20.2.12

Si hubiésemos controlado los precios... en 18 meses podríamos ganar cuota de mercado y crear empleo. Pero se prefiere hundir los salarios, porque eso crea millonarios

"A finales de enero UGT, CC OO, CEOE y Cepyme acordaron congelar los salarios este año y el que viene (en realidad, un aumento máximo del 0,5%) este año y el que viene, y un 1% más en 2014, en el caso improbable de que la economía mejore bastante. Con más cinco millones de parados, y la lección de 2009 aprendida, cuando la economía, los precios y el empleo se hundían al tiempo que subían los sueldos, los sindicatos lo aceptaron. A cambio, obtuvieron el genérico compromiso de los empresarios de mantener a raya los precios para ganar competitividad respecto a Europa y que la economía levante cabeza cuanto antes gracias a las exportaciones.(...)

 El Gobierno no se conformó con ese pacto y en el decreto que aprobó de la semana pasada permite al empresario la bajada de salarios rápida y casi unilateral. (...)

“Si todos hacemos los deberes y controlamos los precios, en 18 meses podemos ganar cuota de mercado y crear empleo”. (...)

“El problema en España está en la evolución de los salarios nominales, no los reales. El acuerdo intenta corregir esto. Si hay moderación salarial y no suben los precios, no hay pérdida de poder adquisitivo”.

“Para controlar los precios lo que tiene que haber es competencia, un sector sin competencia sube precios”, continúa Nadal. Es el matiz entre su discurso y el del sindicalista. (...)

 ¿Cuánto tendrían que bajar? Solo Krugman entre los extranjeros pone una cifra: un 15%. Hace unas semanas en Davos Barry Eichengreen, catedrático de la casi siempre progresista californiana Universidad de Berkeley, decía en una entrevista con este diario que los límites de esta “devaluación interna” si sitúan entre las necesidades de la economía española y el sacrificio que una sociedad puede aguantar.

“Hay que hacer una reducción amplia en los salarios interiores que afecte a la economía en su conjunto”, ha llegado a recomendar Rodrik, profesor en Harvard, “y ha de ir acompañada por la reducción de precios de los bienes y servicios no comercializables, como por ejemplo servicios públicos, transporte y logística, vivienda, y demás”. Hay otra alternativa: salir del euro, pero “comporta demasiados costes y crearía una incertidumbre”, zanja. (...)

Entre el desequilibro, la caída de demanda, el desempleo y una deuda privada que bordea el 300% del PIB, el margen de maniobra es muy estrecho. Y puede serlo más. Como advierte Raymond Torres, director del Instituto Internacional de Estudios Laborales, de la OIT, medidas similares se están adoptando en Italia, Portugal, Irlanda o Grecia.

 “Si todos van en la misma línea, no va a ayudar”, concluye Torres, partidario insuflar dinero público para crear empleo. Si la devaluación salarial competitiva se extiende en la zona euro, donde se dirigen más del 60% de las exportaciones españolas, la consecuencia será un empobrecimiento general de los asalariados que acabará por hundir más el consumo y traer uno de los fantasmas más temidos: la deflación."         (El País, Negocios, 19/02/2012)

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