen la prostitución. (...)

La normativa, que entró en vigor el 13 de abril de 2016, prevé multas de 1.500 euros (3.750 en caso de reincidencia) para los clientes de prostitutas, a las que se dejó de penalizar por ejercer. A la par, establece un programa de dos años para ayudar e incentivar que las mujeres abandonen la prostitución, con unas ayudas económicas para la reinserción profesional y la regulación de la situación para las personas indocumentadas que buscan integrarlas en la sociedad.

 Pero el importe de estas, de 330 euros mensuales, es una cifra absolutamente insuficiente, según coinciden críticos y defensores de la ley. Los tiempos y requisitos establecidos para ello —la obligación de abandonar la prostitución antes de poder entrar en el programa, así como una gran burocracia y divergencia de criterios según departamentos— son también cuestionados en diverso grado por ambos bandos.

Desde 2017, un total de 564 personas se han podido beneficiar de este denominado “recorrido de salida de la prostitución”, que por el momento han completado 161 de ellas, según datos oficiales proporcionados a este periódico. Entre 2016 y 2018, las autoridades impusieron además 3.200 multas a clientes, y 2.000 más en 2019. Unas cifras muy bajas en relación con el día a día de la prostitución en Francia, que ejercen entre 30.000 y 40.000 personas en el país y que, al menos hasta que entró en vigor la ley, movía más de 3.200 millones de euros anuales. (...)

“Si la ley ha reafirmado el compromiso abolicionista de Francia, no ha desplegado suficientes medios para lograr ese objetivo”, resume la evaluación oficial. (...)

No se trata de más o menos dinero, sino de un planteamiento de base equivocado, replican las asociaciones que reclaman desde hace años la retirada total de la ley que, afirman, solo ha contribuido a estigmatizar y precarizar más a unas personas tradicionalmente sumidas en la marginación social. 

“No celebramos este aniversario, deploramos que, cinco años después, nos veamos obligados a recordar que todo lo que pasa lo habíamos previsto y que prevenimos de ello a los parlamentarios”, dijo este lunes en rueda de prensa Irène Aboudaram, de Médicos del Mundo Francia. Esta es una de las asociaciones que, en 2019, llevaron la ley de la prostitución ante el Consejo Constitucional, en un intento infructuoso —el organismo validó la normativa— de cuestionar la ley.

 Según argumentaron entonces y sostienen hasta hoy, esta ha provocado desde su entrada en vigor un empeoramiento de las condiciones de vida de las personas que ejercen la prostitución, con menores ingresos y una mayor exposición a la violencia y a prácticas de riesgo, ya que muchos clientes, bajo el argumento de que los que se exponen ahora son ellos, reclaman renegociar los precios o las condiciones, como el uso de preservativo.

 Para June Charlot, de la asociación de acompañamiento de prostitutas en Toulouse Grisélidis, “esta ley se vendió como que iba a salvar a estas mujeres de la prostitución, pero no se puso ningún dispositivo para acompañarlas dignamente”.               (Sylvia Ayuso, El País, 13/04/21)

3.5.16

Las prostitutas de Francia defienden a sus clientes

“Es como si tuvieras derecho a hacer pan y a tener una panadería, pero tus clientes no tuvieran derecho a comprarlo”. Gilda eligió su profesión libremente hace más de una década, paga sus impuestos, cotiza para su jubilación, contacta con sus clientes a través de internet, los selecciona y trabaja en su propio apartamento. 

A partir de ahora, sin embargo, sus clientes no podrán pagar legalmente por los servicios que les presta porque Gilda es prostituta y, aunque la prostitución no es un delito en Francia, la Asamblea Nacional acaba de aprobar una ley que penaliza al que paga por sexo. (...)

La proposición de ley socialista “que refuerza la lucha contra el sistema de prostitución” fue aprobada por los diputados franceses el pasado miércoles tras más de dos años de idas y venidas entre el Senado -que la rechazaba al no llegar a ponerse de acuerdo sobre su medida estrella, la penalización del cliente- y la Asamblea Nacional, que finalmente ha tenido la última palabra.

 Una vez entre en vigor, probablemente en un par de semanas, “la compra del acto sexual” será sancionada con multas de hasta 1500 euros, 3750 si hay reincidencia. El texto está inspirado en la ley sueca que desde 1999 castiga a los clientes, y convierte a Francia en el quinto territorio abolicionista tras Suecia, Noruega, Islandia e Irlanda del Norte.

Con la nueva ley “se considera a las prostitutas como víctimas y no como delincuentes”, ha afirmado Maud Olivier, la diputada socialista impulsora de la proposición. Efectivamente, el texto suprime el delito de “racolage” pasivo u ofrecimiento de servicios sexuales, que se instauró en 2003 cuando Nicolas Sarkozy era ministro del Interior y que criminalizaba a las trabajadoras del sexo. 

El “racolage”, que tanto inspiró a Degas o a Toulouse Lautrec, se convirtió en un delito que, además, otorgaba a las fuerzas del orden una enorme arbitrariedad, ya que ¿cómo se sabe si se está haciendo un ofrecimiento pasivo? ¿Por la vestimenta? ¿Porque fuma un cigarrillo en una esquina? Los grupos abolicionistas hablan, por lo tanto, de una “nueva conquista para los derechos de la mujer”.

Pero no todas las prostitutas -aunque también hay hombres, este es un mundo eminentemente femenino- se consideran víctimas. Gilda o su compañera de sindicato Morgane Merteuil, que se define como “puta radical”, son orgullosas defensoras de su oficio y dan la cara por un colectivo estigmatizado. Hay muchísimas situaciones diferentes y esta ley, denuncian, mete a todos en el mismo saco. 

“No se puede comparar una mujer inmigrante originaria de África subsahariana que no tiene acceso a papeles ni al mundo del trabajo y que es explotada, con una francesa que se prostituye ocasionalmente, con una estudiante que lo alterna con otros trabajos para pagar sus estudios o con alguien como yo que ejerce a través de internet. Son situaciones muy diferentes y no hay soluciones universales”, señala Gilda a El Confidencial.  (...)
“Se impone una visión de que el cuerpo pertenece al Estado”, denuncia Giovanna Rincón, presidenta de Acceptess Transgenres, una asociación que trabaja fundamentalmente con transexuales y afectados por el VIH-Sida y que considera que la ley quiere imponer una visión puritana y moralizadora sobre la cuestión del cuerpo. “Hay que abordar el feminismo de una manera diferente. 

Qué mayor feminismo que el de una mujer, que hasta ahora ha sido reprimida, reducida a la reproducción y que hoy sea capaz de emanciparse de todos esos conceptos y salir a la calle a decir, sí me dedico a esto. ¿Por qué tenemos que sufrir por el cuerpo de otros si esos mismos no lo están lamentando ni pidiendo?”, reflexiona esta mujer transexual, que llegó a Francia desde Colombia hace una década y que ejerció la prostitución durante 20 años.

Las asociaciones reconocen que, por supuesto, existen casos de explotación y personas que viven situaciones de violencia. Que hay mujeres obligadas a acostarse con 30 o 40 hombres al día y que viven encerradas por sus chulos, sin posibilidad de denunciar porque no tienen nada. Pero para luchar contra ello, aseguran, bastaría con aplicar el derecho común, que ya castiga la trata de blancas, el trabajo forzado, el proxenetismo o la explotación sexual. 

“No es necesaria una ley específica, discriminatoria sobre esta o aquella categoría. La gente tiene que tener derecho al trabajo, a la sanidad, al alojamiento, a las ayudas sociales como todos los demás, sean forzados o no”, opina Merteuil, autora además del ensayo “¡Liberad el feminismo!”.

“Podemos ser putas y luchar contra el tráfico de seres humanos”, defiende Giovanna Rincón.(...)

 Para luchar contra la explotación, la nueva ley aprobada esta semana prevé permisos de residencia de seis meses para las personas extranjeras que dejen el oficio, y una “ruta de salida de la prostitución” a través de un acompañamiento social y de medidas de prevención con un presupuesto de 4,8 millones de euros al año. 

Las asociaciones ridiculizan esta partida. Se estima que en Francia hay más de 30.000 personas que se dedican a la prostitución, por lo que, con lo presupuestado por la ley, quedarían unos meros 160 euros por persona al año para su salida del oficio sexual, calcula Médicos del Mundo.  (...)

La ONG ya ha podido comprobar sobre el terreno cómo el temor a esta nueva ley está afectando a las trabajadoras sexuales. Si un cliente no quiere ser visto, probablemente intentará llevar a la prostituta a un lugar más alejado, más escondido y, posiblemente, más peligroso para ella

La precarización del trabajo va a obligar a algunas a aceptar servicios que antes no admitirían o a clientes de los que no están muy seguras. Porque, al final, aseguran, el alquiler hay que pagarlo igual. O van a tener que recurrir a intermediarios, se teme Morgane Merteuil. Lo que las hace más vulnerables.

La prostitución es una actividad legal en Francia, sus trabajadores pagan impuestos y cotizan para su jubilación, recuerda Lathieyre, “por lo que las personas que lo ejercen libremente deben dejar de ser estigmatizadas y reprimidas. No hay que poner en marcha medidas nuevas sino dejarlas trabajar en paz porque si no se les expone a más violencia y riesgos. Hay que aceptar que es un trabajo y acompañar a las personas que son víctimas de violencia”. (...)"               (Paula Rosas, París, El Confidencial, 09/04/16)

18.11.15

La industria del sexo factura en torno a 50 millones de euros diarios... en España. Sin pagar ningún impuesto, como sucede en Alemania


"En España “nadie va de putas” -parafraseando el título de aquel libro publicado hace unos años ya sobre el fenómeno de la prostitución-, pero las agencias de escorts y el conjunto de actividades vinculadas a la industria del sexo facturan en torno a 50 millones de euros diarios, tal y como se desprende de los datos incluidos en el último Informe de la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer y de la Igualdad de Oportunidades de las Cortes Generales para el estudio de la prostitución en España relativo al año 2007.

De modo que más de 18.000 millones de euros anuales generados en territorio económico español no presentan contrapartida fiscal -es decir, no revierten impuestos al Estado, quedando englobados conceptualmente dentro de lo que conocemos como “economía sumergida”-  de igual manera que tampoco proveen ningún tipo de cobertura o derecho laboral tales como bajas por enfermedad o pensiones de jubilación a todas aquellas personas que, precisamente mediante el ejercicio de la prostitución en agencias o burdeles de escorts, contribuyen a su consecución.

Efectivamente, en la contextualización del sector hay que distinguir la prostitución realizada de manera forzada -aproximadamente un 20% del total según cifras globales de carácter europeo- de aquella otra tipificada como voluntaria y que se realiza mayoritaria y crecientemente en locales, pisos y agencias de escorts

Al mismo tiempo, también hay que tener en cuenta que España se caracteriza por pertenecer al conjunto de Estados europeos que aplican sobre la prostitución un enfoque de carácter “abolicionista”, esto es, un enfoque por medio del cual ni se prohíbe ni regula su práctica.

Pero abocar la industria del sexo a un vacío legal constituye la peor de todas las opciones, pues constituye una antítesis radicalmente distinta a aquella por la que se caracterizan otros estados miembros de la Unión Europea como Holanda o Alemania, quienes mediante una óptica “reglamentarista” consiguen regularizar socialmente la práctica de la prostitución, otorgándole a quienes la ejercen el tratamiento correcto: “trabajadora” -ya que la evidencia demuestra que hablamos de una profesión mayoritariamente femenina- de pleno derecho.

El actual abolicionismo existente en España se inhibe de una realidad muy concreta; decenas e incluso cientos de miles personas, según quién realice los cálculos, dedicadas a la prostitución. Esta omisión acaba suponiendo en la práctica, además, una complicidad perversa con las estructuras mafiosas dedicadas a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. 

No establecer ningún tipo de regulación y control -registro de locales y agencias de escorts, reconocimientos médicos de las trabajadoras, sujeción de las actividades a impuestos, etc…- constituye un escenario alegal y por lo tanto ideal para las organizaciones delictivas actualmente operativas en cualquiera de los ámbitos de nuestra sociedad."               (El Captor, 16/11/15)

1.4.15

La prostituta jurista contra la Ley que condena a sus clientes... sexuales


“Laura lleva 20 años ejerciendo la prostitución. Ahora, está licenciada en Derecho emprende un desafío legal sin precedentes: anular la ley que penalizará en Irlanda del Norte a quienes paguen por sexo (…)

Con la prostitución, ¿quién comete el delito? ¿Los que pagan o los que venden? Laura Lee conoce bien el negocio. Lleva dos décadas ejerciendo como trabajadora sexual. Tiene 37 años, una hija de 14 y pareja estable. Y ahora ha acaparado todos los titulares al emprender un desafío legal sin precedentes. 

Se ha propuesto anular la nueva ley que, a partir del 1 de junio, convertirá a Irlanda del Norte en la primera región del Reino Unido donde se penalizará a todos aquellos que paguen por sexo. La asamblea de Belfast sigue así los pasos de Suecia y otros países nórdicos.

Lee es contundente: “Si se aplica el mismo modelo, el Estado tendrá las manos manchadas de sangre”. Un equipo de abogados se ha puesto a su disposición, activistas de ambos lados del Atlántico le han mostrado su apoyo y están recogiendo dinero a través de crowdfunding porque están dispuestos a llegar hasta la Corte de Estrasburgo si fuera necesario. (…)

“Lo único que van a conseguir es incrementar la violencia y que los trabajadores seamos menos propensos a denunciar crímenes a la policía. En definitiva, la industria va estar aún más estigmatizada”, explica a El Confidencial. “Lo que me parece increíble es que se haya empezado esta cruzada moral cuando toda evidencia muestra que la despenalización es la única manera de mejorar el bienestar de quienes trabajamos en esta industria”, añade.

¿Es hora de regular la prostitución en el Reino Unido? El debate está encima de la mesa. Pero ¿cuántos la ejercen libremente y cuántos son forzados por el control de las mafias? Ahí está la clave. (…)

Sin embargo, Lee, que conoce de primera mano la realidad de Irlanda del Norte, asegura que justificar la nueva normativa apoyándose en el tráfico humano es una absoluta “farsa”. “Aquí es como si se viviera 40 o 50 años por detrás. Es una sociedad aún sumamente tradicionalista con partidos políticos arraigados a creencias cristianas. Quieren hacer lo que sea para acabar con la prostitución y punto. Pero que no se escuden en lo que no es. 

En el último año, no ha habido ni un solo caso de mafias que traficaban con mujeres, pero sí se han registrado 70 casos de violencia y desde 1990, 149 personas han sido asesinadas”, explica.

Madres que ejercen en casa

Según las últimas cifras oficiales, en Irlanda del Norte –cuya población es de 1,8 millones– hay alrededor de 20 trabajadores sexuales que ejercen en la calle y unos 300 que están en locales o viviendas privadas. La investigación encargada por el departamento de Justicia reveló que sólo el 2% de las personas dedicadas a esta industria están a favor del llamado “modelo sueco”, el 61% teme que vayan a estar menos seguros y el 85% está convencido de que no va a reducir el tráfico sexual.

Según Lee, la mayoría de las personas que se dedican a esto lo hacen de manera independiente y el 70% son madres solteras intentando sacar adelante a sus hijos. “Nadie tendría que tener el poder de quitarles esa opción. Belfast es una ciudad, pero realmente tiene un ambiente de pueblo. 

Todo el mundo se conoce. Hay muchas madres que ejercen la prostitución en su casa cuando el niño está en el colegio porque no tienen recursos, pero si ahora los clientes tienen miedo de acabar con una ficha policial dejarán de visitarlas y ellas se quedarán sin dinero”, explica.

Aunque Lee vive en Glasgow desde 2003, viaja constantemente a Dublín y Belfast para ver a sus clientes. “Allí siempre hay mucho movimiento. Ya tengo mis clientes regulares. El hecho de que sea irlandesa les gusta y tengo que decir que la mayor parte del tiempo disfruto con mi trabajo”, dice.

“Nunca habrá una sociedad sin prostitución”

Se niega a revelar lo que cobra por cada servicio, pero asegura que puede compatibilizarlo con sus estudios y llevar un nivel de vida normal. Ya tiene la carrera de Derecho y ahora está a punto de finalizar Psicología. En el futuro, le gustaría trabajar ayudando a prostitutas. 

“La prostitución no puede ser erradicada. Nunca ha habido ni nunca habrá una sociedad sin personas que vendan sexo. Y una vez que se haya aceptado esto, las prioridades deben cambiar. La atención debe centrarse en mantener la seguridad de aquellos que trabajan voluntariamente en el negocio y ofrecer apoyo real a los que quieren salir”, añade.

Su modelo a seguir, sin duda, sería el de Nueva Zelanda. La prostitución se legalizó en 2003 y desde entonces, la violencia y enfermedades de transmisión sexual han disminuido considerablemente. Por otra parte, no existen prostíbulos en cada esquina, como se temía antes de aprobar la ley.

Aunque Lee se muestra muy discreta con su vida personal –no quiere hablar de nada relacionado con su actual pareja–, insiste en que su hija la apoya en la batalla legal que está a punto de comenzar y que incluso algunas veces la acompaña a manifestaciones. 

“Lógicamente es difícil explicar a tu hija a lo que te dedicas. Y ahora que soy una persona que aparece en los periódicos, más aún, pero en el colegio se están portando genial. Yo hablo mucho con ella.

 Empecé contándoselo poco a poco hace años. Primero le dije que acompañaba a gente que estaba sola…. Es difícil. Y es un proceso muy largo. Pero sobre todo le decía que no era nada malo ni tampoco nada ilegal”, matiza.

Con la legislación actual, está prohibido vender sexo, pero las prostitutas pueden ejercer su profesión en apartamentos o habitaciones de hotel siempre y cuando puedan demostrar que actúan de manera independiente, como hace Lee.

Con la nueva normativa, se permitirá, a partir de junio, ejercer la prostitución en la calle. Pero, tal y como dice Lee, es otra “pantomima” porque se prohíbe ir de dos en dos o regentar burdeles. 

“Esta es otra de las cosas por las que voy a luchar en los juzgados: es primordial que podamos trabajar en grupo para erradicar la violencia. Si el cliente sabe que tienes dinero y estás sola y no puedes llamar a nadie estás perdida. Si por el contrario, hay tres chicas en un apartamento y una escucha a otra gritar puede llamar a la policía”, señala.

En Suecia –donde la prostitución es considerada como un aspecto de violencia masculina contra mujeres, niñas y niños– se aprobó la polémica legislación en 1999. Por un lado, penaliza la compra de servicios sexuales y por otro, despenaliza la venta de dichos servicios. El modelo fue seguido por Noruega e Islandia.

De acuerdo con la investigación de 2010 del Gobierno sueco, la normativa ha reducido a la mitad la prostitución callejera, mientras que el número de hombres que pagan por sexo se redujo de 12,7% en 1996 al 7,6% en 2008. La ley también ha cambiado la opinión de la sociedad sobre la compra de sexo: en 1996, el 45% de mujeres y 20% de los hombres apoyaban criminalizar la compra de sexo. En 2008, los porcentajes han crecido hasta el 79% y 60% respectivamente.

“Estoy aquí por el dinero, es mi elección”

Sin embargo, los grupos por los derechos de los trabajadores del sexo argumentan que el modelo nórdico ha sido un experimento fallido que ha incrementado aún más el estigma. Dichas organizaciones apuntan a un informe de la Comisión de Derecho sobre VIH de la ONU que establece que “desde su promulgación en 1999, la ley no ha mejorado –de hecho, ha empeorado– la vida de los trabajadores”, y si bien el trabajo de calle se ha reducido a la mitad, el comercio sexual se mantiene en niveles preley.

Con todo, el modelo sueco se está debatiendo en Francia y Canadá y muchas organizaciones están presionando para que también se imponga en la república de Irlanda y en el resto del Reino Unido, donde se estima que hay alrededor de 80.000 personas dedicadas a la prostitución.

A pocos kilómetros de distancia de los pasillos de Westminster, en un piso en Soho, Ana, de Rumanía, se opone ferozmente a la campaña. Lleva trabajando como prostituta desde los 20 años. Ahora tiene 26.

 “Quién va a decirme lo que tengo que hacer? Estoy aquí por el dinero, es mi elección”, señala. Admite que los clientes a veces son violentos y reconoce que no es fácil trabajar en el negocio, “pero si dos personas adultas llegan a un acuerdo económico, el resto no se debe meter”.

La cuestión es si en la habitación de al lado de Ana hay otra chica, quizá de también de Rumanía, que es obligada a ser una esclava sexual. ¿Protegería a esta última la nueva ley de Irlanda del Norte?"                  ( , El Confidencial , 01.04.2015)

29.9.14

La prostitución es una cosa, legalizable, y otra la trata de seres humanos

 "La aplicación por parte del INE del nuevo cálculo del PIB adoptado en septiembre para aplicarlo a los próximos presupuestos generales, cuyo método incluye las cifras estimadas de la economía ilegal de acuerdo a las directrices del Sistema Europeo de Cuentas SEC 2010, brinda la oportunidad de volver a discutir un tema tan controvertido como el de la prostitución, ahora incluida junto con las demás transacciones ilegales libremente consentidas por las partes (como el contrabando y el tráfico de drogas) en el cálculo de las cuentas nacionales.

 Se trata de los también conocidos como delitos sin víctimas,en la medida en que, aunque estén penalmente tipificados como ilegales, sin embargo excluyen los daños criminales contra bienes y personas, al producirse como intercambios voluntarios entre adultos en plenitud de sus derechos.  (...)

Pero la introducción en el PIB de la llamada prostitución presenta mayor interés porque la nueva metodología europea para el cálculo de la actividad económica (el citado SEC 2010) ofrece un criterio que quizá permita resolver una estéril polémica que se viene arrastrando desde hace ya demasiado tiempo. 

Se trata de qué hacer con el comercio sexual alegal, si penalizarlo como proponen los abolicionistas y reclama la fracción puritana del feminismo, o regularizarlo como proponen las feministas más comprensivas que luchan en defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales. (...)

La solución al dilema debería resultar evidente pues no se trata de elegir una u otra opción (o abolición o regulación), sino de activar las dos a la vez: abolición del tráfico criminal y además regulación del comercio libre.  (...)

Se trata de romper la aparente unidad semántica del concepto de prostitución para dividirlo en dos mitades antitéticas diametralmente opuestas entre sí. Por una parte tenemos los servicios sexuales voluntariamente ofrecidos por trabajadoras libres que no estén sometidas a ninguna coerción física ni moral, económica ni autoritaria.

 Llamemos a esa categoría “comercio sexual”. Y por otra parte aparecen las cautivas sexuales obligadas a someterse a los clientes cómplices de las redes criminales que las secuestran y las obligan. Llamemos a este otro contingente “explotación sexual”.  (...)

Mujeres libres frente a mujeres forzadas: dos posiciones antitéticas que deberían estar separadas para situarse en ambos lados opuestos de la ley. (...)

¿Qué clase de problema social es la prostitución? Un problema falaz porque mete en el mismo saco dos fenómenos muy diferentes entre sí. Lo que sí constituye un problema social porque genera multitud de víctimas forzosas es la esclavitud sexual, que afecta a cientos de miles de mujeres y menores, casi todos inmigrantes de las antiguas colonias, que son objeto de trata y tráfico criminal: una esclavitud de la que son cómplices necesarios y culpables los clientes occidentales que la demandan y financian.

 Pero, en cambio, el comercio sexual no es ningún problema social, dado que no genera víctimas ni entre las mujeres adultas que ofertan libremente sus servicios ni entre los clientes que los demandan. 

O mejor dicho, sólo genera víctimas en la medida en que los derechos de las trabajadoras sexuales no estén legalmente reconocidos por parte de las autoridades públicas. Pues en cuanto los servicios sexuales quedasen legalmente regularizados, pasarían a ser transacciones sin víctimas. (...)

Por eso resulta urgente luchar contra el totalitarismo semántico de la voz prostitución, a fin de separar ambos tipos de actividades, el legítimo comercio libre frente a la criminal esclavitud sexual. 

Lo cual resulta afortunadamente facilitado por la nueva metodología contable aconsejada por el SEC 2010, que exige considerar los servicios sexuales voluntarios como libre actividad económica pero siempre y cuando no incluya los crímenes contra las personas, como sucede con la trata de mujeres y el tráfico de menores.

 A ver si así comprenden de una vez las autoridades públicas que el auténtico problema no está en la prostitución sino en la esclavitud sexual con fines recreativos.(...)"        ( , El País, 25 SEP 2014 )

14.1.14

Once prostitutas consiguen registrar la primera cooperativa de servicios sexuales

"Desde el 6 de noviembre, Sealeer es una más de de las miles de cooperativas que existen en España, pero con una peculiaridad: las cooperativistas son prostitutas y su objeto social incluye la oferta de sexo.

Once trabajadoras del sexo residentes en Ibiza han conseguido constituir la primera cooperativa de trabajo asociado de estas características. 

Sus integrantes cotizan ya a la Seguridad Social y pagan los correspondientes impuestos. Su iniciativa, que obtuvo el visto bueno de la consejería de Economía y Comercio de Islas Baleares, abre la puerta a que otras prostitutas puedan también cotizar mediante esta fórmula.

"Empezamos a mover papeles hace más de año y medio. Un amigo leyó el trabajo de Gloria Poyatos y nos sirvió para inspirarnos", explica María José López Armesto, portavoz de la cooperativa.

 Gloria Poyatos es la jueza decana de Lanzarote y en un trabajo demostró que, a pesar de la alegalidad en la que se mueve la prostitución, las trabajadoras del sexo podían en la práctica darse de alta como autónomas.

Sin embargo, la primera vez que intentaron inscribir la cooperativa su solicitud fue denegada. El epígrafe bajo el que querían registrarse incluía las palabras "profesionales del sexo" .

 "La consejería consideraba que los servicios sexuales son una actividad no regulada y que por tanto no podía ser objeto de una cooperativa", subraya la jueza Gloria Poyatos, que ha seguido de cerca el proceso. Las trabajadoras recurrieron la decisión: basaron su recurso en varias sentencias, tanto del Tribunal Supremo como de la justicia europea. Ganaron y consiguieron inscribir la cooperativa.

Poyatos afirma que cuando la prostitución se ejerce libremente por personas adultas para su propio aprovechamiento no debe tener cortapisas para estar cubierta por la Seguridad Social y puede acogerse al artículo 38 de la Constitución, que defiende el derecho a la libre empresa. "La prostitución no tiene una regulación concreta, pero todo lo que no está expresamente prohibido tiene acceso a la Seguridad Social", defiende la jueza.

La decisión de la consejería abre la puerta a que puedan formarse otras cooperativas similares y, por tanto, a que muchas trabajadoras del sexo puedan cotizar a la Seguridad Social y tener derechos laborales, a pesar de que no haya una regulación de la prostitución. La competencia para conceder la licencia a las cooperativas es de las comunidades autónomas por lo que, no obstante, el criterio podría varias de unos lugares a otros.

El debate de fondo no es baladí: si la prostitución debe o no ser una actividad regularizada, y si esta fórmula podría ser aprovechada por proxenetas. Para María José López, miembro de la cooperativa, la iniciativa busca dignificar la situación de las trabajadoras. "Vigilaremos para que no haya situaciones de coacción. Nosotras solo queremos tener nuestros derechos y crecer lo más posible", dice. 

"Se encuentran a cien chinos encerrados en una casa forzados a trabajar doce horas al día y a dormir hacinados y no por eso se prohíbe en general el trabajo. Para eso está la Policía y la inspección, para perseguir los delitos que se produzcan.

 La explotación se debe sobre todo a la dependencia económica, si están dadas de alta podrán acceder a sus propias prestaciones. La fórmula cooperativa busca unir los esfuerzos de un grupo de trabajadoras sexuales para autogestionarse y poner sus propias condiciones a los clientes", afirma la jueza Gloria Poyatos. 

Las once cooperativistas ya están cotizando y tienen sobre la mesa otras cuarenta solicitudes pendientes. "Aceptamos todos los perfiles, solo pedimos que sean mayores de edad, no tengan ninguna discapacidad intelectual, y que actúen libremente y no estén coaccionadas", asegura la portavoz de Sealeer. López Armesto explica que también les han llamado de otros puntos de la península: "Nos llaman dueños de clubes de alternes que quieren dar de alta a las chicas". Además de las trabajadoras, la cooperativa tiene varios socios, con voz pero sin voto, "gente que tiene interés en participar y nos apoya".                 (eldiario.es, 13/01/2014)

15.10.13

“880.000 esclavos en la UE”

"Alrededor de 880.000 personas viven en condiciones consideradas como esclavitud en la Unión Europea, según las recientes cifras publicadas por la comisión de Delincuencia Organizada, Corrupción y Blanqueo de Dinero(CRIM) del Parlamento Europeo.

Se trata fundamentalmente de "niños forzados a mendigar, hombres que trabajan por salarios de miseria y mujeres obligadas a prostituirse", explica De Morgen.

El diario añade que la CRIM llama a los Estados miembros a aplicar la directiva sobre tráfico humano, y pide a la Comisión Europea que ponga en marcha la estrategia para la erradicación de la trata de seres humanos. Los eurodiputados reunidos en sesión plenaria estudiarán las recomendaciones de la CRIM el 23 de octubre."           (Presseurop, 14 octubre 2013, De Morgen)

22.4.13

Sindicato de trabajadoras del sexo en Suiza

"...llega a mis oídos la noticia de que en Suiza se ha creado el primer sindicato de  trabajadoras del sexo. Esto es, por lo menos, sorprendente a primera vista y las dudas sobre el concepto en si se me plantean de inmediato. 

El tema ha revolucionado Suiza, aunque seguramente mucho menos de lo que lo hubiera hecho en nuestro país. La fundadora del sindicato, Angelica, nos cuenta los pormenores de esta peculiar experiencia asociativa.
¿Cómo y cuándo nace la idea de constituir un sindicato?
Lo que me empujó a hacer realidad de este sueño fue la proposición del UDC, un partido  de extrema derecha aquí, en Suiza, que pedía que sacaran a las prostitutas de las calles porque estaban al lado de las escuelas, algo que no era cierto. 
Acudí al Gran Consejo de Ginebra para hablar de nuestra situación y decir que era absolutamente falso  lo que afirmaba UDC, que podían venir a comprobarlo ellos mismos. Así nació el Sindicato. Todas las chicas nos organizamos y pedimos ayuda a sindicatos de Francia,que tienen ya una larga carrera.
 ¿Qué utilidad puede tener el sindicato para las prostitutas? ¿Crees que un sindicato de otro oficio es tratado de la misma forma?
 
El  hecho de hablar todas con una sola voz; que podamos mejorar nuestras condiciones de trabajo, esa la idea. Que cada prostituta se sienta bien en su trabajo. Que tenga un reconocimiento social como prestataria de servicios sexuales. 
Estamos en contacto permanente con la Brigade des Moeurs  (la policía que se encarga de la prostitutas). Siempre están disponibles, nos han felicitado calurosamente por el hecho de haber creado un sindicato; los políticos también nos han dado su apoyo. En fin, hay muy buena comunicación.


¿Cuáles son las condiciones actuales de la prostitución en Suiza? ¿Hay protección legislativa? ¿Cómo está vista socialmente?

Creo que, socialmente, se ve como un estigma existente en todas las sociedades occidentales y que no va a desaparecer por el hecho de que haya un sindicato. La prostitución es mucho más difícil de erradicar que cualquier otra cosa. Jurídicamente,es un trabajo legal. Un trabajo considerado como independiente. 
Nosotras tenemos un certificado de salario que nos permite de pagar impuestos, pagar una pensión para la vejez, además de todos los seguros sociales, como cualquier trabajador independiente.

Si una prostituta tiene un problema aquí, puede llevarlo a los tribunales, puede llamar a la Policía, que se defiendan sus derechos. Me parece una situación óptima, aunque eso no excluye que siga habiendo problemas. Hay gente que se aprovecha de la situación de las prostitutas y les cobran alquileres muy elevados para poder ejercer su oficio, etc.  (...)
Para luchar contra lo que llamáis “competencia desleal”, os enfrentáis a las mafias y redes de explotación. ¿Hay alguna posibilidad de que las autoridades se decidan a combatir estas mafias de forma real y efectiva?

En Suiza, cada cantón tiene su propia ley de prostitución. Así que, en cada uno, la situación  es muy distinta. La trata de blancas y la competencia desleal son dos cosas diferentes. Las redes mafiosas trafican con personas y pueden imponer precios bajos, pero no es eso lo que nosotras consideramos competencia desleal. 
En Suiza, el proxenetismo, la explotación de personas obligadas a ejercer la prostitución es un delito. Nosotras podemos llamar a la policía cuando descubrimos que hay chicas que están siendo explotadas. La intervención de las fuerzas del orden es de gran ayuda en estos casos.

Cuando hablamos de competencia desleal, nos referimos a chicas que trabajan por 30 euros, porque creen que es muchísimo dinero pero aquí, en Suiza, esa cantidad es una miseria. Ofrecer el mismo servicio que nosotras realizamos por un precio tan bajo es competencia desleal.
 Nosotros insistimos a las chicas que se ponen en contacto con nuestro sindicato a que establezcan un precio estándar. Sobre todo por ellas. El mercado existe, está establecido y no deberían trabajar por menos dinero,tienen que respetar a sus compañeras.


¿Crees que se confunde permanentemente la trata, las mafias con prostitución voluntaria?

Si, es verdad. Hay mucha gente que cree que todas las prostitutas son víctimas y no entienden que hay personas que eligen voluntariamente esta profesión. Necesitamos que comprendan que nosotras podemos ser un elemento muy importante en la lucha contra la trata de seres humanos porque sabemos cuál es la situación, vemos lo que pasa y además podemos denunciarlo a la policía.


¿Puede ser que se utilice la trata por parte de las autoridades y la prensa para así poder englobar a todas las profesionales y hacer leyes más restrictivas con la excusa de los derechos humanos?

El argumento preferido de las feministas extremas es afirmar que somos todas víctimas y necesitamos ser salvadas. Sobre todos los católicos, que tienen siempre un mensaje de salvación. No son capaces de entender que uno puede elegir libremente esta profesión. Pero hay una gran diferencia entre un trabajo elegido voluntariamente, con todas sus consecuencias, y la trata de blancas, las mafias que obligan a las personas a prostituirse. (...)
¿Cuáles son las máximas aspiraciones sociales del sindicato?

Que se mejoren las condiciones laborales, que sean dignas, que se reconozca esta profesión. Pedimos la creación de una guía para las prostitutas que se inscriben a la Brigade des Moeurs; un día de información de los riesgos sanitarios y acceso gratuito a las pruebas de enfermedades de transmisión sexual.
 Estamos luchando por la creación de ese día de información. Queremos que las chicas que son víctimas de mafias sepan que existe una ley que protege sus derechos en estos casos. Que hay toda una estructura social que puede ayudarlas. Inscribirse a la Brigade des Moeurs y recibir toda esa información puede resultar muy útil para acabar con casos de explotación."    (Sergi Ribas,  prostitución: una visión (sub)-objetiva, compleja y global, 18/04/2013)

12.10.11

El abolicionismo ha dejado las calles casi limpias de prostitutas, pero la Red arde

"El hombre mayor conduce con obcecación. Una vuelta, otra, otra más. En una hora, su viejo mercedes dobla una decena de veces la esquina roja de Estocolmo, la de las calles Mäster Samuel y Malmskillnad, cerca de la estación central de ferrocarril. Tan claro está lo que busca como lo que no encuentra: compañía femenina de pago.

El conductor, un delincuente en potencia -según la ley sueca es delito comprar sexo-, fracasa en su intento. Al contrario de otras noches, en las que llega a haber cerca de una decena de mujeres, este viernes solo hay una candidata y se inclinará por el conductor de un utilitario. La esquina quedará vacía. (...)

La prostitución callejera se ha reducido a la mitad -según los informes oficiales- desde 1999, cuando Suecia dio un paso inédito: penalizar al cliente, pero no a la persona que se prostituye. Fue una medida pionera que las autoridades evalúan con optimismo. La policía muestra cifras: del centenar de detenidos de los primeros años se ha pasado a los 1.277 arrestados en 2010. En total, 3.787 desde la prohibición.

Al aumento de los detenidos ha seguido el agravamiento de su castigo. La pena máxima, seis meses de cárcel, subió a un año el pasado julio. Pero las cárceles siguen sin hospedar reos por comprar sexo: los clientes pagan una multa y evitan ir a prisión. (...)

El abolicionismo ha dejado las calles casi limpias, pero la Red arde. "Internet y los teléfonos móviles han cambiado las cosas", admite la relatora de la lucha contra la prostitución y el tráfico de personas, la policía Kajsa Walhlberg. Se han convertido en la vía de contacto entre clientes y personas que se prostituyen.

En 2008, la policía detectó a 400 ciudadanos que ofrecían servicios sexuales -poco más de 30, hombres- a través de Internet. No hay cifras oficiales actualizadas de cuántas personas venden sexo por cualquier medio. La prostitución, que ejercen en mayor medida extranjeras, a menudo se recluye en hoteles.

La Red es, también, el gran confidente de la policía, en la lucha contra el tráfico de personas con fines sexuales que, según las estimaciones, sufren entre 400 y 600 extranjeras cada año. Los responsables de atajarlo creen que su Código Penal es un buen escudo ante un problema en auge en buena parte del mundo. "Los traficantes ya no eligen Suecia en primer lugar", asegura Walhlberg. Pero tampoco la descartan: su delito es muy lucrativo, difícil de probar y con pocas condenas.

Suecia está satisfecha de haber exportado su modelo. Noruega lo copió en 2009 con una novedad: comprar sexo fuera del país también es delito, lo que permite perseguir todo el turismo sexual. La multa es de 25.000 coronas (3.164 euros). Islandia también ha penalizado a los clientes. El abolicionismo forma parte de la marca país. Casi como Ikea."                    (El País, 02/10/2011, p. 36)

19.1.11

Las prostitutas... de Berlusconi

"El auto de acusación de la Fiscalía de Milán, que atribuye al primer ministro italiano sendos delitos de prostitución de menores y abuso de poder, llegó ayer al Parlamento, donde una comisión debe decidir mañana si autoriza a los investigadores a registrar el despacho milanés del contable de Berlusconi en busca de nuevas pruebas. (...)

Algunos diputados que han leído los documentos de la fiscalía afirman que se trata de un golpe devastador para la ya quebrantada imagen del magnate y político. Los documentos revelan amenazas, chantajes y un ambiente siniestro de sexo duro y competición entre las jóvenes para convertirse en favorita del primer ministro.

"O estás dispuesta a todo, o si no coges un taxi y te vas", le dice al teléfono una de las 15 jóvenes prostitutas interceptadas por la policía a una compañera. "Es alucinante, un puttanaio [una casa de putas], no te puedes siquiera imaginar lo que pasa allí", añade, en referencia a la casa de Arcore, la residencia privada de Il Cavaliere en las afueras de Milán. "Los periódicos dicen mucho menos de la verdad incluso cuando le masacran. Me pregunto cómo consigue trabajar al día siguiente", agrega.

La acusación tampoco recurre a juegos de palabras: "Un relevante número de mujeres jóvenes se ha prostituido con Silvio Berlusconi en sus casas, a cambio de pagos de dinero por parte de este último", afirma el escrito del equipo dirigido por la prestigiosa fiscal Ilda Boccassini.

El centro de la investigación es Karima el Maghoud, Ruby, la joven marroquí que estuvo al menos ocho veces entre febrero y mayo de 2010 en la mansión de Berlusconi. Según afirma Ruby a una amiga, el primer ministro sabía que era menor: "Voy a su casa desde que tengo 16 años, pero siempre lo he negado para salvaguardarlo".

Y añade: "Me ha llamado [Berlusconi] diciéndome 'Ruby, te doy todo el dinero que quieras, te pago, te hago de oro, pero lo importante es que escondas todo. No digas nada a nadie".

En otra llamada, la joven afirma que el precio de esa salvaguardia son cinco millones de euros. "Mi caso es el que asusta a todos y está superando el de [Patrizia] D'Addario [la célebre prostituta de Bari] y [Noemi] Letizia.

He hablado con Silvio y le he dicho que quiero salir con algo: cinco millones. Cinco millones comparado con manchar mi nombre...". Hablando con su ex novio, Ruby explica: "No estamos preocupados para nada porque Silvio me llama continuamente. Me ha dicho 'intenta pasar por loca, cuenta bobadas".

A cambio de las prestaciones sexuales, las jóvenes recibían, según la acusación, dinero en metálico y la posibilidad de vivir gratis en varios apartamentos de un edificio de la urbanización Milano Due, construida por Berlusconi en los años setenta." (El País, 18/01/2011, p. 7)

30.6.10

Europa tiene a 140.000 mujeres esclavizadas en la prostitución



"La ONU cree que una de cada siete meretrices es víctima de redes de trata - La mayoría procede de los Balcanes y sufre la violencia de pequeñas bandas.

Atrapadas en un burdel de carretera, en un salón de masaje, en una residencia privada. Naciones Unidas calcula que hay alrededor de 140.000 mujeres víctimas de la trata de personas con fines de explotación sexual en Europa occidental. Son en su mayoría mujeres y chicas que han sido engañadas, o incluso vendidas por familiares o amigos en sus países de origen para ser prostituidas bajo coacción en Alemania, Holanda o España.

El primer informe de la ONU que traza la radiografía de este negocio clandestino en Europa revela que este mercado -que mueve al menos unos 2.500 millones de euros anuales-, en continua movilidad, integra cada año a 70.000 nuevas víctimas. Personas que pasan a sustituir a aquellas que saldan sus deudas, salen del negocio o pasan a convertirse ellas mismas en traficantes de personas como única alternativa a ser explotadas.

El del sexo es un negocio boyante e invariable. Y así lo han detectado también las organizaciones delictivas. El de la trata de personas es el tercer negocio del crimen organizado, y en algunos países se ha convertido en el primero. Prostitución pero también mendicidad, servicio doméstico o trabajo en fábricas, la trata tiene muchas formas. Los traficantes dedican a la explotación sexual al 84% de las víctimas de trata, según el documento presentado ayer por el director ejecutivo de la oficina de la ONU contra la Droga y el Crimen Organizado, Antonio Maria Costa en Madrid junto a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído.

Una de cada siete prostitutas, recalca el informe -elaborado por los relatores de la ONU con sus datos y otros recopilados por los países, las fiscalías, la policía y las ONG-, es víctima de la trata en Europa. Una cifra muy inferior al 90% que baraja el Ministerio de Igualdad, que incluye en a mujeres víctimas de explotación y no solo de trata." (El País, 30/06/2010)