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6.11.09

"El equipo económico de Obama ha sido bueno. Si hubiera ganado el republicano John McCain las elecciones presidenciales de 2008, el estadounidense de a pie estaría por ahora un 20% por debajo de donde está. (...)

El capitalismo desregulado ha llevado en todas partes a sus derrotas autoimpuestas. Desde la estancia de Ronald Reagan en la Casa Blanca, el gobierno corporativo en América ha sido escandaloso. El jefe de la Comisión del Mercado de Valores de Bush, Harvey Pitt, presumía de dirigir una más amable y suave SEC. Sin excepción las principales firmas contables han diseñado trucos para evitar que las malas noticias entren en las hojas de los balances corporativos.

Las tres principales agencias que pretenden advertir de los más crudos riesgos han dado calificaciones AAA a cientos de malos créditos hipotecarios, buenos también, y todo lo que hay entre ellos. Cualquier auditor inteligente que proveyera asesoría honesta perdería el patrocinio de la corporación que le contrató.

No es extraño que los ricos se hayan estado haciendo más ricos en los últimos cuarenta años, mientras que la gente normal ha estado recibiendo una fracción decreciente del pastel económico." (Paul A. Samuelson: Qué significa el fin de la recesión. El País, Negocios, 01/11/2009, p. 4/5)

4.9.09

Se acabó la crisis, bienvenido crecimiento anémico

"La última noticia que nos llega desde la Reserva Federal es que nuestra economía en general ya ha dejado de caer o lo hará muy pronto y, en cambio, se estabilizará. ¿Qué no significa esto? No dice nada de la rapidez con la que Estados Unidos volverá al nivel en que estaba en 2008 antes del desastre de la recesión.

De hecho, la Reserva y la mayoría de los pronósticos económicos temen que la recuperación prevista sea débil y que no haga mucho para reducir el desempleo entre los estadounidenses de a pie. Y también podría implicar que el futuro gasto del consumidor y en inversión seguirá siendo anémico.

Eso significaría que a escala mundial podría no repetirse la odisea de siempre en la que la locomotora estadounidense acude al rescate de las economías deprimidas. (...)

Como ciudadano patriótico, me siento agradecido por el hecho de que los trágicos errores cometidos entre 1929 y 1933 se hayan evitado en estos tiempos terribles de verdadera angustia." (PAUL A. SAMUELSON: Tormentas pasadas y lo que podría venir a continuación. El País, Negocios, 30/08/2009, p. 11 )

2.9.09

Por lo de ahora, no hay recuperción... porque hacen falta más "estímulos"

"Lo que Obama tiene que hacer es ser franco con los estadounidenses. Tiene que reconocer que puede que no haya hecho lo suficiente en el primer intento. Tiene que recordarle al país que está tratando de guiarlo a través de una fortísima tormenta económica, y que tal vez sea necesario reajustar algo el rumbo (incluyendo, muy posiblemente, otra ronda de estímulo). En resumen, tiene que hacer por la política económica lo que ya ha hecho por las relaciones raciales y la política exterior: hablar a los estadounidenses como a adultos." (Paul Krugman: La trampa del estímulo económico. El País, Negocios, 26/07/2009, p. 4/5)

"Pues bien, ya hemos entrado en la segunda mitad de 2009. Sí, y el desempleo sigue aumentando, al igual que las quiebras y las ejecuciones hipotecarias. A pesar de las admirables operaciones de rescate del equipo de Obama, el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo, se mantiene el círculo vicioso de consumidores e inversores demasiado asustados para gastar. El desempleo seguirá empeorando y la baja tasa de crecimiento del PIB persistirá. (...)

El ingenioso secretario del Tesoro de Obama, Timothy Geithner, anuncia que las ayudas públicas ya están funcionando y que podemos prever una recuperación inminente, aunque necesitamos un poco de paciencia. Se equivoca. El rescate del necesario gasto sostenido en la economía real apenas ha comenzado. Sin eso, como descubrió el New Deal en la década de 1930, la recuperación es imposible.

Sí, de no haber sido por las masivas ayudas de Geithner y Bernanke, a estas alturas podrían correr ríos de sangre por las calles estadounidenses. ¿Pero ha hablado algún miembro del maravilloso equipo económico de Obama día y noche sobre la necesidad de enviar dinero a la economía real para fomentar el gasto y el regasto sostenido? No. (...)

Los actuales especialistas en macroeconomía estaban poco preparados para evitar las catástrofes posteriores a 2006. Mientras parloteaban sobre transparencia y control de la inflación, no veían que Roma empezaba a arder. Sus libros de texto, ya fuesen de introducción o de macroeconomía avanzada, no hablaban de "trampas de liquidez" ni de "paradojas del ahorro", por las cuales el intento de los ciudadanos y de las empresas de ahorrar más sólo sirve para matar el gasto en la economía real, en lugar de aumentarlo. (...)

Lo que más cuenta es proporcionar fondos sostenidos a quienes estén dispuestos a gastarlos. Ahora, en el segundo semestre de 2009, es demasiado tarde para empezar a gastar en proyectos de infraestructuras de ejecución inmediata. (...)

Por tanto, olvidemos esas prometedoras afirmaciones de que de aquí a pocos meses se producirá una recuperación significativa.

El difunto Charles Kindleberger, experto en manías y crisis financieras, reiteraba la insistencia del victoriano Walter Bagehot en que todo sistema capitalista necesita un "prestamista de último recurso". Si viviera hoy, el profesor Kindleberger insistiría en que también necesita un "gastador de último recurso": el Gobierno. (...)

Sólo Obama tiene carisma y popularidad para insistir en el significativo gasto deficitario nuevo y sostenido que se necesita. Sí, gasto deficitario." (PAUL A. SAMUELSON: Una pronta recuperación: ¿ficción o realidad?. El País, Negocios, 26/07/2009, p. 8)

8.7.09

Vamos hacia: el modelo japonés de "décadas perdidas" 1990-2009

"La pregunta que más preocupa a los economistas, agentes políticos gubernamentales y familias corrientes es ésta: ¿llegará la "recuperación" de la actual crisis financiera de Estados Unidos antes de fin de 2009? O, si eso no es posible, ¿llegará al menos a principios de 2010? (...)

Para sorpresa de muchos macroeconomistas como yo, hasta ahora, el índice de los precios de las acciones en todo el mundo ha resistido a los persistentes barridos del mercado bajista. (...)

Por supuesto, podría esperarse que los precios de las acciones mundiales se hundiesen en un mercado a la baja. Y, de hecho, en 2008 y 2009, eso ha sucedido a menudo. Sin embargo, en estos últimos meses se ha producido un considerable repunte en la cotización de las acciones, que van camino de los precios anteriores a la crisis. Estas recuperaciones tempranas han sido más bien raras en la historia económica. (...)

Han bombeado fondos gubernamentales a instituciones financieras en graves apuros a una escala que no tiene precedentes. Cuando ha resultado que la transfusión de varios cientos de miles de millones de dólares no era suficiente, han bombeado todavía más. (...)

Cuando uno relata una historia de malas noticias casi universales, a veces está bien prestar atención a los pocos países que han sido capaces de escapar a las crisis y a la ruina de las familias corrientes. Noruega y Chile son dos buenos ejemplos.

Cuando el petróleo del Mar del Norte inundó Noruega con enormes ingresos, el país tuvo la sabiduría de ahorrar para el futuro. De forma análoga, cuando los precios mundiales del cobre enriquecieron a Chile, el país administró bien ese dinero caído del cielo. Sí, ambos tuvieron una suerte tremenda entonces. Pero ambos, por así decirlo, supieron sacarle partido.

Por el contrario, Irlanda e Islandia eran dos de los países que volaban alto durante los años en que la burbuja se fue hinchando. Un martes los islandeses eran las personas más felices del mundo. Al jueves siguiente eran las más desgraciadas cuando sus principales bancos se hundieron. En Irlanda, y también en España, la gente aprendió por las malas la ley de acción y reacción de Newton. Lo que sube también puede bajar. (...)

Mis expectativas son más cautelosas. Sí, podría haber una subida del PIB real a la vuelta de la esquina. Sí, la oficial-extraoficial Oficina Nacional del Comité de Investigación Económica que da datos de recuperaciones y recesiones podría un buen día anunciar que nuestra actual recesión llegó a su fin a finales de 2009. Pero cuando llegue ese fin, ¿no podría ir seguido de una prolongada debilidad de a) el empleo disponible y b) el poder adquisitivo de consumidores e inversores, así como de una cadena continua de bancarrotas?

Llamémoslo el modelo japonés de "décadas perdidas" 1990-2009.

Si nuestra próxima recuperación es así de débil, los libros de historia pintarán un sombrío retrato de los dos mandatos de George W. Bush en la Casa Blanca." (PAUL A. SAMUELSON: ¿Cuándo llegará la recuperación?. El País, Negocios, 05/07/2009, p. 24)

2.4.09

Contra la deflación a la japonesa, inflación...

"Pensar lo impensable puede ser útil incluso para los optimistas... Supongamos, no obstante, que estoy siendo demasiado optimista y que EE UU pudiera experimentar una década perdida como la de Japón. (...)

La vida en una caída sostenida como la de Japón podría ser lamentable. Ya mismo puedo ver por la ventana de mi casa de invierno en la costa occidental de Florida esa imagen deprimente. Si conducimos dos kilómetros hacia el sur, podemos contar carteles de "se vende" en 20 casas de lujo.

Las tiendas están en su mayoría vacías. Los servicios de enfermería abundan porque pocos maridos de enfermeras encuentran trabajo. Uno se tropieza con abogados e ingenieros dispuestos a aceptar trabajos de lavacoches, aunque hoy en día no hay trabajos de ésos. Edificios abandonados, a medio construir, se deterioran cada mes que pasa.

Me quedé sorprendido cuando oí decir a un consternado banquero local, que con toda probabilidad ha votado a los republicanos toda su vida, que si para evitar caer en la trampa japonesa la gente de Obama tuviera que tolerar unas tasas de inflación superiores al 10% entre 2009 y 2012, EE UU debería aceptar ese riesgo.

Ponderar la enfermedad japonesa, no porque sea muy probable sino para comprender lo perniciosa que podría ser, zanjará el debate a favor de los programas de estímulo extremos. Mejor prevenir que curar." (PAUL A. SAMUELSON: ¿Podría EE UU sufrir 'décadas perdidas' como las de Japón?. El País, Negocios, 29/03/2009, p. 16 )

26.3.09

Solución a la crisis: gasto público

"Tenemos muchos ejemplos de mejoras en la economía real que tuvieron su origen en el gasto público: Estados Unidos después de 1940, nuevamente entre 1963 y 1967, e incluso la Alemania de Hitler. En esos casos, la fuerza impulsora era el gasto militar. No hay ningún motivo económico por el que el gasto en obras públicas pacíficas tendría que funcionar de un modo distinto.

De modo que ¿cómo explicar semejante estupidez a estas alturas del desarrollo de las ciencias económicas y en un momento en que la economía real tiene una necesidad tan apremiante de un impulso expansivo?

Se vislumbran dos posibles explicaciones. La primera es que un largo periodo de crecimiento económico tranquilo, interrumpido únicamente por recesiones muy leves, ha adormecido a la joven macroeconomía con la creencia de que éste es el orden natural de las cosas y que las economías capitalistas modernas simplemente no pueden sufrir caídas graves de la demanda. Ésta es una variante del error de Chamberlin. La otra explicación es que, aparentemente, la ideología conservadora tiene permiso para dejar de lado la sensatez." (PAUL A. SAMUELSON: Recuerden a los que frenaron la recuperación estadounidense. El País, Negocios, 08/03/2009, p. 24)

30.12.08

Solución a la crisis, la misma que la del 29: gastar

"lo que ha causado la caótica convulsión en Wall Street y en todo el mundo, esta vez ha sido un factor completamente nuevo: que esta crisis en la construcción de viviendas y en el préstamo hipotecario se deriva de las nuevas invenciones monstruosas de los ingenieros de las matemáticas financieras. (...)

Entonces, ¿cómo consiguió el new deal eliminar la mayor parte del desempleo en 1939? (...)

De hecho, ni la Reserva Federal ni el Banco de Inglaterra realizaron la difícil labor que elevó el nivel de empleo y reactivó el crecimiento saludable del producto interior bruto en 1939. ¿Por qué no? Desde muy pronto y durante buena parte de la década de 1930, los tipos de interés de los bancos centrales habían caído casi a cero.

De hecho, en el momento de escribir estas líneas, The Wall Street Journal publica la noticia de que los bonos del Tesoro estadounidense a 90 días, seguros y de gran calidad, se venden en el mercado de subastas a un tipo de interés cero (¡!). Eso significa que Obama empieza con una trampa de liquidez muy parecida a la que mantiene a Japón en una recesión desde 1991. Durante una trampa de liquidez, lo inteligente es acumular dinero y no gastarlo ni en mano de obra ni en bienes de consumo. (...)

Para centrarme en mi argumento principal, las pruebas actuales y la historia económica dan a entender claramente que durante la presidencia de Obama harán falta fuertes dosis de gasto fiscal deficitario para sacar a Europa, América y Asia de la recesión posterior a la catástrofe. Sólo después de eso empezarán las herramientas normales de la Reserva Federal a recuperar su fuerza. (...)

Tirar billetes verdes recién acuñados desde helicópteros puede ser un modo de generar crecimiento. Ese dinero nuevo se gastará en lugar de ser atesorado o ahorrado. Sin embargo, gastar ese dinero nuevo en carreteras que conduzcan a alguna parte será mejor que emplearlo en carreteras que no vayan a ninguna. En Japón fueron los grupos de presión del sector de la construcción los que decidieron adónde debía dirigirse el gasto público. En Estados Unidos podemos hacerlo mejor, siempre que la vieja pandilla de Bush ya no sea más que un recuerdo desagradable." (PAUL A. SAMUELSON: Consejo para Barack Obama: pásese al centro. El País, Negocios, 27/12/2008, p. 13)

19.11.08

Consejos para Obama... gastar 475.000 millones de euros. Y si hace falta más, pues más

"Para sacarnos de esta espiral descendente, el Gobierno federal tendrá que proporcionar un estímulo a la economía incrementando el gasto y las ayudas a los que más están sufriendo, y este estímulo no llegará a tiempo o no será del calibre necesario a menos que los políticos y las autoridades económicas sean capaces de superar varios prejuicios convencionales. (...)

Sin embargo, en la situación actual, la cautela es un riesgo porque ya se están produciendo enormes cambios a peor, y cualquier retraso a la hora de actuar aumenta las posibilidades de provocar un desastre económico mayor. (...)

Por último, en tiempos normales, la humildad y la prudencia en los objetivos políticos son buenas cualidades. Sin embargo, en la coyuntura actual es preferible pecar de hacer demasiado que de hacer demasiado poco. (...)

Todo parece indicar que el nuevo Gobierno presentará un plan de estímulo de calado. Mis cálculos a bote pronto son que este plan debería ser enorme, del orden de los 475.000 millones de euros." (PAUL KRUGMAN :La economía de la depresión. (El País, Negocios, 23/11/2008, p. 6/7)

"Lo que hizo que la economía y el new deal se salvasen fue el gigantesco proyecto de obras públicas conocido como Segunda Guerra Mundial, que por fin proporcionó un estímulo fiscal apropiado para las necesidades de la economía.

Esta historia enseña algunas lecciones importantes para la próxima Administración. La lección política es que los pasos económicos en falso pueden minar rápidamente un mandato electoral. La semana pasada, los demócratas ganaron por un amplio margen, pero fue aún mayor en 1936 y luego se esfumaron sus logros tras la recesión de 1937 y 1938. Los estadounidenses no esperan del próximo Gobierno unos resultados económicos inmediatos, pero desde luego esperan resultados, y la euforia de los demócratas no durará mucho si no consiguen una recuperación económica.

La lección económica trata sobre la importancia de hacer lo suficiente. FDR pensaba que estaba siendo prudente al reprimir sus planes de gasto público; en realidad, estaba corriendo grandes riesgos con la economía y su legado. Mi consejo para la gente de Obama es que calculen la ayuda que creen necesaria y luego le añadan un 50%. Con una economía en crisis, es mucho mejor pecar de un exceso de estímulo económico que quedarse corto.

Las oportunidades de Obama de orquestar un nuevo new deal van a depender en gran medida de si sus planes económicos a corto plazo son lo suficientemente ambiciosos. Los progresistas deberán confiar en que tenga la audacia necesaria." (PAUL KRUGMAN ¿Franklin Delano Obama. (El País, Negocios, 16/11/2008, p. 6)

"En política, el tiempo es esencial. Los nuevos presidentes tienen periodos de gracia limitados para innovar. Por eso, recordando 1933 y 1934, animo a la próxima Casa Blanca y al próximo Congreso a improvisar para la economía real nuevas y grandes inyecciones de gasto directo que ayuden a debilitar las espirales descendentes que las recesiones son tan propensas a desarrollar. (...)

Sólo después de que hayamos iniciado la recuperación habrá llegado el momento de que los bancos centrales vuelvan a "centrarse en la inflación". Cuando llegue el feliz día de la recuperación, sospecho que los niveles de precios estarán hasta un 10% por encima de los de 2007. Es una pena. Pero habrá sido el precio necesario de salvar a la economía real y a las clases medias." (PAUL A. SAMUELSON : Acordaos de la economía real. El País, Negocios, 16/11/2008, p. 11)

4.11.08

¡¡Uuuhh...!! ¡¡Que vienen Bush y Greenspan !! ¡Los brujos malvados que se comen a los niños crudos!

"Fui un estudiante brillante en la conservadora Universidad de Chicago desde 1932 hasta 1935. Mis profesores de Economía mundialmente famosos me encantaban, y me colmaron de notas altas. Pero. Pero. Siempre que miraba al exterior por las ventanas de la universidad veía tasas de desempleo cercanas al 50%. (La situación en la Alemania prehitleriana era más o menos la misma). Nada de eso cuadraba con lo que se escribía en los libros de texto que me mandaban leer. (...)

¿Cómo se las apañaron el benévolo presidente Roosevelt y el pérfido Adolf Hitler para restaurar casi el pleno empleo en los seis largos años que siguieron a 1933? Lo que finalmente resolvió el problema fue un enorme gasto deficitario que aumentó la deuda pública. Esta historia, tal y como yo acabo de contarla, no se encuentra en casi ninguna de las tesis doctorales de las grandes universidades privadas después de 1970. (Evidentemente, la ciencia mejora y desmejora). (...)

Primero, aclaremos quién tiene la culpa de que la estabilidad y el crecimiento que se produjeron en torno a 1995 se convirtieran en el caos de 2008. (...)

2. Desde que Ronald Reagan fue elegido para ocupar la Casa Blanca, en 1980, Estados Unidos se ha ido convirtiendo gradualmente en un país de derrochadores en los planos familiar, empresarial y público, como buenos derechistas radicales partidarios de la oferta. (...)

4. El fomento deliberado de la desigualdad no aceleró la productividad total de los factores en Estados Unidos. (...)

6. Dejen sitio en el juzgado para las tres grandes agencias de clasificación: Fitch, Moody's y S&P-McGraw Hill. Se supone que sólo dan aprobaciones AAA al material seguro. (...)

7. Por ahorrar espacio, pasaré a los nuevos "diabólicos monstruos Frankenstein" de la nueva "ingeniería financiera". Puede que yo y otros compañeros del MIT de Chicago, de Wharton, Penn y otras universidades, lo pasemos mal cuando nos enfrentemos a san Pedro en las puertas del cielo.

¿Cuál es el problema? Es verdad que los derivados y los créditos recíprocos pueden proporcionar un reparto racional del riesgo y, por consiguiente, reducir el riesgo total, pero también pueden destruir por completo cualquier transparencia.... La ingeniería financiera es lo que nos permite pasar del apalancamiento cero hasta, pongamos, un apalancamiento de 50 a 1. Y cuando el riesgo acumulado resultante explota, de nuevo todo lo que ocurre es que el director general y el director financiero se van al banco partiéndose de risa por el camino. (...)

Lo primordial es que la mayoría de las pérdidas será permanente, como entre 1929 y 1932. Sin embargo, si la Reserva Federal y el Tesoro de EE UU crean suficiente dinero nuevo, la recuperación y la estabilidad serán posibles. (...)

Desde Islandia hasta la Antártida, niños aún por nacer aprenderán a temblar ante los nombres de Bush, Greenspan y Pitt. Por supuesto, estoy exagerando, pero sólo un poco." (PAUL A. SAMUELSON : Adiós al capitalismo de Friedman y Hayek. El País, 26/10/2008, p. 10)

11.9.08

¿Quiebrará el sistema financiero americano?

"Los lectores se preguntarán si la Reserva Federal y los sistemas financieros estadounidenses podrían acabar quebrando como consecuencia de la carga que representan actualmente los rescates.

La comprensión profunda de los recursos macroeconómicos del Gobierno da a entender que entre el gasto fiscal deficitario del Tesoro estadounidense, primero, y el dinero nuevo que crea el sistema de la Reserva Federal, en segundo término, se podrían saldar todas las deudas del erario público denominadas en dólares, incluso si el caos de las hipotecas subprime fuera el doble de fuerte de lo que va a ser entre ahora y 2010. Por tanto, no hay realmente que temer que vaya a producirse la clase de depresión que el presidente republicano Hoover le legó al presidente demócrata del New Deal, Franklin Roosevelt.

Una vez que hayan comprendido este punto, deberían seguir preguntándose si el éxito de la ayuda a Fannie Mae, a FDIC y a otros organismos nuevos de préstamo hipotecario no hará que Estados Unidos se convierta en una economía típica de una república bananera, con una inflación galopante como la Alemania de 1923 o el Zimbabue de 2008. (...)

Todo se vuelve "quizás" cuando la transparencia se acaba y tiene lugar un hiperapalancamiento no realizado." (PAUL A. SAMUELSON: Al rescate obligado de bancos y Wall Street. El País, Negocios, 10/08/2008, p. 10)

11.6.08

Los culpables de la crisis de las hipotecas basura, a lo claro y a la cárcel, algunos...

Buscar chivos expiatorios es demasiado fácil. Los que se encargan de controlar el riesgo especulativo en la Comisión del Mercado de Valores estadounidense (SEC) se quedaron dormidos al volante, al igual que los responsables de los bancos centrales de Estados Unidos y Reino Unido, y el nuevo Banco Central Europeo. ¿Y dónde estaban las grandes, probadas y fidedignas empresas contables? Liderando y apoyando la embestida hacia abismos desconocidos de endeudamiento y riesgo, en lugar de tratar de controlarlos. Y la lista no se acaba nunca.

Me detengo en el indecente fracaso de las tres principales agencias de calificación. Otorgaban indiscriminadamente la mejor calificación al pescado bueno, al adulterado, y al adulterado y maloliente. ¿Por qué? Pues porque, como es lógico, de lo contrario perderían las grandes comisiones que los clientes pagaban sólo a los mensajeros que traían buenas noticias.

En resumidas cuentas, el sistema financiero durante la guardia del presidente Bush se había vuelto sistemáticamente frágil y peligroso.” (PAUL A. SAMUELSON: Las lecciones económicas que la historia no puede enseñarnos. El País, Negocios, 08/06/2008, p. 33)

“Gran redada en EE UU contra los culpables de la crisis hipotecaria. El FBI acusa a 406 personas en la Operación Hipoteca Maligna (…)

La investigación ha descubierto 144 casos de supuesto fraude hipotecario "en todas las regiones de Estados Unidos y en más de 50 distritos judiciales", según un comunicado del FBI, que ha practicado detenciones en grandes ciudades como Nueva York, Chicago, Atlanta, Dallas, Houston y Miami. Las autoridades cifran en 1.000 millones de dólares (unos 650 millones de euros) el perjuicio económico. (…)

Las autoridades han detectado en estos meses diversas fórmulas de fraude hipotecario entre las que figuran falsificaciones, engaños y otros abusos criminales para financiar, comprar o asegurar los préstamos hipotecarios.

La operación Hipoteca Maligna ha identificado tres grandes tipos de abusos: fraude en el préstamo, timos sobre el rescate de embargos y suspensión de pagos fraudulentas ligadas a la hipoteca. En el fraude en el préstamo se concedían hipotecas falseando el estatus financiero del hipotecado, exagerando sus ingresos o sus activos, utilizando datos de empleo falsos o sobreestimando el valor del inmueble. En esas prácticas está el origen de la crisis hipotecaria, pues la morosidad sobre esas hipotecas ha sido gigantesca.

Por su parte, el timo sobre el rescate de embargos consiste en que unos delincuentes se dirigen a los propietarios legítimos con dificultades económicas y les cobraban comisiones para evitar los embargos o se hacían con parte de la propiedad de sus casas. Ambos esquemas podían verse agravados por solicitudes de suspensión de pagos fraudulentas. (…)

Además de los casos referidos a hipotecas individuales, el Departamento de Justicia se ha lanzado a investigar también los fraudes con valores hipotecarios, cuya difusión amplificó el impacto de la crisis subprime. En esa parte de la investigación se inscribe la detención de los dos gestores de Bear Stearns realizada ayer. Cioffi y Tannin están acusados de conspiración, fraude bursátil y fraude en las comunicaciones. El primero también está acusado de uso de información privilegiada. Podrían ser castigados con hasta 20 años de prisión. El arresto se produjo a primera de ayer en sus respectivos domicilios, por agentes del FBI.

Los cargos señalan que los dos gestores comercializaban sus fondos como si se tratase de productos de bajo riesgo respaldados por títulos de deuda como las hipotecas. Sus nombres eran todo un poema: Fondo master de estrategias de crédito estructurado de gran calidad y elevado endeudamiento, y Fondo de estrategias de crédito estructurado de gran calidad. Según la acusación, los gestores ya sabían en marzo de 2007 que sus fondos se encontraban en una situación crítica, pero lo ocultaron para evitar la huida de los inversores. Su derrumbe en el verano de 2007 provocó pérdidas de 1.400 millones de dólares (unos 900 millones de euros)” (El País, ed. Galicia, Economía, 20/06/2008, p. 30)

29.4.08

Pues a lo mejor con un poco de New Deal se arregla algo, pero cuidadín, cuidadín....

“El mundo atraviesa actualmente una estanflación híbrida: empleo y beneficios débiles coincidiendo con una aceleración de la inflación de precios. Gracias a las anteriores crisis del petróleo y de las cosechas en la década de 1970, hoy se entiende muy bien la estanflación. Lo que es bastante más novedoso y de importancia vital es la respuesta a la siguiente duda: en Nueva York, Londres, París, Seúl y Tokio, ¿escasean o abundan el dinero y el crédito? Respuesta: la nuestra es la enfermedad del crédito al mismo tiempo escaso y abundante. En los bonos del Estado más seguros, el dinero abunda. En los activos con riesgo, aunque sea moderado, el crédito puede ser mortalmente escaso.

Este análisis nos lleva a lo que los economistas aprendieron durante la gran depresión. Por aquel entonces el new deal de Roosevelt acabó dándose cuenta poco a poco de que tenía que crear una Sociedad Financiera para la Reconstrucción. Su función era la de asumir inversiones de riesgo, aunque al final muchas de ellas produjesen pérdidas. Pérdidas en el presupuesto de la Hacienda pública, sí, pero también un aumento del empleo y del PIB total entre 1933 y 1939.

Sociedades parecidas pero con distintos nombres -como la Sociedad de Préstamos a Propietarios de Viviendas, la Autoridad Nacional de la Vivienda y otras por el estilo- son herramientas que una economía mixta probablemente tendrá que emplear con cautela para zanjar o acortar la enfermedad que supone una depresión maligna de larga duración.” (PAUL A. SAMUELSON: Cómo prevenir una larguísima depresión. El País, ed. Galicia, Negocios, 27/04/2008, p. 58)

11.3.08

Reagan y los dos Bush, culpables de la crisis de las hipoteca-basura ¿Y quiénes las calificaron como valores solventes?

“Sospecho que los economistas contemporáneos honrados se preguntan cada vez más si el Banco de Inglaterra o la Reserva Federal se habrán centrado excesivamente en el tema del "control de la inflación". ¿Había olvidado el Banco de Inglaterra que el Northern Rock Bank no tenía un seguro para sus depositarios como el que los bancos estadounidenses tienen desde la década de 1930? Y, sin embargo, vio sin levantar una ceja cómo Northern Rock hacía las mismas cosas estúpidas y arriesgadas que gigantes como Citibank, Bank of America y American Insurance Group.

La naturaleza humana siempre busca un chivo expiatorio. El jurado, después de colgar al azar a unos cuantos profesores del MIT que habíamos creado la tentadora ingeniería financiera, tendrá que achacar la mayor parte de la culpa a los liberalizadores del Partido Republicano de Reagan después de 1980. Cuando los regalos electorales de los grupos de presión les paralizaron la conciencia, la camarilla Reagan-Bush-Bush eliminó los controles de la comisión de control del mercado bursátil contra las prácticas contables corruptas. Tenían que saber por fuerza que si uno le pone delante un vacío jurídico a un director general -sea humano, chimpancé o robot- éste lo aprovechará.

Millones de personas de todo el mundo son las víctimas. Pero la mayoría de los directores generales -al menos los que no van a la cárcel- pueden sonreír de camino al banco después de embolsarse su dorada indemnización por despido y sus opciones de compra de acciones. Es una desgracia.” (PAUL A. SAMUELSON: La hora de regular con racionalidad. El País, ed. Galicia, Negocios, 09/03/2008, p. 2)

30.1.08

Culpable de la crisis: Bush. Culpable de la burbuja inmobiliaria española: Aznar. Tal para cual

“Las bancarrotas y las ciénagas macroeconómicas que sufre hoy el mundo tienen relación directa con los chanchullos de ingeniería financiera que el aparato oficial aprobó e incluso esti-muló durante la era de Bush. (…)

La calle, en todo el mundo, está pendiente de ver cómo hacen frente los Gobiernos al torbellino sembrado por ese exceso de desregulación: pérdida de puestos de trabajo; ahorros dilapidados; aumento de precios en la energía y las materias primas; ganancias de capital negativas en la vivienda y las carteras diversificadas. Por supuesto, algunos problemas se derivan de nuestros propios pecados de omisión y comisión. Otros, de las conmociones en el suministro: interrupciones en las perforaciones de petróleo de Oriente Próximo, inflación en las materias primas y los alimentos debido a la nueva demanda de un nivel de vida mejor en China. No obstante, son más los que proceden de los fallos cometidos por los administradores sociales a los que los votantes, ricos y pobres, eligieron para los más altos cargos. (…)

Cuando el miedo al riesgo ahoga tanto la inversión como el consumo, la receta para que los bancos bajen más los tipos de interés es un gasto presupuestario sensato y mesurado.

Las locuras de los electorados se pueden remediar en futuras elecciones. Sin embargo, todo el mundo sabe que, hoy en día, el dinero sirve para comprar votos legalmente. Por eso los realistas matizan su optimismo con cierta cautela.” (Paul A. Samuelson: Bush y las actuales tormentas financieras. El País, ed. Galicia, Opinión, 28/01/2008, p. 31)

Hasta aquí Bush, a partir de aquí, Aznar:

“Conviene recordar que tras construirse más viviendas que nunca (entre 600.000 y 800.000 viviendas por año en el periodo 1998-2005), su precio ascendió un 150%, cinco veces y media más que el IPC en esos años, y el precio del suelo en un 500%, quince veces más.

Pero más grave aún ha sido la dramática caída en la producción de vivienda protegida. Si al principio de los años noventa la ratio viviendas protegidas-libres alcanzaba el 30%, en la primera mitad de los dos mil bajó al 10%.


Se comprende así la desesperación de muchísimos ciudadanos, sobre todo jóvenes, “cautivos” de la vivienda protegida, que ven imposible la realización de sus proyectos de vida salvo que recurran a endeudamientos vitalicios, siempre sometidos al riesgo de una sobrevenida subida de intereses imposible de absorber.” (Gerardo Roger Fernández: Keynes y la actividad inmobiliaria. El país, ed. Galicia, Opinión, 29-01-08, p. 27)


9.1.08

Virgencita ¡que me quede como estoy!

“Nadie sabe si en 2008 se producirá una recesión mundial. O si Europa y Estados Unidos disfrutarán de un aumento moderado de puestos de trabajo y rentas. ¿Por qué esta nueva ignorancia? (…)

¿Cuál es aquí el nuevo elemento que difiere de los sencillos altibajos históricos del sector inmobiliario? Para mí, tres palabras lo resumen: moderna ingeniería financiera. ¿Qué abarca esto? Abarca nuevos derivados financieros: "opciones de venta" que te gratifican cuando las acciones de IBM o los bonos del Estado estadounidense a 10 años bajan de precio. Y "opciones de compra" que te recompensan de un modo apalancado cuando tu acción o tu bono están subiendo de precio. Incluye todas las nuevas variedades de obligaciones garantizadas que las empresas y los bancos se permiten mantener fuera de sus cuentas de resultados.

El año pasado, cuando bancos pequeños de todas partes gestionaban hipotecas sobre viviendas locales, vendían a partes desconocidas un paquete de hipotecas buenas y malas.

Estados Unidos no ha enviado al extranjero gérmenes de viruela o carbunclo. Pero lo que sí ha hecho, gracias a la liberalización establecida por las decisiones de los reguladores de Bush, es exportar paquetes de queso (hipotecas) bueno, queso delictivamente malo y queso intermedio. Todas recibieron una calificación de seguridad AAA de los tres organismos de calificación principales, una broma realmente de mal gusto y cara.

Los nuevos miles de fondos de cobertura eran algunas de las almas cándidas dispuestas a comprarlos, pero no con el dinero de sus gestores, sino con el dinero de sus clientes inversores. Se había perdido toda transparencia. Y nadie, ni siquiera los mayores bancos y los bancos de inversión, entendió que se estaban endeudando en exceso (no 2 a 1 ni 5 a 1, sino quizá 25 a 1). Ni Alwyn King, gobernador del Banco de Inglaterra, ni Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, pueden hacer hoy cálculos precisos de cuánta quiebra está ya predestinada. (…)

Mi última frase acaba, como debe ser, con un interrogante. El tiempo dirá. (PAUL A. SAMUELSON: ¿Fragilidad financiera?. El País, ed. Galicia, Negocios, 06/01/2008, pp. 2)