"En Catalunya, hay instalados 272 megawatts de
potencia fotovoltaica a través de la colocación de placas solares. La
cifra solo supone un 0,6% de la capacidad potencial que tiene el
territorio. Ante esta realidad, el Institut Català de l’Energia
(Icaen) recomienda este tipo de instalaciones, ubicadas en tejados de
casas, campos y tierra, para “conseguir que Catalunya sea autosuficiente
y sostenible energéticamente”.
El
estudio del Icaen plantea que ocupando solo un 1,3% de la superficie de
Catalunya se podrían instalar 46,7 gigawatts de potencia, “el que
permitiría cubrir la demanda eléctrica actual y la futura, en el momento
en que se normalice el uso del vehículo eléctrico”, asegura el informe.
La directora de la Icaen, Maria Assumpta Farran, reclama “más
inversiones y un nuevo marco legal”. De esta forma, considera que las
empresas estarían interesadas a instalar esta tecnología en Catalunya.
La paradoja principal es que cada vez se instalan más placas solares en los edificios nuevos,
por la obligación derivada del Código Técnico de Edificación (CTE),
pero se obtiene una menor rentabilidad. La razón se encuentra en la
falta de mantenimiento. El vicepresidente de la Federación del Gremio de
Instaladores de Catalunya (Fegicat), Miquel Puig, recuerda que “el 30%
de las placas solares colocadas no funcionan correctamente”.
En estas,
que aprovechan la energía del sol, “el usuario acostumbra a desconocer
si el agua se ha calentado gracias a las placas o la instalación de gas
que está conectada al mismo circuito”.
Los instaladores explican que la proliferación de
placas no implica que se estén aprovechando correctamente. “Se
instalaron por obligación, pero sin tener en cuenta las características
técnicas que tendrían que tener, lo que ha provocado la insatisfacción de muchos usuarios
respecto a su funcionamiento”. La mayoría de veces, las placas o bien
no están muy dimensionadas u orientadas adecuadamente. Incluso, los
profesionales denuncian que hay comunidades de vecinos que no tienen las
instalaciones conectadas a la red o desconocen que disponen de esta
infraestructura.
La energía solar térmica permite un ahorro del 60% en acciones como calentar el agua de una comunidad de vecinos.
Desde el mismo Icaen se admite que carece una cultura del mantenimiento
de las placas entre los ciudadanos. “Igual que se repara periódicamente
el ascensor o se pinta la fachada, son necesarias campañas pedagógicas
en este ámbito”.
Este planteamiento se realiza cuando solo falta un año
para que se tenga que aplicar la Directiva Comunitaria que establece que
todos los edificios de nueva construcción tienen que tener el mínimo
consumo energético posible. Divulgación de las ventajas de la energía
solar térmica y formación entre los profesionales son las herramientas
que quiere desarrollar la Administración para mejorar la competitividad
de este sector. (...)" (David Rodríguez, Público, 25/02/19)
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