"(...) Pablo Simón
Puede haber dos lecturas: la benévola y la malintencionada. La benévola
tiene que ver con que Podemos se quiere implicar en el nuevo Gobierno
de manera activa y ya no hablaríamos de un Gobierno en minoría sino de
un Gobierno en coalición, algo que no se ha producido nunca en España.
Potencialmente lo podría hacer más estable, aunque pone también más
cosas sobre la mesa. Es decir, antes se hablaba de líneas rojas
programáticas, ahora se habla también de carteras y ministerios, de qué
personas empeñarían determinadas funciones, por lo tanto es un giro.
Ahora, yo creo que esto lo que intenta es incrementar los costes de
negociación con el PSOE. La jugada es plantear que Podemos no
es responsable si no hay acuerdo de izquierdas porque quiere participar
directamente en el Gobierno.
Esto incrementa la presión interna del
PSOE, ya que dentro del partido hay actores en desacuerdo con llegar a
pactos con Podemos. También aumenta la presión para los socialistas
porque es más difícil de vender que el problema de que no haya
un acuerdo es de Podemos. (...)
José Fernández Albertos
Como todos los movimientos que vamos a ver, tiene una parte estratégica
de mover la jugada hacia el escenario más favorable para Podemos, que
se trata fundamentalmente en provocar un debilitamiento del PSOE a medio
plazo.
También es una forma de forzar al PSOE a que elija a quién
quiere en un posible Gobierno. Es ponerle en el foco de si quiere a un
gobierno de izquierdas o una alternativa con la derecha. Sin duda, es la
postura que más le interesa a Podemos.
Sebastián Lavezzolo
Tiene doble lectura. La primera es una propuesta claramente para no
formar Gobierno en coalición, simplemente es una manera de forzar al
PSOE en una guerra interna y a que se retraten como el partido que no
han querido una coalición de izquierdas. Es decir, Pablo Iglesias ayer
no estaba repartiendo carteras ministeriales sino que estaba repartiendo
las culpas de un posible fracaso de las negociaciones.
Es evidente que
es dejar encima de la mesa una propuesta que el PSOE no va a poder
aceptar. Ya hay muchas voces socialistas en contra. Lo que se dice es
que Pablo Iglesias propone pero lo que realmente quiere es que el PSOE
se enzarce en sus propias cuestiones internas y se produzcan tensiones y
esto les empuje a unas nuevas elecciones donde ellos se mostrarían que
son los que realmente representan la izquierda y el cambio, y así
conseguir el esperado sorpasso.
La otra lectura es
que realmente quieren un gobierno de coalición y que esto les sitúa
mejor en las negociaciones y es una manera de llevar a cabo las
políticas que quieren. Si esta es la estrategia que realmente persiguen
es una propuesta muy complicada para el PSOE.
¿Cree que es viable un Gobierno de izquierdas?
Pablo Simón
Es complicado de saber. Tengo la percepción de que tanto en el PSOE
como en Podemos existen dos almas. Desde el PSOE hay una que es
totalmente recelosa de la idea de llegar a cualquier tipo de acuerdo con
Podemos y consideran que lo que persiguen es su aniquilación, ya sea
ahora o en una ronda posterior, y hay otra, la más cercana a Pedro
Sánchez, que está diciendo que su propia supervivencia política depende
de lograr ser presidente y que por lo tanto, hay que intentar un
gobierno de izquierdas.
Tengo la percepción de que en
Podemos pasa algo parecido, la situación es un poco a la inversa. La
gente de Pablo Iglesias percibe que la estrategia es la superación del
PSOE y por lo tanto, acabar con ellos en una ronda posterior, pero es
verdad que hay votantes de Podemos y cuadros medios que quieren lograr
algún tipo de acuerdo para que haya alternancia.
La pregunta es saber
cuál de las almas de cada uno de los partidos se va a acabar imponiendo.
Yo tengo la percepción de que Podemos es menos adverso al riesgo. Es
decir, Podemos acaba de entrar y le da igual perder 10 escaños si se
repiten las elecciones. Para el PSOE la situación es más difícil porque
tienen más trayectoria de Gobierno. (...)" (Fátima Caballero
, eldiario.es, 23/01/2016)
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