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11.1.21

La de Trump es una forma de 'revolución de los ricos', encuadrada por marginados fascistizados ... en marcha desde Reagan y la Thatcher. El 15-M es la protesta de los pobres y clases medias bajas con conciencia moral... y el 'rodea el Congreso de Jusapol, una vergüenza funcionarial... a ver si nos ponemos las gafas

 
 Dejando a un lado que Podemos ni existía en 2012, la pretensión del alcalde/portavoz es distanciarse de Trump siguiendo tácticas de Trump. En La distancia del presente tratamos el episodio al que ya Cifuentes intentó atribuir un carácter golpista. Nada más lejos de lo sucedido.

Rodea el Congreso fue una de las múltiples protestas que sucedieron en un año donde se aprobaron los brutales recortes del Gobierno Rajoy tras la intervención de la Troika. Nunca tuvo intención de asaltar el hemiciclo. Por el contrario la policía siguió de cerca su preparación.

En 2012, el año de la protesta, tuvieron lugar dos huelgas generales tras la reforma laboral, la quiebra de Bankia, la amnistia fiscal a los defraudadores, la huelga educativa valenciana, la detención indiscriminada de sindicalistas, Juan Carlos en Botsuana, un paro desbocado...

Por todo esto sucedió aquel Rodea el Congreso, que quizá lo que debería haber rodeado era La Bolsa. Dice Almeida que la actuación policial fue magnífica. Aquello fue un desastre operativo de gran violencia. En esta magnífica pieza pueden ver el desastre. (El país)

De hecho nos dejó aquel chusco episodio de la policía de uniforme golpeando a la policía infiltrada, que más que labores de vigilancia parecía dedicarse a provocar los altercados, a juzgar por el “soy compañero, coño”

Esto fue aquel 25/9/2012: una protesta que llegó mucho menos lejos que la algarada de Jusapol de marzo de 2020, donde los policías enmascarados realizaron declaraciones bélicas.  (...)
 


"La insurrección

El presidente de los Estados Unidos y una parte considerable de su partido intentaron dar un golpe de estado o algo que se parecía muchísimo a ello esta misma semana. Creo que es importante recalcar la extraordinaria gravedad de lo que sucedió el miércoles:

El presidente de los Estados Unidos llamó a sus seguidores a asaltar el capitolio para interrumpir la votación que reconocería a la victoria de su oponente en un mitin el miércoles por la mañana,

Trump estaba repitiendo un mensaje que llevaba emitiendo en redes sociales desde el día que perdió las elecciones.

El presidente de los Estados Unidos señaló a su vicepresidente poco menos que como un traidor en un mitin antes del asalto y en Twitter durante el asalto.

Los asaltantes al capitolio encontraron muy poca resistencia cuando intentaron forzar la entrada, hasta el punto de que muchas voces (incluyendo congresistas) señalan que es posible que incluso hubiera cierta complicidad.

Los asaltantes permanecieron dentro del capitolio durante dos horas. Múltiples llamadas por parte de líderes del congreso para que el presidente enviara la guardia nacional a protegerles fueron desestimadas. La orden de desplegar refuerzos tuvo que ser dada por el vicepresidente, al que los manifestantes estaban intentando asesinar.

A pesar de que una masa enfurecida había irrumpido en el capitolio horas antes intentando invalidar el resultado de las elecciones por las bravas, más de un centenar de legisladores republicanos votaron en contra de certificar la victoria de Joe Biden.

Sé de sobras que esto es repetitivo - conté básicamente lo mismo el miércoles, justo detrás de la insurrección, pero quiero asegurarme de que queda claro, muy claro, qué es lo que estaba en juego esta semana. Trump estaba utilizando su presencia en redes sociales para animar a una insurrección antidemocrática.

Trump estaba incitando a la violencia. Y sus llamadas fueron atendidas. Cinco personas murieron, y podría haber sido mucho peor. (...)"    (Roger Senserrich, blog, 09/01/21)


 
 Qué patética (en general) la cobertura española del asalto al Capitolio de #EEUU. Qué pésimas las traducciones. Qué descaro la comparación con el 15M, 'Rodea el Congreso', etc. Falta de amor propio decir tamañas chorradas, de civismo y de vergüenza.

Antonio Glez. Terol (@Aglezterol) sobre el asalto al Capitolio: ”Condenamos el asalto al capitolio como condenamos el asalto a los ayuntamientos en el año 2011, que yo era alcalde y me vi rodeado por el 15M” (La Hora de La 1)
 

13.2.19

Los presos políticos de los que no se habla: los del gobierno Mas, con la brutal represión por parte de la policía catalana, y la condena a prisión de varios miembros del 15-M, a petición del gobierno de la Generalitat y del Parlament de Catalunya, según sentencia dictada por el juez Manuel Marchena... quién recibió un gran reconocimiento y agradecimiento por parte del establishment político-mediático catalán, incluyendo el independentista...

"(...) La confrontación del 15-M con el gobierno Mas y su brutal represión por parte de la policía catalana con la condena a prisión de varios miembros del 15-M por parte del Tribunal Supremo según sentencia dictada por el juez Manuel Marchena

El 15 de junio de 2011, el movimiento 15-M rodeó sin ninguna violencia el parque de la Ciutadella (que había sido cerrado por la policía catalana), dentro del que está el Parlament de Catalunya.

 El 15-M, al cual apoyé valorando su aparición en el panorama político-social de España, incluyendo Catalunya, como una entrada de aire fresco dentro de un clima político asfixiante, me invitó a dar una charla en una manifestación convocada al lado del parque de la Ciutadella (frente a la estación de Francia) para denunciar los recortes de gasto público social (que incluía sanidad, educación y otros servicios públicos vitales) que se iban a aprobar aquel día en el Parlament catalán por parte de los partidos gobernantes en coalición bajo la presidencia del Sr. Mas. 

La gran cantidad de gente que rodeaba el parque de la Ciutadella dificultaba pero no imposibilitaba el acceso al Parlament por parte de los parlamentarios. Pero tanto la cantidad de gente, como el enfado de la población reunida frente a la clase política, explican que el presidente Mas prefiriera llegar en helicóptero al Parlament en lugar de hacerlo en coche, como es habitual.  

Los Mossos atacaron con toda brutalidad a la población congregada imposibilitando la celebración del acto programado, que nunca tuvo lugar. Las cargas fueron de una enorme dureza y hubo varias detenciones.

El clima de linchamiento estimulado por el establishment político-mediático catalán
La derecha catalana, incluyendo la derecha independentista, se refirió a aquella manifestación como un golpe parecido al 23-F (cuando un grupo de personas armadas pertenecientes a la Guardia Civil habían asaltado e interrumpido las sesiones de las Cortes Españolas)

Lean, entre otros,los artículos de José Antich, Pilar Rahola, Artur Mas en La Vanguardia, o Quim Torra en El Matí, y verán el nivel de hostilidad que el establishment político-mediático catalán, incluyendo las derechas independentistas gobernantes, tenía hacia aquellas manifestaciones primero y hacia los detenidos después.  

Se creó por parte de dirigentes e intelectuales del establishment político-mediático del país un clima de linchamiento con la intención de que las esperadas condenas contra los ocho procesados del 15-M fueran las más duras posibles.

La gran sorpresa y decepción para tal establishment tuvo lugar cuando fueron absueltos por la Audiencia Nacional, hecho que fue recurrido al Tribunal Supremo a petición del gobierno de la Generalitat, del Parlament de Catalunya y del Ministerio Fiscal, consiguiendo una condena de tres años por un delito contra las instituciones del Estado (ver una descripción detallada de lo ocurrido en el excelente artículo publicado en Mientrastanto, Sobre el juicio del procés (III)” de José Luis Gordillo).

 Y el juez que dictó tal sentencia fue nada menos que Manuel Marchena, que recibió un gran reconocimiento y agradecimiento por parte del establishment político-mediático catalán, incluyendo el independentista, el mismo juez, por cierto, que hoy es odiado por el mismo establishment independentista por su acusación de rebelión y sedición (entre otros) en contra de los presos políticos independentistas.  

Es de suponer que los presos políticos de hoy, que fueron miembros del gobierno independentista del gobierno Mas como Joaquim Forn, Jordi Turull o Josep Rull, y que aplaudieron junto con otros miembros de Convergència y del gobierno catalán al juez Marchena, habrán cambiado de opinión sobre el mismo.

Hay que reconocer, pues, que algunos de los presos políticos de hoy fueron los justicieros de ayer, cuando pedían máxima prisión para los que se oponían a sus políticas neoliberales. 

Y hasta hoy, ninguna figura del establishment político-mediático catalán, incluyendo la derecha independentista gobernante, ha protestado frente a la represión que sufrieron (y continúan sufriendo) de aquellos que lucharon por conseguir una mejor calidad de vida para las clases populares de Catalunya y de España, y que fueron sentenciados por hacerlo. José Mª Vázquez, Francisco José López, Ángela Bergillos, Jordi Raymond, Ciro Morales, Olga Álvarez, Rubén Molina y Carlos Munter, continúan olvidados y criminalizados.  

Hasta que dejen de serlo, la condena (justa y necesaria) del comportamiento represivo del estado español y sus servidores, como el juez Marchena, por parte del establishment político-mediático independentista carecerá de credibilidad por el carácter partidista y selectivo de su denuncia, ya que olvidaron y algunos participaron en represiones políticas en casos anteriores. (...)"                    

 (Vicenç Navarro  , catedrático Emérito de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, Universitat Pompeu Fabra, Público, 12/02/19)

24.5.16

Gracias al 15M en España no ha emergido el fascismo, como en Europa... porque el 15M supo identificar a los culpables, que no son los migrantes, sino la banca y los políticos. Entre los voluntarios en Lesbos se escucha más castellano que ninguna otra lengua, con excepción del griego

"(...) La primera vez que escuché hablar del 15M, por ejemplo, fue unos meses antes. 

Carecía de nombre. "Iba a pasar algo", escuché de varias personas que hablaban el dialecto de su generación. 

Algo relacionado con palabras como 11M, con No a la Guerra, con No tendrás Casa en Tu Puta Vida, con No nos Representan, con la corrupción, con la austeridad,  con desahucios, con un Régimen, y también unos medios, que lo modularon durante 30 años, le dieron la razón o, como dice Amador Fernández-Savater, crearon en torno de él un sentido común, una idea de la normalidad, que era imposible de modificar o, ni tan siquiera, criticar sin caer en la marginalidad más absoluta. 

 Todo eso, toda esa energía y complicidad, ya estaba sucediendo en la Red, que hervía. Era difícil para un miembro de otra generación valorar ese hervor. Yo, sencillamente, por ejemplo, y en mi pesimismo, no lo valoré, o lo valoré como, únicamente, un hecho, lo dicho, generacional. No fue así. 

En un primer momento el 15M fue una manifestación extraña, en la que sucedió algo extraño, visto en otras manifestaciones anteriores. Pequeñas pancartas, individuales, con lemas eléctricos, poseedores de otra lógica, tan alejada de la hegemónica que parecía casi poética. 

Después, un par de pequeñas acampadas. A los dos días, muchas más, moduladas por las dos grandes acampadas, a su vez, exóticas y mastodónticas. En el topos de las banderas, carecían de banderas. Estaban organizadas. 

Con una organización funcional, impecable. Con metodologías propias de aquella generación y, tal vez, con metodología científica. Aquellos chicos y chicas, en fin, no eran de letras. Provenían de las ciencias sociales y duras. Sabían lo que era trabajar en grupo, sin verticalidad, en torno a una hipótesis. La cosa fue tan descomunal que fue sobrepasada. Desbordada. Tanto que los activistas/el activismo inicial cambió, tal vez definitivamente, y dejó de parecerse a lo que había sido tan sólo unos días antes. 

"Un activista era, antes, un miembro de una suerte de tribu urbana, después pasó a ser uno más, otra cosa", dice el periodista Hibai Arbide, en una frase que dibuja ese cambio producido, incluso, en los promotores de ese cambio. 

Nacía una lógica nueva, una agenda nueva, una ampliación de límites sin precedentes recientes, y con unos mecanismos, sencillamente, únicos: descentralizados, capaces de superar ideologías y caracteres contrapuestos y efectivos. La iniciativa no era de ningún grupo o tendencia, sino de, precisamente, quien emitía más iniciativa.

Aquella agenda democrática, sencillamente, envió al garete al Régimen y a sus medios, que durante décadas habían detentado el monopolio de señalar lo que era democracia y lo que era violencia.  (...)"        (Guillem Martínez, CTXT, 13/05/16)

"(...) Bajo la perspectiva “elitista”, las crisis más angustiantes son las políticas, precisamente porque es el nivel del poder explícito de una sociedad lo que se ve cuestionado. Este es el gran logro del 15M. 

El movimiento de las plazas convirtió una crisis económica, que se vivía en la congoja que produce la vida propia cuando se despeña (paro, deudas, desahucios, emigración, retorno al país de origen), en una crisis política. El silencio se había vuelto grito de masas, esto es, en una crisis devuelta a las élites.

 De una forma quizás ilusoria, en el 15M decíamos “el miedo ha cambiado de bando”. Pero por desproporcionado que parezca había algo de real en todo aquello. Durante un año y medio, pareció que todo era posible: desde el abismarse de un Estado que superaba el umbral de los 600 puntos en la prima de riesgo hasta la posibilidad de darle la vuelta a ese mismo Estado a través de una asamblea constituyente ciudadana.

Después vino el impasse, el agotamiento tras 18 o 20 meses de actividad frenética. En Europa se dio orden de rebajar la tensión, el BCE compró deuda pública y controló la presión de los mercados. La troika había visto las orejas al lobo griego y no quería un contagio a España e Italia. 

Para algunos pareció claro que era el tiempo de probar otra cosa, incluso de asumir el reto que se lanzó contra el 15M: “Si no nos queréis a nosotros, montad un partido”. Y así hicimos: no sólo se organizó uno grande (Podemos), sino una miríada de ellos, las candidaturas municipalistas.

Nos sorprendió que fuera tan fácil llegar a las instituciones. Seguramente la razón estaba en la orden de retirada de las élites, que primero fue en desbandada y luego más ordenada. Lo cierto es que si al primer PSOE le costó 31 años conseguir un asiento en Cortes, a nuestra generación le llevó unos meses tener 69, amén de centenares de diputados autonómicos, alcaldes y concejales. Hemos visto nacer una nueva clase política.
La cuestión es: ¿y ahora qué nos inventamos? (...)"                   (Emmanuel Rodríguez, Isidro López, CTXT, 14/05/16)

"Los días siguientes al 15 de mayo de 2011 viví algunos de los momentos más felices de mi vida. Sin embargo, o tal vez por eso, este aniversario me da mucha pereza.

 Me temo --ojalá me equivoque-- que las tres interpretaciones que más se repetirán estos días son las siguientes. El cargo político: “El 15M empezamos algo en las plazas pero luego maduramos y nos dimos cuenta de que había que hacer política en mayúsculas, por eso ahora soy diputado”.

 El guardián de las esencias: “El 15M fue, ante todo, el ‘No nos representan’ y ahora hay partidos que traicionan su espíritu”. Y el nostálgico: “El 15M fue mágico, nunca se repetirá algo así; ya nada es como antes”. No sé cuál de las tres me da más pereza.

Pero vamos al grano. Me pide CTXT que escriba sobre qué ha pasado desde el 15 de mayo de 2011 y empiezo por lo que no ha pasado. Gracias al movimiento de las plazas, en el Estado español no han emergido movimientos de extrema derecha, al contrario de lo que ha sucedido en casi toda Europa.

La descomposición de la clase media y la crisis política han sido utilizadas por partidos oportunistas, como el Frente Nacional en Francia, para presentarse como el adalid del antiausteritarismo euroescéptico.

 PEGIDA (Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente) ha creado el caldo de cultivo para que, desde enero de 2015, en Alemania se produzca un ataque al día de media contra centros de refugiados.

 En Grecia, a pesar de la lección de dignidad y solidaridad que está dando el pueblo griego con los refugiados, Amanecer Dorado sigue siendo la tercera fuerza parlamentaria. Hungría, Eslovaquia, Suecia, Holanda… Los fachas se sienten fuertes en la medida en que los gobiernos --también los liderados por socialdemócratas y liberales-- asumen sus tesis y refuerzan las fronteras.

En el Estado español no ha sido así porque el 15M supo identificar a los culpables, que no son los migrantes: no somos mercancías en manos de políticos y banqueros. La PAH constituye uno de los ejemplos antirracistas más exitosos de las últimas décadas al crear alianzas entre migrantes y autóctonas y señalar al enemigo común, la banca.

No es casualidad que entre las voluntarias en Lesbos o Idomeni se oiga más castellano o català que ninguna otra lengua, con excepción de griego. Es consecuencia del 15M. (...)"              (Hibai Arbide Aza, CTXT, 15/05/16)

10.5.16

Documentar cientos y cientos de casos de sobretasaciones y concesiones fraudulentas de hipotecas en Caja Madrid, para juzgar a los responsables, Blesa y compañía

"La querella del Tribunal Ciudadano de Justicia, admitida a finales de marzo, abre las puertas para juzgar a los principales responsables del hundimiento de Caja Madrid. No sólo por estafar al banco, sino a toda la sociedad española. (...) 

“Como el Gobierno no va a investigar, lo vamos a hacer nosotros”, fue la idea que impulsó la creación de plataformas ciudadanas para juzgar a los responsables de una crisis que las asambleas del 15M siempre calificaron de “gran estafa”.  (...)

Un frente más se abre para los gestores de la caja nacionalizada, en especial para Miguel Blesa, que en 2014 había evitado que la cosa fuera a mayores con la inhabilitación de por vida del juez que instruía su caso, Elpidio Silva. Un nuevo frente que “apunta al fondo de la cuestión: cómo nos estafaron los gestores de los bancos”, dice a Diagonal Liliana Pineda, una de las impulsoras del TCJ.

A diferencia de otras iniciativas similares, dice, la querella del TCJ pretende poner en el centro“el carácter sistémico” de la estafa inmobiliaria. En esta demanda, explica Pineda, los afectados de esta “gran estafa” no son un sector específico: “De alguna manera estos gestores han defraudado al conjunto de la sociedad, porque ha sido el Estado, a través de los recortes, los rescates y la emisión de deuda, quien ha tenido que cubrir esta gestión fraudulenta de los bancos”.

De las plazas a los tribunales

“Hemos llegado aquí gracias al éxito de la gestión horizontal y participativa”, explicaba el 30 de marzo Pedro Martí, otro de los portavoces del TCJ. Desde inicios del 15M, narra Liliana Pineda, la “angustia de la gente que se movilizaba por el tema de la vivienda, que estaba sufriendo los de­sahucios”, condujo en las plazas al gran debate: cómo castigar a los responsables del fraude inmobiliario.

A mediados de 2012, el TCJ hizo un llamamiento a los afectados por la sobretasación hipotecaria y el 7 de junio se reunieron cerca de 300 personas en la Plaza del Carmen, a pocos metros de Sol.

“Nos dimos cuenta de que para demostrar el carácter sistemático de la estafa no valía con aportar unos pocos informes”, cuenta Pineda. En la plaza del Carmen se comenzaron a revisar cientos, miles de casos de afectados por la estafa inmobiliaria. No fue algo fácil. Escritura completa, papeles de la hipoteca, de la tasación… La mayoría de los afectados no tenían esa documentación. 

Según relata Pineda, se pusieron en contacto con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y con las asambleas de vivienda que habían nacido en los barrios al calor del 15M. De los más de 2.000 afectados con los que hablaron, pudieron documentar cientos y cientos de casos de sobretasaciones y concesiones fraudulentas de hipotecas en Caja Madrid.

Las historias se repetían. Eran personas que “por su situación económica o social” tenían dificultades para conseguir una vivienda en alquiler. A menudo, las condiciones para comprarse una casa a 25 años eran más asequibles que los requisitos –y los precios– que les pedían para una vivienda en alquiler. “En un momento de explosión urbanística sin precedentes, lo importante era enganchar a la gente.

 La mayoría tenía contratos laborales que no pasaban de los dos años. Algunos tenían permisos temporales de residencia”, dice Pi­neda. En ocasiones, relata, los promotores juntaban a dos compradores que no se conocían y en el mismo momento de la venta uno se convertía en avalista del otro.  (...)

Además de la falta de información sobre lo que estaban firmando –qué eran las cláusulas suelo, cómo su­bían los intereses a partir del segundo año o qué era la dación en pago a la que no tenían derecho–, el otro punto que une todos los relatos eran las sobretasaciones.

Pongamos que una casa vale 100, y la notaría y los impuestos otros 10. El Banco de España recomienda que el crédito para pagar esa vivienda no supere 80. Es decir, que el comprador debe aportar los 30 que faltan. Pero, ¿qué pasa si no los tiene? En los años del milagro español eso no era un problema. 

La tasadora valoraba el piso en 130, de forma que sobre el papel parecía que no se había concedido un crédito hipotecario superior al 100% del valor del inmueble. Así, la banca podía dar préstamos a “personas insolventes, quienes, sin adelantar cantidad alguna, veían cómo les entregaban una casa”, cuentan desde el TCJ. A veces, en la ampliación de hipoteca se incluían el coche o los muebles.

Pero ¿por qué la tasadora iba a hacer algo así? Ah, ¿no lo hemos dicho? La mayoría de las tasadoras son propiedad de los bancos. Es el caso de la tasadora del grupo de la caja madrileña, Tasaciones Madrid SA, cuyo ex director general Ignacio de Navas­cués ha sido imputado por el juez De la Mata en la querella del TCJ.
La misma Fiscalía Anticorrupción –con ese nombre, ¿no se debería dedicar a perseguir la corrupción?– no negó la veracidad de las acusaciones de la querella, aunque recomendó que ésta no fuera aceptada al tratarse de una “práctica generalizada”.

 En esto tiene razón: el Banco de España y un estudio de 57.000 casos de la Universidad Pompeu Fabra confirmaban que las sobretasaciones eran una práctica sistemática. Pero la Fiscalía Anticorrup­ción –“aliada de los querellados”, según denuncia Pineda– se equivocaba en el resto, al menos según el juez De la Mata: el hecho de que las sobretasaciones fueran “generalizadas” no puede “justificar cualquier práctica”, dice el texto en el que se admite la querella.

¿Quién se come el marrón?

Pero la pregunta sigue ahí: ¿por qué un banco se iba a arriesgar a que todos estos créditos nunca fueran devueltos? La querella del TCJ tiene una explicación. Se llama titulización. Un procedimiento que los bancos sólo podrían utilizar con los préstamos hipotecarios “saludables”, aquellos que no supusieran –precisamente– más del 80% del valor del inmueble.

Pero ¿qué es titulizar? Tomas unas cuantas miles de hipotecas, de las buenas, fuertes y robustas, y las mezclas con otras miles de origen dudoso, tóxicas, las empaquetas en un bono hipotecario, te aseguras de que alguna de las tres grandes agencias de calificación les den la máxima calificación –una triple A– y las vendes en los mercados financieros internacionales. 

De esta forma, explica Juan Carlos Barba, no tenían que esperar 25 años para recuperar el valor total del dinero prestado, sino que, de forma inmediata, “volvían a conseguir financiación para alimentar el monstruo en el que se había convertido el sector de la construcción”.

Otra vez con la conspiranoia: ¿por qué una agencia de calificación de prestigio internacional con más de 100 años de antigüedad iba a engañar a los inversores? La razón hay que rastrearla a mediados de los años 70, cuando la desregulación de los mercados financieros llevó a que las agencias de calificación ya no fueran remuneradas –como había sido hasta entonces– por las personas que invierten en bonos y en acciones, sino por aquellas entidades que los emiten. Por esta misma práctica, estas calificadoras han recibido multas milmillonarias en EE UU.

Cuando “el mayor proceso es­peculativo de la historia del capi­talismo”, según palabras de The Eco­nomist, quedó al descubierto, el sistema bancario quebró en cadena, también en España. “¿Cómo podíamos ganar cada vez menos y gastar cada vez más?”, se pregunta José Luis Carretero en el libro Tu casa no es tuya, es del banco.

En el caso de Caja Madrid, según Pedro Martí, “esas pérdidas, inicialmente, trataron de cubrirse con las participaciones preferentes”, pero como no lograron cubrir el agujero generado, la caja efectuó su salida a bolsa sin informar a los accionistas de que el banco estaba arruinado. Este proceso, prosigue Martí, terminó con el rescate de la banca. “La crisis la iba a pagar sólo la población, ése fue el acuerdo”, sostienen desde el TCJ.

La demanda del TCJ pretende poner en el centro “el carácter sistémico” de la estafa inmobiliaria
“En vez de meter en la cárcel a los gestores que habían causado la crisis y exigirles responsabilidades, el Gobierno aceptó el poder de éstos”, dicen.

 Como nadie más iba a hacerlo, han sido las iniciativas desde abajo las que han marcado el debate y los procesos judiciales contra Caja Madrid y Bankia. Liliana Pineda admite que prevén encontrarse con todo tipo de obstáculos: además de la resistencia de la Fiscalía Antico­rrupción, con los despachos más potentes a nivel mundial.  (...)

“Estamos apuntando muy alto, a las tripas del sistema financiero… Pero ya consideramos un éxito que la querella haya sido admitida y que de alguna manera se pueda estar hablando sobre todo esto”, dice la abogada del TCJ. "                (Martín Cuneo, Diagonal, 17/04/16)

3.3.16

DEMOS: Renta básica y soberanía monetaria en una moneda social... electrónica y en Canarias

"La idea del DEMOS (đ) surge tras la percepción por parte de la Asamblea del 15 M de La Isleta (Las Palmas de Gran Canaria), de que todas sus propuestas eran reactivas ante los abusos de poder por parte de los políticos y del sistema monetario de curso oficial. 

Sus acciones iban encaminadas a recuperar parcelas de soberanía, pero no para ejercerla de manera libre y sin ataduras. Se dieron cuenta de que necesitaban empezar a ser personas activas y no reactivas.

Pensaron en crear una moneda social que les permitiera no depender del sistema monetario oficial y crear comunidad. En mayo de 2012 llevaron a la Asamblea la propuesta, se aprobó y en septiembre de 2015 el DEMOS se abrió al público en general. "La actuación del 15M en La Isleta era reactiva, ya que respondíamos en aquella época a las provocaciones de la clase política. Hasta que dijimos basta. 

Nos paramos a ver qué sociedad queríamos y que acciones podríamos tomar para acercarnos a esa realidad. Ahí surgió Demos. El principio de Demos nos hizo ser realmente conscientes de la gravedad de la crisis", asegura Miguel Ángel Figueroa, uno de sus fundadores,

A partir de entonces, mucha gente en situaciones desesperadas se hicieron visibles y la herramienta ayudó a muchas personas a tener un día a día más agradable. La capacidad para aportar de personas afectadas por la crisis sorprendió hasta a sus fundadores: "Se suponía que no tenían nada y lo daban todo. Lejos de ser conscientes de un drama nos hicimos consciente de la increíble capacidad de la gente para ser útil al que tienen al lado”.

Renta básica y moneda complementaria

El DEMOS (đ) funciona en base al capital social de la red. Es una moneda basada en la confianza, es decir, se genera dinero de la nada porque las personas de la comunidad confían las unas en las otras. Todas asumen que los DEMOS sirven como forma de intercambio y por eso las utilizan.

 La moneda es además electrónica. La comunidad celebra mercadillos físicos, los MercaDemos, que fomentan que las personas se conozcan. En la actualidad cuentan con đ en Gran Canaria, donde mueven unos 714.573 đ entre 1.228 personas; en Lanzarote, con 13.788 đ entre 101 personas y La Palma con 42.739 đ entre 31 personas. Las rentas básicas están actualmente entre los 56 y los 16 euros al mes, pero se han llegado a mover entre los 132 y los 2.5 euros.

La renta básica se recalcula cada mes en función del número de intercambios que haya realizado la comunidad. Cada vez que se une una persona nueva a la red, los demos existentes se incrementan y cuantos más intercambios hay, más demos existen para repartir. Por el contrario, si alguien se va de la comunidad o si hay menos intercambios que el mes anterior, los demos disminuyen.

 “La búsqueda de un sistema justo de renta básica es algo que nos apasiona y quién sabe si lo que aprendamos en este experimento podrá ser útil a otras escalas”, comenta Figueroa.

Asimismo, el Demos tiene un impuesto. Cada mes, se retira el 10% de las cuentas de las usuarias de DEMOS. Esto permite por un lado, mantener la renta básica para todo el mundo y por otro, que si las usuarias de la comunidad permanecen constantes, no sea necesario crear dinero nuevo.

 Al ser los demos una comunidad cerrada donde el dinero no se puede sacar, tienen la seguridad de que cuando el sistema genera dinero se dirige a la cuenta de un usuario o usuaria. Además, del sistema de renta básica, existen compensaciones y penalizaciones: aquellas personas que han aportado más de lo consumido, reciben renta básica y una compensación. Mientras que los que han consumido más de lo que han aportado, reciben la renta básica menos una penalización. La renta básica, obviamente, siempre es positiva.

El MercaDemos es un mercadillo donde las usuarias de DEMOS se conocen, charlan e intercambian para orgullo de Miguel Ángel y sus fundadores: “Demos hoy día es mucho más de lo que la gente consigue aportar, durante los Mercademos, los objetos quedan de lado y dan paso a relaciones humanas que las personas sean capaces de encontrarse y reconocerse por lo que son capaces de ayudarse las unas a las otras. Es una gran satisfacción”.

DEMOS simpatiza con los principios del decrecimiento y con la Economía del Bien Común. Su software utiliza código abierto. “Huimos de todo paternalismo, quien quiera usar el DEMOS, ahí tiene la herramienta y nuestro apoyo. Este planteamiento ha conseguido que las personas que se organizan para hacer uso de la herramienta la sientan como algo propio y no como algo traído de instituciones o entes superiores”, nos dice el activista canario.

Ayuda mutua y colaboración

El balance del recorrido desde los inicios en los que solamente estaba definida la idea, hasta la actualidad, presenta un saldo positivo para sus fundadores: “Todo lo que ha pasado ha sido un gran regalo y una gran sorpresa no esperábamos nada y hemos recibido mucho, muchas anécdotas, muchas amistades..."

Porque la crítica política aparece desde el planteamiento inicial para demostrar lo que se podía hacer sin recursos sólo con voluntad. "Nuestro principal objetivo era reducir la dependencia al Euro (aunque fuera un poco). Pero pronto nos dimos cuenta de que Demos servía para algo mejor, crear redes de personas bajo un entorno con valores de ayuda mutua y colaboración", afirma satisfecho su fundador.

Las cosas parecen algo mejor ahora, pero la influencia de Demos en ese cambio en la realidad canaria es muy modesta. Aunque las anécdotas de gente a las que les ha servido para sentirse útiles, apoyados o simplemente para decidirse a salir de casa, conocer gente o incluso crear una empresa muestran la grandeza y justifican la alegría de los fundadores de esta moneda social: "Un martillo no es capaz ni de crear ni de destruir nada si no hay una persona que la use, la herramienta que es Demos es lo que es gracias a lo que las personas han hecho de ella”.              (Genoveva López Morales  , El salmón contracorriente, 25/02/16)


Más información sobre monedas alternativas:

  Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. 

El objetivo se conseguiría rápidamente. Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )

Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica para salir de la crisis:
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

20.5.15

Los suicidios han aumentado en España un 22%, desde el año 2010

"El suicidio es la principal causa de muerte “externa” en el estado español. Unas diez personas se quitan la vida diariamente (unas 3.870 anuales), lo que sitúa a los suicidios muy por encima de las muertes producidas por los accidentes de tráfico, según ha informado Psicólogos Sin Fronteras (PSF) en una rueda de prensa que ha tenido lugar en el Colegio de Psicólogos de Valencia. 

De las estadísticas facilitadas por la ONG se deduce una relación entre la crisis económica y los suicidios, ya que estos han aumentado en un 22% desde el año 2010. Sin embargo, critica esta entidad sin ánimo de lucro, el gobierno español se ha negado a poner en marcha el Plan de Prevención contra el Suicidio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según el coordinador de Psicólogos Sin Fronteras, José María Toribio, “no se está informando de los suicidios; es una realidad que permanece oculta, de hecho, hay como un código no escrito en la prensa por el que estas informaciones no se publican; una de las consecuencias de esta opacidad es que las personas con ideaciones de suicidio piensan que su situación es extraordinaria; y lo cierto es que la gente se nos está muriendo”. 

La reivindicación fundamental de la ONG es que la atención psicológica se incluya en el sistema de Salud Pública para evitar más casos de trastornos y suicidios. (...)

En octubre de 2012 Psicólogos Sin Fronteras inició, a instancias de PAH-Valencia, un “Programa de Atención en crisis” en la misma ciudad, que comenzó por otorgar prioridad a las personas con ideaciones de suicidio o que hubieran intentado quitarse la vida por problemas relacionados con las hipotecas. 

Pero con el tiempo la atención personas en riesgo de suicidio se situó en el 10%, mientras que la mayor parte (en torno a un 70%) tenía relación con otros efectos (físicos y psicológicos) de las ejecuciones hipotecarias: estrés, angustia, insomnio, ansiedad, tristeza, problemas con la alimentación, situaciones de autoestima muy baja (en las que no se sabe qué camino emprender) y sensación de “perdedores”. 

En el último año PSF ha empezado a atender a personas desempleadas y en riesgo de exclusión, que presentan síntomas similares (aunque no en grado tan extremo) a las amenazadas de desahucio. “Fue entonces cuando percibimos que la situación se desbordaba”, concluye José María Toribio.

“Todo el trabajo es voluntario; no nos ayudan las administraciones públicas ni por descontado las entidades financieras”, apunta el coordinador de MSF. El “Programa de Atención en Crisis” ofrece apoyo a una media de 200 familias anuales, “pero el número de peticiones es mucho mayor”. 

El recorrido de estas familias pone de manifiesto las carencias del sistema público de prestaciones sociales: el 77% de las personas que llegaron al programa no habían recibido previamente ninguna atención en materia de salud mental, ni el 67% en servicios sociales. “No queremos constituirnos en un sistema paralelo, pero las instituciones han abandonado a las personas afectadas por la crisis”, subraya Toribio.  (...)

Uno de los casos atendidos por PSF es el de una mujer desempleada, víctima de la violencia de género, con deudas en su anterior vivienda de alquiler y que actualmente reside en una casa de acogida, donde intentó suicidarse. Después de ser atendida en urgencias, regresó a la casa. 

Actualmente recibe por parte del Sistema Nacional de Salud únicamente tratamiento farmacológico. La ONG le ofrece atención psicológica, “que en este caso es indispensable”, apunta Inma Esteban, miembro de Psicólogos sin Fronteras que trabaja con la PAH en el “Programa de Atención en Crisis”.

El cuadro de síntomas que presenta esta mujer puede extenderse a otras personas atendidas en el “Programa de Atención en Crisis”. En primer lugar se constata una merma de las habilidades para resolver problemas; el paro y el riesgo de desahucio los desborda (“en muchos casos no saben cómo afrontar esta situación, se encuentran desarmados”, afirma Inma Esteban). 

A ello se añaden vivencias de confusión, frustración, culpabilidad, angustia y temor a la incertidumbre, que se expresan en alteraciones somáticas, por ejemplo, cambios en el ritmo cardiaco, aceleraciones en la respiración y sudoraciones.

En estos casos, explica la voluntaria de Psicólogos Sin Fronteras, “tratamos de identificar el problema y prestar a la persona afectada apoyo emocional; uno de los puntos clave consiste en hablar de los problemas, aunque resulte muy duro, y expresar las emociones”. La ONG también ofrece acompañamiento para buscar un puesto de trabajo. Al final, “el objetivo es empoderarse y que esta persona, en ese momento con poca ilusión por la vida, se haga fuerte”, concluye la psicóloga."                (Enric Llopis , Rebelión, 20/05/2015)

12.4.15

“Tengo trabajo, pero soy una de las 60.256 personas de Hortaleza que no puede ir al dentista cuando lo necesita”


"(...) A falta de cifras oficiales, el vecindario de Hortaleza ha puesto al día, con sus propios y escasos recursos, los números que retratan las consecuencias de la crisis en su distrito. Y lo han hecho con rigor científico. 

Con el nombre de Invisibles Hortaleza, esta iniciativa promovida por la asamblea local del 15M presenta este fin de semana los resultados del estudio 'Hogares de Hortaleza: de la vulnerabilidad a la pobreza', basado en más de 600 entrevistas a residentes del distrito madrileño. 

Las primeras conclusiones demuestran que el último lustro ha esquilmado las economías familiares: en Hortaleza (donde la renta media familar era hace cuatro años de 23.229 euros anuales) un tercio de los hogares vive actualmente con menos de 1.200 euros mensuales. 

Y la mitad ha tenido que reducir el consumo de luz, agua y gas para llegar a fin de mes. Hay cifras más crudas: las mansiones de La Piovera comparten territorio con 2.475 viviendas cuyos ingresos están por debajo del umbral de la pobreza. Y en el 80 por ciento de esos hogares residen dos o más personas, según el estudio de Invisibles Hortaleza. (...)

Durante varios meses, los activistas del 15M, con ayuda de vecinos a título particular, han peinado todas las zonas del distrito para hacer visible lo que nadie quería ver. “En la asamblea decidimos comprobar el empobrecimiento del barrio en números, porque parece que sin dar datos las personas no existen”, afirma Mar Sánchez, una de las integrantes de la asamblea del 15M de Hortaleza, y también uno de las personas que ha puesto cara a las estadísticas.

 Su rostro aparece en uno de los impactantes carteles con los que se difunde la iniciativa en el barrio, acompañado de una leyenda: 

“Tengo trabajo, pero soy una de las 60.256 personas de Hortaleza que no puede ir al dentista cuando lo necesita”.

La idea no es nueva. El año pasado, las calles del distrito de Tetuán (152.523 habitantes) aparecieron empapeladas con las fotografías de cinco mujeres y mensajes rotundos. “Soy una de las 5.000 familias que será desahuciada en Tetuán”, se leía en uno de los carteles, que llamaron la atención incluso de la prensa internacional.
 La iniciativa Invisibles tiene su origen en este populoso barrio madrileño, y también fue impulsada por la asamblea popular del 15M, que en Tetuán se esmera en la lucha contra los desahucios y la exclusión social. La campaña también estuvo acompañada de estadísticas rescatadas por el vecindario: una quinta parte de los hogares de Tetuán está en riesgo de pobreza, y el cinco por ciento en situación de extrema pobreza, aproximadamente 7.800 personas."           (Público, 11/04/2015)

3.4.15

Se pretende desplegar un arsenal intimidatorio frente a los ciudadanos, a fin de advertirles del peligro que les acecha. A ellos, no a los diputados

"El Tribunal Supremo anuló esta semana una sentencia de la Audiencia Nacional y condenó a tres años de cárcel a ocho personas por un delito contra las instituciones del Estado. 

Las ocho participaron en la manifestación del 15 de junio de 2011 ante el Parlamento de Cataluña, bajo el lema “Aturem el Parlament. No deixarem que aprovin retallades” (Paremos al Parlamento. No dejaremos que aprueben recortes), que finalizó con incidentes.

¿Qué hicieron exactamente estos ocho jóvenes? ¿Conspiraron para asaltar el Parlamento catalán? ¿Agredieron a los diputados? ¿Les amenazaron con piedras, palos o pistolas? ¿Les dijeron que iba a darles un puñetazo? ¿Ejercieron la fuerza física contra ellos? No. Absolutamente nada de todo eso. 

Eran jóvenes que no formaban parte de un grupo organizado; participaban en una manifestación y, según la sentencia ha dejado claramente establecido, “levantaron los brazos”, “agitaron las manos abiertas”, “gritaron”, “siguieron” “recriminaron”, “dijeron” y “corearon”. 

Uno de ellos desplegó una pancarta y otro manchó con un espray la chaqueta de una diputada. Olga Álvarez, Rubén Molina y Carlos Munter, por ejemplo, “recriminaron las políticas de recortes y dijeron a un parlamentario que no les representaba”. Ciro Morales fue “una de las personas que rodearon a otro parlamentario, coreando lemas”.

Esos son los únicos hechos probados. Y, sin embargo, merecen nada menos que tres años de cárcel, una pena que implica que los acusados, ciudadanos españoles sin antecedentes penales, trabajadores sociales, estudiantes, parados o empleados precarios, deben ingresar en prisión. 

 Tres años de cárcel, según el mismo Tribunal Supremo que en 1982 condenó con esa misma pena a dos de los capitanes que participaron en el asalto armado al Congreso de los Diputados o que estimó que bastaba con un único año para los seis tenientes que les acompañaron. (...)

La Audiencia y el voto particular formulado por el magistrado del Supremo Perfecto Andrés interpretan que agitar las manos abiertas, levantar los brazos o gritar no supone “fuerza, violencia, intimidación ni amenaza grave”. 

Es posible que en algunos momentos de la manifestación algunos parlamentarios se sintieran atemorizados, pero, en concreto, estos ocho procesados no hicieron nada que pudiera considerarse una amenaza, es decir, el anuncio de un mal o peligro grave. 

Por el contrario, la Audiencia aseguró que cuando algunos sectores de la población están en una situación de grave vulnerabilidad (los recortes supusieron un hachazo en las prestaciones sociales) y sufren un déficit material de representatividad, “porque no pueden hacer trascender su indignación y su explicable malestar en los medios de comunicación ni privados ni estatales”, no les queda otra posibilidad que el recurso al derecho constitucional de manifestación en la calle.

Perfecto Andrés, por su parte, afirma que no se trata de disculpar las acciones contempladas o privarles de significación. Pero no existe el requisito de ejercer “fuerza” sobre los parlamentarios. La intimidación, explica, supone inducir temor de una intensidad tal que obligue al afectado a modificar su comportamiento, algo que tampoco ocurrió. 

El Supremo, por el contrario, considera que “interponerse en el camino de dos diputados que solo pretendían acceder al órgano en el que habían de desplegar su función representativa, y hacerlo con los brazos en cruz, supone ejecutar un acto intimidatorio”.

¿Qué ha pasado en la sociedad española para que conductas como las que se describen se consideren tan graves que requieran un castigo tan severo? Quizás el miedo no sea lo que afligió a los diputados del Parlamento catalán, sino lo que está tomando al asalto en los últimos meses a todo el ordenamiento jurídico español. 

Quizás se tema que la desigualdad galopante termine por generar violencia (algo que no suele ocurrir con la pobreza). Quizás se pretenda desplegar todo un violento arsenal intimidatorio frente a los ciudadanos, a fin de advertirles y avisarles del mal o peligro grave que, al más mínimo gesto, les acecha. A ellos, no a los diputados."              (   , El País, 22 MAR 2015)

30.10.14

"Demandar a Bankia es el producto financiero más rentable del mercado"

"Tras lanzar la demanda ciudadana contra los que, a su juicio, son los "responsables del hundimiento de Caja Madrid-Bankia", hacer públicos los correos de Blesa y destapar el escándalo de las tarjetas opacas, los activistas de 15MpaRato creen haber encontrado el resorte legal con el que dar el golpe de gracia a la entidad financiera responsable del drama de las preferentes. 

Apoyada por sus abogados y "tras cientos de horas de trabajo", la plataforma ha hallado la clave al atacar arguyendo que "las cifras de la salida a bolsa de Bankia eran falsas". Así, los activistas han explicado que "se puede ir por lo civil, denunciar a Bankia por falsear la información en su salida a bolsa y Bankia, automáticamente, está alcanzando acuerdos extrajudiciales en los que ofrece la inversión inicial más un 4% de interés". 

 "Después de tres años de esfuerzo de la sociedad civil, hemos conseguido que demandar a Bankia sea el producto más rentable del mercado", han festejado. 

 De esta forma, la "operación final" con la que los activistas esperan "quebrar" la entidad y obligarla a devolver el dinero de su salida a bolsa se basará en una sentencia obtenida el pasado 6 de junio en un Juzgado de Mataró por Didac Coll, abogado de la plataforma, que consiguió que se declarara que Bankia había falseado su información económica financiera y la venta de acciones fuera anulada.

 "Cada demanda puede ser la última", han afirmado Coll, esperando que la entidad claudique y decida reembolsar su inversión a todos los preferentistas, de los que un 97% son pequeños ahorradores. 

Animan a "denunciar cuanto antes"

Coll y Juan Moreno Yagüe, el otro letrado de 15MpaRato, han recomendado a los preferentistas a denunciar cuanto antes, antes de mayo de 2015, que es cuando las acciones caducarían. Además, recomiendan hacerlo en pequeñas causas, de modo que los juzgados solo tengan que analizar el caso de un afectado por las preferentes cada vez, reduciendo considerablemente el tiempo que toma el proceso judicial.

 "Este es el plan para que el dinero del rescate no vaya a los grandes acreedores internacionales, a los grandes especuladores internacionales ni a los grandes bancos europeos, sino que vaya a los pequeños ahorradores, a los estafados y a las pymes a las que estafaron con acciones de Bankia", ha expuesto Sergio Salgado, miembro de 15MpaRato, Partido X y Xnet, las plataformas ciudadanas que están impulsando la acción legal contra la cúpula de Bankia.   

Simona Levi, otra reconocida miembro de estas organizaciones participante en la rueda de prensa, ha adelantado que 15MpaRato continuará paralelamente con su demanda por lo penal para lograr el castigo de los responsables de lo que consideran que "no es una crisis, sino una estafa". "Se cometió un delito en la salida a bolsa de Bankia que tienen que pagar con cárcel", ha denunciado."           (Público, 28/10/2014)

28.5.14

Carabanchel, a la vanguardia... pueden

"Carabanchel es uno de los distritos del sureste de Madrid que siempre han desprendido un aura de conciencia y movimiento social, como Aluche, Usera, o el paradigmático Vallecas. 

 Ese aura fue evidente en un tejido vecinal articulado en espacios como el Centro Social Casa del Barrio, la Asamblea de Trabajadores de Carabanchel (Atraka) o la lucha contra el cierre del centro ocupacional Magerit, que se hizo fuerte en 2011, pero creció con la ola de organización desde abajo propiciada por el movimiento 15M

 “Se nota el crecimiento exponencial del movimiento social en Carabanchel desde que el 15M decidió trasladarse a las periferias desde la acampada en Sol”, comenta una vecina del barrio. Ese movimiento se traduce en multitud de proyectos con organización horizontal e inclusiva, en ámbitos muy variados. 

La Asamblea Popular de Carabanchel (APC) fue una de las más de cien que se crearon el 28 de mayo de 2011, por iniciativa de la comisión de Extensión de la Asamblea de Sol, y desde entonces continúa reuniéndose semanalmente en la plaza de Oporto. 

Entre las comisiones de la APC hay una que aglutina a más personas: “Se denominaba comisión social e inició su andadura parando redadas racistas en el barrio”, comenta Irina, integrante, “pero los vecinos comenzaron a acudir con órdenes de desahucio y, aunando esfuerzo con la PAH, empezó a centrarse en vivienda”. 

En ella son principalmente las propias personas afectadas las que se organizan para, entre todas, buscar solución habitacional.

El empoderamiento ha dejado fuera de la ecuación el término ‘caridad’, según cuenta Irina: “en Carabanchel se trabaja de manera horizontal, aplicando apoyo mutuo entre las personas afectadas. 

Así se están consiguiendo grandes éxitos, hemos parado cientos de desahucios, haciendo realidad el lema ‘sólo no puedes, con amigos sí’”. Irina destaca que la fórmula “aporta soluciones y además pone en un brete al poder, al visibilizar una contradicción entre el acaparamiento inmobiliario por parte de los bancos y las necesidades básicas de la gente”.

 Marcheline representa uno de los casos de empoderamiento más claros de Carabanchel: acudió a la APC y a la PAH en 2011 por un problema habitacional y se ha convertido en una de las cabezas visibles del activismo en el barrio: “Estaba desesperada, había acudido a los servicios sociales, a la Iglesia y a todo tipo de organizaciones sin obtener ni ayuda, ni consuelo. Con la asamblea, comenzamos a acudir a los medios de comunicación, lo que propició la paralización del desahucio, y le arrancamos al banco un alquiler social”.

 Madre de tres hijos y residente en el Estado español desde hace 20 años, comenta que antes se sentía “como una inmigrante” y ahora “como una ciudadana más”. Carabanchel es el distrito con más migrantes de Madrid, un 28% de un total de 256.000 habitantes. 

Marcheline prosigue: “Yo antes era una ignorante política, ahora hago política a diario. Nos hemos dado cuenta que en colectivo, tejiendo redes, somos capaces de vencer el miedo y hemos recobrado la esperanza debido a la confianza y a la solidaridad”.

 María, otra migrante afectada por su hipoteca, cuenta otro éxito: “En mi caso logramos que un juez paralizara la subasta de la vivienda y estoy en proceso de conseguir alquiler social”. María pone en valor el refuerzo moral de colectivizar los problemas: “Sentía una vergüenza muy grande por el tema del piso, me sentía culpable.

 Hemos convertido esa vergüenza en rabia traduciéndola en organización para defendernos entre todas”. La campaña Obra Social de la PAH se ha materializado en Carabanchel en Izan & Britanny, un edificio propiedad de la Sareb, liberado el pasado octubre para realojar a seis familias, sobre el que ya pesa una orden de desalojo. Además, está habiendo decenas de ocupaciones de pisos, menos mediáticas pero con notable apoyo del vecindario.

El recrudecimiento de la crisis arrojó en Carabanchel nuevos problemas relacionados con las necesidades más básicas, como alimentación o vestimenta. Así surgió la Red de Derechos Sociales (RDS), en la que los vecinos con necesidades trabajan de manera colaborativa. “No queremos que ninguna persona en el barrio malviva por culpa de un sistema que le ha dejado sin trabajo, sin casa y sin recursos”, explica Javier, que participa en la RDS. 

Algunas de sus acciones: stop desahucios, elaboración y reparto de cestas de comida, mercadillos de intercambio de libros de texto, donación y colectivización de juguetes y ropa, ferias en las que se comparten habilidades laborales... Javier habla de las “tiendas amigas”, comercios del barrio “que hacen descuentos a personas desempleadas y donan alimentos para que los colectivicemos”.
 
Gran parte de la ebullición de Carabanchel se observa fácilmente en sus centros sociales autogestionados, ya sean ocupados o de alquiler. El Espacio Sociocultural Liberado Autogestionado Eko (ESLA Eko) nació a finales de 2011 por iniciativa de la APC, que liberó un edificio abandonado durante una década, lo acondicionó y lo puso a disposición de los colectivos y vecinos del barrio.

 Entre las iniciativas dispares que acoge están la Universidad Popular de Carabanchel, la asesoría de ocupación, clases de apoyo a menores y de idiomas, serigrafía, teatro, agrupaciones de bailes tradicionales latinoamericanos y espacios para ensayo y reuniones.

En la órbita del Eko han surgido el Nodo de Producción y Autoconsumo y la red de huertos urbanos, que cultiva en solares de la zona. Otros espacios son el CSOA La Gatonera, okupado desde 2008; Vaciador34, un lugar donde se trabaja y politiza “la cuestión estética” de manera cotidiana; y La Nave, proyecto de vivienda colectiva y autoempleo de reciente creación. 

La lista no para de crecer y hace que este distrito sea, probablemente, el que resiste con más fuerza a los estragos del urbanismo neoliberal que practican las administraciones públicas madrileñas.

Tres proyectos muy del barrio

Casa del Barrio

Centro social autogestionado desde 2009. Lo alquila una asociación con el objetivo de “dar salida a las inquietudes sociales, construir barrio, generar y promover cultura, transmitir lecturas diferentes de la realidad, fomentar un pensamiento crítico, encontrarnos y conocernos”. Es la sede de varios colectivos como el Ateneo Republicano o del Grupo Antimilitarista del distrito. Está en la avenida de Carabanchel Alto, 64.

Atraka

La Asamblea de Trabajadores de Carabanchel (Atraka) surgió con la organización de trabajadores para la huelga general del 29 de septiembre de 2010. Pretende cubrir los espacios vacíos dejados por los sindicatos y aglutinar a colectivos, centros de trabajo y trabajadores a nivel de barrio. Disponen de un servicio de asesoría laboral, todos los martes de 19 a 21h en Casa del Barrio.

Carabancheleando

Proyecto de investigación militante que analiza las periferias urbanas después del estallido de la burbuja inmobiliaria, articulado con paseos para generar conocimiento colectivo, desde abajo y que sirva para la transformación social. Tras más de un año de trabajo, parte de los resultados se han reflejado en la web carabancheleando.wordpress.com."            (Diagonal, 28/05/2014)

20.5.14

Los delincuentes son los banqueros que roban y estafan, y no los avalistas pensionistas a quienes persiguen

"Hace años que la pareja de octogenarios Rodrigo y Elisa avalaron a su hijo cuando pidió un préstamo para comprarse un piso. Por desgracia, hace tres años que perdió su trabajo y no pudo hacer frente a la cuota hipotecaria de 1.200 mensuales.

 Por ello, el banco se la comenzó a reclamar a sus padres, quienes con su pensión tampoco podían pagarla. Este caso es un ejemplo real de la situación de muchos pensionistas, que pueden verse avocados a la pérdida de viviendas, totalmente pagadas hace años, por avalar a sus familiares.

Sin embargo, el final de esta historia es algo más esperanzador. Otra de las hijas de Rodrigo y Elisa, Maruja, asegura que “a base de lucha hemos conseguido la dación en pago del piso de mi hermano y de mis padres, y un alquiler social de 430 euros al mes durante 10 años”. Así, por lo menos “pueden estar tranquilos 10 años en su casa”. La deuda total ascendía a 239.000 euros, (...)

Por su parte, Olga Alberdi, avaló a su cuñado en el año 2003 y el año pasado, tras una llamada del banco, se enteró de que su cuñado había dejado de pagar la cuota de la hipoteca del piso y además se encontraba en paradero desconocido. Así, le reclamaban una cuota mensual de 534 euros, cuando su pensión es de 600. 

Gracias a que acudió a la plataforma de Stop Desahucios y a la movilización de sus vecinos, consiguió que la Caja Laboral le escuchase y le mandaron al mediador del Gobierno vasco. Allí les contó su caso, en el que había ciertas irregularidades, ya que su cuñado había rehipotecado el piso sin contar con el avalista. Finalmente, consiguió que le dieran la razón, y firmaron nuevas escrituras en las que Olga ya no aparece como avalista.

Desde la Plataforma de Stop Desahucios Gipuzkoa han realizado un llamamiento a las personas que se encuentren en esta situación, a que “acudan y que pidan ayuda porque no son delincuentes, los delincuentes son los banqueros que roban y estafan”.(...)

 La portavoz de la Plataforma, Rosa García, apunta que sobre todo están luchando para denunciar las cláusulas abusivas de las hipotecas, y sobre todo una cláusula que supone que “los avalistas sin saberlo están renunciando al derecho de orden y excusión, esto es, que dan autoridad al banco a que subaste en primer lugar su vivienda, ya pagada, y a que embargue sus pensiones o sus nóminas”,  antes que subastar la vivienda hipotecada de los principales deudores.  (...)

Juana Loro”. Esta mujer, que también es avalista de su hijo y pensionista, está luchando porque se retire la demanda de subasta contra la vivienda ya pagada, con la dación de pago de la vivienda y el local de su hijo. Además, desde Stop Desahucios denuncian que le acaban de denegar la justicia gratuita por cobrar al mes una pensión de viudedad de 974 euros, impidiéndole defender su vivienda."              (eldiario.es, 15/05/2014)

25.3.14

Carga policial en Colón... "Estas son nuestras armas"


 Partituras y violines en alto, al grito de "Estas son nuestras armas", ante la carga policial en Colón / Foto: Olga Rodríguez

"(...) Hubo emoción, poesía, música y mucha dignidad. “Esto ha sido un éxito, tenemos que repetirlo de vez en cuando”, decía un representante de uno de los colectivos organizadores.

La Solfónica, el coro surgido con el movimiento 15M, subió al escenario levantado en Colón, ante una marea humana que participó en la manifestación. “Nacimos con el 15M y ahora estamos aquí para unirnos a este movimiento por la dignidad”, dijeron ante el micrófono.

Sus integrantes interpretaron Nabucco de Verdi y el Canto a la Libertad de Labordeta. La plaza estaba llena. La gente, mirando al escenario, cantaba o tarareaba. Eran las ocho y media de la tarde. Fue entonces cuando los antidisturbios entraron en escena y se produjo la primera carga policial.

Los agentes irrumpieron en la concentración, avanzaron hasta la mitad de la plaza y ahuyentaron a parte de los manifestantes. Visto desde lo alto, su intervención se asemejó a la entrada de una mancha oscura, debido al color de sus uniformes, que fue apagando el ambiente colorido creado por las camisetas y chalecos reflectantes de muchos participantes en las marchas.

La Solfónica dejó de cantar, la gente levantó las manos, los integrantes del coro alzaron sus violines y partituras y todos corearon al unísono: “Estas son nuestras armas, estas son nuestras armas”. De fondo, se escuchaban los disparos de las pelotas de goma de la policía. La manifestación tenía permiso hasta las nueve de la noche, pero los agentes no quisieron esperar a que terminara para provocar su disolución. Alguien desde el escenario habló:

“Recordamos a la policia que está interfiriendo un acto totalmente legalizado y que abandone la plaza, que está siendo objeto de una agresión ilegal. Estamos concentrados legalmente, hagan el favor de abandonar inmediatamente la plaza por favor, no ha terminado este acto, y está totalmente legalizado”.

La gente gritó “fuera” y “vergüenza”. Las mujeres de la Solfónica volvieron a cantar: “Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad”. El contraste de la música, la gente huyendo y el sonido de los disparos fue una estremecedora metáfora.

Me topé en uno de los laterales de la plaza con una familia que salía corriendo asustada ante la carga. Fue así como la manifestación quedó prácticamente disuelta antes de tiempo, con una despedida atropellada. La noticia del día, la de una protesta multitudinaria en reivindicación de la dignidad, se vio empañada en los informativos de las nueve de la noche por imágenes de las cargas policiales.

En algunas portadas de los diarios de este domingo las Marchas de la Dignidad aparecen recortadas, estigmatizadas o ninguneadas. Mientras, una muerte que aún no se ha producido ha acaparado más atención que las marchas.

El discurso dominante se muestra más preocupado por la restricción del uso del coche en día de manifestación que por los seis millones de parados y los tres millones de niños en riesgo de pobreza. Importan más las marquesinas y los contenedores de las calles que el medio millón de desahucios y las personas amenazadas con perder su casa. El periodismo lleva una extraña deriva."            (eldiario.es, 23/03/2014)

4.3.14

Un movimiento espontáneo pone contra las cuerdas la subida del transporte en Barcelona... porque “Hay vecinos que se tienen que colar en el metro para ir al comedor social”

"Llevan 11 semanas saliendo a la calle cada miércoles sin descanso. Dicen que no se van a rendir, que quieren seguir protestando y parando los metros de Barcelona y que seguirán así hasta que se retire la fuerte subida de precios del transporte público. Y parece que no son solo palabras: cada vez son más. 

A medida que han ido demostrando que su protesta era sólida, que no era un calentón, han ido recibiendo apoyos de asociaciones de vecinos, sindicatos, partidos políticos… Ya tienen más de 80 entidades a su lado. Pero ¿quiénes son?

“Todo empezó con una llamada de teléfono tras ver en el telediario la subida de precios del transporte público que querían aplicar para el 2014”, explica Carla, una de las portavoces del movimiento. “Consideramos que teníamos que hacer algo”, añade.

 El telediario acababa de informar que el billete sencillo pasaría a costar 2,15 euros y que la T-10, el billete favorito de los barceloneses, llegaría a los 10,30 euros. En Barcelona con un mismo billete se pueden utilizar hasta dos modos de transporte durante una hora y cuarto.

Indignados por la subida, prepararon un cartel para convocar una protesta en la estación de metro más cercana. En ese momento eran solo tres personas, todas activistas de Alternativa de Nou Barris, un espacio de encuentro de los vecinos del distrito de Barcelona donde se concentran los barrios más desfavorecidos. Y también donde cada vez se concentra más contestación.

 Ni siquiera utilizaron el correo electrónico: distribuyeron el cartel de la convocatoria a través de Twitter y Facebook. “Solo teníamos tres días” recuerda Carla, pero no fue un mal inicio. A la convocatoria de Nou Barris se añadieron dos más, también en los barrios norte de la ciudad. “No sabíamos qué pasaría” reconoce Carla.

 El día de la protesta, en una de las tres estaciones donde hubo concentraciones, los manifestantes se colaron en el metro como acción de desobediencia. A la siguiente semana repitieron, con nuevas estaciones, y fueron sumando gente y entidades como la Federación de Asociación de Vecinos de Barcelona (FAVB) o Promoción del Transporte Público (PTP) que lleva años reivindicando el transporte público.

 La Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM), la entidad pública que gestiona los precios del transporte público, confiaba en que la movilización durara un par de semanas, como ya ha pasado en otras ocasiones cuando se anuncia la subida de precios con el cambio de año. 

 Pero la protesta no solo no cejaba sino que se incrementaba. Y la desobediencia se intensificó. Además de colarse, descubrieron que para boicotear toda una línea de metro basta con bloquear una sola puerta e impedir que se cierre.

“Todo tiene un límite”, dijo el teniente de alcalde de seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Joaquim Forn, y anunció que se multaría a las personas que se colaran o provocaran cortes en las líneas.

 Pero las protestas han seguido y no ha pasado nada. Cada vez que los manifestantes se cuelan y bloquean puertas, hay agentes de policía vestidos de paisano contemplando la escena y en el metro hay decenas de cámaras que no se pierden ni un segundo. Pero nada ha cambiado. Las acciones de Stop Subidas siguen siendo contundentes.

Su organización es asamblearia. Se reúnen una vez por semana y procuran que al menos haya un representante de cada punto en el que se realizan concentraciones. Ya hay más de 50, algunas de las cuales incluso se producen fuera de Barcelona ciudad, ya que el precio del transporte público afecta a todo el área metropolitana. En las asambleas se valoran las acciones de la pasada semana y se preparan las siguientes.

“Desde el primer momento vimos que para sumar colectivos teníamos que basarnos en una sola idea y esta es el precio del transporte público”, explica la portavoz. Pero reconoce que no esperaban algo así: “Estamos alucinando. No estamos acostumbrados a gestionar una movilización de un calibre similar”, dice Carla.

Stop Subidas se nutre de movimientos sociales y vecinales ya organizados y también de personas que se han hartado y que han visto como “el transporte público se ha convertido en un producto de lujo”, explica Manuel Cubero, portavoz de la Asociación de Vecinos de Ciutat Meridiana, el barrio de Barcelona con la renta familiar más baja. “Hay vecinos que se tienen que colar en el metro para ir al comedor social”, lamenta.

El hecho de que la crisis haya afectado con tanta dureza a la clase media ha movilizado a personas que hasta jamás habían militado en ninguna causa. La savia nueva ha venido acompañada de cierta especialización: “En los movimientos sociales ha entrado gente muy preparada y muy formada. Tenemos periodistas, médicos, sindicalistas y hasta diputados”, explica orgullosa la portavoz.

 Y eso da más experiencia: “Antes era todo mucho más visceral y ahora, en cambio, es más racional”. Un ejemplo de esta evolución es la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) que ha conseguido frenar decenas de desahucios y negociar con los bancos muchas daciones en pago.

El director del Centro de Estudios de los Movimientos Sociales de la Universidad Pompeu Fabra, Jordi Mir, apunta que una de las claves del aumento de la efectividad de los movimientos sociales, es que “el aumento del sentimiento de que hay que hacer alguna cosa amplía los sectores implicados y ya no hay solo militantes”. (...)"            (El País, 01/03/2014)