"El tono plomizo que ha dominado las reuniones de esta edición del Foro Económico Mundial tiene una explicación inmediata: muchos de los asistentes perdían miles de millones en Bolsa mientras acudían a la cita suiza. (...)
“No es 2008... todavía. Pero los Gobiernos tienen que actuar rápido”, advertía en uno de los debates en Davos el economista Nouriel Roubini, apodado Doctor Catástrofe.
Roubini ha perdido parte de su autoridad por su pesimismo impenitente
pero sus palabras nunca caen del todo en vacío.
Con un descenso del
índice bursátil estadounidense S&P 500 del 6,7% en lo que va de año,
no es de extrañar que los ejecutivos de Davos sufran episodios de
ansiedad. (...)
“En 2016 el crecimiento será modesto y desigual. Hay un moderado
optimismo pero los riesgos son significativos”, insistía ayer la
directora del Fondo, Christine Lagarde.
(...) según el presidente de Bridgewater, Ray Dalio, que ve más probable que
la economía siga sufriendo una notable debilidad. “Pero, en caso de que
tengamos una recesión, ésta será difícil de revertir. Este es el momento
de mayor desafío desde la crisis financiera”, explica desde una sala
con chimenea y vistas a la montaña que ha convertido estos días en su
oficina provisional. (...)
La bala de plata que se confiaba a los bancos centrales y a las
nuevas medidas de estímulo monetario no acaba de sacar a la economía
global del letargo. “Pese a la ingente cantidad de dinero que se ha
puesto en circulación en estos años, las presiones deflacionistas son
constantes”, expone Dalio, que pone así el dedo en la llaga en uno de
los temores más profundos de los analistas: la falta de herramientas
para responder a una nueva crisis.
En la actual coyuntura todos los caminos conducen a China. La
transición hacia un modelo de mayor demanda interna y los pasos hacia
una mayor apertura financiera se está revelando una combinación difícil
de manejar para Pekín y de interpretar para los inversores. (...)
“La bajada del crudo va a forzar a muchas compañías a suspender pagos y
eso va a introducir mucha inestabilidad”, aseguraba estos días Larry
Fink, presidente de la mayor gestora de activos del mundo, BlackRock.
Detrás de una quiebra empresarial, hay una deuda impagada y los balances
de los bancos no están en condiciones de afrontar mayores exigencias de
capital. (...)
El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) ha revelado que, por
primera vez en la historia reciente, China sufrió el año pasado una
salida de capitales de 676.000 millones de dólares, el 90% de todos los
flujos que han abandonado los mercados emergentes (735.000 millones). (...)
“La situación en América Latina cada vez se parece más a la crisis de la
deuda de los años 80, aunque esta no debería ser tan dañina”, apunta
Dalio. (...)" (

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