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1.10.25

El Banco de España puede ayudar a pinchar la burbuja especulativa limitando al 50% del valor de tasación el crédito hipotecario para comprar segundas viviendas destinadas a la inversión y aumentar para estos créditos los requerimientos de capital (Carlos Martín Urriza)

 "El Banco de España (BdE) no le puede volver a fallar a la sociedad española. Su credibilidad quedó dañada por haber negado la anterior burbuja inmobiliaria, algo muy grave, equivalente a que Sanidad hubiera negado la pandemia. También por su incapacidad para gestionar la crisis bancaria que siguió a su estallido, lo que encareció la factura del rescate bancario y el sufrimiento de las personas que perdieron su casa y su trabajo. Y todo ello sin que ningún directivo del banco asumiese o reconociese ninguna responsabilidad.

Hoy, con los precios de la vivienda nuevamente en niveles de burbuja, la institución tiene la obligación de actuar antes de que sea demasiado tarde. El BdE tiene dos competencias singulares: evitar las distorsiones en los precios locales y velar por la salud de la banca española. Aunque los grandes bancos estén bajo supervisión europea, su rescate sigue sufragándolo el contribuyente español mientras la garantía de depósitos dependa de cada Estado.

Sin embargo, durante la pasada crisis inflacionaria, el BdE se limitó a respaldar la política restrictiva del BCE, sin investigar las causas del aumento de precios ni el incremento de los márgenes empresariales en España, que reflejaban un crecimiento de los precios por encima de los costes. Una "inflación de beneficios" resultado de la baja competencia entre empresas. Tampoco ha detectado déficit de competencia en el altamente concentrado sector bancario donde incluso promueve las fusiones, ni en el precio de los alimentos, que subieron como un cohete, para caer ahora como una pluma, a pesar de que los costes de la energía y las materias primas que los impulsaron se han relajado.

Más alarmantes aún son los precios reales de la vivienda que, ajustados por el poder adquisitivo de los salarios, se sitúan en muchas ciudades en niveles comparables a los de la burbuja anterior. Hace tiempo que los precios dejaron de estar relacionados con la renta de los hogares y sus posibilidades de endeudamiento, lo que evidencia una creciente componente especulativa en la compra de viviendas para hacer negocio con los alquileres, el turismo o revender con plusvalías.

Una parte de esta espiral especulativa está financiada con crédito bancario. El 56% de las hipotecas tienen como finalidad comprar una segunda vivienda para invertir. Otra parte procede de la economía sumergida. Hay una entrada masiva al país de billetes de alta denominación procedentes del exterior que se blanquean a través de negocios pantalla, se incorporan al sistema bancario y acaban en el sector inmobiliario. Por este motivo, un tercio de las compras de viviendas se paga al contado, el colectivo de compradores más dinámico es el de extranjeros no residentes y el volumen de compraventas es similar al de la anterior burbuja.

Las familias trabajadoras asisten atónitas al hecho de que ya no pueden vivir en las ciudades que hacen funcionar porque alguien ha permitido que un bien básico como la vivienda se convierta en pasto de la especulación. Ver esto que está delante de nuestros ojos no requiere de un gran esfuerzo, por mucho que algunos expertos se empeñen en explicarnos que no es así y que "¿a quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?"

El BdE puede ayudar a pinchar la burbuja especulativa limitando al 50% del valor de tasación el crédito hipotecario para comprar segundas viviendas destinadas a la inversión y aumentar para estos créditos los requerimientos de capital. También puede y debe investigar los negocios que ingresan en sucursales bancarias billetes de alto valor no justificados por su actividad y reportarlo al organismo antiblanqueo. España no puede permitirse otra crisis como la de hace quince años y el BdE, tras sus errores del pasado, no tiene margen para equivocarse."                (Carlos Martín Urriza  , El Confidencial, 01/10/25) 

20.7.24

Y quienes no tienen más fuerza de trabajo que la casa que han conseguido levantar con sus propias manos o que heredaron de sus padres en el pueblo, ahora la alquilan... Y claro que les preocupa el encarecimiento de la vivienda, y que sus hijos e hijas no puedan alquilar o comprarse una casa en sus pueblos, y que tengan que irse... pero también ellos trabajan para los foráneos porque aquí no hay industria, ni burguesía, ni, por ahora, alternativa creíble al monocultivo del turismo... Urge una transición turística y, a ser posible, antes del próximo crack, pero para que sea justa primero hay que reparar a las clases más castigadas y diversificar la economía para que el turismo sea solo una fuente de ingresos más. Para vivir mejor. Para poder vivir (Patricia Simón)

 "Al principio, solo llegaban en verano. La carretera, los chiringuitos, los restaurantes, los aparcamientos, los supermercados se llenaban de adultos que dejaban a su paso un rastro de olor a aftersun, y de niños y niñas que raramente se mezclaban con sus semejantes aborígenes. Muchos hablaban en un idioma que no entendíamos; otros, parecían sacados de las pantallas de nuestros televisores con su acento «fino», ese habla que nos hacía sentir pequeños frente a quienes esperaban todo el año para venir a donde nosotros vivíamos; ese que, según todas las señales que recibíamos, tendríamos que imitar para, de adultos, lograr vivir en la gran ciudad, donde pasaba todo lo importante.

Con el paso de los años también empezaron a venir, y cada vez más, en Semana Santa y en Navidades. Una orgía de grúas coronaba el horizonte. La vida era una fiesta: el turismo ya no era estacional, habíamos superado la principal debilidad de nuestra economía. Entonces, una banda de extoreros, exfutbolistas, exhosteleros y excamellos llegaron a lomos de sus Mercedes de segunda mano para arrimarse a un empresario de acento burdo que se había lanzado a la toma de las alcaldías de la provincia del Sol. Abrieron centros comerciales y los preadolescentes empezamos a pasar las tardes probándonos camisetas de Inditex. Olía a salitre, a yates de jeques árabes, a chalets del entorno de Putin, a billetes morados.

En la campaña electoral, los madrileños hablaron con los directores de los colegios públicos para regalar viajes a la capital del Reino. El profesorado montaba comicios para que los propios alumnos eligiesen a los afortunados beneficiarios haciéndoles creer que estaban votando al delegado de clase. Con el fin de alcanzar un supuesto resultado justo engañaban a los jóvenes electores. Una escuela precoz del funcionamiento de la democracia y de cómo el fin justifica los medios. La delegación de empollones –empollonas, sobre todo– no fueron llevados a El Prado o al Retiro, sino el estadio del Atlético de Madrid.

A los adultos, los candidatos les repetían que ellos no necesitaban la política para vivir, que, de hecho, ellos ya tenían dinero de sobra por sus empresas, por sus familias, por sus profesiones; que no había nada peor que la política, que se habían sacrificado y aparcado sus carreras para limpiarla de los chiringuitos de los partidos tradicionales, para montar un partido independiente y liberal. Ganaron y, al día siguiente de tomar las alcaldías, limpiaron las calles de yonquis y prostitutas, las llenaron de macetas, de rotondas y de policías locales a caballo; abrieron grandes chiringuitos con música chill out donde se intercambiaban licencias de obra a cambio de maletines, cocaína, relojes y prostitutas ucranianas.

Los hidalgos cambiaron los Mercedes viejunos por Audis y para el pregón de las fiestas contrataban a matrimonios de presentadores que entonces iban de verso libre y que ahora están en nómina de los obispos y de los gobiernos del PP y Vox. Nunca hicieron público a cuánto ascendía la factura por pasearse por el pueblo en coche de caballos saludando al estilo de The Crown. Las plazas cambiaron su nombre por el de folclóricas que en sus visitas alababan la cantidad de plantas y de palmeras que empezaron a llenar las calles a la vez que se vaciaban las arcas municipales y que se multiplicaba la deuda consistorial. Los colonos expoliaban el sur a la vez que las aulas de los institutos se vaciaban de chavales: en la obra, como peones, cobraban hasta 4.000 euros, mientras muchos de sus padres apenas habían rozado los 1.500 en toda su vida profesional. Quienes mantuvieron su objetivo de ir a la universidad se sabían abocados al mileurismo, pero conservaban el hambre por el conocimiento y la educación, cuya falta tanto había lastrado la historia de su tierra. Una tierra de la que, una generación tras otra, habían extraído el sustento mediante huertas y viñedos, y que ahora se vendían por cientos de miles de euros para ser transformadas en apartamentos para los foráneos y una fuente de oportunidades impensables para los autóctonos, que habían pasado en dos generaciones de jornaleros y pescaderos a poder adquirir una buena vivienda, ir de vacaciones a las tierras de los de acento fino, montar un pequeño negocio propio, dejar de quitar mierda a sueldo de las grandes firmas hoteleras. Pero alguien tendría que seguir haciéndolo, y así fue como la cadena de precariedad terminó destinando sus peores empleos a las personas migrantes.

Y llegó 2008, y como las ratas, la turba de comisionistas madrileños fueron los primeros en marcharse, y dejaron las urbanizaciones a medio construir, las persianas bajadas de las fruterías, de los talleres mecánicos, de las peluquerías, de las carnicerías, de las tiendas de ropa, de decoración, de electrodomésticos, de pinturas, y, entonces, muchos de sus propietarios y propietarias perdieron lo pagado en las hipotecas de sus casas, y los hombres llenaban las colas del paro y las mujeres volvían a limpiar a las personas mayores, las casas, las habitaciones de hotel, las cocinas de los bares, y los parásitos aprovecharon para acusar a las personas migrantes de ser las responsables, y entonces llegó la pandemia de la COVID-19, y el no puede ser, y el qué más nos va a pasar, y después, poco a poco, los locos años veinte, y otra vez, las grúas acumulándose en el litoral como faros de prosperidad, los SUV compitiendo con los Cheyenne junto a los carriles bicis, la proliferación de las tiendas de ropa de lino, la euforia ante las estanterías vacías de los supermercados a media tarde en verano, y, cada vez más, en Semana Santa, en Navidad, en los puentes…

Y quienes no tienen más fuerza de trabajo que la casa que han conseguido levantar con sus propias manos o que heredaron de sus padres en el pueblo, ahora la alquilan a los de acento fino e idiomas foráneos, y son estas mismas personas las que limpian la mierda, las que lavan la ropa de cama, pero sin tener que rendir cuentas a nadie. Y claro que les preocupa el encarecimiento de la vivienda, y que sus hijos e hijas no puedan alquilar o comprarse una casa en sus pueblos, y que tengan que irse a las poblaciones vecinas, pero también ellos trabajan para los foráneos porque aquí no hay industria, ni burguesía, ni, por ahora, alternativa creíble al monocultivo del turismo. Solo sol y playa, comida rica, África en el horizonte, el bosque mediterráneo en la serranía, una idiosincrasia cultural por rescatar, una autoestima machacada por los prejuicios que siguen flagelando al Sur, por la miseria a la que lo condenó el franquismo, por el centralismo mediático, por el abandono de todos los partidos políticos, por el expolio neocolonial de las grandes empresas europeas, por una deuda histórica que ya nadie parece reclamar. Urge una transición turística y, a ser posible, antes del próximo crack, pero para que sea justa primero hay que reparar a las clases más castigadas y diversificar la economía para que el turismo sea solo una fuente de ingresos más. Para vivir mejor. Para poder vivir."                    (Patricia Simón , La Marea, 16/07/24)

22.10.22

Vivienda: 25 años de especulación... En 1998, el Gobierno de Aznar privatizó el mercado del suelo... El precio medio de la vivienda se incrementó un 167% en solo una década... La vivienda pasó de tener un valor puramente de uso a ser la forma en la que las familias invertían sus ahorros para, finalmente, acabar convirtiéndose en un bien sobre el que especular... Las consecuencias las conocemos perfectamente: se normalizaron cifras de cinco millones de personas paradas con un desempleo juvenil que llegó hasta el 53,2%, precariedad laboral que todavía mantenemos y salarios que no se han recuperado para la mayor parte de la clase trabajadora. Una fractura en la sociedad que todavía hoy podemos apreciar y una factura que seguimos pagando... El mercado de la vivienda español es una consecuencia directa de las políticas económicas y de vivienda implantadas entre finales del siglo pasado y principios del actual. O la falta de ellas... una persona joven, que quiera acceder a una vivienda en alquiler en solitario, debería destinar de media más del 90% de su salario... Ni el alquiler ni la compra de una vivienda son opciones viables para la gran mayoría de la juventud... Nos encontramos inmersos en un bucle perverso. El alquiler se come una gran parte del salario de las personas jóvenes, lo que les impide ahorrar para pagar la entrada de un piso. La solución es sencilla: salarios decentes y viviendas con precios asequibles. Lo que no necesitan es un bono de 250 euros para pagar el alquiler, porque va directamente al bolsillo de los propietarios. ¡Ah! Y que el Estado intervenga, como hace en los países de nuestro entorno. A veces se preguntan el porqué de la baja natalidad. ¿Quieren respuestas? Empecemos por ofrecer viviendas dignas y salarios dignos para que las personas podamos emprender nuestro camino en la vida y, quién sabe, a lo mejor formar una familia... Si el progresismo no es capaz de plantear soluciones sociales a ese horizonte incierto, el riesgo del crecimiento de la extrema derecha seguirá presente

 "(...) La fiesta del “milagro económico” de Aznar

Una de las grandes ideas del amigo de Bush y Blair que hipotecaría las vidas de millones de familias españolas surgió en 1998. Quizá tomando el vermú después de una partida de padel, Aznar decidió sacar adelante la Ley del Suelo. Una ley que seguía a pies juntillas la lógica económica neoliberal, con un claro objetivo: privatizar el mercado del suelo. Sobre el papel, el mecanismo es bien sencillo. En primer lugar, se aumenta el terreno urbanizable, con el fin de que el mercado del suelo se convierta en un negocio rentable. En segundo lugar, empresas privadas, al ver que el mercado ofrece grandes beneficios, invertirán en él y construirán muchas viviendas. Finalmente, y al haber una mayor oferta de viviendas, se conseguirá que los precios del mercado inmobiliario se reduzcan. ¿Objetivo? Que las personas jóvenes pudieran, por fin, acceder a una vivienda. O eso decían, al menos.

 Sin embargo, nada más lejos de la realidad. La privatización del mercado del suelo no facilitó el acceso a la vivienda para la población joven, sino que los precios, a diferencia de los salarios, no dejaron de subir. En 1998, año de aprobación de la Ley del Suelo, el precio medio de la vivienda nueva en España era de 1.089€/m2, mientras que en 2002 ya había ascendido hasta los 1.667€/m2. En 2005, se situó en 2.516€/m2 y en 2007 en 2.905€/m2. El precio medio de la vivienda se incrementó un 167% en solo una década.

 Fueron años de desregulaciones, de bajadas de impuestos y de bajadas de intereses que permitieron una gran expansión del crédito para un mercado inmobiliario que crecía sin parar. ¿Seguro que además de comprarte una segunda vivienda en la costa mediterránea no te apetece cambiar ese coche que ya tiene diez años? Tú no te preocupes, que como soy tu gestor bancario desde hace más de una década hay confianza y puedo darte un préstamo. Ya lo devolverás tranquilamente con un pequeño interés del 5%. Y las anfetas consiguieron que la fiesta se mantuviera por todo lo alto.

 La vivienda pasó de tener un valor puramente de uso a ser la forma en la que las familias invertían sus ahorros para, finalmente, acabar convirtiéndose en un bien sobre el que especular. Porque, como decía el exministro socialista José Luis Ábalos, “la vivienda es un derecho, pero también es un bien de mercado que genera actividad económica”. España construía en 2005 más viviendas que Francia, Alemania e Italia juntas. Y así, en medio de un desenfreno de ladrillo, Marina d’Or e hipotecas subprime, llegaron los felices años veinte españoles. La fiesta se pagaba sola.

La resaca del domingo

Pero llega el domingo y la resaca. Muchas familias se vieron obligadas a incumplir los pagos de sus hipotecas, y generaron pérdidas millonarias a bancos que habían basado la mayor parte de su negocio en este tipo de préstamos. Estalla la burbuja y caen abruptamente los precios de las vivienda, dando pie a una crisis íntimamente relacionada con lo que desde el ascenso del neoliberalismo se denomina proceso de financiarización de la economía. Es decir, a raíz de la imposición del sector financiero como segmento de clase capitalista, se aplica su lógica de rentabilidad por encima de las actividades productivas.

Las consecuencias las conocemos perfectamente: incremento exorbitado de la tasa de desempleo, precarización del trabajo amparada por las reformas laborales, y creciente desigualdad en la distribución de la renta. Unos años en los que se normalizaron cifras de cinco millones de personas paradas con un desempleo juvenil que llegó hasta el 53,2%, precariedad laboral que todavía mantenemos y salarios que no se han recuperado para la mayor parte de la clase trabajadora. Una fractura en la sociedad que todavía hoy podemos apreciar y una factura que seguimos pagando.

 En 2011, Mariano Rajoy, aseguraba que no pensaba “dar un solo euro de dinero público a la banca”. Un año más tarde, su ministro de Economía, Luis de Guindos, afirmaba que el rescate bancario no tendría “un coste para los contribuyentes españoles”. Sin embargo, diez años más tarde, todavía quedan por recuperar 88.520 millones de euros del rescate (teniendo en cuenta la Sareb). ¿En todos los países ha sido así? Ni mucho menos. ING devolvió, en 2014, a Países Bajos los 10.000 millones de euros de rescate, más 3.500 millones de euros que ganó el Estado mediante primas e intereses. En 2017, el contribuyente británico recuperaba los 20.300 millones de libras que el gobierno laborista gastó nueve años antes en rescatar a Lloyds y el Commerzbank alemán también devolvía gran parte de los 18.000 millones de euros que había recibido (el 15% de las acciones del Commerzbank pertenecen a la República Federal de Alemania). Pero esto es España y ya se dan por perdidos los miles de millones de euros que no se han conseguido recuperar en los últimos diez años.

De aquellos barros, estos lodos

Y de aquellos barros, estos lodos. El mercado de la vivienda español es una consecuencia directa de las políticas económicas y de vivienda implantadas entre finales del siglo pasado y principios del actual. O la falta de ellas, mejor dicho.

 Como explicábamos antes, el precio de la vivienda no ha parado de aumentar durante las últimas décadas. Hasta el punto de que, actualmente, la vivienda es, junto al mercado laboral, el mayor problema de gran parte de la población y especialmente de las personas jóvenes. Según el Consejo de la Juventud de España, una persona joven, que quiera acceder a una vivienda en alquiler en solitario, debería destinar de media más del 90% de su salario. En 2008 era el 55%, que ya estaba por encima de lo recomendado (35% de tus ingresos). Por eso, emanciparse sitúa a los jóvenes en una situación económica más precaria y con mayor riesgo de estar en situación de pobreza.

 La dispar evolución de los ingresos de las familias y los precios de las viviendas la observamos también cuando analizamos los años de renta que necesita una familia media para comprarse una vivienda. Mientras en 1988 hacían falta 2,8 años, actualmente se requieren más de 7.

Hoy en día no existe un entorno favorable para que las personas jóvenes nos emancipemos. Ni el alquiler ni la compra de una vivienda son opciones viables para la gran mayoría de la juventud. España es uno de los países de la OCDE con menor porcentaje de viviendas destinadas al alquiler social, tan solo el 1,1% del total, mientras que en Países Bajos asciende hasta el 37,7%, en Austria al 23,6%, en Dinamarca al 21,2% y la media de la OCDE se sitúa en el 6%. La falta de políticas sociales y de vivienda tiene como resultado que España sea el sexto país con la edad de emancipación más tardía de Europa. La edad media de emancipación en la Unión Europea es de 26,2 años, mientras que en España es de 29,8 años y, en los países con políticas fuertes dirigidas a las personas jóvenes, como pueden ser Suecia, Finlandia o Dinamarca, entre los 19 y los 21 años.

 Nos encontramos inmersos en un bucle perverso. El alquiler se come una gran parte del salario de las personas jóvenes, lo que les impide ahorrar para pagar la entrada de un piso, que se suele situarse en torno al 20% de su valor. Es decir, solamente la entrada de un piso asciende de media a 58.600 euros en Gipuzkoa, 52.400  en Madrid o 47.700 en Barcelona.

La solución es sencilla: salarios decentes y viviendas con precios asequibles. Lo que no necesitan es un bono de 250 euros para pagar el alquiler, porque va directamente al bolsillo de los propietarios. ¡Ah! Y que el Estado intervenga, como hace en los países de nuestro entorno. A veces se preguntan el porqué de la baja natalidad. ¿Quieren respuestas? Empecemos por ofrecer viviendas dignas y salarios dignos para que las personas podamos emprender nuestro camino en la vida y, quién sabe, a lo mejor formar una familia.

 En definitiva, el gran problema de la vivienda tiene su origen en una operación especulativa, fraguada a finales de los noventa e inicios de los dos mil, cuyas graves consecuencias siguen sufriendo la gran mayoría de la sociedad española. Se nos anuncia constantemente un futuro incierto, catastrófico y casi apocalíptico. Si el progresismo no es capaz de plantear soluciones sociales a ese horizonte incierto, el riesgo del crecimiento de la extrema derecha seguirá presente. Y, realmente, es un problema que sea la extrema derecha quien ofrezca certezas (por populistas que sean) a una generación que ha crecido con los ecos de la crisis de 2008 y que ha salido al mercado laboral en medio de una pandemia, una guerra y sus derivadas socioeconómicas. Hay un futuro que construir, pero hay que ser capaces de diseñarlo. Especialmente cuando se está en el gobierno."                   (Julen Bollain  , CTXT, 21/10/2022)

5.7.17

Los directivos del Popular animaban a constituir terceras, cuartas y hasta quintas hipotecas a personas de probada insolvencia, para evitar apuntárselos como impagos

"(...) Durante la presidencia de Ángel Ron la entidad desarrolló una peligrosísima política de buscar a toda costa la morosidad cero que provocó que a decenas de miles de clientes se les refinanciara su deuda una vez que ya habían cometido los primeros impagos. 

De esta forma no entraban en la lista de morosos de cara a la galería pero tampoco hacían frente a sus obligaciones crediticias. La 'patada hacia adelante' acabó explotando en 2017, dejando un banco que ha sido vendido por un euro.

 Vozpópuli ha tenido acceso a correos electrónicos y contabilidades del banco que demuestran esta política financiera suicida. Con pruebas de cómo altos cargos animaban a constituir terceras, cuartas y hasta quintas hipotecas a personas de probada insolvencia, con el objetivo de darles periodos de carencia para evitar apuntárselos como impagos. 

El empleado que denuncia los hechos es Pedro Medina, el mismo que ha conseguido que un juez sevillano abra una investigación contra Ron y otros dos directivos por un préstamo sospechoso de 1,3 millones. Lleva denunciando esta política de refinanciaciones desde, al menos, 2011, según correos electrónicos que hemos podido consultar y que envió a la dirección del Popular, al Banco de España, al BCE y a partidos políticos.


Este empleado ha recopilado cientos de casos de refinanciaciones a morosos desde 2009, año en que trabajaba en la sucursal de Chiclana de la Frontera (Cádiz) como responsable de reestructuraciones. Su trabajo, asegura, era "evitar que nadie entrara en mora, nos dicen en 2009 que ya no puede entrar nadie en mora, sino que la digeriremos poco a poco".

Cuenta Medina que en esta época la sucursal chiclanera "era un caos dada la exposición a los préstamos hipotecarios. La gente por la crisis no podía atender a las cuotas de los mismos. Entonces recibo un correo desde el departamento de Morosidad y me dicen que llame un cliente que lleva ya dos años en mora para ver si lo podemos sacar de moroso. No sólo que nadie entrara sino que sacáramos de mora a todos los que pudiéramos”.

Para sacar a alguien de la lista de morosos del banco no era necesario que pagara. Sólo se requería que pudiera, tal vez, pagar en el futuro. El empleado relata cómo se dedicaba a llamar a los morosos para invitarles a pasarse por la oficina bajo la promesa de una refinanciación. "Muchos clientes llegaban asustados porque no habían podido hacer frente a una cuota de por ejemplo 600 euros de su préstamo y algunos ya debían varios años".

La refinanciación hubiera supuesto ajustar a una cuota que pudieran pagar, pero en esos momentos, en el paro, el cliente no podía pagar nada y accedía a entregar la casa. Sin embargo, en esos momentos no era posible la dación en pago, así que sólo quedaba la refinanciación o la ejecución. Muchos clientes optaban por la primera confiando en que podrían vender la vivienda y pagar la deuda.

Sin embargo, asegura el empleado que lo que los superiores estaban instando entonces era a hacer una operación de liquidez. "Una segunda hipoteca sobre la vivienda, que era un chalet en rústico valorado en 225.000 euros por la que teníamos cobertura suficiente, así que poníamos en marcha la máquina de hacer dinero. El importe de la segunda hipoteca pone al día todas las cuotas atrasadas (por ejemplo 600 euros mensuales por 24 meses, 14.400 euros).


"Hay que dar liquidez para el pago de las dos hipotecas (es dinero que dejábamos retenido en un cuenta bloqueada y de donde sacábamos todos los meses la cantidad para pagar las hipotecas) ya que ahora tiene dos por los que sumamos las cuotas de la primera hipoteca en carencia la cual al solo pagar los intereses pasa de 600 euros a 325 euros, pero como tenemos que subirle el tipos a la primera hipoteca al 8%, ya que la vamos a modificar para que solo pague interés (carencia, ahora salen 525 euros)", asegura Medina.

Según el empleado, "esto son 12.600 euros más gastos de las operaciones 4.000 euros, notaria más registro más apertura bancaria, y también solíamos hacer además un seguro de vida integrado al 50% de la primera hipoteca y el otro 50% para la mujer con unas primas entre los dos de 13.500", asegura el empleado.

Esto hacía que la segunda hipoteca valiera ya 55.000 euros. Como a esa hipoteca habría que darle también liquidez se incluyen 4.500 para el pago de las cuotas durante dos años, en total 60.000 euros. 

Así "un cliente que está en mora desde hace dos años y no nos puede pagar su primera hipoteca de 150.000 euros que ya nos manifiesta que no puede atender cantidad alguna, le damos una segunda hipoteca de 60.000 euros… ha pasado de debernos 150.000 a 210.000 euros, y esos 60.000 euros van directamente vía resultado del banco del año 2008. El banco ese año quitó un moroso del balance y ganó 60.000 euros".

Con esta operación se le daba aire al cliente durante dos años a la espera de que ocurriera un milagro. Pero año 2011, y el milagro no había llegado. Las directrices del banco son férreas. Nadie puede entrar en mora. Así que los empleados encargados de reestructuraciones volvían a llamar a sus clientes y los volvían a citar en la oficina.

"El cliente decía que por su vivienda, con una hipoteca de 225.000 euros, no le pagaban ni siquiera 90.000 euros y proponía al banco quedarse con la vivienda. Pero la política del banco sigue siendo dar refinanciaciones, por lo que el cliente accede a firmar la tercera hipoteca sobre vivienda que requería otros 27.000 euros de liquidez, que el banco se apuntaba como otros 27.000 euros de beneficio.  

De esta forma, el cliente que en un principio debía 150.000 euros ya debe 237.000 euros, aunque aún no ha encontrado trabajo.

 Este periódico ha accedido a e-mails internos del banco donde se proponía a los responsables de reestructuración que, "para dotar de mejor salida a nuestros riesgos", se realizaba la siguiente operación con los deudores morosos, se constituían terceras y cuartas hipotecas, con novación con carencia de 1 año o de dos, pignoración del IPF y otro tipo de movimientos para retrasar la entrada en mora de los individuos.  (...)

Este periódico se ha puesto en contacto con Banco Popular, que ha rechazado hacer ningún tipo de comentario sobre esta información."                       ( Mario Moratalla  , Vox Populi, 03/07/17)

29.3.17

Solución para la especulación de la vivienda: impuesto sobre la tierra, como en Dinamarca, Australia o Canadá

"Las élites patrias no aprenden. Tras la Gran Recesión, derivada del estallido de la burbuja inmobiliaria, y otras varias, vuelven de nuevo a las andadas. No saben hacer otra cosa. Generar burbujas, especular con el suelo, hinchar balances. 

¡Qué prohombres de negocios! Y todo a costa de la ciudadanía, especialmente de los más jóvenes. Pretenden, de nuevo, inflar el precio del suelo y de los inmuebles. Élites extractivas en estado puro. (...)

Mientras se forran por ésta o aquella operación urbanística, los grandes rentistas braman, sin pestañear, “que mire usted, el aumento del precio de la vivienda genera un efecto riqueza positivo para todos”.

 Y es ahí donde, incomprensiblemente, cuentan con la aquiescencia y colaboración de quienes en última instancia mantienen electoralmente al régimen actual. Todo por unas migajas. Son los mismos que en su momento se creyeron ese mantra, muy extendido en ciertos lares, de que el precio de la vivienda nunca caía, derivando gran parte de su ahorro hacia el ladrillo. Y miren lo que acabó pasando finalmente.

 De nuevo un choque inter-generacional. No se percataron de que el aumento injustificado del precio de la vivienda al final a quien realmente perjudicaba era a sus hijos y a sus nietos, que se endeudaron de por vida. Y de aquellos barros estos lodos. 

La renta de los hogares jóvenes, aquellos cuyo cabeza de familia cuenta con menos de 35 años, consecuencia del estallido de nuestra burbuja inmobiliaria, descendió un 22,5% entre 2011 y 2014; y su riqueza cayó un 46%. Sólo tienen deudas. Lo peor es que los jóvenes de hoy están todavía peor. 

Con los míseros salarios actuales, los precios de la vivienda y los alquileres no pueden emanciparse, formar una familia, ser libres. Y volvemos a lo mismo. Hasta que todo implosione. País enfermo.

 Las élites patrias, salvo honrosas excepciones, han sido, continúan siendo, rentistas. (...) hasta las élites actuales, que asumieron sin rechistar el papel que les otorgaron las oligarquías europeas, todas han vivido de extraer rentas, de frenar el progreso de nuestro país. Hoy en día en vez de innovar utilizan puertas giratorias. 

Lo peor es que esta forma de actuar, además de injusta, es ineficiente. Al distorsionar la asignación de recursos para el beneficio de unos pocos, la búsqueda de rentas no sólo fomenta la desigualdad, sino que también ahoga el crecimiento. 

Adopta diversas formas, desde transferencias ocultas y/o subsidios del gobierno a grupos de presión, hasta leyes que favorecen los oligopolios y/o una aplicación laxa de leyes de competencia.

La solución sin duda pasa por un impuesto duro sobre todas esas rentas, lo cual no solo disminuiría la desigualdad si no que también reduciría los incentivos a dedicarse a las actividades de búsqueda de rentas que distorsionan nuestra economía y nuestra democracia.

Nuestro modelo de desarrollo económico ha primado en exceso la especulación con la tierra y su traslado a los precios de los pisos y locales comerciales, generando una de las mayores burbujas inmobiliarias de la historia. Mientras tanto distintos monopolios y oligopolios -el sector bancario- se frotaban las manos bajo la connivencia de las autoridades políticas. 

Y ahora pretenden volver a repetir semejante hazaña. Frente a ello, dos cosas muy simples: impuestos sobre la tierra, y desincentivar la vivienda como bien de inversión de manera que sea al final un mero bien de uso, como ocurre en los países más prósperos.

 A diferencia de los impuestos sobre la renta, sobre las ventas o sobre los beneficios empresariales, el impuesto sobre el valor de la tierra no tiene ninguna posibilidad de asfixia de la actividad económica. La razón es muy sencilla, la cantidad de tierra es fija, por lo que no hay carga impositiva excesiva, es un impuesto neutral. 

Pero además, a diferencia de los impuestos actuales sobre la propiedad, el impuesto ideado en el siglo XIX por Henry George “anima” a los propietarios a construir edificios y estructuras productivas reduciendo además drásticamente el precio de la vivienda, de la tierra, y los alquileres tanto de locales comerciales como residenciales. 

Y, como el propio Henry George señaló, el impuesto redistribuye la riqueza de los ricos a los pobres sin castigar la creación de riqueza. Países como Dinamarca, Australia, Canadá son ejemplos a seguir. (...)

Finalmente una idea muy clara de qué es y para qué sirve la vivienda. Dejó de ser un bien de inversión para simplemente ser aquello que recoge nuestra constitución, un bien de uso asequible donde la ciudadanía desea vivir de una manera más o menos digna. Pero mucho me temo que de nuevo harán mutis por el foro."              (Juan Laborda, Vox Populi, 23/03/17)

2.9.16

En 1996 Aznar gobernó flotando en una burbuja inmobiliaria y desde 2014 Rajoy ha gobernado en la burbuja del BCE que compra deuda pública a tipos del 0%. Los países que no aprenden de sus errores están condenados a repetirlos.

"(...) En 1996, cuando Aznar llegó a la Moncloa, comprar una vivienda le costaba a un español 3,5 veces su salario anual. En 2004, cuando salió de la Moncloa, comprar una vivienda costaba 7 veces el sueldo anual. Por culpa de aquella maldita burbuja inmobiliaria los españoles debemos el 100% del PIB, récord desconocido desde 1909. 

Uno de cada dos jóvenes está en paro, uno de cada tres hogares está en riesgo de pobreza y 4 de cada 10 no puede irse de vacaciones o atender gastos imprevistos. Pero Aznar, Rajoy y los dirigentes del PP, tras una década perdida, aún no han asumido que la burbuja pinchó y que recemos para que no vuelva a repetirse.

En la primera legislatura de Aznar el gasto público, excluyendo intereses de la deuda, creció un 14% y la presión fiscal en 1999 era superior a la de 1995. Por lo tanto, es falso que Aznar aplicara recortes, algo que si ha hecho Rajoy tras el rescate, y los españoles pagamos más impuestos.

En los años noventa Europa crecía al 3%. La unificación alemana y el déficit exterior germano eran la locomotora. Y gracias a cuatro devaluaciones de la peseta nuestras exportaciones crecían al 10%. Hoy Europa crece la mitad, el comercio mundial una cuarta parte y las exportaciones españolas de bienes en el primer trimestre de 2016 están estancadas.

Los precios crecían próximos al 3% y eso permitía aumentos de la masa salarial y de los ingresos públicos próximos al 7%. Hoy los precios están estancados, la masa salarial ha caído durante la pasada legislatura 21.000 millones y los ingresos públicos crecieron en 2015 por debajo del 3%.

Aznar tiene razón denunciando la irresponsabilidad de sus compañeros de partido aumentando el déficit estructural en 2015. Sin la bajada del IRPF, el aumento del gasto corriente y si obligando a cumplir la ley a las comunidades autónomas más incumplidoras, todas gobernadas por el PP salvo Catalunya, el déficit estaría próximo al 3% del PIB, no seríamos sancionados y el próximo gobierno no estaría obligado a aplicar más recortes.

En 1996 Aznar gobernó flotando en una burbuja inmobiliaria y desde 2014 Rajoy ha gobernado en la burbuja del BCE que compra deuda pública a tipos del 0%. En 1996, antes de entrar en el euro, los tipos de la deuda pública en pesetas estaban al 10%.

Los países que no aprenden de sus errores históricos están condenados a repetirlos."         (José Carlos Díez, El País, 27/07/16)

8.5.15

Rajoy está gestando, aunque se romperá rápidamente, un nuevo intento de burbuja financiera e inmobiliaria

"La actualización del Programa de Estabilidad 20115-2018 responde más un sueño que ha tenido el Ministro De Guindos con Montoro, que a la realidad de la economía española en el contexto internacional.

 La senda de crecimiento esperado de un 3% sin apenas varianza denota, primero, un mal uso del aparataje estadístico, en concreto del Excel, y en segundo lugar un desconocimiento sorprendente de los riesgos latentes en la economía internacional. (...)

Las previsiones y todo el cuadro macroeconómico fía todo el crecimiento exclusivamente a la demanda interna, con un auge del consumo privado y del empleo (...)

Aparentemente, el consumo en España puede crecer sin que mejoren las condiciones salariales, o la calidad del empleo. De nuevo, todo el escenario que se vislumbra es una vuelta al endeudamiento privado, de ahí la senda de la deuda externa, caída de la tasa de ahorro y todo ello teniendo que recortar más de 30.000 mill€ en déficit público en los próximos tres años y con la Seguridad Social todavía en rojo.

 Los tres factores que artificialmente están permitiendo esta supuesta recuperación, por supuesto sin base sólida, son los anormalmente bajos tipos de  interés de la deuda, precios de la energía también en caída, y un euro que se ha ido depreciando, aunque ello es menos impactante en una economía con baja propensión a la exportación.  

(...)  lo más sorprendente es que se pueda crear empleo a razón de un 3% anual, sin crecimiento de la población y sin apenas variaciones en la productividad, lo que induce a pensar que la caída del paro prevista se asienta en gran parte, en reducciones de población activa, algo que le viene muy bien a la economía española que tiene en mente el presidente Rajoy.  

Lo que se está gestando, aunque se romperá rápidamente, es un nuevo intento de burbuja financiera e inmobiliaria para repetir el ciclo dorado del sector inmobiliario y crediticio. (...)

Pero el manos el ejecutivo ha hecho un ejercicio de transparencia y ha incorporado un plan b, es decir un escenario fuera del fantasioso del estado estacionario que han vendido a la prensa y que ésta ha comprado sin preguntar. El otro escenario, aquel en el que los precios de la energía pueden subir, ya lo están haciendo, los tipos de interés ya no estarían en los anormalmente bajos niveles de hoy en día, entre otros elementos, por ejemplo el parón de EEUU, presenta un paisaje muy diferente. 

Este otro dibujo es ya un dibujo de cierto estancamiento, con un crecimiento medio del PIB del 1,6-1,7%, empleo del 2% y deuda y déficit en cifras más realistas.   (...)

España puede cabalgar en sendas de estancamiento, de mala calidad del empleo creado, salarios alejados de la mínima dignidad y cuentas públicas alejadas del equilibrio. La radiante sonrisa del último Consejo de Ministros, se puede convertir en helada cuando algunos de los factores que no controla Rajoy se de definitivamente la vuelta."          (Alejandro Inurrieta, Vox populi, 03/05/2015)

15.4.15

Solo el impulso monetario, vía tipo de interés cero, está sosteniendo artificialmente la economía, la bolsa y los mercados de activos... cuando se acabe...

"(...) La situación económica española, lejos de ser boyante, está llena de sombras que la hacen muy vulnerable. Tras una caída agregada oficial del PIB del 7,5%, desde el inicio de la actual crisis sistémica, que en sucesivas revisiones se deberá aproximar a un descenso del 10%, estaríamos ante un efecto de compensación parcial de semejante fosa tectónica. 

Son el consumo privado y la construcción quienes tiran del PIB hispano, gracias a un incremento de la deuda que también mantiene los beneficios empresariales. Por contra, la inversión en bienes de equipo sobre PIB continúa cerca de mínimos, lo mismo que la participación de los salarios en la renta nacional, o la tasa de participación en el mercado laboral.

Solo el impulso monetario, vía tipo de interés cero, está sosteniendo artificialmente la economía, la bolsa y los mercados de activos.

 Pero el riesgo de un colapso está cada día más cerca. La sombra de otra burbuja se cierne sobre la economía global y la nuestra. Las consecuencias en nuestro mercado laboral son directas: precariedad –35% contratos del mes de marzo no llegan al mes de duración–, parcialidad, salarios miserables, falta, en definitiva de expectativas de una vida digna. 

El disponer de un trabajo ya no permite salir de la pobreza a miles de familias. Y es todo esto lo que recoge el último CIS.

Este fenómeno, sin embargo, no es específico de España. En la mayoría de los países de nuestro entorno está ocurriendo exactamente lo mismo –véase por ejemplo los datos económicos de los Estados Unidos–. Y es aquí donde hay que conectar la realidad económica con el devenir político. La democracia está sufriendo atraques despiadados.

 El poder corporativo se despojó finalmente de su identificación como fenómeno puramente económico y se transformó en una coparticipación globalizadora con el Estado. Mientras que las corporaciones se volvían más políticas, el Estado se orientaba cada vez más hacia el mercado. Resultado, la lenta extinción de la democracia. (...)"            (Juan Laborda, Vox Populi, 08/04/2015)

19.3.15

Los oligarcas de la construcción pretenden seguir saqueando el país

"(...) Explicaba aquí Carlos Sánchez cómo alcaldes y comunidades autónomas responsables de más de la mitad de la inversión pública se han lanzado a una orgía de gasto sin precedentes para comprar votos y voluntades de cara a las elecciones de mayo. 

Con la ayuda de Rajoy, que facilita dinero sin límite (...) están incrementando el gasto entre un 40 y un 60% para obra pública inútil o ente de Seopan, la patronal de las grandes constructoras, tenga la desvergüenza inaudita de exigir al Gobierno un plan de inversiones para los próximos cuatro años de 17.000 millones cada uno de ellos.

 Para que entiendan lo que significa, si las estimaciones de crecimiento del PIB del Gobierno se cumplieran, la riqueza creada sería de 10.000 millones de euros anuales, es decir, que estos oligarcas pretenden apropiarse de toda la riqueza creada y un 70% más endeudándonos.

En ningún otro país podría plantearse locura semejante. Pero la cosa es aún peor. Como, según datos oficiales, la obra pública cuesta en España un 25% más a causa de la falta de competencia y de la corrupción, los oligarcas de la construcción y sus amigos los políticos se llevarían con este plan de más infraestructuras innecesarias 17.000 millones de euros directamente al bolsillo, y el coste total de 68.000 millones lo pagarían nuestros hijos y nietos. 

Y esto no es todo, este prepotente exige también que se ponga peaje –otro robo de 7.000 millones al año– en las autovías que hemos pagado muy por encima de su precio para cubrir los sobornos y los extracostes, con nuestros impuestos, y con ello pagarles sus desastrosos errores.

Las élites económicas y financieras siguen marcando las prioridades económicas y la agenda política de España, en detrimento de la mayoría de los intereses de la población. Ya ni se molestan en disimular.

 Por ello, cualquiera que vuelva a votar a esta mafia corrupta y saqueadora que entiende la nación como un cortijo de su propiedad, es decir, al PP y al PSOE, será tan culpable como ella del desastre económico y social que está generando. 

Quienes el domingo en Andalucía voten a Susana Díaz o al PP, que prometen bajadas de impuestos, el fin de la austeridad y gasto a todo trapo, financiado con el QE del BCE, estarán votando el hambre o la miseria de sus hijos y nietos mañana. (...)"                        (La desesperanzada España de nuestros hijos y nietos (II), de Roberto Centeno en El Confidencial, en Caffe Reggio, 16/03/2015)

10.3.15

Siete mil millones volatilizados en la quiebra de Martinsa-Fadesa... con un perjudicado principal: el contribuyente, justifica la exigencia de responsabilidades

"(...) La que fue una sociedad muy personal, de unas personas (Fernando Martín y familia) avezadas en el trasiego de activos inmobiliarios (solares, promociones, licencias, planes urbanísticos…), pretendió convertirse en una gran compañía inmobiliaria, cotizada en Bolsa, con ventas anuales de más de 10.000 viviendas amén de otros activos inmobiliarios. Una gran compañía.

Para ello encontró un mirlo blanco, Fadesa, otra inmobiliaria del boom nacida en Galicia y extendida por España y otros países. En aquel momento el problema no era el dinero, los bancos estaban deseosos de prestarlo a lo grande. 

Algo más de 4.000 millones € le costó a Martinsa engullir Fadesa, todo a base de crédito bancaria que se pagaría con futuros ingresos. Caja Madrid y Bancaja estuvieron en la primera fila de los financiadores.

Apenas había pasado un año (el 2008) y Martinsa-Fadesa entregaba sus libros en el juzgado y proponía a sus acreedores una quita del 70% y una espera hasta 2015 para recuperar el 30% residual. Alternativamente ofrecía convertir los créditos en participaciones. 

Eso sí, siempre manteniendo la gestión en manos de los responsables de la compañía, bien retribuidos y con bastante margen de maniobra para las decisiones.
Seis años y medio después, tras varias revisiones a la baja del convenio de acreedores, la historia concluye con una liquidación forzosa de la compañía cuyos activos sufren tanto deterioro como sus pasivos. Una de las quiebras sobresalientes de la historia.

La cadena de despropósitos, ambiciones, irresponsabilidades y excesos acumulados durante estos años son como reconstruir el caso y ponderar los errores por si se pueden extraer conclusiones para evitar que vuelva a suceder algo semejante. (...)

En el caso Martinsa-Fadesa se va a perder casi todo, con un perjudicado principal: el contribuyente, una vez que el Estado a través de distintos mecanismos ha asumido buena parte de los pasivos reducidos a ceniza.

Siete mil millones volatilizados, una buena parte recursos públicos, justifica una encuesta, explicaciones, y también exigencia de responsabilidades."          (Fernando González Urbaneja, República.com, 09/03/2015)

7.2.15

Más de 500.000 vacías... en el país de los desahucios

"Ocho años después del estallido de la burbuja, España sigue de resaca con cientos de miles de viviendas que permanecen vacías. Ahora son el recuerdo de una época de excesos. "Hay en torno a 700.000 casas nuevas sin vender, (...)

Más de la mitad está en manos de las entidades financieras y de la Sareb o banco malo. Coindice el economista y profesor Gonzalo Bernardos, para quien el excedente de casas habitables —muchas llevan cinco o seis años abandonadas— es de 500.000, de las que 350.000 están a medio construir. (...)

Resulta complicado calcular la inversión bloqueada en esos proyectos abandonados. "Podría superar los 35.000 millones de euros", calcula Darío Fernández, director de Residencial, Urbanismo y Suelo de JLL y lo hace basándose en un coste medio de construcción de 70.000 euros la unidad. Luis Rodríguez de Acuña, director financiero de R.R. de Acuña & Asociados, cifra esta inversión estancada en 44.000 millones de euros en casas y 24.000 millones en suelos. (...)

De ese medio millón, "cerca del 41% (207.865 viviendas) se concentra en áreas deslocalizadas de la gran demanda", concreta Rodríguez de Acuña. "Muchas están en poblaciones de menos de 20.000 habitantes con un exceso de oferta para más de 20 años", calcula Bernardos.

 En ese afán por "construir hasta el infinito y más allá, se edificaron promociones en la periferia lejana de las grandes ciudades y a 40 o 50 kilómetros de la costa. Lo último que se levantó está en el quinto carajo", prosigue. (...)

¿Qué hacemos con ese excedente? La mayoría de los expertos coincide en que la llave la tienen las entidades financieras y la Sareb. Parece ser que se quedan muy cortos los pisos de alquiler social que los bancos aportan al Fondo Social de Viviendas (FSV), que se acaba de prorrogar hasta 2016. De momento, han acogido a 1.465 familias.

"Los bancos están regalando los pisos a fondos buitres a precios ridículos, entre 30.000 y 40.000 euros, cuando lo normal sería la cesión a los municipios para hacer política social, sobre todo, porque las entidades han sido rescatadas por los ciudadanos y mucha gente está en la calle con una mano delante y otra detrás", opina Bernardos. 

Su propuesta es que los ayuntamientos gestionen esas casas con un alquiler simbólico (entre 50 y 200 euros mensuales) y destinar el importe al mantenimiento de las fincas para evitar su deterioro.

"No se debe olvidar que el principal problema en España son los desahucios y que estos desarrollos urbanísticos son una oportunidad para hacer políticas sociales que ayuden a paliar el problema, que también se generó por las disfunciones del boom inmobiliario", señala Jaime Cabrero, presidente del Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España.

 El timón lo manejaría "una agencia pública descentralizada que gestionaría un parque de viviendas de alquiler social, protegidas y privadas", propone Elías Trabada Crende, sociólogo y urbanista. (...)

En lugares con tal exceso que ni con bajos precios pueda desatascarse podría plantearse su demolición o su destino a familias en riesgo de exclusión". ¿Derribarlo? En edificios que ni siquiera han alcanzado el 20% de estructura, al propietario le puede compensar. En caso contrario, el derribo es otro coste más. "Sería una medida excepcional para inmuebles en los que el coste de mantenimiento fuese superior a las rentas que producen", indica Julio Gil.  (...)"               ( , El País,   7 FEB 2015)

29.12.14

El 'credit-crunch' español, el que vino después de la burbuja


"1- El sector privado de la economía de España no experimentó ni una sola contracción del crédito vivo entre enero de 1963 y agosto de 2009 tal y como se puede apreciar en el gráfico inicial. 

2- Desde agosto de 2009 la evolución del crédito en circulación acumula un total de 60 contracciones mensuales.

3- En enero de 1963 el crédito concedido a empresas y hogares se cifraba en 2.214 millones de euros.

4- El último valor absoluto disponible del saldo de crédito vivo, relativo a octubre de 2014, indica una cantidad en circulación de 1,38 billones. (...)

6- El máximo histórico del crédito en circulación concedido al sector privado se alcanzó en diciembre de 2008 con 1,87 billones de euros.

7- Los dos mayores incrementos porcentuales se registraron en los meses de octubre de 1973 y mayo de 2006, con unos aumentos del 29,1% y 28,9%, respectivamente.

8- En términos absolutos, la diferencia entre el saldo de crédito vivo actual -octubre de 2014- y el correspondiente a diciembre de 2008, se cifra en 498.152 millones de euros. Casi medio billón de euros menos.

9- En términos porcentuales, la reducción de la financiación concedida al sector privado entre octubre de 2014 y diciembre de 2008 significa un 26,2% menos, un recorte de la cuarta parte.

10- Las contracciones interanuales del crédito consignadas durante 2014 han oscilado entre el -10% y el -6%. "                     (El Captor,  en Rebelión, 29/12/2014)

Caixa Catalunya prestó 7.000 millones en hipotecas sin control

"Los peritos no sólo ven malas prácticas bancarias en Bankia. El informe que ha enviado el fondo estatal Frob a la Fiscalía presenta al ex vicepresidente del Gobierno Narcís Serra, y a su equipo en Caixa Catalunya como un colectivo de gestores irresponsables que gestionaron una cartera de hipotecas de 7.000 millones con absoluto descontrol.

Así se gestionó la llamada inexplicablemente Cartera Hércules del grupo de cajas catalanas que hoy componen Catalunya Banc y que incluye 86.924 operaciones concedidas sobre todo a clientes minoristas en la etapa de la burbuja de las que tuvieron que ser refinanciadas 71.099 por valor de 5.072 millones. 

El grueso del estudio centra los problemas entre 2005 y 2011 con Narcís Serra al frente de Caixa Catalunya primero y de Catalunya Caixa después tras integrar otras cajas catalanas.

El resultado es que el Frob tuvo que malvender esta cartera el pasado julio a fondos buitre con ayudas públicas adicionales de 587 millones de euros para poder privatizar el resto de Catalunya Banc. 

En total, el Estado ha perdido cerca de 12.000 millones, por lo que es proporcionalmente mayor que el agujero de Bankia donde, a diferencia del grupo de cajas catalanas, aún hay esperanza en el Gobierno de recuperar los 22.000 millones de ayudas. Catalunya Banc es cinco veces inferior en tamaño al de Bankia.

¿Cómo llegó a tal desastre la cartera? "Son numerosos y variados los incumplimientos identificados en relación con los procedimientos establecidos, que nos lleva a considerar los mismos como una causa significativa y relevante en la 'Cartera Hércules'", aseguran los peritos del Frob en los dos informes (el principal y una adenda) que investiga ya el Fiscal y a los que ha tenido acceso este diario.

 El problema es que el consejo de administración presidido por Serra en la entidad clave de este grupo de cajas, Caixa Catalunya, no mostraba preocupación por la bola de nieve creada, según consta en las actas revisadas por los peritos. 

Además, la caja catalana controlada históricamente por el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) contaba con una estructura organizativa que conducía al descontrol ."Las mismas personas que tenían como objetivo el crecimiento de la entidad, tenían también la capacidad de determinar si una operación era arriesgada. 

Esto supone en la práctica la desaparición del control de riesgos y un posible deterioro de los criterios de admisión y de calidad crediticia". Para asombro de los peritos no fue hasta abril de 2008, ya con la economía española en recesión, cuando se modificó esta estructura y se creó una dirección autónoma de riesgos. 

En todo caso, el objetivo era patada hacia adelante y retrasar el reconocimiento de la morosidad real, según se desprende de múltiples irregularidades detalladas en el informe pericial.

Se concedieron decenas de miles de hipotecas por valor de entre 200.000 y 450.000 euros a personas con bajo sueldo y sin un control serio de su solvencia y del valor real de su vivienda. 

"Más del 50% de los titulares presentan ingresos netos inferiores a los 20.000 euros y un 9,62% sin profesión activa", según el informe en poder de la Fiscalía. Destaca además que se produjo una explosión de refinanciaciones en 2009, cuando empezaba a repuntar la morosidad.

Otro ejemplo es que han detectado 5.130 operaciones de concesión de hipotecas por valor de 979 millones en las que el préstamo es mayor que el valor de tasación, lo cual va contra las normas de prudencia en este segmento del negocio bancario.

 De ellas, 393 operaciones por valor de 87 millones incluso incluyen préstamos que equivalen al 120% del valor de la tasación. Además se han descubierto 591 operaciones refinanciadas por valor de 99 millones con una tasación realizada cinco años antes y sin tener en cuenta, por tanto, los efectos de la crisis.

En Caixa Catalunya no era difícil que el tomador del préstamo y su fiador en una oficina invirtieran papeles en otra o incluso en la misma. En 284 contratos se han detectado 112 titulares y fiadores cruzados, se asegura en el informe del Frob. (...)"          (El Mundo, 23/12/2014)

19.6.14

Banco de España: las cajas de ahorros están 'perfectas'. Eso demuestra que es uno de los principales culpables de nuestra crisis

"El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha responsabilizado al Banco de España de hinchar la burbuja inmobiliaria al cometer “errores muy importantes de la supervisión”. 

Según ha denunciado el responsable del Ejecutivo comunitario, que afronta sus últimos días de mandato, el Banco de España cometió “errores muy importantes” al permitir la expansión desmesurada del sector que dio lugar a la crisis del ladrillo, al tiempo que ha negado que Bruselas haya sido la culpable de los problemas.

“Vamos a hablar de quien tiene la responsabilidad de la crisis y de si ha sido la UE o la burbuja”, ha dicho antes de destacar que, en España, “la supervisión era solo del Banco de España”. 

Nosotros preguntamos muchas veces [sobre la situación de la banca] porque oímos que los bancos y sobre todo las cajas estaban mal, pero la respuesta era que estaban todas perfectas”, ha recordado el político portugués antes de añadir que también les decían que “el Banco de España el mejor banco central del mundo”.

“Y sin embargo, permitió el crecimiento de la deuda privada, los problemas en el mercado de la vivienda y toda esa burbuja. ¿Y eso ha sido responsabilidad del BCE, del FMI o de Merkel? Fueron errores muy importantes de la supervisión. Y hay que asumirlos”, ha argumentado Barroso (...)"                  ( , El País, Santander 16 JUN 2014)


30.5.14

El verano del descontento se cierne no sólo sobre Europa sino también sobre Estados Unidos... no salimos de una y ya Draghi anuncia otra crisis

"La advertencia de Mario Draghi confirma lo que hemos señalado a lo largo de varios post: hay burbujas en los mercados financieros y habrá una inminente corrección en las próximas semanas. 

El verano del descontento se cierne no sólo sobre Europa sino también sobre Estados Unidos que ha tenido una inesperada caída en el PIB del 1 por ciento en el primer trimestre 2014, lejos del repunte de 0,1% que esperaba el mercado. Esta es la mayor caída de los últimos tres años y confirma el estancamiento secular de la economía estadounidense.

 Los datos de la economía europea se encuentran inflados por nuevas metodologías contables, y el incremento del PIB español en 0,4 por ciento es el resultado del fuerte avance del gasto público en 4,4 por ciento. Sin este aumento del consumo público el PIB español habría retrocedido un 0,4 por ciento.

Mientras los índices bursátiles han tenido un aumento imparable, como muestra el Dow Jones, el FTSE. el Ibex35 o el Dax alemán, la economía real ha tenido un desempeño frustrante durante seis largos años. El fenómeno es insostenible desde todo punto de vista dado que mientras la economía crece al 0,5 por ciento cualquier inversión en los mercados bursátiles ha duplicado su valor en los últimos cuatro años.

 La burbuja ha alcanzado dimensiones descomunales y bastaría un leve movimiento al alza en la tasa de interés para producir una reacción en cadena a nivel global. Mientras tanto, muchas empresas se reparten beneficios de utilidades inexistentes (...)

El mediocre desempeño económico, las bajas tasas de interés y la nula regulación del sistema son los elementos que incuban la cultura de casino que propician el auge en el precio de las acciones. 

Christine Lagardé señaló que la banca se ha negado a realizar las reformas lo que indica que sigue con los mismos vicios de antes. La idea de implantar la Tasa Tobin con un impuesto a las transacciones financieras pasó al olvido porque son la banca y las grandes empresas las que tienen la sartén por el mango.

 Un sartén que es usado para chantajear a los gobiernos en sus momentos de dificultades. Como además el crecimiento de los salarios es nulo o va directamente a la baja como en España, la desigualdad prosigue en aumento.Los asalariados ven disminuir su ingreso mientras los tenedores de acciones lo multiplican. 

Esta idea de mundo de que los índices bursátiles van siempre al alza se ha prolongado por seis largos años y no puede mantenerse para siempre. El mercado ha sobrevalorado numerosas empresas y nos acercamos a lo que pasó el año 2000 con la burbuja puntocom o la burbuja inmobiliaria 2007/2008.

 La actual burbuja esta atada a las bajas tasas de interés de los bancos centrales y estos tipos no pueden mantenerse en forma indefinida. Los bajos tipos de interés alientan los desequilibrios, estimulan la especulación y desalientan la economía real. Muchos han centrado su preocupación en la amenaza de inflación, pero la inflación se ha batido en retirada por largo tiempo y no hay ninguna señal de que retorne pese a las presiones alcistas del petróleo.
 
 La verdadera preocupación es la enorme cantidad de dinero que ha inyectado los bancos centrales con los que las empresas han creado la burbuja en búsqueda de las crecientes rentabilidades bursátiles. El necesario cambio de giro vendrá cuando la Fed y el BCE comiencen a encender los tipos de interés y los retornos bursátiles se desvanezcan."           (, El blog salmón, 29/05/2014)

29.1.14

La burbuja que ha sufrido la economía española ha sido debido al exceso de ahorro alemán que obtenía mayores rentabilidades en el ladrillo español que en las empresas de alta productividad de su país

"(...)Reproducís en el libro las palabras del socialdemócrata alemán Helmut Schmidt: “Los superávits de Alemania son, en realidad, los déficits de otros países”. ¿Es Europa una suma cero, donde unos países se equilibran con el desequilibrio de otros? ¿Se ha beneficiado Alemania del modelo económico español?

A lo ya comentado sobre las verdaderas causas de los desequilibrios comerciales hay que añadir, tras la entrada en el euro, los efectos financieros del neomercantilismo depredador desarrollado por Alemania y otros pequeños países del centro y norte de Europa. 

El conjunto de la UEM mantiene una posición próxima al equilibro con el resto del mundo, pero desde 1999, Alemania y otras economías más pequeñas como Holanda, Austria y Finlandia, han registrado grandes superávits. Los países con superávit gastan menos de lo que producen, lo que se refleja en términos macroeconómicos en un exceso de ahorro, que se canaliza hacia el exterior en forma de adquisición neta de activos. 

En este sentido, parte importante de la inflación de activos inmobiliarios, de la burbuja, que ha sufrido la economía española ha sido debido a ese exceso de ahorro centroeuropeo que hasta el inicio de la crisis venía obteniendo mayores rentabilidades en el ladrillo español que en las empresas de alta productividad de su país. (...)"          (Entrevista con Bruno Estrada, eldiario.es, 26/01/2014)

27.12.12

La desaceleración del crédito y el aumento de la morosidad son factores que se retroalimentan entre sí. Estos desequilibrios fueron potenciados justamente por la banca alemana que prestó dinero en grandes cantidades a los países de la periferia



"Lejos están los tiempos en que el crédito fluía a velocidades del 20 y 25 por ciento anual y donde la cota del 15 por ciento constituía el nivel mínimo. Si nos fijamos en esta gráfica, en sólo dos ocasiones a lo largo del último medio siglo (enero de 1985 y febrero de 1994), la expansión del crédito se desaceleró de manera significativa.

 Pero nunca había pasado a una velocidad negativa como la que se está viviendo desde agosto de 2009 y que en octubre de 2012 batió un nuevo récord de -5,1 por ciento


La desaceleración del crédito y el aumento de la morosidad son factores que se retroalimentan entre sí dado que la banca, sintiendo el peso de la morosidad, reprime el crédito ante el miedo del impago. 

Es el reverso del momento expansivo del crédito que infló la burbuja. Y es lo que está en la base del complejo fenómeno del desapalancamiento financiero, dando cuenta de las consecuencias de una economía que se hizo altamente adicta al crédito.

 Esto es lo que ha llevado a la morosidad al volumen sin precedentes de 189.618 millones de euros, cifra que es 12 veces superior a la existente en octubre de 2007 cuando llegaba a 15.390 millones de euros. La tasa de morosidad se ha elevado al 11,23 por ciento, su nivel más alto de la historia, en una tendencia que no tiene como revertirse sino que más bien amenaza con acelerarse. 

Esto está relacionado con la recesión que sufre la economía española y con el alto desempleo que hunde más los precios a la baja. Los precios de la vivienda continúan en caída libre y acumulan un retroceso de 35 por ciento desde sus máximos valores en diciembre de 2007.   (...)

Este incremento en la morosidad es también alimentado por la caída en la generación de crédito, que sufre un serio desplome desde diciembre de 2008 cuando alcanzó 1,87 billones de euros (dos veces el PIB español). La actual contracción del crédito es un desplome que se vive en cámara lenta y que por eso mismo tendrá un largo recorrido (todo 2013 y parte de 2014) en el que se buscará sincerar el mercado inmobiliario. 

 El volumen de crédito tiene hoy un valor de 1,69 billones de euros lo que indica un descenso del 10 por ciento en relación a sus máximos, pero aún es una cifra excesiva.
 
Que nadie haya advertido que la burbuja de crédito era insostenible ha dejado en muy mal pie al Banco de España pero principalmente al Banco Central Europeo porque esta era la autoridad monetaria encargada de monitorear la sostenibilidad del sistema financiero.

 Lo cierto, en todo caso, es que se confió en el criterio de la autorregulación financiera sospechando que el mercado sería capaz, por sí mismo, de poner coto y razón a los desequilibrios inherentes del sistema. Algo que sirve muy bien para los ejemplos de pizarrón pero no para la economía real.

Estos desequilibrios fueron potenciados justamente por la banca alemana que prestó dinero en grandes cantidades a los países de la periferia aprovechando la igualación de las tasas de interés con los países del norte que propició la instauración del euro. El boom del crédito y los años felices que incubaron el sueño del consumo se ha convertido hoy en una pesadilla. 

En una película macabra que ha plagado de incertidumbre sobre el futuro. Lejos han quedado los tiempos en que el crédito fluía abundante y generosamente por el sur de Europa. La sequía financiera en curso no la detendrán ni las millonarias inyecciones de liquidez de Mario Draghi, ni los milagros que se espera de la operación rescate."            (El blog salmón, 19/12/2012)    

26.12.12

Increíble pero cierto: el Gobierno no quiere pinchar la burbuja inmobiliaria

"Ayer confirmaron el peor de mis temores respecto al banco malo: el Gobierno no quiere pinchar la burbuja inmobiliaria. Llevaba tiempo esperando unas declaraciones al respecto por parte de algún miembro destacado del mismo y ha sido Belén Romana, la presidenta de Sareb, la que ha hecho unas declaraciones que dada la coyuntura actual del mercado de la vivienda en España no hay por donde cogerlas.

Lo que esta señora vino a decir es que desde el gigante inmobiliario que preside no tienen ninguna intención de quitarse el stock de casas a cualquier precio, sino más bien al contrario. Se han propuesto, no me pregunten como, obtener esa rentabilidad prevista del 15 % a 15 años con la venta de sus activos tóxicos al mejor postor y sin ninguna prisa por obtener el máximo beneficio.


O ellos tienen mayor información que nosotros respecto al mercado inmobiliario, cosa que sinceramente dudo, o no tienen ni la más remota idea sobre la situación real del mismo en estos momentos. 

Quieren hacernos creer que Sareb será capaz de hacer lo que los propios bancos no han conseguido: ganar dinero con la venta de inmuebles. Alguien debería explicarle que esos activos, que no precisamente por casualidad son tóxicos, eran el cáncer de las entidades bancarias. ¿Acaso si estas últimas hubiesen creído que podían colocarlos en el mercado a buenos precios los habrían cedidos a Sareb?


El banco malo ha obtenido los inmuebles con un descuento medio del 53 % sobre su desorbitado valor contable. Estos valores contables se fijaron en pleno boom de la burbuja inmobiliaria y estaban totalmente inflados, lo que viene a significar que realmente el descuento del 53 % no lo era tanto, sino más bien una aproximación real al valor de esas casas hoy en día en el mercado.
Desde mi punto de vista el banco malo no ha tenido la más mínima razón de ser desde el mismo día de su nacimiento. El Gobierno debería haber dejado que fueran los propios bancos los que se comieran sus casas hasta verse obligados a sacarlas al mercado a precios competitivos y reales. La pelota está ahora en manos de un Estado que no solo no quiere asumir pérdidas con esta operación, sino que además cree que puede hacer rentable ese amasijo de ladrillos.
Si no querían entrar en una guerra con el sector privado que terminase por hundir el precio de las viviendas, me pregunto con qué intención metieron las narices en el mismo. El mercado debió regularse solo a través de la ley de la oferta y la demanda
La intervención pública en este asunto sólo ha servido para poner nuevamente de manifiesto su amiguísimo con las entidades bancarias, a las que han acudido en su auxilio sin importarles que en España, hoy por hoy, la gente no compra casas porque a esos precios no se las pueden permitir."     (El blog salmón, 20/12/2012)

19.11.12

El frenesí de ladrillos ha permitido la extravagancia española de alcanzar una cifra total de 27 millones de viviendas, para 17 millones de familias registradas. Sin que bajasen los precios

"El boom inmobiliario financiado por la banca española alimentó una de las burbujas especulativas modernas más impresionantes. Las entidades obtenían los fondos principalmente de bancos alemanes que compraban bonos con garantía de los préstamos emitidos. 

El frenesí de ladrillos ha permitido la extravagancia española de alcanzar una cifra total de viviendas cercana a los 27 millones con un poco más de 17 millones de familias españolas registradas. Es impactante la existencia de unas 10 millones de viviendas excedentes de las necesidades de la población, construidas sólo por la especulación alimentada por el sistema financiero.

 La explosión de esa burbuja provoca un efecto pobreza demoledor por la caída del precio de las propiedades: el 76 por ciento del patrimonio familiar español corresponde a inmuebles y el restante 24 está distribuido en otros activos (efectivo y depósitos, acciones, participaciones de sociedades y seguros), según un informe del banco central de España.

Además de la caída del valor de las propiedades, el rostro más cruel del estallido de la burbuja de ladrillos es el desalojo de miles de familias porque al perder el empleo o contabilizar una reducción de ingresos no pudieron cumplir con el pago del crédito hipotecario. 

La situación es más desesperante debido a que no sólo tuvieron que entregar la vivienda, sino que luego del remate, a un precio por debajo del tasado inicialmente para pactar el crédito, la familia sigue contabilizando una deuda con el banco. Un sistema de esquilma cuyos detalles resultan impactantes. (...)

La situación española es la más dramática de Europa por las condiciones abusivas de los créditos hipotecarios y leyes que desamparan al deudor. El PP en el gobierno y el Partido Socialista en la oposición están negociando flexibilizar la legislación sobre hipotecas.

 Si bien sin la furia española, en otros países europeos también aumentaron los desalojos. Una investigación de El País detalla que en Portugal las ejecuciones aumentaron 17 por ciento en 2011 respecto del año anterior; en Francia, el año pasado hubo 113.669 sentencias de desalojos, 4 por ciento más que en 2010 y 40 por ciento más que hace diez años; en Italia, durante el año pasado 39.474 familias italianas fueron desalojadas de sus viviendas por no pagar la hipoteca, un 75 por ciento más que hace cuatro años; y en Gran Bretaña, el Consejo de Prestamistas de Hipotecas estima que los desalojos sumarán 35 mil en este año.

La política de austeridad está hundiendo a Europa, arrimando a los bancos a la insolvencia y provocando un desastre sociolaboral. Es la receta de la ortodoxia. ¿Qué piensan los economistas del establishment argentino sobre la crisis europea, en especial sobre la economía de España, ofrecida como modelo hasta hace poco? Retumba el silencio."              (Alfredo Zaiat, Página 12 , Rebelión, 19/11/2012)