Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
24.9.12
¡¡Y DALE CON AJUSTES!!
6.5.12
La imagen de la crisis española
20.2.12
Si hubiésemos controlado los precios... en 18 meses podríamos ganar cuota de mercado y crear empleo. Pero se prefiere hundir los salarios, porque eso crea millonarios
El Gobierno no se conformó con ese pacto y en el decreto que aprobó de la semana pasada permite al empresario la bajada de salarios rápida y casi unilateral. (...)
“Si todos hacemos los deberes y controlamos los precios, en 18 meses podemos ganar cuota de mercado y crear empleo”. (...)
“El problema en España está en la evolución de los salarios nominales, no los reales. El acuerdo intenta corregir esto. Si hay moderación salarial y no suben los precios, no hay pérdida de poder adquisitivo”.
“Para controlar los precios lo que tiene que haber es competencia, un sector sin competencia sube precios”, continúa Nadal. Es el matiz entre su discurso y el del sindicalista. (...)
¿Cuánto tendrían que bajar? Solo Krugman entre los extranjeros pone una cifra: un 15%. Hace unas semanas en Davos Barry Eichengreen, catedrático de la casi siempre progresista californiana Universidad de Berkeley, decía en una entrevista con este diario que los límites de esta “devaluación interna” si sitúan entre las necesidades de la economía española y el sacrificio que una sociedad puede aguantar.
“Hay que hacer una reducción amplia en los salarios interiores que afecte a la economía en su conjunto”, ha llegado a recomendar Rodrik, profesor en Harvard, “y ha de ir acompañada por la reducción de precios de los bienes y servicios no comercializables, como por ejemplo servicios públicos, transporte y logística, vivienda, y demás”. Hay otra alternativa: salir del euro, pero “comporta demasiados costes y crearía una incertidumbre”, zanja. (...)
Entre el desequilibro, la caída de demanda, el desempleo y una deuda privada que bordea el 300% del PIB, el margen de maniobra es muy estrecho. Y puede serlo más. Como advierte Raymond Torres, director del Instituto Internacional de Estudios Laborales, de la OIT, medidas similares se están adoptando en Italia, Portugal, Irlanda o Grecia.
“Si todos van en la misma línea, no va a ayudar”, concluye Torres, partidario insuflar dinero público para crear empleo. Si la devaluación salarial competitiva se extiende en la zona euro, donde se dirigen más del 60% de las exportaciones españolas, la consecuencia será un empobrecimiento general de los asalariados que acabará por hundir más el consumo y traer uno de los fantasmas más temidos: la deflación." (El País, Negocios, 19/02/2012)
1.2.10
El porqué de las medidas de las pensiones de Zapatero
Pero la colocación de deuda pública en los mercados financieros internacionales responde no solo a factores "objetivos", como su coste en relación con el PIB, sino, sobre todo, a factores "subjetivos". (...)
Eso es exactamente lo que está ocurriendo con la deuda pública española desde comienzos de este año, y su señal fue el artículo del Financial Times sobre la debilidad del liderazgo del Gobierno Zapatero al asumir la presidencia rotatoria de la Unión Europea y defender, con 4,3 millones de parados, una salida de la crisis manteniendo la cohesión social. El reciente encuentro de Davos ha multiplicado ese eco, gracias en buena medida a los empresarios españoles que han asistido a los debates /3. (...)
Dentro del Gobierno Zapatero, el sector más socio-liberal, que controla la administración económica, ha respondido a esta presión "psicológica" exterior proponiendo un plan de ajuste duro del gasto público y el aumento a los 67 años de la edad de jubilación. En realidad se trataba de propuestas preparadas desde hace tiempo, aconsejadas por el Banco de España y la Comisión Europea, que ahora han encontrado su momento. Aunque ninguna de estas dos medidas son inevitables ni imprescindibles, me atrevo a señalar que la primera -el plan de ajuste que tendrá efecto inmediato- es la más peligrosa y que en buena parte la segunda -que no se aplicaría hasta el 2013- tiene la función de cubrir mediáticamente a la primera.
El Plan de Ajuste supone un recorte del gasto público de más de 50.000 millones de euros -40.000 por el gobierno y el resto por las Comunidades Autonómicas y los ayuntamientos- para reducir el déficit fiscal al 3% del PIB en el 2013 y volver a la ortodoxia de los acuerdos de Maastricht. Supone un frenazo en seco a los estímulos económicos del Plan E, a pesar de que nos encontramos en el momento más duro de las consecuencias sociales de la crisis, con un paro de 4,3 millones de personas, que supone el 18,8% de la población activa. Además del recorte presupuestario previsto de 8.000 millones de euros en los presupuestos del 2010, aprobados hace escasamente un mes, se añaden ahora otros 5.000 millones. Como ha señalado Almunia: "el recorte va más allá de lo que pide la Comisión" (EP 30-1-10). (...)
Es evidente que hay soluciones de izquierda en esta situación objetiva: aumentar la presión fiscal a los beneficios del capital hasta alcanzar una media europea superior en varios puntos a la española, hacer una reforma fiscal mas redistributiva, consolidar los bonos de la deuda pública obligando a los bancos españoles a comprarlos y a que formen parte de sus activos consolidados. Todas estas medidas neokeynesianas están perfectamente estudiadas desde los años 30. Son factibles, aunque implican conflictos sociales internos –con las grandes patronales de la banca y la CEOE— y a nivel de la UE. Pero consolidarían la base electoral de la izquierda y prepararían una tercera legislatura del PSOE con apoyo parlamentario de otras fuerzas más a su izquierda." ( G. buster. Reino de España: fin del equilibrismo. SinPermiso, 31/01/2010)
