Dejando a un lado que Podemos ni existía en 2012, la pretensión del alcalde/portavoz es distanciarse de Trump siguiendo tácticas de Trump. En La distancia del presente tratamos el episodio al que ya Cifuentes intentó atribuir un carácter golpista. Nada más lejos de lo sucedido.
Rodea el Congreso fue una de las múltiples protestas que sucedieron en un año donde se aprobaron los brutales recortes del Gobierno Rajoy tras la intervención de la Troika. Nunca tuvo intención de asaltar el hemiciclo. Por el contrario la policía siguió de cerca su preparación.
En 2012, el año de la protesta, tuvieron lugar dos huelgas generales tras la reforma laboral, la quiebra de Bankia, la amnistia fiscal a los defraudadores, la huelga educativa valenciana, la detención indiscriminada de sindicalistas, Juan Carlos en Botsuana, un paro desbocado...
Por todo esto sucedió aquel Rodea el Congreso, que quizá lo que debería haber rodeado era La Bolsa. Dice Almeida que la actuación policial fue magnífica. Aquello fue un desastre operativo de gran violencia. En esta magnífica pieza pueden ver el desastre. (El país)
De hecho nos dejó aquel chusco episodio de la policía de uniforme golpeando a la policía infiltrada, que más que labores de vigilancia parecía dedicarse a provocar los altercados, a juzgar por el “soy compañero, coño”
Esto fue aquel 25/9/2012: una protesta que llegó mucho menos lejos que la algarada de Jusapol de marzo de 2020, donde los policías enmascarados realizaron declaraciones bélicas. (...)
Rodea el Congreso fue una de las múltiples protestas que sucedieron en un año donde se aprobaron los brutales recortes del Gobierno Rajoy tras la intervención de la Troika. Nunca tuvo intención de asaltar el hemiciclo. Por el contrario la policía siguió de cerca su preparación.
En 2012, el año de la protesta, tuvieron lugar dos huelgas generales tras la reforma laboral, la quiebra de Bankia, la amnistia fiscal a los defraudadores, la huelga educativa valenciana, la detención indiscriminada de sindicalistas, Juan Carlos en Botsuana, un paro desbocado...
Por todo esto sucedió aquel Rodea el Congreso, que quizá lo que debería haber rodeado era La Bolsa. Dice Almeida que la actuación policial fue magnífica. Aquello fue un desastre operativo de gran violencia. En esta magnífica pieza pueden ver el desastre. (El país)
De hecho nos dejó aquel chusco episodio de la policía de uniforme golpeando a la policía infiltrada, que más que labores de vigilancia parecía dedicarse a provocar los altercados, a juzgar por el “soy compañero, coño”
Esto fue aquel 25/9/2012: una protesta que llegó mucho menos lejos que la algarada de Jusapol de marzo de 2020, donde los policías enmascarados realizaron declaraciones bélicas. (...)
"La insurrección
El presidente de los Estados Unidos y una parte considerable de su partido intentaron dar un golpe de estado o algo que se parecía muchísimo a ello esta misma semana. Creo que es importante recalcar la extraordinaria gravedad de lo que sucedió el miércoles:
El presidente de los Estados Unidos llamó a sus seguidores a asaltar el capitolio para interrumpir la votación que reconocería a la victoria de su oponente en un mitin el miércoles por la mañana,
Trump estaba repitiendo un mensaje que llevaba emitiendo en redes sociales desde el día que perdió las elecciones.
El presidente de los Estados Unidos señaló a su vicepresidente poco menos que como un traidor en un mitin antes del asalto y en Twitter durante el asalto.
Los asaltantes al capitolio encontraron muy poca resistencia cuando intentaron forzar la entrada, hasta el punto de que muchas voces (incluyendo congresistas) señalan que es posible que incluso hubiera cierta complicidad.
Los asaltantes permanecieron dentro del capitolio durante dos horas. Múltiples llamadas por parte de líderes del congreso para que el presidente enviara la guardia nacional a protegerles fueron desestimadas. La orden de desplegar refuerzos tuvo que ser dada por el vicepresidente, al que los manifestantes estaban intentando asesinar.
A pesar de que una masa enfurecida había irrumpido en el capitolio horas antes intentando invalidar el resultado de las elecciones por las bravas, más de un centenar de legisladores republicanos votaron en contra de certificar la victoria de Joe Biden.
Sé de sobras que esto es repetitivo - conté básicamente lo mismo el miércoles, justo detrás de la insurrección, pero quiero asegurarme de que queda claro, muy claro, qué es lo que estaba en juego esta semana. Trump estaba utilizando su presencia en redes sociales para animar a una insurrección antidemocrática.
Trump estaba incitando a la violencia. Y sus llamadas fueron atendidas. Cinco personas murieron, y podría haber sido mucho peor. (...)" (Roger Senserrich, blog, 09/01/21)
El presidente de los Estados Unidos y una parte considerable de su partido intentaron dar un golpe de estado o algo que se parecía muchísimo a ello esta misma semana. Creo que es importante recalcar la extraordinaria gravedad de lo que sucedió el miércoles:
El presidente de los Estados Unidos llamó a sus seguidores a asaltar el capitolio para interrumpir la votación que reconocería a la victoria de su oponente en un mitin el miércoles por la mañana,
Trump estaba repitiendo un mensaje que llevaba emitiendo en redes sociales desde el día que perdió las elecciones.
El presidente de los Estados Unidos señaló a su vicepresidente poco menos que como un traidor en un mitin antes del asalto y en Twitter durante el asalto.
Los asaltantes al capitolio encontraron muy poca resistencia cuando intentaron forzar la entrada, hasta el punto de que muchas voces (incluyendo congresistas) señalan que es posible que incluso hubiera cierta complicidad.
Los asaltantes permanecieron dentro del capitolio durante dos horas. Múltiples llamadas por parte de líderes del congreso para que el presidente enviara la guardia nacional a protegerles fueron desestimadas. La orden de desplegar refuerzos tuvo que ser dada por el vicepresidente, al que los manifestantes estaban intentando asesinar.
A pesar de que una masa enfurecida había irrumpido en el capitolio horas antes intentando invalidar el resultado de las elecciones por las bravas, más de un centenar de legisladores republicanos votaron en contra de certificar la victoria de Joe Biden.
Sé de sobras que esto es repetitivo - conté básicamente lo mismo el miércoles, justo detrás de la insurrección, pero quiero asegurarme de que queda claro, muy claro, qué es lo que estaba en juego esta semana. Trump estaba utilizando su presencia en redes sociales para animar a una insurrección antidemocrática.
Trump estaba incitando a la violencia. Y sus llamadas fueron atendidas. Cinco personas murieron, y podría haber sido mucho peor. (...)" (Roger Senserrich, blog, 09/01/21)
Qué patética (en general) la cobertura española del asalto al Capitolio de #EEUU. Qué pésimas las traducciones. Qué descaro la comparación con el 15M, 'Rodea el Congreso', etc. Falta de amor propio decir tamañas chorradas, de civismo y de vergüenza.
Antonio Glez. Terol (@Aglezterol) sobre el asalto al Capitolio: ”Condenamos el asalto al capitolio como condenamos el asalto a los ayuntamientos en el año 2011, que yo era alcalde y me vi rodeado por el 15M” (La Hora de La 1)
Antonio Glez. Terol (@Aglezterol) sobre el asalto al Capitolio: ”Condenamos el asalto al capitolio como condenamos el asalto a los ayuntamientos en el año 2011, que yo era alcalde y me vi rodeado por el 15M” (La Hora de La 1)

