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9.9.26

Amnistía Internacional: Los ataques de EE. UU. e Israel contra Teherán en marzo podrían constituir crímenes de guerra... la investigación sobre ataques de Estados Unidos e Israel contra barrios de Teherán revela daños devastadores a la población civil... se usaron armas explosivas con efectos en amplias superficies en zonas densamente pobladas que causaron la muerte y heridas a civiles, y enormes daños a viviendas, negocios y otros edificios civiles... " El número de víctimas civiles, la magnitud de la destrucción, el momento en que se cometieron los ataques, el impacto en estructuras civiles cercanas y la ausencia de avisos efectivos por adelantado apuntan a alarmantes incumplimientos por parte de la coalición de Estados Unidos e Israel de su obligación de tomar todas las precauciones factibles para minimizar los daños a la población civil y proteger los bienes de carácter civil”... “Los ataques de Estados Unidos e Israel en Teherán que ha investigado Amnistía Internacional podrían constituir ataques indiscriminados y ser crímenes de guerra: deben ser objeto de investigaciones independientes, imparciales, efectivas y transparentes”

 " La investigación sobre ataques de Estados Unidos e Israel contra barrios de Teherán revela daños devastadores a la población civil.

Los ataques mortales de la coalición de Estados Unidos-Israel contra zonas densamente pobladas de Teherán en marzo de 2026 que causaron la muerte y heridas a decenas de civiles deben investigarse urgentemente con independencia e imparcialidad para determinar si constituyen crímenes de guerra”, ha declarado Amnistía Internacional en una nueva publicación dada a conocer hoy. La organización pide que se rindan cuentas y una reparación por posibles ataques indiscriminados que violan el derecho internacional humanitario mientras continúan intensificándose las hostilidades entre Estados Unidos e Irán.

La reciente escalada entre Estados Unidos e Irán —con informes de víctimas civiles en un ataque mortal estadounidense contra una celebración de boda en la provincia de Hormozgán el 1 de septiembre de 2026, y ataques de represalias de Irán contra Jordania, Kuwait, Irak y Bahréin— demuestra que los riesgos para la población civil en toda la región siguen siendo elevados.

La investigación de la organización sobre los ataques aéreos efectuados contra los barrios de Teherán de Niloufar, Resalat y Javadieh entre el 1 y el 13 de marzo de 2026 halló pruebas de que se usaron armas explosivas con efectos en amplias superficies en zonas densamente pobladas que causaron la muerte y heridas a civiles, y enormes daños a viviendas, negocios y otros edificios civiles.

En Resalat, los ataques aéreos destruyeron o dañaron unas instalaciones pertenecientes a uno de los batallones Basij de la Guardia Revolucionaria Islámica, así como a tres edificios próximos —al menos uno de los cuales era un edificio de viviendas—, y causaron la muerte de 16 civiles. En Niloufar y Javadieh, al menos 25 civiles murieron durante ataques aéreos que destruyeron o causaron daños a comisarías de policía, así como daños generalizados a viviendas y otras estructuras civiles próximas.

Normalmente, en el derecho internacional humanitario se considera que la policía es parte de la población civil a menos que esté incorporada en las fuerzas armadas o participe directamente en hostilidades. En Irán, la fuerza policial es parte de la estructura general de las fuerzas armadas y, por tanto, las comisarías de policía podrían considerarse objetivos militares. Aunque Estados Unidos e Israel anunciaron ataques contra objetivos “del régimen” en Teherán en marzo de 2026, ninguno de los dos confirmó haber efectuado estos tres ataques concretos.

“Las pruebas disponibles en Teherán indican que hubo una serie de ataques con armas explosivas con efectos en amplias superficies contra instalaciones relacionadas con la seguridad dentro de zonas urbanas densamente pobladas que tuvieron consecuencias devastadoras, y aun así totalmente predecibles, para la población civil. El número de víctimas civiles, la magnitud de la destrucción, el momento en que se cometieron los ataques, el impacto en estructuras civiles cercanas y la ausencia de avisos efectivos por adelantado apuntan a alarmantes incumplimientos por parte de la coalición de Estados Unidos e Israel de su obligación de tomar todas las precauciones factibles para minimizar los daños a la población civil y proteger los bienes de carácter civil”, dijo Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

“Los ataques de Estados Unidos e Israel en Teherán que ha investigado Amnistía Internacional podrían constituir ataques indiscriminados y ser crímenes de guerra: deben ser objeto de investigaciones independientes, imparciales, efectivas y transparentes”.

“En medio de la reanudación de los ataques de Estados Unidos en Irán y las nuevas amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de atacar infraestructura civil, es imperativo que Estados Unidos e Israel pongan fin a todos los ataques ilegales y cumplan estrictamente las normas del derecho internacional humanitario, lo que incluye adoptar todas las precauciones posibles para evitar y, en cualquier caso, minimizar, pérdidas accidentales de vidas civiles, lesiones a civiles y daños a bienes de carácter civil durante la planificación y ejecución de operaciones militares. Las mismas obligaciones previstas en el derecho internacional se aplican a Irán cuando lleva a cabo ataques de represalia, incluso contra Estados del Golfo Pérsico”.

Amnistía Internacional reitera su llamamiento en favor de un alto el fuego duradero; investigaciones sobre los ataques ilegales de Estados Unidos e Israel contra Irán en violación de la Carta de la ONU y sobre todas las violaciones del derecho internacional humanitario, y rendición de cuentas acerca de dichos ataques y violaciones.

La organización pide asimismo a Estados Unidos, Israel e Irán que inviten a la Comisión Internacional Humanitaria de Encuesta a investigar las denuncias de violaciones graves del derecho internacional humanitario por todas las partes —incluidos ataques contra infraestructuras energéticas— e insta al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Asamblea General de esta organización a que estudien todas las vías posibles para lograr y garantizar la paz, la seguridad y justicia por todos los ataques ilegales en Irán.

Amnistía Internacional ha analizado imágenes de satélite y verificado 60 vídeos publicados en Internet en relación con los tres incidentes. También revisó declaraciones públicas oficiales de las autoridades de Irán, Israel y Estados Unidos, y entrevistó a dos personas dentro de Irán. (se usan seudónimos para proteger su seguridad). Amnistía Internacional escribió a las autoridades israelíes y estadounidenses el 17 de julio de 2026, y a las autoridades iraníes el 31 de julio de 2026. En el momento de la publicación, no había recibido ninguna respuesta. (...)"            

(Amnistía Internacional, 08/09/26) 

21.8.26

Un retrato de la vida bajo el genocidio palestino... el sonido que acompaña a Gaza día y noche es el zumbido de los drones militares israelíes, que sobrevuelan la zona en enjambres y vigilan incansablemente cada rincón de la Franja... Los niños de Gaza no conocen una vida cotidiana sin ese sonido amenazador que les acompaña día y noche, sin descanso... así, la ocupación se apodera del paisaje sonoro y envía un mensaje a sus habitantes: están siendo vigilados sin tregua y el próximo proyectil puede alcanzar a cualquiera de ellos aquí o allá... Este estruendoso zumbido es una mezcla de dominación auditiva, terror sónico e intimidación psicológica... todos los palestinos de Gaza han vivido en carne propia las tragedias asociadas a estos drones militares en sus diversas formas, al ser testigos de primera mano de los bombardeos que se cobraron la vida de familiares, vecinos y seres queridos... El mundo ha llegado a saber que en Gaza no hay ningún refugio, ni ningún lugar dentro de ella que sea seguro... Incluso las escuelas de las Naciones Unidas en las que las familias desplazadas buscaban refugio se convirtieron en trampas para repetidas matanzas masivas... La vida cotidiana en Gaza consiste en aguantar sin grifos de agua y sin ninguna posibilidad garantizada y segura de saciar la sed... Los ataques israelíes han tenido como objetivo en repetidas ocasiones a hombres y mujeres palestinos de todas las edades, incluidos niños, durante su angustiosa marcha en busca de agua... Las familias palestinas se han visto obligadas a repartir estas tareas diarias entre sus miembros: una persona debe ir a buscar toda el agua que pueda encontrar; otras llevan recipientes vacíos con la esperanza de llenarlos con los escasos alimentos que, sin embargo, distan mucho de cubrir las necesidades nutricionales tanto de niños como de adultos; otras, en cambio, soportan las penurias de buscar harina y otros productos de primera necesidad... Puede que no encuentren nada. Puede que regresen heridos por las balas israelíes, o con los cuerpos destrozados por los proyectiles de quien se autodenomina «el ejército más moral del mundo»... apenas hay un niño en Gaza que no haya visto repetidamente restos humanos destrozados... Algunos de esos restos pueden pertenecer a personas que el niño conocía bien: familiares, vecinos o amigos... su tragedia agravada no le dará oportunidad de reflexionar sobre todo lo ocurrido, porque la maquinaria del genocidio puede aplastarlo en cualquier momento (Hossam Shaker)

"El zumbido de los drones, la búsqueda de agua, los dientes desmoronados y las sandalias gastadas revelan lo que las cifras de víctimas no pueden transmitir sobre la matanza que Israel sigue perpetrando.

 La vida bajo el genocidio tiene sus rituales cotidianos habituales. Una mirada perspicaz detecta horrores latentes en las escenas que se suceden en las pantallas.

En otros lugares, la propia escena desaparece bajo los escombros, sepultando los cuerpos de miles de palestinos a los que se les cortó la respiración allí abajo, mientras sus familias siguen sin poder recuperarlos.

En la Franja de Gaza, la brutalidad moderna ha dejado sentir su terrible presencia a través de una atrocidad tras otra, a la vista de todo el mundo.

Estos horrores no fueron causados por un desastre natural, sino por el tsunami del genocidio moderno llevado a cabo por Israel utilizando armas, municiones y tecnologías estadounidenses y occidentales.

El genocidio se ha apoderado de los rasgos definitorios de la vida cotidiana en todos sus detalles, dejando su trágica huella en la población en todos los ámbitos.

 Los fragmentos que siguen se han extraído de esa realidad.

Los niños de Gaza no conocen una vida cotidiana sin un sonido amenazador que les acompaña día y noche, sin descanso. Así ha sido casi desde el momento en que abrieron los ojos al mundo por primera vez.
Terror sónico

El sonido que acompaña a Gaza día y noche es el zumbido de los drones militares israelíes, que sobrevuelan la zona en enjambres y vigilan incansablemente cada rincón de la Franja de Gaza las veinticuatro horas del día.

Estos drones deben su nombre local a su inquietante efecto acústico: los residentes los llaman «zanana», un término árabe acuñado a partir del zumbido que emiten.

 A los niños pequeños, asediados en esta estrecha franja con vistas a la costa del mar Mediterráneo, les puede resultar difícil imaginar un mundo libre de ruido, un ruido que les infunde una sensación constante de amenaza, de bombardeo que puede producirse en cualquier momento.

De este modo, la ocupación se apodera del paisaje sonoro y envía un mensaje a sus habitantes: están siendo vigilados sin tregua y el próximo proyectil puede alcanzar a cualquiera de ellos aquí o allá, matando o hiriendo a esa persona junto con todos los que se encuentren cerca.

Este estruendoso zumbido es una mezcla de dominación auditiva, terror sónico e intimidación psicológica.

Todos los palestinos de Gaza han vivido en carne propia las tragedias asociadas a estos drones militares en sus diversas formas, al ser testigos de primera mano de los bombardeos que se cobraron la vida de familiares, vecinos y seres queridos, cuyos cuerpos quedaron destrozados mientras que sus recuerdos permanecieron intactos.

Los ataques aéreos eran desconocidos antes de la era moderna. Comenzaron a desarrollarse durante la Primera Guerra Mundial y dieron lugar a una práctica preventiva: se hacían sonar sirenas de alarma para que la gente pudiera ponerse a cubierto y buscar refugio en los abrigos preparados para tal fin.

La campaña genocida dirigida contra el pueblo palestino en Gaza desde octubre de 2023 ha empleado los instrumentos de guerra más avanzados de su época, incluidas escuadrillas de aviones de combate y drones de fabricación estadounidense que se reparten la labor de bombardeo aéreo.

Esto no es fruto de la negligencia ni de un fallo técnico. La propia idea de las sirenas de alarma se ha vuelto absurda, ya que los bombardeos han continuado sin interrupción, lo que convierte cualquier aviso en una broma cruel.

Y lo que es más importante, no hay ningún refugio al que puedan acudir los residentes, ni posibilidad alguna de protegerse de los horrores explosivos que caen del cielo.

El hacinamiento de civiles en un refugio subterráneo supondría en sí mismo un grave riesgo para sus vidas. Las municiones pesadas penetran profundamente bajo la superficie y dejan enormes cráteres, como se ha visto en el corazón de barrios residenciales, en campos de refugiados, alrededor de hospitales y cerca de lugares de culto.

Las herramientas rudimentarias de que se dispone no permiten rescatar a quienes quedan atrapados bajo los escombros.

El mundo ha llegado a saber que en Gaza no hay ningún refugio, ni ningún lugar dentro de ella que sea seguro.

Incluso las escuelas de las Naciones Unidas en las que las familias desplazadas buscaban refugio se convirtieron en trampas para repetidas matanzas masivas. Lo mismo ocurrió con los lugares de culto musulmanes y cristianos, que fueron arrasados. Ni siquiera se salvaron los monasterios históricos.

Los hospitales quedaron reducidos a ruinas, se masacró al personal de las ambulancias, no se respetaron las instalaciones de la Cruz Roja y siete trabajadores humanitarios de World Central Kitchen perdieron la vida cuando su convoy fue atacado en Deir al-Balah el 1 de abril de 2024.

 El arte de la supervivencia

La vida cotidiana en Gaza consiste en aguantar sin grifos de agua y sin ninguna posibilidad garantizada y segura de saciar la sed.

Desde el principio, el ejército de ocupación destruyó las redes de agua de Gaza. El 9 de octubre de 2023, el entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, anunció un «asedio total» de la Franja. Se cortó el suministro de agua a sus más de dos millones de habitantes.

Con la mayoría de las viviendas destruidas y la infraestructura civil devastada, el grifo doméstico habitual ha desaparecido casi por completo. Solo quedan unos pocos puntos de agua, donde los residentes se agolpan para llenar recipientes con medios rudimentarios. Lo que antes llevaba unos segundos en un grifo se ha convertido en un largo recorrido diario, sin garantía de un regreso seguro.

Los ataques israelíes han tenido como objetivo en repetidas ocasiones a hombres y mujeres palestinos de todas las edades, incluidos niños, durante su angustiosa marcha en busca de agua.

Las familias palestinas se han visto obligadas a repartir estas tareas diarias entre sus miembros: una persona debe ir a buscar toda el agua que pueda encontrar; otras llevan recipientes vacíos con la esperanza de llenarlos con los escasos alimentos que, sin embargo, distan mucho de cubrir las necesidades nutricionales tanto de niños como de adultos; otras, en cambio, soportan las penurias de buscar harina y otros productos de primera necesidad.

Puede que no encuentren nada. Puede que regresen heridos por las balas israelíes, o con los cuerpos destrozados por los proyectiles de quien se autodenomina «el ejército más moral del mundo».

Cuando conseguir agua requiere un esfuerzo tan amenazador y arduo, intentar satisfacer necesidades humanas básicas, como hacer sus necesidades o bañarse, debe realizarse en condiciones degradantes, especialmente para las mujeres y las niñas.

Las mujeres palestinas de Gaza merecen reconocimiento por su dominio del arte de la supervivencia en estas circunstancias aplastantes.

Han tenido que tomar la iniciativa para trasladar a sus familias desde las ruinas de sus hogares destruidos a un espacio abierto junto a la carretera o en la arena de la playa. Ayudan a montar tiendas de campaña con cualquier material disponible, en una forma de reciclaje forzado.

En este modo de vida tan duro, hay que olvidar todo lo que nuestra generación sabe sobre perfumes, cosméticos y productos para el cuidado de la piel. Las mujeres y las niñas deben adaptarse a una realidad en la que ni siquiera se dispone de necesidades básicas como productos de higiene femenina o aseos normales.

Además, las mujeres de todas las edades soportan una carga inmensa en circunstancias en las que la intimidad se ha reducido al mínimo absoluto.

La cocina tal y como la conocen las familias normales ha desaparecido por completo. Cualquier alimento disponible debe cocinarse en un fogón de arcilla o piedra, que las madres se ven obligadas a alimentar quemando materiales nocivos para la salud y el medio ambiente.

Este método puede, por sí mismo, provocar incendios que arrasen las abarrotadas tiendas de campaña de las familias desplazadas.

Cuando una persona de Gaza habla, podemos percibir detalles que normalmente no revelaría. Es posible que haya perdido definitivamente algunos dientes, como les ha ocurrido a un gran número de residentes en quienes el genocidio también ha dejado su huella en este aspecto.

Esto ocurrió después de que el ejército de ocupación arrasara las clínicas dentales de toda la Franja y destruyera, incendiara o dejara fuera de servicio los hospitales que anteriormente atendían a pacientes odontológicos. También causó numerosas bajas entre el personal médico.

Durante un largo periodo, los residentes sufrieron la prohibición de la entrada de medicamentos, suministros terapéuticos y equipamiento médico.

El simple hecho de conseguir pasta de dientes y un cepillo de dientes en el mercado se convirtió en un lujo inalcanzable.

Esta lamentable realidad ha provocado un deterioro colectivo de la salud dental que afecta a todas las generaciones. Esta sociedad de dientes desmoronados es una imagen elocuente de la privación forzada impuesta a una población en un territorio donde un asedio asfixiante estrangula la vida cotidiana, arrancando los dientes de los rostros pálidos de su gente y, en ocasiones, dejándolos sin comida que merezca la pena masticar.
Testigos descalzos

El ejército de ocupación israelí ha obligado a la mayor parte de la población de la Franja de Gaza a desplazarse repetidamente de una zona a otra, mediante órdenes de expulsión repentinas o ataques intensificados.

Una y otra vez, los residentes han tenido que avanzar a toda prisa por caminos accidentados y destrozados por las excavadoras, o desplazarse entre montones de escombros y basura hacia algún destino dentro de la Franja, cargando con sus pertenencias y los materiales necesarios para acampar de forma rudimentaria.

Apenas se instalan allí, el ejército puede obligarlos a huir una vez más hacia otro destino, y así continúa el ciclo.

Los palestinos, tanto jóvenes como mayores, han sufrido desplazamientos en direcciones opuestas: a pie, a bordo de carros tirados por caballos o burros, o en cualquier vehículo que les quedara.

Entre las escenas presenciadas por el mundo se encontraban personas desplazadas caminando con sandalias gastadas, o incluso descalzas, después de que sus zapatos se hubieran desintegrado durante el largo viaje y no pudieran encontrar un calzado adecuado para sustituirlos.

Los residentes se ven obligados a remendar sus zapatos y reparar las sandalias desgastadas.

Dado que las autoridades de ocupación han impedido la entrada de muchos productos de primera necesidad para la población, hacerse con un nuevo par de zapatos, o incluso un simple par de sandalias, se ha convertido en una aspiración inalcanzable para muchos.

La crueldad de la vida cotidiana en Gaza queda patente en muchas escenas como esta: niños y adultos sin calzado en condiciones que deben soportar largas marchas a lo largo de las rutas de desplazamiento. Sin embargo, en esta realidad despiadada, esto dista mucho de ser su mayor preocupación.

Una de las verdades más espantosas es que apenas hay un niño en Gaza que no haya visto repetidamente restos humanos destrozados.

Algunos de esos restos pueden pertenecer a personas que el niño conocía bien: familiares, vecinos o amigos. Algunos de estos fragmentos quedan grabados en la mente de los niños. Es posible que lleguen a considerar la vida manchada de sangre y restos humanos como algo habitual en esta parte concreta del mundo.

Un niño en este genocidio no es meramente un testigo de lo que está ocurriendo, sino una víctima directa, tal y como confirman los aterradores indicadores estadísticos documentados en informes especializados de la ONU.

Un niño que pasa un periodo prolongado bajo los escombros no sale ileso.

Suspendido entre la vida y la muerte, viendo cómo el aliento de quienes le rodean se apaga en la más absoluta oscuridad, el niño casi pierde toda esperanza de salir con vida —hasta que, por fin, una mano se extiende hacia él y, con inmensa dificultad, le arrastra de vuelta a la superficie de la vida.

En esta nueva vida, el niño no encontrará ningún hogar en el que vivir. Puede que sea casi el único miembro de su familia que queda con vida.

Sin embargo, su tragedia agravada no le dará oportunidad de reflexionar sobre todo lo ocurrido, porque la maquinaria del genocidio puede aplastarlo en cualquier momento.

¿Qué han dejado los horrores del genocidio de las convenciones destinadas a proteger la infancia, en un mundo que ha permitido que toda esta brutalidad visible contra los niños palestinos continúe año tras año, con sus atrocidades retransmitidas en directo, sin que el mundo las frene?"

(Hossam Shaker,  Middle East Eye, 16/08/26, traducción DEEPL)

19.8.26

Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel: “Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, se deberían eliminar entre 30 y 40 personas por noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata, hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas”

"Durante una entrevista de pódcast con Rom Braslavski, un exrehén de Hamás en Gaza, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, exigió una cuota de muertes en la Franja. Estas fueron las palabras expresadas por Ben-Gvir.

Itamar Ben-Gvir: “No es ningún secreto que no estoy de acuerdo con el primer ministro. Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, se deberían eliminar entre 30 y 40 [personas] por noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata, hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas”.

Los comentarios de Ben-Gvir provocaron la condena incluso de defensores acérrimos de Israel, como la senadora demócrata del estado de Nevada Jacky Rosen, quien dijo al respecto: “Cualquier persona que abogue por actos de violencia contra civiles inocentes no debería ocupar un cargo oficial en el Gobierno. Creo que Ben-Gvir debe renunciar [a su cargo] e insto al primer ministro Netanyahu a condenar estos comentarios y reafirmar ante el mundo que esa no es la postura de su Gobierno”.

(Democracy Now, 18/08/26) 

6.8.26

44 niños y 37 mujeres se encontraban entre los 112 miembros de las familias Al-Hasayna y Abu Sharia que recibieron sepultura en un funeral colectivo en el norte de Gaza... «La primera casa fue bombardeada, así que huyeron a una segunda casa, luego a una tercera, buscando un lugar seguro donde esconderse», declaró a Drop Site Nahed Al-Hasayna, anciana de la familia. «Eran todos niños y mujeres, pacíficos e inocentes. ¿Por qué crimen los mataron?»... los ataques israelíes han destruido sistemáticamente la capacidad de rescate de Gaza, impidiendo que los equipos lleguen a las personas atrapadas bajo los edificios derrumbados. “Podíamos oír los gritos y alaridos de los heridos entre los escombros… Pero, por falta de equipo, no pudimos llegar hasta ellos”, dijo, y añadió que muchos permanecieron atrapados durante días hasta que fallecieron (Drop Site News)

"(...)  44 niños y 37 mujeres se encontraban entre los 112 miembros de las familias Al-Hasayna y Abu Sharia que recibieron sepultura en un funeral colectivo en el norte de Gaza, después de que los equipos de Defensa Civil recuperaran recientemente sus cuerpos de entre los escombros.  

Abdel Qader Sabbah, colaborador de Drop Site, compartió imágenes del funeral y habló con los asistentes. 

 «La primera casa fue bombardeada, así que huyeron a una segunda casa, luego a una tercera, buscando un lugar seguro donde esconderse», declaró a Drop Site Nahed Al-Hasayna, anciana de la familia. «Eran todos niños y mujeres, pacíficos e inocentes. ¿Por qué crimen los mataron?». 

Fares Affana, director de los servicios de ambulancia y emergencia de Defensa Civil en el norte de Gaza, declaró a Drop Site que los ataques israelíes han destruido sistemáticamente la capacidad de rescate de Gaza, impidiendo que los equipos lleguen a las personas atrapadas bajo los edificios derrumbados. “Podíamos oír los gritos y alaridos de los heridos entre los escombros… Pero, por falta de equipo, no pudimos llegar hasta ellos”, dijo, y añadió que muchos permanecieron atrapados durante días hasta que fallecieron.  (...)"

Vídeo: https://x.com/DropSiteNews/status/2084735851003629692/video/1 

(Drop Site News, 05/08/26, traducción google) 

30.7.26

Según cifras del Ministerio de Salud palestino en Gaza, Israel ha matado o herido a más de 250.000 palestinos desde el inicio del genocidio en 2023. El recuento se actualiza diariamente porque la matanza nunca cesa. El 23 de julio, seis palestinos murieron en Gaza. Un día antes, murieron 13, y el día anterior, otros nueve, y así sucesivamente... Es este «y así sucesivamente» lo que hace que, con el tiempo, perdamos la noción de lo que realmente implican estas tragedias. Se trata de personas inocentes que mueren quemadas vivas en sus tiendas de campaña, bombardeadas en sus coches o asesinadas mientras intentaban disfrutar de un breve respiro del calor abrasador en la playa... los periodistas a menudo descuidan la humanización de las víctimas... Entre las nueve personas asesinadas el 21 de julio, una familia entera, incluyendo cuatro niños, fue aniquilada en un solo ataque. A medida que se multiplican los informes sobre la matanza diaria de palestinos por parte de Israel en Gaza,.. En Gaza, ninguna familia se ha librado de la pérdida de seres queridos, lo que agrava el dolor día tras día... No hay palabras para describir el sufrimiento colectivo de Gaza. Lo que hace aún más insoportable la tragedia es que el mundo entero sabe lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en Gaza, pero no hace nada al respecto... hoy todos sabemos, vemos y oímos exactamente lo que está sucediendo en Gaza y en toda Palestina. Lo mínimo que podemos hacer es negarnos a dar la espalda o reducir el genocidio ante nuestros ojos a simples números. Si permitimos que eso suceda, nosotros también nos convertimos en culpables (Ramzy Baroud)

"Las palabras «muertos», «heridos», «mutilados» y similares suelen perder gran parte de su significado cuando se repiten incesantemente. Tomemos, por ejemplo, este titular: «13 palestinos muertos en Gaza, otros heridos». Aunque muchos aún sentimos una profunda tristeza ante semejante tragedia, la noticia en sí misma se vuelve menos impactante con el tiempo. 

Según cifras del Ministerio de Salud palestino en Gaza, Israel ha matado o herido a más de 250.000 palestinos desde el inicio del genocidio en 2023. El recuento se actualiza diariamente porque la matanza nunca cesa. El 23 de julio, seis palestinos murieron en Gaza. Un día antes, murieron 13, y el día anterior, otros nueve, y así sucesivamente. 

Es este «y así sucesivamente» lo que hace que, con el tiempo, perdamos la noción de lo que realmente implican estas tragedias. Se trata de personas inocentes que mueren quemadas vivas en sus tiendas de campaña, bombardeadas en sus coches o asesinadas mientras intentaban disfrutar de un breve respiro del calor abrasador en la playa. 

Entre las nueve personas asesinadas el 21 de julio, una familia entera, incluyendo cuatro niños, fue aniquilada en un solo ataque. A medida que se multiplican los informes sobre la matanza diaria de palestinos por parte de Israel en Gaza, los periodistas a menudo descuidan la humanización de las víctimas. 

Una foto que circula en las redes sociales muestra a tres de esos niños: un niño con una camiseta que dice «Playa Santa Mónica»; su hermana con gafas y una camiseta rosa, que sostiene con orgullo un certificado de su escuela; y su hermana menor, posando con ternura. 

Estos tres representan a cada niño palestino asesinado desde el inicio de este genocidio. Según estimaciones de la ONU y organizaciones internacionales, más de 21.000 niños han muerto en Gaza, y decenas de miles más han resultado mutilados o sepultados bajo los escombros. 

Si bien la rutina diaria de asesinatos hace que la tragedia parezca menos impactante para quienes solo escuchan las cifras, se vuelve infinitamente más trágica para quienes deben sufrirla directamente. En Gaza, ninguna familia se ha librado de la pérdida de seres queridos, lo que agrava el dolor día tras día. 

No hay palabras para describir el sufrimiento colectivo de Gaza. Lo que hace aún más insoportable la tragedia es que el mundo entero sabe lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en Gaza, pero no hace nada al respecto. Llevamos un registro de las cifras, señalamos la barbarie de Israel, denunciamos el fracaso de las instituciones internacionales y nos lamentamos con desesperación. 

Sin embargo, el resultado sigue siendo el mismo: el número de muertos aumenta y cada día se generan nuevas estadísticas que nos recuerdan la magnitud de la crisis.

Un informe conjunto del 23 de julio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) reveló que 1,4 millones de palestinos en Gaza sufren inseguridad alimentaria aguda. El informe también advirtió que se prevé que más de 74.000 niños menores de 5 años requerirán tratamiento urgente por desnutrición aguda durante el próximo año. 

Estos hallazgos se publicaron el mismo día en que las autoridades sanitarias de Gaza actualizaron la cifra oficial de muertos a más de 73.311 palestinos. Ese número ya es mayor, ya que han muerto más personas desde entonces. 

Ese mismo día, Thameen Al-Kheetan, de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, afirmó que «ningún lugar en Gaza puede considerarse seguro». 

Esta afirmación es cierta, por supuesto, y ampliamente aceptada en todo el mundo. Sin embargo, nadie actúa: Israel continúa bombardeando, el Congreso de Estados Unidos sigue asignándole más armas y el resto del mundo sigue de cerca el recuento de muertos. 

Mientras tanto, Israel, que ha tomado el control de aún más territorio en Gaza desde el llamado alto el fuego, está construyendo enormes barreras de tierra que se extienden aproximadamente 23 km a través del enclave. 

Si bien nunca fue justo desde el principio, ni siquiera el plan original de Trump para Gaza mencionaba la construcción de fronteras internas, el robo de tierras adicionales ni la concentración de palestinos desplazados en pequeños enclaves dentro de un territorio ya de por sí reducido. 

El plan a largo plazo de Israel no solo consiste en mantener el control militar permanente sobre Gaza, como han declarado altos funcionarios israelíes, sino también en prolongar su sufrimiento indefinidamente. 

Mientras escribo este artículo, los informes noticiosos indican que cuatro palestinos más han muerto. Es improbable que la cifra se mantenga tan baja; el ejército israelí rara vez mata en pequeñas cantidades. Pero incluso estas cifras representan seres humanos cuyo dolor no puede medirse en estadísticas, resumirse en declaraciones oficiales ni reducirse a titulares simplistas. 

Los sobrevivientes tampoco se aferran a la vana promesa de que el derecho internacional prevalezca sobre la impunidad respaldada por Estados Unidos. La historia ha vuelto cínicos a los palestinos. Durante generaciones, a través de cada masacre y robo de tierras desde la Nakba de 1948, la espera de justicia no ha dado más que promesas vacías y un número creciente de muertos. 

La única diferencia entre el pasado y el presente es que hoy todos sabemos, vemos y oímos exactamente lo que está sucediendo en Gaza y en toda Palestina. Lo mínimo que podemos hacer es negarnos a dar la espalda o reducir el genocidio ante nuestros ojos a simples números. 

Si permitimos que eso suceda, nosotros también nos convertimos en culpables: Israel es quien mata, utilizando armas estadounidenses, mientras nosotros nos quedamos de brazos cruzados, contando los muertos y lamentando el triste estado del mundo." 

(Ramzy Baroud , Gaceta Crítica, 30/07/26) 

29.7.26

La explosión en Tell demostró que el statu quo de cerco total, humillación diaria y desposesión existencial es inherentemente insostenible... Frente a las incesantes incursiones militares, la confiscación de tierras y el acoso y la violencia de los colonos, los aldeanos y agricultores locales se negaron a retroceder... En el enfrentamiento que siguió, un único palestino desarmó a un soldado israelí y abrió fuego contra las fuerzas invasoras, matando a dos soldados e hiriendo a otros tres... Lo que vino después fue la furia predecible e implacable de la ocupación: las fuerzas israelíes y los colonos armados lanzaron de inmediato una serie de incursiones en Tell y las comunidades vecinas, matando a cuatro palestinos, incendiando viviendas y convirtiendo edificios residenciales en centros de interrogatorio de campaña... La rebelión no comenzó donde los analistas militares convencionales esperaban que lo hiciera, estalló en un pequeño pueblo agrícola entre personas que decidieron que luchar era la única respuesta que les quedaba ante una aniquilación silenciosa y gradual.. La mayoría de los analistas políticos y mediáticos enmarcarán inevitablemente la escalada actual en torno a métricas parlamentarias estrechas... Lo que estos análisis no logran captar consistentemente es la realidad de la agencia palestina... Tratan a los palestinos como víctimas pasivas que esperan la intervención internacional o cambios políticos en Tel Aviv y Washington. Pero la explosión en Tell demostró que Cisjordania no permanecerá en silencio para siempre; se levantará en el momento y lugar que elija su pueblo, haciendo inútiles los pronósticos políticos convencionales (Ramzy Baroud)

"Cómo la resistencia de un pueblo alteró la estrategia de Israel en Cisjordania.

La explosión en Tell demostró que el statu quo de cerco total, humillación diaria y desposesión existencial es inherentemente insostenible.  

Durante una incursión militar en el pequeño pueblo de Tell, al suroeste de Nablus, un momento de desafío directo rompió la ilusión de una sumisión palestina total.

Frente a las incesantes incursiones militares, la confiscación de tierras y el acoso y la violencia de los colonos, los aldeanos y agricultores locales se negaron a retroceder.

En el enfrentamiento que siguió, un único palestino desarmó a un soldado israelí y abrió fuego contra las fuerzas invasoras cerca del asentamiento ilegal de Havat Gilad, matando a dos soldados e hiriendo a otros tres.

Lo que vino después fue la furia predecible e implacable de la ocupación: las fuerzas israelíes y los colonos armados respaldados por el Estado lanzaron de inmediato una serie de incursiones en Tell y las comunidades vecinas, matando a cuatro palestinos, incendiando viviendas y convirtiendo edificios residenciales en centros de interrogatorio de campaña.

La rebelión no comenzó donde los analistas militares convencionales esperaban que lo hiciera: estalló en un pequeño pueblo agrícola entre personas que decidieron que luchar era la única respuesta que les quedaba ante una aniquilación silenciosa y gradual.

En una rápida campaña de castigo colectivo, las tropas de ocupación israelíes detuvieron a más de 70 palestinos —incluidos más de 40 solo en Tell— mientras expandían las incursiones militares hacia Yenín, Tubas, Tulkarem, Ramala, Hebrón (Al-Jalil), Belén y Jericó.

El Primer Ministro Benjamín Netanyahu y el Ministro de Defensa Israel Katz ordenaron de inmediato una "operación militar a gran escala", mientras que la Relatora Especial de la ONU, Francesca Albanese, condenó inequívocamente los asaltos combinados del ejército y los colonos como "pogromos contra civiles indefensos", reiterando los llamados a un embargo de armas inmediato y sanciones comerciales contra Israel.

Sin embargo, para comprender la chispa en Tell, hay que entender la olla a presión que se ha convertido Cisjordania ocupada.

**El cálculo primitivo de Netanyahu**

La respuesta inmediata de Netanyahu al incidente en Tell no fue una ruptura con la política, sino la activación de una vieja doctrina arraigada: cada acto de resistencia palestina —por localizado que sea— debe ser utilizado como arma para acelerar el robo de tierras palestinas patrocinado por el Estado.

Durante décadas, el aparato de seguridad israelí ha utilizado la resistencia local como cobertura para lograr aspiraciones demográficas y territoriales de larga data. Bajo la actual coalición de extrema derecha, esta estrategia ha alcanzado niveles de velocidad y brutalidad sin precedentes.

**La magnitud de la destrucción**

Desde octubre de 2023, mientras la atención de los medios globales se centraba principalmente en los horrores en Gaza, Israel expandió sistemáticamente su ofensiva en toda Cisjordania ocupada:

- Más de 1.090 palestinos —incluidos al menos 239 niños— han sido asesinados por las fuerzas israelíes y colonos armados respaldados por el Estado.
- Más de 6.800 palestinos han resultado heridos por munición real, metralla y agresiones físicas; solo los ataques de colonos representan la mayoría creciente de las lesiones civiles recientes.
- Más de 10.000 palestinos han sido desplazados por la fuerza debido a demoliciones de viviendas, ataques violentos de colonos y severas restricciones de acceso. Comunidades beduinas y rurales enteras en las colinas del sur de Hebrón y el valle del Jordán han sido sistemáticamente despobladas y depuradas.
- Más de 11.000 palestinos han sido arrastrados a la detención mediante redadas militares nocturnas, retenidos en detención administrativa arbitraria sin cargos ni juicio.
- Bajo el Ministro de Finanzas Bezalel Smotrich —a quien se le otorgó autoridad oficial sobre asuntos civiles en Cisjordania— el gobierno israelí declaró decenas de miles de dunams de territorio palestino como "tierras estatales", marcando las mayores confiscaciones continuas de tierra desde los Acuerdos de Oslo. Simultáneamente, decenas de puestos de avanzada de colonos ilegales fueron legalizados retroactivamente y se avanzaron miles de nuevas unidades de vivienda en asentamientos.

**Propósito estratégico detrás de la escalada**

La campaña sistemática de Israel en Cisjordania sirve a tres objetivos políticos y militares distintos para Netanyahu y su gabinete:

1. **Prevenir un segundo frente**: Israel reconoció que si Cisjordania se levantaba en una rebelión organizada a gran escala mientras su ejército estaba inmerso en una agotadora e interminable campaña genocida en Gaza, contener ambos frentes resultaría prácticamente imposible. Al no haber logrado aplastar la resistencia palestina en Gaza a pesar de su abrumadora fuerza militar, Israel aplicó una violencia preventiva y despiadada en Cisjordania para aterrorizar a la población hasta someterla por completo.

2. **Proteger a Netanyahu mediante el apalancamiento de la extrema derecha**: Para sobrevivir a la crisis política interna posterior al 7 de octubre y al fracaso de su ejército en lograr sus objetivos de guerra declarados, Netanyahu necesitaba mantener intacta su coalición. Concedió a los ministros de extrema derecha Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir libertad absoluta para ejecutar su agenda ideológica: expandir asentamientos ilegales, anexar el Área C, armar milicias de colonos e invadir repetidamente y alterar el statu quo en el complejo de la Mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén Este ocupada.

3. **Enmascarar el fracaso con una postura ofensiva**: Desesperado por no parecer un líder impotente atrapado en una guerra de desgaste en múltiples frentes, Netanyahu utilizó incursiones militares, ataques con drones y penetraciones blindadas en campos de refugiados de Cisjordania (desde Yenín y Tulkarem hasta Nablus) para proyectar una imagen de fuerza y control ante su electorado de derecha.

**El terror de los colonos y la quiebra de la AP**

Esta campaña de expansión patrocinada por el Estado fue facilitada por dos factores principales sobre el terreno:

1. **Paramilitarismo de colonos sin control**: Armadas por el Ministerio de Seguridad Nacional de Itamar Ben-Gvir, bandas violentas de colonos han sido plenamente integradas en paramilitares sancionados por el Estado. Los colonos lanzan pogromos organizados y rutinarios contra aldeas palestinas —quemando viviendas, destruyendo olivares, robando ganado y disparando munición real contra civiles— con la protección directa y la participación activa del ejército israelí.

2. **La sumisión e inacción de la AP**: La Autoridad Palestina (AP) ha abandonado por completo su deber fundamental de proteger a su pueblo. En lugar de formular una estrategia de defensa nacional o brindar un liderazgo al menos simbólico para resistir el robo de tierras, las fuerzas de seguridad de la AP continuaron con la coordinación de seguridad con la ocupación. La AP reprimió activamente a los combatientes de la resistencia local, confiscó armas y suprimió las manifestaciones públicas, actuando como una fuerza administrativa subcontratada que gestiona la sumisión palestina en nombre de Israel.

**Por qué fracasa el análisis convencional**

La mayoría de los analistas políticos y mediáticos enmarcarán inevitablemente la escalada actual en torno a métricas parlamentarias estrechas. Señalarán las próximas elecciones israelíes, argumentando que Netanyahu provoca violencia únicamente para consolidar el voto de extrema derecha, satisfacer a Ben-Gvir y Smotrich, y superar a sus rivales políticos.

Los organismos internacionales de derechos humanos emitirán las conocidas advertencias, organizaciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras expresarán su alarma por las incursiones en centros médicos como el Hospital Especializado de Nablus, y bloques políticos como la Unión Europea lanzarán llamamientos sin dientes para que "todas las partes reduzcan la tensión".

Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos continúa canalizando miles de millones de dólares en armamento pesado a Israel, reforzando un episodio de complicidad histórica.

Lo que estos análisis no logran captar consistentemente es la realidad de la agencia palestina.

Tratan a los palestinos como víctimas pasivas que esperan la intervención internacional o cambios políticos en Tel Aviv y Washington. Pero la explosión en Tell demostró que el statu quo de cerco total, humillación diaria y desposesión existencial es inherentemente insostenible.

La rebelión no comenzó donde los analistas militares convencionales esperaban que lo hiciera: estalló en un pequeño pueblo agrícola entre personas que decidieron que luchar era la única respuesta que les quedaba ante una aniquilación silenciosa y gradual.

Cisjordania no permanecerá en silencio para siempre; se levantará en el momento y lugar que elija su pueblo, haciendo inútiles los pronósticos políticos convencionales." 

( , Common Dreams, 28/07/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)

26.7.26

Netanyahu ha dado luz verde a los colonos para que masacren a los palestinos en Cisjordania... también ha legalizado TODOS los asentamientos colonos. La matanza está servida (Yla @Ylainoa)... Ola de ataques de colonos contra mezquitas, viviendas y negocios en Cisjordania... Los ataques se extendieron desde Nablus hasta Hebrón... destruyeron vehículos y dispararon munición real para aterrorizar a los residentes, bajo la protección de las fuerzas israelíes

Yla @Ylainoa

Netanyahu ha dado luz verde a los colonos y las IOF para que masacren a los palestinos en Cisjordania, los han sitiado y ya están atacando los hospitales, también ha legalizado TODOS los asentamientos colonos, dice que es una operación antiterrorista. La matanza está servida.

Vídeo: https://x.com/Ylainoa/status/2080762309539147949/video/1

11:09 p. m. · 24 jul. 2026 ·129,3 mil Visualizaciones


"Ola de ataques de colonos contra mezquitas, viviendas y negocios en Cisjordania
Los ataques se extendieron desde Nablus hasta Hebrón, mientras las autoridades palestinas piden acción internacional contra la violencia a gran escala de los colonos

Colonos israelíes lanzaron el domingo una serie de ataques generalizados por toda Cisjordania, incendiando dos mezquitas en Nablus y Tulkarem y dañando maquinaria pesada en una instalación industrial cerca de Ramala.

Testigos presenciales dijeron a Middle East Eye que los colonos también irrumpieron en varios pueblos y aldeas, atacaron viviendas, destruyeron vehículos y dispararon munición real para aterrorizar a los residentes.

Los ataques tuvieron como blanco comunidades en las gobernaciones de Nablus, Tulkarem, Ramala, Hebrón, Salfit, Qalqilya, Jericó y Jerusalén, según funcionarios palestinos que afirmaron que los colonos actuaban bajo la protección de las fuerzas israelíes.

En la aldea de Qusra, al sur de Nablus, colonos israelíes quemaron grandes partes de la mezquita de al-Rahma y pintaron consignas racistas en hebreo en sus muros.

El activista Abdul-Azim Wadi, de la aldea, declaró a MEE que recibió una llamada a las 2:30 de la madrugada informándole de que los colonos habían quemado la mezquita, situada en la parte suroeste de la aldea.

Wadi dijo que él, junto con varios otros residentes, acudió al lugar para extinguir las llamas.

Estaba previsto que la mezquita se inaugurara en los próximos días. Los residentes de Qusra habían pintado sus paredes y colocado las alfombras el día anterior, pero el incendio causó grandes daños, incluido el derrumbe parcial de algunos de sus muros, señaló.

Wadi dijo que en los muros se escribieron consignas como "Israel se establecerá con sangre" y "Las mezquitas no nos asustarán", además de mensajes que indicaban que el incendio era en venganza por los colonos muertos en Tell.

"Los vecinos de la mezquita vieron a los colonos abandonar la zona antes de que los residentes llegaran a extinguir el fuego. También encontramos tres consignas que habían escrito en los muros exteriores", declaró el activista.

Los ataques de colonos han tenido repetidamente como objetivo Qusra, dijo Wadi, añadiendo que los colonos quemaron una mezquita en la aldea en 2011, incendiaron 47 viviendas y estructuras en 2024 y mataron a seis palestinos en un solo día en 2023.

Otra mezquita fue incendiada en la aldea de Kur, al sur de Tulkarem, donde los residentes dijeron que los colonos también pintaron consignas pidiendo venganza.

El Consejo Superior de Fetua Palestino condenó los ataques, calificándolos de parte de una "campaña sistemática contra los lugares de culto".

"El incendio de la mezquita de al-Rahma en la localidad de Qusra y de la mezquita en la aldea de Kur representa un nuevo crimen que se inscribe en la política sistemática y peligrosa de la ocupación israelí contra los lugares sagrados y de culto", declaró el consejo en un comunicado.

El consejo también advirtió de que los repetidos ataques a lugares religiosos, incluida la Mezquita de Al-Aqsa, corren el riesgo de inflamar aún más las tensiones.

Los colonos atacaron una cantera de piedra en la zona de Ain Samia, al sur de Al-Mughayyir, al noreste de Ramala, incendiando maquinaria pesada y agrediendo a los guardias de seguridad.

El propietario de la cantera, Abdel Samad Abdel Aziz, dijo que los colonos quemaron 10 excavadoras, topadoras y camiones, causando pérdidas estimadas en 2 millones de shéquels (alrededor de 666.000 dólares).

"Han atacado el lugar y destrozado las oficinas antes, pero esta es la primera vez que provocan incendios. Los incendios siguieron ardiendo hasta que el ejército israelí coordinó la entrada de un camión de bomberos en la zona, lo que agravó los daños", declaró.

Dijo que tres guardias resultaron heridos tras ser golpeados y atacados con gas pimienta.
Ataques a viviendas

Los colonos también lanzaron un ataque en Beitillu, al noroeste de Ramala, donde quemaron vehículos palestinos. En Beit Furik, al este de Nablus, los colonos intentaron incendiar una casa tras pintar consignas, antes de que los residentes los ahuyentaran.

En el norte de Cisjordania, colonos atacaron una ambulancia que transportaba a un paciente, obligándola a retroceder, cerca del asentamiento de Karnei Shomron, construido en tierras palestinas al este de Qalqilya.

Otros colonos lanzaron piedras contra vehículos palestinos cerca del asentamiento de Mitzpe Yericho, al suroeste de Jericó.

Colonos en la localidad de Bani Na'im, al este de Hebrón, bloquearon una carretera con tierra en la entrada de la zona desértica al este de Yatta.

En localidades y aldeas alrededor de Jerusalén, colonos armados lanzaron un ataque contra una comunidad beduina al este de la aldea de Jaba', disparando munición real contra los residentes e incendiando una casa y un vehículo en la zona.

También atacaron vehículos palestinos con piedras en la carretera de Wadi Qana que conecta Salfit y Qalqilya, mientras se desplegaban simultáneamente en la entrada de la aldea de Haris, al noroeste de la ciudad.

En la zona de Salfit, los colonos establecieron lo que los funcionarios palestinos describieron como un nuevo puesto de avanzada de asentamiento en tierras pertenecientes a Deir Istiya y atacaron vehículos palestinos a lo largo de la carretera de Wadi Qana.

El Ministerio de Asuntos Exteriores palestino condenó lo que calificó de crímenes cometidos por los colonos, considerándolos parte de una serie de ataques organizados contra los palestinos, llevados a cabo con la protección y el apoyo de las fuerzas de ocupación israelíes.

"Atacar mezquitas y otros lugares de culto, y escribir consignas racistas e incendiarias en sus muros, refleja el verdadero rostro de la ocupación racista de colonos y sus continuos intentos de transformar el conflicto político en uno religioso, para alimentar el odio y justificar sus crímenes contra el pueblo palestino", añadió el ministerio en su comunicado.

Recalcó que lo que está sucediendo es una extensión de las políticas de incitación, patrocinio, protección e impunidad que alientan a los colonos a cometer más ataques contra los palestinos.

"Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional, a las Naciones Unidas y a sus instituciones pertinentes para que tomen medidas prácticas y vinculantes para detener el terrorismo de los colonos, y para que designen a los grupos armados de colonos que perpetran crímenes organizados a diario contra civiles palestinos como organizaciones terroristas, e impongan sanciones disuasorias a sus miembros y a quienes los apoyan, a fin de garantizar su rendición de cuentas y enjuiciamiento."

Según la Comisión de Resistencia al Muro y los Asentamientos, el ejército israelí y los colonos llevaron a cabo aproximadamente 11.074 ataques en Cisjordania durante el primer semestre de 2026, mientras que el Centro de Información Palestino documentó 6.856 violaciones solo en junio.

Aproximadamente 750.000 colonos residen en Cisjordania, distribuidos en 141 asentamientos y 224 puestos de avanzada.

Alrededor de 250.000 de estos colonos viven en asentamientos ubicados al este de Jerusalén, en medio de continuos ataques diarios dirigidos contra los palestinos, sus tierras y sus propiedades."

(Fayha Shalash , Middle East Eye, 26/047/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)

19.7.26

El alcalde Mamdani afirma que está analizando si su gobierno puede arrestar a Netanyahu durante su visita a Nueva York con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre... dijo que Netanyahu "debería estar en La Haya... Es un criminal de guerra que ha sido acusado por la Corte Penal Internacional... Es difícil explicarle a un neoyorquino por qué ni siquiera se están discutiendo sus necesidades y, sin embargo, tenemos miles de millones de dólares para matar civiles al otro lado del mundo", dijo Mamdani... El periodista Zaid Jilani afirmó que, si bien es probable que el alcalde de Nueva York carezca de autoridad para arrestar a Netanyahu, "sin duda puede provocarlo en las redes sociales" (Julia Conley)

"Mamdani dice que está examinando si su gobierno puede arrestar a Netanyahu durante su visita a Nueva York.

El alcalde afirmó que mantiene "una conversación activa con nuestro departamento legal" sobre el asunto.  

En una extensa entrevista con The New York Times el sábado, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, dejó claro que planea tomar todas las medidas a su alcance para garantizar que la ciudad cumpla con la orden de arresto de la Corte Penal Internacional contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, si se presenta la oportunidad.  

Netanyahu, dijo Mamdani, "debería estar en La Haya", y actualmente está examinando si su gobierno tiene la autoridad para arrestar al primer ministro si visita la ciudad con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre.  

"Es un criminal de guerra que ha sido acusado por la Corte Penal Internacional", dijo el alcalde. "Cumpliré las leyes que tenemos aquí en la ciudad de Nueva York porque creo que es importante acatar la ley como líder que preside nuestra ciudad".  

Luego aclaró que "lo que la ley me permita hacer en la ciudad de Nueva York, eso es lo que haremos, pero no vamos a redactar nuestras propias leyes con ese fin".  

El alcalde le dijo a Lulu García-Navarro, presentadora del programa "The Interview" del periódico, que mantiene "una conversación activa con nuestro departamento legal" para determinar el alcance de su autoridad en el asunto.  

En noviembre de 2024, la CPI emitió una orden de arresto contra Netanyahu, el exministro de Defensa israelí Yoav Gallant y el líder de Hamás Mohammed Diab Ibrahim Al-Masri, quien fue abatido por las fuerzas israelíes. Netanyahu fue acusado de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en Gaza, donde Israel inició una ofensiva implacable en 2023 en represalia por un ataque liderado por Hamás.  

Israel y su principal financiador militar, el gobierno de Estados Unidos, han insistido en que las Fuerzas de Defensa de Israel han tenido como objetivo a Hamás en ataques que continúan en Gaza a pesar de un alto el fuego alcanzado el pasado octubre.  

Pero las pruebas han ido en aumento constantemente de que niños, trabajadores humanitarios, campos de refugiados, escuelas y hospitales han sido atacados, y el año pasado expertos determinaron que Israel estaba matando de hambre intencionadamente a los palestinos en Gaza como método de guerra.  

Más de 73.000 palestinos han muerto en Gaza y más de 173.000 personas han resultado heridas. Los ataques israelíes han convertido a Gaza en el lugar con el mayor número de niños amputados del mundo y han destruido más del 90% de las viviendas del enclave.  

García-Navarro preguntó a Mamdani sobre el "peso político" que otorga al conflicto entre Israel y Palestina, un tema que ha experimentado un cambio notable en la opinión pública estadounidense desde que Israel comenzó su última ofensiva contra Gaza respaldada por Estados Unidos. Más de la mitad de los votantes demócratas y casi un tercio de todos los votantes declararon a Associated Press el mes pasado que consideran la guerra en Gaza como un genocidio contra los palestinos.  

Tres cuartas partes de los encuestados en un sondeo de The New York Times en mayo dijeron oponerse a seguir enviando ayuda militar a Israel, en comparación con el 45% de hace tres años.  

"Es difícil explicarle a un neoyorquino por qué ni siquiera se están discutiendo sus necesidades y, sin embargo, tenemos miles de millones de dólares para matar civiles al otro lado del mundo", dijo Mamdani, quien se ha centrado con determinación durante su mandato y su campaña del año pasado en reducir el coste de vida de los neoyorquinos y aprobar programas públicos universales.  

"Creo que lo que hemos visto de los neoyorquinos, lo que hemos visto de los estadounidenses, cuando hablamos de este anhelo de un nuevo tipo de política, es un anhelo de superar la bancarrota que caracteriza a gran parte de la política actual", afirmó Mamdani. "Y es difícil encontrar un enfoque político más en bancarrota que lo que nuestro país ha hecho en Gaza y en Palestina y cómo no ha sido exclusivo de un solo partido. Ha sido, una y otra vez, una insistencia en decirles a los neoyorquinos, y a los estadounidenses, que lo que están viendo no es algo que deba preocuparles o en lo que deban creer. Es difícil luego pasar a otro tema y decir: 'Confíen en mí en esto'".  

 El embajador de Israel ante las Naciones Unidas dijo el sábado que Netanyahu estará en la reunión de la ONU en Nueva York en septiembre, a pesar de las amenazas de Mamdani —que se remontan a su campaña para la alcaldía—, mientras que el primer ministro afirmó en un programa de radio esta semana que el alcalde "odia a Estados Unidos" y defiende a Hamás.  

El periodista Mehdi Hasan dijo que era "bastante asombroso escuchar" a Mamdani reiterar su convicción anterior de que Netanyahu debería ser arrestado en virtud de la orden de la CPI, dado que se pronunció públicamente sobre el tema por primera vez "cuando tenía un 1% en las encuestas de las primarias demócratas y nadie esperaba que realmente llegara a ser alcalde".  

Hasta ahora, Netanyahu ha eludido el arresto al viajar a países que reconocen la autoridad de la CPI bajo el Estatuto de Roma. El tribunal abrió una investigación sobre Hungría el año pasado cuando no detuvo al primer ministro durante su visita. Francia también dijo que no ejecutaría la orden contra Netanyahu porque Israel no es parte del Estatuto de Roma.  

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, respondió a la entrevista de Mamdani el sábado, diciendo que Estados Unidos tampoco es parte del Estatuto de Roma.  

El periodista Zaid Jilani señaló que, aunque probablemente el alcalde de Nueva York carece de autoridad para arrestar a Netanyahu, "sin duda puede provocarlo"." 

( , Common Dreams, 18/07/26, traducción Deep Seek) 

18.7.26

Los soldados israelíes hicieron que los perros destrozaran a un joven discapacitado y lo dejaron morir desangrado, mientras se llevaban a rastras a la madre que les suplicaba que lo ayudaran, pero no se puede decir que sea un genocidio, pero en cualquier caso, «Harry y Meghan, junto con sus hijos Archie y Lilibet, se han reunido con el rey Carlos III en Highgrove... Los soldados israelíes han marcado puntos jugando al tiro al blanco. Un día había que disparar a los niños en la cabeza, otro día en los testículos, otro día en la rótula, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos,«Belen conduce la lancha a motor en topless, con una mano sujeta el timón y con la otra se cubre»... Han atacado 36 de los 36 hospitales en funcionamiento, han dejado morir a los recién nacidos en las incubadoras tras cortar la corriente, han asesinado a más de 1 500 médicos y enfermeros, han detenido a decenas de ellos sin juicio ni acusación formal, y los han hacinado en cárceles donde los presos son sistemáticamente torturados y violados con objetos punzantes introducidos en el ano hasta lesionarles los órganos internos, en las cárceles donde hay más de 300 niños detenidos por terrorismo en virtud de la ley que considera terrorista al niño que lanza una piedra contra un tanque... «Taylor Swift y Travis Kelce presentan a su nuevo perrito, aunque han decidido mantener la discreción sobre los detalles más íntimos»... hay dos cosas que estudiarán las generaciones futuras: cómo fue posible y cómo fue posible que nosotros, los periodistas, habláramos principalmente de otras cosas (Francesca Fornario)

"Los soldados israelíes han orinado en las cunas, han defecado en las ollas, han quemado los libros, han destrozado las fotos de boda que colgaban de la pared de la casa de los recién casados, se han hecho selfies contoneándose con la ropa interior de la novia, que habían robado de los cajones, por encima del uniforme de camuflaje, han grabado un vídeo para enviárselo a su novia, han grabado un vídeo para aumentar el número de seguidores, pero no se puede decir que sea un genocidio y, en cualquier caso, «Harry y Meghan, junto con sus hijos Archie y Lilibet, se han reunido con el rey Carlos III en Highgrove, la residencia privada del soberano en los Cotswolds».

Los soldados israelíes hicieron que los perros destrozaran a un joven discapacitado y lo dejaron morir desangrado, mientras se llevaban a rastras a la madre que les suplicaba que lo ayudaran, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, «Belen conduce la lancha a motor en topless, con una mano sujeta el timón y con la otra se cubre».

Los soldados israelíes han marcado puntos jugando al tiro al blanco. Un día había que disparar a los niños en la cabeza, otro día en los testículos, otro día en la rótula, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Massimo Recalcati analiza psicológicamente a Michele Mari, que ha ganado el premio Strega (y ninguno de los dos dice que sea un genocidio).

El Gobierno israelí bloquea la salida de Gaza y la entrada a los periodistas, a los médicos e incluso a las galletas y la mermelada, porque son demasiado calóricas para las mujeres y los niños, mientras que el 77 % de la población sufre graves niveles de inseguridad alimentaria y, por ello, la mortalidad infantil se ha duplicado, pero no se puede decir que sea un genocidio; y, de todos modos, Dua Lipa se ha casado en Sicilia con 150 cannoli y un helado de sandía con flores de jazmín cristalizadas, recolectadas a las 5 de la mañana.

Han disparado contra las personas hambrientas que hacían cola en los puntos de distribución de alimentos, matando a dos mil de ellas; han destruido la red de abastecimiento de agua, obligando a los supervivientes a sobrevivir con 6 litros por persona, cuando, según la OMS, para garantizar la higiene se necesitan entre 50 y 100, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, «Taylor Swift y Travis Kelce presentan a su nuevo perrito, aunque han decidido mantener la discreción sobre los detalles más íntimos» (No sé, Tgcom24 los llama así).

Han acribillado a balazos el coche en el que una familia intentaba ponerse a salvo; han acribillado a balazos la ambulancia que se dirigía a rescatar a la niña, única superviviente en el habitáculo bajo los cuerpos ensangrentados de sus tíos, acribillaron el habitáculo para matar a la niña superviviente, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Prada propone unas zapatillas de rafia en tonos beige adornadas con el icónico logotipo triangular y acabados en piel.

Han atacado 36 de los 36 hospitales en funcionamiento, han dejado morir a los recién nacidos en las incubadoras tras cortar la corriente, han asesinado a más de 1 500 médicos y enfermeros, han detenido a decenas de ellos sin juicio ni acusación formal, y los han hacinado en cárceles donde los presos son sistemáticamente torturados y violados con objetos punzantes introducidos en el ano hasta lesionarles los órganos internos, en las cárceles donde hay más de 300 niños detenidos por terrorismo en virtud de la ley que considera terrorista al niño que lanza una piedra contra el tanque que está ocupando su pueblo, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Tarantino deja la dirección y vuelve a actuar junto a Kylie Minogue.

Han detenido las ambulancias, han hecho bajar a los paramédicos desarmados, los han asesinado uno tras otro, los han enterrado a los quince junto con sus ambulancias bajo la arena, pero no se puede decir que sea un «genocidio» y, en cualquier caso, Sinner alivia los calambres con zumo de pepinillos.

Han arrasado ciudades enteras, colegios, iglesias, mezquitas, campos de fútbol y cafeterías a orillas del mar; han ocupado militarmente casi el 70 % de la Franja; han destruido todas las universidades; han obligado al 90 % de la población a vivir en tiendas de campaña, incendiado las tiendas, asesinado a más de 72 000 personas —21 000 de ellas niños—, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, este verano puede realzar sus pestañas con postizos desechables para resaltar la mirada sin apelmazarlas.

Han disparado a los pescadores por pescar, a los periodistas por ejercer su profesión, matando a cientos de ellos en ejecuciones selectivas, pero no se puede decir que sea un genocidio; y, en cualquier caso, es el año del Caballo de Fuego en el calendario del horóscopo chino, y los asuntos prácticos, en particular los relacionados con el hogar y la familia, generan tensiones, pero solo si es usted de Libra.

Han hecho sobrevolar en plena noche los campamentos de desplazados con drones que emitían llantos de bebés y ladridos de perros para que la gente, aterrorizada, saliera al exterior y luego atacarla, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, sale el nuevo sencillo de Beyoncé.

Han bombardeado sin piedad el Líbano, ocupado el sur del país, arrasado pueblos, obligado a huir a un millón de personas, matado desde el 7 de octubre a más de mil palestinos en Cisjordania, donde no hay Hamás, detenido, en Cisjordania, a uno de cada cuatro palestinos a lo largo de su vida y, también allí, han arrasado pueblos, degollado ovejas, talado olivos, agredido a las monjas, disparado a los sacerdotes y amenazado con armas a los carabineros italianos y a los diputados estadounidenses, además de torturar y secuestrar a activistas internacionales, a los eurodiputados, a los médicos y a los periodistas de todo el mundo; además, han instaurado un sistema de apartheid y han presentado planes de limpieza étnica mediante vídeos generados con IA en los que, en lugar de las casas de los palestinos, aparecen complejos turísticos de lujo y casinos, y a Trump y Netanyahu paseando por el paseo marítimo; pero no se puede decir que sea un genocidio, ni siquiera se pueden interrumpir las relaciones militares, comerciales y estratégicas con Israel, ni tampoco se puede dejar de vender armas a Israel; y solo se puede sancionar 20 —o mejor dicho, 21— veces a Putin por haber invadido Ucrania, pero cero veces a Israel, que ha invadido Palestina, el Líbano, Siria, ha bombardeado seis Estados soberanos con las armas de Trump, quien sanciona a los jueces internacionales, a la ONU y a cualquiera que tenga el valor de decir «genocidio» y de denunciar el apartheid; y, en cualquier caso, Giorgia Meloni, que no dice «genocidio», no reconoce a Palestina, no sanciona a Israel y aumenta el gasto militar tal y como le pide Trump, viste de Cucinelli —que detesta el verde y adora los colores pastel— y no dice «genocidio»; Giorgia Meloni, que promete mano dura contra los maranza, contra los migrantes irregulares y contra los Antifa, pero no mueve un dedo contra los asesinos israelíes y estadounidenses, acude a la peluquería de Mara Carfagna y Elisabetta Gregoraci para hacerse un «long bob» rubio miel con balayage.

Y hay dos cosas que estudiarán las generaciones futuras: cómo fue posible y cómo fue posible que nosotros, los periodistas, habláramos principalmente de otras cosas. «Se nota que todos aspiraban al Premio Strega»." 

(Francesca Fornario  , ilFattoQuotidiano, 16/07/26, traducción Salvador L. Arnal)

17.7.26

¿Por qué los responsables israelíes antes negaban las masacres, encubrían los crímenes y lo tachaban todo de «propaganda», pero ahora se jactan abiertamente de destruir viviendas, pueblos e infraestructuras civiles? Israel ya no siente la necesidad de ocultar lo que hace porque la protección occidental ha hecho que la impunidad parezca permanente... Los soldados israelíes graban la destrucción. Los responsables hablan abiertamente de arrasar pueblos. Los ministros admiten la magnitud de la devastación... Y, en lugar de afrontar las consecuencias, los líderes israelíes son recibidos por los gobiernos occidentales, protegidos diplomáticamente y blindados frente a la justicia internacional... Pero el escándalo más profundo no es solo el comportamiento israelí. Es el paraguas estadounidense lo que lo hace posible. Cuando Washington reconoce como israelí el territorio sirio ocupado, defiende las expansiones militares israelíes y sanciona a los organismos jurídicos internacionales, ¿qué mensaje recibe Israel? Que puede hacer casi cualquier cosa... Por eso ha cambiado la mentalidad (Kevork Almassian)

Kevork Almassian @KevorkAlmassian

 POR QUÉ ISRAEL YA NO ESCONDE SUS CRÍMENES  

 Le hice a Elijah Magnier una pregunta que parece que poca gente se plantea:

¿Por qué los responsables israelíes antes negaban las masacres, encubrían los crímenes y lo tachaban todo de «propaganda», pero ahora se jactan abiertamente de destruir viviendas, pueblos e infraestructuras civiles?

Elijah cree que Israel ya no siente la necesidad de ocultar lo que hace porque la protección occidental ha hecho que la impunidad parezca permanente.

Los soldados israelíes graban la destrucción.

Los responsables hablan abiertamente de arrasar pueblos.

Los ministros admiten la magnitud de la devastación.

Y, en lugar de afrontar las consecuencias, los líderes israelíes son recibidos por los gobiernos occidentales, protegidos diplomáticamente y blindados frente a la justicia internacional.

Elijah sostiene que, tras el 7 de octubre, Israel comenzó a actuar como si las fronteras ya no importaran —en Gaza, el Líbano, Siria y más allá—, utilizando la «seguridad nacional» como un cheque en blanco para la expansión y la destrucción.

Pero el escándalo más profundo no es solo el comportamiento israelí.

Es el paraguas estadounidense lo que lo hace posible.

Cuando Washington reconoce como israelí el territorio sirio ocupado, defiende las expansiones militares israelíes y sanciona a los organismos jurídicos internacionales, ¿qué mensaje recibe Israel?

Que puede hacer casi cualquier cosa.

Por eso ha cambiado la mentalidad..

  @ejmalrai@SyrianaAnalysis

Vídeo: https://x.com/KevorkAlmassian/status/2077788191537365110/video/1

(traducción DEEPL)

6:11 p. m. · 16 jul. 2026 ·29,4 mil Visualizaciones

13.7.26

1.000 días de genocidio... La comunidad internacional tolera impasible el exterminio en directo del pueblo palestino, que ahora ha perdido incluso el foco mediático... La población palestina está siendo exterminada... además de los bombardeos y los disparos cada vez más indiscriminados, Israel se está afanando en matar de hambre, sed y enfermedades a todos y todas las habitantes de Gaza... El hambre se ha convertido en una de las principales armas sionistas. Los bloqueos sistemáticos de la ayuda humanitaria desde el inicio del genocidio tienen como objetivo la inanición de la población gazatí, y lo están logrando... La sed, la desnutrición y las paupérrimas condiciones de vida son un caldo de cultivo excepcional para infecciones y enfermedades de todo tipo. La destrucción de los centros sanitarios y el bloqueo de los suministros médicos culmina la operación... En cifras de la ONU, desde enero hasta abril de 2026 se registraron más de 70.000 casos de enfermedades relacionadas con las malas condiciones de los campamentos en Gaza... La realidad es que el número de víctimas difícilmente se sabrá con exactitud, pero nadie con un mínimo de información sobre el tema duda de que la cantidad de personas masacradas supera por mucho las cifras oficiales... La humanidad lleva 1.000 días viendo un genocidio ante sus ojos; es innegable que sabemos lo que está ocurriendo... La respuesta de los gobiernos está dejando ver las costuras de un sistema podrido, que prefiere blindar a un genocida antes que poner en riesgo intereses económicos y estratégicos... En 1.000 días, todo el Norte Global –que, desgraciadamente, son quienes tienen la capacidad de detener esta masacre– ha aceptado, protegido o promovido un exterminio retransmitido en directo, certificando que comparte esa mentalidad (Diego Delgado)

 "1.000 días de genocidio. Cuatro palabras que encierran muchas décadas de apartheid más o menos silencioso, algún conflicto como respuesta a la resistencia de un pueblo que no quiere ser aniquilado y, sobre todo, una forma de relacionarse con el mundo muy propia de quienes hoy soplan un millar de velas por cada noche que se han ido a dormir siendo plenamente conscientes de que se está cometiendo una limpieza étnica con su complicidad.

Las autoridades palestinas cifran en más de 73.000 las personas asesinadas por el sionismo que encabeza Benjamin Netanyahu, mientras que la cifra de heridos y heridas ronda los 173.500. Los ataques de Israel han obligado a huir de sus hogares a 1,9 millones de gazatíes, alrededor del 85% de la población total de la Franja de Gaza, que en 2023 se estimaba en unos 2,2 millones de habitantes. Y, con el paso de los meses y los años, la ofensiva se ha ido expandiendo sin pudor ni consecuencias hacia otros lugares como Cisjordania o Líbano. La realidad es que el número de víctimas difícilmente se sabrá con exactitud, pero nadie con un mínimo de información sobre el tema duda de que la cantidad de personas masacradas supera por mucho las cifras oficiales. Ya en septiembre de 2025, Francesca Albanese –relatora de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados– advertía de que la cifra real de muertes podría rondar los 680.000.

CTXT ha mantenido durante todo este tiempo una cobertura fija del genocidio en su portada y ha ofrecido información de primera mano gracias al periodista gazatí Mahmoud Mushtaha. El 29 de octubre de 2023 publicamos su primera ‘Crónica desde el infierno’, y desde ese momento Mushtaha escribió con regularidad para contar al mundo lo que se estaba viviendo en Gaza. Meses después, en abril de 2024, consiguió huir de allí y pudo retirarse a escribir su libro, Sobrevivir al genocidio en Gaza, un testimonio inigualable del sufrimiento que supone un intento de exterminio.

Eficacia inhumana

El 7 de octubre de 2023, tras el ataque de Hamás, Israel desató sobre Palestina todo su potencial destructivo. Lo hizo abiertamente, sin ambages, porque más de siete décadas de deshumanización sistemática del pueblo palestino lo hicieron posible. Yoav Gallant, entonces ministro de Defensa, les calificó de “animales humanos” apenas unos días después de aquel 7 de octubre. Desde ese momento, la limpieza étnica se ha desarrollado siguiendo criterios de productividad y eficacia propios de la fabricación en masa capitalista.

El ejército ha puesto en práctica estrategias de exterminio que traspasan todos los límites

La frialdad distópica del sionismo quedó rápidamente plasmada en ‘Lavender’, un sistema informático que utiliza la Inteligencia Artificial para configurar listas de objetivos para el ejército israelí. Las primeras fases del genocidio estuvieron regidas casi exclusivamente por este software que, según fuentes del servicio de inteligencia de Israel, falla en alrededor del 10% de los casos y puede marcar objetivos que no tienen conexión en absoluto con grupos como Hamás.

En estos casi tres años, las investigaciones han arrojado luz sobre la miseria moral israelí, cuya inhumanidad alcanza cotas del todo inimaginables. Más allá de la utilización de tecnologías de muerte sin apenas supervisión, el ejército ha puesto en práctica estrategias de exterminio que traspasan todos los límites. Una de las más crueles es la de los ataques de “doble golpe”, que consiste en volver a bombardear una zona ya arrasada con poco tiempo de diferencia para asesinar a quienes hayan acudido a socorrer a las personas heridas.

Otra de las prácticas desveladas por fuentes del ejército israelí certifica la completa despreocupación por las víctimas civiles. Cuando no es posible identificar la ubicación exacta de algún militante de Hamás, la solución es autorizar la matanza de civiles hasta “cifras de tres números” y gasear los túneles en los que puede haber gente escondida.

Mayor ensañamiento y obscenidad mostraron las FDI en marzo de 2025, cuando asesinaron a sangre fría a un equipo de rescate de la Media Luna Roja y de Defensa Civil. Los cuerpos aparecieron maniatados y mutilados, aún con los uniformes sanitarios puestos. La OMS cifra en más de 1.700 los y las trabajadoras sanitarias asesinadas en Palestina entre octubre de 2023 y diciembre de 2025. Además, la Oficina de Medios de Comunicación de Gaza denuncia la destrucción de 34 hospitales, 240 instalaciones sanitarias y 142 ambulancias; un desmoronamiento provocado del sistema de salud que conlleva inevitablemente muertes que deberían sumarse al saldo genocida de Israel, aunque no se hayan producido directamente a manos del ejército.

La información también está siendo masacrada

Este genocidio presenta una característica muy diferencial que, a priori, debería  imposibilitar la impunidad con la que se está cometiendo. Se trata de la retransmisión en directo, y para todo el planeta, incluso de las mayores atrocidades cometidas por el régimen de Benjamin Netanyahu. Si bien el trabajo minucioso de adoctrinamiento llevado a cabo, al menos, desde los años cuarenta del siglo pasado, predispone a la población israelí a mirar para otro lado, cuando las imágenes llegan hasta el último rincón del mundo hay que hacer mucho más que eso. De ahí el esfuerzo propagandístico y censor de Israel.

El atentado de Hamás el 7 de octubre de 2023 sirvió como caldo de cultivo a innumerables bulos que demonizaron al extremo no solo a dicha organización, sino a toda la sociedad palestina. De hecho, varias organizaciones se dedicaron expresamente a inventar y expandir desinformación, siempre beneficiosa para las intenciones genocidas del sionismo. Bebés decapitados, familias torturadas y otras muchas historias fabricadas para ser especialmente desagradables e impactantes. El culmen de la operación llegó con la publicación del vídeo ‘Testigos de la masacre del 7 de octubre’, que muestra, durante casi 50 minutos, atrocidades, una detrás de otra, sin contexto ni censura para evitar imágenes sensibles. La estrategia fue un éxito: el entonces secretario de Estado estadounidense Antony Blinken reprodujo una de estas falsedades como argumento contra un posible alto el fuego, en una sesión del Senado de EEUU el 31 de octubre de aquel año.

El atentado de Hamás el 7 de octubre de 2023 sirvió como caldo de cultivo a innumerables bulos

Según cifras del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), hasta el 11 de junio de 2026 Israel había asesinado al menos a 263 trabajadores y trabajadoras de los medios de comunicación. La propia organización define como pendiente de confirmación el fallecimiento de otros 130 y califica el genocidio palestino como el evento más letal para la profesión periodística desde 1992, año en el que empezó a recoger información al respecto.

Casos como el de Issam Abdallah demuestran que, lejos de ser algo accidental, la maquinaria de muerte de Netanyahu tiene a los y las periodistas como objetivo prioritario. Abdallah, que trabajaba para la agencia Reuters, fue asesinado por el ejército israelí mientras vestía su chaleco identificativo de prensa en Líbano. La zona en la que se encontraba había sido sobrevolada por helicópteros de las FDI durante 46 minutos, lo que certifica que los dos obuses fueron disparados deliberadamente para intentar acabar con su vida y la de seis colegas que se encontraban con él.

Hay voces dentro del ejército que reconocen la existencia de un “impulso obsesivo por controlar el discurso público” y “una cultura organizativa basada en el engaño”. Tanto el Gobierno como la fuerzas armadas pusieron en marcha un entramado de organizaciones, pseudomedios de comunicación y perfiles de redes sociales para tener el dominio de lo que se dice sobre el genocidio.

El hambre, la sed y las enfermedades llegan a donde las bombas no alcanzan

La población palestina está siendo exterminada. Es la única conclusión viable tras comprobar que, además de los bombardeos y los disparos cada vez más indiscriminados, Israel se está afanando en matar de hambre, sed y enfermedades a todos y todas las habitantes de Gaza. De hecho, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado ha presentado un informe muy detallado en el que respalda la definición de genocidio.

Según Médicos Sin Fronteras, para agosto de 2025 ya se habían dañado dos de las tres vías de llegada de agua a la Franja, provocando que alrededor de un 70% del agua que circula a través de ellas se pierda por las fugas. Además, más del 60% de las desalinizadoras gestionadas por el sector público y las ONG ya no funcionan por los destrozos causados.

El hambre se ha convertido en una de las principales armas sionistas. Los bloqueos sistemáticos  de la ayuda humanitaria desde el inicio del genocidio tienen como objetivo la inanición de la población gazatí, y lo están logrando. De nuevo Médicos Sin Fronteras pone datos a la catástrofe: más del 25% de las criaturas menores de cinco años y de las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia sufren desnutrición aguda. La carencia de alimentos se ceba especialmente con las personas más débiles y con los niños y las niñas. Quienes sufren alguna enfermedad empeoran con gravedad y las infancias quedan cercenadas por la muerte. Existen ejemplos descorazonadores como el de una niña de 12 años con celiaquía que murió de desnutrición por no poder recibir alimentos sin gluten ni el tratamiento adecuado. En los dos primeros años de genocidio, hasta octubre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado ha registrado 151 muertes de niños y niñas por desnutrición.

Quienes no fallecen por la falta de alimentos son tiroteados mientras acuden desesperadamente a por algo con lo que llenar sus estómagos y los de sus familias. La “masacre de la harina” es uno de los episodios más funestos de estos 1.000 días de limpieza étnica, con más de 110 asesinados en la madrugada del 29 de febrero de 2024 cuando trataban de alcanzar algo de harina de un convoy de abastecimiento en el norte de Gaza.

Más del 80% de los campamentos de desplazados presentan plagas visibles

La sed, la desnutrición y las paupérrimas condiciones de vida son un caldo de cultivo excepcional para infecciones y enfermedades de todo tipo. La destrucción de los centros sanitarios y el bloqueo de los suministros médicos culmina la operación. El Ministerio de Salud de Gaza advirtió en mayo de 2026 de que el 47% de los medicamentos esenciales, el 59% de los suministros médicos y el 87% de los materiales para pruebas de laboratorio están agotados.

En cifras de la ONU, desde enero hasta abril de 2026 se registraron más de 70.000 casos de enfermedades relacionadas con las malas condiciones de los campamentos en Gaza; y más del 80% de estos campamentos de desplazados presentan plagas visibles e infecciones de la piel como sarna, piojos o chinches. Todas estas afecciones van deteriorando la salud de la población y pueden ser responsables directas de muchas muertes.

La inacción cómplice de los gobiernos del mundo…

La humanidad lleva 1.000 días viendo un genocidio ante sus ojos; es innegable que sabemos lo que está ocurriendo. Evidentemente, la responsabilidad de la ciudadanía no puede equipararse en ningún caso a la que tienen quienes ocupan puestos con capacidad de decisión, que son los principales culpables de que todo esto siga ocurriendo.

En todos estos meses ha habido algunos posicionamientos y ciertas decisiones que, visto el impacto que han tenido, no pasan de meramente estéticas. Por ejemplo, en noviembre de 2024 la Corte Penal Internacional emitió orden de arresto contra Benjamin Netanyahu y Yoav Gallant, ex ministro de Defensa. Más de un año y medio después, esto no se ha traducido en nada.

La República de Sudáfrica abrió un camino de oposición simbólica al genocidio que algunos Estados, como España, han ido siguiendo. Su querella contra Israel por la vulneración de la Convención para Prevención y Sanción del delito de Genocidio de Naciones Unidas supuso un cierto despertar internacional que, de nuevo, no se ha traducido en nada contundente más allá de lo discursivo.

Cuando mejor se ha podido detectar la radical impunidad con la que actúa el Estado de Israel ha sido durante los supuestos acuerdos de alto el fuego alcanzados. El primero, el 15 de enero de 2025, no impidió al sionismo asesinar con francotiradores al menos a tres palestinos solo cinco días después de firmar la tregua. Este acuerdo se terminó el 18 de marzo, cuando Israel decidió romperlo unilateralmente con un bombardeo sorpresa sobre Gaza que se cobró más de 400 vidas, más de la mitad de las cuales eran mujeres, niños y niñas.

Meses después, en octubre, Donald Trump anunció un plan para terminar con “la guerra”. Si bien entró en vigor el día 9, Israel no ha dejado de asesinar a población palestina en ningún momento. De hecho, desde esa fecha se han reportado más de 750 víctimas mortales a manos del sionismo, además de múltiples bombardeos.

Más allá de los ataques directos, Netanyahu sigue profundizando en el régimen de apartheid con medidas como la aprobación de la pena de muerte solo para palestinos en los territorios ocupados de Cisjordania.

… y los intentos de la sociedad civil por evitarlo

Los pocos posicionamientos institucionales que se han podido ver en los últimos meses están claramente impulsados por un contexto social cada vez más movilizado. En el transcurso de estos 1.000 días, las protestas contra el genocidio han desbordado el ámbito de las organizaciones más politizadas, o específicamente dedicadas a la cuestión palestina, y se han instalado en una parte significativa de la sociedad. La asistencia a las manifestaciones en apoyo a Gaza ha ido creciendo y ha dado paso a acciones más sólidas y con mayor incidencia.

Las universidades también se volcaron en la lucha antisionista

Posiblemente la más mediática haya sido la Global Sumud Flotilla. En agosto de 2025 empezó a configurarse una flota de barcos de todo el mundo que pusieron rumbo a Gaza para tratar de romper el bloqueo sionista. La misión terminó el 3 de octubre con el arresto de las 462 personas voluntarias que viajaban a bordo de las 42 embarcaciones, que habían sido previamente atacadas con drones. El pasado mes de marzo se volvió a intentar, con 3.000 personas participantes en más de 100 embarcaciones, y el resultado fue el mismo: Israel interceptó la flota y detuvo a los y las tripulantes, en ambas ocasiones con malos tratos y torturas incluidos.

Las universidades también se volcaron en la lucha antisionista siguiendo el ejemplo de la neoyorquina Universidad de Columbia. Allí, las movilizaciones y las acampadas en el recinto contagiaron a otras universidades de EEUU y del resto del mundo. En España fue especialmente exitosa la convocatoria en la Universidad Complutense de Madrid, que llegó a acumular más de 500 tiendas de campaña durante 31 días, entre mayo y junio de 2024.

Poco más de un año después, activistas proPalestina lograron interrumpir la Vuelta Ciclista a España en protesta por la participación de un equipo israelí, lo que demuestra que la movilización sigue activa a pesar de la inacción institucional.

La respuesta de los gobiernos está dejando ver las costuras de un sistema podrido, que prefiere blindar a un genocida antes que poner en riesgo intereses económicos y estratégicos. En el Reino Unido, por ejemplo, el dimitido primer ministro Keir Starmer intentó clasificar a Palestine Action como una organización terrorista. La dinámica es compartida en todo el mundo, y el Estado español no se salva por mucho que parezca haberse colocado como punta de lanza del antisionismo: la extrema violencia mostrada por la Ertzaintza contra activistas de la Global Sumud Flotilla en el aeropuerto de Bilbao borra cualquier declaración institucional a favor de los derechos del pueblo palestino.

Alemania es, quizá, el país europeo más claramente inclinado en favor de Netanyahu; y allí, en la región de Hesse, el partido conservador CDU ha presentado un proyecto de ley que sancionará a quienes nieguen el derecho a existir del Estado de Israel.

En 1.000 días, el proyecto genocida sionista ha ofrecido una infinidad de pruebas que demuestran hasta dónde es capaz de llegar la mentalidad colonialista. En 1.000 días, todo el Norte Global –que, desgraciadamente, son quienes tienen la capacidad de detener esta masacre– ha aceptado, protegido o promovido un exterminio retransmitido en directo, certificando que comparte esa mentalidad. Lo que ocurre en Gaza es solo un adelanto de lo que ocurrirá en otros lugares del mundo cuando el declive de la hegemonía capitalista occidental y el colapso climático vayan provocando crisis cada vez más agudas."

(Diego Delgado   , CTXT, 03/07/2026)

8.7.26

La Fundación Hind Rajab ha presentado una querella ante la fiscalía de Roma contra el soldado israelí Arik Ben Asulin, del 749 Batallón de Ingeniería de Combate... la Fundación describe el papel directo de Ben Asulin en la destrucción de la infraestructura civil, incluida la demolición de la Universidad de Al Azhar, los barrios residenciales de Shujaiya y el corredor Netzarim... La evidencia recopilada por la Fundación incluye publicaciones en las redes sociales publicadas por el propio Ben Asulin, con vídeos de demolición y fotografías suyas manipulando cables detonadores. Las imágenes demuestran no solo su participación directa en las operaciones de demolición, sino también una apología pública de ellas... el comandante adjunto del Batallón, el coronel Adi Bekore, se jactó públicamente en Facebook de la misión de la unidad para “aplanar Gaza”, enmarcando la destrucción de la vida civil como un objetivo estratégico... La denuncia invoca la jurisdicción universal de Italia sobre los crímenes internacionales, citando los Convenios de Ginebra y el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional. Pide a los fiscales italianos que abran una investigación formal sobre Ben Asulin, que actualmente se cree que está presente en el país... Las acusaciones de la querella incluyen crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, el exterminio como parte de un ataque generalizado contra la población civil, genocidio, infligiendo deliberadamente condiciones de vida calculadas para dar lugar a la destrucción física de la población palestina... “Es inaceptable que las personas acusadas de participar en el genocidio puedan viajar libremente y de vacaciones entre los ciudadanos italianos, mientras que Gaza se encuentra en ruinas. La justicia requiere que hagamos responsables a los culpables donde quiera que estén. Al presentar esta denuncia en Italia, pedimos el fin de la cultura de la impunidad”, dijo Dyab Abou Jahjah, director de la Fundación... "Sus acciones fueron parte de una política más amplia seguida por el 749 Batallón para borrar barrios enteros y hacer que Gaza sea inhabitable. Las autoridades italianas deben mantener sus obligaciones en virtud del derecho internacional”, añadió Natacha Bracq, también miembro de la Fundación (mpr21)

 "La Fundación Hind Rajab ha presentado una querella ante la fiscalía de Roma contra el soldado israelí Arik Ben Asulin, del 749 Batallón de Ingeniería de Combate. El israelí participó en crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y actos de genocidio durante la Guerra de Gaza.

La querella se presenta mientras Israel continúa con sus atrocidades en Gaza, con un número de muertos que supera oficialmente los 73.000 palestinos, incluidos más de 22.000 niños, y mientras los datos de la ONU confirman que el 92 por ciento de las viviendas han sido destruidas.

En medio de este paisaje de devastación, la Fundación describe el papel directo de Ben Asulin en la destrucción de la infraestructura civil, incluida la demolición de la Universidad de Al Azhar, los barrios residenciales de Shujaiya y el corredor Netzarim.

La evidencia recopilada por la Fundación incluye publicaciones en las redes sociales publicadas por el propio Ben Asulin, con vídeos de demolición y fotografías suyas manipulando cables detonadores. Las imágenes demuestran no solo su participación directa en las operaciones de demolición, sino también una apología pública de ellas.

Ben Asulin ha estado desplegado en Gaza desde noviembre de 2023, al menos, sirviendo en la 749 Batallón de Ingeniería de Combate, una unidad que se ha caracterizado por su campaña sistemática de destrucción, particularmente en el corredor de Netzarim.

La participación del Batallón en la devastación fue tan importante que la carretera principal en el corredor que divide el norte y el sur de Gaza se llama “Ruta 749” en referencia a la unidad israelí.

En octubre de 2023, el comandante adjunto del Batallón, el coronel Adi Bekore, se jactó públicamente en Facebook de la misión de la unidad para “aplanar Gaza”, enmarcando la destrucción de la vida civil como un objetivo estratégico.

La denuncia invoca la jurisdicción universal de Italia sobre los crímenes internacionales, citando los Convenios de Ginebra y el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional. Pide a los fiscales italianos que abran una investigación formal sobre Ben Asulin, que actualmente se cree que está presente en el país.

Las acusaciones de la querella incluyen crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, el exterminio como parte de un ataque generalizado contra la población civil, genocidio, infligiendo deliberadamente condiciones de vida calculadas para dar lugar a la destrucción física de la población palestina.

“Es inaceptable que las personas acusadas de participar en el genocidio puedan viajar libremente y de vacaciones entre los ciudadanos italianos, mientras que Gaza se encuentra en ruinas. La justicia requiere que hagamos responsables a los culpables donde quiera que estén. Al presentar esta denuncia en Italia, pedimos el fin de la cultura de la impunidad”, dijo Dyab Abou Jahjah, director de la Fundación.

“La evidencia muestra que Ben Asulin no fue simplemente testigo de la destrucción, participó en ella y la transmitió con orgullo. Sus acciones fueron parte de una política más amplia seguida por el 749 Batallón para borrar barrios enteros y hacer que Gaza sea inhabitable. Las autoridades italianas deben mantener sus obligaciones en virtud del derecho internacional”, añadió Natacha Bracq, también miembro de la Fundación.

La Fundación Hind Rajab continúa buscando vías legales en todo el mundo para incriminar a los responsables de las atrocidades de Gaza. El caso es una prueba crítica para saber si Italia cumplirá con sus obligaciones legales internacionales o protegerá a los criminales de guerra."

(mpr21, 08/07/26) 

23.6.26

La ONU acusa a Israel de matar “deliberadamente” a los niños palestinos para ejecutar su plan genocida en Gaza... El ejército israelí acabó en dos años con la vida de más de 20.000 menores, el 30% del total de las víctimas mortales en la Franja, y empleó torturas y violencia sexual contra ellos, según un nuevo informe de Naciones Unidas, que describe el asesinato "deliberado" de menores palestinos a manos de las fuerzas israelíes... la Comisión afirma que las fuerzas de seguridad israelíes han seguido cometiendo el crimen de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en la Franja de Gaza y crímenes de guerra en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este... Los menores son también objetivos en Cisjordania, donde los soldados los perciben como "terroristas" o "futuros terroristas"... El informe documenta igualmente el uso de la tortura y tratos inhumanos y degradantes, incluyendo violencia sexual y de género, contra niños palestinos, en particular durante las detenciones masivas... La Comisión reproduce declaraciones de autoridades o políticos israelíes que explícitamente han calificado a los niños palestinos como "terroristas", y han justificado sus muertes (RTVE)

"La Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre los Territorios Palestinos Ocupados ha vuelto a acusar a Israel de "genocidio", "crímenes contra la humanidad" y "crímenes de guerra" en Gaza, en esta ocasión en un informe específico sobre la situación de los niños.

El informe [disponible aquí en inglés] describe el asesinato "deliberado" de menores palestinos a manos de las fuerzas israelíes, con al menos 20.179 menores muertos desde el 7 de octubre de 2023, y otros 44.143 heridos, a lo que se añade el "grave daño físico y psicológico" causado a la infancia palestina. "La esencia de la infancia ha sido destruida", afirma el documento.

La Comisión también advierte de un "agudo incremento" de la violencia perpetrada por los colonos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este contra menores.

"Basado en la evidencia revisada, y de manera coherente con informes previos, la Comisión encuentra razonable afirmar que las fuerzas de seguridad israelíes han seguido cometiendo el crimen de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en la Franja de Gaza y crímenes de guerra en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este", zanja el informe.

La Comisión Internacional Independiente ya acusó el año pasado a Israel de cometer genocidio en Gaza. Sus conclusiones, sin embargo, no son vinculantes para la Asamblea General ni para el Consejo de Seguridad.

Los niños, "objetivo" de Israel

"La evidencia muestra que los niños palestinos han sido designados como objetivo y muertos de manera deliberada por las fuerzas de seguridad israelí", ha afirmado Srinivasan Muralidhar, presidente de la Comisión. "Incluso tras el alto el fuego de octubre de 2025, los niños siguen muriendo o son heridos de gravedad, con una indiferencia continua de Israel por la tregua y por la protección debida a los niños palestinos bajo la legislación internacional".

La Comisión ha reunido pruebas e indicios sobre casos en que los objetivos fueron niños. Como el de un adolescente de 15 años muerto por un disparo de francotirador cuando ondeaba una bandera blanca en Jan Yunis. O un bebé de 10 días herido de un disparo en la cabeza desde un dron mientras su madre le amamantaba en una tienda de campaña en el campo de refugiados de Nuseirat.

Otro de los casos analizado es el de la niña Hind Rajab, de cinco años, muerta por disparos israelíes cuando los sanitarios acudían para rescatarla del coche en el que viajaba con su familia, y que había sido atacado por un tanque israelí.

Los médicos de Gaza han explicado a los investigadores que existe un "patrón consistente" de menores muertos por un único disparo de drones o francotiradores, lo que indica "un alto nivel de precisión en el uso de la fuerza, lo que sugiere que el disparo fue dirigido cuidadosamente en lugar de accidental o resultado de fuego indiscriminado".

Los menores son también objetivos en Cisjordania, donde los soldados los perciben como "terroristas" o "futuros terroristas".

La Comisión ha registrado la muerte de 213 menores palestinos (206 niños y 7 niñas) a manos de las fuerzas israelíes en Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este) entre el 7 de octubre de 2023 y el 20 de octubre de 2025. La mayoría de estas muertes ocurrieron en operaciones militares en Yenín, Tulkarem, Tubas, y Nablus.

El informe documenta igualmente el uso de la tortura y tratos inhumanos y degradantes, incluyendo violencia sexual y de género, contra niños palestinos, en particular durante las detenciones masivas. Israel también ha atacado infraestructuras esenciales para la infancia, como instalaciones sanitarias o maternidades, con consecuencias como un descenso en la natalidad y un empeoramiento en la salud de los neonatos. También han sido atacadas escuelas y orfanatos.

Autoridades israelíes califican a los niños como "terroristas"

La Comisión reproduce declaraciones de autoridades o políticos israelíes que explícitamente han calificado a los niños palestinos como "terroristas", y han justificado sus muertes.

El 16 de octubre de 2023, poco después de los ataques de Hamás, el diputado Merav Ben-Ari aseguró que los niños palestinos no podían ser considerados "en igualdad" con los israelíes. Nissim Vaturi, diputado y vice presidente del Parlamento, dijo el 30 de enero de 2025 que Gaza "está llena de terroristas y cada niño nacido es ya un terrorista, dede el momento de su nacimiento".

El febrero de 2024, el ministro de Seguridad, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, pidió que las fuerzas israelíes dispararan sin dudarlo contra cualquier pesona, sin distinción, que se acercara a la frontera de Gaza.

El informe también cita declaraciones en los medios de comunicación e investigaciones periodísticas en las que soldados israelíes reconocen haber disparado contra menores, e incluso competir por el número de "terroristas", incluidos niños, que podían matar. Igualmente, la Comisión identifica unidades militares responsables de ataques a menores.

La Comisión considera que, al atacar a los niños, Israel trata de "erosionar la estructura fundacional de la sociedad palestina, debilitar su vitalidad demográfica y la capacidad general de los palestinos para sostener y ejecer el derecho a determinar su futuro". "La protección, cuidado y supervivencia de los niños palestinos es inseparable del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación", añade.

Una infancia "borrada"

Como consecuencia de las acciones israelíes, la infancia de los niños palestinos ha sido "borrada" por los "daños mentales y físicos, el trauma masivo, la orfandad, la separación, la discapacidad, los desplazamientos repetidos, el hambre y el colapso de la educación y del sistema de salud", que continuarán afectándoles el resto de sus vidas.

"Aunque las bombas y los disparos terminaran en Gaza y Cisjordania, los niños palestinos no se recuperarían simplemente de la noche a la mañana - advierte Muralidhar - La destrucción de su salud, educación y desarrollo es irreversible".

El informe de la Comisión pide a Israel que cese las violaciones de los derechos humanos y crímenes contra los niños palestinos, y pide a los países miembros de la ONU que exijan responsabilidades por los delitos cometidos.

En enero de 2024, Sudáfrica acusó a Israel de genocidio ante el Tribunal Internacional de Justicia, el máximo órgano judicial de la ONU, por la operación militar israelí en la Franja de Gaza tras el ataque de Hamás del 7 de octubre. La Corte consideró que la denuncia era plausible, adoptó medidas cautelares y ordenó a Israel hacer "todo lo posible" para evitar actos que pudieran constituir genocidio. Sin embargo, la decisión final del Tribunal aún puede tardar años."                           (RTVE, 23/06/26)