"A finales de enero UGT, CC OO, CEOE y Cepyme acordaron congelar los
salarios este año y el que viene (en realidad, un aumento máximo del
0,5%) este año y el que viene, y un 1% más en 2014, en el caso
improbable de que la economía mejore bastante. Con más cinco millones de parados,
y la lección de 2009 aprendida, cuando la economía, los precios y el
empleo se hundían al tiempo que subían los sueldos, los sindicatos lo
aceptaron. A cambio, obtuvieron el genérico compromiso de los
empresarios de mantener a raya los precios para ganar competitividad
respecto a Europa y que la economía levante cabeza cuanto antes gracias a
las exportaciones.(...)
El Gobierno no se conformó con ese pacto y en el decreto que aprobó de
la semana pasada permite al empresario la bajada de salarios rápida y
casi unilateral. (...)
“Si todos hacemos los deberes y controlamos los precios, en 18 meses podemos ganar cuota de mercado y crear empleo”. (...)
“El problema en España está en la evolución de los salarios
nominales, no los reales. El acuerdo intenta corregir esto. Si hay
moderación salarial y no suben los precios, no hay pérdida de poder
adquisitivo”.
“Para controlar los precios lo que tiene que haber es competencia, un
sector sin competencia sube precios”, continúa Nadal. Es el matiz entre
su discurso y el del sindicalista. (...)
¿Cuánto tendrían que bajar? Solo Krugman entre los extranjeros pone una
cifra: un 15%. Hace unas semanas en Davos Barry Eichengreen, catedrático
de la casi siempre progresista californiana Universidad de Berkeley,
decía en una entrevista con este diario que los límites de esta
“devaluación interna” si sitúan entre las necesidades de la economía
española y el sacrificio que una sociedad puede aguantar.
“Hay que hacer una reducción amplia en los salarios interiores que
afecte a la economía en su conjunto”, ha llegado a recomendar Rodrik,
profesor en Harvard, “y ha de ir acompañada por la reducción de precios
de los bienes y servicios no comercializables, como por ejemplo
servicios públicos, transporte y logística, vivienda, y demás”. Hay otra
alternativa: salir del euro, pero “comporta demasiados costes y crearía
una incertidumbre”, zanja. (...)
Entre el desequilibro, la caída de demanda, el desempleo y una deuda
privada que bordea el 300% del PIB, el margen de maniobra es muy
estrecho. Y puede serlo más. Como advierte Raymond Torres, director del
Instituto Internacional de Estudios Laborales, de la OIT, medidas
similares se están adoptando en Italia, Portugal, Irlanda o Grecia.
“Si
todos van en la misma línea, no va a ayudar”, concluye Torres,
partidario insuflar dinero público para crear empleo. Si la devaluación
salarial competitiva se extiende en la zona euro, donde se dirigen más
del 60% de las exportaciones españolas, la consecuencia será un
empobrecimiento general de los asalariados que acabará por hundir más el
consumo y traer uno de los fantasmas más temidos: la deflación." (El País, Negocios, 19/02/2012)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
20.2.12
Si hubiésemos controlado los precios... en 18 meses podríamos ganar cuota de mercado y crear empleo. Pero se prefiere hundir los salarios, porque eso crea millonarios
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