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31.1.23

«No es que el régimen iraní vaya a caer. Es que ya está descomponiéndose, en gerundio»... cuando la lucha popular derrocó al Shah, vinculado a EEUU, Washington buscó por todos los medios que subiera al poder cualquier otra opción que no fuera la izquierda. En concreto fue Jomeini, a partir de ese momento, lo que instauran es un régimen fascista con formas teocráticas... y ahora, tanto Washington como Europa están rezando para que el régimen iraní no colapse súbitamente. Porque una eventual caída ahora tendría un impacto psicológico bestial sobre los mercados del petróleo... sucede que hace que el régimen no pueda financiar sus propias estructuras, por ejemplo, a los guardianes islámicos, o a sus milicias de Basij que funcionan como bandas paramilitares fascistas. Estamos hablando de 2 o 3 millones de adictos al régimen a los que hay que pagar. Por eso, muchos de sus dirigentes superiores están sacando dinero de Irán o mandando a sus familiares al extranjero, están preparándose para abandonar el barco. Este régimen ya no tiene remedio. Otra cosa es que la caída no va a ser inmediata y creo que tardará meses, sobre todo porque EEUU no quiere que caiga durante el invierno, y porque trabajan en una alternativa, quizá un sector de los militares

 "Los extensos artículos y prolijos análisis de Nazanín Armanian -en el blog Punto y Seguido del diario Público- son de lectura obligatoria para todo el que quiera conocer los entresijos geopolíticos de zonas tan complejas como Oriente Medio, el Norte de África, Asia Central, Rusia, China o EEUU, siempre desde una posición inconfundiblemente antiimperialista.

Exiliada en España desde 1983, preguntamos a esta escritora y politóloga iraní sobre las protestas y movilizaciones que están teniendo lugar en su patria, Irán, después de la detención y muerte de Mahsa Amini, que ella no duda en llamar Revolución..

En las protestas tras la muerte de Mahsa Amini, son ya 572 las personas asesinadas por las fuerzas represivas en Irán, junto a miles de heridos y casi 19.000 detenidos. Pero las movilizaciones, lejos de aminorar, van a más, y parece que han sacudido los cimientos del régimen. ¿Cuál es la significación histórica de esto que ya llaman la “revolución del velo”?

Es más que una «revolución del velo». Es una revolución democrática, feminista, laica y federalista, tiene estos cuatro ingredientes. Las protestas de las mujeres contra el velo siguen, pero a partir de la segunda semana ya estaban todos los sectores en la calle protestando. Y la policía de la moral no sólo detuvo a Mahsa Amini por llevar mal puesto el velo, porque las mujeres iraníes lo llevan «mal colocado» desde los años 90, o de colores, que está prohibido. La mitad de la población femenina de Teherán ya no llevaban velo en diferentes partes de la ciudad, antes de la muerte de Mahsa.

 No solo es el velo. ¿Qué ocurre? Que estamos hablando de un régimen neoliberal, de una corrupción monumental, que provoca unas penurias económicas para la población, penurias que las sanciones occidentales han intensificado. Todo esto ha creado un malestar tan grande que muchos sectores del pueblo -los jubilados, la clase obrera como la de la potente industria del petróleo, los campesinos, los docentes, los pequeños comerciantes, las mujeres, las minorías étnicas, lingüísticas y religiosas…- todos estaban protestando. Desde hace tiempo la respuesta del régimen ha sido incrementar la represión y la militarización en las calles, cosa que ha metido más presión a la olla del descontento.

Aún así estas protestas no se las esperaban. La muerte de Mahsa Amini ha sido como una gota que ha rebosado el vaso. La detuvieron y no se sabe lo que ocurrió en comisaría, pero es muy posible que sufriera una agresión sexual, porque es una práctica generalizada en cárceles y centros de detención. Y ha desencadenado una auténtica revolución social

La diferencia con protestas anteriores es que no se exige una cosa concreta, como la bajada del precio de la gasolina, o medidas contra la carestía de la vida, ni siquiera elecciones más limpias. Ahora directamente dicen NO a la República Islámica, están impugnando en su totalidad el régimen teocrático.

 Hay otros factores en estas protestas, que es que la mayoría de los que están movilizándose son muy jóvenes, incluso adolescentes y niños de colegios e institutos, y por supuesto universitarios. Jóvenes que simplemente exigen libertad para poder vivir, frente a un régimen que les prohíbe divertirse, agarrar la mano de su amante, bailar, cantar, celebrar los milenarios festejos iraníes, o tener relaciones sexuales prematrimoniales, y que les amenazan con latigazos, humillaciones, cárceles y colgarles de las grúas en las plazas públicas.

Ten en cuenta que en Irán, con millones de universitarios, con mujeres que tienen hasta dos carreras, les está gobernando una casta de clérigos que además de reaccionarios son ignorantes. El presidente, Ebrahim Raisi, no tiene ni el graduado escolar, sólo ha estudiado en la escuela teológica. Así que por eso su respuesta es medieval, han instalado unos tribunales que son como la Inquisición, que condena a pena de muerte, latigazos… Hay in choque tremendo entre la modernidad y la mentalidad de esta clase dominante. Son como los talibanes, se han equivocado de siglo. Y por eso esta revolución ya ha optado por repudiar por completo a este régimen, por devolverlo a los libros de historia, a las tumbas medievales.

Cuando hablamos de “régimen de los ayatolás”, muchos pueden pensar que, dado su carácter teocrático, el poder lo tiene simplemente una casta de clérigos. Pero hablando en términos de clase, los ayatolás, junto con los Guardianes Islámicos, tienen la propiedad privada de las grandes concentraciones de capital de la industria, el comercio y los servicios. Más allá de su nacional-chiísmo y de su fanatismo religioso… ¿estamos hablando de una burguesía?

Es una burguesía en toda regla, incapaz de crear puestos de trabajo. Funcionan como una organización criminal, como una mafia, con una casta clerical y los militares que les respaldan. Los Guardianes Islámicos -detesto que se les llame Guardianes de la Revolución- no son un ejército clásico, sino que fueron creados para defender al régimen de sus enemigos externos e «internos» (es decir, del propio pueblo). Esta clase desde el principio se ha dedicado a saquear uno de los países más ricos del mundo. De no tener nada -muchos de ellos eran lúmpenes- esos clérigos y esos Guardianes han pasado a tener enormes fortunas, además de poder y armas. Y hubo una resistencia popular, porque se venía de luchar contra la dictadura del Shah, también ultracorrupta.

 Los ayatolás se tuvieron que emplear a fondo en una represión feroz, con crímenes sin precedentes en la historia moderna de Irán, con detenciones y torturas. Desde 1979, fecha de su instalación en Irán, el régimen islámico ha encabezado la lista de los regímenes que más han asesinado a su propio pueblo, al menos 30.000 iraníes críticos hasta hoy. Es el Estado que ejecuta a más personas por número de habitante y es el único que ejecuta a menores y el que a más mujeres mata.

Es a través de esta represión mediante la que han organizado el saqueo organizado y sistemático de todo el país. Y apenas desarrollan las fuerzas productivas ni crean puestos de trabajo. Las sanciones occidentales han creado todo un mercado negro de productos de importación, pero miembros del régimen lo controlan o sacan tajada.

Hay que recordar que, en 1979, los ayatolás tomaron el poder con ayuda de EEUU, Francia, Reino Unido y Alemania. Estamos hablando de la Guerra Fría, y de un país que tenía 1.600 km de fronteras con la URSS. Entonces, cuando la lucha popular derrocó al Shah, vinculado a EEUU, Washington buscó por todos los medios que subiera al poder cualquier otra opción que no fuera la izquierda. En concreto fue Jomeini, que llegó a Irán desde Francia, un país de la OTAN, y lo pusieron allí para secuestrar la revolución. Y ahora también lo está haciendo, ahora también está buscando alternativas de derechas para cuando sea inevitable un cambio de régimen en Irán.

 Entonces, a partir de ese momento, lo que instauran es un régimen fascista con formas teocráticas. Con un Líder Supremo, con una policía secreta, exportando militares fuera de las fronteras, a Siria, a Líbano… 

Es una oligarquía que se ha dedicado a saquear los recursos de un país que tiene enormes riquezas, con más reservas de gas que Rusia. Mientras una minoría se ha lucrado, hay partes del Kurdistán que no tienen ni agua corriente, y hay un tercio de iraníes bajo el umbral de la pobreza. Expropiaron las grandes fábricas que eran públicas, estatales, las han privatizado. Hasta los clubes de fútbol los entregaron a los generales de los Guardianes Islámicos. Y por supuesto los ayuntamientos, instituciones, organismos, empresas públicas… todo eso está en sus manos.

Mahsa Amini era una joven kurda y el Kurdistán iraní es uno de los principales focos de rebelión, como también lo es la región de Baluchistán. Hay hasta 12 minorías étnicas diferentes en Irán, que son el 60%, la mayoría de la población. Pero, aunque el vector de las nacionalidades oprimidas es un componente importante en esta revolución, no hay exigencias secesionistas, sino de una república laica y federal.

Efectivamente. Desde principios del s.XX los kurdos y los azerbaiyanos iraníes empezaron a exigir más autogobierno y una República Federal, liderados por el Partido Comunista de Irán, porque se trata de una alternativa que impulsaron los marxistas. El Shah estaba en contra y en la revolución los kurdos fueron el componente más importante en la lucha contra el régimen, pagándolo con decenas de miles de muertos y represaliados.

Pero sin dejar de exigir esa autonomía, la gran mayoría de esos grupos étnicos se consideran iraníes. Incluso después de décadas de represión, solo facciones muy minoritarias consideran que se quieren independizar de Irán.

 Y de nuevo es sorprendente cómo esas minorías étnicas se han levantado ahora, especialmente los kurdos y sobre todo Baluchistán, en la frontera con Pakistán, que están todos los días en las calles pidiendo el fin de la República Islámica. Hace pocas semanas, en un viernes sangriento, el régimen asesinó a más de 80 baluches, incluyendo seis niños. Pero esto tan cruel es como echar gasolina al fuego, porque estamos hablando de clanes y tribus: basta con que mates a uno para que miles se levanten y clamen venganza.

Las demandas de autonomía continuarán hasta que se vean cumplidas, La revolución democrática fracasará si no se resuelve justamente este aspecto, y no se avanza hacia una República Federal. Mucha gente lo ha comprendido y por eso en las protestas de Teherán se canta «Kurdistán, la luz de los ojos de Irán», que es como si en medio del franquismo en Madrid se cantara “Cataluña, os queremos”…

El régimen acusa a los manifestantes de “estar manejados por el enemigo norteamericano”. Sabiendo que lo dicen para criminalizar las protestas y justificar su sangrienta represión… ¿hay algo de verdad en ello? ¿Está Washington intentando instrumentalizar las protestas para sus propósitos… o por el contrario unos EEUU enfocados en China y Rusia, y preocupados en sus propios conflictos internos, no están aprovechando la oportunidad de intervenir con decisión en Irán?

Lo segundo, al contrario de lo que dice el régimen. Fíjate en el contexto, en lo que está pasando. Desde el momento en el que EEUU impone las sanciones contra Rusia y obliga a la UE a seguirle, los europeos comienzan a dejar de comprar petróleo ruso. En ese contexto hay que dejar que el petróleo iraní llegue a Europa para que no se congele de frío y pueda cumplir las sanciones a Moscú, y por eso -a pesar de que no se ha restablecido el Acuerdo Nuclear- Washington llega un acuerdo por debajo de la mesa con el régimen de los ayatolás, una especie de “doy para que me dés”. Irán ha empezado a exportar un millón de barriles de petróleo al día.

Esta es la razón de por qué, tanto en Washington como en Europa, están rezando a todas las vírgenes para que el régimen iraní no colapse súbitamente, al menos para que no caiga durante el invierno. Porque una eventual caída ahora tendría un impacto psicológico bestial sobre los mercados del petróleo. Y eso sin contar las cada vez más decididas huelgas de los obreros del petróleo iraníes.

 Entonces, al menos en lo inmediato, a EEUU no le interesa para nada que caiga el régimen iraní. «EEUU nos ha asegurado que no pretende cambiar el sistema», dijo con entusiasmo contenido el ministro de Asuntos Exteriores de Irán. Y también lo ha dicho a los cuatro vientos el secretario de Estado, Antony Blinken («EEUU no busca el cambio de régimen de Irán»).

Otra cosa es que EEUU sabe que al régimen iraní ya no le queda mucho, y por eso están preparando diferentes alternativas, por supuesto de derechas, para mantener la estructura económica corrupta y la estructura social reaccionaria y patriarcal, para poder ejercer su dominio sobre el país. En absoluto quieren un Irán democrático y libre de sus destinos, que se desarrolle de acuerdo a sus intereses.

 Al hilo de esto, aunque las injerencias y agresiones de Washington contra Irán son innumerables, tú misma en un reciente artículo sugieres que al imperialismo estadounidense y a sus aliados europeos tampoco les interesa el establecimiento de una democracia política y económica plena en uno de los países más ricos y estratégicos del mundo….

 Sí, sí, eso es. Si Irán es libre, con partidos políticos libres, con sindicatos y prensa independientes, con libertades y derechos democráticos para las mujeres, los obreros, las minorías, eso significa que el pueblo iraní, muy apegado a su independencia, tendrá capacidad para gestionar sus enormes recursos en función de su propio desarrollo y prosperidad. Eso es una pesadilla para EEUU. Por el contrario, le interesa una dictadura corrupta para poder controlarnos y saquear nuestros recursos naturales.

En un reciente artículo yo dije algo así como «el imperialismo es como el Señor, sus caminos son inescrutables». Las maneras del imperialismo para imponer sus intereses a nivel mundial y en cada parte del globo no siempre son a través de golpes de Estado o «revoluciones naranjas». En este caso han colocado a una teocracia fascista en un país como Irán, un gigante, que a nivel social era el más desarrollado de todo Oriente Medio, con un pueblo heroico, contestatario, que hizo tres revoluciones… Poniendo a cuatro ayatolás neandertales para que opriman a todos en nombre de Dios, ya no hace falta invadir

Imagínate que Irán fuera libre del imperialismo, que polo de poder progresista sería para Asia, para el mundo islámico. Pero tras décadas de teocracia medieval, va a costar mucho limpiar toda la basura que han metido en la cabeza de la gente, en los libros de texto, en la estructura social e ideológica. Por eso EEUU hará todo lo posible para que personas como yo sigamos en el exilio, y que la izquierda iraní no tenga espacio en el nuevo Irán que habrá de venir.

 Esta revolución ya no exige el fin de policía de la moral, sino el propio fin del régimen del 79. ¿Se agrietado el régimen hasta un punto de no retorno, hasta el punto de que los de arriba no pueden seguir dominando como hasta ahora? ¿Qué piensas que va a pasar ahora?

Efectivamente, estos ya están desmoronándose. Este régimen está cayendo, en gerundio. Necesitan un último empujón -desde fuera y desde dentro- para terminar de caer.

El régimen islámico pensaba que con Biden iban a tener mejores condiciones, que con la negociación para restablecer el Acuerdo Nuclear se iban a levantar las sanciones, y que Irán iba a convertirse en el paraíso de los inversores extranjeros. Esto no ha ocurrido porque se han opuesto, de manera combinada, tres halcones diferentes. Por un lado los halcones del sionismo israelí, por otra parte los halcones de EEUU, pero por otra parte también los propios halcones del régimen de los ayatolás, que no quieren que se levanten las sanciones, porque a través de la compraventa de artículos restringidos se están haciendo multimillonarios.

¿Qué pasa? Que Biden ha dicho que el Acuerdo Nuclear está muerto, que no va a llegar a un acuerdo que permita el levantamiento general de las sanciones, ni por supuesto la llegada de inversiones. Y esto hace que el régimen no pueda financiar sus propias estructuras, por ejemplo, a los guardianes islámicos, o a sus milicias de Basij que funcionan como bandas paramilitares fascistas. Estamos hablando de 2 o 3 millones de adictos al régimen a los que hay que financiar. Por eso, muchos de sus dirigentes superiores están sacando dinero de Irán o mandando a sus familiares al extranjero, están preparándose para abandonar el barco.

Este régimen ya no tiene remedio. Otra cosa es que la caída no va a ser inmediata y creo que tardará meses, sobre todo porque EEUU no quiere que caiga durante el invierno, y porque trabajan en una alternativa, quizá un sector de los militares.

EEUU no va a renunciar a Irán. Pero nosotros vamos a seguir luchando hasta que haya un Irán democrático, federal, laico, feminista. Es un camino muy largo y difícil, por el peso y la posición geopolítica del país, por sus recursos naturales. Pero lo que el pueblo ha empezado es imparable."                  

(Entrevista a Nazanín Armanian,

23.11.22

Volodymyr Ishchenko: las revoluciones de maidan son una reacción a la profundización de la crisis de representación política, pero reproducen e incluso intensifican la misma crisis a la que fueron una respuesta en primer lugar... Euromaidán fue una de las muchas revoluciones deficientes que combinaron repertorio y aspiraciones revolucionarias con reclamos vagamente articulados, organización laxa y liderazgo débil. Predispuestos a ser secuestrados por agentes que no representan a las masas que protestan... tanto los nacionalismos cívicos como los étnicos estaban en ascenso después de Euromaidán, tendencias tanto unificadoras como polarizadoras. No se oponían entre sí, como muchos querían creer. Estaban entrelazados y se reforzaban mutuamente... La reorganización de la sociedad civil posterior al Euromaidán (marginación de la izquierda, empoderamiento del segmento nacionalista-liberal) junto con el debilitamiento del Estado impulsaron la agenda, a menudo irrelevante y a veces impopular para la mayoría... La invasión de Ucrania es la escalada de la crisis a un mayor nivel de violencia. "El conflicto que ahora se resuelve en Ucrania con tanques, artillería y cohetes es el mismo conflicto que las porras policiales han reprimido en Bielorrusia y en la propia Rusia"... De una forma u otra, la guerra inició el final de la crisis postsoviética. O ya no habrá espacio postsoviético, o veremos la transformación hegemónica creando condiciones políticas para revoluciones sociales muy diferentes

Volodymyr Ishchenko @Volod_Ishchenko

1/ Hace 9 años Euromaidan desencadenó el último ciclo del proceso de crisis postsoviética que culminó con la invasión de Ucrania. La dinámica y los resultados de esta revolución, la violencia, el papel de la derecha y la izquierda fueron el tema principal de mis estudios estos años. Lo más importante a continuación

(9 years ago Euromaidan triggered the last cycle of the post-Soviet crisis process that culminated in the invasion of Ukraine. The dynamics and outcomes of this revolution, violence, the role of right and left were the main topic of my studies these years. Most important below)

2/ Es asombroso cuántos signos preocupantes eran evidentes incluso antes de la radicalización violenta de las protestas de Euromaidán, aunque no anticipé CUÁN desastrosamente podrían desarrollarse. No mucha gente lo hizo, especialmente entre los intelectuales.
https://lefteast.org/support-ukrainians-but-not-far-right/

(It's amazing how many worrying signs were evident even before the violent radicalization of Euromaidan protests, although I did not anticipate HOW disastrously they may develop. Not so many people did, especially among the intellectuals.)

3/ La escala de violencia no tenía precedentes en Ucrania desde la década de 1950, pero, por supuesto, palidece en comparación con lo que siguió a continuación. Muchos celebraron la diversa protesta pacífica. La ironía es que se radicalizó precisamente porque no era lo suficientemente diversa
https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/1879366520928363

(The scale of violence was unprecedented in Ukraine since the 1950s, but, of course, it pales in comparison to what followed next. Many celebrated the diverse peaceful protest. The irony is that it radicalized precisely because it was not diverse enough)

4/ El papel de la extrema derecha en Euromaidan solía ser un tema muy debatido. De hecho, teníamos una estimación sistemática de sus actividades. Su intensidad e impacto en la radicalización superó con creces la proporción de nacionalistas radicales entre los manifestantes.
https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/23745118.2016.1154646

(The far right's role in Euromaidan used to be a highly debated topic. In fact, we had a systematic estimation of their activities. Their intensity and impact on radicalization by far exceeded the proportion of radical nationalists among the protesters)


5/ La prueba crucial para el papel de las vanguardias radicales la proporcionó el levantamiento bielorruso hace seis años. No se produjo ninguna radicalización significativa a pesar de la represión aún más brutal.
https://lefteast.org/ukraine-comparison-notes-on-belorus/

(The crucial test for the role of the radical vanguards was provided by the Belarusian uprising six years ago. No significant radicalization happened despite the even more brutal repression)

6/ Francamente, ni siquiera creo que el papel de la extrema derecha en Euromaidan siga siendo un tema controvertido. Incluso algunos de los eruditos que no estuvieron de acuerdo con nosotros anteriormente han citado nuestros datos con aprobación.
https://voxukraine.org/en/denial-of-the-obvious-far-right-in-maidan-protests-and-their-danger-today/

(Frankly, I don't even think that the far right's role in Euromaidan is a controversial topic anymore. Even some of the scholars who disagreed with us before have cited our data approvingly)

7/ Irónicamente, algunos quieren creer que la izquierda marginalmente presente jugó un papel aún mayor que la extrema derecha. De hecho, la mayor parte de la izquierda en Ucrania apoyó al lado opuesto (y sufrió consecuencias desastrosas)
https://www.academia.edu/20445056/The_Ukrainian_Left_during_and_after_the_Maidan_Protests

( Ironically, some want to believe that the marginally present left played an even greater role than the far right. In fact, most of the left in Ukraine supported the opposite side (and suffered disastrous consequences)

8/ Por supuesto, las actividades de los pequeños y mal organizados nuevos grupos de izquierda tuvieron más impacto en su giro a la derecha que en cualquier desarrollo significativo en Euromaidán.
https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/14747731.2020.1722495

(Of course, the activities of the small and poorly organized new left groups had more impact on their shift to the right than on any significant developments in Euromaidan)

9/ La reorganización de la sociedad civil posterior al Euromaidán (marginación de la izquierda, empoderamiento del segmento nacionalista-liberal) junto con el debilitamiento del Estado impulsaron la agenda, a menudo irrelevante y a veces impopular para la mayoría.
https://www.ponarseurasia.org/nationalist-radicalization-trends-in-post-euromaidan-ukraine/

( Post-Euromaidan reshuffling of the civil society - marginalization of the left, empowerment of the nationalist-liberal segment - together with weakening of the state pushed forward the agenda, often irrelevant and sometimes unpopular for the majority)

10/ En relación con esto, tanto los nacionalismos cívicos como los étnicos estaban en ascenso después de Euromaidán, tendencias tanto unificadoras como polarizadoras. No se oponían entre sí, como muchos querían creer. Estaban entrelazados y se reforzaban mutuamente.
https://www.tandfonline.com/doi/citedby/10.1080/1060586X.2020.1753460

( Related to this, both civic and ethnic nationalisms were on the rise post-Euromaidan, both unifying and polarizing trends. They were not opposed to each other, as many wanted to believe. They were intertwined and mutually reinforcing each other.)

11/ Euromaidán fue una de las muchas revoluciones deficientes que combinaron repertorio y aspiraciones revolucionarias con reclamos vagamente articulados, organización laxa y liderazgo débil. Predispuestos a ser secuestrados por agentes que no representan a las masas que protestan.
https://www.ponarseurasia.org/how-maidan-revolutions-reproduce-and-intensify-the-post-soviet-crisis-of-political-representation/

( Euromaidan was one of the many deficient revolutions combining revolutionary repertoire and aspirations with vaguely articulated claims, loose organization, and weak leadership. Predisposed to be hijacked by agents not representing the protesting masses.)

12/ Estas revoluciones de maidan son una reacción a la profundización de la crisis de representación política (o crisis de hegemonía), pero reproducen e incluso intensifican la misma crisis a la que fueron una respuesta en primer lugar.
https://lefteast.org/ukraine-in-the-vicious-circle-of-the-post-soviet-crisis-of-hegemony/

(These maidan revolutions are a reaction to the deepening crisis of political representation (or hegemony crisis), but they reproduce and even intensify the very crisis they were a response to in the first place.)


13/ La invasión de Ucrania es la escalada de la crisis a un mayor nivel de violencia. "El conflicto que ahora se resuelve en Ucrania con tanques, artillería y cohetes es el mismo conflicto que las porras policiales han reprimido en Bielorrusia y en la propia Rusia".
https://jacobin.com/2022/10/russia-ukraine-war-explanation-class-conflict

(The invasion of Ukraine is the escalation of the crisis on a higher level of violence. "The conflict now being resolved in Ukraine by tanks, artillery, and rockets is the same conflict that police batons have suppressed in Belarus and Russia itself.")

14/ De una forma u otra, la guerra inició el final de la crisis postsoviética. O ya no habrá espacio postsoviético, o veremos la transformación hegemónica creando condiciones políticas para revoluciones sociales muy diferentes.
https://www.theparliamentmagazine.eu/news/article/russias-war-in-ukraine-may-finally-end-the-postsoviet-condition

(One way or another, the war started the end of the post-Soviet crisis. Either there won't be post-Soviet space anymore, or we'll see the hegemonic transformation creating political conditions for very different, social revolutions.)


10:21 p. m. · 21 nov. 2022
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17.12.21

Los hijos de esta clase media, a pesar de tener una formación que sus padres y abuelos no tuvieron, están malpagados y con trabajos de peor calidad. Con esta situación probablemente nunca lleguen a ser la clase media que sí fueron sus padres y pasen a ser clase baja, y una clase baja mayoritaria, con todo lo que eso significa de carga social y germen de una posible revolución social en el conjunto de Europa... España, ¿qué fortalezas y debilidades presenta frente a este momento? La principal fortaleza es el pueblo español. Lo he vivido en todo el mundo y en las operaciones de paz en las que ha participado España. Tenemos una capacidad de adaptación, de flexibilidad y de trabajo, de originalidad, una capacidad de superar obstáculos que muy pocos países tienen

 "Pedro Baños (León 1960) es coronel del Ejército de Tierra en situación de reserva y analista geopolítico. Ha sido jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo y ha participado en tres misiones en Bosnia-Herzegovina. Baños es autor de libros como “Así se domina el mundo” y “El dominio mundial. Elementos del poder y claves geopolíticas” y uno de los expertos más solicitados en geopolítica, defensa, seguridad y relaciones internacionales. (...)

El reto de la Unión Europea en este momento es mayúsculo. ¿Qué camino debe tomar para fortalecer la unión?

En las últimas encuestas había una mayoría de la población que empezaba a dudar de los beneficios de la UE, que está relacionado con un descreimiento de la democracia. De momento, la UE se muestra incapaz de convertir esta crisis en una verdadera oportunidad para reforzarse y potenciar esa unidad, que sería algo esencial. Vemos que no somos capaces de ponernos de acuerdo, ni siquiera con rapidez, en casos estructurales como es el coronavirus.

 Vemos como cada país trata de obtener ventaja en lugar de encontrar una acción conjunta y decidida. La deuda que la UE nos acaba de dar no es dinero que sale de un pozo mágico sino un dinero que vamos a tener de devolver con todo lo que eso significa, sobre todo a países que ya estaban sobreendeudados. (...)

¿Las clases medias van a sufrir más en esta crisis?

Las clases medias ya estaba debilitadas. Uno de los problemas era que la clase media en Europa se estaba empobreciendo. Los hijos de esta clase media, a pesar de tener una formación que sus padres y abuelos no tuvieron, están malpagados y con trabajos de peor calidad. Con esta situación probablemente nunca lleguen a ser la clase media que sí fueron sus padres y pasen a ser clase baja, y una clase baja mayoritaria, con todo lo que eso significa de carga social y germen de una posible revolución social en el conjunto de Europa. 

Estamos en una situación muy delicada y ojalá nuestros políticos adopten las medidas más sabias que beneficien al conjunto de la población. Habrá algunos que se aprovechen. En situaciones de crisis siempre se han hecho las grandes fortunas, pero solo por parte de unos especuladores que obtienen beneficios a costa del resto de la sociedad.

¿El sistema de la globalización está mutando?

El proceso de globalización que comienza en 1944, y que básicamente es un proceso económico, fue creado por EE UU en Bretton Woods, pero es verdad que China había intentado crear una neoglobalización que les beneficiara a ellos. No sabemos qué va a generar esta situación pero algo va a cambiar. 

O bien acelerará el proceso de neoglobalización que beneficia a China o bien continuará como estábamos pero de una forma diferente. Por ejemplo, esto va a llevar a muchos países a plantearse esa deslocalización que ha perjudicado tanto en algunos casos a las economías nacionales, incluso a sectores muy tecnológicos, eso hará que muchos países vuelvan a pensar en potenciar las economías nacionales. Estaríamos hablando, por tanto, de un retorno a las soberanías nacionales en contra de esa globalización desaforada que habíamos vivido.

 España, ¿qué fortalezas y debilidades presenta frente a este momento?

 La principal fortaleza es el pueblo español. Lo he vivido en todo el mundo y en las operaciones de paz en las que ha participado España. Tenemos una capacidad de adaptación, de flexibilidad y de trabajo, de originalidad, una capacidad de superar obstáculos que muy pocos países tienen. Sobre el aspecto negativo hay que referirse a los datos. En 2008, cuando surge la crisis, el Estado tenía las arcas llenas. 

Entonces había un 8% de paro y ahora estábamos en casi un 14%, pero con un 30% de paro juvenil. Un tercio de los contratos eran temporales hasta hace nada, y probablemente no se vuelvan a recuperar, al menos no en mucho tiempo. Lo que está pasando fuera también nos afectará debido a la presencia de multinacionales en otros lugares, como en Latinoamérica. Pero yo tengo una gran confianza en el pueblo español, sabremos salir de ésta.

Se dice que países asiáticos están enfrentando mejor la crisis sanitaria porque poseen un espíritu colectivo y social más grande. ¿Eso no va con España?

 Existe en esos países una disciplina social que nos es ajena. En España tenemos por definición un espíritu anárquico, parece que siempre nos complace contravenir las normas o las directrices del poder. En cambio hay otros países y otras ideosincrasias de pueblos que se someten mucho más al poder, que lo que buscan es un poder fuerte. Son visiones del mundo muy diferentes. En España tenemos una gran suerte porque funciona el apoyo familiar, el concepto de familia, que no hay en otros países europeos. Sabemos que eso nos ayudó mucho a salir en otras crisis, como la de 2008, y creo que nos va a ayudar a salir ahora adelante."                     

(Entrevista al coronel y analista geopolítico Pedro Baños, Goyo G. Maestro, La Razón, 29/03/20)

10.3.20

El dato fundamental no es que haya menos gente en las manifestaciones sindicales, sino que desde 2014, la temperatura social no ha dejado de subir en Francia. La pregunta fundamental es si el enfado de base, latente o manifiesto, acabará explotando...

"La huelga francesa contra la involución que el Presidente Macron anima, ahora en el sistema de jubilación, languidece. Llevamos más de diez semanas de protestas y necesariamente la capacidad huelguística remite. Menos paros y menos gente en las manifestaciones sindicales. 

 Pero, ¿cómo leer este hecho? Seguramente en el gobierno, en el Elíseo y en general en el ámbito de los dominadores, eso se lee con alivio. Recuerdan lo ocurrido con anteriores protestas, la Nuit debut o el movimiento contra la reforma (involución) laboral durante la presidencia de François Hollande, y deducen que también ahora la protesta se desinfla. ¿Derrota? ¿Resignación? No quisiera tomar los deseos por realidad, pero no creo que en el Elíseo tengan motivos para tranquilizarse.

 ¿Pasar página y seguir con lo suyo, concentrándose, por ejemplo, en las próximas e intrascendentes elecciones municipales, cuando da la impresión de que la olla sigue cociendo a fuego lento la sustancia del descontento?

Hay menos gente en la calle, sí, pero las encuestas confirman que la oposición a la involución del sistema de pensiones, uno de los pilares del consenso social elaborado en la posguerra, no disminuye, sino aumenta. Un 67% pide un referéndum sobre la cuestión y hasta el Consejo de Estado ha criticado, “la falsa promesa de un régimen (de pensiones) universal” que vende Macron.

 La inusitada violencia policial que centenares de miles de ciudadanos ha sufrido u observado en directo, ha acabado siendo tematizada hasta por los medios de comunicación del establishment, mayormente controlados por la oligarquía financiera y los superricos. Se discute que es más conveniente, si el lema habitual de “Todo el mundo detesta a la policía”, u otro del tipo, “¡compañero policía, únete!” (De hecho el gobierno ha pactado un régimen de pensiones especial para los policías, por si acaso).


El dato fundamental no es que haya menos gente en las manifestaciones sindicales, sino que desde 2014, la temperatura social no ha dejado de subir en Francia. La pregunta fundamental es si el enfado de base, latente o manifiesto, acabará explotando. Si la gente que está enojada dará un paso más para convertir lo latente y pasivo en una explosión social activa y enérgica. Los sindicatos, pensados para negociar, no sirven en una situación en la que el poder no tiene nada que negociar.

Es obvio que no hay marco de negociación. El neoliberalismo consiste precisamente en la ruptura de los consensos sociales de posguerra. Y eso no tiene una solución electoral. Solo se puede cambiar por la fuerza.  (...)

¿por la fuerza? Pero ¿Quién está dispuesto en nuestras sociedades modernas, donde casi todo el mundo tiene algo que perder, a dar la cara, a arriesgarse a ser detenido, encarcelado y juzgado por violar la ley que defiende el orden establecido y sus instituciones cuya violencia es extrema cuando se plantea su cuestionamiento? ¿Quien no teme la violencia? Yo, desde luego no estoy dispuesto a tomar por asalto una comisaría, pongamos por caso. 

Tengo mucho que perder y nunca lo haría. ¿Nunca? Hombre, si a mi lado hubieran 100.000 personas unidas en ese propósito, ya no sería una cuestión personal. Ni siquiera sería un negocio arriesgado. Así fue como se tomaron por asalto las comisarías de la odiada y corrupta policía en El Cairo, aunque luego el asunto acabara como el rosario de la aurora. La conciencia de la debilidad es lo que fundamenta el miedo, pero ¿qué pasa cuando el enfado estalla, se hace masivo y hegemónico y el orden establecido se hunde como un castillo de naipes. (...)

En definitiva, ¿es una revolución impensable? ¿Es imaginable un cambio social fundamental en la estructura de poder y en la organización de la sociedad, impuesto por la fuerza de una mayoría convencida de que no hay solución institucional posible para los acuciantes problemas que padece? ¿Es deseable?  

(...) pero en el run-run de su descontento y ante la evidencia de que no hay negociación posible ni salida electoral que ponga fin a la involución en curso, es lógico que toda esa ideología se replantee. Y eso está ocurriendo en Francia. ¿Es significativo? Habrá que ver.  (...)

Pensar lo impensable supone abrirse a escenarios como el de una población vieja radicalizada en Europa por el deterioro/abolición de las pensiones actualmente en curso. Es el momento de los yayoflautas: “Viejos bien conservados por los progresos de la ciencia, ¿se dejarán desposeer, o se sumarán a los jóvenes estigmatizados y sin futuro de la periferia urbana?”, se preguntaba Serna.

 ¿Una revolución europea contra la UE neoliberal sin que exista pueblo europeo? “Tampoco existía el pueblo francés en 1789. Lo inventaron”, decía Serna. Solo la imaginación, la audacia y el sueño permiten tantear y anticipar lo que por definición es siempre inesperado."              (Rafael Poch, blog, 20/02/20)

20.4.17

Hace falta primero un lugar en el que se deben reunir todas las categorías sociales. Y cuando vienen las mujeres es la revolución...

"(...) En Argelia ya en 1988 había jóvenes marginales que salieron a la calle. Jóvenes sin oficio, sin vínculos sociales, que no representaban más que una marginalidad enfurecida. El Ejército disparó contra ellos. Hubo 500 muertos. 

Y nos dimos cuenta de que en las universidades había un movimiento incipiente para apoyar la revuelta de los jóvenes. Si los universitarios se hubiesen unido a los jóvenes de la calle… En Historia no se puede decir “si”, eso no existe. 

Lo que pasó es que cuando la Universidad se organiza para unirse a la calle, el poder argelino emprende una reforma fundamental y pone fin al partido único. Así siega la hierba bajo los pies de los manifestantes, que vuelven a la universidad y se dicen: Hemos ganado.

Después vinieron las elecciones, la victoria de Frente Islámico, el golpe de 1991, la guerra civil… y seguimos ahí. ¿Por qué en Túnez sí hubo revolución?

La primera virtud de la revolución es reconstituir lo que podemos llamar un pueblo. Que se compone de todas las clases sociales. En Túnez, en Sidi Bouzid, donde hubo esa inmolación por el fuego, al principio nadie se movía. 

Yo estaba en Túnez ese día, y dije a mis amigos, que eran el corazón de la resistencia contra [el dictador Zine El Abidine] Ben Ali, mujeres y hombres a los que daban palizas en la calle… ¿habéis oído que ha pasado algo grave en Sidi Bouzid? Y me dijeron: Pero si todos los días pasa algo grave. Pero resulta que ese día era diferente.

¿Qué era diferente?

Cuando vimos la primera imagen fuerte, todos los abogados, en sus trajes, salieron a la calle a apoyar a los jóvenes de Sidi Bouzid. Ahí se desencadenó algo. Mis amigos militantes no lo pudieron prever. Ningún intelectual lo preveía. 

Porque lo que se expresó en Túnez era un pensamiento nuevo, que no había salido de nuestro ‘background’ poscolonial, es decir de todo el trabajo de reflexión, de resistencia contra el régimen autoritario, militar, contra la religión, para instaurar la democracia, con un discurso que ya era viejo.

Porque resistencia contra el régimen ya lo había de antes, claro.

En los países árabes, es decir todo ese mundo, me entiendes, se instalaron regímenes autoritarios tras la independencia, y durante unos cincuenta años hubo movimientos de resistencia en estos países. Violentos o no, pero de resistencia. Y no solo como en Egipto con los Hermanos Musulmanes: hubo resistencia democrática, de mujeres, de intelectuales.

Pero el discurso en Túnez fue nuevo, dijo. ¿Qué cambió?

Los jóvenes que se rebelaron, que llevaron a cabo la revolución de Túnez, no dijeron: nos rebelamos por ser demócratas, por ser feministas, por la democracia directa o indirecta… todo ese vocabulario que teníamos.

 La revolución es de entrada decir No al poder que hay. Sin explicación ninguna. Si no dices No al poder que hay, sin pedir nada más, no hay revolución. Eso es lo inquietante. Porque la revolución siempre se abre hacia lo desconocido. Lleva a la persona a lo desconocido, no hacia un régimen. No es un cambio de régimen, es un cambio de naturaleza. Y eso en Argelia no ha pasado, y en Túnez sí.

Y luego llegaron los islamistas, algunas del exilio como Rached Ghannouchi, y se hicieron fuertes.

Antes de las elecciones, estaba en una conferencia con la respetada activista Khadija Cherif. Le dije: Khadija, si pasa lo mismo que en Argelia ¿qué haríais? Me respondió: Jamás anularemos las elecciones. Lucharemos dentro del marco de la democracia. Y lo que es impresionante es que la sociedad tunecina estaba estructurada para acometer la primera etapa de la democracia. Hoy se ve que eso era más difícil de lo que se pensaba. Pero eso no quiere decir que se haya perdido.

¿Y en Egipto? Parte el dictador, hay elecciones, los islamistas llegan al poder, se les deja gobernar… y llega el golpe.

En Egipto, a los islamistas los quieren sacar de la sociedad. Y así los convierten en víctimas y mártires. En lugar de ponerlos ante la responsabilidad de gobernar y de fracasar, y que los echara la sociedad por gobernar mal, como pasó en Túnez. Ahí, el partido Ennahda participó en el poder y perdieron después, porque demostraron que no saben gobernar, y sobre todo mostraron su rostro. La sociedad se movilizó, y está bien. En Egipto, la utopía islamista renace, y más fuerte que antes.

Gran parte de Egipto respaldó el golpe militar de Abdelfatah Sisi por oposición al islamismo.

Como en Argelia. También la sociedad argelina pedía a los militares tomar el poder [en 1991].

¿Porque pensaban que los islamistas son peores que la dictadura?

Sí, eso pensaban. Pero ahora se analiza: era un juego de los militares para dar miedo a la población, porque no querían la democracia. Hicieron lo posible para crear una situación en la que los argelinos dijeran: o los islamistas o los militares. Hicieron todo lo que pudieron para destrozar el movimiento democrático que había en medio. 

Era una estrategia magistral, magnífica, ofrecer este tipo de elección a los argelinos. Y los argelinos tenían miedo; yo también tengo miedo a los islamistas. Pero yo y mi partido político, el Front des Forces Socialistes (FFS), no estábamos a favor de anular las elecciones. Y hoy vemos que anular las elecciones era lo peor que se pudo hacer.

El drama fue inmenso, desde luego.

Sí: hubo 200.000 muertos. Y fue el fin de la democracia. Porque cuando el poder retoma el poder, primero ataca a los islamistas, pero luego ataca a los demás. Mientras atacaba a los islamistas, hubo quien dijo que era el primer golpe de Estado feminista del mundo. Porque los militares tomaron el poder en 1991 y no hicieron ninguna ley a favor de las mujeres.

 Dijeron que era contra los islamistas y especialmente contra la charia, pero no hicieron nada para darle credibilidad. ¿Por qué no hacían leyes de igualdad, para favorecer a las mujeres, la democracia? Decretaron un estado de emergencia que duró hasta 2010, 2014….

Tengo la sensación de que el partido islamista FIS ganó la guerra civil con 20 años de retraso.

Perdió la guerra política. En Argelia mataron políticamente a los islamistas y luego los invitaron a las esferas económicas y políticas. Les dan su lugar en la sociedad, se les da todo lo que piden: el estatus de la mujer, la pausa de oración, los cafés, se cierran cafés que sirven alcohol… Para hacer callar al FIS le dan lo que quiera en la sociedad civil.

La ley argelina respecto a las mujeres es aún peor que la marroquí en este sentido, más islamista.

No vale la pena comparar con Marruecos. El único país que realmente ha dado un paso importante es Túnez.    (...)

Túnez c’est different, como si dijéramos. ¿Cómo se explica?

Por dos factores: uno, que la sociedad civil tunecina nunca fue destruida por el régimen, ni por el colonial, ni por el independiente, el poscolonial, que siempre se alimentó de ella misma, y que ha dado a grandes pensadores e intelectuales. 

Y dos, que esta sociedad tenía algo que defender en materia de igualdad en derechos humanos. Eso es lo que ha permitido salvar la democracia en Túnez. Evidentemente, si los militares hubiesen tomado el poder cuando los islamistas ganaron, como en Egipto, estaríamos en la misma situación, que es peligrosa.  (...)

El poder siempre parece arreglarse con los islamistas.

Sí. Nasser hizo lo mismo, Sadat hizo lo mismo…

¿Nasser también?

Sí, es él quien empezó, todos han hecho lo mismo. Ben Ali no pudo porque en el plano internacional estaba ahí para defender oficialmente a las mujeres. Pero en los últimos tiempos, su yerno [Mohamed Sakhr El Materi] abrió una radio islamista [Zitouna], un banco islamista… en la última época de su vida se convirtió en islamista.

Volvemos a las mujeres… ¿es el contrapunto siempre?

Lo que me interesa es ver cómo las mujeres han sido moneda de cambio entre los movimientos islamistas y el poder militar, el poder de facto.

Entre los islamistas también hay muchas mujeres.

No todas las mujeres son feministas. Entre los partidos fascistas hay muchos hombres. No te rías.

No me río. Pero hablamos de mujeres frente a islamistas, un grupo que también incluye a mujeres.

Cuando los demócratas toman el poder, lo toman contra hombres que están contra la democracia. Y no está bien ¿no? Imponer la democracia a hombres que no la quieren. Y querer imponer la igualdad a mujeres que no la quieren, no está bien ¿verdad?

No he dicho nada de eso.

¿Crees que en España todas las mujeres son feministas? No me gusta nada cuando discuto de feminismo que me saquen a las mujeres que llevan el velo y están contra el feminismo. Claro que están contra el feminismo. 

Pero no tienen ningún derecho sobre mis derechos. Siempre que se trate de mujeres, se contrapone a las mujeres que no quieren el feminismo con las mujeres feministas. Cuando se habla de democracia, jamás se contrapone a los hombres que no quieren la democracia a los hombres que sí la quieren.  (...)

En los países musulmanes también hay quien busca protección en el propio Corán.

¿Por qué las mujeres veladas van con los islamistas? Porque les dan seguridad. En Argelia hay muchas mujeres en los movimientos islamistas. Si en un país el Corán te da más derechos que el país ¡estás con el Corán! Si la moral religiosa representa una manera de protegerse, estás a favor de la moral religiosa.

 En una situación catastrófica… Las mujeres islamistas, al principio, han encontrado en el islam derechos, se han visto respetadas. La sociedad argelina es peor que el islam. Es peor. Y dicen: Debes respetarme. Está en el Corán.

¿Y a dónde lleva eso?

¡No lleva a ninguna parte! Es lo que digo a las chicas jóvenes que se ponen el velo para poder salir a la calle. Vale, os veláis para poder salir, pero ¿para ir a dónde?

Parece una forma de adaptarse en lugar de rebelarse. ¿No valen los pequeños avances?

Sé que la ley reformadora que hace avanzar las cosas en pequeños pasos es muy importante, pero llega un momento en el hay que dar un salto, y si no se da el salto, no se llega a ninguna parte. El nivel de educación de las mujeres de Arabia Saudí es muy elevado. Su nivel económico es altísimo. Son mujeres empresarias, ricas. ¿Tienen lo que quieren? ¿Hay ahí un modelo que nos echa una mano, para que hagamos como ellas? No. No es el modelo que yo eligiría.  (...)

¿Y no se puede trabajar desde dentro de ese modelo religioso, reformando las normas, como piden algunas?

El modelo religioso no ha podido acompañar a las mujeres en ningún país del mundo hasta el final de la idea de la independencia y la igualdad. Hizo falta la ruptura, la revolución contra la Iglesia, para que la Iglesia se abra y que pueda haber feministas católicas.

 Porque el trabajo lo habían hecho las otras. La Iglesia católica, si tu la dejas hacer, querrá recuperar todo. Son los movimientos feministas los que han frenado a la Iglesia católica, no son las feministas católicas sino las feministas laicas. Y hoy se puede ser católica y feminista, sin problema. Porque las laicas llevan el combate.

¿No nos vale, pues, el ‘islam moderado’?

No necesitamos un islam moderado sino un islam valiente. Las mujeres y hombres que se quieren identificar como musulmanes – yo no: no quiero identificarme como musulmana aunque sea de familia musulmana, yo soy argelina ¿vale? – deben hacer un trabajo. 

La libertad no es elegir entre el velo y no llevar velo sino elegir algo distinto. Si eres musulmán, si llegas a la religión por tu libertad de conciencia no es lo mismo que si es porque tu padre es musulmán y tú respetas, tú obedeces al islam.  (...)

Lo que hace falta es una revolución interior. Coges los textos de Mohamed Arkoun, de [Rachid] Benzine, y son grandiosos, pero no han arraigado. Por eso, como feministas laicas, cuando se creó en Estados Unidos y Asia el movimiento Sisters in Islam, dijimos que tal vez fuese una solución, porque nosotras fracasamos; tal vez había que reivindicar la identidad islámica para combatir la desigualdad.

¿Lo que ahora se conoce como feministas islámicas?

No son las feministas islámicas. Ellas dicen: Somos musulmanas y queremos la igualdad. Mientras que las feministas islámicas dicen: Somos musulmanas, respetamos el islam, y en el islam está la igualdad, pero ponen la frontera de esta igualdad en el islam. Investigan, pero en cuanto el islam habla de la herencia, no la cuestionan. No cuestionan la poligamia. Hay mucho que no cuestionan.  (...)

La vía de Sisters in Islam ¿puede funcionar para hacer cambios profundos?

Pensábamos que quizás fuera la solución, luego reflexionamos: La piedra angular del feminismo intelectual es la deconstrucción de la condición de la mujer formada a través de la religión y el patriarcado. Y esta deconstrucción no se puede emprender desde dentro de la esfera religiosa. Hay que salir de ella. En la cuestión de igualdad y libertad hay un vocabulario que no se encuentra en los textos religiosos. Puedes encontrar la caridad, la complementaridad, la equidad…

 La palabra igualdad no les entra en la cabeza a los islamistas. En la conferencia de El Cairo sobre salud pública en 1995, ellos ganaron. ‘Ellos’ quiere decir el Vaticano, Irán, los países católicos conservadores, Argentina estaba en el grupo, yo los vi reunirse. Ganaron porque consiguieron eliminar del vocabulario de Naciones Unidas la palabra igualdad y la reemplazaron por equidad.  (...)

¿Tiene esperanzas?

Recuerdo un refrán que me sirve de guía. Es el título de un filme alemán y dice: En caso de gran peligro, el camino de enmedio lleva directamente a la muerte. Y estamos en esa situación. Necesitamos una ruptura. Necesitamos dar pasos fuertes. 

Porque en el otro bando nos afronta un enemigo que tiene una imagen muy fuerte, que tiene unidad, que tiene un proyecto. Si no tenemos unidad, no tenemos proyecto, no damos pasos fuertes, ¡nos comen! ¡Acaban con nosotras!"          (Entrevista a Wassyla Tamzaly , escritora, funcionaria internacional y feminista argelina, autora entre otros del libro "Mi tierra argelina". Sin Permiso, 28/03/17,

23.2.11

"Los Hermanos Musulmanes, como los militares, aceptan la hegemonía de los EEUU en la región y la paz con Israel en los términos actuales"

"El Egipto de Nasser disponía de un sistema económico y social ciertamente criticable, pero coherente. Nasser apostó por la industrialización para salir de la especialización internacional colonial, que confinaba al país en la tarea de exportar algodón.

Ese sistema logró asegurar una buena distribución de los ingresos a favor de las clases medias, pero sin pauperizar a las calases populares.

Esta página de la historia egipcia pasó como consecuencia de las agresiones militares de 1956 y 1967, que movilizaron a Israel. Sadat y más aún Mubarak han trabajado para el desmantelamiento del sistema productivo egipcio, substituyéndolo por un sistema de todo punto incoherente, fundado exclusivamente en la búsqueda de rentabilidad.

Las tasas de crecimiento egipcias, supuestamente altas e invariablemente celebradas desde hace 30 años por el Banco Mundial, carecen totalmente de significado. Es polvo en los ojos. El crecimiento egipcio es muy vulnerable, dependiente del mercado exterior y del flujo de capitales petroleros procedentes de los países rentistas del Golfo.

Con la crisis del sistema mundial, esa vulnerabilidad se ha manifestado con un brutal estancamiento. Aquel crecimiento vino acompañado de un increíble incremento de las desigualdades y de un desempleo espantoso que castiga a la mayoría de los jóvenes.

Una situación verdaderamente explosiva, que ha terminado por estallar. Lo que a partir de ahora, y más allá de las iniciales reivindicaciones de finalización del régimen e instauración de las libertades públicas, va a significar una batalla política." (...)

Los Hermanos Musulmanes nunca han sido moderados. No se trata de un movimiento religioso, sino de un movimiento político que se sirve de la religión. Desde su fundación, en 1920, por los británicos y por la monarquía, ese movimiento ha desempeñado un papel activo de agente anticomunista, antiprogresista, antidemocrático. Es la razón de ser de los Hermanos Musulmanes, y la reivindican.

Declaran abiertamente: si ganan unas elecciones, serán las últimas, porque el régimen electoral sería un régimen occidental importado, contrario a la naturaleza islámica. En ese aspecto, no han cambiado nada. En realidad, el Islam político ha sido siempre sostenido por los EEUU. Durante la guerra contra la Unión Soviética, los EEUU presentaban a los talibanes afganos como a héroes de la libertad.

Cuando los talibanes cerraron las escuelas para chicas que habían creado los comunistas afganos, ¡no faltaron en los EEUU movimientos feministas que explicaban que había que respetar las "tradiciones" de ese país! Eso revela un doble juego: por un lado, el apoyo; por el otro, la instrumentalización de los excesos característicos de los fundamentalistas para alimentar el rechazo de los inmigrados y justificar las agresiones militares.

Conformado a esa estrategia, el régimen de Mubarak jamás luchó contra el Islam político. Al contrario: lo que hizo fue integrarlo a su sistema político.

¿Podría decirse que Mubarak ha subcontratado la sociedad egipcia a los Hermanos Musulmanes?

¡Absolutamente! Les ha confiado tres instituciones fundamentales: la justicia, la educación y la televisión. Pero el régimen militar quiere conservar para sí mismo la dirección, reivindicada asimismo por los Hermanos Musulmanes.

Los EEUU utilizan ese conflicto menor en el seno de la alianza entre militares e islamistas para asegurarse la docilidad de unos y otros.

Lo esencial es que todos aceptan el capitalismo tal cual es. Los Hermanos Musulmanes jamás han pensado seriamente en cambiar las cosas. Por lo demás, durante las grandes huelgas obreras de 2007-2008, sus parlamentarios votaron con el gobierno contra los huelguistas.

Frente a las luchas de los campesinos expulsados de sus tierras por los grandes propietarios rentistas, los Hermanos Musulmanes toman partido contra el movimiento campesino. Para ellos, la propiedad privada, la libre empresa y el beneficio son cosas sagradas.

¿Y qué perspectivas tienen para el conjunto del Oriente Medio?

Unas perspectivas harto dóciles. Los Hermanos Musulmanes, como los militares, aceptan la hegemonía de los EEUU en la región y la paz con Israel en los términos actuales. Unos y otros hacen gala de esta complacencia que permite a Israel proseguir la colonización de lo que resta de Palestina." (Sin Permiso, 13/02/2011, citando a ' La revolución popular en Egipto'. Entrevista Samir Amin)