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11.2.19

En el supuesto de que la Deuda Pública y privada prosigan su vuelo por la estratosfera, que los salarios sigan congelados, que el crédito bancario siga sin fluir con normalidad a unos tipos de interés reales a pymes, autónomos y particulares y no se incremente la inversión... la economía española se verá abocada a un peligroso cóctel explosivo, el DDD (Desempleo, Deuda, Deflacion). De seguir obviando la inversión en inteligencia, España podría convertirse en la próxima década en un país tercermundista...

"(...) ¿Riesgo de una década de estancamiento en la economía española?

Hasta 2008, la economía española se basó en la conocida “dieta mediterránea”, (cuyos ingredientes principales eran el “boom” urbanístico, la exportación, el turismo y el consumo interno), fórmula que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa (2008), debido al estallido de la burbuja inmobiliaria y el hundimiento del castillo de naipes de la economía española. 

De seguir obviando la inversión en inteligencia, España podría convertirse en la próxima década en un país tercermundista a nivel de investigación e innovación, condenado a comprar patentes extranjeras y producir productos de bajo perfil tecnológico que requieran mano de obra de escasa o nula cualificación y fácilmente explotable, pues aunque España sigue compitiendo en gran número de sectores con las economías de referencia al tener costes laborales competitivos, tendría como Talón de Aquiles de sus exportaciones el reto de la calidad de sus productos y el no estar bien posicionada en los mercados emergentes. 

Por último, en el supuesto de que la Deuda Pública y privada prosigan su vuelo por la estratosfera, que los salarios sigan congelados o con incrementos inferiores al IPC,que el crédito bancario siga sin fluir con normalidad a unos tipos de interés reales a pymes, autónomos y particulares y no se aproveche la dilación en los plazos para reducir el déficit en incrementar la inversión en Obra Pública y reducir el desempleo, la economía española se verá abocada a un peligroso cóctel explosivo,(el DDD), cuyos ingredientes sería una deflación en los precios que impedirá a las empresas conseguir beneficios y a los trabajadores incrementar sus sueldos, una deuda privada imposible de asumir por las empresas y unas tasas de paro endémicas superiores al 15%, lo que podría generar una década de estancamiento en la economía española, rememorando la Década perdida de la economía japonesa."                  (Germán Gorraiz López – ATTAC España, 23/01/19)

21.10.16

El cóctel explosivo de la economía española: deuda desorbitante, deflación persistente, desempleo endémico = década perdida

"(...) existe el peligro de la aparición de un nuevo virus patógeno, (el DDD), con un ADN dotado de la triple enzima D (Deuda desorbitante, Deflación persistente y Desempleo estratosférico) que podría acabar por arrasar con todo rastro de brotes verdes en la economía española. (...)

Deuda desorbitante

Según el Informe 2015 sobre la Sostenibilidad Fiscal de la Comisión Europea, la Deuda pública de España en el 2016 alcanzaría el techo estratosférico del 101% del PIB nacional, (1,2 Billlones €), lo que representa un crecimiento imparable desde el 2005 cuando la Deuda rondaba el 42% del PIB nacional (casi 400.000 millones de €) pero sin las medidas cosméticas que el Eurostat permite utilizar a España, la Deuda total superaría el 280% del PIB (más de 2 billones), cifra desorbitante que podría actuar como espoleta de una metástasis recesiva en la economía española. 
Por su parte, aunque la Deuda privada se habría reducido considerablemente, según el director del Departamento de Asuntos Monetarios del FMI, José Viñals, “cerca del 40% de la deuda en España está en manos de empresas que serían incapaces de hacer frente a sus deudas a medio plazo a menos que hagan ajustes como una reducción de la deuda, de los costes operativos o de los gastos de capital(debt overhag en inglés)”, lo que sumado a la debilidad de los bancos españoles, provocará que el crédito siga sin fluir con normalidad a unos tipos de interés a pesar de la bajada de tipos del BCE hasta el 0% y la implementación de tipos negativos para la facilidad de depósitos que obliga a los bancos de la Eurozona a pagar por dormir su dinero en el BCE.

Deflación persistente

Según el INE, el IPC de Julio del 2016 registró un incremento de 5 décimas pero la tasa interanual quedaría en el -0,8% lo que sumergiría a España en escenarios de deflación prolongada. Por deflación se entiende «la caída mantenida y generalizada de los precios de bienes y servicios durante un mínimo de dos semestres», y conjugada con una tasa de desempleo galopante tan bestial como la española podría dar lugar a la aparición de un cóctel explosivo de final incierto (el DDD), ya que dichos factores económicos se retroalimentan. 

Así, las empresas se ven obligadas a estrechar sus márgenes de beneficios para seguir siendo competitivas lo que les impide mantener sus beneficios empresariales así como realizar las necesarias inversiones en Bienes Equipo y que tiene como efecto secundario una congelación o reducción del sueldo de los trabajadores que hace reiniciarse la espiral deflactiva, alimentada por la subsiguiente reducción del consumo. 

De esta manera asistiremos al finiquito del consumismo compulsivo imperante en la pasada década debido a la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores por la congelación de sus salarios o la dramática reducción de los mismos, lo que unido a la ausencia de la cultura del ahorro doméstico agravará la contracción del consumo interno.

Desempleo endémico

La OIT en su informe “Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2016”, estima que el desempleo disminuirá en España hasta el 21,5% en el 2015 y se situará en el 21,3% en el 2017, cifras inasumibles para lograr un despegue económico prolongado. 

Por su parte,el FMI señala que “el ajuste económico español se habría producido mediante la caída de la producción y el incremento del paro, pero insuficiente en el lado de los salarios hasta fechas recientes”, por lo que receta un drástico recorte de los salarios nominales (brutos) del 10% y una rebaja de las cotizaciones sociales en 1,75 puntos para crear 1,2 millones de empleos.

Caso de que la Deuda Pública y privada prosigan su vuelo por la estratosfera, que los salarios sigan congelados o con incrementos inferiores al IPC,que el crédito bancario siga sin fluir con normalidad a unos tipos de interés reales a pymes, autónomos y particulares y no se aproveche la dilación en los plazos para reducir el déficit hasta el 2016 en incrementar la inversión en Obra Pública y reducir el desempleo, la economía española se verá abocada a un peligroso cóctel explosivo,(el DDD), cuyos ingredientes sería una deflación en los precios que impedirá a las empresas conseguir beneficios y a los trabajadores incrementar sus sueldos, una deuda pública desbocada y una Deuda privada imposible de asumir por las empresas así como unas tasas de paro estratosféricas (superando el 20%), lo que podría generar una década de estancamiento en la economía española."             (Germán Gorraiz López  , El salmón contracorriente, en Attac Madrid, 20/08/16)

14.9.16

Los precios siguen en negativo en agosto, pero reducen su caída en cinco décimas... la deflación que no cesa

"El Índice de Precios de Consumo (IPC) subió un 0,1% en agosto respecto al mes anterior y elevó cinco décimas su tasa interanual, hasta el -0,1%, según los datos definitivos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirma así las cifras avanzadas a finales del mes pasado. A pesar de la subida, el IPC sigue en terreno negativo y encadena trece meses sin crecimiento, con doce descensos y un mes plano.

Además, la tasa interanual de inflación lleva 35 meses seguidos sin superar el 1% y 37 meses sin rebasar el 2%, el objetivo de inflación que fija el Banco Central Europeo (BCE). 

La inflación subyacente, que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados, aumentó dos décimas en agosto, hasta el 0,9%, y acumula 38 meses por debajo del 2%. Y el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) situó su tasa anual en el -0,3%, cuatro décimas más que en julio. (...)"                 (Vox Populi, 13/09/16)

24.5.16

Qué es la deflación y qué consecuencias económicas genera


"Para entender qué es la deflación y qué consecuencias económicas genera vamos a emplear un gráfico que muestra la evolución de los precios en España y el conjunto de los 19 de países de la Zona euro con datos procedentes del deflactor implícito del PIB extraídos de la página web de Eurostat.

Y para ello vamos a aclarar con anterioridad que si la inflación es el aumento generalizado de los precios de un periodo de referencia a otro -en nuestro caso, el año natural-, la deflación no es otra cosa sino el fenómeno contrario, esto es, la contracción de los precios de un año a otro.

Por lo tanto, si analizamos detenidamente el gráfico inicial, podemos observar que entre los años 2010 y 2015, en España se produjo una situación de deflación, pues el nivel general de sus precios reprodujo una trayectoria en términos generales descendente; un 1,6% en 2010, 0% en 2011, -0,2% en 2012, etc… a diferencia de lo ocurrido en la Zona euro, donde allí sí aumentaron los precios año tras año sin excepción.

Hasta aquí hemos caracterizado qué es la deflación y en qué momentos concretos ha podido producirse en algunos países del contexto europeo.

Ahora vamos a centrarnos en las consecuencias económicas que la deflación genera y para ello vamos a suponer que la única producción económica de un determinado país son vehículos, automóviles.

Imaginemos que todos los años España produce un mismo número de automóviles, por ejemplo, 5.000. Y supongamos también que el precio de cada uno de ellos asciende a 10.000 euros, siendo por consiguiente el valor económico de la producción española, esto es, su PIB, 50 millones de euros cada año mientras ni la producción ni los precios experimentan ningún tipo de variación.

Pero si el precio unitario de los automóviles descendiese de manera generalizada un 2% durante tres años seguidos, es decir si se produjese un contexto de deflación, como consecuencia de ello el precio de cada vehículo descendería hasta los 9.200 euros aproximadamente y el valor del PIB habría descendido asimismo hasta los 46 millones de euros.

Véase, por lo tanto, que aunque el PIB no se hubiese contraído en términos reales -cantidades producidas-, en términos nominales, es decir, a “precios corrientes” o “de mercado” sí lo habría hecho (para entender las diferencias entre variables reales y nominales ver este post), y ni un aumento de la producción de un 4%, por poner un ejemplo, hasta las 5.200 unidades, permitiría alcanzar de nuevo un PIB nominal de 50 millones de euros.

Vamos a terminar explicando al hilo de esta observación una última e importante consecuencia económica generada por la deflación. Imaginemos que para producir las 5.000 unidades iniciales de vehículos anuales que antes comentábamos fuese necesario emitir deuda pública por valor del 60% del PIB.


Dado que inicialmente el PIB se cuantificaba en 50 millones de euros, el volumen de deuda pública emitido habría ascendido a 30 millones de euros en términos absolutos, permaneciendo esta cifra constante mientras no se amortizara ni total ni parcialmente la deuda y con independencia de que existiera o no deflación o inflación.

Sin embargo, el PIB nominal sí que puede experimentar variación cuando se produce una alteración de los precios, de modo que en un escenario con deflación al 2% durante tres años consecutivos -siguiendo el ejemplo anterior-, el PIB descendería hasta los 46 millones de euros, lo que dificultaría sustancialmente la devolución futura de deuda, que ahora pasaría a representar el 65% -y no el 60%- del PIB nominal indicado en el ejemplo."                (El Captor, 04/05/16)

18.5.16

Y ya van 61 meses consecutivos de sequía en el crédito... cinco años completos. En 2016 la financiación bancaria bajó 51.643 millones


"Sesenta y un meses seguidos de sequía. Cinco años completos entre febrero de 2011 y febrero de 2016. Ese es el tiempo que el crédito bancario lleva contrayéndose en España de forma ininterrumpida.

Y hablando en términos puramente estadísticos, ya que si se descuentan los esporádicos tres meses -noviembre y diciembre de 2010 y enero de 2011-en los que el crédito bancario no anotó registros negativos, el total de periodos en los que el saldo crediticio se ha contraído desde agosto de 2009 -el punto de inflexión observado en el gráfico inicial- asciende ya a setenta y seis meses, es decir, a casi seis años y medio.

El último dato publicado en febrero de 2016 ha supuesto una mengua de la financiación bancaria  de 51.643 millones de euros en los últimos doces meses, un -3,8% según datos del Banco de España. Y no es la peor cifra de los últimos tiempos; en el año 2013 todos y cada una de los registros mensuales superaron una contracción del 10%.   (...)

 La trayectoria dibujada por la evolución interanual del crédito español se asemeja en gran medida al recorrido gráfico de la deflación en España, una circunstancia que, como ya se ha explicado en este y otros medios de información económica -véase “Saque de Esquina”, el blog de Eduardo Garzón-, sugiere una más que íntima y estrecha conexión entre evolución de precios y crédito bancario."          (El Captor, 08/05/16)

29.4.16

El paro sube, el IPC se hunde hasta el -1,1 por ciento... curiosa recuperación

"El paro sube en 11.900 personas hasta marzo y se destruyen 64.600 empleos.

El paro subió en 11.900 personas en el primer trimestre del año respecto al trimestre anterior, un 0,25% más, rompiendo la tendencia de los dos años anteriores, cuando se consiguió reducir el desempleo en los tres primeros meses (-2.300 parados en el primer trimestre de 2014 y -13.100 en 2015), según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Tras este repunte del desempleo, el número total de parados alcanzó la cifra de 4.791.400 personas y la tasa de desempleo escaló una décima, hasta el 21%, tras descender la población activa en 52.700 personas entre enero y marzo (-0,2%)."             (República.com, 28/04/16)


"El Índice de Precios de Consumo (IPC) subió un 0,7% en abril respecto al mes anterior y recortó tres décimas su tasa interanual, hasta el -1,1%, debido el abaratamiento de la electricidad y de los viajes organizados, según el indicador adelantado publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

De este modo, el IPC registró en abril su tasa más negativa desde febrero de 2015, cuando se experimentó también una tasa del -1,1%. En los dos últimos meses (febrero y marzo), el IPC se mantuvo en el -0,8%.

Con el dato de abril, la tasa interanual encadena su cuarta tasa negativa después de arrancar el año en el -0,3% y registrar en febrero y marzo una tasa del -0,8%. (...)"             (República.com, 28/04/16)

7.4.16

La economía española del 'DDD': Deuda desorbitante + Deflación persistente + Desempleo estratosférico... la herencia de Rajoy

"La economía española se ha basado en el último decenio en la conocida “dieta mediterránea”, (cuyos ingredientes principales eran el “boom” urbanístico, la exportación, el turismo y el consumo interno), (...) existe el peligro de la aparición de un nuevo virus patógeno, (el DDD), con un ADN dotado de la triple enzima D (Deuda desorbitante, Deflación persistente y Desempleo estratosférico) (...)

Deuda desorbitante

Según el Informe sobre la Sostenibilidad Fiscal 2015 de la Comisión Europea, la Deuda pública de España en el 2015 habría alcanzado el 100% del PIB nacional ( más de mil millones €), lo que representa un crecimiento imparable desde el 2005 cuando la Deuda rondaba el 42% del PIB nacional (casi 400.000 millones de €) pero sin las medidas cosméticas que el Eurostat permite utilizar a España, la Deuda total superaría el 280 % del PIB (más de 2 billones), cifra desorbitante que podría actuar como espoleta de una metástasis recesiva en la economía española.  (...)

Deflación persistente

Según el INE, el IPC de Febrero del 2016 registró un descenso de 5 décimas respecto al mes anterior, con lo que la tasa interanual quedaría en el -0,8% y sumergiría a España en escenarios de deflación prolongada. 

Por deflación se entiende «la caída mantenida y generalizada de los precios de bienes y servicios durante un mínimo de dos semestres», y conjugada con una tasa de desempleo galopante tan bestial como la española podría dar lugar a la aparición de un cóctel explosivo de final incierto,(el DDD), ya que dichos factores económicos se retroalimentan. 

Así, las empresas se ven obligadas a estrechar sus márgenes de beneficios para seguir siendo competitivas lo que les impide mantener sus beneficios empresariales así como realizar las necesarias inversiones en Bienes Equipo y que tiene como efecto secundario una congelación o reducción del sueldo de los trabajadores que hace reiniciarse la espiral deflactiva, alimentada por la subsiguiente reducción del consumo. (...)

Desempleo endémico

La OIT en su informe “Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2016”, estima que el desempleo disminuirá en España hasta el 21,5% en el 2015 y se situará en el 21,3% en el 2017, cifras inasumibles para lograr un despegue económico prolongado. (...)

Caso de que la Deuda Pública y privada prosigan su vuelo por la estratosfera, que los salarios sigan congelados o con incrementos inferiores al IPC,que el crédito bancario siga sin fluir con normalidad a unos tipos de interés reales a pymes, autónomos y particulares y no se aproveche la dilación en los plazos para reducir el déficit hasta el 2016 en incrementar la inversión en Obra Pública y reducir el desempleo, la economía española se verá abocada a un peligroso cóctel explosivo,(el DDD), cuyos ingredientes sería una deflación en los precios que impedirá a las empresas conseguir beneficios y a los trabajadores incrementar sus sueldos, una deuda pública desbocada y una Deuda privada imposible de asumir por las empresas así como unas tasas de paro estratosféricas (superando el 21 %), lo que podría generar una década de estancamiento en la economía española, rememorando la Década perdida de la economía japonesa."            (Germán Gorraiz López, Attac España, 03/04/16)

8.3.16

España (y Europa)... en deflación

"(...) La eurozona, y dentro de ella España en particular, ha vuelto a la deflación con 20 meses de descenso de precios en dos años. Las últimas cifras muestran una caída del -0,2% en febrero y el -0,8%, cuatro veces más, para España, el país más perjudicado porque la deflación encarece las deudas y somos el más endeudado del área, aparte de reducir la demanda y la producción. 

Es un dato que confirma el estrepitoso fracaso de la política del BCE, que a pesar de ‘fabricar billetes’ como si fueran confeti, está a años luz del objetivo del 2% de inflación, y la pregunta es, ¿qué van a hacer el próximo día 10 de marzo? (...)

El mercado espera que el BCE añada otros 20.000 millones de euros al mes a los 60.000 millones actuales, y también puede rebajar aún más los tipos de interés en territorio negativo, desde el -0,3% actual al -0,5%, e incluso una ampliación del tipo de activos que el BCE puede comprar. 

Nada está funcionando, y sin embargo se está generando una burbuja gigantesca de deuda, y además los tipos de interés negativos están haciendo que las cosas vayan a peor, porque distorsionan el ahorro y la inversión y son un robo legal a los ahorradores.  (...)"               (Roberto Centeno, El Confidencial, 07/03/16)

26.2.16

Seguimos bordeando la deflación... La inflación se hunde en febrero y cae en tasa interanual hasta el -0,8 %

"El Índice de Precios de Consumo (IPC) bajó un 0,3% en febrero respecto al mes anterior y recortó cinco décimas su tasa interanual, hasta el -0,8%, debido, principalmente, al abaratamiento de las gasolinas y de los alimentos y bebidas no alcohólicas, según el indicador adelantado publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

De este modo, el IPC interanual encadena dos meses en negativo después de haber cerrado el año 2015 en el 0,0%.

De confirmarse este dato avanzado por Estadística, la de febrero sería la cuarta tasa interanual más baja del IPC desde enero de 2015, cuando los precios se situaron en el -1,3%, su menor tasa desde julio de 2009.

Desde entonces, el IPC sólo ha experimentado tasas positivas en los meses de junio y julio de 2015 (en ambos casos del 0,1%) y diciembre del mismo año (0,0%)."         (Público, 26/02/16)

21.1.16

Escuchar que España ha creado empleo y riqueza social durante la legislatura actual es una infamia de dimensiones grotescas


"Basta ya. La verdad no se puede manipular hasta la saciedad. Escuchar que España ha creado empleo y riqueza social durante la legislatura actual es una infamia de dimensiones grotescas. Se podrá poner toda la población activa de España a trabajar de Papá Noel durante la Navidad. 

Acercarse la enésima campaña temporal a maquillar las cuentas de la Seguridad Social. Sonar la enternecedora melodía de la Lotería Nacional, incluso. Pero la realidad es que hay menos empleo. Menos riqueza social.

 Más paro estructural. Más trabajos caracterizados por la precariedad y la parcialidad. Menos dinero en el Fondo de Reserva de las pensiones (y el que queda, está invertido en deuda pública). 

 Menos inflación también, o lo que es lo mismo, más deflación, por mucho que esto último suene peor. Pensasteis, porque os mintieron, que quienes gobernasen optarían por más empleo aunque eso supusiese inflación. Error. Escogieron el paro a la inflación. Os hicieron creer, otra más, que no tendríais opción. 

Que aceptar un trabajo de 20 horas a la semana y hacer el resto de horas “en negro” o sin cobrar sería vuestra única solución. Mentira. Hoy, cuatro años más tarde, si juntásemos todo el trabajo que hay en España, parcial y no parcial, y lo computásemos en “jornadas completas”, resultaría que durante todo este tiempo no se habría – no se ha- creado un solo empleo. 

Peor; porque la realidad estadística del INE indica que se han destruido 600.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo."            (El Captor, 10/12/15)

14.1.16

La deflación que nos acecha






"Los precios no subieron en 2015. La inflación termina en el año en el 0,0%, es decir, que el coste de la vida está al mismo nivel exacto que el año pasado.(...)

A lo largo de 2015 el Índice de Precios al Consumo (IPC) se ha mantenido en tasas negativas o muy bajas. La inflación comenzó el año en el -1,3% y excepto en junio y julio (cuando se elevó un escaso 0,1%), ha estado en terreno negativo, entre otros motivos, porque la gasolina y el gasóleo eran más baratos que hace un año.

Desde septiembre comenzó a reducir las bajadas, por la subida de la electricidad, hasta el -0,3% de noviembre. Ante la menor bajada del precio de los carburantes con respecto a 2014, el dato interanual de diciembre de 2015 se queda en el 0,0%  (...)"        ( El País Madrid 30 DIC 2015)

30.9.15

Los precios agudizan su caída en septiembre, hasta el 0,9%

"Los precios de consumo han caído el 0,9 % en septiembre, respecto al mismo mes del año pasado, lo que supone una aceleración de la caída de cinco décimas respecto a la registrada en agosto, según el indicador adelantado del índice de precios de consumo (IPC) publicado hoy.

El Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirmará este dato el próximo 14 de octubre, ha atribuido este mayor descenso al abaratamiento de la electricidad y los carburantes (gasóil y gasolina).

En tasa mensual, los precios han caído el 0,3% respecto a agosto, comportamiento que contrasta con el experimentado el año pasado, cuando aumentaron el 0,2%."          (Cinco Días, 29/09/2015)

21.9.15

La baja inflación europea, impuesta por Alemania, impide crecer a la economía española sin necesidad de deflacionar


"Hace escasos días explicábamos que con la reciente actualización de los datos de la Contabilidad Nacional de España se confirmaba que el crecimiento de su economía en el año 2014 había sido del 1,4% en términos reales.

Sin embargo, su crecimiento del PIB nominal a precios corrientes fue tan solo del 1%, queriendo decir esto que un 0,4% del crecimiento real de la economía española -desde el 1% hasta el 1,4%- se había producido como consecuencia de un descenso general de los precios.

Que un escenario de este tipo no tiene por qué ser necesariamente positivo para España lo decía ya el economista Paul Krugman en su blog del New York Times a principios del año 2011 con un artículo en el que planteaba una hipotética Zona euro de dos únicos estados miembros -Alemania y España- para mayor simplificación.

Y planteaba lo siguiente: “Supongamos que la Eurozona pretende retrotraer el nivel de precios y salarios relativos entre ambos países cinco años en el tiempo teniendo en cuenta que el tamaño de la economía de Alemania es tres veces el de España y que el nivel de precios y salarios en esta última economía es un 20% superior al de la primera”

Con esta hipótesis de partida, el siempre lúcido economista Paul Krugman exponía dos desarrollos posibles; A: Alemania tiene una inflación del 2% y España una deflación del 2%, con la que la inflación de la Zona euro quedará en el 1%, B) Alemania tiene una inflación del 4% y España del 0%, de manera que en la Eurozona será del 3%, y apuntaba que la opción “A” sería la menos favorable para España al conllevar unas tasas de desempleo y de deuda pública mucho más elevadas que las que traería asociadas el escenario “B”.

Ahora, casi cinco años más tarde, sabemos que la inflación media en la Zona euro no se sitúa ni en el 2% -su objetivo oficial- ni en el 3%, sino en el entorno del 1%, es decir, en el planteado en la opción “A”, y que en España el desempleo sigue siendo anormalmente elevado pese a la supuesta recuperación macroeconómica, al igual que lo es su descomunal volumen de deuda pública, cuya factura anual por intereses de deuda supone miles de millones de euros a sus ciudadanos.

El tiempo nos ha traído por lo tanto esta conclusión: España no tiene permiso en Europa para registrar una inflación superior a la de Alemania. Quizás sí lo tuviera en el pasado -cuando sus precios duplicaban los alemanes-, pero lo que ahora de verdad importa es que la inflación de la Zona euro, que en gran medida viene marcada por el valor de Alemania, se encuentra en un entorno particularmente bajo, lo cual impide a la economía española crecer sin la necesidad de tener que deflacionar.

Y que nadie se equivoque; crecer con deflación no es empezar de cero si el volumen de deuda pública sigue esperando todavía ahí, cuantificado conforme al nivel de precios anterior. 

Así, un crecimiento de la economía en volumen, también puede significar un decrecimiento económico en la vertiente nominal, lo que difícilmente puede solucionar cualquier problema verdaderamente grave de carácter fiscal y laboral. “Esto se va a poner feo”, terminaba concluyendo Paul Krugman en su artículo de enero de 2011."               (El Captor, en Rebelión, 21/09/2015)

La segunda recesión (2010-13) fué mas intensa y prolongada por culpa de Rajoy y del BCE

"Muchos economistas venían denunciando que las estadísticas oficiales no estaban reflejando fielmente la caída de la economía española, pues el PIB oficial no se había hundido tanto como lo habían hecho los ingresos y el empleo. Ayer el Instituto Nacional de Estadística terminó de revisar de nuevo sus cálculos y, en efecto, habían menospreciado la caída del PIB entre los años 2010 y 2013.  (...)

Llama la atención que esa segunda recesión (2010-2013, con una caída del PIB de 5%) fuese mucho más intensa y prolongada que la primera (2008-2010, con una caída del PIB de 3,6%), pues el estallido de la crisis se produjo en 2008. 

Esto es así, sin ninguna duda, por dos factores: el comienzo de la aplicación de políticas de austeridad en 2010 y la inacción del Banco Central Europeo frente al aumento de la prima de riesgo.

En conclusión, como muchos venimos defendiendo desde hace tiempo, la crisis actual ha sido intensificada y agravada por los gobiernos del PSOE, del PP, y de la Unión Europea al aplicar políticas de austeridad (recortes, reformas laborales, reformas financieras, etc). Los datos nos dan la razón. Si estas políticas no hubiesen tenido lugar, la recesión económica y la explosión de desempleo no habrían sido tan intensas.

Y lo peor de todo es que ahora los gobernantes del PP se vanaglorian de sacarnos de un hoyo en el que ellos mismos nos metieron."                (


"Estos días el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha actualizado los datos de la Contabilidad Nacional y ha anunciado que la crisis económica de España fue mucho más intensa entre 2011 y 2013.  (...)

¿Sorpresa? Por si alguien todavía no lo supiera, un valor negativo de la tasa de variación del deflactor significa un descenso del nivel general de los precios, un hecho estadístico que en la Contabilidad Nacional no terminó de materializarse en los últimos años (aunque los valores adoptados entre 2009 y 2013 ya hubieran sido del 0,2%, 0,2%, 0%, 0% y 0,6%, respectivamente).

De manera que la economía de España se encuentra en una tesitura en la que tanto la escasez de crédito como el estancamiento de los salarios parecen haber implicado la necesidad de tener que deflacionar al objeto de poder crecer económicamente.

Y esto no constituiría un problema verdaderamente grave si resultara que el mecanismo de la deflación hubiese sido activado instantes inmediatamente después de la irrupción de la crisis financiera e inmobiliaria en España. Pero no más de 5 años después.

Sí. Porque los precios aún no se contraían cuando el fuego de la recesión se avivaba mediante la aplicación de reformas laborales contraproducentes y bloqueos en los circuitos financieros y salariales.

Por lo que, o mucho nos equivocamos, o con este negligente y miserable pasado económico de fondo, muchos no serán los espectadores dispuestos a aplaudir los trucos de magia puestos en práctica por la deflación."               (El Captor, 16/09/2015)

10.9.15

Nos hablan de un crecimiento dirigido por consumo privado en un contexto de estancamiento de rentas de las familias... así que empiezan a florecer artículos que dudan sobre los datos de España

"(...) Ahora salen ufanos a predicarnos lo bien que va nuestra economía, donde unos datos absolutamente incoherentes nos hablan de un crecimiento dirigido por consumo privado en un contexto de estancamiento de rentas de las familias y de desapalancamiento o reducción de su deuda. 

A ello agreguen el aumento del consumo público –la defensa de los intereses de la superclase hace que Alemania y los acreedores "ideológicos" miren para otro lado– dirigido por gasto en defensa. Para colmo vuelve la deflación –obviamente por deuda, "a la Mundell"–.

Los datos positivos del PIB solo reflejan la enésima huida hacia adelante patria, aprovechando la propensión al riesgo de los mercados, el apoyo de ciertos "acreedores ideológicos" y las ayudas del Banco Central Europeo –ese mismo que en la crisis griega demostró su falta de independencia–. 

Todo es fachada, todo está cogido con alfileres, empiezan a florecer artículos que dudan sobre los datos de España. Lo único que debe quedar claro es que solo hay un crecimiento económico financiado con más deuda total y externa, pero que no se canaliza hacia nuevas inversiones productivas que nos permitan garantizar un mayor crecimiento nominal futuro, y de esta manera repagar la deuda sin problemas.

Todo el capital foráneo que llega a nuestro país se dirige a financiar al Tesoro y a ciertas emisiones de deuda corporativa. Una gran parte es "ideológico", de defensa de la superclase global -ya hablaremos de ello en su momento, cuando toque-. 

Pero con ese dinero ni el gobierno ni las empresas están modernizando el aparato productivo, basta ver la evolución de disponibilidades de bienes de equipo. Simplemente financian consumo, así como el pago de dividendos, remuneraciones de ejecutivos y recompra de acciones. 

Si aumenta la aversión al riesgo, en un contexto donde no está garantizado un crecimiento nominal sostenible en el tiempo, España entraría en un círculo vicioso: crisis de deuda soberana, crisis bancaria, crisis de deuda externa, crisis de Seguridad Social, y reactivación de la recesión de balances privados. Lo de Grecia será un juego de niños. En definitiva, ¡nos toman el pelo!"               (Juan Laborda, Vox Populi, 29/08/2015)

31.8.15

Así se ha convertido en España la inflación en deflación, por más que traten de ocultarlo


"No aumentan. En España los precios no aumentan desde finales del año 2013. Más bien al contrario, disminuyen. Y cuando eso sucede, el concepto económico que define a este hecho estadístico se denomina “deflación”, el término opuesto a la archiconocida “inflación”.

Y no. No es una invención creada por nosotros en el blog: el Instituto Nacional de Estadística -INE- lo ha vuelto a poner de manifiesto con el último dato adelantado de agosto de 2015, donde ha reflejado una contracción interanual del 0,4% en el Índice de Precios al Consumo -IPC- de España.

Pero lo cierto es que cuando en un determinado mercado económico – España, la Zona euro, Japón, etc…- los precios no aumentan con el transcurso del tiempo, eso quiere decir que o bien se encuentran estancados o bien se encuentran en una fase de contracción. ¿Cómo denominarían entonces ustedes a dicha situación? ¿Inflación negativa? ¿Crecimiento de los precios plano? ¿Evolución positiva inversa?

Claro que sí. Empleando la misma lógica, la situación observada en el gráfico inicial para el periodo 2011-2013 no se correspondería con una evolución positiva de los precios, sino con una situación de deflación inversa en España o de descenso extemporáneamente ascendente.

Hablando en serio: entre agosto de 2014 y agosto de 2015, de los trece datos mensuales del IPC publicados por el INE, once de ellos tuvieron signo negativo y dos, tan solo dos, fueron positivos. ¿Por qué tanta resistencia entonces en la prensa económica y generalista para calificar la evolución de los precios en España por su acepción más intuitiva, “deflación”, en lugar de emplear esa extraña referencia lingüística que es “inflación negativa”?

Por varias razones. En primer lugar, porque el Banco Central Europeo -BCE-, que es la máxima autoridad monetaria de la Zona euro, y por lo tanto de España -incluso por encima del BdE-, tiene como principal cometido la estabilización de los precios en una inflación situada en el entorno del 2%. ¿Por qué tiene el BCE un objetivo de inflación del 2% y no otro? Interesante pregunta que reservaremos para otro análisis.

En segundo lugar, porque reconocer que existe deflación en la economía española supone reconocer que se está erosionando la capacidad de recaudación fiscal de la Hacienda Pública, ya que el nivel de facturación de las empresas y por lo tanto de las bases imponibles agregadas de los principales tributos del sector público, es previsible que experimenten también serias dificultades para aumentar.

Y terminamos con una última razón, y no porque no puedan existir múltiples razones más. En una situación de deflación, el agregado macroeconómico por excelencia de una economía, el Producto Interior Bruto -PIB-, a pesar de poder registrar un incremento positivo interanual real por causa de una mayor producción de mercancías, también puede acabar reflejando en última instancia un nivel agregado inferior del PIB nominal respecto al ejercicio anterior.

 Todo debido a la contracción de los precios, lo cual no sería algo tan problemático, si no fuese porque la deuda pública en porcentaje del PIB nominal ya se aproximaba hacia el entorno del 100% en aquel momento -2011,2012,2013- en que existía inflación, y en que por lo tanto más fácilmente hubiera podido aumentar el PIB nominal.

Pero no queremos resistirnos a una cuarta última razón; porque la devaluación del yuan chino, que en la práctica supone el abaratamiento de las mercancías enviadas por China al resto del mundo, podría forzar aún más a la baja la actual deflación española, agravando el conjunto de problemas recientemente explicados. ¿O quizás no y al mantenerse los precios planos las grandes corporaciones españolas seguirían ensanchando sus márgenes empresariales?"                (El Captor, en Rebelión, 31/08/2015)

24.4.15

Una recuperación extraña. Sin los coches nuestra producción industrial y nuestras exportaciones continúan cayendo y en recesión... pues vaya recuperación

"La intervención del BCE para bajar las primas de riesgo desde 2012 y el fin del austericidio en Bruselas desde el verano de 2013 ha permitido a la economía española volver a crecer y crear empleo. La bajada del precio del petróleo y la depreciación del euro tras el QE de Draghi han dado un impulso adicional a la recuperación. (...)

No obstante, es una recuperación extraña. Hay deflación salarial y el tipo de empleo que se está creando es extremadamente precario. Se concentra en jóvenes y mayores de 50 años donde la desesperación les fuerza a aceptar salarios de subsistencia. Sin embargo, en el último año continuó la destrucción de empleo en el segmento de 25 a 35 años. 

La tasa de salida del mercado se ha moderado pero la tasa de entrada sigue muy cerrada y un 25% inferior a 2007 antes de empezar la depresión. Y la población activa se ha estabilizado pero continúa la emigración, señal que nuestro mercado dista mucho de llegar a su normalización.

Las diferencias regionales se acentúan. La creación de empleo se concentra en la costa por el turismo, especialmente en las islas, y en aquellas regiones que tienen fábricas de automóviles, único sector industrial que mantiene vigor en sus exportaciones. Sin los coches nuestra producción industrial y nuestras exportaciones continúan cayendo y en recesión.

 En el último año se ha vuelto a crear empleo público y se ha reactivado la construcción. Tras tres años de parálisis el año electoral ha animado las obras.(...)

 Hay que ser cuidado con el análisis de las tasas de crecimiento y mirar los niveles. Serán necesarios muchos años de crecimiento para recuperar niveles normales de empleo y entonces podremos decir que hemos salido de la crisis. Mientras tanto es necesario medidas excepcionales para atender la pobreza del 1,8 millones de hogares que tienen todos sus miembros en paro y han perdido el seguro de paro. (...)

La subvención a la contratación ha favorecido la creación de empleo pero a costa de ampliar el agujero de la Seguridad Social que se aproxima a 35.000 millones. Y la creación de empleo público se hace en un país con el segundo mayor déficit de la Eurozona, que en 2015 tiene que recortarlo en 18.000 millones, que cerró 2014 con unos 10.000 millones de ingresos públicos menos de los previstos en el presupuesto y encima ha bajado el IRPF en 6.000 millones.

España pide a gritos un plan de inversiones, como recomienda el FMI, para sacarla del estancamiento secular y la deflación y necesita que el plan sea europeo pero no presionar nuestra deuda pública del 100% del PIB. Pero ir a Bruselas con 24% de paro, 5,5 millones de parados que supone el 30% de desempleados de la Eurozona, emigración, con el partido del gobierno enfangado en la corrupción y con un discurso triunfalista dando lecciones al resto de socios ayuda a explicar que nuestra querida España sea un país irrelevante en la toma de decisiones europeas."            (   , El País,   23 ABR 2015)

19.4.15

La inflación de la eurozona se sitúa en el -0,1% y cumple cuatro meses en negativo

"La tasa interanual de inflación en la zona euro durante el pasado mes de marzo se situó en el -0,1% desde el -0,3% del mes anterior. 

El -0,1% supone el cuarto mes consecutivo en el que los precios registraron caídas en el conjunto del bloque del euro.(...)

Entre los 28 miembros de la eurozona, una docena siguen registrando tasas negativas de inflación, de los que ocho eran países de la zona euro. Los mayores descensos de precios correspondieron a Grecua (-1,9%), Chipre (-1,4%) y Polonia (-1,2%), mientras las subidas más significativas se observaron en Austria (+0,9%), Rumanía (+0,8%) y Suecia (+0,7%). 
 
En el caso de España, la inflación armonizada retrocedió un 0,8% interanual, frente al -1,2% del mes anterior. De este modo, el diferencial de precios favorable a España con respecto a la eurozona se ha estrechado en marzo a siete décimas desde las nueve del mes anterior."          (Expansión, 17/04/2015)

3.4.15

La deflación nos amenaza por la debilidad de la demanda

"La caída de precios en España parece moderarse (-0,7% en marzo frente a -1,1% en febrero) pero siguen bajando. ¿Es motivo de preocupación? De momento, no. Pero todo puede cambiar de forma súbita y conviene anticiparse.

 La teoría convencional sugiere que la deflación tendría efectos devastadores. Los consumidores, ante la expectativa de mayores bajadas de precios, esperarían para realizar sus compras. 

La retracción del consumo dañaría los beneficios empresariales y haría caer la inversión y el empleo. Sin embargo, no parece que España sea hoy ese lugar donde los consumidores restringen su consumo esperando mejores precios. Donde se acumula ahorro y liquidez frenando drásticamente la inversión.

 La deflación más preocupante tendría que venir explicada por la debilidad de la demanda en lugar de por factores de oferta como la caída de precios del crudo.  (...)

Eso sí, los precios en terreno negativo no son asumibles de forma indefinida. En particular en países con España con elevado endeudamiento privado y desempleo. Si los precios persisten en niveles reducidos o negativos, las deudas se hacen más difíciles de pagar en términos reales. Esto supone una vulnerabilidad importante para afrontar, por ejemplo, una recesión.  (...)

 Pero los riesgos de medio plazo persisten en una Europa que no acaba de despegar y en un contexto financiero internacional incierto, plagado de experimentos monetarios. De ahí que en Europa se temiera tanto una tercera recesión porque los precios reducidos no serían ventajosos para el consumidor, simplemente porque no tendría ingresos para gastar ya que su renta se reduciría o habría perdido su empleo.  (...)"          (   , El País, Madrid 30 MAR 2015)

1.4.15

UATAE: la deflación es un riesgo real para la economía

 "(...) el año 2015 mantiene un balance de precios en negativo y son ya nueve meses consecutivos en índices negativos y un año y medio con valores cercanos al 0%, lo que supone que técnicamente estamos en deflación en España.

Para Maria José Landaburu, Secretaria General de UATAE ( Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores) estos datos “sitúan los precios en valores mínimos, en sintonía con una economía que no traslada a la realidad la incipiente mejor situación que apuntan los indicadores macroeconómicos”.

Añade –además- que es preocupante que estos valores negativos de los precios son consecuencia de una “demanda aún reducida”, a lo que se une la falta de crédito para autónomos y micro pymes y, por tanto, “de una pérdida de valor económico de los bienes y los servicios”.

Para Landaburu todo indica que este nivel mínimo de los precios se va a mantener durante los próximos meses del año. (...)
 Todo esto apunta a que la deflación es un “riesgo real que hay que evitar que se instale de manera permanente en la economía española”.

A juicio de la Secretaria General de UATAE, “ante las fuertes debilidades e incertidumbres de la economía española, es necesario mejorar las rentas de los españoles, especialmente de pensionistas, asalariados y autónomos, y garantizar el acceso al crédito en mejores condiciones, especialmente de las pequeñas unidades de producción y las familias,  para apuntalar el crecimiento de la demanda y la economía, crear empleo y alcanzar unos precios moderados aunque positivos”.      (Nueva Tribuna, 31/03/2015)


"El índice de precios de consumo (IPC) registró en marzo un descenso interanual del 0,7%, según el indicador adelantado publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Esta caída es inferior a la que se registró en febrero (1,1%) y de confirmarse el próximo 14 de marzo supondría que el IPC es negativo durante nueve meses consecutivos.

El INE explica que la moderación en la caída de marzo se debe, principalmente, a la subida de los precios de los carburantes. 

Es el cuarto mayor descenso de los últimos nueve meses, que oscila entre la menor caída en octubre de 2014 (0,1%) a la más importante en enero (1,3%). Además, los precios de consumo registraron en marzo una tasa mensual positiva del 0,6%. (...)"       (Vox Populi, 30/03/2015)