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22.6.23

La inversión en renovables le ha permitido a Dinamarca desvincular el crecimiento económico del consumo de energía. Algo inédito en la historia del capitalismo. España puede y debe seguir un camino similar durante los próximos años... el gran reto es que pase lo suficientemente deprisa para evitar los peores escenarios de cambio climático, porque vamos muy tarde. Y para eso necesitamos mucha buena regulación, mucha imaginación, mucho desarrollo tecnológico, tener claras las prioridades... y también, un poco de suerte (Pedro Fresco)

Pedro Fresco @PedroFresco

1/ Como era de esperar todos los integristas se le han echado encima, pero @nachoalvarez_ tiene razón. Esto no solo está pasando en Dinamarca, está pasando en gran parte de los países desarrollados, y está pasando teniendo en cuenta la imputación de energía a las importaciones..
Nacho Álvarez @nachoalvarez_

La inversión en renovables le ha permitido a Dinamarca desvincular el crecimiento económico del consumo de energía. Algo inédito en la historia del capitalismo. España puede y debe seguir un camino similar durante los próximos años.

10:02 a. m. · 18 jun. 2023 172,6 mil Reproducciones

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2/ Aquí se puede ver el caso de 16 países que están reduciendo emisiones de CO2 mientras aumenta el PIB, también con imputación de emisiones al consumo. Y hay más. Hubo un primer momento, hace 2 o 3 décadas, donde estás reducciones de emisiones y consumo energético estaban en..

3/ cuestión por los procesos deslocalizadores, pero como podemos observar desde la crisis de 2008 hay un cambio importante. Pasados los grandes procesos deslocalizadores, son las renovables, la eficiencia energética y cierto cambio de estructura económica lo q lo produce. A pesar

4/ de q muchos, anclados en argumentos de hace 30 años, siguen negando la mayor, la evidencia ya es clara para los países desarrollados. En breve lo será para China y, a partir de ahí, el mundo empezará a reducir emisiones aumentando su PIB. Y lo q pasa con las emisiones pasará..

5/ también con el uso de materiales. En la UE ya sucede a nivel de consumo de materias primas finales, pero el propio proceso descarbonizador contribuirá a esto porque la cantidad de combustibles fósiles q vamos a ahorrar es mayor q la impronta material de las tecnologías q los..

6/ van a sustituir. Como dice @nachoalvarez_, es probablemente la primera vez en la historia del capitalismo q esto sucede, y tiene una explicación: por primera vez estamos imputando costes a las emisiones y estamos regulando por cuestiones de impacto climático y ambiental. Estas

7/ reducciones d contaminantes ya pasaron en el pasado con los CFC's o con los contaminantes atmosféricos (hay menos contaminación atmosférica en los países desarrollados q hace décadas),porque al final cuando se regula en base a un bien común y colectivo como es el medio ambiente

8/ aparecen los resultados. Pensar q las cosas se disparan hasta el infinito relacionadas con un único valor (q además es monetario, o sea, no físico) es un pensamiento religioso q no responde más q a una doctrina y a un prejucio instalado hace 50 años. Ni la población se disparó

9/ hasta consumir todos los recursos, ni la contaminación nos ahogó hasta encerrarnos en casa ni los SAO destruyeron la capa de ozono. Las regulaciones, la política, el desarrollo tecnológico y la sensibilidad social por estas cuestiones cambiaron nuestro destino. Con los GEI..

10/ pasará lo mismo, el gran reto es q pase lo suficientemente deprisa para evitar los peores escenarios de cambio climático, porque vamos muy tarde. Y para eso necesitamos mucha buena regulación, mucha imaginación, mucho desarrollo tecnológico, tener claras las prioridades y..

y 11/ también, un poco de suerte.

11:52 a. m. · 21 jun. 2023 18,1 mil Reproducciones

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15.3.21

España y Marruecos pueden liderar el hidrógeno renovable en Europa. En el contexto de la recuperación de la pandemia, el desarrollo de esta energía puede suponer una ocasión única para el progreso económico del país... el momento de actuar es ahora para liderar proyectos y subirse al tren de una tecnología clave para la transición energética .

 "(...) Tras recortar emisiones más de un 20% desde 1990, Europa busca ahora desarrollar nuevas industrias para afrontar los desafíos de la siguiente fase de la transición energética.

 En octubre de 2017, la Comisión Europea lanzó la Alianza Europea por las Baterías: una estrategia industrial que persigue el desarrollo y la fabricación de esta tecnología dentro de la Unión. Las baterías son esenciales para afrontar dos desafíos clave: eliminar las emisiones de la generación eléctrica y profundizar en la electrificación. Sin embargo, las baterías no serán suficientes para alcanzar la neutralidad climática.

 Existen consumos energéticos en los que la electrificación es muy difícil, muy cara o ambas cosas, y hay usos de combustibles fósiles que la electricidad no puede remplazar. Para descarbonizar estas aplicaciones, existe una vieja promesa, que planea desde hace medio siglo sobre el sistema energético, a la que podría haberle llegado su hora: el hidrógeno. (...)

En marzo de 2020, la Comisión Europea anunciaba el lanzamiento de una Alianza Europea por el Hidrógeno Limpio. Si esta iniciativa sigue la senda de la estrategia industrial por las baterías, la alianza por el hidrógeno involucrará a decenas de países en proyectos de desarrollo industrial, con centenares de empresas e inversiones públicas y privadas de miles de millones de euros.

 Antes del coronavirus, ésta era una gran oportunidad para España, que cuenta con ventajas estratégicas para aprovecharla. En el contexto de la recuperación de la pandemia, el desarrollo de esta energía puede suponer una ocasión única para el progreso económico del país. (...)

La Alianza es necesaria porque, aunque el consumo global de hidrógeno se ha triplicado desde los años 1970s, éste se emplea mayoritariamente como compuesto químico y no como vector energético. Las tecnologías necesarias para usarlo en transporte o en generación eléctrica son conocidas desde hace décadas, pero su difusión es mínima porque no existe una infraestructura de distribución y porque los combustibles fósiles aún son muy baratos. Esta situación avala una estrategia pública encaminada a estimular la demanda de hidrógeno.  (...)

¿Pero por qué europea? Entre otras razones, para que la Unión deje de ser el mayor importador de combustibles fósiles del planeta, y reduzca su dependencia del exterior, actualmente en niveles del 70% para el gas natural y del 90% para el petróleo que necesita. 

En este contexto, el informe publicado este mes por la Escuela de Gobierno de Harvard sobre las implicaciones geopolíticas y comerciales del hidrógeno renovable señala las condiciones favorables para desarrollar esta energía en España. Atendiendo al potencial para generar electricidad renovable, la disponibilidad de agua dulce y su capacidad para construir la infraestructura necesaria para una industria gasista del hidrógeno, a España se la clasifica como un potencial líder regional. En otras palabras, la producción de hidrógeno limpio es particularmente prometedora en este país.

Pero la ventaja española podría ir más allá. Los autores del estudio, Fridolin Pflugmann y Nicola de Blasio, consideran que Marruecos puede convertirse en un exportador de hidrógeno renovable a nivel mundial. Si Europa estimula su consumo y Marruecos aprovecha sus posibilidades como exportador, España, por su situación geográfica, podría ser la ruta de entrada del gas renovable al mercado común.

 Lograr una Europa sin emisiones netas de GEI en tres décadas presenta desafíos formidables, pero también oportunidades económicas. Para España, la Alianza Europea por el Hidrógeno Limpio es una de ellas. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 reconoce las ventajas del hidrógeno aunque sólo en el largo plazo. Las últimas estimaciones económicas y las agencias internacionales recomiendan lo contrario: el momento de actuar es ahora. España debe desarrollar una estrategia industrial para el hidrógeno, intentar liderar proyectos dentro de la Alianza, como ya aspiran Holanda o Alemania, y aprovechar la oportunidad de subirse al tren de una tecnología clave para la transición energética. "                 ( , Agenda Pública 31/03/20)

25.1.21

La supresión del ‘impuesto al sol’, la rápida amortización de la inversión y la reducción de la burocracia impulsan la implantación de instalaciones eléctricas de autoconsumo, y la compra vecinal colectiva... "La normativa ha permitido que la transición energética sea una realidad, pese a que aún encontramos obstáculos a nivel local "

 "La derogación del impuesto al sol en 2018, el gravamen que penalizaba el autoconsumo eléctrico impulsado por el Gobierno del PP, ha abierto la caja de pandora para la expansión de la energía fotovoltaica a nivel ciudadano. Hasta entonces, la evolución de las instalaciones de autoconsumo se había frenado en seco.

 Tres años después, las placas están empezando a conquistar de forma progresiva las cubiertas de las casas unifamiliares y las naves industriales. Las bonificaciones fiscales, los bajos precios de las instalaciones y la simplificación de los trámites administrativos han servido como incentivos para el desarrollo de estos proyectos.

Los datos extraídos del estudio El Autoconsumo fotovoltaico en Catalunya, elaborado por Paula Rodríguez y David Villar, técnicos del Institut Català de l’Energia (Icaen), muestran que las instalaciones son más viables en las casas unifamiliares, en las que la inversión y la gestión de la energía se retornan en forma de excedente a la red eléctrica. El informe del Icaen corrobora que "en los municipios con un peso más importante de estas construcciones y con mayor nivel de renta por cada 1.000 habitantes es donde más presencia tienen las instalaciones de autoconsumo".

La bonificación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) ha sido una de las medidas del Departament d’Empresa de la Generalitat que más ha contribuido al boom de estas instalaciones. El Icaen recuerda que ya la aplican 65 municipios catalanes. Empresa asegura que la iniciativa ha precipitado la posibilidad de que los ayuntamientos redacten un modelo de ordenanza que ha suplido la falta de recursos para desarrollar la normativa. Desde el punto de vista del ciudadano, esta opción ha facilitado la rebaja del periodo de amortización de la inversión, que ha pasado de los siete a los tres o cuatro años de media.

 Esta travesía hacia un nuevo modelo energético ha ido acompañada de un empujón legislativo a nivel autonómico y estatal. Así lo expresa el coordinador de la comisión de autoconsumo del Clúster de l'Energia Eficient de Catalunya (CEEC), Pere Soria. La entidad, que agrupa a más de 200 empresas y entidades comprometidas con la sostenibilidad, también se dedica al diseño, la producción del equipo, el montaje y el mantenimiento de instalaciones que faciliten el uso de las renovables. Soria alude al Real Decreto 244/2019, en el que el Gobierno reguló las condiciones del autoconsumo y el impulso de la energía eléctrica: "La normativa ha permitido que la transición energética sea una realidad, pese a que aún encontramos obstáculos a nivel local relacionados con los requerimientos de los modelos de ordenanza municipales".

Respecto al Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), que dibuja un horizonte de adaptación hasta el año 2030, Soria habla de "objetivos ambiciosos". Indirectamente, la pandemia ha favorecido el desarrollo de las instalaciones de autoconsumo eléctricas. "Ha decrecido la demanda energética y ha crecido la penetración de las renovables", recuerda. El año pasado se cerró con un porcentaje récord de producción de energía verde, ya que estas supusieron el 45,6% del total. "Han pasado la prueba de fuego durante los momentos más duros del confinamiento por la covid-19", agrega.

El miembro del CEEC aboga por prolongar las bonificaciones fiscales para que la transición sea más efectiva. "Es necesario introducir la armonización bajo el principio de «quien contamina, paga», y plantear que cualquier medida de incentivo vaya encaminada a reducir los impuestos que paga el ciudadano".  (...)

De la iniciativa ciudadana ha surgido un proyecto, promovido por la Entidad Municipal Descentralizada (EMD) de Raimat, dependiente de Lleida, que ha permitido instalar 70 placas fotovoltaicas en los tejados, que permitirán un ahorro del 50% en el recibo de la luz, amortizando la inversión en un plazo máximo cuatro años. El reto ha sido posible gracias a la fórmula de la compra vecinal colectiva. El responsable de marketing y comunicación de Becquel –la empresa encargada del proyecto–, Carles Rabada, explica: "Hemos intentado adaptarnos a las necesidades de cada vecino, que han acabado viendo que es una realidad que funciona". La primera ronda de instalaciones finalizó después del verano del año pasado y ha recibido el apoyo del Ayuntamiento de Lleida, que, además de las tareas de asesoramiento, aplicará una rebaja del 10% en el IBI durante cinco años. "Con esta medida, te están pagando casi la instalación", matiza Rabada.

En septiembre de 2020, Catalunya contaba con 6.377 instalaciones de autoconsumo fotovoltaico, lo que supone una potencia total de 68,57 MW. Esta supone el equivalente al suministro de 22.440 viviendas durante una hora. El Icaen apunta a un peso cada vez más importante del autoconsumo doméstico. Ahora, el reto pendiente de algunos ayuntamientos es adaptar el decreto de la Generalitat que autoriza la exención de la licencia de obras para iniciar una instalación, siendo necesaria solo la comunicación del proyecto. (...)"                 (David Rodríguez, Público, 24/01/21)

6.11.20

Los agricultores se frotan las manos alquilando sus tierras para ‘plantar’ paneles solares... ¿Por qué no los 'plantan' ellos? Para que el beneficio no se lo lleven las grandes empresas

 "Un nuevo maná ha caído en el sufrido campo español. La llegada de las energías renovables y principalmente de la solar fotovoltaica ha disparado el precio de alquiler de las tierras de labranza: no es habitual comprar. En los tres últimos años con una legislación que obliga a presentar proyectos desarrollados para conceder las licencias y optar a las subastas, empresas grandes y pequeñas de energía solar deben mostrar los terrenos donde instalarán sus paneles solares.

En este periodo, los precios se han disparado. Antes alquilaban la hectárea (10.000 metros cuadrados) a un precio por debajo de los 1.000 euros al año y ahora la cifra alcanza los 1.500-1.600 euros de media, según explica el director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), José Donoso, “aunque depende mucho de si se trata de terreno de secano, regadío, industrial, etcétera, pero la clave es la cercanía a un punto de conexión a la red eléctrica donde colocar la energía producida”, indica.

Lo habitual es que el propietario de la tierra y la empresa energética firmen un contrato por un periodo de 40 años, que es el plazo estimado de duración de una planta fotovoltaica, aunque año a año los paneles vayan perdiendo capacidad de generación eléctrica. Según explican los expertos, la producción por cada dos hectáreas de terreno es de un megavatio. 

Gonzalo de Rojas, director de desarrollo de negocio de la firma renovable Grenergy explica que el precio del alquiler se ha incrementado “entre un 40% y un 50%” por hectárea en los últimos tres años. Así, los precios en la actualidad se sitúan de media en torno a los 1.400-1.500 euros, habiendo zonas incluso donde estas cifras se pueden elevar más. “Consideramos que el nuevo real decreto [23/2020] está favoreciendo esta subida de precios, dada la necesidad de los promotores de cerrar terrenos, en muchos casos en la misma zona, lo que sí provoca especulación”, añade.

Una especulación que supone más renta para el campo español, cuando actualmente el alquiler de una hectárea de secano para cereal ronda los 150 euros. Y si hablamos de explotación, un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) estima una ganancia limpia (descontando gastos) de unos 200 euros por hectárea para cereal de secano, incluyendo ya la subvención de la Política Agraria Común (PAC) . (...)

Lamberto Camacho asegura que los grandes fondos mundiales se han metido en este negocio con la compra de suelo para luego alquilarlo a las firmas fotovoltaicas y asegurarse una buena rentabilidad. También ha aparecido una nueva figura del corredor local que se encarga de hablar con los propietarios y unificar terrenos para luego ofrecerlos a una energética y llevarse una comisión. 

Y, aunque ahora esté más en desuso, también se producía el sistema de pregonar en el pueblo la llegada de la firma fotovoltaica para reunir a los agricultores y convencerles de las ventajas de unificar tierras para la instalación de un parque. Esta estrategia ha sido frecuente en zonas como la Comunidad Valenciana de minifundios hasta ahora muy rentables con la producción de cítricos."              (Luis Aparicio, El País, 31/10/20)

1.9.20

Estrella Galicia instala paneles solares en su fábrica de A Coruña para el autoconsumo

 "Estrella Galicia ha instalado en la cubierta de su fábrica de A Coruña más de 977 paneles solares para producir y consumir su propia energía, según informa la compañía cervecera. La planta fotovoltaica cuenta con una potencia de 415,4 kWp y ocupa una superficie total de 8.000 metros cuadrados.

La producción anual estimada de los paneles solares, que captarán la energía del sol y la transformarán en electricidad, es de 615.953 kWh, el equivalente al consumo medio anual de cerca de 200 hogares, lo que supone el 2,5% del consumo de la fábrica de Estrella Galicia.

La empresa reducirá así su volumen de emisiones de CO2 a la atmósfera en casi 200 toneladas, disminuyendo de este modo su huella de carbono, concretamente las emisiones indirectas o de alcance 2, que son las derivadas del consumo de electricidad de la red, lo que tendrá un efecto positivo en la calidad del aire similar al que generarían 20.942 árboles. (...)

La puesta en marcha de esta instalación energética de autoconsumo de origen renovable se encargó a la reconocida compañía gallega EDF Solar, especializada en sistemas de autoconsumo para empresas. Se trata de un proyecto llave en mano que incluye la ingeniería, la elaboración de la documentación necesaria y trámites administrativos, la ejecución, puesta en marcha de la instalación y el sistema de monitorización."   (Invertia, 30/07/20)

24.4.20

Las firmas fotovoltaicas plantean que el Gobierno convierta el sector en motor de la recuperación... el sector fotovoltaico tiene una fuerte base industrial y empresas que disponen de tecnología propia que se sitúan entre las líderes a nivel mundial en la fabricación de componentes fotovoltaicos.

"El sector fotovoltaico reclama al Gobierno que convierta el sector en motor de la recuperación una vez se levante el confinamiento. Para ello, plantea la celebración de subastas de plantas de energía renovable e incentivos fiscales para potenciar el autoconsumo, entre otras medidas, según un informe de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

Según el informe, que la UNEF tiene previsto entregar al Ministerio para la Transición Ecológica, el sector fotovoltaico tiene una fuerte base industrial y empresas que disponen de tecnología propia que se sitúan entre las líderes a nivel mundial en la fabricación de componentes fotovoltaicos. "Además, gracias a su alto grado de competitividad en el precio de la energía generada, la fotovoltaica puede dotar a la industria española de una ventaja competitiva en el precio de la electricidad", sostiene.

La asociación propone, además de un nuevo modelo de subasta que marque un precio por la energía generada, la revisión del marco regulatorio de acceso y conexión “estableciendo un procedimiento claro y transparente para la obtención de los permisos y que elimine comportamientos especulativos sin suponer una barrera de entrada para pequeños productores”. También plantea la reducción de plazos de tramitación administrativa y la definición de una política de desarrollo industrial asociada a la energía fotovoltaica para capturar las mayores rentas en términos de empleo.

En el segmento del autoconsumo, además de adoptar incentivos fiscales de carácter temporal, pide la amortización acelerada de las instalaciones para las empresas que instalen autoconsumo e IVA reducido para los clientes domésticos. Asimismo, solicita la reducción del término fijo de la factura eléctrica para que no sea una barrera para la transición energética. En este sentido, “entendemos necesaria una reforma de la fiscalidad ambiental que aplique el principio de quien contamina paga, internalizando en el precio de los combustibles fósiles su contenido en carbono y fomentando así la electrificación”.

Otra medida es la simplificación y digitalización de las tramitaciones administrativas del autoconsumo, el lanzamiento de un programa de apoyo a los proyectos innovadores y de demostración con fondos estructurales, la revisión del Código Técnico de Edificación, la reforma de la ley de propiedad horizontal y una campaña de promoción del autoconsumo.

El sector fotovoltaico tiene una contribución al PIB de más de 5.000 millones de euros, según datos de 2018. En 2019, España fue el mercado líder en el sector fotovoltaico a nivel europeo y el sexto a nivel mundial, con un récord de capacidad instalada tanto en el segmento de grandes plantas, con 4.200 MW de nueva capacidad, como en el de autoconsumo, con 459 MW. En el momento del comienzo de la emergencia, el sector fotovoltaico daba empleo a alrededor de 60.000 personas, entre empleo directo, indirecto e inducido."                    (M. A. Noceda, El Pais, 20/04/20)

5.12.19

El revolucionario plan de un pueblo valenciano: conseguir el autoabastecimiento energético 100% renovable... "Dando un servicio de calidad con un coste menor, estamos esperanzados en atraer a algunas familias al pueblo, poder generar trabajo y desarrollar la población”

"Aprovechar los recursos naturales y conseguir el autoabastecimiento energético 100% renovable durante las 24 horas del día, los 365 días del año. La consigna está más cerca de convertirse en realidad en Aras de los Olmos, un pequeño pueblo del interior valenciano, en el límite con las provincias de Teruel y Cuenca. 

Tras tres años desde su anuncio, el proyecto avanza y mantiene expectantes no solo a sus 380 vecinos sino también a medios de comunicación y movimientos ecologistas, que ponen los prismáticos en una iniciativa pionera que puede contagiarse a otros municipios.


Y es que, de conseguir el objetivo —y esto podría ser a lo largo de 2020—, Aras de los Olmos se convertiría, dicen, en el primer municipio del Estado que generará y distribuirá su propia energía, completamente ecológica. Una meta que implica la desconexión de la red eléctrica estatal, que hasta ahora ha dado no pocos quebraderos de cabeza a los vecinos. 

La localidad se sitúa a elevada altura y en final de línea de suministro, lo que se ha traducido durante años en constantes cortes y averías. Algunos pueden ser hasta letales. En 2017, tras una fuerte tormenta, el pueblo se quedó 36 horas seguidas sin servicio, sin cobertura móvil, aislado por completo.

 No es de extrañar que se le venga dando vueltas desde hace años a una alternativa para garantizar la oferta de un suministro de mejor calidad. De hecho, el servicio de distribución eléctrica ya cuenta con la experiencia de la municipalización. Mutaz Alajami es ingeniero municipal y director técnico de la empresa Sersuma, participada al 100% por el Ayuntamiento.

 “Nos fijamos en los proyectos privados que están funcionando muy cerca de aquí, como el parque eólico que hay en estas montañas o las placas fotovoltaicas del pueblo vecino de Titaguas. Todo esto nos daba garantías para nuestro propósito”, explica. La idea supondría también ahorrarse las pérdidas que supone el traslado de la energía en línea, convirtiendo a los vecinos en dueños empoderados vía cooperativa.

El complejo energético por el que se trabaja hace entrar en escena hasta cuatro fuentes de energía limpia: solar, eólica, hidráulica y biomasa. Una combinación técnicamente algo más compleja de lo que podría parecer, ya que el equilibrio entre las cuatro debe permitir la previsión y la cobertura de la demanda. “Poner placas solares y generar luz es técnicamente sencillo

 Lo complicado es tener siempre energías renovables funcionando y cubriendo las necesidades del pueblo, ya que el aire y el sol son recursos naturales que no dependen de nosotros”, argumenta Alajami. El ingeniero explica que, por esta razón, el agua y la biomasa ayudarán a cubrir la necesidad durante las horas nocturnas o en picos de demanda, como la estación veraniega, cuando el pueblo ve aumentar su población.


Pero, ¿qué tipo de instalaciones requiere este esquema? ¿Cómo se concreta sobre el terreno? Carlos Roldán, director del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universitat Politècnica de València (UPV), se sitúa al frente del proyecto. Según relata, éste contempla una planta fotovoltaica (la infraestructura más grande de todas), el generador eólico situado en la cima de un monte, y como elementos fundamentales de la regulación irrumpirían una planta de biomasa (pensada para el aprovechamiento de los restos generados por la ganadería) y una tecnología hidráulica. Es sobre esta última idea, que quiere aprovechar la fuerza de los saltos de agua de las balsas cercanas, que recae a la vez la previsión de un mecanismo de almacenaje de la energía sobrante a través de dos grandes depósitos a distinta cota.


El proyecto, cifrado en 4 millones de euros, sigue pendiente de algunos permisos y de conseguir la financiación. “Es como instalar un laboratorio en el pueblo. Hemos llamado a muchas puertas. En general, las instituciones nos apoyan moralmente pero el apoyo económico tarda más”, reconoce Roldán. 

El Ayuntamiento informa que tiene vías abiertas de contacto con el Institut Valencià de Competitivitat Empresarial (IVACE), el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y otras administraciones públicas. A ellas se libran para conseguir completar esta financiación que permita estudiar la viabilidad hasta poder desconectarse de la red. (...)

"Dando un servicio de calidad con un coste menor, estamos esperanzados en atraer a algunas familias al pueblo, poder generar trabajo y desarrollar la población”, expresa Alajami. Es un objetivo que, de hecho, siempre ha defendido el alcalde de esta pequeña localidad, Rafael Giménez: la apuesta por la Economía verde como motor de desarrollo rural y para combatir la despoblación. Aras de los Olmos, de hecho, ya es referente por ser un pueblo volcado con la divulgación científica.

 Sus dos observatorios astronómicos, su cielo limpio y libre de contaminaciones lumínicas lo han llevado a la declaración de Reserva Starlight por la UNESCO en 2017. Recientemente, su patrimonio medioambiental también ha sido reconocido con la declaración del Alto Turia como reserva de la biosfera. (...)"                       (Héctor Serra, Público, 03/12/19)

25.11.19

El autoconsumo eléctrico despega en el sector público con inversiones millonarias de más de un centenar de organismos

"Más de un centenar de organismos públicos se han lanzado a invertir sumas que ya alcanzan cuantías millonarias para promover el autoconsumo de electricidad. En paralelo al espectacular descenso de costes de la generación fotovoltaica, esta solución energética empieza a despegar con el impulso de las Administraciones de todo signo político. El ritmo se ha acelerado tras la derogación del famoso ‘impuesto al sol’ hace un año.

Los datos disponibles en diferentes plataformas de contratación y boletines oficiales reflejan que unos 110 organismos públicos han licitado o adjudicado en los últimos años inversiones en autoconsumo por importe de más de 35 millones de euros para poner en marcha más de 200 instalaciones cuya potencia supera los 24,5 megavatios (MW).

Desde que se aprobó el decreto que suprimió el 'impuesto al sol', en octubre de 2018, la inversión se ha disparado hasta unos 22,8 millones en proyectos que suman unos 16 MW de potencia. Las cifras, aproximadas, dan idea del creciente interés del sector público por promover sus propias instalaciones de generación de electricidad.

Por número de procesos de licitación, llevan la delantera las entidades locales (ayuntamientos, diputaciones, cabildos…) con en torno al 70% del total. Destacan especialmente los municipios, que hace un par de años ya lideraron la apuesta por la contratación de electricidad con garantía de origen renovable.

Con apoyo en muchos casos de los fondos europeos FEDER, ayuntamientos de toda España (Catalunya es la región más activa) se han lanzado a poner en marcha pequeñas instalaciones fotovoltaicas en un amplio abanico de edificios públicos: cubiertas de colegios, guarderías e institutos, piscinas municipales, cementerios, polideportivos, bibliotecas, geriátricos, comisarías, centros cívicos, parques de bomberos, estaciones de autobús, aparcamientos, plantas de tratamiento de aguas…

Uno de los más activos es Barcelona, que lleva adjudicados o licitados sobre 1,3 millones. El plan más ambicioso, con un presupuesto de algo más de un millón, salió a concurso en julio. Prevé instalar unos 364 kilovatios (kW) fotovoltaicos en ocho centros educativos de la capital catalana.

 El despliegue del Estado está siendo más discreto si se atiende al número de iniciativas, pero no al volumen de la inversión, gracias al empuje de Aena, controlada por el Estado (51%). Hasta ahora lleva invertidos unos 16 millones en 11,5 MW en sus aeropuertos en Madrid, Canarias y Baleares. Son proyectos que ha venido desarrollando desde 2016, pero es solo en principio, tras la aprobación, en febrero, de un ambicioso plan con unos 250 millones de inversión para situarse como líder mundial aeroportuario por producción de energía renovable en autoconsumo (650 GWh/año)."                       (Antonio M. Vélez, Ana Ordaz, eldiario.es, 17/11/19)

21.10.19

¿Un Green New Deal para España?

"Núñez de Balboa, Francisco Pizarro... Puede parecer una breve lista de “los conquistadores” extremeños. Y lo es. Pero en este caso sirve para nombrar a las que serán las dos mayores plantas fotovoltaicas construidas en Europa. Dos instalaciones gigantescas, de mil hectáreas cada una, que juntas sumarán una capacidad instalada de 1000 MW. Para entendernos: a plena luz del día, producirán la misma electricidad que uno de los siete reactores nucleares que todavía existen en la península ibérica. 

Y esto no ha hecho más que empezar. (...)

Es tiempo de elecciones, y una de las consignas que se deja caer por parte de Podemos, de Errejón e incluso de algunas voces del PSOE, es la del llamado ‘Green New Deal’. Se trata de una eslogan, sí. Pero en su primera factura en Estados Unidos tenía pretensiones de propuesta. (...)

La idea consistía en una aceleración de las políticas de transición energética por medio de incentivos fiscales, y sobre todo del gasto público, un rápido aumento de la inversión y el empleo en estos sectores, todo ello acompañado de políticas sociales distributivas. Un nuevo New Deal pero en verde. 

Este nuevo New Deal se asemejaba al antiguo (el de los años treinta) en un punto crucial. Consistía básicamente en un fuerte paquete de estímulos keynesianos que empujaría la inversión y el empleo, al tiempo que se ejercía una eficaz política distributiva. A este paquete se ha añadido recientemente la llamada Teoría Monetaria Moderna (TMM). La TMM parte de una idea del dinero como moneda fiduciaria, esto es, que puede ser emitida prácticamente a voluntad por el Estado, en otras palabras, dinero gratis para la transición energética y para las nuevas políticas sociales. 

Difícilmente se podría discutir esta teoría en este artículo, de inspiración también netamente keynesiana. De todos modos, sus validez política se debería contrastar con el actual poder de los mercados financieros y la integración de la cadena de producción global, esto es, con los serios límites a la autonomía de este tipo de políticas de base exclusivamente monetaria. Por el momento, basta con destacar que la TMM aportaría un soporte ilimitado a las políticas de inversión y expansión del nuevo capitalismo social verde. Sería algo así como su soporte económico, tanto teórico como material.  (...)

A excepción quizás de algún experto que escapó a nuestro radar, no busquen en la política española un desarrollo muy elaborado de un Green New Deal a la española. El eslogan sigue operando como consigna. Y sin embargo, el país está hoy embarcado en algo parecido a una efectiva transición energética. Existe actualmente una asunción puramente interna a los sectores económicos y a una parte de la clase política, de que merece la pena apostar por eso que llamamos “transición energética”, por limitada que esta sea.


El aspecto más destacable reside en el nuevo boom de las renovables, el mismo que nos devuelve a Pizarro y Núñez de Balboa transfigurados en plantas fotovoltaicas. La nueva explosión de las renovables tiene por base un fuerte abaratamiento de la tecnología fotovoltaica, la típica afluencia de capitales en busca de rentabilidad –estamos efectivamente ante un fenómeno de burbuja financiera, de momento centrado en las autorizaciones de instalación– y unas políticas públicas favorables, tras casi diez años de crisis y la recusación de las primas a este tipo de energías del primer Gobierno Rajoy. 

Valga como muestra de esta nueva voluntad política que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC), redactado por el Gobierno español en febrero pasado, ha recibido el “premio a la ambición” entre todos los planes elaborados por los países miembros de la UE.  (...)

El plan español establece para 2030 una reducción del 21 % de las emisiones de gases de efecto invernadero respecto al nivel de 1990. Al finalizar el año 2017, España estaba todavía 18 puntos porcentuales por encima de ese umbral de referencia. (...)

La hoja contable del plan también resultaba ambiciosa. El tránsito a una economía parcialmente descarbonizada debería movilizar unos 236.000 millones de euros entre 2021 y 2030. El 80 % de estas inversiones serían efectuadas por el sector privado y el 20 % restante, unos 47.000 millones, responderían a inversiones de las distintas administraciones públicas. En conjunto se calculaba una inversión anual para los próximos diez años de alrededor del 1,5 % PIB. En términos de empleo, se estimaba que todo el sector de renovables alcanzaría los 120.000 empleos, con la espectacular instalación de 90.000 MW de renovables. Hacia 2030, el número de empleos en el sector podría acercarse al medio millón.


Se trata de cifras impresionantes, que en caso de cumplirse pondrían al país a la cabeza mundial de la llamada transición energética. No es objeto de este artículo cifrar las innumerables insuficiencias de una posible generalización internacional del ejemplo español, tampoco los límites a la electrificación de la economía (una economía eléctrica sin uso de motores de combustión), los cuellos de botella tecnológicos del transporte por carretera y almacenamiento en baterías, los problemas de recursos como el litio y otros minerales necesarios para este proyecto de transición, etc. 

Lo que aquí se pretende valorar es otro aspecto de la discusión, que muchas veces se deja de lado. Con los datos señalados, ¿puede la descarbonización de la economía o la transición energética ser la dinamo económica, que tantas veces aparece en el debate público, como el gran articulador de un proyecto de reforma social y de nuevo “modelo económico”? ¿Es viable el proyecto de capitalismo social verde, en definitiva, el Green New Deal?


El Green New Deal, como su predecesor rooseveltiano, proyecta una fuerte política de inversión pública y privada, capaz de generar empleo y redistribución de rentas. En la base de esta hipótesis encontramos una nueva forma de economía keynesiana cuyos pivotes son inversión, crecimiento, empleo y redistribución. Tomemos de nuevo el ejemplo español.  (...)

Los niveles de inversión requeridos pueden parecer alucinantes, e incluso lo podrían ser más si los aumentásemos al 2-2,5 % de inversión que es la cifra que muchos expertos ofrecen como óptima para detener el calentamiento global. Comparemos ahora estos datos con los que estimularon el gran ciclo de crecimiento de la economía española en democracia entre 1995-2007, cuando el país crecía a un ritmo mayor que cualquiera de los de su entorno. 

En ese periodo, el ritmo inversor en infraestructuras de transporte (carreteras, AVE, aeropuertos), en su mayor parte cubiertas con fondos públicos, rondó el 1 % del PIB. Mientras, la inversión privada y pública en construcción (en términos de Formación Bruta de Capital Fijo), base del ciclo de crecimiento, alcanzó en algunos años niveles del 20 % del PIB y rara vez bajó del 15 %. Un ciclo de crecimiento industrial requeriría al menos cifras de inversión del 5 % del PIB para convertirse en un verdadero motor económico. 

Pero las cifras de inversión del PNIEC, e incluso las de un 2,5 %, no están muy alejadas de la requeridas por el reemplazo y amortización de instalaciones energéticas que se producirían de mantener el modelo energético convencional. Esto quiere decir, sencillamente, que la transición energética, aun en los escenarios más ambiciosos, no alcanza a movilizar niveles de inversión suficientes para obtener los efectos requeridos en la multiplicación de beneficios, empleo y, por ende, en el crecimiento económico general.  (...)

La transición ecológica en las materias fundamentales de la producción de electricidad y la electrificación parcial de la economía son ya demasiado baratas como para generar un ciclo de crecimiento industrial global, con efectos significativos en el empleo y en la redistribución de rentas, al menos en la actual relación de fuerzas entre trabajo y capital. 

Volvamos al ejemplo de la tecnología fotovoltaica, pilar de la transición energética: básicamente esta se ha vuelto demasiado asequible, poco rentable. Los paneles fotovoltaicos se han abaratado algo más de un 90 % en la última década. Tapizar con ellos 200 o 300.000 hectáreas de suelo en España –más o menos la cantidad estimada para producir toda la electricidad (incluso algo más) que se consume hoy por hoy en el país– resulta ya demasiado “poco” en términos de inversión y empleo, al menos para generar impactos económicos sustanciales y ser el soporte de un ciclo económico realmente expansivo.  (...)

El problema es justo el contrario, las renovables se han vuelto excesivamente baratas como para generar un ciclo industrial con efectos económicos generales. Al mismo tiempo, sumergidos en un ciclo de ya casi 40 años de financiarización de las economías, existe demasiado dinero en búsqueda de rentabilidad como para que los sectores clave de la transición energética puedan absorberlo de forma significativa. El problema es curiosamente de exceso de eficiencia industrial, de exceso de capacidad industrial y de exceso de dinero. Y esto hace a nuestro sistema económico responsable por partida doble de la crisis ecológica actual: en tanto causa de los principales problemas y en tanto resulta impotente a la hora de resolverlos, al menos según su propia lógica. 

De acuerdo con lo aquí presentado, el Green New Deal puede ser el enésimo canto de sirena de una izquierda a la búsqueda de un nuevo eslogan, o lo que es lo mismo de una nueva justificación... verde y sin futuro."                          (Emmanuel Rodríguez, CTXT, 09/10/19)

14.10.19

Solución ante la próxima crisis: activar rápidamente un plan para instalar placas fotovoltaicas en edificios públicos y crear muchos empleos. Se financiaría a tipos del 0% y permitiría ahorrar gasto público de la factura de la luz los próximos 20 años...

"(...) Rajoy dejó un déficit público que incumplía el objetivo comprometido con Bruselas y una bomba retardada con subida de pensiones y salarios de funcionarios para 2019. 

Pedro Sánchez ha seguido el principio de Rajoy de no hacer nada y el déficit público en junio ha subido al 3,2% del PIB, incumpliendo el Pacto de Estabilidad europeo, y la deuda pública al 99% del PIB, próxima a máximos del último siglo. 

Keynes recomendaba aumentar la inversión pública en las recesiones, pero en España aumentamos el gasto público corriente con cero impacto sobre el empleo ya que las familias han decidido ahorrarlo.

Se podría activar rápidamente un plan para instalar placas fotovoltaicas en edificios públicos y crear muchos empleos. Se financiaría a tipos del 0% y permitiría ahorrar gasto público de la factura de la luz los próximos 20 años. Por tanto, el retorno de esa inversión sería muy elevado y cumpliríamos la agenda de 2030.

 Bruselas debería permitir que no compute como déficit en el Pacto de Estabilidad. Pero estamos de nuevo en campaña y sin ningún indicio de vida inteligente en La Moncloa ni en la calle de Génova."                 (José Carlos Díez, El País, 04/10/19)

23.5.19

Luz para el Eko: el centro social que quiere ser la isla ecológica de Carabanchel

"El Espacio Sociocultural Liberado Autogestionado (ESLA) Eko, el centro social de referencia en el madrileño distrito de Carabanchel, tiene la independencia y la autonomía como principios básicos, pero tras casi siete años de existencia le faltaba algo para conseguirlos plenamente: autosuficiencia energética. 

Ahora, la asamblea gestora del centro se ha puesto manos a la obra para remediarlo con un proyecto tan pionero como ecológico: hacer funcionar el espacio, un edificio de seis plantas, con energía solar.

“La electricidad siempre ha sido muy precaria en el Eko, pero últimamente la situación se había complicado más aún”, explica Javier Pérez, integrante de la asamblea gestora del espacio, muy implicado en las tareas técnicas del proyecto Luz para el Eko. Esta situación interrumpía el funcionamiento normal del centro.

 Así que, con los ejemplos de Errekaleor, una barriada ocupada en la periferia de Vitoria-Gasteiz sin acceso a la red de suministro eléctrico pero plenamente autosuficiente tras la instalación de paneles solares, y el Espacio Garaldea, un proyecto de autogestión en el término municipal de Chinchón (Madrid) en el que conviven varios colectivos y que también se abastece mediante energía solar, decidieron remediar la situación.

“La idea es hacer todo mediante renovables, desenganchados de la red y con un sistema aislado, produciendo nosotros la electricidad y almacenándola en baterías”, relata Pérez. “Somos capaces de hacerlo porque hemos aprendido poco a poco —ya disponen de 400 vatios de potencia solar— y porque somos bastante gente interesada, pero lo que nos faltaba es la financiación, porque el centro social no tiene la autonomía financiera de otros lugares”.

Por ello, tal como hicieran Garaldea en 2016 y Errekaleor en 2017, el ESLA Eko ha lanzado uncrowdfunding para obtener los fondos necesarios para adquirir el material y realizar los trabajos. En concreto, con los 15.105 euros que piden para realizar la operación de forma óptima —aunque con un mínimo de 10.593 ya podrían hacer lo suficiente para ser independientes energéticamente— quieren instalar placas en la azotea del edificio para soportar un consumo medio de 6.000 vatios, hacer las reformas necesarias para la instalación del sistema y las baterías, cambiar el sistema eléctrico del edificio, instalar bombillas de bajo consumo y adquirir un generador para apoyo en momentos puntuales, como podrían ser condiciones meteorológicas adversas o grandes eventos. (...)

De hecho, Pérez cuenta cómo una debilidad actual —la falta de energía eléctrica— se ha convertido en una potencia: “Vamos a tener más capacidad eléctrica y de una forma que políticamente nos parece muchos más relevante, una apuesta por las renovables que deja en evidencia un sistema que se nutre casi en su totalidad de combustibles fósiles”. (...)"              (Pablo Rivas, El Salto, 09/05/19)

20.5.19

Con Pedro Sánchez el impuesto al sol pasó a ser historia. ¿Cuál debe ser el siguiente paso inmediato que se debe dar en transición energética? Más allá de avanzar en el autoconsumo, sacar adelante un sistema para facilitar la inversión en grandes proyectos... pero no solo pensando macro proyectos de grandes empresas, sino en proyectos compartidos y financiados por todo un pueblo... no por una sóla empresa...

"Tras tres años desde que lo aprobase Rajoy y con la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, el conocido coloquialmente como impuesto al sol pasó a ser historia. Ahora, medio año después de aquel real decreto ley y con las elecciones a la vuelta de la esquina, el Ejecutivo socialista acaba de aprobar un real decreto por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica. 

Dicha ley, compleja y extensa, trae consigo grandes novedades y acerca a España hacia un modelo de energía sostenible. Para conocerla más a fondo y abordar el futuro energético de nuestro país, hablamos con el ingeniero industrial Jorge Morales de Labra, experto en el sector eléctrico.  (...)

Hasta hace poco, las eléctricas estaban bloqueando la energía excedentaria escudándose en que no era nada clara la nueva regulación. Ahora, con este nuevo real decreto, sí estará permitido hacer uso de esa energía sobrante. ¿En qué consiste la ‘compensación simplificada de excedentes’ a la que se hace referencia en la norma?
El usuario, lo que hace, es que tiene un panel solar instalado en su tejado –o en el tejado del vecino, ya que ahora se abren otras posibilidades–, y durante algunas horas, la energía que produce ese panel fotovoltaico no la estás usando porque no estás consumiendo suficiente. 

Digamos que hay más sol del que tú necesitas para tus electrodomésticos, produciéndose un excedente. Hasta ahora, la venta de ese excedente era muy compleja y, además, las eléctricas, desde la aparición del real decreto de octubre, lo estaban bloqueando.

Ahora, surgen dos opciones. La normal es en la que el titular de la instalación vende en el mercado la electricidad excedente como si tuviese una pequeña central nuclear. Esto supone darse de alta en todos los registros correspondientes en el sector eléctrico y en Hacienda, y desarrollar una actividad económica. 

La gran novedad de este real decreto es la compensación simplificada, que es en la que uno ya no hace negocio con el excedente, sino que se lo compensan directamente en la facturas. Es decir, le va a aparecer en la factura de la luz una línea negativa, donde en vez de sumar va a restar euros. Esa línea negativa va a ser precisamente la valoración de los excedentes de la energía que ha expulsado la red, de tal manera que esa energía es neta de impuestos, es decir, no requiere darse de alta en ningún tipo de registro oficial ni tributar en Hacienda. 

Ahora bien, esta compensación, precisamente porque está exenta de tributación, está muy limitada para que te sobre unos pocos kilovatios horas cada mes. Entre otras, la mayor limitación es que la valoración de esa energía excedentaria nunca puede ser superior a la valoración de la energía deficitaria, es decir, la que sigues comprando de la red.

 Y eso, mes a mes, no en términos anuales. Yo, lo que recomiendo, es que la gente haga bien los cálculos y vea si con la instalación que tiene merece la pena esa modalidad o no. Yo creo que es una gran solución para la gente que tiene muy pocos excedentes y que hasta ahora le valían cero.

Con esta nueva regulación, ¿cómo de complejo será acometer una instalación?
El real decreto de octubre ya simplificaba sustancialmente algunas instalaciones, particularmente las de menos de 15 kilovatios en zona urbana, que son habitualmente instalaciones domésticas o de una pyme muy pequeña. Estas están exentas de cualquier permiso con la compañía eléctrica, lo que las hace muy fáciles, porque se ha demostrado que la mayor parte de los problemas estaban ahí, en la relación con las eléctricas.

Este nuevo real decreto lo que ha hecho ha sido regular no solo las de menos de 15 kW, si no también el resto. Fija una serie de plazos, fija el procedimiento que hay que seguir, cuándo hay que pedir acceso a la compañía eléctrica y cuándo no y en qué condiciones… Digamos que, por lo menos, clarifica la situación en la que hay que tramitar esas instalaciones mayores de 15 kw.

Otra gran novedad es la posibilidad del autoconsumo colectivo. ¿Qué oportunidades trae esta nueva norma, hasta ahora no permitida?
Básicamente, compartir una instalación. Pensemos en una comunidad de vecinos con 10 personas. En vez de que cada uno tenga su parte de tejado con su instalación y con todo lo que eso conlleva, lo que hay es una sola instalación de toda la comunidad que va directamente a la derivación individual, es decir, al cuarto de contadores. Con lo cual, se ahorra la instalación, no hay que vallarlas… Los propietarios son copropietarios, haciendo uso compartido de algo que les sale más barato que haberlo hecho individualmente.

Tendrá una serie de requisitos esta modalidad de autoconsumo.
La verdad es que el real decreto es complejo, pero cualquiera que esté pensando ahora en poner un panel solar y que viva en una comunidad de propietarios ya lo puede hacer. No hay ninguna restricción de tamaño, ni de modelo, ni de ningún tipo. Y, aunque no es nuevo, lo recuerdo: la Ley de Propiedad Horizontal para este tipo de instalaciones solo exige una mayoría de un tercio de los propietarios.

El problema es luego: cómo se reparte la energía, el criterio a seguir. Solo hay un sistema, que es el llamado sistema de coeficientes fijos. ¿Qué significa esto? Imaginemos los 10 propietarios de antes, que tienen una instalación de 10 kW en total en un tejado pequeño. Cada propietario ha pagado un 10% de instalación y, por lo tanto, tiene 1 kW cada uno. Luego, imagina que yo, que vivo en el 4º B y que, en un momento determinado en el que la instalación está a tope porque hace mucho sol, no estoy en casa, por lo que mi consumo es cero.

 ¿Qué ocurre? Con el sistema de coeficientes fijos, como a mí me corresponde ese 10%/1kW, esa energía se me considera excedentaria. Sin embargo, el del 4º A, sí que estaba en casa, y no estaba consumiendo 1, sino 3 kW porque estaba cocinando y a la vez con la lavadora puesta.

Esa persona está autoconsumiendo el kW que le corresponde a él, pero con este nuevo sistema la ley no le permite que yo le ceda mi kW, sino que le tiene que comprar a la red 2 kW. Esto, al final, a lo que nos lleva es que él tendrá que comprar a la compañía 2 kW en la misma hora en la que yo voy a tener que venderles 1 kW, una cosa muy absurda en la que perdemos dinero todos. Este es el problema que yo he criticado públicamente. El nuevo real decreto habilita a la ministra a establecer un sistema dinámico de coeficiente de repartos.

¿Es esta una ley solo para los más ricos, como apuntan algunos expertos?
Todo lo contrario. Este es un argumento clásico de alguna gente de derechas que lo que hace es intoxicar con este tipo de comentarios.

Mi máxima en esto es muy sencilla: quien puede pagar los recibos de la luz puede pagar los paneles. ¿Por qué digo esto? Por ejemplo, en mi compañía, Próxima energía, hacemos este tipo de instalación y, desde que se eliminó el impuesto al sol, está siendo un éxito. Nosotros financiamos hasta un 80% de la instalación, con lo cual, si alguien se pone una instalación de 5.000 euros, en realidad tiene que poner 1.000, porque los otros 4.000 se pagan solos a lo largo de diez años en el recibo de la luz.

 Si uno venía pagando 70 euros del recibo de la luz, ahora su recibo va a quedar en 40 y va a pagar otros 30 al mes de paneles, de modo que al final durante esos 10 años va a pagar su instalación con comodidad y participando en el cambio de modelo energético.

Además, el que no puede pagar los recibos también puede beneficiarse de esto por una razón muy sencilla. El otro día hacía yo una intervención en televisión con un párroco con esta idea de gente que está en mayor vulnerabilidad y pobreza energética. Naturalmente, no pueden poner siquiera esos 1.000 euros. La posibilidad que se abre es que, además, el autoconsumo no sea solo compartido, sino que pueda estar ex situ, es decir, que puede estar mi placa ubicada en un edificio próximo.

 Permite también que las instituciones públicas, iglesias incluidas, utilicen sus extensos tejados para compensar energía eléctrica de los vecinos de alrededor. Con lo cual, pueden tener acceso a la energía solar fotovoltaica también las rentas más bajas y con mayores dificultades.

Comentaba antes el éxito de las instalaciones a raíz de la derogación del impuesto al sol. ¿Considera que aún falta pedagogía en nuestro país en materia de autoconsumo?
Sí, sin duda. Este es un reto que tenemos por delante los que de una manera u otra trabajamos en comunicación. Por un lado, la legislación del Partido Popular ha atenazado a mucha gente. El impuesto al sol era una vergüenza, pero también ha ocasionado que mucha gente sin conocer la legislación a fondo piense que no se pueden poner paneles solares. 

He visto incluso ‘memes’ de la Guardia Civil deteniendo a gente por tenerlos, lo cual no es cierto, es una exageración. Lo que sí es verdad es que crea en el imaginario colectivo una idea de que esto de los paneles solares no se puede. Pues bien, ahora hay que decirlo muy alto y muy claro: sí se puede y, además, sale muy rentable.

Con esta nueva regulación, ¿a qué altura nos pone respecto a otros países?

Nos pone en lugar que debíamos estar. Hay países que están mejores que nosotros; esta no es la mejor regulación del mundo ni somos pioneros en nada. Lo que pasa es que ahora podemos decir abiertamente que tenemos una legislación adecuada, suficientemente avanzada para los tiempos que corren. No es perfecta, ya que aún tiene pasitos que dar para que el autoconsumo llegue a todos, pero está en línea con los mejores estándares internacionales de autoconsumo.

Quedamos, pues, lejos todavía de esa utopía renovable.

Queda camino por recorrer, pero ahora al menos hay una opción.

Ahora que tenemos cerca las elecciones mucha gente se pregunta qué pasa si entra otro partido político a gobernar. ¿Puede volver el impuesto al sol?

Pues no, no puede volver, por lo menos hasta 2026 porque hay una directiva europea aprobada en diciembre que lo prohíbe, así que tranquilidad en este sentido. Ahora bien, evidentemente los pasos que quedan por avanzar en autoconsumo para que, por ejemplo, se pueda hacer ese autoconsumo dinámico que decía, o para que las instalaciones de proximidad que ahora están muy limitadas –a 500 metros en instalaciones de baja tensión, lo que cual limita mucho las cubiertas a compartir–, amplíen el rango.

 Eso sí que va a depender de quién gobierne, por supuesto. Yo no espero que el PP permita el autoconsumo, al revés, tratará de frenarlo lo máximo posible en caso de que vuelva a gobernar en nuestro país.  (...)

¿Cuál debe ser el siguiente paso inmediato que se debe dar en transición energética?

Lo que urge es un sistema de subastas centralizado que vuelva a llenar España de paneles solares y aerogeneradores de grandes instalaciones, no solo las pequeñas. Para poder cerrar cuanto antes las plantas de carbón y las nucleares creo que ambos deben ser objetivos compartidos de país, y cuanto antes. Es urgente instalar gran cantidad de renovables, mucho más de lo que se va a hacer en los tejados de los edificios.

Por tanto, más allá de avanzar en el autoconsumo, ahora también me centraría en sacar adelante ese sistema para facilitar la inversión en grandes proyectos, pero no solo pensando macro proyectos de grandes empresas. Un gran proyecto puede ser del orden de dos millones de euros pero compartido por todo un pueblo entero en vez de concentrar todo ese dinero en una sola empresa."            

(Entrevista con el ingeniero industrial Jorge Morales de Labra tras la aprobación del real decreto del autoconsumo. Eduardo Rabaina, La Marea, 12/04/19)

17.4.19

Cómo producir su propia energía sin morir en el intento

"Otro consumo es posible. El real decreto ley aprobado la semana pasada dio el portazo definitivo al impuesto al sol y abrió un abanico de posibilidades para que los ciudadanos puedan producir su energía sin trabas. Se aligeran los trámites para poner paneles fotovoltaicos, se contempla una compensación para quien quiera verter el excedente a la red y se pone negro sobre blanco la posibilidad de que distintos edificios compartan la misma instalación.

 Un primer paso para algunos, una revolución para muchos, que acerca a España a los estándares europeos y pone un punto y aparte a un gravamen paradójico en un país famoso por sus largas jornadas de sol. Pero, ¿por dónde empezar?

"Se puede buscar una empresa instaladora, que también en muchos casos se encarga de la financiación", explica José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

 La compañía elaborará un análisis técnico y si la instalación no supera los 15 kilovatios (kW) —lo habitual para los consumidores domésticos; si es superior hay que pedir un punto de acceso a la distribuidora— solo hará falta un permiso: una licencia de obra de la que se encarga la misma instaladora. Los plazos dependen del municipio, pero no suelen exceder el mes, y la instalación, la semana.

Los costes oscilan en función del edificio y su orientación, pero rondarían entre los 3.000 y los 6.000 euros para una vivienda unifamiliar con 4,5 kilovatios contratados, explica Donoso. En este caso será suficiente una instalación de 1,5 kW o 3 kW, entre 6 y 12 placas, que producirá un tercio del consumo doméstico, al no poder aprovecharse la energía solar las 24 horas.

"El precio de la tecnología en los últimos 10 años ha disminuido en un 90%, y seguirá bajando". La vida útil de la instalación supera las dos décadas, así que los tiempos de amortización varían entre cuatro y seis años para una pyme o una oficina y más de diez para una casa, señala Donoso.

La nueva normativa contempla además una compensación si el usuario decide verter a la red la energía que no consume, algo que la legislación anterior no permitía. Pero no es un balance neto, como ocurre en otros países —cuando el excedente se guarda para otro momento—, sino una rebaja en la factura, calculada al precio del mercado mayorista, inferior al que el usuario compra la energía.

"Cuanto menos se compense, mejor sale la instalación, porque cuando autoconsumes te quitas todo, la parte de los peajes y la energía", aclara Francisco Valverde, analista del mercado eléctrico, quien aconseja pedir varios presupuestos antes de elegir. El ahorro se reflejará en el término de energía, que representa entre un 40% y un 50% del recibo.

Las comercializadoras también están ofreciendo cada vez más soluciones a los usuarios que quieran poner en marcha un proyecto de autoconsumo. "Vemos la curva histórica de consumo horario y dimensionamos los kilovatios que necesita el cliente; después nos encargamos de todo", explica Paula Román, directora de desarrollo comercial de Feníe Energía, que también ofrece la posibilidad de quedarse como dueña de la instalación si el usuario no tiene la capacidad económica para realizar la inversión. "El consumidor se asegura un precio de la energía por debajo del mercado y se ahorra el peaje", desglosa Román.

Las posibilidades no acaban aquí. Joan Groizard, director de Energías Renovables en el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), explica que existen ayudas tanto para edificios públicos como para pequeños consumidores: "Comunidades autónomas y Ayuntamientos ofrecen subvenciones y desgravaciones fiscales por poner placas, por ejemplo en la declaración de la renta o en el impuesto de bienes inmuebles". El organismo, adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica, ha publicado una guía técnica sobre la nueva norma, y asegura que en los próximos meses verá la luz un vademécum para los usuarios domésticos.

Cuando no salen las cuentas, salvo contados casos, es con la instalación de baterías, cuyos precios son todavía elevados. "Se dobla el presupuesto; si es una casa aislada sin conexión a la red igual merece la pena", dice Remigio Abad, director general de Powen. Esta instaladora ofrece un servicio llave en mano que también incluye el mantenimiento, algo que el usuario debe tener en cuenta.

 

Equipos compartidos


Holaluz fue la primera comercializadora en legalizar una instalación de autoconsumo compartido entre dos viviendas en Rubí (Barcelona), el verano pasado. "Nos encargamos de todo, incluso de tramitar las subvenciones", explica Carlota Pi, cofundadora de la empresa, quien considera que la posibilidad de que distintos inmuebles puedan compartir instalación, algo antes prohibido, representa un avance fundamental. "Si son varios edificios solo tenemos que asegurarnos que estén a menos de 500 metros o conectados al mismo centro de transformación y podemos compartir tejado".

Adolfo Calvo, secretario técnico y asesor jurídico del Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid), explica que se necesitará un acuerdo por mayoría simple de los propietarios para poder compartir energía entre dos fincas. "Se deberían colocar dos contadores, uno en cada edificio, para compensar según los consumos individuales que haya tenido cada comunidad", añade Pablo García, asesor industrial de CAFMadrid.

Sin embargo, todavía quedan algunas zonas grises. Salvador Diez, presidente del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas, explica que habría que constituir un complejo inmobiliario entre fincas para compartir instalación. "Pero el mayor reto siempre es superar las pequeñas disputas entre vecinos", dice. Manel Romero, socio fundador de la instaladora Sud Renovables, hace otro apunte. "La energía se reparte por coeficientes estáticos, así que si uno no consume nada la energía se pierde, no la puede aprovechar otro vecino que consume más", aclara. "Pero estamos contentos, es un punto de partida".                    (Laura delle Femenine, El País, 13/04/19)

9.4.19

Las comunidades de vecinos y los polígonos podrán tener autoconsumo eléctrico colectivo sin trabas

"El Consejo de Ministros ha aprobado hoy, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica, el Real Decreto para el autoconsumo eléctrico. Además de definir la figura de autoconsumidor, tanto individual como colectivo, reduce los trámites administrativos —especialmente en el caso de los pequeños autoconsumidores— y establece un mecanismo simplificado de compensación de la energía autoproducida y no consumida.

Es decir: para que aquellos que produzcan electricidad, por ejemplo con placas solares en su edificio, puedan volcar en la red la energía que les sobre y a cambio recibir una compensación a través de un descuento en la factura. La idea es que, en ningún caso, se produzca una compensación en dinero ni que se pueda recibir una compensación mayor al consumo que se realice, para evitar que el sistema se pervierta como una forma de hacer negocio.

La nueva norma, que regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo, completa el marco regulatorio impulsado por el Real Decreto-ley 15/2018 por el que se derogó el popularmente conocido como impuesto al sol.

Según ha explicado la ministra, Teresa Ribera, el decreto supone "la extensión de esta fórmula y fomentará la actividad económica y el empleo local, por su carácter distribuido; favorecerá la electrificación de la economía, permitiendo a España cumplir con sus obligaciones en materia de lucha contra el cambio climático; ofrecerá una alternativa a los ciudadanos, que puede ser más ventajosa económicamente que el consumo de energía tradicional; y permitirá la entrada de nuevos actores, y de la propia ciudadanía, en el sistema eléctrico".

Autoconsumo individual y colectivo

El Real Decreto clasifica y define las distintas clases de autoconsumo. Hasta el momento, solo existía una posibilidad: el autoconsumo individual conectado a una red interior. Ahora se consagra también la figura del autoconsumo colectivo, de tal forma que varios consumidores puedan asociarse a una misma planta de generación, hecho que impulsará el autoconsumo en comunidades de propietarios o entre empresas o industrias ubicadas en una misma localización o en un polígono industrial.

Compartir instalaciones

Además, se define el concepto de “instalación de producción próxima a las de consumo y asociada a las mismas”. Con esta figura, se permite realizar el autoconsumo tanto con instalaciones de generación (placas solares, por ejemplo) situadas en la misma vivienda –única posibilidad contemplada hasta la fecha–, como en otras que estén ubicadas en las proximidades. Así, por ejemplo, se podrán instalar placas fotovoltaicas en edificios contiguos que tengan mejor orientación, siempre que haya acuerdo entre las partes, y compartir la producción entre varios inmuebles.

Menos trabas a placas en hospitales o universidades

Para instalaciones de consumo de una cierta envergadura, como puede ser un complejo hospitalario u hotelero o un campus universitario, existían determinadas limitaciones que encarecían la instalación de sistemas de autoconsumo. Se requería, por ejemplo, un equipo de medida de la energía generada neta de todas las instalaciones de generación de autoconsumo. Esto suponía tener que conectar físicamente todas las potenciales instalaciones de generación al mismo punto para poder medir toda su energía generada con un único equipo.

 El Real Decreto, además de reducir los casos en que es necesario contar con equipos de medida, permite que se pueda optar por un equipo de medida para cada instalación de generación, eliminando el obstáculo anterior.

Compensación por la energía no usada y cedida

Otro avance del Real Decreto es la implantación de un mecanismo simplificado de compensación de excedentes. Es decir, de aquella energía generada por instalaciones de autoconsumo y que el usuario no consume instantáneamente y vierte a la red. Hasta el momento, si el autoconsumidor quería obtener una compensación por esta energía que se inyecta en la red, debía constituirse jurídicamente como productor de energía, realizando los trámites y declaraciones fiscales que la ley exige. A partir de ahora, la comercializadora de energía compensará al usuario por la energía excedentaria en cada factura mensual de manera que quede un balance neto de su actividad.

Este mecanismo es aplicable para aquellas instalaciones con una potencia no superior a 100 kilovatios (kW), y siempre que produzca electricidad a partir de energía de origen renovable. La compensación económica puede llegar hasta el 100% de la energía consumida por el usuario en ese mes. En el caso del autoconsumo colectivo, abre la puerta a que un consumidor pueda aprovechar los excedentes de su vecino y coparticipe de autoconsumo, si éste no está consumiendo su parte proporcional de energía.

Servicios profesionales de empresas

La norma abre la posibilidad de que todas las comercializadoras puedan ofrecer servicios de autoconsumo renovable. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que ha validado esta medida, supervisará la evolución del mercado y, en caso de que surjan problemas de competencia, podrá proponer al Gobierno el establecimiento de restricciones a determinadas compañías.

Reducción de los trámites

El Real Decreto reduce los trámites administrativos para todos los usuarios. En el caso del pequeño autoconsumidor (instalaciones de hasta 15kW o de hasta 100kW, en caso de autoconsumo sin excedentes), se reducen a una única gestión: notificar la instalación de una planta de producción eléctrica en su correspondiente comunidad o ciudad autónoma. El registro estatal se nutrirá de la información remitida por las administraciones autonómicas. Además, para las instalaciones de menos de 100kW en baja tensión, las administraciones recabarán información a partir de los datos del certificado electrotécnico de la instalación.

Asimismo, se articula un procedimiento para que sea el distribuidor quien modifique el contrato de acceso de los pequeños consumidores que realicen autoconsumo y éste solo tenga que manifestar su consentimiento. De igual modo, se simplifican drásticamente las configuraciones de medida para que, en la mayoría de los casos, baste con un solo contador en el punto frontera con la red de distribución, lo cual supone una reducción de costes. En el caso de autoconsumo colectivo, también será necesario medir la energía generada con otro equipo para hacer el “reparto de energía” entre los consumidores participantes.

Desde el punto de vista de la seguridad industrial, se modifica el reglamento electrotécnico de baja tensión para regular los dispositivos antivertidos y los kits autoenchufables, garantizando que el desarrollo del autoconsumo es compatible con la protección de las personas y equipos."            (Miguel Ángel Noceda, El País, 05/04/19)

26.2.19

El camino hacia la autosuficiencia energética. ocupando solo un 1,3% de la superficie de Catalunya se podrían instalar 46,7 gigawatts de potencia, “el que permitiría cubrir la demanda eléctrica actual y la futura, en el momento en que se normalice el uso del vehículo eléctrico”... pero, “el 30% de las placas solares colocadas no funcionan correctamente”

"En Catalunya, hay instalados 272 megawatts de potencia fotovoltaica a través de la colocación de placas solares. La cifra solo supone un 0,6% de la capacidad potencial que tiene el territorio. Ante esta realidad, el Institut Català de l’Energia (Icaen) recomienda este tipo de instalaciones, ubicadas en tejados de casas, campos y tierra, para “conseguir que Catalunya sea autosuficiente y sostenible energéticamente”.

El estudio del Icaen plantea que ocupando solo un 1,3% de la superficie de Catalunya se podrían instalar 46,7 gigawatts de potencia, “el que permitiría cubrir la demanda eléctrica actual y la futura, en el momento en que se normalice el uso del vehículo eléctrico”, asegura el informe. La directora de la Icaen, Maria Assumpta Farran, reclama “más inversiones y un nuevo marco legal”. De esta forma, considera que las empresas estarían interesadas a instalar esta tecnología en Catalunya.

La paradoja principal es que cada vez se instalan más placas solares en los edificios nuevos, por la obligación derivada del Código Técnico de Edificación (CTE), pero se obtiene una menor rentabilidad. La razón se encuentra en la falta de mantenimiento. El vicepresidente de la Federación del Gremio de Instaladores de Catalunya (Fegicat), Miquel Puig, recuerda que “el 30% de las placas solares colocadas no funcionan correctamente”. 

En estas, que aprovechan la energía del sol, “el usuario acostumbra a desconocer si el agua se ha calentado gracias a las placas o la instalación de gas que está conectada al mismo circuito”.

Los instaladores explican que la proliferación de placas no implica que se estén aprovechando correctamente. “Se instalaron por obligación, pero sin tener en cuenta las características técnicas que tendrían que tener, lo que ha provocado la insatisfacción de muchos usuarios respecto a su funcionamiento”. La mayoría de veces, las placas o bien no están muy dimensionadas u orientadas adecuadamente. Incluso, los profesionales denuncian que hay comunidades de vecinos que no tienen las instalaciones conectadas a la red o desconocen que disponen de esta infraestructura.

La energía solar térmica permite un ahorro del 60% en acciones como calentar el agua de una comunidad de vecinos. Desde el mismo Icaen se admite que carece una cultura del mantenimiento de las placas entre los ciudadanos. “Igual que se repara periódicamente el ascensor o se pinta la fachada, son necesarias campañas pedagógicas en este ámbito”. 

Este planteamiento se realiza cuando solo falta un año para que se tenga que aplicar la Directiva Comunitaria que establece que todos los edificios de nueva construcción tienen que tener el mínimo consumo energético posible. Divulgación de las ventajas de la energía solar térmica y formación entre los profesionales son las herramientas que quiere desarrollar la Administración para mejorar la competitividad de este sector.  (...)"       (David Rodríguez, Público, 25/02/19)

20.2.19

Gracias a Rajoy, Suecia (con la mitad de horas de sol que nosotros) produce el triple con energías renovables que España... el precio de la electricidad en el mercado eléctrico español tenderá a cero. Eso cambia el paradigma energético mundial... En seis Estados de EEUU la instalación de placas fotovoltaicas ha sido el sector que más empleo ha creado el pasado año...

"La frase más usada por Mariano Rajoy cuando era presidente del Gobierno era “la economía va bien; mejor no cambiar nada”. España tiene un porcentaje del 17% de consumo de energía producido con fuentes renovables, similar al promedio europeo. Y durante los años que estuvo Rajoy no hizo nada por desarrollarlas y el porcentaje se ha mantenido constante.

Pero realmente Rajoy sí cambio cosas: aprobó una ley para poner todas las trabas posibles al desarrollo del autoconsumo fotovoltaico.

1. ¿Qué ha supuesto para los españoles la política del PP antirenovables?

En los años de Rajoy en la Moncloa el coste de producir con energía solar se desplomó. De hecho, en estos momentos es --junto a la energía eólica-- la energía más barata para producir electricidad. Y ayuda a explicar la paradoja de que Suecia (con la mitad de horas de sol que nosotros) produzca el triple con energías renovables que España.

España es el país de Europa con más horas de radiación solar. Eso supone que nos ha tocado la lotería ya que, por primera vez desde la máquina de vapor y la revolución industrial a mediados del siglo XVIII, España dispone de la fuente primaria de energía abundante y barata. Más barata imposible. Pagas la inversión inicial, las placas duran 25 años y el coste marginal de producir electricidad está próximo a cero.

2. Todavía existe demasiada burocracia y resistencia a la energía solar y el autoconsumo

En las facultades enseñamos que en mercados competitivos el precio de mercado es igual al coste marginal. Cuando la inversión crezca durante las horas del día (con sol) el precio de la electricidad en el mercado eléctrico español tenderá a cero. Eso cambia el paradigma energético mundial.

El nuevo Gobierno empieza a facilitar la inversión en renovables, aunque hay mucha burocracia y resistencia al cambio dentro de la misma administración y también en las empresas eléctricas que se resistirán a perder negocio.  (...)

En seis Estados de EEUU la instalación de placas fotovoltaicas ha sido el sector que más empleo ha creado el pasado año. La gente nos pregunta a los economistas ¿dónde surgirán los nuevos empleos en la era de la tecnología global? En España ya sabemos que el sector de renovables --y en concreto, el autoconsumo en energía solar en edificios-- será el sector que más empleo cree en los próximos años.

El pasado es incierto y no se puede cambiar, pero el futuro es ilusionante. Cuando alguien te repita los mantras “la fotovoltaica no es rentable” o “está prohibida por ley”, aléjate de él.
Hasta las empresas eléctricas y las petroleras, Repsol por ejemplo, están invirtiendo en fotovoltaica. Mi consejo: pide un presupuesto para que te instalen placas en tu vivienda o en tu empresa. 

Seremos los ciudadanos los que aprovechando la nueva tecnología solar consigamos un pequeño planeta mejor para nuestros hijos y los que ayudaremos a reducir el desempleo y a mejorar los salarios en nuestra querida España."                    (José Carlos Díez, Crónica Global, 15/02/19)