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20.8.26

A partir de 2015, entre 7,6 y 36 billones de dólares de riqueza financiera no gravada se encontraban depositados en paraísos fiscales, con un crecimiento anual de entre 200 y 850 mil millones de dólares, lo que afecta de manera desproporcionada a los países en desarrollo... Esto contrasta con la ayuda oficial al desarrollo (AOD) de los países de la OCDE, que asciende a tan solo 153 mil millones de dólares... "12 billones de dólares, o casi el 40% de todas las posiciones de inversión extranjera directa a nivel mundial, son completamente artificiales", consistentes en "inversiones financieras que pasan por sociedades fantasma sin actividad real", probablemente con fines fiscales, y esta "IED fantasma sigue creciendo a un ritmo vertiginoso"... La elusión y evasión fiscal internacional por parte de personas con alto patrimonio y multinacionales perjudica los ingresos fiscales potenciales de los gobiernos nacionales, agrava la desigualdad de ingresos y riqueza (alrededor del 50 % de toda la riqueza en paraísos fiscales pertenece al 0,01 %, y cerca del 77 % al 0,1 %) y otorga una ventaja competitiva injusta a las empresas más ricas, cuyas tasas impositivas se estiman, de forma conservadora, entre un 4 % y un 8,5 % inferiores a las de empresas similares que operan exclusivamente en el país, pymes y startups, lo que frena la innovación. En cuanto a la regulación, ni hablar (Michael Roberts)

"(...) En la misma sesión, Michael Tyrala, de la Universidad de Hong Kong, presentó datos sorprendentes sobre el nivel de evasión fiscal en paraísos fiscales y su impacto en la capacidad de los gobiernos, especialmente en los países pobres, para desarrollar sus economías. Según estimaciones conservadoras, a partir de 2015, entre 7,6 y 36 billones de dólares de riqueza financiera no gravada se encontraban depositados en paraísos fiscales, con un crecimiento anual de entre 200 y 850 mil millones de dólares, lo que afecta de manera desproporcionada a los países en desarrollo. Este patrimonio representa entre el 8% y el 38% de la riqueza financiera mundial total y entre el 3% y el 14% de los 250 billones de dólares de riqueza financiera y no financiera mundial total. Esto contrasta con la ayuda oficial al desarrollo (AOD) de los países de la OCDE, que asciende a tan solo 153 mil millones de dólares.

Parece que el 73% de las multinacionales de Fortune 500 y el 98% de las del FTSE 100 operan filiales en paraísos fiscales. Según un estudio publicado por el FMI, se estima que "12 billones de dólares, o casi el 40% de todas las posiciones de inversión extranjera directa a nivel mundial, son completamente artificiales", consistentes en "inversiones financieras que pasan por sociedades fantasma sin actividad real", probablemente con fines fiscales, y esta "IED fantasma sigue creciendo a un ritmo vertiginoso, superando el crecimiento de la IED genuina" . (Damgaard, Elkjaer y Johannesen 2018; 2019).

La elusión y evasión fiscal internacional por parte de personas con alto patrimonio y multinacionales perjudica los ingresos fiscales potenciales de los gobiernos nacionales, agrava la desigualdad de ingresos y riqueza (alrededor del 50 % de toda la riqueza en paraísos fiscales pertenece al 0,01 %, y cerca del 77 % al 0,1 %) y otorga una ventaja competitiva injusta a las empresas más ricas, cuyas tasas impositivas se estiman, de forma conservadora, entre un 4 % y un 8,5 % inferiores a las de empresas similares que operan exclusivamente en el país, pymes y startups, lo que frena la innovación. En cuanto a la regulación, ni hablar. (...)"

(Michael Roberts, blog, 11/08/26, traducción Gaceta Crítica) 

10.4.26

La riqueza que el 0,1 % más rico oculta en paraísos fiscales y que se escapa alas arcas públicas supera la riqueza total de la mitad más pobre de la humanidad (4.100 millones de personas)... “No se trata solo”, continua Hallum, “de sofisticados mecanismos de ingeniería contable. Estamos hablando de poder e impunidad. Cuando milmillonarios o multimillonarios esconden billones de dólares en paraísos fiscales, eligen situarse al margen del sistema y por encima de las obligaciones que rigen para el resto de la sociedad. Las consecuencias son tan previsibles como devastadoras: vemos hospitales y escuelas públicas que no cuentan con fondos públicos suficientes, un tejido social desgarrado por la creciente desigualdad, y a las personas corrientes asumiendo el esfuerzo de financiar un sistema diseñado para enriquecer a unos pocos”... hay que garantizar que el 1% más rico pague realmente tipos efectivos más altos sobre todas sus rentas, tanto del trabajo como del capital, especialmente los multimillonarios y milmillonarios (Oxfam Intermón)

 La riqueza que el 0,1 % más rico oculta en paraísos fiscales y que se escapa alas arcas públicas supera la riqueza total de la mitad más pobre de la humanidad (4.100 millones de personas)... “No se trata solo de sofisticados mecanismos de ingeniería contable. Estamos hablando de poder e impunidad. Cuando milmillonarios o multimillonarios esconden billones de dólares en paraísos fiscales, eligen situarse al margen del sistema y por encima de las obligaciones que rigen para el resto de la sociedad. Las consecuencias son tan previsibles como devastadoras: vemos hospitales y escuelas públicas que no cuentan con fondos públicos suficientes, un tejido social desgarrado por la creciente desigualdad, y a las personas corrientes asumiendo el esfuerzo de financiar un sistema diseñado para enriquecer a unos pocos”...             (Oxfam Intermón) 
 
 
"La riqueza que el 0,1 % más rico oculta en paraísos fiscales y que se escapa alas arcas públicas supera la riqueza total de la mitad más pobre de la humanidad (4.100 millones de personas), según un nuevo análisis de Oxfam Intermón publicado en vísperas del décimo aniversario de la publicación de los Papeles de Panamá.

Las estimaciones muestran que, una década después, los superricos siguen aprovechándose del entramado de guaridas fiscales para evadir y eludir impuestos, ocultando activos no declarados, lo que subraya la necesidad urgente de una acción internacional coordinada para acabar con el abuso de esos paraísos fiscales, según la ONG.

Oxfam Intermón estima que en 2024 la riqueza oculta en paraísos fiscales, en cuentas no declaradas y sin tributar, alcanzó los 3,55 billones de dólares, una cantidad mayor que el PIB de Francia, y más del doble del PIB combinado de los 44 países menos desarrollados del mundo.

El 0,1 % más rico posee aproximadamente el 80 % de toda esta riqueza offshore no gravada, es decir, alrededor de 2,84 billones de dólares. Dentro de ese pequeño grupo, el 0,01 % más rico posee aproximadamente la mitad (1,77 billones de dólares).

“Los Papeles de Panamá sacaron a la luz cómo las personas más ricas trasladan sigilosamente enormes fortunas fuera del alcance y control de los diferentes gobiernos”, dice Christian Hallum, responsable de Justicia Fiscal de Oxfam Internacional. “Diez años después, los superricos siguen acumulando enormes riquezas en estas guaridas fiscales”.

“No se trata solo”, continua Hallum, “de sofisticados mecanismos de ingeniería contable. Estamos hablando de poder e impunidad. Cuando milmillonarios o multimillonarios esconden billones de dólares en paraísos fiscales, eligen situarse al margen del sistema y por encima de las obligaciones que rigen para el resto de la sociedad. Las consecuencias son tan previsibles como devastadoras: vemos hospitales y escuelas públicas que no cuentan con fondos públicos suficientes, un tejido social desgarrado por la creciente desigualdad, y a las personas corrientes asumiendo el esfuerzo de financiar un sistema diseñado para enriquecer a unos pocos”.

Si bien a lo largo de estos últimos años se ha logrado reducir el volumen total de la riqueza offshore, esta sigue manteniéndose en niveles muy elevados, en torno al 3,2% del PIB mundial. Además, los avances son muy desiguales, en particular porque los países del Sur Global, a pesar de que necesitan urgentemente recursos adicionales, están excluidos del funcionamiento del sistema de Intercambio Automático de Información (AEOI por sus siglas en inglés), uno de los mecanismos que ha permitido estos avances.

Oxfam Intermón insta a los gobiernos a:

– Reforzar los principios de equidad e inclusividad en las negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional, en particular en la agenda de tributación a los superricos y para poner fin a los paraísos fiscales, al tiempo que se impulsan iniciativas regionales e internacionales complementarias.

– Fortalecer las capacidades de las autoridades fiscales y los mecanismos de transparencia, dotando a los gobiernos de herramientas para identificar y rastrear la riqueza de las personas más ricas, incluyendo la creación de un registro global de activos.

– Garantizar que el 1% más rico pague realmente tipos efectivos más altos sobre todas sus rentas, tanto del trabajo como del capital, especialmente los multimillonarios y milmillonarios.

– Introducir impuestos a la riqueza extrema, especialmente dirigidos al 1% más rico, a niveles lo suficientemente altos como para lograr un impacto en la reducción de la desigualdad.

Descargar la nota metodológica de Oxfam.

La riqueza offshore ha aumentado desde la publicación de los Papeles de Panamá, alcanzando un total estimado de $ 13,25 billones de dólares (12,48 % del PIB mundial) en 2023. Sin embargo, la proporción de riqueza offshore no gravada ha disminuido considerablemente. Los investigadores atribuyen esto a la puesta en marcha del sistema de Intercambio Automático de Información (AEOI), iniciado alrededor de 2016-2017. Si bien en los primeros años se observó una fuerte caída, la disminución se desaceleró desde 2018, estabilizándose después hasta el punto de que la riqueza offshore no gravada se sitúa en estos momentos aproximadamente entre el 2% y el 4% del PIB mundial.

A marzo de 2025, 126 países y jurisdicciones se han adherido al Estándar Común de Reporte (CRS), el estándar global para el AEOI. Sin embargo, muchos países de ingresos bajos y medios-bajos siguen excluidos de esta iniciativa, a pesar de ser de los más afectados por la evasión fiscal a través de paraísos fiscales.

Los Estados miembros de la ONU aprobaron los términos de referencia para una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional en noviembre de 2024. Las negociaciones comenzaron formalmente a principios de 2025 y se espera que continúen hasta 2027."

(Oxfam Intermón, 02/04/26)

5.11.25

En 2024, señaló el Wall Street Journal, la riqueza del 0.00001 por ciento más rico de América — nuestros 19 multimillonarios más ricos — aumentó en 1 billón, hasta aproximadamente 2.6 billones... A partir del 28 de octubre, la riqueza de nuestro 0.00001 por ciento superior ha aumentado en $670 mil millones adicionales, un asombroso incremento del 25.8 por ciento respecto a su nivel a finales de 2024... La riqueza de nuestros 916 multimillonarios, según informa Americans for Tax Fairness, acaba de superar los 8 billones de dólares... La concentración de riqueza equivale a la concentración de poder. Esta concentración actual nos ha traído a Donald Trump. Y nuestra democracia ahora está en juego. Es hora de gravar a nuestros multimillonarios

 "Hace seis meses, el Wall Street Journal compartió este impresionante gráfico del economista de la Universidad de California-Berkeley, Gabriel Zucman.

En 2024, señaló el Journal, la riqueza del 0.00001 por ciento más rico de América — nuestros 19 multimillonarios más ricos — aumentó en 1 billón, hasta aproximadamente 2.6 billones. Su participación en la riqueza del país saltó del 1.2 por ciento en 2023 al 1.8 por ciento en 2024, el mayor aumento anual jamás registrado.

¿Se consideró 2024 como un caso aislado?

A todas luces, no. El año pasado simplemente se considera como otro año más en la creciente concentración de la riqueza estadounidense. Y poder. Esa concentración ha continuado, a toda velocidad, este año. A partir del 28 de octubre, la riqueza de nuestro 0.00001 por ciento superior ha aumentado en $670 mil millones adicionales, un asombroso incremento del 25.8 por ciento respecto a su nivel a finales de 2024.

La participación de nuestros super-ricos en la riqueza total de América casi con seguridad también ha aumentado sustancialmente. Aún no tenemos una estimación actualizada de esa riqueza total por parte de Zucman de Berkeley, pero otros indicadores sugieren un aumento en ese total que se sitúa sustancialmente por debajo del aumento en la riqueza del 0.00001 por ciento superior.

El índice S&P 500, por ejemplo, ha subido un 17.4 por ciento hasta ahora este año. Un gran año, pero muy por debajo del año que están teniendo nuestros 19 principales multimillonarios. El índice Russell 2000 ha aumentado solo un 12.3 por ciento desde el comienzo del año. El Índice Case-Shiller — el indicador que rastrea el valor de las propiedades residenciales, donde la mayor parte de los estadounidenses guarda la mayor parte de su riqueza — ha aumentado solo dos puntos porcentuales hasta ahora este año.

El aumento de la riqueza total de nuestra nación este año se estima que será, como máximo, alrededor del 15 por ciento. Eso situaría la participación de la riqueza de nuestro 0.00001 por ciento más rico en aproximadamente un 2.0 por ciento.

Estos tres puntos de datos adicionales pueden ayudar a poner esa participación en perspectiva:

- La riqueza de nuestros 916 multimillonarios, según informa Americans for Tax Fairness, acaba de superar los 8 billones de dólares. Nuestros 19 multimillonarios más ricos por sí solos poseen más del 40 por ciento de la riqueza de todo el grupo. Y, recuerden, cada persona en ese grupo de 916 está sentada sobre una fortuna que vale al menos mil veces más que la riqueza de un simple millonario.

- América tiene 50 estados. El estado promedio por población — piensa en Indiana o Massachusetts — posee el 2 por ciento de la riqueza de nuestra nación. Nuestros 19 multimillonarios más ricos ahora poseen tanta riqueza como un estado promedio de 7 millones de personas.

- En 1982, los bolsillos profundos en la lista anual inicial de Forbes 400 poseían, en conjunto, menos del 1 por ciento de la riqueza de la nación, exactamente el 0.93 por ciento. Los cinco multimillonarios más ricos de hoy, por sí solos, poseen esa misma parte de la riqueza de toda nuestra nación.

La concentración de riqueza equivale a la concentración de poder. Nuestra concentración actual nos ha traído a Donald Trump. Y nuestra democracia ahora está en juego.

Es hora de gravar a nuestros multimillonarios."

Bob Lord , Inequality, 03/11/25, traducción Quillbot, enlaces en el original)

14.7.25

Piketty: Al oponerse a la adopción por la Asamblea Nacional de un impuesto mínimo del 2% sobre el patrimonio de 1.800 franceses que poseen más de 100 millones de euros, el Senado acaba de demostrar lo alejado que está de los problemas de nuestro tiempo... ¿Un impuesto confiscatorio? La idea no tiene mucho sentido. Según la revista Challenges, que no es un refugio para izquierdistas, las 500 mayores fortunas pasaron de 200.000 millones a 1.200.000 millones entre 2010 y 2025, un aumento del 500%. Con un impuesto del 2% anual, tardarían un siglo en volver a su nivel de 2010... ¿El impuesto mínimo sería inconstitucional? En realidad, es el hecho de que los más ricos escapan al impuesto de derecho común lo que socava el principio constitucional de igualdad frente a las cargas públicas y que debería haber sido rechazado hace mucho tiempo... Las necesidades de financiación relacionadas con la descarbonización son gigantescas, al igual que las del sistema de salud y formación, todo ello con la deuda pública que conocemos. Es ilusorio imaginar que las clases populares y medias van a aceptar tranquilamente impuestos adicionales o recortes en el gasto público... Los multimillonarios de 2025 son el equivalente de los bienes eclesiásticos de 1789: su fortuna deberá ser puesta a contribución para redistribuirla a los asalariados y reducir la deuda. El enriquecimiento de 1 billón del que se han beneficiado las 500 mayores fortunas desde 2010 tendrá que tributar al 30%, 40%, 50% o más, como los contribuyentes comunes... A largo plazo, serán los multimillonarios y no solo los centimillonarios quienes deberán ser solicitados. Eso es lo que se hizo en la Alemania de la posguerra con el sistema de "Lastenausgleich" ("reparto de la carga"), que generó el equivalente al 60% del PIB alemán de 1952. Es la única manera de reducir una deuda pública de tal magnitud sin inflación y sin sacrificar las inversiones de futuro

 "Al oponerse a la adopción por la Asamblea Nacional de un impuesto mínimo del 2% sobre el patrimonio de 1.800 franceses que poseen más de 100 millones de euros, el Senado acaba de demostrar lo alejado que está de los problemas de nuestro tiempo. No es nada nuevo: entre 1896 y 1914, el Senado ya había bloqueado el impuesto sobre la renta, con argumentos tan falaces como los de hoy. Pero tranquilicémonos: las necesidades de financiación vinculadas a los retos sociales y climáticos y a la deuda pública son tan considerables que estos bloqueos no durarán mucho frente a las realidades económicas, políticas y medioambientales, que impondrán muy rápidamente medidas de redistribución mucho más radicales.

Empecemos por repasar los argumentos del Senado y de los macronistas. ¿Un impuesto confiscatorio? La idea no tiene mucho sentido. Según la revista Challenges, que no es un refugio para izquierdistas, las 500 mayores fortunas pasaron de 200.000 millones a 1.200.000 millones entre 2010 y 2025, un aumento del 500%. Con un impuesto del 2% anual, tardarían un siglo en volver a su nivel de 2010, suponiendo que no obtuvieran ingresos mientras tanto. Lo cual no tiene mucho sentido, dado que han crecido un 7-8% anual en los últimos 15 años.

 ¿Exilio fiscal? La ley aprobada por la Asamblea ofrece un primer mecanismo para solucionarlo: los multimillonarios siguen estando sujetos al impuesto mínimo cinco años después de su partida, lo que limita el atractivo del exilio. Hay que ir más lejos: una vez que han construido su fortuna sobre las infraestructuras del país y sus sistemas educativo y sanitario, no hay razón para que escapen tan rápidamente a los costes comunes de financiación de estos sistemas. Podríamos decidir, por ejemplo, aplicar la fiscalidad en función del número de años pasados en Francia. Un contribuyente residente en Suiza desde hace un año, después de 50 años en Francia, seguiría pagando 50/51 partes del impuesto que debe pagar un residente francés. Los que se negasen a pagar estarían fuera de la ley e incurrirían en las sanciones correspondientes (embargo de bienes, detención en el aeropuerto), como todos los demás.

¿El riesgo de ver a nuestros campeones nacionales comprados por extranjeros? Aquí también el argumento no se sostiene. Francia está repleta de ahorro. Si algunos multimillonarios no pueden pagar en efectivo el impuesto del 2%, entonces pueden perfectamente pagar el impuesto en títulos, que el Estado revenderá a su antojo, por ejemplo, en beneficio de los empleados interesados. Sería también la ocasión de extender a los trabajadores franceses los derechos de voto aplicados en Alemania o en Suecia desde la posguerra (entre un tercio y la mitad de los asientos en los consejos de administración, independientemente de cualquier participación en el capital), lo que ha dado excelentes resultados en estos dos países (los más productivos del mundo por hora trabajada). La riqueza es colectiva: depende de la implicación de miles de trabajadores y no de unos pocos genios individuales.

 ¿El impuesto mínimo sería inconstitucional? Este argumento jurídico se vuelve en su contra. En realidad, es el hecho de que los más ricos escapan al impuesto de derecho común lo que socava el principio constitucional de igualdad frente a las cargas públicas y que debería haber sido rechazado hace mucho tiempo. Para terminar, como todos los grandes debates fiscales desde 1789, se trata primero de un debate político y democrático. Hay que abordarlo con argumentos sólidos, y no ocultándose detrás de pseudo-argumentos jurídicos que simplemente buscan perpetuar una injusticia evidente.

Lo que llama la atención entre los opositores al impuesto mínimo es su total falta de perspectiva histórica. Las necesidades de financiación relacionadas con la descarbonización son gigantescas, al igual que las del sistema de salud y formación, todo ello con la deuda pública que conocemos. Es ilusorio imaginar que las clases populares y medias van a aceptar tranquilamente impuestos adicionales o recortes en el gasto público. Mientras los más ricos paguen impuestos irrisorios en comparación con su riqueza, nadie aceptará el más mínimo sacrificio. Al igual que en las décadas anteriores a 1789, la carrera hacia la deuda pública continuará mientras los gobernantes se nieguen a la revolución fiscal que es necesaria.

La historia también nos enseña que no se sale de una deuda de esta magnitud con medidas ordinarias. Bajo la Revolución, la abolición de los privilegios fiscales de la nobleza (el equivalente del impuesto mínimo del 2%) fue seguida de una medida mucho más radical: la apropiación pública y la subasta de los bienes de la Iglesia, cuyo valor se acercaba a un año de ingreso nacional, aproximadamente tanto como la deuda pública de la época. Los multimillonarios de 2025 son el equivalente de los bienes eclesiásticos de 1789: su fortuna deberá ser puesta a contribución para redistribuirla a los asalariados y reducir la deuda. El enriquecimiento de 1 billón del que se han beneficiado las 500 mayores fortunas desde 2010 tendrá que tributar al 30%, 40%, 50% o más, como los contribuyentes comunes.. A largo plazo, serán los multimillonarios y no solo los centimillonarios quienes deberán ser solicitados. Eso es lo que se hizo en la Alemania de la posguerra con el sistema de "Lastenausgleich" ("reparto de la carga"), que generó el equivalente al 60% del PIB alemán de 1952. Es la única manera de reducir una deuda pública de tal magnitud sin inflación y sin sacrificar las inversiones de futuro.

En 1914, el Senado finalmente aceptó el impuesto sobre la renta de mala gana, con una tasa marginal de solo el 2% para los ingresos más altos. Ironía de la historia, es el Bloque Nacional – una de las Cámaras más a la derecha de la historia de la República – quien va a llevar este tipo al 60% en 1920 y luego al 75% en 1923, bajo la presión de la izquierda y los sindicatos. Si los senadores abrieran un poco más a menudo los libros de historia, serían mucho más sabios."                   (

9.7.25

La ciudad de Nueva York es la más rica de Estados Unidos y, al mismo tiempo, se encuentra entre las diez ciudades más pobres. Ambas estadísticas son correctas... en Nueva York viven 380 000 millonarios; 88 personas con 100 millones o más viven en la ciudad de Nueva York; y 66 multimillonarios... ¿Cómo es posible que una ciudad tan rica se encuentre entre las diez ciudades más pobres del país? Vivimos en una sociedad en la que la brecha entre ricos y pobres es asombrosa. Y eso no es sostenible (Michael Hudson, Richard Wolff)

 "(...) Lo segundo: repasemos un poco la historia. La única medida económica significativa que logró el Sr. Trump en su primera presidencia fue la rebaja de impuestos de diciembre de 2017. Recordemos que se trató de una enorme rebaja fiscal para las empresas y los ricos. Se produjo al final de un periodo de 40 años —desde mediados de la década de 1970 hasta 2015 (40 años)— durante el cual se produjo una redistribución masiva de la riqueza, desde la base y la clase media hacia la clase alta.

Por lo tanto, nunca, en el año 2017, el sector empresarial estadounidense, o el sector rico, necesitó menos una rebaja fiscal que al final de una redistribución de 40 años. El Sr. Trump se la concedió de todos modos.

Y eso fue una señal de que la clase dirigente está fuera de control y simplemente está acaparando todo lo que puede antes de que desaparezca. Un comportamiento muy común en los imperios en declive. Los que están en la cima están en esa posición porque están en la cima para aferrarse a la riqueza. Todos los demás pagan el precio del imperio en declive.

Los demócratas estaban tan débiles en 2017 que lo único que pudieron hacer fue no detener la rebaja fiscal, no detener todo el daño que causó, sino poner una cláusula que la haría efectiva hasta el 31 de diciembre de este año, 2025, es decir, dentro de ocho años.

¿Para qué trajeron de vuelta al Sr. Trump al cargo? Para dar el siguiente paso lógico: deshacerse de la pequeña limitación que los demócratas, en su debilidad, impusieron.

Y eso es lo que hace este nuevo proyecto de ley. Fija de forma permanente los recortes de 2017. Anula la expiración que se suponía que sufrirían a finales de este año y añade algunos más.

Por lo tanto, la grave desigualdad de los últimos 40 años, que se vio agravada por la rebaja fiscal de 2017, se agravará aún más con lo que estamos viviendo ahora. Y, en mi opinión, esa es la mayor amenaza para la estabilidad social de este país en este momento. 

¡Están quitando la asistencia médica a los pobres al mismo tiempo que dan a los ricos otra… es grotesco! Como, por cierto, han podido decir incluso un número significativo de políticos republicanos y demócratas: ¡Es grotesco! Les están quitando los cupones de alimentos —el programa SNAP— que les dan. A los más pobres les quitan la comida y la asistencia médica. Es como un dibujo animado hecho realidad. Y es una grave desigualdad adicional que sufre el país.

He investigado un poco sobre la situación económica de la ciudad de Nueva York, donde vivo. La ciudad de Nueva York es la más rica de Estados Unidos y, al mismo tiempo, se encuentra entre las diez ciudades más pobres. Ambas estadísticas son correctas.

¿Cómo se calcula?

Si se mide el porcentaje de personas que viven en la ciudad por debajo del umbral de la pobreza, se obtiene una lista de las diez ciudades más pobres. La ciudad de Nueva York se encuentra entre ellas.

Si se pregunta por la riqueza, la ciudad de Nueva York es la más rica del país. Escuchen estas cifras: en la ciudad de Nueva York viven 380 000 millonarios; 88 personas con 100 millones o más viven en la ciudad de Nueva York; y 66 multimillonarios viven en la ciudad de Nueva York.

¿Cómo es posible que una ciudad tan rica se encuentre entre las diez ciudades más pobres del país?

Porque vivimos en una sociedad en la que la brecha entre ricos y pobres es asombrosa. Y eso no es sostenible. No es sostenible en ninguna sociedad, a largo plazo.

Pero en una sociedad que se ha pasado todo el siglo XX diciendo: «¿Somos una sociedad excepcional? ¿No tenemos ricos ni pobres? ¿Aquí todo el mundo es de clase media?». Una sociedad educada con eso, sumida en lo que está pasando ahora, es una receta para la catástrofe.

Y los pobres miran, observan y ven que hay una policía especial llamada ICE que golpea y acosa a los inmigrantes pobres. ¿Cuánto tiempo creen que se necesita para preguntarse si los próximos pobres a los que perseguirán serán los que nacieron aquí? Vamos. Estamos entrenando a la gente.

Esta mañana me he enterado, y esto es lo último, de que en Los Ángeles hay ahora una patrulla civil voluntaria: gente de la zona que se moviliza y conduce sus coches por los barrios de inmigrantes y sus alrededores, con cámaras, y que ha sido formada por abogados sobre cuáles son realmente los derechos de los inmigrantes y qué puede o no puede hacer legalmente el ICE.

Ahí lo tienen, amigos. Ahí está la escalada. Vamos a tener un ejército en ambos bandos. Este es el fin de cualquier consenso que mantuviera unido a este país.

Estamos viendo cómo los que están en la cima se desesperan por hacerse aún más ricos de lo que ya son. Y esto es su propia perdición.

Y todos mirarán atrás cuando Warren Buffett, uno de nuestros grandes multimillonarios, nos dijera en los últimos años que algo anda mal, que su secretaria paga un porcentaje más alto de impuestos sobre sus ingresos que él sobre los suyos.

MICHAEL HUDSON: Bueno, si alguno de ustedes ha tomado un curso de Economía 101, en la primera semana se les enseña que lo que dijo Richard no podría suceder porque toda la teoría de los precios se basa en la utilidad marginal decreciente. La idea es que la riqueza es como los plátanos. El primero sabe bien, pero después del décimo, realmente te cansas de ellos. Así que la idea es que a medida que las personas se hacen más ricas y multimillonarias, se sacian.

Y si realmente así funcionaran las economías, lo que Richard ha descrito no podría suceder.

La ironía es que los griegos, los romanos y la mayor parte de la antigüedad anterior a ellos se dieron cuenta de que existía algo llamado adicción a la riqueza, amor al dinero. Y el hecho es que la riqueza es adictiva, y la gente sigue queriendo más y más. Es insaciable y crece exponencialmente. (...)"        

  (Michael Hudson, Richard Wolff, blog, 07/07/25, traducción DEEPL) 

16.10.24

Piketty: Cómo gravar a los multimillonarios... En Francia, la riqueza combinada de las 500 mayores fortunas ha crecido en 1 billón desde 2010... En otras palabras, todo lo que se necesitaría es un impuesto único del 10% sobre este aumento de 1 billón, para conseguir 100.000 millones e igualar todos los recortes presupuestarios que el gobierno está planeando para los próximos tres años... Un impuesto único del 20%, que seguiría siendo muy moderado, traería 200.000 millones y permitiría gasto adicional... no podemos abordar eficazmente los desafíos sociales y climáticos de hoy si no empezamos por gravar a los más ricos de una manera clara y significativa

 "Los debates fiscales ahora mismo en Francia aquí y las discusiones que tuvieron lugar en la cumbre del G20 de 2024 demuestran que el tema de la justicia fiscal y la tributación de los multimillonarios no está a punto de desaparecer del debate público. Hay una simple razón de esto: las sumas amasadas por los individuos más ricos del mundo en las últimas décadas son simplemente gigantescas. Aquellos que consideran esto un tema secundario o simbólico deben echar un vistaza a los números. En Francia, la riqueza combinada de las 500 mayores fortunas ha crecido en 1 billón desde 2010, pasando de 200 billones a 1,2 billones de dólares. En otras palabras, todo lo que se necesitaría es un impuesto único del 10% sobre este aumento de 1 billón para traer 100.000 millones, que es igual a todos los recortes presupuestarios que el gobierno está planeando para los próximos tres años. Un impuesto único del 20%, que seguiría siendo muy moderado, traería 200.000 millones y permitiría  gasto adicional.

 Sin embargo, algunas personas siguen rechazando este debate, y sus argumentos deben ser examinados cuidadosamente. La primera es que estas inmensas fortunas son meramente teóricas y realmente no existen. Si bien es cierto que a menudo aparecen como números en una pantalla, al igual que la deuda pública o los salarios pagados en cuentas bancarias, estas cifras tienen un impacto muy real en la vida de las personas e influyen en la dinámica de poder entre las clases sociales y las autoridades públicas. En concreto, cómo aumentarían este impuesto del 10% a su riqueza, los multimillonarios. Si no obtienen suficiente beneficio en un año, tendrán que vender algunas de sus acciones, digamos el 10% de su cartera. Si encontrar un comprador es difícil, el gobierno podría aceptar estas acciones como pago por impuestos. De ser necesario, vende estas acciones a través de diversos métodos, como ofrecer a los empleados comprarlas, que sería su aumento en la empresa. En todos los casos, la deuda pública neta se reducirá en consecuencia.

El segundo argumento que se escucha a menudo es que los gobiernos modernos son demasiado débiles para imponer algo a los multimillonarios. Con la globalización y la libre circulación de capitales, los multimillonarios simplemente pueden reubicarse en jurisdicciones más favorables, haciendo desaparecer cualquier ingreso fiscal esperado. Si bien este argumento puede parecer convincente para algunos, en realidad, es hipócrita y débil. Resoluto, fueron los gobiernos los que establecieron la libre circulación de capitales, sostenidos por un sofisticado sistema legal respaldado por los tribunales públicos, lo que potencialmente podría cambiar. , este argumento refleja un abandono de la soberanía, particularmente de los líderes políticos que frecuentemente la necesidad discutida de restaurar la autoridad del gobierno, pero a menudo encuentran más fácil ejercer sobre los pobres que sobre los poderosos.

Por último, y lo que es más importante, esta retórica de derrota pasa por alto el hecho de que los gobiernos todavía tienen margen de maniobra, incluida la capacidad de actuar independientemente. Por ejemplo, cuando EE.UU. amenazó con retirar las licencias bancarias suizas, Bern puso fin a su secreto bancario. Del mismo modo, al otro lado del Atlántico en EE.UU., se gravan según su nacionalidad, incluso si viven en el extranjero. Si alguien quiere renunciar a su pasaporte estadounidense, una opción no exenta de riesgos, no hay nada para impedir que el gobierno continúe tribuyéndolo, siempre y cuando su riqueza se acumule en los EE.UU. o más justo, si continúa usando el dólar.

Francia es un país más pequeño, pero también tiene un apalancamiento considerable. Francia, por ejemplo, podría imponer un impuesto excepcional sobre la riqueza basado en el número de años pasados en Francia. Un contribuyente que ha residido en Suiza durante un año después de pasar 50 años en Francia seguiría pagando, por ejemplo, el 50/51o del impuesto exigido por un residente francés. Aquellos que se nieguen a pagar serían ilegaldos y podrían enfrentar sanciones legales.

El argumento final en contra de gravar a los multimillonarios es que sería ilegal o inconstitucional. Esto no es nada nuevo: toda la historia, los poderosos han invocado a menudo un lenguaje legal para preservar sus privilegios. Sin embargo, no hay nada en la Constitución que impida la aplicación de un impuesto excepcional sobre la riqueza de los multimillonarios, o más en general, la tributación de la riqueza, que es un indicador válido de la capacidad de los ciudadanos para pagar impuestos tanto como ingresos. De hecho, esta es la razón por la que se estableció un sistema integral de impuestos de sucesiones y bienes en 1789, y por qué se introdujo un impuesto excepcional sobre la riqueza en 1945. El hecho de que algunos jueces constitucionales ignoren esto y a veces traten de usar su posición para imponer sus preferencias partidistas no cambia nada: fundamentalmente esto es un debate político, no legal.

Otras soluciones son posibles, como el impuesto del Primer Ministro Michel Barnier sobre los ingresos . Sin embargo, este impuesto traerá 2.000 millones en comparación con los 100.000 millones que podrían recaudarse de un impuesto del 10% sobre la riqueza de los multimillonarios. La razón de esto es que los ingresos de las disparidades sólo constituyen una pequeña fracción de su riqueza general, lo que significa que efectivamente se pagarían muy poco bajo el impuesto Barnier. En consecuencia, es el más modesto el que soportará el peso del presupuesto de Barnier y los recortes en los servicios públicos. Esta estrategia nos lleva directamente al muro: no podemos abordar eficazmente los desafíos sociales y climáticos de hoy si no empezamos por gravar a los más ricos de una manera clara y significativa."      (Thomas Piketty , blog, 15/10/24)

23.9.24

Los ultrarricos imponen sus reglas: el 1% posee más riqueza que el 95% de la población mundial... “la sombra de la oligarquía mundial se cierne sobre la Asamblea de las Naciones Unidas, que está perdiendo capacidad de acción frente al poder creciente de los milmillonarios”... los ultrarricos influyen en la toma de decisiones políticas, quebrantando la cooperación en fiscalidad internacional, resistiéndose a los intentos por desmontar los monopolios sobre las tecnologías de vacunas, y agravando la crisis de deuda mundial (Oxfam)

 "Cada vez más ricos. Cada vez más pobres. Es decir, más desiguales en un mundo en el que, como asegura Franc Cortada, director de Oxfam Intermón, “los ultrarricos y las megaempresas que controlan están conformando las reglas del juego a su favor”. Esta organización –tomando los datos del banco UBS– ha elaborado el informe Multilateralismo en una era de oligarquía global, cuyo corolario es que el 1% más rico posee más riqueza que el 95% de la población mundial.

El estudio, que se publica este lunes (23 de septiembre) en el marco de las sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, pone el foco en el veloz crecimiento que está teniendo la influencia de los milmillonarios sobre la economía. Actualmente, destacan, más de un tercio de las 50 mayores empresas del mundo tienen a un milmillonario como director ejecutivo o accionista principal. Y la capitalización bursátil total de estas empresas asciende a 13,3 billones de dólares.

Mandan los ultrarricos

El director de Oxfam advierte de que “la sombra de la oligarquía mundial se cierne sobre la Asamblea de las Naciones Unidas, que está perdiendo capacidad de acción frente al poder creciente de los milmillonarios”. Esto provoca que los esfuerzos globales para responder a los mayores desafíos del planeta, como la crisis climática o los niveles persistentes de pobreza y desigualdad, “estén siendo amenazados por la concentración de poder en manos de los ultrarricos y las megaempresas”, subrayan.

Según los datos que ofrece esta organización, el 1% más rico posee el 43% de todos los activos financieros globales. Dos multinacionales son propietarias del 40% del mercado mundial de semillas. Y las tres grandes gestoras de fondos estadounidenses (BlackRock, State Street y Vanguard) gestionan 20 billones de dólares en activos, cerca de una quinta parte de todos los activos de inversión en todo el mundo.

La hiperconcentración de poder y riqueza, sostienen, “alimenta la desigualdad tanto dentro de los países como entre ellos. De hecho, a pesar de representar el 79% de la población mundial, los países del sur global sólo cuentan con el 31% de la riqueza global”.

 

Las grandes corporaciones quebrantan la cooperación en fiscalidad internacional

Es tal la riqueza de los ultrarricos que incluso influyen en la toma de decisiones políticas, señalan en el estudio. Y lo ilustran con tres ejemplos.

El primero se refiere a cómo las grandes corporaciones quebrantan la cooperación en fiscalidad internacional. Esto queda demostrado, según Oxfam, porque el marco inclusivo del Plan de acción contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios del G20/OECD (BEPS, por sus siglas en inglés) “se ha quedado corto”.

En su opinión, “el nuevo estándar para la reasignación de derechos tributarios apenas generará recursos adicionales para los países de renta baja, entorno al 0,026 % de su PIB. La exclusión de los servicios financieros del nuevo paquete de medidas de BEPS es sin duda el resultado de las presiones de los países con grandes industrias bancarias y financieras”.

Para generar un contrapeso en estas negociaciones, los países del sur global, liderados por el grupo africano, han logrado que se abra paso la negociación de una Convención Marco en la ONU sobre fiscalidad internacional, comentan.

En el informe indican también que “este avance histórico”, junto con el liderazgo de Brasil en el G20, es “una señal de esperanza hacia la recuperación de una mayor equidad en el diseño internacional y una tributación más justa de los ultrarricos y las grandes corporaciones”.

Las farmacéuticas y los monopolios con las vacunas del COVID-19

El segundo ejemplo se basa en el hecho de que “las grandes empresas farmacéuticas se resisten frente a los intentos por desmontar los monopolios sobre las tecnologías de vacunas contra la COVID-19”, manifiestan desde Oxfam.

El poder monopolístico de la producción de vacunas fue muy rentable durante la pandemia puesto que, “tan solo en 2021, los siete mayores fabricantes tuvieron unos beneficios netos de aproximadamente 50.000 millones de dólares con la venta de vacunas, lo que se tradujo en cuantiosos dividendos para sus ricos accionistas y en la aparición de nuevos milmillonarios”.

El director general de Pfizer, Albert Bourla, calificó el llamamiento a compartir las tecnologías de vacunas como “un sinsentido total”, recuerdan en el estudio. Asimismo, “la falta de distribución equitativa de éstas contribuyó a un exceso de hasta 1,3 millones de muertes en todo el mundo”.

Los acreedores privados agravan la crisis de deuda mundial

La tercera muestra tiene que ver con que “los países de renta baja destinan casi el 40% de sus presupuestos anuales al servicio de la deuda, lo que supone un 60% más de lo que destinan de manera conjunta al gasto en educación, salud y protección social”, detallan.

Ahondando en la cuestión, comentan en Oxfam que “más de la mitad de la deuda externa de los países de renta media y baja se debe a prestamistas privados, como bancos o fondos de inversión libre (hedge funds). Además, algunos de estos acreedores son fondos buitre, que compran deuda en contextos de sobreendeudamiento a bajo precio, y explotan mecanismos legales para recibir el pago en su totalidad, cosechando enormes beneficios a costa de los países”."                (La Marea, 23/09/24)

13.9.24

Demasiado ricos y egoístas para que el mundo vaya bien... Según Oxfam, el 1% de la población más rica de la Unión Europea acumulaba el 25% de la riqueza. Una concentración extraordinaria que no sólo se da en Europa... Acumular riqueza de ese modo tan brutal y exagerado es incompatible con la democracia porque el enriquecimiento de unos se hace inevitablemente a costa de otros. La fortuna de las cinco personas más ricas del mundo viene aumentando a un ritmo de 14 millones de dólares por hora, desde 2020, más de 122.000 millones cada año, justo cuando 5.000 millones de personas de todo el mundo se han empobrecido... Nos dicen constantemente que no hay recursos, que no hay dinero suficiente y es mentira... Oxfam estima que un impuesto sobre la riqueza del 5% para los multimillonarios y billonarios del G20 podría recaudar casi 1,5 billones de dólares al año. Con esa cantidad se podría acabar con el hambre mundial que provoca más de 20.000 muertes cada día del año, ayudar a los países de ingresos bajos y medios a adaptarse al cambio climático y empezar a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Aun así, sobrarían más de 500.000 millones de dólares para que los países ricos invirtieran en servicios públicos que eliminen la desigualdad y los efectos del cambio climático... Lo que sucede es que sobra egoísmo y avaricia, y que un puñado de seres auténticamente inhumanos no tiene otro objetivo que ganar dinero sin cesar y sin pararse a considerar los efectos que su comportamiento tiene sobre el resto de la humanidad y sobre la naturaleza (Juan Torres López)

 "La confederación de organizaciones no gubernamentales Oxfam Internacional acaba de publicar otro informe demoledor sobre la concentración de la riqueza en el mundo que, además, pone de relieve la injusticia que lleva consigo y el profundo egoísmo de los sujetos más ricos del planeta.

Según las estimaciones de Oxfam, el tipo impositivo máximo del impuesto sobre la renta de las personas físicas más ricas de la Unión Europea cayó del 44,8 al 37,9 por ciento, entre 2020 y 2023, y el pagado por las mayores corporaciones del 32,1 al 21,2 por ciento.

Por el contrario, los tipos que principalmente recaen sobre la gente común han aumentado: del 33,3 al 34,8 por ciento el del trabajo y del 17,7 al 18,7 por ciento el que recae sobre el consumo.

Los impuestos sobre el trabajo proporcionaron 3,23 billones de euros, tres veces más que los que proprcionan los impuestos sobre ganancias del capital (1,03 billones) y casi nueve veces más que los establecidos sobre el capital social (374.000 millones).

Eso quiere decir que la política impositiva europea, en lugar de mejorar la distribución de la renta, la empeora. Algo que es muy grave porque la concentración del ingreso y la desigualdad son ya de por sí muy elevadas.

Según Oxfam, el 1% de la población más rica de la Unión Europea acumulaba el 25% de la riqueza. Una concentración extraordinaria que no sólo se da en Europa.

La misma organización ha mostrado en otro informe que en los 20 países más ricos que conforman el llamado G-20, solamente 8 céntimos de cada dólar recaudado por impuestos provienen de los que gravan la riqueza.

Mientras que la proporción de la renta nacional que se destina al 1% de los que más ganan en los países del G20 ha aumentado un 45% en los últimos 40 años, la tasa impositiva máxima que se aplica a sus ingresos ha bajado del 60% en 1980 al 40% en 2022.

No es de extrañar, así, que el aumento en la última década del patrimonio medio neto del 1% más rico del mundo (400.000 dólares) sea 1.200 veces mayor que el de la mitad de la población más pobre (335 dólares), según los informes de Oxfam.

Esta organización estima que un impuesto sobre la riqueza del 5% para los multimillonarios y billonarios del G20 podría recaudar casi 1,5 billones de dólares al año. Con esa cantidad se podría acabar con el hambre mundial que provoca más de 20.000 muertes cada día del año, ayudar a los países de ingresos bajos y medios a adaptarse al cambio climático y empezar a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Aun así, sobrarían más de 500.000 millones de dólares para que los países ricos invirtieran en servicios públicos que eliminen la desigualdad y los efectos del cambio climático.

Nos dicen constantemente que no hay recursos, que no hay dinero suficiente y es mentira. Lo que sucede es que sobra egoísmo y avaricia, y que un puñado de seres auténticamente inhumanos no tiene otro objetivo que ganar dinero sin cesar y sin pararse a considerar los efectos que su comportamiento tiene sobre el resto de la humanidad y sobre la naturaleza.

Todo lo anterior no sólo provoca un problema económico, sino también político y social.

Acumular riqueza de ese modo tan brutal y exagerado es incompatible con la democracia porque el enriquecimiento de unos se hace inevitablemente a costa de otros.

La fortuna de las cinco personas más ricas del mundo viene aumentando a un ritmo de 14 millones de dólares por hora, desde 2020, más de 122.000 millones cada año, justo cuando 5.000 millones de personas de todo el mundo se han empobrecido.

No puede ser de otro modo. El enriquecimiento de unos se hace a costa de los otros y, cuando ese proceso no tiene límites y produce tantos efectos desastrosos y tanta frustración e insatisfacción, no se puede dejar que sean libres y tomen decisiones por sí mismos y democráticas los seres que los padecen.

La desigualdad tan exagerada y su crecimiento sin freno en todo el planeta es la auténtica razón del deterioro de la democracia, lo que explica que se difunda constantemente el odio y se genere artificialmente el enfrentamiento y la polarización, para que así resulte imposible la deliberación y el entendimiento entre las personas. O acabamos con la concentración tan extrema de la riqueza y del poder de decisión y se pone coto a la avaricia antidemocrática de los ultrarricos que dominan el mundo, o acabarán destruyendo la civilización. El desequilibrio y sus consecuencias ya no se pueden disimular y comienzan a ser insostenibles."                (Juan Torres López, blog, 12/09/24)

21.7.24

Nada parece estar bien, el mundo explota una mayor riqueza, pero la distribuye mal; la desigualdad es cada vez mayor, por lo que la pobreza aumenta; la producción no necesita trabajadores y los sueldos son bajos y el mundo no es más seguro. Las oportunidades parece que son siempre para los mismos (Alejandro Marcó)

 "La lógica es la misma, aunque esté oculta. Si uno abre una página de internet, cualquiera de las redes antisociales, o intentar informarse por cualquier medio, se encontrará con una avalancha casi abrumadora de malas noticias: decenas mueren en bombardeos en algún lugar del planeta, asesinatos en las calles, pobreza, desigualdad de ingresos, caída del producto bruto mundial, desempleo. La evidencia ante nuestros propios ojos nos indica que el mundo es cada vez más violento, más desigual, que todo está empeorando, pero no nos termina de convencer. Aun mal medido, y con grandes engaños en su exposición, este desastre de sistema al que hemos llegado está disfrazado de oportunidades, aunque no se sabe para quiénes.

Ante la pregunta “¿En verdad el mundo está peor ahora que antes?”, se recibe una respuesta unánime de parte del sistema occidental: ¡NO! El argumento que lo sustenta es una serie de datos que avalan que nunca antes había existido tanta riqueza, una esperanza de vida tan larga y democracia tan floreciente. Algunos incluso calculan que para 2030 será posible acabar con la pobreza extrema, aunque lo mismo se dijo a principios de este siglo.

Seis semanas después de la operación especial de Rusia en Ucrania, la Asamblea General de la ONU votó acerca de la suspensión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos. Veinticuatro países se opusieron a la medida y cincuenta y ocho países se abstuvieron. Las cifras son sorprendentes. Pero por más llamativas que sean, aún más notable es lo que representan. La oposición contaba con 2.100 millones de personas y 21,8 billones de dólares de PIB. Entre los abstencionistas se encontraban otros 3.600 millones de personas y 15,1 billones de dólares de PIB. Es decir, el 71.8% de la población mundial y el 42.7% del PBI se opusieron o se abstuvieron de votar.

La respuesta global fragmentada a la guerra en Ucrania muestra que, si bien Estados Unidos y sus aliados a menudo consideran que sus políticas están arraigadas en esfuerzos por preservar el orden internacional basado en reglas, muchos Estados en ascenso las ven de manera diferente. Estas naciones ven esas políticas como un esfuerzo de un pequeño número de países para preservar sus propias ventajas de décadas a expensas de una fracción cada vez más grande y trascendental de la población mundial. O sea, “creer que los problemas de Occidente son los problemas del mundo, pero los problemas del mundo no son los problemas de Occidente”.

En 1990, el conjunto de países desarrollados, conocido como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tenía el 21% de la población mundial, pero representaba más del 80% de los ingresos mundiales. Para 2030, los países de la OCDE constituirán el 17% de la población mundial, pero su participación en la economía mundial se habrá desplomado a sólo el 40%. Ellos son los que deben demostrar que este es un mundo más seguro, más productivo, con menos pobreza y mayores expectativas de empleo e ingresos. Veremos si es cierto.

El Banco Mundial publicó en junio su última Perspectiva Económica Global en donde entienden que la economía mundial está ahora estancada, en lo que la jefa del FMI, Kristalina Georgieva, llamó los «tibios años veinte». Los economistas del Banco Mundial calculan que la economía global va camino de su peor media década de crecimiento en 30 años”. Los aforismos son el pan nuestro de cada día de los organismos internacionales, por lo que el término «aterrizaje suave» es un tanto extraño y supongo que significa que la economía mundial no se ha estrellado contra la pista sino que se ha estabilizado.

En 2023 se produjo un crecimiento modesto, que pareció acelerarse en la segunda mitad del año. Sin embargo, hubo una desaceleración significativa en el primer trimestre de este año. La economía estadounidense se expandió a su ritmo más lento desde la recesión de principios de 2022 y, como muestra el cuadro, la eurozona en su conjunto sufrió una pérdida total en 2023.  Japón es evidente que despistó y la economía británica es la de peor desempeño del G7. Y si analizamos en profundidad la propia eurozona, obtenemos el panorama completo del desastre de la economía alemana, que antes era la potencia manufacturera de Europa. Desde 2021 ha habido cinco trimestres de contracción de doce años y solo un trimestre superior al 1%.

Como dice Michael Roberts,, “Lo que revelan los últimos datos es que las principales economías permanecen en lo que he llamado una Depresión Larga, es decir, donde después de cada crisis o contracción (2008-2009 y 2020), sigue una trayectoria más baja de crecimiento del PIB real restaurado. No se vuelve a la tasa de crecimiento tendencial anterior a la crisis financiera mundial y la Gran Recesión, y la trayectoria de crecimiento cayó aún más después de la crisis pandémica de 2020. Canadá todavía está un 9% por debajo de la tendencia anterior; la Eurozona está un 15% por debajo; el Reino Unido está un 17% por debajo e incluso Estados Unidos sigue un 9% por debajo. 

Por lo tanto, no es para nada extraño que la Organización Internacional de Trabajo (OIT) crea que la tasa de desempleo mundial aumentará en 2024. En el informe Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2024 prevé que tanto las perspectivas del mercado laboral como el desempleo mundial empeoren. O sea, hay trabajadores peor pagos con un desempleo en aumento, por eso no es de extrañar que los salarios reales de los trabajadores alemanes se hayan desplomado en los últimos cuatro años: un asombroso 6% desde el final de la pandemia en 2020. En Argentina se perdió el 12.5% en sólo 5 meses del gobierno libertario.

Los salarios reales disminuyeron en la mayoría de los países del G20, porque las subidas salariales no lograron contrarrestar el aumento de la inflación, según la OIT. En 2023, el número de trabajadores que vivían en una situación de pobreza extrema en el mundo, es decir, con ingresos inferiores a 2,15 dólares (antes U$S 1.90) de los Estados Unidos al día por persona aumentó en casi un millón. Aquí comienza una interesante línea demarcatoria de la pobreza en base a cuánto ingreso se necesita para no ser pobre. El mundo tiene hoy 165 millones más de personas pobres que hace tres años. De ellos, 75 millones se encuentran en extrema pobreza. Así lo indica la ONU en el informe «El costo humano de la inacción: pobreza, protección social y servicio de la deuda (2020-2023)».

El preocupante panorama significa que más del 20% de la población global, alrededor de 1.650 millones de ciudadanos, actualmente viven con menos de 3,65 dólares por día, por lo que luchan por conseguir alimentos a diario. Y aquellos en extrema pobreza, intentan sobrevivir con un promedio de 2,15 dólares diarios, indicó el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Sin embargo, otros creen que la mitad de la población mundial se encuentra en situación de pobreza.

En la décimo cuarta edición del Informe de Riqueza Global de Credit Suisse, de 2023, destaca que en 2022 se registró la primera caída de la riqueza neta de los hogares a nivel mundial y en 2023 se produjo la segunda disminución desde la crisis del 2008. Aun así, según el informe de Credit Suisse (ver cuadro), el 1,1% de la población tiene más de un millón de dólares de riqueza. En su mano están 208,3 billones de dólares, o el 45,8% de la riqueza de las familias de todo el mundo.

El otro lado de la moneda es que una de cada 10 personas del mundo vive en extrema pobreza. Según el cálculo de Naciones Unidas, un individuo está sumido en esta situación cuando subsiste con menos de 2.15 dólares diarios. Sin embargo, también hay pobres en los países más ricos del mundo. El investigador y fundador de Our World in Data, Max Roser, da la vuelta a las cifras poniendo sobre la mesa un cálculo distinto para la pobreza, pero real, que arroja una perspectiva más completa de la cuestión: el 85% de la población mundial también puede considerarse pobre.

La pobreza global es uno de los problemas más apremiantes que enfrenta el mundo hoy. Los más pobres del mundo suelen estar desnutridos y sin acceso a servicios básicos como electricidad y agua potable; tienen menos acceso a la educación y sufren de una salud mucho peor. La pobreza no depende de la persona individual, de quién es, sino de dónde ha nacido. En particular, los países más ricos y más pobres establecen líneas de pobreza muy diferentes para medir la pobreza de una manera que sea informativa y relevante para el nivel de ingresos de sus ciudadanos.

Por ejemplo, mientras que en Estados Unidos se considera que una persona está en la pobreza si vive con menos de aproximadamente 24,55 dólares al día, en Etiopía el umbral de pobreza se fija más de 10 veces por debajo: 2,04 dólares al día y en Argentina casi cuatro veces más bajo U$S 6.5; entonces, qué hacemos con Luxemburgo, donde un ciudadano estándar vive con 86 dólares al día. Este es el objetivo de la Línea Internacional de Pobreza de 2,15 dólares por día que establece el Banco Mundial y utiliza la ONU para monitorear la pobreza extrema en todo el mundo.

Si únicamente se tienen en cuenta a las personas que habitan en una situación de extrema pobreza, es decir U$S 2.15, sólo podremos tener en cuenta a un 10% de la población. Es decir, la mayoría de la población es invisible cuando se trata de medir la pobreza mundial. Por este motivo, investigadores como Lant Pritchett abogan por introducir un listón diferente que describa lo que es ser pobre en los países ricos, que Roser califica como “pobreza moderada”.

Los investigadores tuvieron en cuenta lo que en cada país se consideraba vivir en pobreza. Así llegó a la cifra mágica de 30 dólares al día, el paraguas bajo el que quedan los pobres en Europa y EEUU. Si tomamos esta cifra como referencia para identificar las carencias de la población en el mundo, entonces un 85% de las personas están estancadas en esta pobreza moderada a la que aluden los investigadores. Podemos bajar y subir este listón a otros números: el 92% subsiste con menos de 45 dólares diarios, y el 78% con menos de 20 dólares. En Argentina los pobres serían más del 85%.

En cuanto a la seguridad, hay algo peculiar, la naturaleza de los conflictos y la violencia ha cambiado mucho desde que se fundaron las Naciones Unidas hace 75 años. Los conflictos perecían ser menos mortíferos, y con mayor frecuencia liberados entre grupos nacionales en lugar de entre Estados. Los homicidios son cada vez más frecuentes en algunas partes del mundo, y también está aumentando el número de ataques por razones de género.

En 2016, la cantidad de países que se vieron afectados por conflictos violentos alcanzó el nivel más alto registrado en casi 30 años. En 2017, hubo casi medio millón de víctimas de homicidio. Si estas tasas siguen aumentando al ritmo actual, que es de un 4%, no se alcanzará la meta 16.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de reducir significativamente todas las formas de violencia y las correspondientes tasas de mortalidad en todo el mundo para 2030.

Pero según el estudio del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo, el año pasado, se contabilizados 59 conflictos bélicos en todo el planeta. El nivel de violencia mundial no ha sido tan alto desde la Guerra Fría, según Siri Aas Rustad, investigadora de Prio y redactora principal del estudio que evalúa las tendencias bélicas entre 1946 y 2023. “Las cifras sugieren que el tablero de conflictos es muchas más complejo, con un mayor número de actores beligerantes activos dentro de un mismo país”. Si el número de muertos en combate se redujo el año pasado, contabilizando mal los decesos en Ucrania y Rusia, el total de los últimos tres años es el más alto de las tres últimas décadas.

Nada parece estar bien, el mundo explota una mayor riqueza, pero la distribuye mal; la desigualdad es cada vez mayor, por lo que la pobreza aumenta; la producción no necesita trabajadores y los sueldos son bajos y el mundo no es más seguro. Las oportunidades parece que son siempre para los mismos."              

(Alejandro Marcó del Pont, blog, 30/06/24, gráficos en el original)

7.9.23

Radiografía de los millonarios en España: más ricos que nunca y la mayoría no pagan impuestos... Dos de cada tres no paga ningún impuesto por ese patrimonio. La razón es que de esos 831, 524 viven en Madrid, donde no se cobra a las grandes fortunas. Sólo 307 pagan... Ahora hay un 15% más de ricos y su patrimonio ha crecido un 20%... Tres de cada cuatro euros que tienen es dinero que está generando dinero, que se invierte: 636.000 millones de euros

 "El número de ricos, los que atesoran un patrimonio de más de 30 millones de euros, ha vuelto a crecer en España otro 15% más, según los últimos datos de la Agencia Tributaria. Ha aumentado también el número de autonomías que le perdonan el impuesto sobre la riqueza. A puertas de que se abra el mayor debate de la legislatura que viene, el de la financiación autonómica y del Estado, conviene hacer radiografía de la riqueza y la desigualdad.

Sube el número de millonarios y suben sus millones en un 20%. En un año, los 831 españoles más ricos han agrandado sus fortunas en 10.496 millones más.

Si contamos sólo los que tienen más de 30 millones de euros, la cifra ha aumentado un 15% este año. Eran 724 el año pasado, son 831 al cierre de 2021, según la memoria que acaba de publicar Hacienda. En una década, el número de estas grandísimas fortunas se ha duplicado. Eran unos 300 hace 10 años y hoy son 831.

En dinero, si el año pasado declaraban tener 51.000 millones, ahora declaran 61.500 millones. Por entender la cifra: cada uno de ellos, como media, declara patrimonios de 74 millones de euros por cabeza.

 Hay más. 15% más millonarios, 20% más ricos. Dos de cada tres no paga ningún impuesto por ese patrimonio. La razón es que de esos 831, 524 viven en Madrid, donde no se cobra a las grandes fortunas. Sólo 307 pagan. Así que la primera conclusión es que tenemos más millonarios que nunca y pagan menos que nunca.

¿En qué gastan los millonarios?

Tres de cada cuatro euros que tienen es dinero que está generando dinero, que se invierte: 636.000 millones de euros.

Este es el primer problema fiscal que tenemos. Si tú tienes dinero, inviertes y ganas, pagas un 25% de impuestos en esa ganancia de capital o tu nómina equivalente paga el doble en el impuesto de la Renta.

Los economistas cuentan esto diciendo que el retorno del capital es mayor que el del trabajo, vamos que renta más tener dinero que tener nómina. Así que tenemos aquí la primera clave de por qué crece la desigualdad. Eso son tres de cada cuatro euros que tienen. 

 Y nos queda el otro euro, que son, o 161.000 millones en pisos. En concreto, 161.000 millones en pisos. O 16.000 millones en seguros.

Hay otra partida, 1.000 millones en joyas, pieles, vehículos, embarcaciones y aeronaves. 1.037 millones para ser exactos. Es el equivalente al presupuesto en Cultura de todo el Estado central. En objetos de arte y antigüedades hay otros 854 millones de euros más. El total en bienes suntuarios duplica el presupuesto de Cultura del Estado.

¿Cuánto se recauda con los grandes patrimonios?

Si los incluimos a todos, no sólo a nuestros pobres 831 más millonarios, sino a los 231.000 mayores capitales del país, tenemos:

En Madrid, 20.030 personas con más de 700.000 euros en patrimonio (exceptuando su casa) no pagan ningún impuesto. Madrid deja de ingresar 1.212 millones en Impuestos. Andalucía se ha sumado a esa bonificación del 100%, lo que significaría renunciar a 107 millones que ingresa hoy, y Galicia al 25%, lo que significa renunciar a 20 millones más.

En total, tres autonomías que en la reforma del sistema de financiación autonómica piden fondos al Estado dejan de ingresar 1.340 millones de euros.

El Gobierno ha anunciado un impuesto para igualar ese impuesto en toda España, que ha sido recurrido al Constitucional por Madrid, pero en un momento en que se va a abrir el debate más duro de la legislatura ––el del dinero para cada autonomía–– tres de ellas no lo cobran.

 El argumento contra este impuesto suele ser que provoca la fuga de los ricos. Es curioso porque hay otra autonomía que lo desmiente, Cataluña, donde sí se paga. El número de millonarios con más de 30 millones crece más que en el resto del Estado. Si en España crece al 15%, en Cataluña crece un 23% desafiando ese argumento de que los ricos se van si tienen que pagar impuestos."               (Javier ruiz, SER, 05/09/23)

24.8.23

El 1.2% de los adultos tiene el 47.8% de la riqueza mundial, mientras que el 53.2% tiene solo el 1.1%... un asombroso nivel de desigualdad... A finales de 2021 habrá 264.200 personas con un patrimonio neto superior a 50 millones de dólares... Estos aumentos son más del doble de los registrados en cualquier otro año de este siglo. En conjunto, significa que el número de adultos con una riqueza superior a 50 millones de dólares se expandió más de un 50% en los dos años 2020 y 2021... Este reciente aumento de la desigualdad se debe al incremento del valor de los activos financieros durante y después de la pandemia del COVID-19... Y aquí hay un punto clave que merece la pena considerar. Si usted es propietario de una vivienda y, una vez deducida cualquier deuda hipotecaria, dispone de más de 100.000 dólares de capital y ahorros, se encuentra entre el 10% de los adultos más ricos del mundo. Puede que le resulte difícil de creer, pero es cierto, porque la mayoría de los adultos del mundo no tienen riqueza alguna... El bloque imperialista formado por Norteamérica, Europa, Japón y Australia, domina el comercio, el PIB, las finanzas, la tecnología y posee casi toda la riqueza personal (Michael Roberts)

 "Cada año, pongo en conocimiento de los lectores de mi blog los resultados del último Informe sobre la Riqueza de Credit Suisse.  Lo elaboran los economistas Anthony Shorrocks (con quien me gradué en la universidad), James Davies y Rodrigo Lluberas.  Es el estudio más completo sobre la riqueza personal global y la desigualdad entre adultos en todo el mundo.

La riqueza personal se define como la propiedad de bienes inmuebles y activos financieros (acciones, bonos y efectivo) menos la deuda de todos los adultos del mundo. Según el informe de 2022, a finales de 2021, la riqueza mundial alcanzaba los 463,6 billones de dólares, lo que supone un aumento del 9,8% respecto a 2020 y muy por encima de la media anual del +6,6% registrada desde principios de siglo. Dejando a un lado las oscilaciones de los tipos de cambio, la riqueza mundial agregada creció un 12,7%, lo que la convierte en la tasa anual más rápida jamás registrada. La riqueza media por adulto ascendió a 87.489 dólares a finales de 2021.  Por países, Estados Unidos fue el país que más riqueza añadió a los hogares en 2021, seguido de China, Canadá, India y Australia.

Este aumento de la riqueza (bienes inmuebles y activos financieros) no se repartió por igual.  Por el contrario, la cuota de riqueza del 1% más rico a nivel mundial aumentó por segundo año consecutivo hasta alcanzar el 45,6% en 2021, frente al 43,9% en 2019.  Esto se representa en el informe mediante una pirámide.

La pirámide de la riqueza muestra que 62 millones de personas de un total de 4.400 millones de adultos en el mundo, o sólo el 1,2%, tenían el 47,8% de la riqueza mundial, mientras que 2.800 millones de adultos (o el 53,2%) tenían sólo el 1,1% - un asombroso nivel de desigualdad.  Mientras que el 1,2% más rico poseía una riqueza media después de deudas de más de 1 millón de dólares cada uno, el 53% más pobre tenía menos de 10.000 dólares cada uno, al menos 100 veces menos.

Y dentro del grupo más rico, la desigualdad es igual de marcada, con otra pirámide.  A finales de 2021 habrá 264.200 personas con un patrimonio neto superior a 50 millones de dólares. Esto supone 46.000 más que los 218.200 registrados a finales de 2020, que a su vez eran 43.400 más que en 2019. Estos aumentos son más del doble de los registrados en cualquier otro año de este siglo. En conjunto, significa que el número de adultos con una riqueza superior a 50 millones de dólares se expandió más de un 50% en los dos años 2020 y 2021. Este reciente aumento de la desigualdad se debe al incremento del valor de los activos financieros durante y después de la pandemia del COVID-19, y son los ricos quienes poseen la mayor parte de los activos financieros.

El aumento global de la riqueza mundial refleja principalmente el incremento de la riqueza en China y en la expansión de la "clase media" en el llamado mundo en desarrollo.  Aun así, la riqueza media de este grupo es de 33.724 dólares, es decir, sólo alrededor del 40% del nivel de riqueza media mundial.  La mayoría de los ricos y muy ricos siguen viviendo en el llamado "Norte Global".  Sin embargo, el 7% de las personas más pobres del mundo viven en Norteamérica.

La desigualdad mundial aumenta o disminuye en respuesta a los cambios en la desigualdad de la riqueza dentro de los países: el llamado componente "dentro de los países". Pero también se ve afectada por los cambios en los niveles medios de riqueza de los países en relación con la media mundial: el componente "entre países". Este siglo, el aumento de la riqueza de los hogares en los mercados emergentes, sobre todo en China e India, ha reducido las diferencias de riqueza entre países, de modo que el componente entre países ha disminuido con bastante rapidez. Este ha sido el factor dominante de la tendencia general a la baja de la desigualdad.

En el siglo XXI, la riqueza media por persona ha pasado de 1.613 dólares en 2000 a 8.296 dólares en 2021, lo que supone un aumento anual del 8,1%.  Pero esto es el resultado del fuerte aumento de la riqueza mediana en China, de 3133 dólares por persona a 26752 dólares en 2021 (un 12% anual), o del 7% de la riqueza mediana de Norteamérica en 2000 al 28% en 2021. La riqueza media por persona en China en 2000 era aproximadamente el doble de la media mundial; ahora es más del triple.

India también ha experimentado un aumento de la riqueza media por adulto de 1005 dólares en 2000 a 3295 dólares en 2021, un 7% anual, pero en 2000 la riqueza por adulto de India era sólo el 2% de la de Norteamérica; ahora es sólo el 3%; y los adultos de India siguen estando muy por debajo de la media mundial.  De hecho, esa proporción cayó del 62% en 2000 al 40% actual.  India retrocede relativamente, mientras que China avanza relativamente.

Y aquí hay un punto clave que merece la pena considerar.  Si usted es propietario de una vivienda y, una vez deducida cualquier deuda hipotecaria, dispone de más de 100.000 dólares de capital y ahorros, se encuentra entre el 10% de los adultos más ricos del mundo.  Puede que le resulte difícil de creer, pero es cierto, porque la mayoría de los adultos del mundo no tienen riqueza alguna.

En cuanto a la desigualdad entre hombres y mujeres, el informe revela que de los 26 países que constituyen el 59% de la población adulta mundial, 15 países (entre ellos China, Alemania e India, por ejemplo) muestran un descenso de la riqueza de las mujeres en los dos últimos años.

En cuanto a los superricos de todo el mundo, a finales de 2021 había 62,5 millones de millonarios, 5,2 millones más que un año antes. Estados Unidos sumó 2,5 millones de nuevos millonarios, casi la mitad del total mundial. Este es el mayor aumento en el número de millonarios registrado para cualquier país en cualquier año de este siglo y refuerza el rápido aumento en el número de millonarios visto en los Estados Unidos desde 2016. Estados Unidos tiene ahora el 39% de todos los millonarios en una población de 350 millones, mientras que China tiene el 10% con una población de 1.400 millones.

En cuanto a la desigualdad de la riqueza dentro de los países, a finales de 2021, el coeficiente de Gini (la medida habitual de la desigualdad) para la riqueza era de un enorme 85,0 en Estados Unidos (recordemos que 100 significaría que un adulto posee toda la riqueza). De hecho, en Estados Unidos, todas las medidas de desigualdad han tendido al alza desde principios de la década de 2000. Por ejemplo, la proporción de riqueza del 1% de los adultos más ricos pasó del 32,9% en 2000 al 35,1% en 2021 en Estados Unidos.

¿Y en China?  Pues bien, el coeficiente de Gini de la riqueza aumentó de 59,5 en 2000 a un máximo de 71,7 en 2016.  Luego se redujo a 70,1 en 2021, cerca de donde estaba en 2010 y un 20% más bajo que en Estados Unidos.  La desigualdad de la riqueza en India era mucho mayor en 2000 y ha aumentado desde entonces. El coeficiente de Gini pasó de 74,6 en 2000 a 82,3 a finales de 2021. El porcentaje de riqueza del 1% más rico pasó del 33,2% en 2000 al 40,6% en 2021.  Al igual que Estados Unidos, India es para los muy ricos.

En algunas economías capitalistas avanzadas, la desigualdad de la riqueza disminuyó en la primera década del siglo XXI, pero luego aumentó tras la crisis financiera mundial y la caída de la pandemia. En 2021, el Gini de la riqueza había aumentado ligeramente por encima de su nivel de 2000, situándose en el 70,2 en Francia y el 70,6 en Gran Bretaña, aproximadamente el mismo que en China.

El informe ofrece una perspectiva general de la disparidad de la riqueza entre países y regiones en su mapa de la riqueza mundial. En él se observa que los países con mayor riqueza por adulto (por encima de los 100.000 USD) se concentran en Norteamérica y Europa Occidental, y entre las zonas más ricas de Asia Oriental, el Pacífico y Oriente Medio, con un puñado de puestos avanzados en el Caribe.

China y Rusia son los principales miembros del grupo de países de "riqueza intermedia", con una riqueza media de entre 25.000 y 100.000 USD. Este grupo también incluye a los miembros más recientes de la Unión Europea y a importantes economías de mercado emergentes de América Latina y Oriente Medio.

Un escalón por debajo, la franja de "riqueza fronteriza" de 5.000-25.000 USD por adulto es un grupo heterogéneo que abarca países muy poblados como India, Indonesia y Filipinas, además de la mayor parte de Sudamérica y destacadas naciones subsaharianas como Sudáfrica. Países asiáticos en rápido desarrollo como Camboya, Laos y Vietnam también entran en esta categoría.

Los países con una riqueza media inferior a 5.000 dólares constituyen el último grupo, dominado por los países de África central.

El bloque imperialista está formado por Norteamérica, Europa y Japón, a los que se añade Australia.  Al igual que el bloque imperialista domina el comercio, el PIB, las finanzas y la tecnología, posee casi toda la riqueza personal."

(Michael Roberts, Brave New Europe, 22/08/23; traducción DEEPL)

24.1.23

Davos 23 es un camino de rosas... aunque hay casi 8.000 millones de personas en el mundo, poco más de 3.000 son multimillonarios a fecha de 2022. Este minúsculo grupo de personas tiene un valor de casi 11,8 billones de dólares, lo que equivale aproximadamente al 11,8% del PIB mundial. Mientras tanto, 1.700 millones de trabajadores viven en países donde la inflación supera el crecimiento de sus salarios... además, muchos de los hombres más ricos del planeta apenas pagan impuestos. Elon Musk, paga un "tipo impositivo real" del 3,2%, mientras que otro de los multimillonarios más ricos, Jeff Bezos, paga menos del 1% (Michael Roberst)

 
" (...) Todos los años, Oxfam publica su informe anual sobre la desigualdad coincidiendo con la reunión del FEM, con el fin de denunciar la hipocresía del "capitalismo de las partes interesadas". El informe de este año relataba el aumento de la desigualdad de riqueza e ingresos desde la pandemia.  "En los dos últimos años, el 1% de los más ricos del mundo ha ganado casi el doble de riqueza que el 99% restante", afirma Oxfam.

Aunque hay casi 8.000 millones de personas en el mundo, poco más de 3.000 son multimillonarios a fecha de noviembre de 2022. Este minúsculo grupo de personas tiene un valor de casi 11,8 billones de dólares, lo que equivale aproximadamente al 11,8% del PIB mundial.  Mientras tanto, al menos 1.700 millones de trabajadores viven en países donde la inflación supera el crecimiento de sus salarios, incluso cuando las fortunas de los multimillonarios aumentan en 2.700 millones de dólares (2.500 millones de euros) al día.

El informe anual sobre la riqueza mundial de Credit Suisse es el análisis más completo de la riqueza personal mundial y su distribución.  El informe de 2022 reveló que, a finales de 2021, la riqueza mundial total había alcanzado los 463,6 billones de dólares, es decir, más de 4,5 veces la producción anual mundial.  La riqueza mundial aumentó un 9,8% en 2021, muy por encima de la media anual del 6,6% registrada desde principios de siglo. Si se excluye el movimiento de las divisas, la riqueza mundial agregada creció un 12,7%, lo que la convierte en la tasa anual más rápida jamás registrada.

Este aumento vertiginoso se debió a dos factores: la fuerte subida de los precios inmobiliarios y el auge del mercado bursátil impulsado por el crédito.  Así pues, casi todo este aumento de la riqueza fue a parar a manos de los más ricos del mundo.  De hecho, en 2020, el 1% de todos los adultos (56 millones) del mundo poseía el 45,8% de toda la riqueza personal del mundo, mientras que 2.900 millones sólo poseían el 1,3%. En 2021, esa desigualdad empeoró. En 2021, el 1% más rico poseía el 47,8% de toda la riqueza personal, mientras que 2.800 millones sólo poseían el 1,1%.  Y el 13% más rico posee el 86% de toda la riqueza.

El informe de Oxfam señala que por cada dólar recaudado en impuestos, sólo cuatro céntimos proceden de impuestos sobre la riqueza. El fracaso a la hora de gravar la riqueza es más pronunciado en los países de renta baja y media, donde la desigualdad es mayor. Dos tercios de los países no tienen ningún tipo de impuesto de sucesiones sobre la riqueza y los bienes transmitidos a los descendientes directos. La mitad de los multimillonarios del mundo viven actualmente en países que carecen de este impuesto, lo que significa que 5 billones de dólares pasarán libres de impuestos a la siguiente generación, una suma superior al PIB de África.

Los tipos impositivos máximos sobre la renta son cada vez más bajos y menos progresivos: el tipo impositivo medio para los más ricos ha pasado del 58% en 1980 al 42% más recientemente en los países de la OCDE. En 100 países, el tipo medio es aún más bajo, del 31%. Los tipos impositivos sobre las rentas del capital - en la mayoría de los países la fuente de ingresos más importante para el 1% más rico - son sólo del 18% de media en más de 100 países. Sólo tres países gravan más las rentas del capital que las del trabajo.

Muchos de los hombres más ricos del planeta apenas pagan impuestos. Por ejemplo, se ha demostrado que uno de los hombres más ricos de la historia, Elon Musk, paga un "tipo impositivo real" del 3,2%, mientras que otro de los multimillonarios más ricos, Jeff Bezos, paga menos del 1%.

La respuesta política de Oxfam es gravar a los ricos.  Oxfam pide un impuesto de hasta el 5% a los multimillonarios y multimillonarios del mundo que podría recaudar 1,7 billones de dólares al año "suficiente para sacar a 2.000 millones de personas de la pobreza y financiar un plan mundial para acabar con el hambre".  "El objetivo final debería ser ir más allá y abolir por completo a los multimillonarios, como parte de una distribución más justa y racional de la riqueza mundial".

La pregunta que naturalmente se planteará es hasta qué punto es realista esperar que los gobiernos que apoyan el "capitalismo de las partes interesadas" introduzcan impuestos más elevados sobre la riqueza y los ingresos, por no hablar de abolir a todos los multimillonarios mediante impuestos.  Eso va a requerir una lucha de masas para llevar al poder a gobiernos de trabajadores que trabajen coordinadamente a nivel mundial. En ese caso, ¿por qué limitarse a gravar a los ricos y aspirar a acabar con todo el capitalismo? (...)"    
                

(Michael Roberts, Brave New Europe, 17/01/23; Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)

20.1.23

El número de banqueros que cobra más de un millón de euros en España se dispara un 73% en un año, y llega a 221... tuvieron una remuneración media de 2,16 millones

 "La Autoridad Bancaria Europea (EBA, en sus siglas en inglés) ha cifrado este jueves en 221 empleados de banca que cobran más de un millón de euros. El dato corresponde al ejercicio 2021, pero destaca por su fuerte crecimiento respecto al año anterior, del 73%. En aquel año eran 128 empleados de “altos ingresos”, tal y como figura en el informe publicado por el supervisor del sector bancario en Europa. El crecimiento es sensiblemente superior al del conjunto de la zona euro, que fue del 41,5%.

La EBA cifra en 1.957 los banqueros que superaron en 2021 el millón de euros de ingresos. Es el dato más elevado desde que se empezó a realizar este informe, en 2010. La autoridad bancaria destaca como razones para este acelerón en el número de banqueros de grandes ingresos varios factores. El primero de ellos es “el buen comportamiento de las entidades”, especialmente en el área de banca de inversión y gestión de activos. Como segundo factor, se alude a la recolocación de los banqueros que han salido de Reino Unido tras el Brexit. 

 De hecho, España aparece como uno de los principales receptores de estos profesionales que tienen una elevada remuneración. El 70% del incremento de banqueros que cobran más de un millón de euros se sitúa en Italia, Francia y España. Los primeros han acaparado el 29% de estos nuevos banqueros millonarios, los galos han supuesto el 25% y los españoles, el 16%, según los datos comunicados por la EBA.

En España, los 221 profesionales que ganaron más de un millón de euros tuvieron una remuneración media de 2,16 millones de euros. El grupo más numeroso de ellos (92) estaba dedicado a labores de banca de inversión. Del total, 148 tuvieron un salario de entre uno y dos millones de euros. 37, fundamentalmente en la citada banca de inversión, ganaron entre 2 y 3 millones de euros. 18 tuvieron ingresos de entre 3 y 4 millones; 3 quedaron entre 4 y 5 millones; 8 ganaron entre 5 y 6 millones; 2 ganaron entre 6 y 7 millones; 2 entre 7 y 8 millones, 1 entre 10 y 11 millones; otro entre 13 y 14 millones y un último que cobró más de 14 millones.

Las estadísticas señalan a Alemana como el país con más banqueros por encima del millón de euros, con 589, y un salario medio de 1,79 millones. Francia sigue en segunda posición con 371 y 1,88 millones de salario medio. Italia cerró 2021 muy cerca de Francia, con 351 trabajadores por encima del millón de euros y un salario medio de 1,69 millones. De estos países, España es el país con un mayor salario medio entre los que superaron la barrera para ser considerados de “altos ingresos” por la EBA."                 (Diego Larrouy , eldiario.es, 19 de enero de 2023)

18.1.23

Los 81 más ricos del planeta concentran más de la riqueza mundial total. Pero no os preocupéis, según la Teoría del Efecto Goteo, estos multimillonarios repartirán la riqueza entre las clases más pobres (Carlos Cagigal)

Carlos Cagigal @CcagigalNeira

El último informe de la Orfam informa que los 81 más ricos del planeta concentran más de la riqueza mundial total. Pero no os preocupéis, según la Teoría del Trickle Down o Efecto Goteo, estos multimillonarios repartirán la riqueza entre las clases más pobres.

Luego llamas alienados a toda la prole pseudoliberal y no entienden el porqué.

11:46 p. m. · 17 ene. 2023·
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"Durante la última década, los súperricos acapararon el 50 % de la nueva riqueza generada, y su fortuna está creciendo a un ritmo de 2.700 millones de dólares al día, mientras más de 1.700 millones de trabajadoras y trabajadores viven en países en los que la inflación crece por encima de los salarios. Aplicar mayores impuestos a los súperricos y a las grandes empresas es una puerta de salida a las múltiples crisis a las que el mundo se enfrenta actualmente, señala un nuevo informe de la ONG Oxfam (La ley del más rico) .

El documento dado a conocer cuando se inicia el elitesco Foro Económico de Davos, revela la extrema desigualdad que vive el mundo, donde el 1 % más rico ha capturado alrededor del 50 % de la nueva riqueza y señala que con la aplicación de un impuesto a la riqueza de hasta el 5 % a los multimillonarios y milmillonarios podrían recaudarse 1,7 billones de dólares anualmente, lo que permitiría que 2,000 millones de personas salieran de la pobreza. (...)

Al menos mil 700 millones de trabajadoras y trabajadores viven en países donde el crecimiento de la inflación se sitúa por encima del de los salarios, y más de 820 millones de personas en todo el mundo (una de cada diez) pasan hambre. Las mujeres y las niñas suelen comer en último lugar y en menos cantidades, y representan el 60 % de la población mundial con hambre. Según el Banco Mundial, es el mayor incremento en la desigualdad entre países y la pobreza desde la Segunda Guerra Mundial.

Las élites económicas y políticas se están reuniendo en la estación de esquí suiza en un contexto en el que la riqueza y la pobreza extremas en el mundo se han incrementado simultáneamente por primera vez en 25 años. 

«Mientras la gente corriente hace sacrificios diarios en lo esencial como los alimentos, los súper ricos han superado incluso sus sueños más osados. Tras solo dos años, la presente década ya se perfila como la mejor hasta la fecha para los milmillonarios: una década dorada de bonanza económica para los más ricos del mundo», afirma Gabriela Bucher, directora ejecutiva de Oxfam Internacional.

«Aplicar mayores impuestos a los súper ricos y a las grandes empresas es una puerta de salida a las múltiples crisis a las que nos enfrentamos actualmente. Es hora de derribar el mito de que los recortes fiscales para los más ricos terminarán de alguna manera beneficiando al resto. 40 años de rebajas fiscales para los súperricos han demostrado que las oleadas de privilegios solo terminan por beneficiarles a ellos”, añadió.

Desde 2020, con la pandemia y la crisis del costo de la vida, el 1 % más rico acaparó 26 billones de dólares (el 63 % de la nueva riqueza generada), mientras que tan solo 16 billones de dólares (el 37 %) llegaban al resto de la población mundial. Por cada dólar de nueva riqueza global que percibe una persona perteneciente al 90 % más pobre de la humanidad, un milmillonario se embolsa 1,7 millones de dólares. 

El crecimiento extraordinario en sectores como el de la energía y la alimentación ha disparado de nuevo los patrimonios de los más ricos. Son 95 grandes empresas de energía y de alimentación las que han duplicado –al menos- sus beneficios en el 2022, con beneficios extraordinarios por un total de 306.000 millones de dólares, y destinaron 257.000 millones de dólares (el 84 %) a remunerar a sus ricos accionistas. 

Oxfam señala que la dinastía familiar Walton, propietaria del 50 % de la multinacional Walmart, recibió 8.500 millones de dólares de dividendos a lo largo del año pasado. Solo en 2022, la riqueza del milmillonario indio Gautam Adani, propietario de grandes compañías energéticas, se ha incrementado en 42.000 millones de dólares (un 46 %). Y alerta; en Australia, Estados Unidos y el Reino Unido, estos enormes beneficios empresariales han contribuido como mínimo al 50 % del crecimiento de la inflación. (...)"                ( Isabella Arria ; Rebelión, 18/01/2023)

16.1.23

“El 1% de la población acumula 1 de cada 4 euros en España” (Oxfam)

 "Uno de cada cuatro euros en España está en manos de solo el 1 por ciento de la población, los más ricos del país, los milmillonarios que se recuperan rápidamente de la inflación y que aumentan cada vez más su poder adquisitivo, según alerta un informe de Oxfam Intermón.

Este escaso porcentaje de grandes fortunas acumula el 23,1 % de la riqueza neta total, como refleja el estudio de Oxfam "Sobra mucho mes al final del sueldo", publicado este lunes coincidiendo con el inicio del Foro Económico de Davos.

En él, la organización vuelve a expresar su preocupación porque los salarios pierden peso y los ahorros de los más pobres disminuyen, al tiempo que las grandes empresas aumentan beneficios.

Si en 2008 el 1 % más rico concentraba el 15,3 % de la riqueza neta total, en 2021 esta cifra aumentaba al 23,1 %, según los datos del banco Credit Suisse que recoge Oxfam, lo que demuestra que la riqueza en España se concentra "cada vez en menos manos".

Uno de los motivos es que, aunque a los milmillonarios también les afecta la inflación y el valor de su riqueza cae, "sus ganancias se recuperan rápidamente, por encima del crecimiento del país".

BENEFICIOS CADA VEZ MAYORES PARA LAS GRANDES EMPRESAS

En 2021, las empresas del IBEX 35 obtuvieron ya un 63 % más de beneficios que en 2019 e, incluso, un 55 % más respecto a la media de los resultados de los cinco años previos a la pandemia, entre 2015 y 2019.

Y esta tendencia no ha hecho sino acelerarse en 2022, cuando las grandes compañías anunciaron resultados del tercer trimestre un 30 % superiores a los del mismo periodo del año anterior.

"Algunas de las grandes empresas y los superricos se han aprovechado del contexto de incertidumbre, la pandemia y la guerra en Ucrania y están sacando tajada, inflando precios y márgenes, a costa de una gran mayoría", denuncia el director de Oxfam Intermón, Franc Cortada, en el documento.

Según la organización, "los beneficios empresariales son los principales responsables del alza de los precios".

LAS GRANDES COMPAÑÍAS SALEN GANANDO

Además, Oxfam destaca que las grandes empresas y las orientadas a la exportación "parecen ser las más beneficiadas" por el contexto actual, mientras que este perjudica a las pequeñas y medianas empresas orientadas al mercado interno.

Este mayor dinamismo de los beneficios de las empresas "se confirma" con la evolución de sus márgenes (datos sobre ventas y costes), que no han dejado de crecer desde que bajaran a mínimos en el peor momento de la pandemia, cuando se encontraban en torno al 7,5 % de las ventas, es decir, cuando 7,5 de cada 100 euros de los ingresos se convertían en beneficios.

Durante los años de mayor reducción de la desigualdad (entre 2013 y 2019), eran precisamente entre 7,5 y 8,6 de cada 100 euros ingresados los que se transformaban en beneficios. Pero a finales de 2022 dichos márgenes fueron un 60 % superiores a los observados a finales de 2019, mientras que los salarios apenas crecieron un 4 %.

AMENAZA DE DESIGUALDAD PROFUNDA

Hasta ahora, el comportamiento del mercado laboral y, en especial, del desempleo marcaban la desigualdad económica en España. Sin embargo, actualmente amenaza con hacerse "más profunda" por "el mayor dinamismo de los beneficios empresariales frente a unos salarios que pierden poder adquisitivo", resume Cortada.

Pese a que "toda la población sufre, sin excepción, con este aumento del coste de la vida", el impacto es mayor en las familias con menor renta, que deben destinar una parte mayor de sus "limitados ingresos" a productos básicos y necesarios, precisamente los que más han aumentado de precio, como la energía, la electricidad, el agua, el transporte y los alimentos.

Así, mientras que para los hogares más humildes mantener el mismo patrón de consumo que el año anterior ha sido un 12,6 % más caro, para aquellos con más ingresos la cesta de la compra ha aumentado menos: un 10 %.

Esto se traduce en que el alza de los precios ha reducido el poder de compra de las familias más pobres un 26 % más que el de aquellas con mayores ingresos. (...)"                    (El obrero, 16/01/23)