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12.5.16

Si la izquierda hubiera ido unida el 20-D habría sacado 14 escaños más y quizá ahora tuviéramos un gobierno de progreso

"Si la izquierda hubiera ido unida el 20-D habría sacado 14 escaños más y quizá ahora tuviéramos un gobierno de progreso. (...)

Vuelve a estar encima de la mesa la cuestión de la unidad de la izquierda. Esta vez tiene que ser de verdad, porque de lo contrario las cosas se pueden complicar mucho para los trabajadores y la mayoría social. (...)

Que no se presentasen candidaturas unitarias en todo el Estado hizo que el millón de votos de Izquierda Unida-Unidad Popular quedase infrarrepresentado con tan solo 2 diputados. Era la crónica anunciada de un atraco electoral a mano armada con la ley d’Hondt y de un duro coste para la izquierda transformadora por su incapacidad para unirse.

El sentido común se confirmó como el menos común de los sentidos y no se reflexionó sobre la experiencia de las elecciones autonómicas y municipales de unos meses antes. De haber ido junta la izquierda en ellas, el PP no gobernaría muchos ayuntamientos o comunidades como Madrid. Si se hace una simulación de los resultados del 20-D con unidad, las cuentas son claras: Podemos, Izquierda Unida-Unidad Popular y Confluencias habrían obtenido 85 escaños, en vez de 71. 

Hubieran perdido diputados el PP (-9), el PSOE (-2), Ciudadanos (-4) y PNV (-1). El centro de gravedad se hubiera desplazado a la izquierda, con un cambio sustancial de panorama.

Como no fue así, hemos asistido a unas reuniones para la investidura convertidas en un gran teatro para cargarse de razón cada cual y echar la culpa a los demás. (...)

Al final todo se ha reducido, por una parte, a la apuesta del PSOE por el acuerdo con la nueva derecha de C’s por la presión de Andalucía, sus barones y las viejas glorias del felipismo. Por otra, a la operación coordinada para excluir a Podemos (y si podían, dividirlo) con gran protagonismo de la trinchera mediática.(...)

Ante la inevitabilidad de nuevas elecciones, la jugada de los poderes económicos busca que mejoren sus resultados electorales PSOE y Ciudadanos a costa del PP de Rajoy y de un Podemos demonizado. El otro escenario por el que apuestan es que la suma de escaños de PP y Ciudadanos dé para un acuerdo como el de la comunidad de Madrid y volver de nuevo a la casilla de salida, después de todo lo que ha pasado. También seguirán insistiendo en la gran coalición.

Ante estas inquietantes posibilidades, urge construir la convergencia de la izquierda: llevamos unas elecciones de retraso y tenemos derecho a corregir errores.  (...)

Los  objetivos de la izquierda de cara a unas nuevas elecciones deberían ser: primero, que el PP no vuelva a gobernar de ninguna manera; segundo, hacer posible la superación electoral de un PSOE que ha roto la baraja al entregarse a la representación del Ibex; tercero, optimizar todos los votos de la izquierda transformadora con un acuerdo de unidad; cuarto, recuperar las ilusiones de los activistas y del electorado para evitar la abstención por desencanto que históricamente perjudica a la izquierda, como ha pasado siempre, desde la II República (1933) al periodo democrático actual (1996, 2011)  (...)

Apostar de manera decidida por la unidad electoral y política de la izquierda, con un programa muy concreto con las soluciones que la mayoría social necesita urgentemente y el rechazo a los nuevos ajustes que exige Bruselas.  (...)

Quién dijo que todo está perdido. Si se consigue la unidad, el sorpasso al PSOE se producirá. La confluencia electoral puede facilitar la confluencia política y social para poner en marcha un proceso constituyente y un profundo cambio en España que también tiene que ser cultural y moral. Hay que evitar que todo este fabuloso empuje termine en lo que Marx llamaba el partido efímero y en la pérdida de la esperanza como triste herencia. (...)"                 (Agustín Moreno, Sin Permiso, 24/04/16)

21.3.16

Por qué va a salir la gran coalición en mayo, después de cargarse a Rajoy, y qué debe hacer Podemos

"(...) ¿Por qué va a salir la gran coalición y en que lo argumento?

Los que mejor analizan la realidad económica, política y social son las elites financiera que son los que mejor aplican el método marxista y sorprendentemente son los mismos que dicen que el marxismo ha muerto.

La gran coalición les permite tener una gran estabilidad política y económica, mientras que la cuestión social la trampearán a través de parches, el control de los medios de comunicación y en último lugar con el uso de la fuerza.

Los grandes poderes económicos saben que estamos en una grave situación económica, y lleva camino de empeorar. No es casualidad las medidas agresivas que acaba de adoptar el Banco Central Europeo con Draghi a la cabeza. (...)

Todo ello hace que los grandes poderes económicos apoyen la gran coalición. Ello pasa necesariamente por la defenestración de Rajoy, vemos como se defiende como puede para mantener su poder. Es inútil tal resistencia, Rajoy caerá en el mes de abril en bandeja de plata, porque es un cadáver político y su tiempo ya ha pasado.

Sin embargo, la herencia económica, social y política que deja, llevará bastante tiempo en modificarla. (...)

Ante esta situación económica y social, el poder financiero está exigiendo el gobierno de concentración, como Rajoy propuso desde el principio. Su problema pasa porque éste, sólo es viable sin su presencia. Los Brutus del PP ya están preparados para matar políticamente al César (Rajoy).

El programa a desarrollar por este gobierno de concentración sería el propuesto por el pacto PSOE/Ciudadanos, con pequeñas modificaciones  

¿Quién presidiría dicho gobierno?  

Alguien cercano al PP que no tuviera las manos manchadas de corrupción.

¿Qué debe hacer la izquierda real?

Las opciones de la izquierda pasa por leer bien los resultados del 20 de diciembre. La izquierda no tiene mayoría, suma realmente 71 diputados. Empecinarse en que el PSOE es la izquierda es un error. El PSOE es centro izquierda y cuando hay la menor duda, siempre apoya a la derecha. (...)

 Ante esta realidad, (...) opción iría más por la que propugnan, Compromis, Izquierda Unida Unidad Popular, la alcaldesa Carmena y Jiménez Villarejo. Siendo conscientes de las grandes limitaciones del programa de Ciudadanos y PSOE, si es posible mejorarlos en aspectos que podrían pactarse, como pensiones, I+D+I, educación, sanidad, políticas sociales, salario mínimo….. 

Además de poder mejorar muchísimo el control de la defraudación fiscal, corrupción, mejoras parciales en fiscalidad como en el impuesto de sociedades, con la finalidad de lograr más recursos.

Hoy la izquierda tiene dos alternativas, por un lado seguir con la política frentista de Podemos, del todo o nada y hacer que sigan sin solucionarse los problemas de la gente o la segunda opción, que es más posibilista, permitiendo el gobierno. Poder modificar partes del acuerdo Ciudadanos/PSOE e influyendo en las siguientes leyes para ir dando soluciones, aunque sean parciales, a los gravísimos problemas actuales. (...)

Sabemos lo que se puede esperar del PSOE, pero también de lo que es capaz el PP. Analicen, piensen y decidan. No tenemos mucho tiempo señores de la izquierda progresista. 

Miren a la gente que está en la cola pidiendo comida en los comedores y después de verlos decidan que van a hacer para que esta situación mejore, pero siendo conscientes de que estas medias que se consigan con ese futuro gobierno serían solamente un parche."        (Edmundo Fayanás Escuer, Rebelión, 21/03/16)

3.3.16

En Semana Santa... gobierno PSOE - PP - Ciudadanos presidido por un elefante blanco, aún por conocer y por un período de dos años

"La etapa que se abre después del próximo día 5 no va a improvisarse. Está ya más o menos pensada. El siguiente plato del menú tendrá ingredientes novedosos de los que aún no se ha hablado, y tengo la impresión de que no será un trampolín deslizante hacia unas nuevas elecciones generales. 

No es fácil intuir cuáles serán esos ingredientes, pero hay un método que podría ayudarnos a los impacientes: partir de la premisa de que si los sujetos que intervienen son racionales y saben perseguir sus objetivos, entonces todos los movimientos "provisionales" que ahora no son capaces de explicar ni somos capaces de entender (la composición de la Mesa, la renuncia de Rajoy a su designación como candidato, el meticuloso pero en apariencia inútil pacto negociado por C’s y PSOE y la pregunta hecha a las bases socialistas, que parecía redactada por Groucho) no han sido “palos de ciego”, sino piezas de una arquitectura diseñada de antemano.

 Dicho de otro modo: debe haber un final que explique lo que hasta ahora parece inexplicable.  Vamos a intentarlo.

 La sesión de no-investidura de Pedro Sánchez va a ser una representación o trasunto de lo que en realidad ya ha sucedido hace varias semanas. 

El voto negativo de PP y Podemos será la constatación de una evidencia tan matemática como política: no habrá formación de nuevo Gobierno y la legislatura será fallida si el PSOE no toma la decisión de pactar (en cualquiera de las formas imaginables) con el PP, o con Podemos, que es lo que hasta ahora ha procurado cuidadosamente evitar.  (...)

La sesión de investidura no va a sorprender a nadie. Es como si ya la hubiésemos visto. Me atrevo a hacer la narración por anticipado: Sánchez exhibirá talante negociador y tenacidad en el empeño de desalojar a Rajoy de La Moncloa a base de progresismo, reformismo y transversalidad: de estas tres palabras, dos están ya muy gastadas, y la tercera imagino que será el eje del discurso de Sánchez.

 En su discurso, las tres palabras más repetidas serán “Rajoy”, “cambio” y “transversalidad”. Rivera procurará enfatizar que por fin hay un partido nacional capaz de llegar a pactos y reforzar mayorías sin comprometer más cesiones a partidos nacionalistas, y a continuación tenderá su mano derecha al PP para conseguir un gobierno "estable" necesario para España, y, de paso, para tapar la fuga de electores que podría producirse por su flanco derecho por su asociación con Sánchez.

 Las palabras más repetidas de su discurso serán “España”, “reformas” y quizás “consenso”. Rajoy se sentirá muy cómodo, por fin, cuando le toque subir a la tribuna, y nos dejará un (quizás último) discurso parlamentario que preveo muy brillante: le estoy viendo explicar a Sánchez que “se le hace difícil” como portavoz del PP apoyar la candidatura de alguien cuyo principal objetivo es mandar al PP a la oposición, para a continuación recordar, seguramente con destreza, cuáles son las posiciones de un PP que ha recogido 7 millones de votos por si alguien tiene a bien incluirlo en sus planes de gobierno. 

E Iglesias, también muy cómodo, dirá a Sánchez que no constituyeron un partido ni concurrieron a las elecciones para sostener a un PSOE menguante ni para dar barnices, sino para cambiar las cosas desde el poder, y que como no consiguieron ser la fuerza mayoritaria de la izquierda, se ofrecieron y se siguen ofreciendo a participar en un gobierno de coalición presidido por un "socialista", aunque probablemente ya no diga "presidido por Pedro Sánchez", porque a partir del 5 de marzo Pedro Sánchez no volverá a ser sugerido como presidente por nadie.

"Pinza"

Entre la primera y la segunda votación serán los días en que oigamos con más frecuencia la palabra "pinza". Las terminales mediáticas del PSOE abundarán en el detalle de que Podemos habrá votado "en el bando del PP" (es decir, el bando del no) frente al bando de Ciudadanos y PSOE. Pasarán por alto que en ese "bando" habrá otros figurantes, como Compromís, IU, ERC, DiL y probablemente PNV, porque eso complica un poquito el relato. (...)

¿Por qué Ciudadanos no ha negociado un pacto de Gobierno con el PP y sí con el PSOE? ¿Por casualidad? ¿Porque el PSOE se lo pidió primero? ¿Por afinidad ideológica? No.  (...)

Sigamos. Producida la segunda votación con el mismo resultado que la primera, los españoles tendremos la (falsa) impresión de que nos encontramos en la casilla de salida, quizás con un primer toro devuelto a los corrales.  

(...) el lunes 7 de marzo, que será cuando tomarán la iniciativa los únicos que podrán entonces tomarla: por un lado PP, y por otro Podemos.  (...)

Mis meigas me lo han contado así, y así lo transcribo:

1) Rajoy, en rueda de prensa, y tras comunicárselo al Rey, se ofrece a sí mismo como presidente del Gobierno, proponiendo una vicepresidencia al PSOE y otra a Ciudadanos, y (esto es lo importante) asumiendo como base de su Gobierno el documento pactado entre C's y PSOE, al que propondrá con énfasis dos o tres rectificaciones (que probablemente ya estén descontadas) y alguna adición. Ciudadanos dirá que sí después de dar algún pellizquito con el tema de la corrupción, y el PSOE pedirá tiempo muerto.

2) En paralelo, Iglesias convocará rueda de prensa, también el lunes día 7, y en ella dirá que su oferta "al PSOE" sigue vigente  (...)

Añadirá que, si Sánchez no se ve en condiciones de presidir un Gobierno con Podemos, IU y Compromís, "está en su derecho de declinar" y ceder la posibilidad a “otro socialista”. Puede que incluso Iglesias se atreva a sugerir algún nombre, de entre personas que no están ahora en la primera línea del grupo socialista en el Congreso. (...) el PSOE va a decir que no.

Y desenlace  

3) Es en ese momento, más o menos en vísperas de Semana Santa, cuando emergerá la última fórmula posible capaz de evitar la convocatoria de elecciones. Digo "última", aunque probablemente habite entre nosotros desde hace semanas. 

Consiste en que el PSOE acepta entrar en un gobierno con C's y el PP por un periodo de dos años, enfatizando dos condiciones: que la base del gobierno sea, en efecto, el programa “transversal” acordado con C's (con las modificaciones sugeridas por Rajoy, que acepta), y que no esté presidido por Rajoy. 

Quizás también añada tímidamente que la puerta de ese gobierno habría de quedar abierta a Podemos si decidiera “incorporarse a la transversalidad renunciando a sus maximalismos”. 

Es posible que el Rey, entonces, tras hablar con Rajoy, proponga como candidato a la presidencia del Gobierno no sé si a  Morenés, o a Sáenz de Santamaría, o quizás a una "personalidad civil" del centro derecha que a estas alturas ya debe estar prevenida.

 Ese candidato será investido por mayoría absoluta (253 diputados), y presidirá un gobierno tripartito de coalición que no durará cuatro años, pero sí al menos dos, con posibilidad de acometer reformas constitucionales..

Si así fuera, todo lo que ahora no entendemos quedaría desvelado en su sentido. La “gran coalición” necesitaba tiempo y curvas para no parecer una mera operación de “poder”.  (...)

Es posible que me equivoque, y que al final el PSOE provoque que estemos votando el 26 de junio. En todo caso, reconózcanme que si algunos hubiesen estado tentados por la "gran coalición", la habrían pensado, paso por paso, tal y como está sucediendo."           (Miguel Pascuau Liaño, Contexto, 29/02/16)

29.2.16

Barones del PSOE y el Ibex frustraron la investidura de izquierdas "casi hecha" entre Sánchez e Iglesias

"La investidura de Pedro Sánchez como próximo presidente del Gobierno tras la única legislatura en La Moncloa de Mariano Rajoy estaba "casi hecha", subrayan fuentes parlamentarias conocedoras de las conversaciones entre PSOE y Podemos. Tanto, argumentan los mismos interlocutores, que los socialistas se habían garantizado el apoyo del PNV (6 escaños) y la formación morada, la abstención de los nacionalistas catalanes ERC (9) y DiL (8), y así se lo trasladaron mutuamente en la reunión del 5 de febrero los dos líderes.

Es decir, la oposición (el "no") de PP (123 escaños) y de Ciudadanos (40 escaños) -atendiendo a la negativa mantenida de su líder, Albert Rivera, a votar con Podemos- no sumaría más escaños que el "sí" al bloque de izquierdas (PSOE, Podemos y sus confluencias, Compromís e IU-U) y PNV. Esto serían 167 escaños a favor de un Pedro Sánchez presidente y 163 en contra en segunda votación. 

Son conocidas y públicas las presiones recibidas para no pactar con Podemos por parte de Sánchez, tanto dentro de su partido como de los conocidos como poderes fácticos que se concentrarían en el término Ibex (las 35 empresas con más liquidez que cotizan en las cuatro bolsas españolas), aunque en realidad se trate de un entramado económico y financiero más complejo que un determinado número de empresas.

Por ejemplo, esta misma semana, el presidente de OHL, Juan Miguel Villar-Mir, insistía en lo repetido por varios de sus colegas de la cúpula empresarial desde antes de las elecciones generales del pasado mes de diciembre: "Lo importante de verdad es que no se nos dé la presencia de Podemos, porque eso desajustaría la economía", sostenía el empresario abogando por la gran coalición y el acuerdo PP-PSOE-Ciudadanos.

 El Partido Socialista, confirman desde sus filas, no es "impermeable" a los llamamientos del Ibex 35 -con quien desea mantener una buena relación, "como siempre", apelando a la "riqueza de país", y con cuyos responsables nunca ha dejado de mantener contacto frecuente- y cuando el rey pidió a Sánchez que se sometiera al debate de investidura, saltaron todas las alarmas: la gran coalición parecía imposible, mientras que un pacto de izquierdas no sólo era factible, sino que sumaba, efectivamente, una mayoría simple con las coordenadas que tanto Sánchez como Pablo Iglesias se expusieron mutuamente en la reunión del 5 de febrero.

 En los últimos días, y ante una situación con un bloqueo que, a tenor de las encuestas, no resolvería una nueva convocatoria electoral, gana enteros la posibilidad de que ni Sánchez —el cual, a día de hoy, fracasaría en su investidura— ni el candidato del PP y presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, sean el jefe del Ejecutivo en la legislatura que entra. Sobre todo, entre las filas conservadoras, conscientes como son de que mantener a Rajoy en La Moncloa es "tarea imposible", pues no contaría tampoco con el apoyo del Ibex, admiten fuentes del PP reconociendo el "cerco de corrupción" que rodea a su líder.

 Varios medios (Soledad Gallego-Díaz, en Contexto, entre otros) han publicado esta semana que tampoco la presidenta de Andalucía, la socialista Susana Díaz, vería con malos ojos la posibilidad de que ni Sánchez ni Rajoy fueran investidos. La operación, llena de complejidades y renuncias generosas por parte no sólo de los dos líderes de PP y PSOE, pasaría por ceder la Presidencia del Gobierno a una tercera persona que atase la gran coalición limpiamente. Albert Rivera, líder de Ciudadanos, cuarta fuerza parlamentaria, sería el elegido para someterse a un segundo debate de investidura. Nunca 40 escaños habrían dado para tanto."                  (Público, 28/02/19)

16.2.16

Propuestas keynesianas de Podemos... un discurso para la izquierda del PSOE

"La propuesta que ha lanzado Pablo Iglesias al PSOE resume el programa electoral con el que el partido de Pablo Iglesias se presentó a las elecciones y establece además una estructura del Gobierno de consenso. (...)
Nombramientos por consenso

Es una de las medidas más novedosas del documento presentado por Pablo Iglesias. Podemos propone que decenas de altos cargos sean elegidos "por consenso" entre los partidos que formarían el hipotético Gobierno de coalición.

"Hay figuras tan importantes para la democratización de un país que no pueden tener una vinculación política directa, sino que su independencia será fundamental para regenerar las instituciones", ha señalado en la rueda de prensa. Iglesias ha abogado también por "introducir mecanismos de participación popular en las figuras que lo permitan y un control parlamentario mayor". (...)

La unidad policial que no depende de Interior

La lucha contra la corrupción es una de las banderas de Podemos. La Vicepresidencia del Gobierno que se arroga Pablo Iglesias en un hipotético Gobierno de coalición tiene entre sus competencias mandar sobre una nueva Secretaría de Estado de Estado de Lucha contra la Corrupción y Crimen Organizado.

Otra medida es crear una Unidad de Policía Judicial independiente para su adscripción funcional a los juzgados. Hoy, la Policía Judicial tiene una doble dependencia, del magistrado instructor y del Ministerio del Interior a través de sus mandos.

La intención de Podemos es acabar precisamente con la dependencia de Interior de la Policia Judicial y que esta unidad "esté adscrita funcional y temporalmente a los juzgados o los tribunales". "Estarán exentos de informar sobre la evolución de las investigaciones o de los resultados obtenidos", señala el documento. (...)

La negociación con Bruselas

En la propuesta económica, tanto PSOE como Podemos han insistido en diversas ocasiones que los planteamientos no están especialmente alejados y que se podría llegar a acuerdos en muchos puntos. Sin embargo, la propuesta de Podemos es mucho más expansiva fiscalmente y exige rediseñar por completo la estrategia presupuestaria que se ha pactado con las instituciones europeas. (...)

Para la formación morada no hay ‘plan B’ a esta propuesta ya que están convencidos de que Bruselas se plegará a los nuevos tiempos y la nueva senda de déficit. Lo cierto es que por lo pronto, Podemos ha logrado arrastrar a los principales partidos (PSOE y Ciudadanos) a reconsiderar su postura sobre la necesidad o conveniencia de cumplir el déficit tal y como está propuesto en 2016. Incluso el Partido Popular, que ha hecho de la austeridad una bandera, ha comenzado a hablar de medidas flexibilizadoras del déficit.

Pero los objetivos a los que aspiran los dos partidos son muy diferentes. Por ahora el PSOE solo ha concretado que no cumplirían con los recortes exigidos en 2016, algo más de 8.000 millones de euros que demanda Bruselas, y que pedirían una redistribución de la senda del déficit para postergar un año el objetivo de achicar el agujero del Estado por debajo del 3% (hasta 2017) y conseguir menguarlo en menos del 1% para 2019. (...)

La política fiscal

Desde el partido de Pablo Iglesias aseguran que les salen las cuentas porque el aumento de gasto iría acompañado de un refuerzo de la captación de ingresos en 69.700 millones de euros.

Podemos fía esta mejora de los ingresos en una reforma fiscal progresiva, en el que se modificaría el sistema del IRPF tal y como está ahora, ya que se aumentarían los tramos para hacer la declaración de la renta que en su opinión mejorarían la progresividad del impuesto. El PSOE ha propuesto aumentar la recaudación de varios impuestos pero en ningún caso tocarían el IRPF, lo que obstaculiza la financiación de los planes de Podemos.

Además, la formación de liderada por Iglesias tiene en mente un impuesto para autofinanciar el rescate financiero, una tasa solo para los bancos que se impondrían en las próximas dos legislatura para devolver hasta 40.000 millones de euros al fondo de rescate. (...)"               (Aitor Riveiro / Belén Carreño , eldiario.es, 15/02/2016)

10.2.16

¿La estrategia de Podemos tiene sentido? ¿Es mejor estar en la oposición que con un puñado de ministerios?

"(...) Hay más razones que me hacen pensar que la estrategia de Podemos tiene sentido

La estrategia del partido, que parece haber funcionado bien, ha sido hasta el momento la de usar una cierta lógica antisistema, basada en principios y máximos, que aunque sea relativamente ágil para las tomas de postura, la alta política y los debates en la televisión y el parlamento, probablemente juegue en un terreno más peligroso con el polvo de los despachos y las decisiones administrativas. 

Si pensamos en la estructura interna del partido dividido en cuatro federaciones muy poco integradas con tensiones de liderazgo internas, unidas detrás de este discurso, desviarse parece incluso más arriesgado. 

Más allá de eso, al tratarse de un partido nuevo, es probable que tema no tener con quién contar a la hora de nombrar cargos de confianza en un ministerio- un terreno en el que el viejo aparato del PSOE tal vez cuente con ventaja. Parece plausible que los dirigentes de Podemos piensan que si se repitieran elecciones saldrían reforzados. 

Es lo que parecen decir las encuestas, es la tendencia que se derivó a lo largo de toda la campaña electoral y es lo que expresó Pablo Iglesias cuando dijo que les había faltado una semana y dos debates para superar al PSOE. 

Con esto, parece plausible que Podemos tenga más que ganar a unas elecciones vista impidiendo que se forme gobierno o formando parte de la oposición que con un puñado de ministerios.

Imagino que es posible criticar a Podemos por este comportamiento que puede interpretarse como hipócrita u oportunista, especialmente viniendo de un partido que presume de “hacer política de otro modo”. 

Pero lo cierto es que el reloj electoral parece ir a su favor ahora mismo y la situación de ventaja en la que juegan ahora podría cambiar al día siguiente de que formaran gobierno con dos partidos más moderados, viéndose abocados a luchar por diferenciar sus logros de los del resto de la coalición sin parecer que sabotean la empresa común. 

Es difícil no sentir empatía hacia un partido político que parece actuar según una estrategia que mejora su posición electoral a medio plazo y, en última instancia, su capacidad para imponer su agenda."               (Politikon, 8 Feb, 2016 - )

9.2.16

Sánchez está hoy más cerca de la Moncloa... gracias al Podemos valenciano, que quiere ser más que Podemos

"El camino para la investidura de Pedro Sánchez, contando inicialmente con solo 90 diputados, es muy estrecho. Pero no está condenado al fracaso si sabe librarse del acoso envolvente que practica su principal rival, Pablo Iglesias. La dirección del PSOE ha descartado un Gobierno con ministros de Podemos. (...)

Por tanto, Sánchez solo puede apoyarse en Ciudadanos, sabiendo que el partido de Albert Rivera no desea poner en riesgo sus 40 diputados en unas nuevas elecciones. Este jueves, la negociación entre ambos ya fijó un horizonte de legislatura y sus equipos se han puesto a trabajar a fondo, sobre todo en la parte económica. Si fructifica el acuerdo, la opción más probable es un Gobierno monocolor.

Un Ejecutivo de coalición entre ambos partidos sería lógico, pero no serviría seguramente para cambiar el voto negativo del PP por una abstención en correspondencia al bloqueo del PSOE. Sin embargo, un Gobierno solo socialista, con la promesa de incorporar algunos independientes, permitiría más fácilmente sumar los seis votos del PNV, uno de Coalición Canaria y también dos de Izquierda Unida. Un total de 139 'síes'. (...)

Por tanto, para garantizarse la elección, el líder socialista necesita abrir una brecha en la heterogénea izquierda alternativa.

Y el factor clave va a ser Compromís. Sus cuatro diputados no forman parte del grupo "confederal" de Podemos en el Congreso, sino que decidieron pasarse al Grupo Mixto. El partido de Mónica Oltra, que gobierna mano a mano la Generalitat Valenciana con los socialistas de Ximo Puig, se trasladó el miércoles a Madrid para participar en la primera ronda de encuentros que ha iniciado Sánchez. (...)

El candidato socialista dijo que "esto empieza bien" porque Compromís se ha puesto bien para la investidura. Esos cuatro votos, junto a los otros 139, son la llave valenciana para asegurarla. Sánchez está hoy más cerca de la Moncloa." (Joaquim Coll, El Periódico, 04/02/16)

Rajoy cada vez más sólo y desgastado, superado por los acontecimientos

"El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno Pedro Sánchez, ha citado al presidente del Gobierno en funciones Mariano Rajoy, para el próximo miércoles 20 de Enero, en el Congreso de los Diputados .

(...) a partir de la negativa de Rajoy de ir a la investidura cuando se lo propuso el Jefe del Estado, declinando la oferta y dejando al propio Rey en una situación incómoda, situación que ha repercutido en las relaciones entre Moncloa y Zarzuela, máxime cuando se produjeron determinadas presiones hace dos semanas, cuando llegaron a Zarzuela, insistentes mensajes de que se abriese un periodo de reflexión, antes de dar el paso de encargar la investidura a Pedro Sánchez.

 En esa investidura de Sánchez, Albert Rivera intenta hacer de intermediario con el PP, como lo hizo en el nombramiento de Patxi López, como presidente del Congreso de los Diputados, para conseguir la misión imposible de una abstención, algo a lo que se ha negado repetidamente Mariano Rajoy, empleando el mismo lenguaje de Sánchez durante las últimas semanas: “No, no, y no”.  (...)

Con esa entrevista, Mariano Rajoy, superado por los acontecimientos, especialmente por los graves sucesos de Valencia en los que aparecen imputados numerosos dirigentes, asesores, ediles, concejales y diputados autonómicos del partido a nivel local, provincial, regional y autonómico, quiere tomar la iniciativa en unos momentos que ya, según, muchos dirigentes populares, es demasiado tarde. 

Ha sido Sánchez el que ha tomado la iniciativa, mientras el Presidente en funciones, quedaba paralizado. Paralizado y equivocado, iniciando públicamente una defensa de la alcaldesa Rita Barberá, presentada por la propia Cospedal como un “icono” del partido o como política de referencia por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

 La defensa de Rajoy de Barberá (siempre le pasa lo mismo) ha supuesto para él un duro golpe ya que la que ha sido Alcaldesa de Valencia durante 24 años, puesta de ejemplo por todos los dirigentes nacionales del PP, se niega ahora dar la cara como le pide el Presidente del Gobierno

Pero sorprendentemente, a estas alturas el partido por boca de Pablo Casado que le ha exigido que dé la cara no ha dado el paso que piden muchos militantes y dirigentes del partido: que dimita de senadora para que, deje de estar aforada y el juez que lleva el caso en Valencia pueda proseguir las investigaciones que ahora no puede porque tropieza con el Tribunal Supremo.

 El portavoz popular solo le ha pedido que renuncie a presidir la Comisión Constitucional del Senado.  (...)"                (José Oneto, República.com, 09/02/16)

5.2.16

Evitemos ese gobierno que entre bambalinas se está creando en la sombra

"(...) Tras los resultados electorales del 20D, estamos inmersos de nuevo en una mercantilización y comercialización de la democracia que llegan a tal extremo que la erosionan muy seriamente.

 Transforman el juego democrático de elegir a nuestros representantes en un espectáculo de retóricas vacuas, donde predomina la distracción y la estupefacción. Las mentes cívicas de la ciudadanía son arrinconadas a un lado en favor de esas mentes pensantes vinculadas a medios de comunicación insolventes, consultores políticos, expertos y proveedores de un Estado corporativo cada vez más dictatorial. 

De ahí el discurso del miedo, el hostigamiento a los disidentes, las continuas llamadas a “la responsabilidad”.

 Pero somos nosotros los votantes quienes podemos cambiar todo esta profanación rancia de nuestra democracia. Hagamos nuestra tarea, cambiemos la naturaleza de los debates espurios, impongamos las agendas a nuestros representantes. 

No podemos seguir pagando el alto precio que supone dejar que la política siga siendo una forma de entretenimiento y distracción dirigidas por unos medios de comunicación obsesionados con la anécdota más que por el bienestar y salud democrática de sus ciudadanos. 

Acabemos con el Totalitarismo Invertido “a lo Sheldon Wolin” en que se ha convertido nuestra querida España. Y evitemos ese gobierno que entre bambalinas se está creando en la sombra, pura operación cosmética para que todo siga igual."                    (Juan Laborda, Vox Populi, 27/01/16)

28.1.16

Rajoy es el cínico más versátil de la política española desde el mismísimo Franco

"(...) Hay políticos que te producen animosidad; los detestas con sólo verlos. José María Aznar, por ejemplo. Pero eso no me sucede con Rajoy. Yo veo a Mariano Rajoy en la televisión y me obliga a apagarla, como si fuera una reacción digna del perro de Pavlov.

 Por eso llevo años diciendo que es el político más peligroso, porque es un cínico sin sentido del cinismo. Algo así, diríamos sin exagerar, como la banalidad del mal, o del cinismo, que es lo mismo cuando se ejerce el poder. 

Son gente tan normal que parecen personajes de Hitchcock durante los primeros quince minutos del filme. Irreconocibles en el final. Inspiran miedo, pero sólo cuando en la pantalla ha aparecido la palabra fin y usted se ha quedado, después de pagar, tendido en la butaca.

Sin rubor alguno. Es el cínico más versátil de la política española desde el mismísimo Franco, ¡y que nadie quiera ver ahí una impronta galleguista! Lo único que tiene de universal es su cinismo, todo lo demás es medularmente español: desconfianza, ignorancia y resentimiento. No es que desprecie todo lo que ignora, es que ignora hasta el volumen de su desprecio. 

Sean periodistas o colegas de partido. Un hombre que ha logrado que su propio partido no rechiste cuando ha hecho la política más despiadada y cínica que se hacía en España desde la muerte del Caudillo, cuando ha perdido 60 diputados y millones de votos, y alguien le preguntó si no tenía algo que decir, respondió: “Creo que algún error debimos de cometer”. El cinismo como variante de la banalidad del mal.

Los cínicos tienen capacidad para crear realidades y creérselas. “Yo, Mariano Rajoy, he ganado las elecciones y nadie en mi partido puede discutírmelo”. Niega que esté dirigiendo el partido más corrupto de España, y eso es decir mucho, con la competencia de Convergència en Catalunya y la de los socialistas allá donde pueden, desde Andalucía a Asturias. 

Pero lo suyo ha sido un desfalco al Estado que los hombres del PP llevan años ejecutando con un rigor y un desparpajo digno del siglo XIX. “¡Sé fuerte, Luis!”.

Luis Bárcenas no es un delincuente normal, es un delincuente de Estado. Como lo fueron Blesa y Rato, y el clan valenciano. Mientras eso no esté fuera de la sociedad española, Rajoy será un rehén cuya única posibilidad de salida es que no hay salida, sino tiempo. Necesita tiempo para que, entre las triquiñuelas de los letrados y los corrimientos de escala de la judicatura, todo se vaya alargando, alargando, alargando… mientras se apaga. 

Una sociedad, no digamos ya unos poderes públicos, incapaces de poner a Bárcenas, Blesa, Rato y tutti quanti en la cárcel, la convierte a su vez en cómplice del mal menor. Rajoy no roba, Rajoy comprende, Rajoy espera.

Y este hombre que disimula como un adolescente ¿es el que aspira a gobernar en coalición? ¿Con quién? El que lo acepte sólo podrá ser un cínico menor, un aprendiz, porque llegar a su talla no es fácil.

Y luego pensar que la gente seguirá siendo cómplice siempre, cobarde siempre, cándida siempre. Ya empezamos a oírlo últimamente, como en otros tiempos. “Rajoy es decente, el problema está en quienes le rodean”.

¿Y “los recortes” que salvaron España? Este es el cinismo máximo. Los recortes salvaron a una banca y unas cajas de ahorros especializadas en el engaño del cliente, las mismas, ambas, que coronarían a Mariano Rajoy porque les salvó de la prisión y la ruina, mantuvo sus piscinas, sus mansiones, sus lujos, y el estatus familiar –pobres niños, ¡qué traumas sufrirían de no poder seguir su nivel de vida!–. 

Yo cuando veo a Bárcenas esquiando o a Rato navegando o a Blesa haciendo el payaso en ropa exclusiva, me admiro de nuestra capacidad de autocontrol. Eso merecería una reacción dura, hasta violenta, tanto como esos millones de ciudadanos que aún tienen que pelear por las primas de riesgo o los escarnios de esa banca, de esas cajitas de ahorros para oligarquías locales que recién aprendían a jugar al golf o a navegar sin marearse. 

Todo lo representa Mariano Rajoy, el supermán del cinismo, el que no puede salvar aún a “Luis, sé fuerte”, ni a Rato –ay, si Rato largara con su famosa lengua de víbora–, o al bobainas de Blesa, el amigo de José María Aznar, un tonto de balcón, que se decía antes de aquellos hijos de ricos que se pasaban el día contemplando quién pasaba por la calle principal para luego contárselo a las abuelas.

Ese PP de Mariano Rajoy se va muriendo de gozo. ¡Nos hemos forrado! Lo irán comiendo las ratas que ellos fueron dejando en sus pisos vacíos y en las cajas de los bancos –hay cajas fuertes que pueden mantener aire para que aguante una alimaña–.  (...)

Mariano Rajoy no es más que una excrecencia, peligros de aquella España del consenso. Fíjense si será cierto que ahora no les queda más que formar gobiernos de coalición y nadie tiene ni idea de cómo se hace. Si alguien tuviera la humorada de recordar “los tripartitos catalanes” probablemente le echarían de la reunión por desvergonzado.
¿Y el chisgarabís?"                   (Revista de prensa, 23/01/16, La Vanguardia, Gregorio Morán)

26.1.16

Aquellos que intenten sacar rédito político en cualquier sentido de un acto aislado (como un bofetón) deben ser despreciados... ergo, Rajoy

"Hay países en que hay mucha gente violenta y hay otros, como España, en el que a la gente se le va la fuerza por la boca. Hay días en que conviene añadir a esa frase la palabra afortunadamente.(...)

 Al principio, se habló de una bofetada, censurable por humillante pero escasamente dramática, pero las imágenes no dejaban lugar a dudas. Se trataba de la típica agresión callejera (...)

Al estar metidos en plena campaña electoral y a pocos días de las elecciones, es imposible separar el incidente del momento político que vivimos. Será utilizado, manoseado y manipulado por unos cuantos. Aquellos que intenten sacar rédito político en cualquier sentido de un acto aislado deben ser despreciados, o quizá compadecidos porque su forma de defender sus ideas no resiste el más mínimo análisis. 

La comparación con los buitres es apropiada, con la salvedad de que en el caso de los buitres forma parte de su naturaleza. Están hechos para esa función, lo que no se puede decir de los ciudadanos libres. (...)

A lo largo de la legislatura, hemos podido presenciar una movilización en la calle que se echó a faltar en la mayoría de los momentos clave vividos por este país desde finales de los 70. 

Mucha gente decidió que no bastaba con esperar en el sofá a que llegará la siguiente cita en las urnas para defender sus valores y atacar las injusticias. Fueron criminalizados por aquellos que intentaban defender un sistema político sostenido por un andamio que se caía a trozos. 

 Triunfaron en la crítica al establishment político y ahora tienen ante sí una tarea aún más difícil: comprobar si sus propuestas tienen el apoyo de la gente. No sabemos qué dirán las urnas y sería absurdo pensar que el mensaje que salga de ellas será nítido y alentador. Bien puede ocurrir que ofrezca un lío de mil pares de coj…, de situaciones difíciles de analizar con la cabeza fría.

Pero existe esa oportunidad que no puede ser manipulada por actos de violencia ni por una pasividad suicida.

25.1.16

La propuesta al PSOE de Pablo Iglesias. Tres politólogos, la profesión de moda, la analizan

"(...) Pablo Simón

Puede haber dos lecturas: la benévola y la malintencionada. La benévola tiene que ver con que Podemos se quiere implicar en el nuevo Gobierno de manera activa y ya no hablaríamos de un Gobierno en minoría sino de un Gobierno en coalición, algo que no se ha producido nunca en España. 

Potencialmente lo podría hacer más estable, aunque pone también más cosas sobre la mesa. Es decir, antes se hablaba de líneas rojas programáticas, ahora se habla también de carteras y ministerios, de qué personas empeñarían determinadas funciones, por lo tanto es un giro.

Ahora, yo creo que esto lo que intenta es incrementar los costes de negociación con el PSOE. La jugada es plantear que Podemos no es responsable si no hay acuerdo de izquierdas porque quiere participar directamente en el Gobierno. 

Esto incrementa la presión interna del PSOE, ya que dentro del partido hay actores en desacuerdo con llegar a pactos con Podemos. También aumenta la presión para los socialistas porque es más difícil de vender que el problema de que no haya un acuerdo es de Podemos.  (...)

José Fernández Albertos

Como todos los movimientos que vamos a ver, tiene una parte estratégica de mover la jugada hacia el escenario más favorable para Podemos, que se trata fundamentalmente en provocar un debilitamiento del PSOE a medio plazo. 

También es una forma de forzar al PSOE a que elija a quién quiere en un posible Gobierno. Es ponerle en el foco de si quiere a un gobierno de izquierdas o una alternativa con la derecha. Sin duda, es la postura que más le interesa a Podemos.

Sebastián Lavezzolo 

Tiene doble lectura. La primera es una propuesta claramente para no formar Gobierno en coalición, simplemente es una manera de forzar al PSOE en una guerra interna y a que se retraten como el partido que no han querido una coalición de izquierdas. Es decir, Pablo Iglesias ayer no estaba repartiendo carteras ministeriales sino que estaba repartiendo las culpas de un posible fracaso de las negociaciones. 

Es evidente que es dejar encima de la mesa una propuesta que el PSOE no va a poder aceptar. Ya hay muchas voces socialistas en contra. Lo que se dice es que Pablo Iglesias propone pero lo que realmente quiere es que el PSOE se enzarce en sus propias cuestiones internas y se produzcan tensiones y esto les empuje a unas nuevas elecciones donde ellos se mostrarían que son los que realmente representan la izquierda y el cambio, y así conseguir el esperado sorpasso.

La otra lectura es que realmente quieren un gobierno de coalición y que esto les sitúa mejor en las negociaciones y es una manera de llevar a cabo las políticas que quieren. Si esta es la estrategia que realmente persiguen es una propuesta muy complicada para el PSOE.

¿Cree que es viable un Gobierno de izquierdas?

Pablo Simón

Es complicado de saber. Tengo la percepción de que tanto en el PSOE como en Podemos existen dos almas. Desde el PSOE hay una que es totalmente recelosa de la idea de llegar a cualquier tipo de acuerdo con Podemos y consideran que lo que persiguen es su aniquilación, ya sea ahora o en una ronda posterior, y hay otra, la más cercana a Pedro Sánchez, que está diciendo que su propia supervivencia política depende de lograr ser presidente y que por lo tanto, hay que intentar un gobierno de izquierdas.

10.1.16

El concepto Nación parece que gana al de Clase en los debates post-electorales

"Hace 100 años la Vieja Europa se cubría de pólvora y sangre en la Gran Guerra (1914-1918). Uno de los puntos esenciales de este conflicto bélico fue la contradicción entre Nación y Clase

Muchos partidos socialistas de la II Internacional decidieron aliarse con los partidos liberales y conservadores de sus países bajo sus banderas patrióticas antes que defender la solidaridad internacional y la paz entre las clases trabajadores de diferentes países contra los intereses expansionistas de las burguesías nacionales.

 La voz de la comunista Roxa Luxemburgo contra la Guerra Imperialista fue puesta en prisión con la complicidad del Partido Socialdemocráta Alemán acusándola de “Traición a la Patria”.

Hoy, parece ser que en las izquierdas del Estado Español, con su contexto propio, no se ha aprendido de los errores de esta dicotomía. 

Tras los resultados de las elecciones españolas del pasado 20 de Diciembre y las catalanas del 27 de septiembre el concepto Nación parece que gana al de Clase en los debates post-electorales. (...)

 Vayamos primero a las catalanas, preferencia por simple cronología. (...)

La CUP antes[1], y recién después[2], de conocer los resultados ya dejó claro que una de sus rayas rojas era no investir al actual Presidente Artur Mas, un icono de la burguesía catalana pujolista y de las actuales privatizaciones que son principios atacantes a la soberanía nacional. Parecía que el discurso de clase social catalana se imponía en la CUP frente a un posible pacto interclasista nacionalista.  

(...) desde el resultado electoral la posición nacionalista de las CUP ha ganado terreno a la clasista llegando a sobrepasarse una línea roja de la campaña electoral simplemente al generarse un debate que no era necesario según las promesas iniciales.

 En el caso español, el debate post-electoral no deja de lado tampoco los nacionalismos. (...)

PODEMOS tras conocer los resultados electorales rápidamente anunció 5 condiciones para negociar; reforma constitucional para blindar derechos sociales, reforma de la justicia, reforma de la ley electoral, moción de confianza para cumplimiento de programa electoral, y sobre todo, poniendo el acento al referéndum de Catalunya[3] antes que otros posibles referéndums de contenido clasista como Monarquía y República. 

Los líderes territoriales del PSOE, los llamados Barones, justamente el punto al que más se han opuesto para formar gobierno es el del Referéndum de Catalunya. El Partido “Socialista” “Obrero” Español pone como línea roja la llamada unidad de la nación española por encima de cualquier interés de la clase social como blindar con Podemos los derechos sociales, y es posible que deje gobernar al PP al no aceptar esta condición.

No estamos en un contexto de Guerra Mundial, pero hoy en la península ibérica mientras la pobreza aumenta con el planificado derrumbe del Estado del Bienestar y la supuesta Austeridad, solo para algunos, 13 millones de españoles están en la pobreza y 3,3 millones en pobreza extrema[4], las banderas nacionalistas (sea cual sea, no olvidemos la española bicolor) y las fronteras son el centro de las negociaciones por encima de los intereses de las clases populares. 

(...) jamás un sentimiento nacional que deje de lado un proyecto económico soberano generará la libertad de un pueblo."             (Anibal Garzón , Rebelión,  31/12/15)

UE: “España ha de tener un gobierno estable y en línea con las instituciones europeas”

"Mensaje de Bruselas, envuelto en celofóan y apto para todos los públicos. “España ha de tener un gobierno estable y en línea con las instituciones europeas”

“Esperamos que se forme un gobierno estable en España que pueda continuar trabajando estrechamente con las instituciones europeas y los socios europeos”, dijo ayer en Bruselas Margaritis Schinas, portavoz de la Comisión Europea.

El señor Schinas, alto funcionario de nacionalidad griega, conoce bien la política del quinto país más poblado de la Unión. El portavoz tiene noticia del laberinto español gracias a los dossieres que seguramente se acumulan en su despacho después de las elecciones del 20 de diciembre, y habrá ampliado conocimientos gracias a su esposa, Mercedes Alvargonzález Figaredo, de nacionalidad española, descendiente de un linaje naviero gijonés, prima hermana del exministro Federico Trillo Figaredo, militante del Partido Popular y jefa de gabinete del presidente del grupo parlamentario del Partido Popular Europeo, Manfred Weber.

Las declaraciones del portavoz de la Comisión Europea se ajustan al lenguaje diplomático. Y no constituye ninguna sorpresa que el gabinete que preside Jean-Claude Junker desee estabilidad política en España, inquietante eslabón crítico del Sur de Europa, después de los corrimientos de tierras en Grecia y Portugal. (...)

Ya que no hay un mensaje electoral diáfano, es significativo que, con su lenguaje de madera, el portavoz griego de la Comisión Europea ponga énfasis en la necesidad de un gobierno español estable, que mantenga una perfecta sintonía con el estado mayor de Bruselas. 

Un gobierno estable –estable, con certificado CE– sólo puede garantizar un acuerdo entre el Partido Popular, el PSOE y Ciudadanos que desemboque en una gran coalición, al estilo tedesco, o en un pacto de legislatura para un determinado periodo de tiempo.

 La alianza de las izquierdas no tendría certificado CE de primera clase, aunque sería aceptada por Bruselas, como lo ha sido, a regañadientes, el reciente pacto portugués. El estado mayor quiere estabilidad con mayúsculas. Este es el primer mensaje –público– del Directorio Europeo. Vendrán otros, a medida que la situación se espese.

En el imperio de nuevo tipo que es la Unión Europea el respeto formal a las soberanías nacionales convive con el constante envío de avisos, señales y advertencias. Los barones socialistas aún no son conscientes del error que han cometido al anunciar, de buenas a primeras, sin sofisticación alguna, que su deseo es el bloqueo político de España para poder estrangular con mayor tranquilidad a Pedro Sánchez. (...)"           (Primer aviso del Directorio, de Enric Juliana, La Vanguardia, en Caffe Reggio, 05/01/16)

4.1.16

El PSOE... todo un espectáculo

"La estructura del PSOE parece decidida a acudir a unas nuevas elecciones y con un nuevo candidato/a a presidente del Gobierno. (...)

Es todo tan extraño que la situación solo encuentra explicación en rencores y desafíos. Para quienes siguieron con interés al PSOE durante décadas, solo cabe recurrir a libros de historia que expliquen anteriores periodos de confusión. Para quienes le votaron el 20-D, probablemente solo quepa enojo y rabia. Como afirma Patxi López “el PSOE está dando un espectáculo lamentable”.

El relato socialista comienza, dicen algunos, hace año y medio, cuando Susana Díaz y un grupo de barones apoyó a Pedro Sánchez como secretario general del partido, con la condición de que no se considerara candidato a la presidencia del Gobierno en las elecciones que tendría que convocar Mariano Rajoy en poco más de un año. 

Según ese relato, Sánchez ignoró ese acuerdo y en solo mes y medio tomó la iniciativa y anunció que se presentaba a la nominación como candidato presidencial socialista. A partir de ahí, el enfrentamiento fue total.

El relativo mal resultado electoral del PSOE pareció dar nuevos argumentos a los detractores de Sánchez, dispuestos en el mejor de los casos a dejarle como jefe de la oposición (dado que ninguno de los barones, empezando por Susana Díaz, es diputado en Cortes) mientras se organizaba la elección de un nuevo candidato y se provocaban nuevas elecciones. 

Una vez más, Pedro Sánchez tomó la iniciativa: no aceptaría ser jefe de la oposición absteniéndose frente a un Gobierno Rajoy e intentaría negociar con Podemos para alcanzar, él mismo, la presidencia del Gobierno. Si lo lograba, tendría garantizada su supervivencia política y la dirección del PSOE.

El enfado de Susana Díaz y de otros barones estalló en el comité Federal. El principal objetivo es ya desalojar a Pedro Sánchez del partido, del Gobierno, de la oposición y de donde haga falta.  (...)

Nada de eso evita, sin embargo, el asombro por el feroz enfrentamiento interno y por la pérdida del sentido de la realidad de unos dirigentes que creen que, de un mes para otro, pueden cambiar de propuestas. En lugar de revolcarse en su furia, podrían recordar el dicho del poeta latino “Cuídate tú de la furia del hombre paciente” (el elector)"          (  , El País 3 ENE 2016)

¿Aspira el PSOE convertirse en el partido del sur?

"(...) existe otro eje de competencia en el que el declive del PSOE puede acabar siendo irreversible: la disputa en torno a la geografía de la representación. Sugerir que los partidos de ámbito nacional o estatal representan territorios específicos puede parecer un sacrilegio que solo cometen los partidos nacionalistas o regionalistas. 

Pero, en realidad, todos los partidos tienen su base electoral sesgada territorialmente, de tal modo que sus estrategias electorales y, aún más importante, sus programas políticos y de gobierno dependen de ello y obran en consecuencia. (...)

Debemos tener en cuenta esta lógica territorial en la competición entre partidos, combinada con el eje izquierda-derecha –por supuesto-, para entender los dilemas y la estrategia de los partidos en este inicio de legislatura. También para anticipar las posibles divisiones o faccionalismos internos en los próximos meses.

Para captar de forma sintética y plausible la geografía política española, podemos identificar tres ejes territoriales que se distinguen por sus dinámicas políticas, aparte de otros aspectos más idiosincráticos: el eje del sur (Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha), el eje del centro (Madrid, Castilla León, La Rioja y Murcia) y el eje del Norte-Mediterráneo (que comprende la periferia del norte, desde Galicia hasta Baleares y la Comunidad Valenciana), dejando ahora al margen a Canarias, Ceuta y Melilla. 

Aunque esta división es forzosamente discutible y arbitraria, creo que refleja bastante bien las Españas políticas (y electorales, que diría el profesor Josep Maria Vallès) y las dinámicas de cambio que se están dando en ella.

 ¿Existen diferencias entre partidos en cada una de estas ‘Españas’? ¿Están alterando los nuevos partidos la geografía representativa? El Gráfico 1 muestra el peso de cada eje territorial en el grupo parlamentario de los cuatro principales partidos. 

La primera lectura quizá no es sorprendente pero es clara: cada área regional tiene un peso distinto en cada partido. Mientras que la España del sur está claramente sobrerrepresentada entre los diputados del PSOE, la España del norte y mediterránea lo está entre los nuevos diputados de Podemos y sus aliados. En cambio, para PP y Ciudadanos la España del centro es la que más pesa en sus respectivos grupos parlamentarios.


 Este gráfico nos sugiere un aspecto interesante en cómo los nuevos partidos están disputando los feudos territoriales de PP y PSOE. Mientras que Ciudadanos le está ganando votos al PP adoptando su misma lógica territorial, Podemos irrumpe comiéndose el terreno del PSOE en el norte de España (claramente infrarrepresentado en el nuevo grupo parlamentario socialista), relegando a su adversario hacia los distritos del sur. 

¿Se está convirtiendo el PSOE en el partido del mezzogiorno español?

 Los diputados socialistas del sur siempre han estado sobrerrepresentados. La novedad en esta ocasión es la caída del peso de la España del norte y mediterránea. (...)

La España del norte aporta aproximadamente un 45% de los diputados del Congreso. Este era el peso que tenía también en el grupo socialista en los primeros años de la democracia, y en las legislaturas de máxima competitividad con el PP: la ‘dulce derrota’ de 1996 y el retorno al poder con Zapatero se forjaron sobre el apoyo de las regiones del norte y del Mediterráneo.

 Las derrotas de Rajoy en 2004 y 2008 provinieron de un fuerte apoyo en Cataluña y la Comunidad Valenciana (1 de cada cuatro diputados socialistas, aunque luego se traducían solo en uno de cada seis ministros en el gobierno). 

Si añadimos Galicia o País Vasco, estas cuatro regiones con hechos diferenciales representaban 1 de cada 3 diputados socialistas. Hasta el día de hoy, la buena salud electoral del PSC y las opciones de gobernar la Moncloa para el PSOE han sido una y la misma cosa.
 
Sin embargo, las derrotas de 2011 y 2015 no solo evidencian la pérdida de apoyos al PSOE en la izquierda, en los jóvenes y en el electorado urbano. También alteran la geografía interna del grupo socialista en el Congreso. Por primera vez desde 1977, el número de diputados socialistas elegidos en Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha es igual al de catalanes, valencianos, gallegos, vascos, asturianos, cántabros, aragoneses e insulares de las Baleares. Por el contrario, esta España del norte y mediterránea aporta el 60% de los diputados de Podemos y sus aliados. 

Esta transformación de la geografía parlamentaria en la izquierda del Congreso tendrá poderosos efectos sobre esta legislatura y sobre la evolución de ambos partidos, como nos recuerda Óscar Barberà en su imprescindible post sobre la política valenciana.  (...)

También Pedro Sánchez experimentará el peso de la facción del sur: Susana Díaz, Guillermo Fernández Vara y Emiliano García Page apenas han tardado horas en manifestar su posición respecto a la política de pactos y, más importante, en las posibles reformas territoriales que puedan negociarse en esta legislatura. 

Sin duda, es mucho más fácil y cómodo construir un discurso nacional que sacrifique al PSC y relegue a sus camaradas valencianos, gallegos o vascos. El problema para Sánchez es que ejercer como partido del sur también significa abandonar la España mediterránea y del norte a la nueva política de Podemos. Y con ello, incluso perder el liderazgo de la izquierda."           (Agenda Pública, 24/12/15)

Un pacto entre Soraya Sáenz de Santamaría y Susana Díaz podría consumarse en un tiempo récord: El inconveniente es Rajoy

"(...) Hablando claro y simplificando las cosas. Un pacto entre Soraya Sáenz de Santamaría, ay Sorayita la malvada, y Susana Díaz, “la reina mora”, podría consumarse en un tiempo récord: El inconveniente es que Rajoy no lo admitiría jamás –lo que en política significa mientras sea posible– porque está convencido que después de haber perdido millones de votantes y decenas de diputados ¡ha ganado las elecciones! 

Y por su parte, el soldado Sánchez no tiene otra oportunidad para superar su absoluta inanidad que jugar sucio, marranear en el PSOE. Fíjense si será zafio este zangolotino que lo primero que se le ocurrió tras su desastre electoral fue pronunciar una frase para el bronce: “Hemos hecho historia”. 

Me temo que no coincidamos en la apreciación sobre el hecho histórico del PSOE; yo creo que a tamaño trepa indecente, digo bien, indecente, es un hecho histórico haber sobrevivido a unas elecciones tras dejar un partido que difícilmente aguantará un segundo round. (Poner a su principal competidor, Eduardo Madina, en el puesto número siete, y a la garbosa arribista Irene Lozano en el cuatro ha significado que Madina deje de ser diputado.)
Eso es lo que tenemos. (...)

A riesgo de ser mal interpretado, lo que a estas alturas no me produce angustia alguna, no hay aún condiciones en España para un cambio. Se podrán producir novedades que abonan el optimismo, tan ausente en los años pasados y tan desbordante en los últimos. Podemos es un proyecto cargado de presente y con difícil futuro. 

Pero digo más, una aventura como la de Ciudadanos es también abrir un frente nuevo que facilite la caída de esas murallas que acogotaron la vida política española desde 1977. De aquí no se salva nadie, pero esta gente nueva sí. Ya les tocará expresarse.  (...)

Si tuviera que reseñar dos rasgos sarcásticos y significativos de estas elecciones que han radiografiado, con blancos y sombras, esta España que lucha por entrar en el XXI tras haberse saltado, o creído saltar, dos siglos, uno es la quiebra de Bildu por varias cosas, pero sobre todo por la cabezonería de decirles a los ciudadanos hasta cómo tenían que depositar sus bolsas de basuras. 

Y la otra, espléndida, es la inconmensurable aventura del diputado recién electo por el Partido Popular –segundo por Segovia–, don Pedro Gómez de la Serna, comisionista, cazuelas, desvergonzado, corrupto por acción y soberbia. Por sus cojones que no dimitía. Menudo negocio ser diputado y comisionista.

¿Pero saben lo que más me conmocionó de este caso? No sólo que ni el Partido Popular consiguiera hacerle dimitir, sino que más de 30.000 dóciles segovianos, cómplices de la bellaquería, le votaron."               (Gregorio Morán, La vanguardia, 24/12/15)

29.12.15

Podemos seguirá en campaña: la decisión de forzar una “segunda vuelta” la tienen tomada.

"No toca análisis profundo. La situación ni lo necesita ni tampoco lo merece. El panorama es simple. Pedro Sánchez está muerto políticamente, sin posibilidad de resucitación. Y Susana Díaz es el único recambio; se veía venir hace tiempo. 

Sin embargo, esta certeza no ahorrará a los españoles horas, días y meses de infaustas negociaciones, en las que se sondeará la posibilidad de un gran pacto de izquierda o una coalición PP, PSOE y Ciudadanos (...)

Podemos seguirá en campaña: la decisión de forzar una “segunda vuelta” la tienen tomada. Ellos pueden aguantar otros cuatro meses de imposturas como si nada. Al fin y al cabo, de entrenamiento van sobrados: llevan toda la vida en campaña. (...)

De hecho, en Cataluña, (...) sólo la incertidumbre encarnada en la CUP, con sus votaciones y empates imposibles, es lo que evita por ahora que Ada Colau termine investida presidenta de la Generalitat. 

De igual modo, el impasse de la ingobernabilidad a nivel nacional es lo que podría estar retrasando un gobierno central en manos de la izquierda radical. Tiempo al tiempo.

(...)  cuanto más se resistan hoy los Rajoy, Sánchez y Mas a desaparecer por el sumidero de una historia menor y dar paso a la catarsis, más progresarán las Colau, los Iglesias y las Carmena. Por puro contraste. (...)

Aun cuando, por un extraño azar, surgiera una coalición que propusiera reformas y las llevara a cabo, me temo que sería demasiado tarde. La “justicia social” se ha instalado en la mente del consumidor. Y quiere comprarla.  (...)

Salvo milagro, el colectivismo no sólo ha venido para quedarse, sino que apunta a cotas más altas. Y no debería extrañarnos. En España, la libertad ha estado siempre sobrevalorada: todos han especulado con ella, pero nadie la ha comprado. 

De ahí que Podemos ya hubierna ganado antes de empezar la pasada campaña. Ahora, si acaso, trabaja para ampliar su ventaja."              (Javier Benegas, Vox populi, 29/12/15)

28.12.15

Seis escenarios posibles para resolver el rompecabezas político tras el 20D

"(...) las seis hipótesis más imaginables para resolver el denso rompecabezas del 20 de diciembre.

1. Legislatura corta, con Gobierno de Rajoy en minoría
 
En esta primera hipótesis, quizá la más factible, Mariano Rajoy consigue la investidura en la segunda, tercera o cuarta votación, con la abstención del PSOE y Ciudadanos. Gobierno en minoría con un plazo de vida de un año –o año y medio–, aprovechando que los presupuestos del 2016 ya están aprobados. (...)

2. Legislatura corta con Gobierno técnico
 
Variable de la anterior hipótesis. El PSOE pone como condición que Rajoy no presida el Gobierno y sea sustituido por otro dirigente o por una personalidad externa al Parlamento (posibilidad prevista por la Constitución). (...)

3. Gran coalición, presidida por Mariano Rajoy
 
Sorpresivamente, PP y PSOE alcanzan un acuerdo para aplicar por primera vez en España la fórmula alemana de la gran coalición entre conservadores y socialdemócratas. Sería la solución que más satisfaría a la Comisión Europea, a la cancillería de Berlín, a los mercados financieros y al gran empresariado español. Estabilidad por un periodo de tiempo superior al año, sin necesidad de agotar toda la legislatura.  (...)

Una vicepresidencia primera para Pedro Sánchez podría blinda a este como secretario general del PSOE. Esta fórmula podría tener el activo apoyo de Felipe González y de los principales barones territoriales del PSOE. Sin embargo, el actual grupo dirigente socialista es muy reticente a un acuerdo estable con el PP, que entregaría a Podemos el monopolio de la oposición  (...)

4. Gran coalición, sin Rajoy
 
Variable de la fórmula anterior. El PSOE aceptaría la formación de un gobierno de gran coalición a condición de que este no fuese presidido por Rajoy. 

Puesto que el Partido Socialista en ningún caso querrá contribuir a la propulsión de un nuevo liderazgo electoral de los populares, la condición sería encargar la presidencia del Gobierno a un político del PP maduro, sin carrera electoral por delante (por ejemplo, José Manuel García-Margallo o Ana Pastor), o a una personalidad externa del agrado de los populares (un exministro, por ejemplo), puesto que la Constitución española (artículo 99) no obliga a que el presidente del Gobierno sea parlamentario. 

Fórmula de intenso sabor italiano, inspirada en el Gobierno Monti (2011-2013). 

5. Gobierno socialista, con apoyo parlamentario de Podemos, Izquierda Unida y PNV
 
Aritméticamente sería posible la investidura de Pedro Sánchez con el voto favorable del PSOE, Podemos, Izquierda Unida y el Partido Nacionalista Vasco –que ayer se declaró abierto a pactos en distinta dirección–, sin necesidad del voto afirmativo de los soberanistas catalanes, aunque sí de su abstención. (...)

6. Repetición de las elecciones
 
Si todas las negociaciones fracasen, el 13 de marzo se convocarían elecciones de manera automática. Para el PP sería la gran oportunidad de reabsorber parte del voto fugado a Ciudadanos, pero exigiría el sacrificio de Mariano Rajoy, con la consiguiente apertura de la lucha por el liderazgo popular en un tiempo muy corto. 

No es fácil prever el efecto de esas elecciones de primavera en la ecuación PSOE-Podemos, pero no es buena perspectiva para los socialistas. Podemos se halla en fase emergente y podría absorber todo el voto de IU."               (  , La Vanguardia, 22/12/2015)