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13.2.20

La supervivencia en el tiempo del Estado del bienestar significa luchar contra el cambio climático porque es también una lucha contra la desigualdad, la pobreza y por la soberanía alimentaria... que además nos trae la oportunidad de un cambio de modelo productivo y de consumo mucho más sostenible

"Las propuestas de reforma del Estado del bienestar son casi tan antiguas como la existencia del propio Estado del bienestar. (...)

Ahora bien, si bien el Estado del bienestar no se ha desmantelado -como proponía, desde finales de los años setenta, el pensamiento neoliberal y la Economía de la Oferta-, ni ha llegado a una crisis fiscal irresoluble como vaticinaban los autores marxistas, sí que, en los últimos años, está sufriendo una permanente reestructuración. (...)

¿La supervivencia en el tiempo del Estado del bienestar significa que no son necesarias reformas? Evidentemente, la respuesta debería ser negativa. (...) ¿Y por qué creemos que hacen falta reformas? (...)

Creemos que hay que hacer un esfuerzo de innovación social creativa que nos permita adaptar institucionalmente el Estado del bienestar a esta nueva realidad del siglo XXI. Pero esa revisión no debe pasar por su disminución, sino por todo lo contrario: por su universalización y profundización con fórmulas innovadoras, creativas y eficientes. ¿En qué puede estar basada esta nueva arquitectura del Estado del bienestar en el siglo XXI? (...)

En este contexto de permanente reconfiguración del Estado del bienestar, algunos autores y analistas han repensado las líneas estratégicas de este “nuevo Estado del bienestar”. Su estructura institucional ha recibido diferentes denominaciones: “Estado de inversión social”, “Estado social activo”, “Estado social inversor”, “Tercera Vía” o, a veces y de manera simplificada, “Sociedad del bienestar”. Otros autores hablan de “Estado Dinamizador” con un nuevo “pilar de emancipación” (Mulas-Granados, C., 2010 : 60). En él se incluirían las respuestas a estas nuevas situaciones de vulnerabilidad y riesgos que el nuevo Estado del bienestar debería atender: familias monoparentales, la emancipación de los jóvenes, los problemas de integración laboral en la madurez (55 a 64 años), los parados de larga duración y en riesgo de exclusión, etc. 

En esta misma línea Aigenger y Leoni (2010 : 82) señalan tres piedras angulares de una estrategia de éxito: 

1) flexibilidad gestionada y equilibrada; 

2) prudencia fiscal más calidad del presupuesto y 

3) inversión a futuro (investigación, educación, formación continua, tecnologías en TIC, biotecnología, etc.).

¿Y cualés podrían ser esas nuevas acciones estratégicas del Estado del bienestar en el futuro? Siguiendo a autores como Esping-Andersen y Palier (2010), Esping-Andersen, Gallie, Hamerijck y Myles (2002) y Liddle y Latham (2010), algunas líneas estratégicas podrían ser las siguientes:
  1. mayor inversión social en la infancia para romper la herencia social y la transmisión intergeneracional de la pobreza;
  2. fomento de la inversión en capital humano en todo el ciclo vital (educación continua para la economía del conocimiento e incremento de la formación y el reciclaje profesional);
  3. mercados laborales flexiseguros para todos;
  4. flexibilización del ciclo de vida (la jubilación retrasada y flexible, nuevas combinaciones entre ocio y trabajo, etc.) y
  5. aceptación de la inmigración y fomento de su integración a través de la participación.

(...) La mayoría de estos autores olvidan un nuevo riesgo social al que hay que hacer frente de manera urgente: el cambio climático. Este riesgo transciende el ámbito del Estado del bienestar y sería transversal al resto de las políticas económicas y sociales. Incluso transciende el ámbito tradicional de los Estados-nación. (...)

Los efectos del mismo, que son globales, han sido ampliamente descritos: aumento de la temperatura, disminución de recursos hídricos, pérdida de biodiversidad, deshielo, inundaciones, desertización, aumento de plagas, pérdida de cosechas…,etc. Las consecuencias sobre la economía, la producción de alimentos y salud de las personas son importantes y graves. (...)

Las medidas necesarias para hacer frente a estos desafíos requieren un cambio en el modelo productivo y de consumo que implique una reducción de los recursos utilizados para producir bienes de consumo y una disminución de los residuos generados, así como un sistema de cultivo basado en técnicas tradicionales que disminuya los impactos y facilitar el acceso a la tierra de las comunidades como medida  imprescindible para luchar contra la pobreza extrema. 

Luchar contra el cambio climático es también una lucha contra la desigualdad, la pobreza y por la soberanía alimentaria. En la misma lucha por el cambio climático se encuentra la oportunidad de un cambio de modelo productivo y de consumo mucho más sostenible y humano que el actual.

Desde la economía la respuesta que se da es armar un Green New Deal que aporte una fuerte inversión pública en nuevas infraestructuras que faciliten la necesaria transición energética hacia un modelo productivo más sostenible y eficiente energéticamente (Scott, 2013; Pollin, Chakraborty y Garrett-Peltier, 2015; The Green New Deal Group, 2018; Cömert, 2019; Rifkin, 2019).  Empieza a ser urgente esta solución si queremos salvar la supervivencia de la especie humana en el planeta. (...)"                   

(Carlos Ochando Claramunt. Departamento de Economía Aplicada (Universidad de Valencia). La paradoja de Kaldor, 03/12/19)

29.12.15

El envejecimiento solo es un factor menor en el incremento de los costes sanitarios

"(...) El envejecimiento de la población es utilizado una y otra vez para sostener que el sistema sanitario público es inviable y que necesita adaptarse con reformas que la mayoría de las veces implican recortes o copagos.

Pero, ¿es el envejecimiento de la población una “catástrofe” tan catastrófica como se presenta en muchos informes económicos? ¿Es lo que hace realmente inviable el Estado de Bienestar y pone al borde del colapso el sistema sanitario como se repite una y otra vez? 

Desde luego que no. El de la inviabilidad es el marco conceptual que la doctrina neoliberal ha logrado imponer en el debate público para encauzar las propuestas de solución en una determinada dirección y hacer creer que no hay otra alternativa posible. 

En realidad, cuando se va a los trabajos científicos y se hacen estimaciones basadas en evidencias, como hace Joaquim Oliveira, en su trabajo Public spending on health and long term care: a new set of projections —que puede consultarse en la web de la OCDE— el envejecimiento de la población es uno de los facatores, y juega un “papel menor” en el incremento de los costes sanitarios y sociosanitarios. 

Ese trabajo estima que en los países de la OCDE se situarán entre 3.3 y 7.7 puntos del PIB de aquí al año 2060. Curiosamente, tampoco el modelo sanitario influye en que los costes sean mayores o menores, pues hay ejemplos de una buena relación coste-eficiencia tanto en los sistemas públicos puros como en los mixtos.

Lo que determinara el aumento es el coste de las tecnologías y ciertas tendencias como la epidemia de obesidad o el aumento de demencias como el Alzhéimer. Pero esos incrementos no solo son asumibles por los países avanzados, sino manejables. Se ha generalizado la idea falsa de que al aumentar la esperanza de vida, habrá más enfermos y más dependientes.

 La realidaad es que la mayor parte de los años de vida ganados son años con buena salud y plena capacidad cognitiva. Es decir, la mayor parte de la vida ganada es productiva, sana y no dependiente. Otra cosa es que, por razones económicas y estructurales, no sepamos aprovecharla socialmente. Por otra parte, está demostrado que en términos sanitarios, el mayor gasto se produce en los últimos años de la vida de una persona, sea cual sea la edad a la que muere.

De modo que, en este asunto también podríamos decir aquello de: “No es la demografía, estúpido. Es la economía”. El problema de la sostenibilidad del sistema sanitario no depende tanto de que nos hagamos más viejos, como de que seamos capaces de crear una economía que lo sostenga.

 Y como decía el fallecido Albert Jovel, impulsor del Foro de Pacientes, con salarios de 800 euros, ningún sistema sanitairo es sostenible. No es tanto una cuestión de gasto como de ingresos. El gasto se puede contener con medidas de eficiencia sin comprometer la calidad. Pero lo que cuenta es que el Estado tenga ingresos suficientes, y eso depende del sistema impositivo y de la fortaleza económica.

Haber doblado la esperanza de vida en menos de un siglo no es una catástrofe: es la mayor conquista de la humanidad. Lo que puede ser una catástrofe, si no corregimos el rumbo, es que aceptemos un modelo económico incapaz de producir ingresos con los que sostener el sistema público y aprovechar la productividad que hemos ganado gracias a la prolongación de la vida.(...)"                      (   , El País 13 DIC 2015)

11.9.14

Cualquier reforma impositiva que se realice en cualquier país, irá en la dirección de la aprobada en España... un impuesto sobre el Gasto sería una alternativa real

"(...) Desde mi punto de vista, el sistema tributario basado en Impuestos sobre la Renta ha tocado techo, sean estos analíticos o sintéticos; proporcionales o progresivos; lineales, duales o con tarifa. 

Cualquier reforma que se realice en cualquier país irá en la dirección de la recientemente aprobada reforma en España, es decir, yendo cada vez más a un sistema impositivo que no tendrá en cuenta la capacidad real de pago de los contribuyentes.

Para solventar este pequeño dilema se tienen que buscar, sin ser demasiado “radical”, figuras tributarias que, manteniendo el nivel de recaudación, incidan y aumenten las cualidades de los principios tributarios de equidad y de eficiencia.

 Y, si además, se consigue un menor fraude, ante la menor posibilidad de elusión fiscal y una mejor redistribución de los recursos (gran fin de todo sistema tributario), bienvenido sea.

Una de las posibilidad de reforma en este sentido se nos presenta ante una propuesta de implementación de un Impuesto sobre el Gasto como verdadera alternativa fiscal progresiva, eficiente y redistribuidora de la riqueza.

Sin entrar en un gran detalle de información técnica, que se escapan a la extensión de este artículo y dando sólo unas pequeñas pinceladas… ¿Cómo se configuraría un impuesto de este tipo?

·         El impuesto sobre el gasto pretende gravar la capacidad de pago, tanto de personas físicas como jurídicas, por lo que la base imponible del impuesto consideraría todos los ingresos del individuo para no subestimar esa capacidad de pago. Se determinarían una serie de gastos exentos o deducibles (educación, médicos, ciertas pensiones…) que no formarían parte de las base imponible.

·         La unidad contribuyente sería el individuo, para evitar efectos desincentivadores sobre el trabajo en el segundo perceptor de rentas de la unidad familiar ante altos tipos marginales. Junto con el individuo tributarían menores no emancipados y mayores dependientes.

·         La tarifa sería progresiva y aplicable al gasto neto per capita.

·         Creación de un impuesto sobre patrimonio que grave realmente la riqueza con un mínimo exento bajo y una tarifa progresiva.

·         Mejoría la administración del impuesto al reducir los problemas de valoración de rendimientos de capital y beneficios empresariales, reducía las tensiones inflacionistas y disminuiría la posibilidad de evasión y elusión fiscal.

·         La equidad aumentaría al considerar la capacidad de pago de todo el ciclo vital.

·         Los impuestos sobre la renta distorsionan la elección entre ahorro-consumo ya que los rendimientos del ahorro son gravados y aumentan el coste del consumo futuro. El impuesto sobre gasto evitaría esta distorsión, aumentando la eficiencia impositiva.

·         Sobre los efecto redistributivos cabría decir que nos sería necesario aplicar ajustes por inflación, ni implementar reglas especiales de valoración de las ganancias de capital.

·         Por último, también se darían los siguientes efectos macroeconómicos: sería un elemento de control de la demanda, aumentaría la recaudación, se tendría en cuenta la rentabilidad financiero fiscal de las inversiones.

Por lo tanto, la configuración de un sistema impositivo cuya figura principal fuera un Impuesto sobre el Gasto cumpliría en mayor grado la conocida frase que nos enseñan en las clase de tributación en la facultad y que cada vez se cumple menos: “De cada unos según su capacidad, a cada uno según su necesidad”                 (Antonio Lozano Grande, Blog Economía para todos en Diagonal Periódico , en Economía Crítica y Crítica de la Economía, 26/08/2014)

14.10.13

Estado de Bienestar Basura

"Hemos pasado de rozar el Estado de Bienestar (EB) a tener un Estado de Bienestar Basura (EBB). El ciclo se cerrará cuando haya, simplemente, un Estado Basura (EB, también: pero olvidemos las siglas, para evitar equívocos y no darle ideas al Diablo). (...)

Por eso ahora, cuando nos dicen que el Estado de bienestar se ha convertido en insostenible, incluso en los países con más amplia tradición, como Holanda, se me caen los argumentos y se me levanta el ánimo de rebelión. 

Pienso que no es posible hacer las cosas tan mal: en algo nos están engañando y estafando, cuando los impuestos que pagamos no cumplen la función para la que están diseñados. (...)

Ante tal panorama, sacar a relucir el caso de España es tan necesario como poco alentador. Nuestro Estado de bienestar no llegó a nacer por completo. Veamos sintéticamente la situación en cada uno de sus ámbitos. 

Primero, se han logrado niveles muy satisfactorios en sanidad pública, pero la regresión neoliberal quiere apropiarse los beneficios actuales y futuros. 

Segundo, hemos alcanzado niveles de prestaciones por desempleo dignos, aunque la elevada tasa de paro muestra que ese paliativo es insuficiente. 

Tercero, ha habido progresos, aunque muy lentos, en educación y formación, pero el deterioro social actual nos hace volver de nuevo la vista al pasado. 

Cuarto, el sistema de pensiones ha funcionado adecuadamente, hasta que la gestión de esta crisis parece obligar a recortarlo también. 

Finalmente, el último pilar del bienestar fue un espejismo: la Ley de Dependencia ideada por los socialistas, que entre otros aspectos podría haber contribuido a crear puestos de trabajo, ha desaparecido del mapa.

Por eso insisto en explicar a mis amigos y a mis alumnos que esta Gran Recesión tiene causas muy profundas (véanse para su análisis los trabajos publicados y citados por econoNuestra), pero una de sus consecuencias está clara: “nos encaminamos hacia el Estado basura. (...)"                 (José Antonio Nieto, Econonuestra, Público, 24/09/2013)

22.8.13

La eliminación del modelo social del bienestar requiere casi la eliminación de la democracia en la Unión Europea

"Europa, con todas sus limitaciones, era el punto de referencia internacional para aquellas fuerzas progresistas que aspiraban a alcanzar un elevado nivel de bienestar social a través de la vía democrática. (...)

Pues bien, este sueño se ha convertido en una enorme pesadilla. Y la gran mayoría de la población española expresa ya, a través de las encuestas, que esta no es la Europa que deseaban y habían soñado. Hoy, pertenecer a Europa significa unos enormes sacrificios (el desmantelamiento del ya escasamente financiado Estado del Bienestar, la reducción de los salarios y de la protección social, y la enorme destrucción de empleo, pasando a ser España, junto con Grecia, los países con mayor desempleo, que alcanza cifras nunca vistas antes, de más del 50% entre los jóvenes).

 Y todos estos sacrificios se están promoviendo precisamente por aquellos que son responsables de la enorme crisis financiera y económica que Europa y España han experimentado en su historia reciente. Y me estoy refiriendo a lo que solía llamarse la clase capitalista (hegemonizada por el capital financiero, basado en la especulación) y que ahora, utilizando una narrativa más americana (en realidad estadounidense) se llama el establishment financiero y gran patronal.

 Es una guerra de clases (class war) que están venciendo en bases diarias, a costa de un enorme sacrificio humano por parte de las clases populares y que aparece en toda variedad de indicadores (niveles de pobreza y exclusión social, número y tasa de suicidios, tasas de desnutrición infantil, estrés social –tanto individual como colectivo-, enfermedades mentales, deterioro de las tasas de nuevos casos de enfermedades cardiovasculares, infartos y ataques de corazón, y muchos otros) que están siendo documentados en una larga lista de trabajos científicos de gran credibilidad, y que están siendo publicados en varias revistas de prestigio internacional.(...)
 
Este ataque ha requerido una serie de cambios que debilitaran a los instrumentos que tradicionalmente han defendido los intereses de las clases populares, que incluyen a los sindicatos, a los movimientos sociales y a los partidos de izquierda.

Así, el establishment neoliberal que controla la Unión Europea y su gobierno (el Consejo Europeo, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y la Corte Suprema Europea, entre otros) ha ido imponiendo toda una serie de medidas con las que exitosamente ha conseguido estos objetivos. Veamos algunas de estas medidas:

1. El dictamen de la Corte Suprema Europea (EU Court of Justice) en los casos Laval, Rütter y Luxemburgo, que anuló y/o redujo considerablemente el derecho de huelga.

2. Las recomendaciones de la Troika que debilitan significativamente los convenios colectivos, tanto en el sector privado como en el público.

3. Las imposiciones, también de la Troika, como condición de los famosos rescates (que facilitan el pago de las deudas públicas a los bancos responsables de las crisis financieras) que conllevan el desmantelamiento de los servicios públicos, con gran destrucción de empleo en esos sectores.

4. Las imposiciones, también de la Troika, de reformas de los mercados laborales, que tienen como objetivo la creación de desempleo y la reducción de los salarios y de la protección social, con el fin de debilitar al mundo del trabajo.

5. La aprobación por parte del establishment neoliberal europeo (que gobierna la Eurozona) de toda una batería de tratados y acuerdos (el Pacto por el Euro Plus, también llamado “Competitiveness Pact” y el Pacto Fiscal) que tienen todos ellos como objetivo disminuir, a punto de anular, el poder de la población (y muy en particular de la población trabajadora) de oponerse al desmantelamiento del modelo social. 

Todos estos pactos han sido aprobados sin que se le ofreciera a la población la posibilidad de participar o debatir las medidas draconianas que tales pactos o tratados prevén en contra del Estado del Bienestar en sus países. En realidad, el ataque al modelo social requiere también la reducción, cuando no eliminación, de la democracia en esos países. 

 La eliminación del modelo social requiere la dilución, casi eliminación, de la democracia en la Unión Europea. La única instancia democrática en el espacio europeo es el Parlamento Europeo, que ha jugado un papel marginal en el diseño y aprobación de esos tratados. Y, a nivel de cada Estado, dichas medidas –como ha sido el caso en España- han sido aprobadas por élites muy poco representativas de la mayoría del electorado, al cual se ha mantenido marginado.

La eliminación del modelo social ha requerido la destrucción de la democracia. Y ello ha ocurrido con la complicidad de los mayores medios de difusión y de otras instituciones generadoras de opinión y persuasión, que están al servicio de los poderes financieros y empresariales que los poseen o influencian. Hoy estamos así viendo la desaparición de la democracia y del Estado social."         (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 18 de julio de 2013, en vnavarro.org, 18/07/2013)

6.7.10

"España no había alcanzado el sueño de un Estado de bienestar pleno y equiparable a los países más avanzados de Europa cuando la crisis obliga a ajustar el traje y retomar las medidas de un cuerpo ahora empobrecido por el paro y el fracaso del viejo sistema productivo. En cada capítulo urge distinguir lo imprescindible y racionalizar gastos. Aquí van cien ideas para el debate. Repasa las propuestas en el Especial: la sostenibilidad del Estado de bienestar (...)

Docenas de economistas, sociólogos, ministros, presidentes autonómicos, altos cargos, expertos o líderes de todos los partidos han desgranado sus aportaciones al debate.
El resultado está en Especial: Sostenibilidad del Estado de Bienestar y se intenta resumir aquí en 100 propuestas.

SANIDAD Más eficiencia y reformas
- 1. Recetas. Modificar el sistema de copago farmacéutico para que esté vinculado a la renta.
- 2. Presupuesto finalista. El presupuesto para Sanidad, en manos de cada comunidad, debería ser finalista o implantar un mínimo para este capítulo.
- 3. Tabaco y alcohol. Destinar a financiar la Sanidad impuestos como los procedentes del tabaco y el alcohol.
- 4. Farmacia. Rebajar el precio de los medicamentos de patente y fomentar el uso de genéricos.
- 5. Copago. Introducir un pago por consulta u hospitalización para evitar el sobreuso del sistema pero que esté vinculado a la renta.
- 6. Nuevas tecnologías. Analizar las nuevas tecnologías y los nuevos fármacos que se quiera introducir en la cartera de servicios sanitaria a través de criterios de coste y efectividad.
- 7. Unidosis. Reformar el sistema para que se puedan adquirir fármacos por unidades y comprar solo los que se vayan a consumir. Una medida que implantará el Gobierno y que ahorrará 300 millones al año.
- 8. Cibersalud. Potenciar las tecnologías de la información en la sanidad para ahorrar visitas médicas y gastos burocráticos. Así se puede reducir hasta un 30% las visitas al centro de salud.
- 9. Gestión de médicos. Responsabilizar a los médicos de la gestión de la sanidad. Al ser ellos los que recetan y piden pruebas son responsables de la mayor parte del gasto.
- 10. Sueldos profesionales. Cambiar el sistema retributivo de los profesionales médicos para ligarlo a objetivos de eficiencia y calidad.
LA ADMINISTRACIÓN Orden e información
- 11. Autonomía de la Agencia de Evaluación. Dotar a este organismo de medios, autonomía y respaldo legal para valorar la eficacia del gasto público en todas las Administraciones.
- 12. Gestión común. Revisar, -ya sea potenciando en un foro ya creado (conferencia de presidentes) o en uno de nueva creación- qué gastos pueden abaratarse con una gestión común. La central de compras de medicinas puede ser el modelo.
- 13. Objetivos de déficit. Establecer nuevos mecanismos en el Consejo de Política Fiscal y Financiera para garantizar el cumplimiento de los objetivos de déficit pactados entre Gobierno y comunidades e incluir un objetivo de deuda pública por región.
- 14. Información. Anticipar la publicación por el Consejo de Política Fiscal y Financiera de una estimación del resultado de las cuentas autonómicas y del sistema de financiación. Publicación de los planes de reequilibrio y racionalización del sector público, como hace la Comisión Europea con los planes nacionales.
- 15. Reforma del Senado. Culminar la reforma de este órgano en cámara territorial, para debatir en ella subidas o bajadas de impuestos acordadas por todas las comunidades.
- 16. Revisar prioridades. Poner fin al principio de que cada comunidad o gran ciudad necesita un aeropuerto, una universidad... Compartir infraestructuras y servicios del Estado.
- 17. Publicación de estadísticas. Centralizar en el INE la publicación de estadísticas autonómicas, en particular de indicadores sobre la calidad y extensión de los servicios públicos. Coordinar criterios de recogida de datos y publicación con los institutos autonómicos de estadística.
- 18. Aclarar competencias. Acelerar la reforma de la financiación local para aclarar las competencias que corresponden a cada Administración, y permitir a las entidades locales participar en los ingresos de las comunidades.
- 19. Ley de transparencia. Aprobar esta normativa, para dar base legal a las demandas ciudadanas de acceso a la información pública.
EDUCACIÓN Contra el fracaso
- 20. Inversión. Aumentar la financiación en educación como sector que genera crecimiento, con más rendición de cuentas.
- 21. Tutores y refuerzo. Incrementar el esfuerzo inversor en medidas de extensión de la escolarización infantil, o en tutores y grupos de refuerzo en primaria y secundaria. Esto ofrece buenos resultados académicos y tasas apreciables de rendimiento económico de la inversión.
- 22. Formación Profesional. Reforzar la oferta y flexibilizar la entrada a los ciclos de FP de grado medio para conseguir recuperar a buena parte de ese 30% de alumnos que abandonan prematuramente el sistema educativo.
- 23. Mejorar la gestión.
Más controles para evitar que la concertada seleccione a su alumnado. Más incentivos para los buenos profesores y penalizaciones para los malos en la pública.
- 24. Freno a las repeticiones. Eliminar la repetición de curso para luchar contra el fracaso y el abandono escolar. Derivar recursos a clases de refuerzo.
- 25. Diferencia de contenidos. Abrir vías distintas de contenidos para los jóvenes que aspiran a la universidad y los que buscan una formación general.
- 26. Autonomía económica de los colegios e institutos. El gasto educativo es mucho más eficaz y eficiente cuando lo hacen los centros.
- 27. Universidad más cara. Subir los precios de las matrículas universitarias y destinarlos al sistema de becas y ayudas (préstamos). Penalizar la repetición.
- 28. Reordenar la oferta. Organizar la oferta de las universidades concentrando las carreras con menos demanda en pocas facultades para evitar el despilfarro de recursos que provoca que en algunas haya titulaciones con escasos alumnos.
- 29. Menos abandono. De cada 100 euros que se invierten en la universidad pública, 30 se tiran a la basura por culpa del abandono. Proponer a las universidades que de cada dos euros que se ahorren reduciendo las cifras de abandono, uno se destine a programas de mejora de la calidad
- 30. Necesidades profesionales. Adaptar los contenidos de los futuros licenciados a las necesidades profesionales de forma que se mejore su empleabilidad.
ASUNTOS SOCIALES Impuestos y dependencia
- 31. Patrimonio. Recuperar el impuesto sobre el patrimonio para evitar recortes en dependencia.
- 32. Reformas en el copago. Corregir el sistema de recaudación del copago de la dependencia. Modificarlo para los dependientes leves, que deberían pagar más que los graves.
- 33. Cotización. Imponer una cotización específica para dependencia mediante la Seguridad Social, tal y como se hace para las pensiones.
- 34. Ahorro privado. Fomentar planes para la dependencia, como ocurre con los programas de pensiones. Los fondos para pensiones deber ser permeables con los de dependencia.
- 35. Reparto de fondos del Gobierno a las comunidades. Cambiar los criterios y conceder los fondos en función del número de personas dependientes atendidas y del coste de la prestación que reciben.
- 36. Aplazar incorporaciones. Posponer la entrada de dependientes leves en el sistema, prevista para 2011.
- 37. Más servicios. Primar los servicios sobre las ayudas económicas para impulsar el empleo.
- 38. Control. Seguimiento de las ayudas económicas para el cuidador familiar. Verificar si efectivamente cuidan los familiares o personas contratadas con esa paga. Contribuiría a aflorar el empleo sumergido.
- 39. Carga impositiva. Subir los impuestos, tanto el IRPF como el IVA para recaudar más.
- 40. No mover a las personas. Incrementar los servicios de proximidad -las horas/día de ayuda a domicilio y los centros de día-. Esto crearía una cantera de trabajo y serviría al ciudadano donde verdaderamente quiere estar, en su casa.
PENSIONES Reforma a fondo
- 41. Cambios en la jubilación. Elevar la edad legal de jubilación de los 65 años actuales a 67, pero discriminar ese incremento por profesiones, de manera que las más duras puedan reducir la edad de jubilación. Incentivar la permanencia voluntaria en el puesto de trabajo más allá de los 65 años.
- 42. Recalcular pensiones. Subir progresivamente el periodo de cálculo de la pensión (ahora se toman los 15 últimos años de cotización).
- 43. Regular las prejubilaciones. Impedir que las empresas con beneficios puedan acceder a las prejubilaciones.
- 44. Viudedad y orfandad. Adaptar la pensión de viudedad a los nuevos tiempos, de forma que se limite para los cónyuges que trabajan o dispongan de rentas suficientes. A cambio, elevar y ampliar la de orfandad.
- 45. Cotizaciones. Mejorar las cotizaciones eliminando los topes máximo y mínimo que fijan la contribución al sistema de pensiones.
- 46. Aporte del Estado. Financiar toda la parte no contributiva del sistema de pensiones con los Presupuestos, no con cotizaciones. Eso ahorraría 4.000 millones de euros anuales.
- 47. Planes privados. Suscribir planes de pensiones privados si los jubilados aspiran a mantener un nivel de vida similar al que disfrutaban cuando eran activos.
- 48. Planificación futura. Evitar que se planee la pensión impidiendo, por ejemplo, que autónomos que hayan mantenido la cotización mínima durante toda la vida laboral, salvo los últimos 15 años, logren la máxima pensión al jubilarse.
- 49. Mujer. Mejorar el volumen de empleo, en particular mediante la mayor incorporación de la mujer para que el sistema disponga de más cotizantes.
- 50. Reformas. Acometer las modificaciones estructurales necesarias.
INFRAESTRUCTURAS Menos AVE, más logística
- 51. Más racionalidad. Después de una etapa de exuberancia, con proliferación de aeropuertos no siempre rentables y necesarios, revisar prioridades y destinar los recursos a aquellas infraestructuras realmente necesarias y para las que no exista alternativa.
- 52. Acupuntura. Pequeñas actuaciones para interconectar infraestructuras. Si no hay dinero para construir una estación, se pueden poner en servicio una buena red de autobuses que conecten con ella.
- 53. Informes. Políticas de evaluación económica previa y máxima transparencia a la hora de acometer infraestructuras.
- 54. Vigilar los recursos. Supeditar la decisión de una obra al ente que presta los recursos.
- 55. Más capital privado. La gestión puede resultar más eficiente, sin asumir el riesgo de la demanda. Los resultados no deberían depender de los usuarios. Pago por la construcción y el mantenimiento de las obras.
- 56. Frenar el AVE. Paralizar los gastos AVE en el país europeo con más kilómetros en construcción (2.200) y menos usuarios, por ejemplo, que Francia.
- 57. Cercanías y mercancías. La conexión ferroviaria de puertos y la mejora de la red puede favorecer a España como plataforma de distribución.
- 58. Puertos. Especialización de los puertos y conexión a plataformas logísticas.
- 59. AENA. Entrada de la gestión privada en los aeropuertos para reducir la deuda.
- 60. Directiva Eurovignette. Fijar un canon por el paso de vehículos pesados por las redes viarias, al igual que Francia.
EXTERIORES Y DEFENSA Menos gastos, más marca
- 61. Ayuda. Reducir el volumen de la ayuda al desarrollo para adaptarla a la capacidad de gestión.
- 62. Armonización. Coordinar las políticas de ayuda al desarrollo de los países europeos para ahorrar entre 3.000 y 6.000 millones de euros al año.
- 63. Reducir soldados. Adecuar el tamaño del Ejército a las necesidades actuales que requieren menos personal.
- 64. Armas. Revisar los pedidos de carros de combate, fragatas y cazas para ajustarlos a las necesidades reales del Ejército.
- 65. Deshacerse de los excedentes. Vender a terceros el material del Ejército excedentario.
- 66. Recortar las misiones. Reducir la presencia en algunas misiones que no sean estrictamente humanitarias.
- 67. Diplomacia. Intentar aprovechar las sinergias del nuevo Servicio Exterior de la UE para ahorrar en diplomacia.
- 68. Promoción cultural. Mejorar la coordinación entre Administraciones para gestionar la promoción cultural y empresarial en el exterior y evitar duplicidades.
- 69. Alianzas. Asociaciones con países de habla hispana para compartir centros como el Cervantes.
- 70. Imagen de país. Trabajar en una estrategia para modernizar y mejorar la imagen de España en el extranjero, a veces anclada en el pasado.
EMPLEO Y PRODUCTIVIDAD Más flexibilidad
- 71. Fondo para el despido. Creación de un fondo de capitalización individual para el despido o formación, que puede aliviar los costes de despido. En caso de que el trabajador no use los recursos generados los puede disfrutar al jubilarse.
- 72. Despido objetivo. Esclarecer las causas del despido objetivo para facilitar la vía de la rescisión procedente.
- 73. Cuotas. Aumento de la contribución al desempleo para los contratos temporales y rebaja para los indefinidos.
- 74. Negociación colectiva. Eliminación del nivel provincial de la negociación colectiva. Dejar solo dos ámbitos: el sectorial estatal y el empresarial.
- 75. Descuelgue. Mejorar la aplicación de estas cláusulas salariales de los convenios, y los cambios de las condiciones laborales cuando las empresas atraviesen dificultades.
- 76. Inversión pública. Mayor inversión en los servicios públicos de empleo y el acompañamiento del parado en su búsqueda de empleo para que se acorte el periodo de desempleo.
- 77. Búsqueda de empleo.Vinculación real entre la percepción de prestaciones por desempleo y la búsqueda activa de empleo por parte del parado.
- 78. Prestación progresiva. Introducir la progresividad en la protección por desempleo.
- 79. Formación. Incrementar los fondos de las empresas para la formación de los trabajadores, clave de la productividad.
- 80. Conciliación. Mejorar los mecanismos de reducción horaria y salarial (compensado con prestaciones por desempleo) para evitar el despido.
ENERGÍA Verde y racional
- 81. Factura de la luz. Reformar el sistema de fijación de precios de la electricidad para evitar distorsiones, minimizar los beneficios regulatorios de las eléctricas y controlar la factura de la luz.
- 82. El agua cuesta. Aumentar lo que pagan las eléctricas por el uso del agua y de los embalses a la hora de producir electricidad.
- 83. Nucleares. Establecer nuevos impuestos a las centrales nucleares cuyas inversiones están ya recuperadas y destinarlos a financiar energías renovables.
- 84. Menos primas. Reducir las primas a las renovables que se construyan a partir de ahora e imponer recortes a las plantas existentes construidas con primas objetivamente muy altas.
- 85. Guerra al fraude. Perseguir el fraude fotovoltaico y eliminar la retribución a las plantas inscritas fuera de plazo.
- 86. Planificación. Reforzar la planificación energética para evitar la instalación de demasiada potencia, y acelerar la construcción de interconexiones eléctricas con Francia.
- 87. Más renovables. Fomentar las renovables hasta superar el 20% de electricidad en 2020, pero con cupos y límites de retribución para evitar burbujas especulativas e impulsar que no solo se implanten megavatios sino que tengan una industria asociada en España.
- 88. Verdes. Crear un sistema de ayudas públicas que incentive la I+D en renovables.
- 89. Vehículos limpios. Aumentar las ayudas a la compra de coches limpios con un mayor gravamen a los contaminantes.
- 90. Compra de emisiones. Limitar la venta de derechos de emisión de CO2 de la industria a otros países.
MODELO PRODUCTIVO Valor añadido
- 91. Rendimiento y productividad. Reforma de la función pública para incentivar la productividad en lugar de una bajada de sueldos lineal
- 92. Reforma fiscal. Modificarla para incentivar el trabajo de alto valor añadido y la atracción de talento extranjero.
- 93. Quien contamina paga. Imposición tributaria a las actividades menos sostenibles: por ejemplo, impuesto sobre el CO2.
- 94. Apoyo a las pymes. Devoluciones del IVA mensuales para las empresas en sus primeros años de vida.
- 95. Fomento del alquiler. Eliminar la vivienda de protección oficial en propiedad y volcar todos esos recursos en la vivienda pública en alquiler.
- 96. Vivienda en propiedad. Suprimir con carácter general la desgravación fiscal por compra de vivienda; y equiparación para ciertas rentas a la desgravación por alquiler.
- 97. Garantía al arrendador. Fomentar las garantías a los propietarios de viviendas que las ponen en alquiler, y agilizar los procesos de desahucio.
- 98. Inmigración activa. Impulsar una política de inmigración activa que facilite la entrada de aquellos más necesarios por su cualificación.
- 99. Subasta de telefonía. Subastar las nuevas frecuencias de telefonía móvil en vez de otorgarlas por concurso público. Alemania ingresó 4.384 millones hace un mes por este concepto.
- 100. Sí a la banda ancha. Aumento de la capacidad y velocidad de las conexiones de banda ancha y generalización de Internet móvil para fomentar el teletrabajo, la e-administración y el comercio electrónico." (El País, ed. Galicia, 21/06/2010, p. 28)

21.4.10

Repartir las cargas de la crisis... entre culpables e inocentes... lo justo

"La Gran Recesión tenía que cambiarlo todo: el mercado libre o libertino, el dominio de una casta con mucho más dinero que sentido común, los excesos del capitalismo de casino. Una ola de intervención pública -de más Estado- cuando peor iban las cosas evitó una Gran Depresión. Irónicamente, sus consecuencias devuelven el péndulo cerca de donde estaba: "Una crisis que puso en duda el futuro del capitalismo acabará por poner en duda el futuro del Estado", ironiza desde Washington el sociólogo Norman Birnbaum. (...)

Seguridad desde la cuna hasta la muerte. En España eso empieza más tarde, pero se desarrolla con rapidez: "En sólo tres décadas se ha puesto en pie un edificio que aún no es comparable con el Estado de bienestar de los países nórdicos, ni siquiera de los centroeuropeos, pero con unos estándares aceptables", asegura Jesús Fernández-Villaverde, de la Universidad de Pensilvania. "El problema es que, con el tiempo, el Estado -y las autonomías, que no son más que eso mismo: Estado- hace cada vez más cosas porque la riqueza del país se multiplica, la población aumenta y demanda más servicios, la esperanza de vida sube.

Y en paralelo, izquierdas y derechas se meten en una carrera de reducción de impuestos con el argumento falaz de que eso se traducirá en más actividad económica y a la postre más recaudación. Hasta que ese edificio se viene abajo con la crisis, que de alguna manera va a obligar a repensar ese contrato social que llamamos Estado de bienestar", asegura el profesor del IESE Alfredo Pastor, ex secretario de Estado de Economía socialista. (...)

"España quiere ser Suecia y a la vez EE UU: quiere flexibilidad y bajos impuestos, como los estadounidenses, y a la vez un gasto social elevado y un Estado de bienestar impecable, como los suecos. No se puede ir en las dos direcciones: hay que escoger", critica André Sapir, de Bruegel. Y más ahora. Las huellas de la crisis van a ser profundas en términos de paro, empobrecimiento de las clases medias y desigualdad, pero también en lo relativo al déficit y la deuda. (...)

"En España y en otros países mediterráneos los Estados de bienestar son muy ineficientes, y además no mueven suficientes recursos de ricos a pobres", critica Alberto Asesina desde Harvard. "Es necesaria una combinación de reducción del fraude, recortes en el gasto y reformas que no perjudiquen a los más desfavorecidos. Hay muchos grupos sobreprotegidos (desde el improductivo funcionariado a los prejubilados de 50 años) cuyos beneficios deben ser reducidos", afirma donde más duele. (...)

"Es intolerable que el ex director general de una entidad financiera cobre el paro, es inadmisible que las ayudas a la natalidad sean exactamente iguales para un Botín que para alguien sin apenas ingresos, es inaceptable la supresión del impuesto sobre el patrimonio o las enormes rebajas en sucesiones, o la tributación de las Sicav, o en general la cada vez mayor falta de equidad del sistema fiscal, y es imprudente que algunas pensiones no contributivas no se financien vía impuestos, o que nos jubilemos a los 62 años: eso es insostenible porque, al fin y al cabo, como país somos más pobres, bastante más pobres de lo que creíamos. Hay que redefinir el Estado de bienestar, dirigirlo a quien realmente lo necesita". (...)

En fin: la diana señala a los funcionarios y tal vez a los futuros pensionistas, a la inversión pública y a las subidas de impuestos: "Eso es tan desafortunado y tan triste como necesario", afirma categórico el catedrático de la UPF Guillem López-Casasnovas, uno de los grandes expertos españoles en Hacienda Pública. "De lo contrario hay serios riesgos de tener una crisis fiscal a la griega", abunda. No hay comidas gratis: una economía que ha vivido por encima de sus posibilidades debe purgar sus excesos tarde o temprano.

"La clave será repartir las cargas de la crisis: hay que poner sobre la mesa varias píldoras muy duras de tragar. Y hacer que toda la factura recaiga en sindicatos, funcionarios y beneficiarios del gasto social sería inaceptable: hay que subir impuestos a las rentas altas para que el ajuste no penalice mayoritariamente a las clases populares", señala López-Casasnovas." (El País, ed. Galicia, Vida y artes, 11/04/2010, p. 36/7)