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18.9.26

Rongjiang, que en su día fue uno de los condados más pobres de China, está convirtiendo los teléfonos inteligentes, la capacitación masiva y la organización colectiva en un experimento de inteligencia artificial centrada en el pueblo, llamado Cun Chao... Desde 2023, el condado se propuso poner la inteligencia artificial (IA) en manos de la población, y hoy los residentes usan hoy la IA en su trabajo cotidiano... el objetivo es convertir a Cun Chao en una nueva fuerza productiva de calidad para la industria local... gracias a que en 2020, la electricidad confiable, la banda ancha de fibra óptica y la red 4G se habían extendido por todo el campo, y los servicios de comercio electrónico llegaron a todos los condados pobres. Solo una vez que existieron estas condiciones materiales pudo la transformación digital convertirse en una estrategia realista de desarrollo rural... con un cuerpo de 300 especialistas técnicos locales, cada uno de los 300 capacita a 10, cada uno de esos 10 capacita a 100, hasta llegar a 30.000... que enseñan flujos de trabajo sencillos con herramientas de IA de uso corriente y organizando concursos en todo el condado para fomentar la experimentación... Su lógica se mantiene de principio a fin: enseñar a cada persona solo lo que su propio trabajo requiere, mantener cada lección reducida a lo que realmente se puede hacer, y dejar que quienes ya aprendieron enseñen a quienes aún no lo han hecho... Liu Qinlan aprendió a grabar, editar y transmitir en vivo desde cero y hoy dirige un taller que recupera las tradiciones textiles de la región... Cun Chao se nutre de sus propias culturas campesina, obrera y étnica. Formadas por vendedores, agricultores, alicatadores, carniceros y obreros, sus aldeas bautizan a sus equipos según lo que cultivan o hacen... La juventud que regresó a sus aldeas y utilizó la IA y los videos cortos para vender artesanías que nunca antes habían encontrado compradores atrajo a las mujeres mayores que elaboraban esos productos. A medida que esas mujeres empezaron a ganar dinero, se compraron sus propios teléfonos y empezaron a grabar vídeos. El círculo se amplía junto con los ingresos (Cao Xinyue)

"Rongjiang es un pequeño condado plegado entre las montañas del suroeste de Guizhou, uno de los últimos de China en salir de la pobreza extrema: cruzó esa línea recién el 23 de noviembre de 2020, y todavía en 2022 su producción per cápita se situaba en alrededor de un tercio del promedio nacional. “Ocho partes de montaña, una de agua, una de campo” es como un viejo dicho de las tierras altas describía la geografía de Guizhou, la única provincia de China sin llanura. Sus valles son estrechos y aterrazados, y sus aldeas se extienden a lo largo de los ríos y las crestas, al pie de la Montaña de la Luna. Nunca hubo aquí mucha tierra para producir riqueza, ni un camino fácil para transportar la poca que se producía.

El Ejército Rojo cruzó estas montañas en 1934, en la marcha que lo llevaría hacia el norte. El fútbol llegó una década después, traído por estudiantes de la Universidad de Guangxi, evacuados a Rongjiang para escapar de la agresión japonesa. Desde entonces, en estas ocho décadas, la población local ha organizado sus propios partidos casi todos los años.

En mayo de 2023, esa tradición encontró una nueva expresión en Cun Chao, la Superliga de la Aldea: un torneo organizado por la población, jugado por la población y visto por la población. A pocas semanas de su lanzamiento, las tribunas del estadio ya se llenaban a reventar, y las imágenes difundidas por las plataformas de videos cortos atrajeron la mirada de todo el país y luego del mundo entero. Nada de esto ocurrió por sí solo. Llenar un estadio cada fin de semana, mantener el orden, garantizar la transmisión: todo eso exigió una capacidad organizativa que el condado no había necesitado antes.

Esta capacidad organizativa se convirtió en motor de resultados económicos reales. Los ingresos por turismo pasaron de 8.400 millones de yuanes en 2023 a 10.800 millones en 2024, y el producto interno bruto del condado alcanzó los 10.496 millones de yuanes en 2024, lo que representa un aumento del 9,5 %. La liga generó más de 2.700 nuevas entidades de mercado, más del 30 % del total de nuevas entidades de toda la prefectura, y el ingreso colectivo de las aldeas pasó de 58,9 millones de yuanes en 2022 a 121 millones en 2024.

También abrió una puerta a algo completamente distinto. Desde 2023, el condado se propuso una tarea poco común: poner la inteligencia artificial (IA) en manos de la población. No construyó ningún gran modelo de lenguaje, ningún centro de datos ni ninguna planta de semiconductores. Lo que sí construyó es su pueblo: organizado en oficinas de gobierno, aldeas y empresas, de modo que residentes que nunca habían escrito una línea de código —entre ellos agricultores de edad avanzada y cuadros de aldea— usan hoy la IA en su trabajo cotidiano.

La construcción de las condiciones institucionales y materiales

El experimento fue posible gracias a condiciones construidas en múltiples niveles.

Cun Chao no fue un proyecto tecnológico, sino una hazaña organizativa, y la estructura organizativa ya estaba en pie antes de que se pateara el primer balón. En octubre de 2021, año y medio antes de ese primer partido, el condado estableció un pequeño grupo de liderazgo para los nuevos medios y el comercio electrónico rural, encabezado conjuntamente por el secretario del Partido del condado y el gobernador del condado. En un condado chino, el comité del Partido dirige y los departamentos de gobierno administran, y esos departamentos —agricultura, comercio, cultura y turismo— tienen cada uno responsabilidad sobre una parte de cualquier nueva iniciativa; un pequeño grupo de liderazgo es la forma en que un comité del Partido concentra los esfuerzos de distintos departamentos en una tarea común. En este caso, los dos funcionarios de más alto rango del condado asumieron ellos mismos la dirección, uno del Partido y otro del gobierno, lo que dejó a los nuevos medios en el primer lugar de la agenda.

Bajo la dirección de ese grupo, el condado estableció un equipo de trabajo a nivel del condado, un centro de servicios de nuevos medios en cada municipio y una estación de servicios de nuevos medios en cada aldea; además, creó una empresa de nuevos medios, una empresa estatal del condado con participación de socios privados. El resultado fue una cadena organizativa única que vincula tres capacidades distintas pero complementarias: la dirección del Partido, la movilización de base y la actividad de mercado. El comité del Partido aportaba el liderazgo político; los cuadros de base llegaban a cada hogar; las empresas y comerciantes privados conectaban la producción con el mercado. Cuando Cun Chao comenzó, en mayo de 2023, el condado creó una Oficina dedicada a Cun Chao, además de esa estructura ya existente, para movilizar a los cuadros, coordinar la seguridad y mantener alimentados los canales de comunicación en los tres niveles al mismo tiempo.

Cuando el condado se orientó más tarde hacia la IA, el mecanismo ya había registrado 35.000 participaciones —un recuento de instancias de capacitación, no de individuos únicos— a partir de la capacitación en nuevos medios, y había creado más de 2.000 equipos locales de transmisión en vivo y más de 12.000 cuentas de nuevos medios.

Rongjiang llama a este viraje las ‘tres nuevas ruralidades’: que el teléfono se convierta en la nueva herramienta agrícola, que los datos se conviertan en el nuevo insumo agrícola y que la transmisión en vivo se convierta en el nuevo trabajo agrícola. Como lo expresa el secretario del Partido Xu Bo, el objetivo es convertir a Cun Chao en una nueva fuerza productiva de calidad para la industria local. Las nuevas tecnologías solo aumentan las fuerzas productivas una vez que las relaciones de producción cambian para dar cabida a ellas; la tecnología por sí sola no basta; primero deben cambiar las estructuras sociales para que pueda funcionar. Liderado por el comité del Partido y sostenido por la propia población, el condado ha llevado adelante esta transformación reconfigurando quién se capacita para usar las herramientas, quién administra la cuenta que alimentan y quién se queda con lo que genera una venta.

Las bases materiales de todo esto se habían sentado a nivel nacional. A través de la campaña de alivio de la pobreza, el Estado llevó carreteras, electricidad y banda ancha a lugares que el mercado nunca había alcanzado, para poder conectarlos a él: hacia finales de 2020, todo municipio y aldea administrativa elegible en los condados pobres contaba con una vía pavimentada, un servicio de autobús y una ruta postal; la electricidad confiable, la banda ancha de fibra óptica y la red 4G se habían extendido por todo el campo, con la fibra y el 4G cubriendo más del 98 % de las aldeas pobres; y los servicios de comercio electrónico llegaron a todos los condados pobres. Solo una vez que existieron estas condiciones materiales pudo la transformación digital convertirse en una estrategia realista de desarrollo rural: primero el comercio electrónico, después la IA. Uno de los instrumentos que llevó todo esto a condados como Rongjiang es la asistencia emparejada, que vincula a una provincia o unidad de trabajo costera con un condado del interior y hace circular por ese vínculo personas, dinero y tecnología. Se remonta a una decisión central de 1979, al inicio de la reforma y la apertura, siguiendo la estrategia de Deng Xiaoping de permitir que algunas regiones se enriquecieran primero para luego llevar al resto a ese nivel. Rongjiang aplicó más tarde la misma lógica a la capacitación en IA, emparejando a quienes tenían mayor capacidad digital con quienes tenían menos experiencia.

Una vez sentadas esas bases materiales, la IA se convirtió en la siguiente etapa de la estrategia nacional de desarrollo. Esta transición se apoyó en una agenda digital rural anterior: el Esquema de Desarrollo de Aldeas Digitales (16 de mayo de 2019) ya había señalado “la mejora de las capacidades de información moderna del campesinado” como una dirección estratégica. El 26 de agosto de 2025, el Consejo de Estado publicó sus Opiniones sobre la implementación profunda de la Iniciativa “IA Plus”, que propuso seis líneas de acción en ciencia, industria, consumo, bienestar de la población, gobernanza y cooperación global, y se comprometía a reforzar la planificación unificada de la capacidad de cómputo inteligente. Apoyándose en la variable de la adopción de herramientas digitales por parte de la población, en lugar del capital o el hardware que suelen considerarse decisivos, el condado organizó a su población para aprovechar esa apertura en sus propios términos. Tradujo estas prioridades nacionales en un plan de movilización local, expresado en una regla mnemotécnica que llama el sistema de objetivos “1-2-3-4-5”, que ilustra cómo un gobierno local traduce una estrategia tecnológica nacional en participación de las masas:

  • Un referente. Para fines de 2027, haber convertido a Rongjiang en un condado de referencia nacional para el aprendizaje y la aplicación generalizados de la IA.
  • Dos pilares de apoyo. Un cuerpo de 300 especialistas técnicos locales y 30.000 “pioneros en la aplicación”, formados en al menos 5 escenarios concretos de aplicación de la IA. Los 300 no son una élite, sino que provienen de todos los sectores del condado: cuadros, funcionarios públicos, docentes, personal de empresas, cuadros de las aldeas y graduados que regresan al condado. Se trata de un proceso de formación orgánica, no de contratación: cada uno de los 300 capacita a 10, cada uno de esos 10 capacita a 100, hasta llegar a los 30.000.
  • Tres coberturas totales. Cobertura del 100 % en capacitación de las oficinas de gobierno; cobertura del 100 % en alfabetización básica en IA para las aldeas administrativas; cobertura del 100 % en la aplicación de escenarios en todos los sectores.
  • Vinculación en cuatro niveles. Una red de aplicación y promoción de la IA en cuatro niveles, que va del condado al municipio, a la aldea y a la empresa.
  • Cinco categorías de beneficio. Ganancias medibles en la eficiencia de los servicios de gobierno, en la satisfacción turística, en la cobertura de recursos educativos de calidad, en la precisión del diagnóstico médico y en la reducción de costos empresariales, resumidas en el lema: cada aldea cuenta con una mano de IA; cada oficio tiene un ejemplo de IA; cada tarea cuenta con una capacidad de IA.

La IA en cuatro frentes de la revitalización rural

El condado pone la IA al servicio de su pueblo, de su trabajo y de su día a día; la aplica a la tarea concreta de la revitalización rural en cuatro frentes.

1. La IA reduce el costo de hacerse visible

Antes de que la IA y los nuevos medios llegaran al campo, los productos de una aldea rara vez salían de las montañas, porque la única vía real para llegar al mercado era llevar la cosecha al pueblo más cercano y venderla allí. Los campesinos no tenían ni el capital ni la destreza para presentar sus productos de forma atractiva o promocionarlos más allá de su entorno, y crear un afiche o un video promocional decente exigía contratar un equipo profesional que pocas personas podían costear. Para hacer la IA accesible más allá de quienes ya eran especialistas, el condado capacitó primero a la población en la producción práctica de contenido con IA, invitando a profesionales externos a enseñar flujos de trabajo sencillos con herramientas de IA de uso corriente y organizando concursos en todo el condado para fomentar la experimentación. La IA reduce el costo de hacerse visible. Con poco más que un teléfono inteligente, la población puede ahora generar y pulir su propio material promocional —un afiche, un video corto, una animación— y distribuirlo en las mismas plataformas que transmitieron la liga. Hacer un cortometraje para promocionar a Cun Chao, algo que hasta hace poco estaba fuera del alcance de aldeano promedio, es ahora asequible y fácil de aprender, y ese mismo material ahora también lleva al mercado los productos de otros habitantes de la aldea.

Producir manualmente suficientes videos de buena calidad para miles de cuentas resultó ser un proceso lento y costoso, y el tráfico que generaba era irregular; así que el condado integró la edición con IA y la distribución a gran escala en su sistema de nuevos medios, operado por la misma población que capacita como promotores de nuevos medios de la liga, lo que les permite producir y hacer circular contenido promocional a una velocidad y un volumen que el método anterior no podía igualar. Cuando hay un partido, lo graban y suben las imágenes, y el sistema redacta los subtítulos y edita el video hasta dejarlo terminado en menos de media hora. La distribución se hace tan simple como la producción: con solo tocar el dispositivo de publicación instalado en el lugar, o escaneando un código QR, el video se publica en Douyin, el TikTok de China, en cuestión de segundos. Los videos promocionales ahora llevan incorporados enlaces de distribución de productos locales, de modo que la misma circulación que difunde las historias del condado también genera ventas y comisiones para quienes las comparten.

2. La IA alivia la carga de los cuadros de base

Las cargas crónicas de los cuadros de base —la redacción de informes y avisos, la compilación de tablas estadísticas, la escasa difusión de las políticas, la respuesta lenta a los reclamos, el peso abrumador del trabajo administrativo— se alivian al integrar la IA directamente en el flujo de trabajo. Redacta los informes y elabora las actas de reunión y, más valioso aún, traduce el registro oficial de políticas a un lenguaje sencillo que la población puede seguir, lo que facilita mucho comunicar las políticas. El condado informa que un cuadro que antes dedicaba medio día a un borrador ahora lo termina en media hora, y le queda solo adaptarlo al contexto local y pulirlo, en lugar de armarlo desde cero. Las cifras del municipio de Zhongcheng son claras: solo en los primeros dos meses y medio de 2025, su red de monitoreo a nivel de aldea detectó disputas con tiempo de antelación suficiente para que el personal resolviera 16 de ellas antes de que escalaran, las proyecciones asistidas por IA alimentaron los planes de 19 proyectos, y los cuadros ahorraron unos 2 días de trabajo cada uno. La oficina de auditoría del condado, por su parte, tiene su propia rutina de aprendizaje con modelos nacionales económicos y ya disponibles en el mercado.

3. La IA convierte el talento local en un motivo para volver

Donde las políticas rurales suelen lamentar la fuga de la juventud, el programa intenta invertir esa tendencia, de modo que dominar la IA, así como los cortometrajes y animaciones que atraen cientos de miles de vistas, se conviertan en una ocupación atractiva y rentable por la que vale la pena volver a casa y quedarse, dirigida a la juventud que regresa, a las mujeres que permanecen en las aldeas y a quienes comercian por cuenta propia. Liu Qinlan es un ejemplo del condado: maestra de jardín de infantes que ganaba poco más de 2.000 yuanes al mes; ella y su esposo dejaron sus empleos en la ciudad y regresaron a casa cuando Cun Chao se hizo viral en mayo de 2023. Empezó tratando de vender los productos locales —fruta luohan, té verde y blanco, pescado y carne en escabeche— y aprendió a grabar, editar y transmitir en vivo desde cero, gracias a la capacitación del condado. Conocida en línea como “Lan Lan, la hermana Miao” de Cun Chao, hoy dirige un taller de batik junto a la cancha de Cun Chao, que recupera las tradiciones textiles indígenas de la región y da trabajo, sin que tengan que salir de sus aldeas, a más de 180 bordadoras y tintoreras. En 2025, sus líneas de batik y bordado vendieron más de 2 millones de yuanes.

4. La IA lleva la cultura local más allá de las montañas

Cun Chao se nutre de sus propias culturas campesina, obrera y étnica. Formadas por vendedores, agricultores, alicatadores, carniceros y obreros, sus aldeas bautizan a sus equipos según lo que cultivan o hacen: un equipo Fruta Luohan, un equipo Maracuyá, un equipo Mirto, un equipo Casas de Huéspedes, un equipo Rafting, un equipo Fideos de Arroz, e incluso uno que se llama simplemente “los comunes”.

El equipo ganador no se lleva dinero a casa, sino los propios productos del condado: en 2026, el equipo campeón se llevó una vaca guanling, el subcampeón un esturión de Guizhou y el tercer lugar, una caja de pato local. Más del 80 % de la población de Rongjiang pertenece a las minorías étnicas miao, dong, shui y yao, cuna de tradiciones como el Gran Canto de los Dong (canto coral), el teñido tradicional con índigo y las torres de tambor. Pero estas tradiciones —campesina, obrera, de minoría étnica, e incluso el propio festival de Cun Chao— sobreviven solo en la medida en que se ven y se usan. Por eso, la animación con IA, los videos cortos y la generación de humanos digitales se emplean para llevar todo esto —productos, comercio y patrimonio por igual— fuera de las montañas y hacia la circulación nacional, y de ahí a la lógica comercial del turismo cultural. A nivel provincial esto ya es una capa en funcionamiento: una plataforma de humanos digitales y guías inteligentes de Cun Chao ofrece servicios de guía turística con IA vinculados a la liga y al Gran Canto de los Dong, mientras que la capacitación empresarial del condado utiliza la marca Cun Chao, los cultivos especiales y el patrimonio como casos de estudio prácticos.

Capacitación de masas a la medida

El experimento de Rongjiang se basa en su método de enseñanza, el medio por el cual una herramienta desconocida llega a agricultores, comerciantes y cuadros con poca capacitación formal. Su lógica se mantiene de principio a fin: enseñar a cada persona solo lo que su propio trabajo requiere, mantener cada lección reducida a lo que realmente se puede hacer, y dejar que quienes ya aprendieron enseñen a quienes aún no lo han hecho.

Nada se enseña de manera genérica. El condado divide a las personas que capacita en grupos, cada uno con su propio programa: para los cuadros, el de gobernanza; para los comerciantes, el de ingresos; para la juventud y quienes conservan el patrimonio, el de creación cultural. El mismo cuidado se aplica a la hora de asignar la tarea a una persona, de modo que nadie, insiste el condado, se vea obligado a aprender algo que no puede aplicar.

El condado enseña la IA como una habilidad práctica y no como una disciplina técnica. Los algoritmos, la programación y el funcionamiento interno de los modelos quedan de lado, en favor del uso de aplicaciones de IA nacionales y de la redacción de prompts sencillos. Una persona experta visitante puede traer mil aplicaciones posibles de la IA, pero la tarea de quien capacita localmente es reducirlas a las dos o tres que se ajustan a las necesidades locales y a la demanda del mercado. El condado, por lo tanto, estandariza su capacitación en torno a tres cursos prácticos: redacción de documentos con IA, producción de videos cortos con IA y creación visual con IA. La misma filosofía dio forma a uno de los cursos más recientes del condado, sobre cómics dramatizados con IA, en junio de 2026, para 60 jóvenes que regresaban al condado, artesanas y artesanos del patrimonio, y pequeños emprendedores: fue diseñado para principiantes absolutos, puso el énfasis en la producción práctica y conectó el patrimonio cultural local directamente con la creación de contenido digital orientado al mercado.

El aprendizaje se entiende más como un ritmo que como un evento. Cada viernes por la noche, quien capacita imparte una sesión transmitida en vivo, una clase que puede atraer a 200 o 300 espectadores o, algunas noches, a solo uno. Incluso uno solo se considera valioso, porque una persona a la que se ayuda es una persona más con más capacidad. Desde 2025, la transmisión semanal no se ha interrumpido.

La enseñanza aplica la misma lógica de la asistencia emparejada: quienes aprenden primero enseñan al resto, con cuadros jóvenes emparejados a personal de mediana edad y mayor para cerrar la brecha digital. Los registros lo confirman. El municipio de Zhongcheng designó a 12 funcionarios de promoción tecnológica y estableció 42 parejas de tutoría, y una sola ronda de capacitación centralizada cubrió a 98 cuadros. En la ciudad de Bakai, más de 60 cuadros se capacitaron en 4 escenarios de trabajo: gestión inteligente de documentos, modelado de datos poblacionales, alcance de nuevos medios y despliegue de respuestas a emergencias, con quienes ya se habían capacitado enseñando al resto, de modo que los cuadros de la aldea pudieran operar los sistemas por sí mismos.

Si el emparejamiento lleva la destreza de una persona a la siguiente, una cadena de cuatro niveles lleva el plan mismo desde el condado hasta cada instancia, donde el condado, el municipio, la aldea y la empresa a cargo, cada uno, tiene una tarea distinta.

  • El condado diseña. Fija el plan, moviliza a quienes enseñan, construye los casos de estudio e impulsa el trabajo a través de reuniones semanales de planificación que exigen rendición de cuentas a los niveles inferiores.
  • El municipio ejecuta. Dirige la capacitación de las masas de rutina y los ejercicios de los cuadros.
  • La aldea es la primera línea. Es donde se capacita a la población y se descubren las aplicaciones útiles a nivel local.
  • La empresa convierte la capacidad en ingresos. Al final de la cadena, integra la IA con el turismo cultural, la agricultura y la artesanía.

Es esa cadena, al igual que el plan de estudios, la que convierte una directiva emitida en la capital del condado en una lección en marcha en una aldea.

Todo esto se apoya en una disciplina de proyecto reconociblemente propia de un Estado movilizador, expresada como un ciclo cerrado de cinco pasos para aterrizar el programa en cualquier aldea o unidad.

  • Diagnóstico y preparación. Un inventario de la industria local, los puntos críticos de la gobernanza, la estructura demográfica y la base digital produce un plan a la medida, usando la “reunión de lluvia de ideas” —el instrumento del condado, heredado de las campañas de la liga— para identificar inquietudes y posibles desafíos antes de que se conviertan en obstáculos reales para la implementación.
  • Formación del núcleo. Primero se capacita al grupo central de pilares técnicos, los mismos 300 nombrados en el plan “1-2-3-4-5”.
  • Capacitación universal mediante el método en cascada. Ese grupo central luego difunde la capacitación en cascada, con cada núcleo técnico enseñando al siguiente nivel, hasta alcanzar a la población en general.
  • Aplicación por escenarios. La capacitación y la aplicación avanzan juntas, de modo que cada lección se ancla en una tarea real en vez de quedarse en lo abstracto.
  • Revisión y mejora de la calidad. Se evalúa qué funcionó y qué no, y la siguiente ronda del ciclo se ajusta en consecuencia.

La Larga Marcha de la era de la IA

Gran parte del Sur Global observa con inquietud la expansión de la IA generativa: se teme que profundizará la dependencia de los países más pobres respecto a un puñado de empresas del núcleo rico, que elevará el costo de carbono del cómputo y que acelerará el desplazamiento de la fuerza de trabajo. Ninguna de estas preocupaciones está fuera de lugar. Pero el miedo por sí solo no resuelve nada, y la pregunta más difícil es qué puede hacer realmente, con la tecnología tal como está, un lugar sin capital, sin hardware avanzado y sin un modelo propio.

La respuesta de Rongjiang empieza por el costo. El proceso no se ejecuta en el dispositivo de quien lo usa. El capital pesado está en la nube, financiado por empresas como Doubao y DeepSeek, que desarrollan los modelos, y por la infraestructura de estados lejanos a la Montaña de la Luna, y lo único que necesita la persona del pueblo es un teléfono inteligente común y el saber cómo hablarle al modelo.

El hecho de que el Estado se encargue de la computación es una cuestión de política, y la Iniciativa “IA Plus” incluye “reforzar la planificación unificada de la capacidad de cómputo inteligente” entre sus pilares. El modelo base, además, se ha vuelto producto básico: cada uno es sustituible por el siguiente, y los usuarios rurales no están atados a un único proveedor, de modo que si una herramienta se retira o se degrada, otra ocupa su lugar. La sustituibilidad no deja dónde alojar la renta de monopolio, y lo que queda es un costo competitivo ordinario: la difusión de la producción que la propia trayectoria de desarrollo de China ha opuesto a la extracción de rentas del monopolio tecnológico.

Sin embargo, ni siquiera un teléfono inteligente puede darse por sentado en todas partes. Rongjiang ha enfrentado esa dificultad de manera directa. Cuando llevó por primera vez los nuevos medios a las aldeas, muchos teléfonos eran demasiado viejos para usar las aplicaciones. Su respuesta no fue esperar a que todo el mundo estuviera equipado, sino empezar con la minoría dispuesta que ya lo estaba, permitirles ganarse la vida con ello, y dejar que su ejemplo atrajera al resto.

La juventud que regresó a sus aldeas y utilizó la IA y los videos cortos para vender artesanías que nunca antes habían encontrado compradores —algunos obteniendo un ingreso considerable— atrajo a las mujeres mayores que elaboraban esos productos. A medida que esas mujeres empezaron a ganar dinero, se compraron sus propios teléfonos y empezaron a grabar vídeos. El círculo se amplía junto con los ingresos.

¿Qué podría entonces propagarse? No la máquina, ya que Rongjiang no posee ninguna, sino el método: una forma de organizar a la población en torno a nuevas fuerzas de producción. El vehículo institucional ya existe. El 10 de noviembre de 2025, el condado y la Universidad Normal del Este de China inauguraron la Escuela del Sur en la aldea de Toutang, en la localidad de Guzhou, como una plataforma para la comunicación internacional sobre el alivio de la pobreza y la revitalización rural. Esta se inauguró en un contexto más amplio: el Foro Académico del Sur Global 2025 (Shanghái, 13 y 14 de noviembre de 2025), coorganizado por el Instituto Tricontinental de Investigación Social, acogió un panel sobre soberanía digital e IA en el Sur Global, y contó con la participación amplia de organizaciones como el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) de Brasil. El método ha empezado a circular allí donde también los movimientos, y no solo los gobiernos, pueden apropiárselo.

La lucha del Sur Global por la soberanía digital suele imaginarse como la construcción de una infraestructura propia completa: sus propios chips, sus propios modelos, sus propios centros de datos. Para la mayor parte de la periferia, todo ese entramado está hoy fuera de alcance, y una soberanía de ese tipo, si es que llega, se ganará de forma colectiva y no por un país pobre en solitario.

Rongjiang trabaja una capa distinta de la misma lucha. La propiedad de la maquinaria no es algo que un solo condado pueda asegurar por sí mismo; lo que sí puede asegurar, a su propia escala, es el poder de su pueblo para usar la herramienta en sus propios términos y para sus propios fines, y para quedarse con el valor que crea en vez de dejar que se escurra hacia arriba, hacia un puñado de empresas del Norte. Eso —un pueblo capaz de usar la herramienta y de quedarse con lo que esta produce— es una soberanía que un condado pobre sí puede construir.

Hace noventa años, el Ejército Rojo chino llevó la Larga Marcha a la victoria, ganada no por armas superiores sino por un pueblo organizado, su resistencia y el campesinado que fue movilizando a su paso, despertando su energía, su iniciativa y su creatividad. Mao Zedong llamó a esa marcha una máquina sembradora, por la revolución que sembró en el camino.

Rongjiang ha emprendido su propia larga marcha, una para la era de la IA, y que avanza en el mismo espíritu: impulsada por el pueblo, sacando a relucir esa misma creatividad, sembrando una nueva capacidad como aquella marcha sembró la revolución, y dejando que las ganancias de la tecnología regresen a las muchas personas y no a unos pocos. No se trata de una consigna impuesta, sino el trabajo paciente de convertir una nueva fuerza productiva en una capacidad que está en manos del pueblo, en la tradición del trabajo de masas. La tecnología seguirá cambiando, y rápido. Lo que no cambia es la idea central: para un lugar que no puede construir por sí mismo la infraestructura, la pregunta que queda es quién, entre su gente, ha hecho suyo el modelo."

(Cao Xinyue, Ivana Rojas, Mikaela Nhondo Erskog,Tricontinental, 04/09/26) 

15.9.26

Xi Jinping anuncia una zona de inteligencia artificial de código abierto, abierto” para los once miembros de los Brics... El proyecto chino planea “apoyar la cooperación en el desarrollo y aplicación de grandes modelos lingüísticos”... El dirigente chino también pidió el establecimiento de un amplio marco mundial de administración de la inteligencia artificial basada en el consenso... La inteligencia artificial no va a acabar con la humanidad, va a acabar con bastante de las grandes empresas tecnológicas que han tratado de explotarla en condiciones típicamente monopolistas (mpr21)

"El domingo Xi Jinping anunció la creación de una “zona de inteligencia artificial de código abierto” para los once miembros de los Brics, en una cumbre en Nueva Delhi. La propuesta forma parte de la “iniciativa de inteligencia artificial abierta e inclusiva” promovida por el dirigente chino.

Las empresas chinas de inteligencia artificial están desarrollando modelos de inteligencia artificial de “código abierto”, lo que significa que es accesible para todos. Cualquiera puede comprender su funcionamiento, mejorarlo y modificarlo.

Este planteamiento contrasta con los modelos “cerrados” comercializados por los grandes monopolios occidentales y especialmente los estadounidenses. El proyecto chino planea “apoyar la cooperación en el desarrollo y aplicación de grandes modelos lingüísticos”, según la cadena de televisión CCTV.

El dirigente chino también pidió el establecimiento de un amplio marco mundial de administración de la inteligencia artificial basada en el consenso.

A finales de este mes de septiembre Xi Jinping se reunirá con Trump en Estados Unidos y se espera que la administración de la inteligencia artificial se encuentre entre los principales temas de discusión.

El progreso de los modelos chinos de inteligencia artificial puede arruinar a los grandes monopolios tecnológicos occidentales, fuertemente endeudados y en riego de ruina. En la competencia, tanto económica como tecnológica, China va por delante.

El Foro Brics se estableció en 2009 para reunir a las principales economías emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) de instituciones dominadas por Estados Unidos y las potencias occidentales, como el G7.

Mientras, los intoxicadores occidentales están desatando la paranoia sobre unos supuestos “riesgos existenciales” de esta tecnología. El cabecilla de Anthropic, Darío Amodei, llamó el sábado a ralentizar la velocidad de desarrollo de la inteligencia artificial, un mensaje que rápidamente fue secundado por Elon Musk y Sam Altman de OpenAI.

La inteligencia artificial no va a acabar con la humanidad: va a acabar con bastante de las grandes empresas tecnológicas que han tratado de explotarla en condiciones típicamente monopolistas."                                      (mpr21, 15/09/26) 

5.9.26

La proletarización cognitiva... La expropiación del conocimiento de la clase profesional por la Inteligencia Artificial ha comenzado y es alarmante... En computación y administración, donde la capacidad supera el 90%, los modelos no están «asistiendo» al trabajador; están extrayendo la lógica operativa de su función para sustituir la masa salarial... los perfiles con estudios de posgrado son cuatro veces más propensos a ubicarse en el tramo de máxima exposición que los roles manuales... La IA ejecuta una subsunción real del trabajo intelectual: Programadores de Computadoras: ~74.5% de saber expropiado... Servicio al Cliente: ~70.1% de saber expropiado... Registros Médicos: ~66.7% de saber expropiado... Analistas Financieros: ~57.2% de saber expropiado... El «desempleo masivo» no aparece en las estadísticas tradicionales porque el impacto inicial no es (aún) la cesantía, sino la devaluación del valor de la hora de trabajo... El profesional no es despedido de inmediato; es degradado a la condición de corrector precarizado del algoritmo que lo reemplazará. Con ello, se consolida una tendencia hacia una gran masa de graduados hipertitulados pero estructuralmente excluidos de la estructura formal de ingresos y derechos... El debate del siglo XXI no es ni debe ser sobre cuántos empleos destruirá la tecnología, sino quiénes serán y cuáles son los límites que las sociedades puedan construir a tiempo a los dueños de las infraestructuras que programen el trabajo humano... La respuesta no puede limitarse a esquemas de contención como la Renta Básica; exige discutir la propiedad social del software, la fiscalidad al capital algorítmico y la soberanía sobre la infraestructura de cómputo

" LA PROLETARIZACIÓN COGNITIVA

Un nuevo informe de Anthropic ha dado dimensión a las amenazas de la IA sobre la actividad intelectual. La presión sobre la base productiva ya no es la única; la expropiación del conocimiento de la clase profesional ha comenzado y es alarmante:

1/ La fase de captura: Expropiación de capital cognitivo

La distancia entre la capacidad teórica (área azul) y la ejecución real (área roja) no refleja una «adopción lenta»; muestra la fase de acumulación primitiva de datos: el porcentaje de saber experto que las corporaciones ya han logrado privatizar e indexar.

En computación y administración, donde la capacidad supera el 90%, los modelos no están «asistiendo» al trabajador; están extrayendo la lógica operativa de su función para sustituir la masa salarial por renta de cómputo.

2/ La descalificación del trabajo de «cuello blanco»

La ilusión del refugio meritocrático se ha derrumbado: los perfiles con estudios de posgrado son cuatro veces más propensos a ubicarse en el tramo de máxima exposición que los roles manuales.

La IA ejecuta una subsunción real del trabajo intelectual:

-Programadores de Computadoras: ~74.5% de saber expropiado

-Servicio al Cliente: ~70.1% de saber expropiado

-Entrada de Datos: ~67.1% de saber expropiado

-Registros Médicos: ~66.7% de saber expropiado

-Analistas Financieros: ~57.2% de saber expropiado

3/ Degradación de la renta y precarización de plataforma

El «desempleo masivo» no aparece en las estadísticas tradicionales porque el impacto inicial no es (aún) la cesantía, sino la devaluación del valor de la hora de trabajo.

El profesional no es despedido de inmediato; es degradado a la condición de corrector precarizado del algoritmo que lo reemplazará. No hay estabilidad y esto no es una sensación: hay una reconfiguración de facto hacia una economía de gig economy de alta cualificación.

4/ El tapiado generacional de la reproducción social

El bloqueo en las tasas de contratación de jóvenes (22-25 años) en sectores expuestos corta la transmisión del saber técnico. Al eliminar los puestos de entrada (entry-level), las corporaciones han destruido (y destruirán más) las vías y las escalas de ascenso social.

Con ello, se consolida una tendencia hacia una gran masa de graduados hipertitulados pero estructuralmente excluidos de la estructura formal de ingresos y derechos.

5/ Tecnofeudalismo y pérdida de soberanía estatal

La contracción de rentas altas erosiona los ingresos impositivos, pero el riesgo de fondo no es meramente fiscal: es de gobernanza.

Si la infraestructura cognitiva de la economía y la administración pública pasa a depender de clústeres privados de cómputo, el Estado pierde autonomía política.

6/ Este es el punto crítico

La respuesta no puede limitarse a esquemas de contención como la Renta Básica; exige discutir la propiedad social del software, la fiscalidad al capital algorítmico y la soberanía sobre la infraestructura de cómputo.

El debate del siglo XXI no es ni debe ser sobre cuántos empleos destruirá la tecnología, sino quiénes serán y cuáles son los límites que las sociedades puedan construir a tiempo a los dueños de las infraestructuras que programen el trabajo humano.

 Fuente: Comentario en X.

Informe completo: anthropic.com/research/labor"

(Sociología Crítica, 03/09/26) 

4.9.26

Los marxistas chinos temen desde hace mucho tiempo que el giro capitalista del país lo conduzca a la “trampa de la renta”; cuando la competencia en los sectores productivos hace bajar las tasas de beneficio, los inmuebles que generan renta se vuelven más atractivos para los inversores que buscan la mayor rentabilidad ponderada por el riesgo. Cuanta más riqueza persigue las rentas, más suben los precios de los activos y más rápido se traslada la riqueza de la industria al sector rentista... Las trampas de la renta vacían la industria y convierten en páramos a zonas industriales que en su día fueron orgullosas, como el norte de Inglaterra y el Medio Oeste estadounidense... Si la clase capitalista china emergente destina los aproximadamente 170 billones de yuanes (25 billones de dólares) de ahorro acumulado procedente del superávit a la compra de activos, China no evitará su trampa de la renta... las empresas chinas de IA se han centrado en la producción material, utilizando su robótica industrial para la fabricación de productos, inclusive verduras. Se están automatizando cadenas de suministro enteras, incluido el diseño del propio proceso de producción. Asimismo, todas estas capacidades de IA son de código abierto y están al alcance del fabricante chino más pequeño por una miseria. No se trata simplemente de una tecnología que otorga una ventaja competitiva a un Henry Ford o a un Steve Jobs. En el modelo industrial emergente de China, impulsado por la IA, los marxistas chinos detectan la base material para la abolición del valor en sí mismo... Cuando el tiempo de trabajo necesario se reduce a cero en todos los sectores a la vez, los bienes se vuelven tan abundantes que su valor de cambio se desploma. Lo que queda es un valor de uso, una utilidad y una funcionalidad enormes... La idea más profunda que plantean los marxistas chinos es que el capitalismo no puede sobrevivir al gran salto adelante de la IA. Tarde o temprano, deberá generar crisis y guerras para sobrevivir. Pero China no está sujeta a la misma lógica de acumulación de riqueza capitalista... Puede absorber el impacto, redistribuir los beneficios en forma de bienes y servicios de alta calidad a precios irrisorios, y crear las condiciones materiales previas para un ámbito de libre asociación en el que produzcamos según nuestras capacidades y distribuyamos según nuestras necesidades, y donde el estado, tras haber contribuido a hacer realidad la utopía comunista, se atrofie... Incluso si los marxistas renacidos de China tienen razón, persisten interrogantes difíciles: cuando llegue esta singularidad de la productividad, ¿el estado chino garantizará que los beneficios y el tiempo libre que permiten los robots impulsados por la IA se utilicen para propiciar un auténtico florecimiento humano? (Yanis Varoufakis)

" A medida que China se abría al capitalismo, sus principales universidades adoptaron los libros de texto occidentales convencionales para moldear la forma de pensar de sus estudiantes sobre la economía. “La mayoría de mis colegas solo hablan del marxismo de la boca para afuera”, me confesó un profesor de economía de uno de los mejores departamentos de economía de China. “Solo una pequeña minoría se toma en serio a Marx”.

Eso fue hace dos años. Hoy, la revolución de la IA le está dando un poderoso impulso a la economía marxista china.

Los marxistas chinos temen desde hace mucho tiempo que el giro capitalista del país lo conduzca a la “trampa de la renta” tan conocida en las economías del Atlántico Norte: un período de inflación de los precios de los activos, una desaceleración rápida, estancamiento, desindustrialización y discordia social. Cuando la competencia en los sectores productivos hace bajar las tasas de beneficio, los inmuebles que generan renta se vuelven más atractivos para los inversores que buscan la mayor rentabilidad ponderada por el riesgo.

Cuanta más riqueza persigue las rentas, más suben los precios de los activos y más rápido se traslada la riqueza de la industria al sector rentista. Las trampas de la renta vacían la industria y convierten en páramos a usinas industriales que en su día fueron orgullosas, como el norte de Inglaterra y el Medio Oeste estadounidense.

China ya estuvo a punto de caer en una trampa de la renta con el colapso de la promotora inmobiliaria Evergrande -la punta de un iceberg especulativo que estuvo a punto de hundir el milagro económico chino-. Los académicos leales al régimen chino desestiman esos temores, confiados en que el estado chino, a diferencia de sus pares occidentales, sabe cómo orientar la inversión para eludir la trampa de la renta. Señalan casos de éxito como los minerales críticos, la energía verde, los vehículos eléctricos, los trenes ultrarrápidos, los microchips y, más recientemente, la IA.

La minoría de economistas chinos que se mantuvieron fieles al marxismo temía en secreto que el estado chino, por muy competente que fuera, pudiera no bastar para que China eludiera su trampa de la renta. A principios de 2025, varios de ellos me comentaron que consideraban que el enorme superávit comercial del país era producto de una guerra de clases despiadada contra las clases trabajadoras tanto chinas como occidentales, en la que los únicos vencedores son los capitalistas chinos y occidentales.

Si la clase capitalista china emergente destina los aproximadamente 170 billones de yuanes (25 billones de dólares) de ahorro acumulado procedente del superávit a la compra de activos, China no evitará su trampa de la renta. Si, por el contrario, los ahorros se invierten en el extranjero, por ejemplo, en los países del BRICS+ o en África, China se convertirá, al igual que Occidente antes, en un rentista que extrae excedentes de los países en desarrollo -lo cual no es precisamente un objetivo marxista-. Asimismo, al enviar sus ahorros al exterior, los ahorristas chinos se verán algún día atados, al igual que los ahorristas alemanes antes que ellos, a los caprichos de los prestatarios extranjeros -otra perspectiva poco atractiva.

Una sensación similar de inquietud solía invadir a los economistas marxistas chinos cuando se enfrentaban a la recomendación política habitual, principalmente por parte de economistas anglosajones, de que China debía aumentar el gasto interno -tanto privado como público- para evitar la trampa de la renta. Los marxistas chinos dudan de que el consumismo aleje al país de la trampa de la renta del capitalismo de forma sostenible. “He leído La sociedad opulenta de Galbraith, y por eso sé que correr más rápido en la cinta de correr del consumismo es un tipo especial de infierno”, me dijo uno de ellos.

Para comprender cómo los robots impulsados por IA de China ayudaron a sus economistas marxistas a volver a la primera línea, debemos recordar un principio fundamental de la economía marxista: el valor económico solo lo crea el trabajo humano. El valor de un producto refleja el tiempo mínimo de trabajo necesario para producirlo, dado el estado actual de la tecnología y los conocimientos técnicos. Los capitalistas nunca pueden extraer plusvalía de una máquina -solo de los seres humanos-. Las máquinas industriales pueden ser inmensamente útiles, pero se limitan a transferir el valor que les han infundido los seres humanos que las construyeron.

Desde la invención de la máquina de vapor, a medida que las máquinas fueron sustituyendo progresivamente al trabajo humano, el valor de las mercancías descendió, los márgenes de beneficio se redujeron y la trampa de la renta se agudizó. Pronto, para restablecer la creación de valor, el capitalismo necesitó una guerra que redujera la oferta de mano de obra o una crisis grave que la abaratara. Esta es la crítica marxista habitual al capitalismo.

Los marxistas chinos creen que esto está ocurriendo con renovado vigor en Estados Unidos, por cortesía de las grandes empresas tecnológicas. Silicon Valley le presta poca atención a la producción material, pero está obsesionado con crear agentes de IA para alquilárselos a personas y a empresas como proveedores de servicios. Mientras que el sector de servicios estadounidense prescinde de la mano de obra humana y pierde su capacidad para generar plusvalía, los magnates tecnológicos estadounidenses extraen más plusvalía de la producción material que la IA deja relativamente intacta. La trampa de la renta en Estados Unidos crece, al igual que la desigualdad, el populismo y la agitación social.

Por el contrario, las empresas chinas de IA se han centrado en la producción material, utilizando su robótica industrial para la fabricación de productos, inclusive verduras. Se están automatizando cadenas de suministro enteras, incluido el diseño del propio proceso de producción.

Asimismo, todas estas capacidades de IA son de código abierto y están al alcance del fabricante chino más pequeño por una miseria. No se trata simplemente de una tecnología que otorga una ventaja competitiva a un Henry Ford o a un Steve Jobs. En el modelo industrial emergente de China, impulsado por la IA, los marxistas chinos detectan la base material para la abolición del valor en sí mismo.

Cuando el tiempo de trabajo necesario se reduce a cero en todos los sectores a la vez, los bienes se vuelven tan abundantes que su valor de cambio se desploma. Lo que queda es un valor de uso, una utilidad y una funcionalidad enormes. De repente, la riqueza ya no sustenta los precios de los activos, la trampa de la renta desaparece y resulta posible imaginar una China futura que ya no necesite exportar para mantener su equilibrio interno.

La idea más profunda que plantean los marxistas chinos es que el capitalismo no puede sobrevivir al gran salto adelante de la IA. Tarde o temprano, deberá generar crisis y guerras para sobrevivir. Pero China no está sujeta a la misma lógica de acumulación de riqueza capitalista. Al operar dentro de un marco de capitalismo de estado que privilegia los objetivos a largo plazo por sobre las ganancias a corto plazo, puede llevar la automatización hasta su conclusión lógica sin temor a una caída de los beneficios. Puede absorber el impacto, redistribuir los beneficios en forma de bienes y servicios de alta calidad a precios irrisorios, y crear las condiciones materiales previas para un ámbito de libre asociación en el que produzcamos según nuestras capacidades y distribuyamos según nuestras necesidades, y donde el estado, tras haber contribuido a hacer realidad la utopía comunista, se atrofie.

Incluso si los marxistas renacidos de China tienen razón, persisten interrogantes difíciles: cuando llegue esta singularidad de la productividad, ¿el estado chino garantizará que los beneficios y el tiempo libre que permiten los robots impulsados por la IA se utilicen para propiciar un auténtico florecimiento humano? ¿Se extinguirá con entusiasmo? ¿O dará lugar a una élite parasitaria que utilice la IA, como lo hacen las grandes empresas tecnológicas, para enriquecerse?" 

(Yanis Varoufakis, Project Syndicate, 31/08/26) 

24.8.26

Dentro de una Unión Europea devastada también intelectualmente por casi 40 años de "pensamiento único" hecho de ordoliberalismo teutónico, "austeridad presupuestaria" y total libertad de las empresas, la discusión sobre la Inteligencia Artificial se basa en el diseño de "reglas" para una actividad industrial que en Europa nadie cultiva... No hablemos de Italia, tierra desolada y en proceso de desertificación industrial... Mientras tanto, el resto del mundo avanza décadas... Con la creación de la WAICO, China y Rusia, participan en la construcción de reglas destinadas a orientar el desarrollo de la Inteligencia Artificial, para sustraerla a las lógicas mercantilistas y monetaristas de las empresas estadounidenses interesadas exclusivamente en los beneficios, sin ninguna finalidad ética y social... Así, mientras las empresas estadounidenses buscan el control de los semiconductores avanzados, Pekín propone una cooperación internacional basada en modelos de código abierto y en la transferencia de competencias a todos los participantes para un desarrollo compartido de las capacidades siempre crecientes de la Inteligencia Artificial... con la voluntad de favorecer la definición de reglas comunes para lo que se denomina la "gobernanza" de la propia Inteligencia Artificial, con el objetivo de ayudar de manera sistemática y continua a las naciones del Sur Global a acceder a las tecnologías de la Inteligencia Artificial, compartiendo competencias, formación e infraestructuras... Le Monde y de la burguesía francesa, que se descubre desarmada ante una "avanzada" que no tiene nada de militarista – la cooperación internacional, en todo caso, hace casi inútil el rearme infinito para "ejercer disuasión" – y mucho de inteligencia humana, capaz de ofrecer soluciones a problemas que aquí, en el Occidente descerebrado, parecen destinados a soluciones a golpes de cuchillo... según Le Monde, en ausencia de una verdadera tercera vía, Europa se encuentra atrapada entre dos modelos... Washington impone sus propias reglas a través de la superioridad tecnológica, la extraterritorialidad de su derecho y la posibilidad de activar un kill switch, un botón de parada de emergencia capaz de interrumpir el acceso a una tecnología considerada estratégica (como en el caso de los modelos más avanzados de Anthropic). De ello se deriva una situación paradójica: es el régimen autoritario el que pone en práctica el enfoque más sofisticado, mientras que la llamada democracia "liberal" impone su modelo recurriendo a la fuerza... sin embargo, Europa no dispone ni de la fuerza de los Estados Unidos ni del poder de atracción de China. Sin una ambición industrial a la altura de sus principios, sus reglas corren el riesgo de imponerse solo a sí misma (Davide Rossi)

"Dentro de una Unión Europea devastada también intelectualmente por casi 40 años de "pensamiento único" hecho de ordoliberalismo teutónico, "austeridad presupuestaria" y total libertad de las empresas, la discusión sobre la Inteligencia Artificial oscila entre dilemas para-filosóficos (y Dios sabe si no hay también problemas filosóficos clave en el desarrollo de la IA) y el diseño de "reglas" para una actividad industrial que, en Europa, prácticamente nadie cultiva con resultados apreciables. O al menos tales que puedan constituir un potencial competidor con las empresas estadounidenses o de otros países.

No hablemos de Italia, tierra desolada y en proceso de desertificación tanto industrial (la primera empresa nacional ahora es Leonardo, una controlada del Estado que construye armas) como demográfica (solo 350 mil los nuevos nacidos de 2025, contra más de un millón de 1964), donde el principal problema del gobierno y la oposición parece ser "los inmigrantes". Que, por cierto, aquí no quieren quedarse, aspirando a algo mejor...

Ocuparse de la inteligencia, aunque sea informatizada y estandarizada (es decir, lo contrario del saber), parece casi un delito, peor que despertar a un semi-cadáver en coma.

Mientras tanto, el resto del mundo avanza décadas. No solo desarrollando sistemas de IA profundamente diferentes a los de EE. UU., sino también preocupándose por diseñar un marco de cooperación internacional que permita a los países menos desarrollados – aquellos siempre en proceso de descolonización, no por casualidad – utilizar un recurso de otro modo inaccesible o a costos insoportables.

A continuación, les proponemos dos artículos muy diferentes. Uno publicado en un sitio francés fuertemente criticado por Facebook y otras plataformas estadounidenses, el otro incluso elaborado como editorial del oficialísimo Le Monde.

Ambos, sin embargo, enfatizan el hecho de que China y Rusia, pero sobre todo la primera, han creado una organización internacional que comprende, desde el principio, 31 países, para poner a disposición herramientas capaces de facilitar el desarrollo de todos los participantes y, por lo tanto, también las relaciones recíprocas (comerciales y no).

La clave de bóveda está en el código abierto, es decir, en una arquitectura de la IA que no se basa en la "centralización propietaria" sino en la flexibilidad y adaptabilidad a las necesidades reales del "usuario" y/o de las tareas. Un bien público, en resumen, no un servicio privado por el que pagar mucho.

Al tono entusiasta del primer artículo corresponde simétricamente el espanto de Le Monde y de la burguesía francesa, que se descubre desarmada ante una "avanzada" que no tiene nada de militarista – la cooperación internacional, en todo caso, hace casi inútil el rearme infinito para "ejercer disuasión" – y mucho de inteligencia humana, nada "mecanizada", capaz de ofrecer soluciones a problemas que aquí, en el Occidente descerebrado, parecen destinados a soluciones a golpes de cuchillo.

Buena lectura:



"China promueve de hecho la cooperación internacional en el desarrollo de la Inteligencia Artificial, es decir, la pone al servicio de toda la humanidad y no solo de quienes pagan como lo hacen los estadounidenses, quienes en cualquier caso, afortunadamente, están evidentemente retrasados en comparación con los avances chinos. 

 Aparece entonces claro que el futuro de la Inteligencia Artificial estará en la solidaridad y la cooperación.

En este momento, las naciones adherentes son: China, Rusia, Brasil, Sudáfrica, Indonesia, Kazajistán, Kirguistán, Laos, Omán, Pakistán, Tayikistán, Uzbekistán, Camboya, Malasia, Argelia, Camerún, República del Congo, Etiopía, Kenia, Lesoto, Mozambique, Senegal, Zambia, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia y para Europa, además de la ya mencionada Rusia, solo Bielorrusia y Serbia.

Con más de tres mil millones de ciudadanos representados, estas naciones, no solo por su peso económico y demográfico, expresan una porción importante y considerable de la humanidad.

Siempre ajena a la construcción multipolar, obviamente la Unión Europea, la cual sigue siendo trágicamente subordinada y totalmente dependiente del aliado – amo estadounidense.

 La estrategia china para un futuro compartido para toda la humanidad se extiende también a la Inteligencia Artificial, con la voluntad de favorecer la definición de reglas comunes para lo que se denomina la "gobernanza" de la propia Inteligencia Artificial, con el objetivo de ayudar de manera sistemática y continua a las naciones del Sur Global a acceder a las tecnologías de la Inteligencia Artificial, compartiendo competencias, formación e infraestructuras, así como apoyando un desarrollo de la Inteligencia Artificial seguro, equitativo y beneficioso para toda la humanidad, como en las palabras del presidente Xi Jinping, quien para la ocasión se trasladó a Shanghái.

En 2025, los modelos de código abierto a gran escala desarrollados en China alcanzaron la cima de las clasificaciones globales de descargas, destacándose sin posibilidad de comparación con cualquier otra nación. Sin embargo, no solo los modelos a gran escala desarrollados en China están ampliamente difundidos, sino que también los productos chinos que utilizan Inteligencia Artificial, como gafas y traductores, están conquistando el mercado global.

Con la creación de la WAICO, China y Rusia, junto con las naciones que participan equitativamente en la construcción de reglas y estructuras destinadas a orientar hacia lo mejor para las mujeres y hombres de la tierra el desarrollo de la Inteligencia Artificial, pretenden sustraerla a las lógicas mercantilistas y monetaristas de las empresas estadounidenses interesadas simplemente y exclusivamente en los beneficios, sin ninguna finalidad ética y social.

Así, mientras las empresas estadounidenses buscan el control de los semiconductores avanzados y las exportaciones, Pekín propone una cooperación internacional basada en modelos de código abierto y en la transferencia de competencias a todos los participantes en la Organización para un desarrollo compartido de las capacidades siempre crecientes de la Inteligencia Artificial.

El lanzamiento de la WAICO, que se posiciona de hecho como el principal foro mundial en materia de Inteligencia Artificial, nació dentro de la WAIC, la World Artificial Intelligence Conference, es decir, la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial, que se celebra desde hace una década anualmente en Shanghái, reuniendo no solo a las empresas tecnológicas más importantes de China, sino también de varias otras naciones del mundo, involucrando a investigadores universitarios, representantes gubernamentales, inversores y startups.

La Conferencia en estos años ha sido la ocasión para presentar los modelos chinos más recientes de Inteligencia Artificial y también su uso en robots humanoides y robots industriales, en las tecnologías para la conducción autónoma, en las aplicaciones médicas, industriales y militares, aunque estas últimas obviamente mostradas no en su totalidad por evidentes razones de seguridad nacional.

La Conferencia ha sido siempre la ocasión para conectar a los colosos como Alibaba, Tencent, Baidu, Huawei y SenseTime, con la miríada de pequeñas startups nacidas en cada rincón de China, impulsadas por el entusiasmo de miles de jóvenes graduados en ingeniería.

Precisamente de esta interlocución han surgido muchas de las novedades que la ciencia china ha puesto a disposición de toda la humanidad, desde los semiconductores hasta los aceleradores para la Inteligencia Artificial, así como las aplicaciones derivadas y conectadas.

La prensa china, a partir del "Renmin Ribao", es decir, "El Diario del Pueblo", ha subrayado cómo la consideración planetaria reservada a China como nación equilibrada y estabilizadora de las relaciones internacionales está de hecho en aumento día a día, frente a las turbulencias globales, las guerras y las contradictorias incertidumbres sembradas por la nefasta presidencia estadounidense, que de hecho arrastra al caos a todo el Occidente Colectivo, el cual parece exclusivamente huérfano de una pasada hegemonía basada en el robo de las materias primas energéticas, mineras y alimentarias del Sur Global.

La prensa china ha subrayado el fortalecimiento de la amistad dentro del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda entre China y Kazajistán, los lazos indisolubles entre China y Camboya, así como entre China y Tailandia, todas relaciones definidas como precursoras de una "consolidada confianza estratégica mutua vibrante y dinámica" y cómo todos los jefes de estado y de gobierno presentes han destacado que "China ha convertido la Inteligencia Artificial en un bien público y no en un bien privado."

El presidente Xi Jinping, en su largo discurso al respecto, afirmó:

"Como nación responsable, China siempre se ha comprometido a proporcionar bienes públicos a todas las naciones involucradas en proyectos de cooperación, en particular en el campo de la innovación tecnológica y ahora en el de la Inteligencia Artificial." 

 En los próximos cinco años, China ofrecerá oportunidades de formación en inteligencia artificial para los jóvenes de las naciones del Sur Global, establecerá centros de cooperación internacional para sus aplicaciones, con acuerdos bilaterales destinados a involucrar a la ASEAN, la Liga Árabe, la Unión Africana, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la Organización de Cooperación de Shanghái y todas las naciones adheridas a los BRICS. 

Entonces, el presidente chino añadió significativamente: "La China de hoy contribuye a crear oportunidades de cooperación en una época turbulenta." China no persigue la modernización en un marco de autoaislamiento, sino que acoge con agrado la participación activa del mayor número de amigos extranjeros interesados en un proceso de modernización que tendrá repercusiones positivas para toda la humanidad, comenzando por la lucha contra la desigualdad.

En su discurso en la Conferencia, el presidente kazajo Tokayev afirmó: "China ha dado un gran salto en el desarrollo, ha erradicado completamente la pobreza absoluta, se ha convertido en una potencia de nivel mundial, ha construido un sistema económico diversificado y ha presenciado el florecimiento de tecnologías de vanguardia." Este gran logro proviene del fuerte liderazgo del Partido Comunista Chino, el mayor partido político del mundo, y también del liderazgo excepcional y sabio guiado por el Presidente Xi Jinping.

Tal discurso ha llevado al presidente Xi Jinping a reflexionar sobre sus conclusiones respecto al papel del Partido Comunista en la construcción de una China moderna y a la vanguardia a nivel planetario en el ámbito científico y tecnológico:

"La razón por la cual el Partido Comunista Chino ha sido capaz de alcanzar constantemente resultados brillantes en su lucha, y por la cual la historia y el pueblo han elegido al Partido Comunista Chino, reside en el hecho de que el Partido Comunista Chino posee cualidades excelentes como el compromiso en la búsqueda de la verdad, el profundo arraigo en el pueblo, el coraje de asumir las misiones históricas, la alineación con las tendencias del desarrollo, la audacia de enfrentar incluso los desafíos más difíciles y la capacidad de hacerlo de manera efectiva, así como la atención al fortalecimiento de la capacidad productiva y de investigación científica y tecnológica."

El presidente chino luego añadió: “El decimoquinto Plan Quinquenal afirma claramente que se debe promover la creación de un marco de gobernanza para la Inteligencia Artificial con una amplia participación internacional, construyendo conjuntamente un ecosistema global de Inteligencia Artificial abierto, equitativo, basado en la confianza, diversificado y mutuamente beneficioso, en apoyo del Sur Global y en el fortalecimiento de sus capacidades en materia de Inteligencia Artificial.”

1 La presente y las siguientes citas provienen todas de la edición del 18 de julio de 2026 del "Renmin Ribao"

 (

 " El contra-modelo chino sobre la IA, un desafío para Europa

EDITORIAL de Le Monde – julio 2026


En ocasión de la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial celebrada en Shanghái el 17 de julio, el presidente chino Xi Jinping presentó una doctrina para la organización de la inteligencia artificial que podría rediseñar los equilibrios del orden tecnológico mundial y arriesga anular la ventaja que los Veintisiete [los miembros de la Unión Europea, ndr] tenían en el plano normativo.

En el campo de la inteligencia artificial (IA), los escenarios nunca están escritos de antemano. Hasta ahora, la narrativa más difundida era la siguiente: los Estados Unidos disfrutan de una ventaja tecnológica decisiva, China intenta cerrar la brecha y Europa se esfuerza por limitar sus excesos a través de la regulación.

La Conferencia mundial de Shanghái del 17 de julio ha puesto en cuestión este relato. Xi Jinping no se limitó a sancionar la recuperación de China: ha presentado una doctrina para la organización de la IA que podría rediseñar los equilibrios del orden tecnológico global.

Presentándose como el promotor de una «sinfonía de la cooperación internacional», el presidente chino ha mostrado los avances de las empresas de su país como la vitrina de un proyecto político. Detrás de las promesas de una inteligencia artificial abierta, accesible y económicamente sostenible para los países en desarrollo, Pekín busca imponer su propia concepción de la gobernanza digital.

La demostración no se detuvo en los discursos: los representantes de 29 países han firmado el acta constitutiva de una Organización Mundial para la Cooperación en IA, que tendrá su sede en Shanghái.

China está aplicando una estrategia ya probada con éxito. Como ha sucedido con los paneles solares, las baterías o los vehículos eléctricos, su objetivo no es necesariamente producir la tecnología más avanzada, sino la más accesible.

Los modelos desarrollados por DeepSeek, Moonshot y Zhipu AI ofrecen un rendimiento cercano al de los líderes estadounidenses, pero a costos incomparablemente inferiores. Para una gran parte del mundo, esta relación calidad-precio prevalecerá sobre las modestas ventajas en términos de rendimiento absoluto.

La ambición china, sin embargo, va más allá de la economía. Pekín quiere convencer al mundo de que su enfoque, más regulado y más subordinado a los objetivos del Estado, representa una respuesta creíble a las preocupaciones suscitadas por esta revolución tecnológica.

Es cierto que tales mecanismos de control se basan en una censura incompatible con las libertades fundamentales y sería peligroso confundir una regulación democrática con un control autoritario. Sin embargo, hay un dato incontestable que China está aprovechando: en todas partes, incluso en las democracias, el tiempo de la autorregulación de las plataformas está llegando a su fin.

Europa creía poseer una ventaja en el plano normativo. La idea era que su ambición de imponer estándares éticos compensaría el retraso industrial. Hoy en día, Pekín amenaza con neutralizar esta ventaja, no tanto regulando mejor, sino combinando una oferta tecnológica competitiva con un discurso político sostenido a los más altos niveles del Estado.

En ausencia de una verdadera tercera vía, Europa se encuentra atrapada entre dos modelos. Washington impone sus propias reglas a través de la superioridad tecnológica, la extraterritorialidad de su derecho y la posibilidad de activar un kill switch, un botón de parada de emergencia capaz de interrumpir el acceso a una tecnología considerada estratégica (como en el caso de los modelos más avanzados de Anthropic).

China, en cambio, avanza aprovechando un sofisticado poder blando basado en la cooperación técnica y la diplomacia multilateral. De ello se deriva una situación paradójica: es el régimen autoritario el que pone en práctica el enfoque más sofisticado, mientras que la llamada democracia "liberal" impone su propio modelo recurriendo a la fuerza.

La lección para los Veintisiete es clara: una norma ejerce influencia solo si está acompañada de la capacidad de arrastrar a los demás. Hoy, sin embargo, Europa no dispone ni de la fuerza de los Estados Unidos ni del poder de atracción de China. Sin una ambición industrial a la altura de sus principios, sus reglas corren el riesgo de imponerse solo a sí misma."

(Editorial de Le Monde, 21/07/26, traducción Quillbot) 

21.8.26

China apuesta por el código abierto para democratizar la Inteligencia Artificial... resulta especialmente relevante para quienes no cuentan con recursos para desarrollar un gran modelo desde cero. En lugar de pagar permanentemente por acceder a una plataforma extranjera, pueden tomar un modelo disponible, adaptarlo a su idioma, sector o necesidades y desplegarlo sobre infraestructura propia... Ahí reside una de las principales ventajas de la estrategia china que convierte la IA en una tecnología susceptible de integrarse masivamente en la economía real... por tanto, la apuesta china por la apertura adquiere una dimensión estratégica... los modelos pueden ser utilizados y adaptados por empresas, universidades y desarrolladores, lo que reduce las barreras económicas y tecnológicas para adoptar la inteligencia artificial... El debate entre modelos abiertos y cerrados es, en última instancia, una disputa sobre cómo se distribuirán el conocimiento, la capacidad de innovación y el acceso a la inteligencia artificial. Frente a un ecosistema dominado por modelos propietarios y concentrado en unas pocas compañías, el código abierto amplía las posibilidades para que empresas, universidades, investigadores y desarrolladores utilicen, adapten y mejoren estas tecnologías... China apuesta por los modelos abiertos que permitan reducir las barreras de entrada y acelerar la difusión de la IA, especialmente entre quienes carecen de los enormes recursos necesarios para desarrollar sistemas avanzados desde cero. Esta apertura también favorece un escenario tecnológico internacional más plural... el código abierto puede convertirse en una vía para democratizar el acceso a la inteligencia artificial y evitar que sus capacidades queden concentradas en un reducido número de proveedores. Para muchas economías emergentes, empresas pequeñas y centros de investigación, disponer de modelos avanzados que puedan adaptar y desplegar de manera independiente supone una diferencia fundamental (Pedro Barragán)

"La carrera mundial por la inteligencia artificial no va únicamente de quién dispone del modelo más potente o de los chips más avanzados. La gran batalla que ha puesto en marcha Estados Unidos es la de controlar y limitar el acceso a la tecnología y, en última instancia, de establecer sus estándares. Todo ello con la intención de excluir a China.

La vía china hacia una IA más accesible

Las restricciones no han detenido el desarrollo

La batalla por los estándares

Pedro Barragán , Público, 20/08/26)

30.7.26

China ha convertido la IA en un bien público, ¿por qué entra en pánico Silicon Valley?«El futuro es el código abierto... Imaginen si EEUU cerrara la puerta al código abierto. Obligaríamos explícitamente a las empresas estadounidenses a pagar entre 26 y 56 dólares por cada millón de tokens por su IA, en comparación con lo que sus adversarios/competidores globales pagarían entre 0,50 y 1 dólar. Esto es económicamente insostenible a menos que la IA sea una farsa»... En esencia, la estrategia estadounidense de IA es una carrera impulsada por el capital. Invierten fuertemente, mantienen los modelos más potentes en secreto y bajo control privado, e imponen controles a las exportaciones. ¿El resultado? Valoraciones disparadas para un puñado de gigantes --OpenAI, Anthropic, Google DeepMind-- y el dominio a corto plazo de EEUU... Los precios de las acciones se han disparado. Los inversores han obtenido grandes beneficios. Pero ahora es imposible ignorar las desventajas: costes exorbitantes y una fuerte dependencia de la escasez artificial. Una vez que las alternativas abiertas y de bajo coste se generalicen, el sistema podría colapsar rápidamente... En el enfoque estadounidense, la IA es un producto rentable diseñado para naciones ricas y grandes inversores. Amplía la brecha entre ricos y pobres, entre países desarrollados y en desarrollo. Esta fría y jerárquica fantasía tecnológica revela el profundo defecto del enfoque estadounidense: la tecnología, en última instancia, sirve al poder y la riqueza de unos pocos... China ofrece una visión radicalmente diferente: la IA como un bien público global, algo diseñado para beneficiar a toda la humanidad... La IA ya está trascendiendo el mundo digital para adentrarse en el físico, transformándolo... Brasil la está implementando en la agricultura inteligente. China comparte capacidades significativas con países del Sur Global. Al fin y al cabo, los bienes públicos no deberían ser un lujo... EEUU busca ganancias de capital y hegemonía tecnológica. China apuesta por la abundancia compartida y el progreso humano. La pregunta fundamental sigue siendo la misma: ¿debe la tecnología estar al servicio de toda la humanidad o solo de unos pocos privilegiados? (Global Times)

"Si se supone que la inteligencia artificial (IA) transformará el mundo para mejor, ¿por qué genera tanta inquietud en Silicon Valley?

Si buscas «IA en China» en buscadores occidentales, verás que la misma palabra se repite una y otra vez: «raza». Pero al leer los titulares, la emoción predominante es otra: la ansiedad.

Business Insider lo expresó sin rodeos: «Silicon Valley está en crisis por la estrategia de IA de código abierto de China». Axios fue aún más directo: Kimi K3, un nuevo modelo de IA de código abierto desarrollado por Moonshot AI, con sede en Pekín, «ha deslumbrado a los desarrolladores, sacudido a Silicon Valley y relanzado la carrera por la IA de la noche a la mañana».

Un inversor de capital riesgo estadounidense captó a la perfección el sentir general en las redes sociales: «El futuro es el código abierto... Imaginen si EEUU cerrara la puerta al código abierto. Obligaríamos explícitamente a las empresas estadounidenses a pagar entre 26 y 56 dólares por cada millón de tokens por su IA, en comparación con lo que sus adversarios/competidores globales pagarían entre 0,50 y 1 dólar. Esto es económicamente insostenible a menos que la IA sea una farsa».

Un antiguo asesor de IA de la Casa Blanca fue más allá, afirmando que los «modelos woke lobotomizados» (modelos de IA paralizados por la corrección política) son el enemigo de la competitividad estadounidense.

Esta ola de preocupación surge de un único evento: la Conferencia Mundial de IA (WAIC) de 2026 en Shanghái. Allí, China no solo presentó el modelo Kimi K3 actualizado, sino que también lanzó la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), enviando una clara señal de un enfoque muy diferente para el desarrollo de la IA, uno que golpea al modelo estadounidense donde más le duele.

En esencia, la estrategia estadounidense de IA es una carrera impulsada por el capital. Invierten fuertemente, mantienen los modelos más potentes en secreto y bajo control privado, e imponen controles a las exportaciones. ¿El resultado? Valoraciones disparadas para un puñado de gigantes --OpenAI, Anthropic, Google DeepMind-- y el dominio a corto plazo de EEUU.

Los precios de las acciones se han disparado. Los inversores han obtenido grandes beneficios. Pero ahora es imposible ignorar las desventajas: costes exorbitantes y una fuerte dependencia de la escasez artificial. Una vez que las alternativas abiertas y de bajo coste se generalicen, el sistema podría colapsar rápidamente.

Esto nos lleva a la pregunta: ¿para quién es la IA?

En el enfoque estadounidense, la IA es principalmente una herramienta de alta gama: un producto rentable diseñado para naciones ricas y grandes inversores. Amplía la brecha entre ricos y pobres, entre países desarrollados y en desarrollo.

Aún más inquietante es la visión a largo plazo que se discute en voz baja: un futuro en el que una pequeña élite huye a Marte mientras la Tierra se deja en decadencia, o en el que un puñado de oligarcas tecnológicos utilizan la IA y robots con cuerpo físico para controlar la mayoría de los recursos y, por extensión, a la propia humanidad.

Esta fría y jerárquica fantasía tecnológica revela el profundo defecto del enfoque estadounidense: la tecnología, en última instancia, sirve al poder y la riqueza de unos pocos.

China ofrece una visión radicalmente diferente: la IA como un bien público global, algo diseñado para beneficiar a toda la humanidad.

Los verdaderos bienes públicos no tienen precios exorbitantes, barreras de acceso elevadas ni control monopolístico. Al adoptar modelos de código abierto, China ha liberado código, ponderaciones y conocimientos sobre entrenamiento para que el mundo los utilice, modifique y desarrolle. Rechaza así las antiguas prácticas de control y búsqueda de rentas. El objetivo es que la IA sea más fácil de usar, más productiva y accesible para todos.

La IA ya está trascendiendo el mundo digital para adentrarse en el físico, transformando la energía, la industria manufacturera, la sanidad, la agricultura y las ciudades. Los Emiratos Árabes Unidos la utilizan para la conducción autónoma. Brasil la está implementando en la agricultura inteligente. China comparte capacidades significativas con países del Sur Global. Al fin y al cabo, los bienes públicos no deberían ser un lujo.

El «telón de acero de la IA» que EEUU ha intentado construir se está desmoronando gracias al impulso de China por el código abierto. En última instancia, el verdadero ganador en la carrera de la IA no será quien construya el modelo más potente en el laboratorio, sino quien genere la mayor prosperidad en el mundo real.

EEUU busca ganancias de capital y hegemonía tecnológica. China apuesta por la abundancia compartida y el progreso humano. La pregunta fundamental sigue siendo la misma: ¿debe la tecnología estar al servicio de toda la humanidad o solo de unos pocos privilegiados? China ya ha dado su respuesta."

 (Jaque al neoliberalismo , 29/07/26,  fuente  Global Times)

28.7.26

El temor a una posible derrota en la carrera por la IA impulsa la reunión que Trump planea celebrar con Xi en septiembre... Trump solicitó la cumbre de IA porque teme que Pekín esté ganando terreno en la carrera global de la IA, especialmente después de que China estableciera alianzas de IA con 28 países, principalmente del Sur Global, en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial... Gestionar los riesgos de los modelos de inteligencia artificial (IA) de vanguardia y proteger la propiedad intelectual serán los temas principales de la agenda... Se alega que las empresas chinas entrenaron sus modelos, en parte, extrayendo conocimiento de sistemas de IA occidentales, un proceso similar al de un estudiante que aprende estudiando las respuestas y los patrones de razonamiento de un profesor brillante, en lugar de construir el conocimiento desde cero. Esto les permite evitar el uso de costosos chips de IA y lograr resultados comparables a una fracción del coste... la estrategia de IA de China se basa en una prioridad fundamental: implementar la IA en toda su vasta economía industrial, especialmente en las fábricas... “Los verdaderos ganadores no serán los creadores de modelos de IA, sino quienes se encarguen de la implementación, la integración y la reestructuración de procesos. Los proveedores que instalen sistemas en las fábricas, conecten los flujos de datos, capaciten a los trabajadores y cobren tarifas anuales ganarán”, dijo Zhu Min, ex vicegobernador del Banco Popular de China (Jeff Pao)

"El temor a perder la carrera de la IA impulsa la reunión de Xi Jinping con Trump en septiembre
Se revelan nuevos planes para la cumbre tras la consolidación de alianzas de IA entre China y países del Sur Global, lo que inquieta a los principales laboratorios estadounidenses

Gestionar los riesgos de los modelos de inteligencia artificial (IA) de vanguardia y proteger la propiedad intelectual serán los temas principales de la agenda cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reciba al presidente chino, Xi Jinping, en Washington el 24 de septiembre.

Los medios estatales chinos y los analistas afirman que la administración Trump solicitó la cumbre de IA porque teme que Pekín esté ganando terreno en la carrera global de la IA, especialmente después de que China estableciera alianzas de IA con 28 países, principalmente del Sur Global, en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) de 2026, celebrada en Shanghái el 17 de julio.

Según estos analistas, Washington endurecerá aún más sus controles sobre el desarrollo de la IA en China, pero el consenso chino es que mayores restricciones solo impulsarán a las empresas chinas a avanzar hacia la autosuficiencia y construir un ecosistema de IA.

Reuters informó por primera vez sobre el diálogo planeado sobre IA el 21 de julio, indicando que estas conversaciones serían el primer diálogo oficial entre Estados Unidos y China sobre IA bajo la presidencia de Trump, liderado por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.

Ambas naciones discutirán cómo regular los potentes modelos de IA que podrían transformar el poder militar, permitir ciberataques contra infraestructuras críticas y alterar los mercados laborales.

El 23 de julio, Trump confirmó la noticia, afirmando que ambos líderes ya habían hablado sobre IA durante su viaje a Pekín en mayo.

“El presidente Xi vendrá el 24 de septiembre”, dijo Trump. “Hablamos de ello cuando estuve en Pekín, y volveremos a hablar del tema”.

Trump calificó la IA como “probablemente el mayor avance que jamás se haya visto” y advirtió que la nación que domine esta tecnología tendrá la ventaja definitiva.

“Quien gane esa carrera probablemente ganará”, afirmó.

El impulso de Washington para involucrar a China en la IA se produce en un contexto de auge de modelos chinos competitivos. Empresas como DeepSeek, Zhipu AI y Moonshot AI han lanzado este año una serie de modelos de bajo costo y alto rendimiento capaces de igualar a ChatGPT de OpenAI y Claude de Anthropic en pruebas de referencia clave.

Se alega que estas empresas chinas entrenaron sus modelos, en parte, extrayendo conocimiento de sistemas de IA occidentales, un proceso similar al de un estudiante que aprende estudiando las respuestas y los patrones de razonamiento de un profesor brillante, en lugar de construir el conocimiento desde cero. Esto les permite evitar el uso de costosos chips de IA y lograr resultados comparables a una fracción del costo.

También han aplicado dos técnicas de eficiencia: la mezcla de expertos (MoE) y la atención dispersa. La MoE dirige automáticamente cada consulta solo al grupo de especialistas más relevante dentro de un modelo, en lugar de activar todo el sistema. La atención dispersa, por su parte, permite que el modelo se concentre únicamente en las partes más relevantes de un texto, reduciendo la carga computacional sin sacrificar la precisión.

El Global Times, un periódico perteneciente al Diario del Pueblo, afirmó en un comentario del 26 de julio que los modelos de IA de código abierto de China se han vuelto lo suficientemente potentes en los últimos dos años como para alarmar a los principales laboratorios de IA de Estados Unidos.

«Hace dos años, nombres como Zhipu AI y Moonshot AI apenas figuraban en la prensa tecnológica estadounidense. Ahora sus modelos compiten de igual a igual con los de Anthropic y OpenAI», decía el comentario. «El pánico de Estados Unidos es comprensible».

El comentario señalaba que, en el contexto más amplio de la relación entre Estados Unidos y China, Washington ya no espera eliminar a China de un solo golpe, sino que intenta prolongar el proceso, aferrándose a su ventaja el mayor tiempo posible.

“El fracaso en la eliminación de China no significa que la contienda haya terminado. Al contrario, a medida que eliminar a China se vuelve menos factible, la carrera por la IA entre Estados Unidos y China simplemente se traslada a frentes más específicos y disputados”, afirmaba. “Mientras China se mantenga fiel a una senda de desarrollo acorde con su propia realidad, se ganará el lugar que merece en la configuración de las normas, reglas y estándares de acceso a la IA”.

La realidad de China

Durante muchos años, los medios estatales chinos evitaron reconocer directamente lo que el comentario del Global Times denomina la “realidad” de China en el desarrollo de la IA, una expresión que se refiere a las sanciones y controles de exportación estadounidenses que han limitado a los fabricantes de chips y empresas de IA chinas.

Estados Unidos prohibió al fabricante neerlandés de equipos para la fabricación de chips, ASML, la venta de equipos de ultravioleta extremo (EUV).

 En 2019, Washington prohibió la exportación de máquinas de litografía a China, y en octubre de 2023 extendió las restricciones a la litografía ultravioleta profunda (DUV) de alta gama. A partir de octubre de 2022, también prohibió la exportación de unidades de procesamiento gráfico (GPU) Nvidia de alta gama a China.

Estas medidas obligaron a los fabricantes de chips chinos a adquirir máquinas DUV de gama media de segunda mano para producir chips de IA, importar chips Nvidia mediante contrabandistas y empresas fantasma, y ​​entrenar modelos de IA en centros de datos del sudeste asiático.

Sin embargo, a medida que Washington endurecía sus controles, empresas chinas de IA como DeepSeek se han centrado en entrenar modelos mediante destilación, extrayendo conocimiento de sistemas de IA occidentales a una fracción del costo de desarrollarlos desde cero.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, declaró el 21 de julio que la administración Trump está encontrando pruebas de que los modelos de IA chinos se basaron en modelos estadounidenses. Enfatizó que Washington no tolera el robo de propiedad intelectual.

Zhu Min, ex vicegobernador del Banco Popular de China, quien participó en un panel del Foro Económico Mundial en junio, afirmó que la estrategia de IA de China se basa en una prioridad fundamental: implementar la IA en toda su vasta economía industrial, especialmente en las fábricas.

“La mayor ventaja de China nunca ha sido construir el modelo más grande. Reside en tener más casos de uso, más fábricas, industrias más diversas y empresarios conscientes de los costos”, dijo Zhu. “Los verdaderos ganadores no serán los creadores de modelos de IA, sino quienes se encarguen de la implementación, la integración y la reestructuración de procesos. Los proveedores que instalen sistemas en las fábricas, conecten los flujos de datos, capaciten a los trabajadores y cobren tarifas anuales se embolsarán más que nadie”.

Zhu destacó la manufactura como el sector donde la IA penetrará más profundamente en China, debido a que los beneficios son más tangibles. Afirmó que cada punto porcentual de aumento en el rendimiento de la fábrica se traduce directamente en ganancias; cada parada de producción evitada reduce las pérdidas; Y cada ciclo de entrega más corto aumenta la facturación.

Afirmó que el capital estadounidense tiende a perseguir a las empresas modelo de primer nivel, apostando a que un puñado de compañías capturará un vasto mercado; la inversión china, por el contrario, fluye hacia los sectores de aplicaciones e industria, apostando por un vasto universo de fábricas, pedidos y nichos de mercado.

Chen Xia, columnista radicado en Shandong, afirma que es improbable que Washington y Pekín alcancen un acuerdo importante en las conversaciones sobre IA de septiembre.

“Lo más probable es que se aprueben algunas cláusulas de gestión de riesgos sin efecto. En los temas que realmente le importan a China, como el acceso a la tecnología y la flexibilización de los controles de exportación, Estados Unidos no cederá en ninguno”, dice Chen. “Estados Unidos solo busca obtener el máximo beneficio político al mínimo costo”.

Añade que el actual acercamiento de Trump a China es una maniobra táctica de cara a las elecciones de mitad de mandato a principios de noviembre, cuando los republicanos luchan por mantener sus escasas mayorías tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Una vez concluida la votación, afirma, la estrategia subyacente de Washington de contener y reprimir a China se hará más evidente.

Añade que Estados Unidos está utilizando las negociaciones para imponer un conjunto de normas regulatorias globales sobre IA que benefician sus propios intereses, buscando mantener a otras naciones en una posición de desventaja permanente; China, por el contrario, solo quiere usar el diálogo para asegurar una voz más justa y equitativa en la configuración de la gobernanza global de la IA." 

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