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15.9.25

Gaza es donde el genocidio se encuentra con el capitalismo.... El estado de ocupación israelí ha convertido su guerra contra los palestinos en una industria de asesinatos privatizada. Con los sistemas de IA decidiendo quién vive y quién muere, la línea entre el mando militar y el algoritmo corporativo prácticamente ha desaparecido. La infraestructura misma de la ocupación israelí, desde la vigilancia hasta el asesinato, ha sido externalizada, optimizada y vendida... los sectores armamentístico y tecnológico de Israel son indistinguibles. El software de vigilancia, las listas de objetivos impulsadas por IA y los sistemas de selección de objetivos automatizados se empaquetan junto con rifles y drones. La guerra se ha convertido en un campo de pruebas para la innovación tecnológica, transformando Gaza en un laboratorio donde se perfecciona el genocidio privatizado. Esta fusión ha permitido a Tel Aviv industrializar su ocupación... Gaza es donde empresas tecnológicas, mercenarios y gigantes de la consultoría orquestan la vigilancia, el desplazamiento y la muerte masiva con fines de lucro... Donde el genocidio ya está probado en combate, y listo para el mercado. Gaza se ha convertido en el escaparate de Tel Aviv para el exterminio privatizado, donde empresas tecnológicas, mercenarios y contratistas de ayuda colaboran en un modelo escalable de genocidio industrial, que se vende a aliados de todo el mundo (Aymun Moosavi)

 "El estado de ocupación israelí ha convertido su guerra contra los palestinos en una industria de asesinatos privatizada. Gaza es donde empresas tecnológicas, mercenarios y gigantes de la consultoría orquestan la vigilancia, el desplazamiento y la muerte masiva con fines de lucro. Además de ser una guerra colonial, también es un prototipo para la exportación global del exterminio a escala industrial, reempaquetado como innovación en seguridad. Este modelo, basado en datos y orientado al beneficio, que hoy se está probando en Palestina, se implementará en otros lugares mañana. Una creciente lista de empresas privadas opera ahora como la mano invisible del genocidio. Sus servicios abarcan desde la identificación de objetivos para ataques aéreos hasta la provocación de hambrunas y la facilitación del desplazamiento masivo de personas.

Gaza es donde el genocidio se encuentra con el capitalismo.

Desde principios de la década de 2000, las empresas militares privadas (EMP) se han integrado profundamente en la economía de la guerra. Empresas como Blackwater (ahora Academi) y Dyncorp International marcaron un cambio crucial, asumiendo roles que tradicionalmente desempeñaban los ejércitos nacionales.

Inicialmente centradas en la seguridad y la logística en Irak y Afganistán, estas empresas han expandido sus operaciones, proporcionando apoyo de combate y actuando como actores clave en zonas de guerra de todo el mundo, incluyendo partes de África, Yemen y Haití. La ironía es evidente: los EAU se han convertido en un nuevo centro para estas empresas militares privadas, que encuentran refugio en el estado del Golfo, donde los mercenarios reciben privilegios especiales de las autoridades locales.

Las empresas privadas evolucionaron de contratistas remotos a agentes activos de guerra, operando con impunidad. Esto sentó las bases para el modelo actual, donde el personal no militar influye en los resultados políticos sin límites ni regulación. Otra capa de apoyo proviene de organizaciones privadas sin fines de lucro. Un informe reciente de Drop Site News revela cómo organizaciones estadounidenses como American Friends of Judea and Samaria (AFJS) y Friends of Israel aprovechan su estatus de exención fiscal 501(c)(3) para canalizar donaciones directamente a operaciones militares y asentamientos israelíes. Estos grupos suministran equipo como drones térmicos, cascos, chalecos y botiquines de primeros auxilios a unidades como la Brigada de Paracaidistas 646, incluso dentro de Gaza. Más allá de la logística, respaldan proyectos de colonización, presionan por la anexión de la Cisjordania ocupada, llevan a cabo campañas educativas que promueven la soberanía israelí y apoyan las acciones militares en Líbano contra Hezbolá.

El surgimiento de la inteligencia artificial (IA) amplió el alcance de los actores bélicos aceptables, abriendo nuevas y lucrativas oportunidades en la vigilancia y la recopilación de información. Israel ha adoptado este modelo, pero lo ha aplicado con una precisión escalofriante. Su unidad de élite 8200, el cerebro digital del estado ocupante, ha fusionado la vigilancia militar con la tecnología corporativa para crear el primer genocidio asistido por IA del mundo. Herramientas como Lavender y The Gospel ahora analizan las comunicaciones palestinas, utilizando el reconocimiento de dialectos y los metadatos para generar automáticamente listas de objetivos para eliminar.

Estas herramientas, centradas principalmente en los dialectos árabes, fueron diseñadas para monitorear a los palestinos y a otras poblaciones de habla árabe. Según informes, empresas como Palantir, Google, Meta y Microsoft Azure han facilitado estos proyectos, ayudando en el desarrollo de Lavender y otros sistemas de vigilancia. Los estados del Golfo, particularmente Arabia Saudita, invierten en empresas tecnológicas de vigilancia global que alimentan la maquinaria del genocidio.

Con los sistemas de IA decidiendo quién vive y quién muere, la línea entre el mando militar y el algoritmo corporativo prácticamente ha desaparecido. La infraestructura misma de la ocupación israelí, desde la vigilancia hasta el asesinato, ha sido externalizada, optimizada y vendida.

Desde armas probadas en batalla hasta el apartheid algorítmico.

La economía de Israel se basa en el capitalismo militarizado. Sus ventas de armas, que solo este año ascienden a 14.800 millones de dólares, se sustentan en una estrategia de marketing tan cínica como efectiva: "probadas en combate" contra los palestinos. Un ejemplo destacado es el armamento de Smartshooter, una empresa israelí, que el ejército británico ha estado adquiriendo desde junio de 2023 en un acuerdo por valor de 4,6 millones de libras (5,7 millones de dólares). La tecnología de Smartshooter ha sido utilizada por la unidad de élite Maglan y la Brigada Golani del ejército de ocupación durante el asalto a Gaza.

El periodista Antony Loewenstein fue citado por Declassified diciendo:

“Smartshooter es solo una de las muchas empresas israelíes que prueban equipos en territorio palestino ocupado.” Es un negocio altamente lucrativo y la matanza en Gaza no está frenando el comercio. En todo caso, está aumentando debido a que muchas naciones se sienten atraídas por el modelo israelí de subyugación y control".

 Hoy en día, los sectores armamentístico y tecnológico de Israel son indistinguibles. El software de vigilancia, las listas de objetivos impulsadas por IA y los sistemas de selección de objetivos automatizados se empaquetan junto con rifles y drones. La guerra se ha convertido en un campo de pruebas para la innovación tecnológica, transformando Gaza en un laboratorio donde se perfecciona el genocidio privatizado. Esta fusión ha permitido a Tel Aviv industrializar su ocupación, creando un sistema modular de subyugación que puede exportarse a nivel mundial. Lo que comenzó como la militarización de la tecnología se ha convertido en algo mucho más peligroso: la tecnologización del genocidio.

McGenocidio

El modelo de genocidio de Israel tiene compradores internacionales. Un titular reciente en Haaretz, “Por qué el futuro de la defensa israelí reside en la India”, destacó los beneficios mutuos de la asociación de defensa entre Israel e India. Para Tel Aviv, esto reduce la dependencia de Occidente, mientras que India gana cierta influencia estratégica en Asia Occidental. Entre 2001 y 2021, la India importó tecnología de defensa israelí por valor de 4.200 millones de dólares, incluyendo drones avanzados y componentes militares.

Más recientemente, Europa se convirtió en el mayor comprador de armas de Israel, representando hasta el 54 por ciento de las exportaciones totales en 2024. Tras el Brexit y la imprevisibilidad de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, Gran Bretaña, en particular, ha reforzado su coordinación defensiva con Israel en un intento por reposicionarse como un actor clave y relevante en un orden multipolar. Según informes, Londres está preparando un acuerdo de 2.690 millones de dólares con Elbit Systems, el mayor fabricante de armas de Israel, para entrenar anualmente a 60.000 soldados británicos.

Esta relación se profundizó a principios de este año cuando se reveló que una academia militar británica estaba entrenando a soldados del ejército de ocupación, muchos de los cuales han sido implicados en crímenes de guerra durante los conflictos de Gaza y Líbano. Esa misma empresa, Elbit, proporciona el 85 por ciento de los drones del ejército de ocupación y ha sido objeto de repetidos ataques por parte de la organización proscrita Palestine Action por su participación directa en crímenes de guerra. Londres no solo ha protegido a la empresa, sino que también ha intensificado las operaciones conjuntas.

Gran Bretaña también produce el 15 por ciento de todos los componentes del avión de combate F-35. Estos aviones de combate se han utilizado implacablemente en el genocidio de Gaza, y sin embargo, su fabricación continúa, amparada por los tribunales británicos a pesar de las protestas. Lejos de la neutralidad, Gran Bretaña es parte interesada en la infraestructura genocida de Tel Aviv. La industria armamentística se ha convertido en un negocio global que entrelaza la defensa, la tecnología y la opresión sistémica. El modelo de genocidio de Israel, que se beneficia directamente de esta confluencia, se ha extendido más allá de sus fronteras, con socios internacionales cómplices de su éxito.

Convertir la ayuda en arma, rediseñar Gaza

Los contratistas privados están ahora integrados en todos los niveles de la maquinaria bélica israelí, incluyendo su cínica manipulación de la ayuda humanitaria. La Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), supuestamente creada para facilitar la ayuda, ha sido denunciada por colusión con las fuerzas de ocupación, almacenamiento de información de inteligencia y despliegue de empresas de seguridad privada sin credenciales humanitarias. El papel de las empresas privadas va mucho más allá de la asistencia remota en materia de vigilancia, infiltrándose en los mecanismos de la ayuda humanitaria. El GHF ha sido repetidamente criticado por violar los principios fundamentales de la entrega de ayuda, como la imparcialidad y la independencia. Se ha descubierto que dispara contra multitudes, almacena información de inteligencia y colabora con las autoridades israelíes, al tiempo que subcontrata empresas de seguridad privada como Safe Reach Solutions (SRS) y UG Solutions (UGS), dos empresas de seguridad privada dirigidas por personal sin experiencia humanitaria. Recientemente se ha descubierto que UGS reclutó miembros de una conocida banda de moteros antiislámica de Estados Unidos. En total, 2.465 palestinos han muerto y más de 17.948 han resultado heridos mientras esperaban ayuda humanitaria en Gaza, según el Ministerio de Salud de Gaza.

El problema clave radica en que las empresas privadas no están sujetas a los mismos estándares éticos que las organizaciones humanitarias tradicionales. Esta falta de regulación les permite funcionar como extensiones de la ocupación, promoviendo los objetivos de Israel bajo el pretexto de ayuda con poca o ninguna rendición de cuentas. Por lo tanto, la ayuda privatizada no es un detalle secundario, sino un componente central del modelo de genocidio de Israel, que transforma la ayuda humanitaria en otra herramienta de ocupación.

 Tierra arrasada

El plan de "Riviera de Gaza" del presidente estadounidense Donald Trump y la visión de expulsión masiva del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dependen ambos de una completa reinterpretación de Gaza. El plan de Trump para la posguerra requiere una población dispuesta a convertirse en súbditos de un centro económico, mientras que Netanyahu prevé una tierra limpia de palestinos, sobre la cual pueda erigir nuevos asentamientos ilegales. A diferencia del modelo imperial, el modelo genocida requiere la eliminación de una población, ya que es más fácil —y más eficiente— eliminar una población que someterla. Esto hace que la privatización de Gaza en la posguerra no sea solo una opción, sino una necesidad.

Según el Financial Times (FT), Boston Consulting Group (BCG), la consultora estadounidense parcialmente responsable del establecimiento del GHF, recibió el encargo de estimar el coste del traslado de la población de Gaza como parte de un plan de reconstrucción postbélica más amplio. Los informes también señalan una mayor dependencia de mercenarios estadounidenses para gestionar el entorno posterior a la guerra y controlar el movimiento de armas, mostrando cómo tanto el modelo imperial como el modelo genocida de Israel dependen el uno del otro para mantenerse.

La ayuda humanitaria ha sido fundamental para hacer realidad esta visión. Los cuatro puntos de "distribución de ayuda", descritos por funcionarios de la ONU como "trampas mortales", se han convertido en zonas militarizadas, empujando a los palestinos a enclaves aún más pequeños en el sur de Gaza, contribuyendo directamente al objetivo de desplazamiento de Israel. Este no es el futuro de la guerra. Es el presente. Y se está construyendo, probando y vendiendo en Gaza." 

(Aymun Moosavi ,  The Cradle, 12/09/25, traducción Quillbot, enlaces en el original)

16.5.24

Un régimen de guerra global... hemos entrado en un periodo de guerras sin fin, que se extienden por todo el planeta y perturban incluso los nodos centrales del sistema-mundo capitalista... el declive de la hegemonía estadounidense simplemente inaugura un periodo en el que la crisis se ha convertido en la norma... Los conflictos armados están atrayendo a algunos de los actores más poderosos de la escena internacional, lo cual invoca el espectro de la escalada nuclear... Proponemos el concepto de «régimen de guerra» para comprender la naturaleza de este periodo, lo cual puede percibirse ante todo en la militarización de la vida económica... los circuitos e infraestructuras logísticas se están adaptando a los conflictos bélicos... también se manifiesta en la militarización del campo social... adopta la forma explícita de la supresión de la disidencia y de la confluencia en torno a la bandera, pero también fortaleciendo la obediencia a la autoridad en múltiples niveles sociales... podemos observar la propagación de un repertorio político reaccionario que combina el militarismo con la represión social: fortalecimiento de las jerarquías raciales y de género, ataque y exclusión de los migrantes, prohibición o restricción del acceso al aborto y socavamiento de los derechos de gays, lesbianas y trans, todo ello invocando a menudo la amenaza de una guerra civil inminente... El incesante desfile de enfrentamientos armados, grandes y pequeños, sirve para apuntalar una estructura de gobernanza militarizada (Michael Hardt)

"En nuestra opinión hemos entrado en un periodo de guerras sin fin, que se extienden por todo el planeta y perturban incluso los nodos centrales del sistema-mundo capitalista. Cada conflicto contemporáneo tiene su propia genealogía y sus propios envites, pero merece la pena dar un paso atrás y situarlos en un marco más amplio. Nuestra hipótesis es que está surgiendo un régimen de guerra global en el que la gobernanza y las administraciones militares están estrechamente entrelazadas con las estructuras capitalistas. Para comprender la dinámica de las guerras individuales y formular un proyecto adecuado de resistencia es necesario entender los contornos de este régimen.

Tanto la retórica como las prácticas de la guerra global han cambiado drásticamente desde principios de la década de 2000, cuando «Estado canalla» y «Estado fallido» eran dos conceptos ideológicos clave para explicar el estallido de conflictos militares, que por definición se limitaban a la periferia del sistema-mundo capitalista, lo cual presuponía un sistema internacional de gobernanza estable y eficaz, dirigido por los Estados-nación dominantes y las instituciones mundiales. Hoy ese sistema está en crisis y es incapaz de mantener el orden. Los conflictos armados, como los de Ucrania y Gaza, están atrayendo a algunos de los actores más poderosos de la escena internacional, lo cual invoca el espectro de la escalada nuclear. El modelo de los sistemas-mundo ha considerado normalmente estas perturbaciones como signos de una transición hegemónica, como sucedió cuando las guerras mundiales del siglo XX marcaron el paso de la hegemonía mundial británica a la estadounidense, pero en el contexto actual la interrupción no presagia ninguna transferencia de poder; el declive de la hegemonía estadounidense simplemente inaugura un periodo en el que la crisis se ha convertido en la norma.

Proponemos el concepto de «régimen de guerra» para comprender la naturaleza de este periodo, lo cual puede percibirse ante todo en la militarización de la vida económica y su creciente alineación con las exigencias de la «seguridad nacional». No sólo se destina más gasto público a armamento; el desarrollo económico en su conjunto, como escribe Raúl Sánchez Cedillo, está cada vez más moldeado por lógicas militares y de seguridad. Los extraordinarios avances de la inteligencia artificial están en gran parte impulsados por intereses militares y por las tecnologías concebidas para ser aplicadas en la guerra. Del mismo modo, los circuitos e infraestructuras logísticas se están adaptando a los conflictos bélicos y a las operaciones armadas. Las fronteras entre lo económico y lo militar son cada vez más difusas. En algunos sectores económicos son indistinguibles.

El régimen de guerra también se manifiesta en la militarización del campo social. En ocasiones ello adopta la forma explícita de la supresión de la disidencia y de la confluencia en torno a la bandera, pero también se manifiesta en el intento más general de fortalecer la obediencia a la autoridad en múltiples niveles sociales. Las críticas feministas a la militarización llevan mucho tiempo destacando no sólo las formas tóxicas de masculinidad que esta moviliza, sino también la influencia distorsionadora de la lógica militar en todas las relaciones y conflictos sociales. Varias figuras de la derecha –Bolsonaro, Putin, Duterte– establecen una clara conexión entre su ethos militarista y su apoyo a las jerarquías sociales. Incluso cuando ello no se articula explícitamente, podemos observar la propagación de un repertorio político reaccionario que combina el militarismo con la represión social: fortalecimiento de las jerarquías raciales y de género, ataque y exclusión de los migrantes, prohibición o restricción del acceso al aborto y socavamiento de los derechos de gays, lesbianas y trans, todo ello invocando a menudo la amenaza de una guerra civil inminente.

Otra vía conceptual que nos lleva a reconocer este régimen de guerra parte de la aparente paradoja ínsita en los continuos fracasos de las recientes campañas bélicas protagonizadas por la potencia hegemónica. Desde hace al menos medio siglo, el ejército estadounidense, a pesar de ser la fuerza de combate más pródigamente financiada y tecnológicamente avanzada del planeta, no ha hecho otra cosa que perder guerras, de Vietnam a Afganistán e Iraq. El símbolo de tal fracaso es el helicóptero militar que se lleva a los últimos efectivos estadounidenses, dejando a su paso un paisaje devastado. ¿Por qué sigue fracasando una maquinaria bélica tan poderosa? Una respuesta obvia es que Estados Unidos ya no es la potencia hegemónica imperialista que algunos siguen creyendo que es. Sin embargo, esta dinámica de fracaso también revela la estructura de poder global que estos conflictos contribuyen a sostener. En este sentido, merece la pena recordar el trabajo de Foucault sobre los continuos fracasos de la prisión a la hora de cumplir sus objetivos declarados. Desde su creación, señala, el sistema penitenciario, supuestamente dedicado a corregir y transformar los comportamientos delictivos, ha hecho repetidamente lo contrario: aumentar la reincidencia, convertir a los delincuentes en criminales, etcétera. «Quizá —sugiere Foucault— habría que invertir el problema y preguntarse para qué sirve el fracaso de la prisión […]. Tal vez habría que buscar lo que se esconde bajo el aparente cinismo de la institución penal». En este caso, también deberíamos invertir el problema y preguntarnos para qué sirven los fracasos de la maquinaria bélica, qué se oculta bajo sus objetivos aparentes. Lo que descubrimos al hacerlo no es una cábala de líderes militares y políticos conspirando a puerta cerrada, sino por el contrario lo que Foucault llamaría un proyecto de gobernanza. El incesante desfile de enfrentamientos armados, grandes y pequeños, sirve para apuntalar una estructura de gobernanza militarizada que adopta diferentes formas en distintos lugares y que está guiada por una estructura de fuerzas multidimensional, que incluye a los Estados-nación dominantes, a las instituciones supranacionales y a los sectores del capital en competencia, que a veces se alinean y a veces entran en conflicto.

Guerra, capital y logística

La íntima relación existente entre la guerra y los circuitos del capital no es nada nuevo. La logística moderna tiene una genealogía militar, que hunde sus raíces en los esfuerzos coloniales y la trata de esclavos en el Atlántico. Sin embargo, la actual coyuntura mundial se caracteriza por la creciente imbricación de la «geopolítica» y la «geoeconomía» al hilo de una constante organización y reorganización de los espacios de valorización y acumulación de capital, que se entrecruzan con la disputada distribución del poder político a escala planetaria.

Los problemas logísticos de la pandemia de la covid-19 prepararon el terreno para una serie de perturbaciones militares posteriores. Las imágenes de contenedores atascados en los puertos indicaban que el comercio mundial se había esclerotizado. Las grandes empresas hicieron frenéticos intentos de hacer frente a la crisis, reconsolidando viejas rutas o abriendo otras nuevas. Tras ello se produjo la invasión de Ucrania y las consiguientes disrupciones logísticas. El comercio de petróleo y gas que fluía de Rusia a Alemania fue una de las principales víctimas de la guerra, especialmente tras el espectacular sabotaje de los oleoductos Nord Stream en el mar Báltico, que renovó las conversaciones sobre el «nearshoring» o «friendshoring» [la relocalización de la actividad productiva en países próximos o amigos] como estrategia para alejar a las economías occidentales del suministro energético controlado por Moscú. La guerra también frenó el flujo de trigo, maíz y semillas oleaginosas. Los precios de la energía se dispararon en Europa; los alimentos básicos escasearon en África y América Latina; las tensiones aumentaron entre Polonia, la República Checa y Ucrania tras la supresión de los límites a la exportación de productos agrícolas ucranianos. La economía alemana está estancada y otros Estados miembros de la UE se han visto obligados a reorganizar su abastecimiento energético cerrando acuerdos con países del norte de África. Rusia ha reorientado sus exportaciones energéticas hacia el este, principalmente a China y la India. Las nuevas rutas comerciales —a través de Georgia, por ejemplo— le han permitido eludir, al menos parcialmente, las sanciones occidentales. Esta reorganización de los espacios logísticos es claramente una de las principales apuestas del conflicto.

También en Gaza, las reorganizaciones logísticas e infraestructurales son decisivas, aunque a menudo queden oscurecidas por el insoportable espectáculo de la matanza allí perpetrada por Israel. Estados Unidos esperaba que el Corredor Económico India-Oriente Próximo-Europa, que se extiende desde la India hasta Europa a través de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Jordania, Israel y Grecia, fortalecería su influencia económica regional y contrarrestaría la Iniciativa de la Franja y de la Ruta lanzada por China, lo cual dependía, sin embargo, del proyecto de normalización de las relaciones árabe-israelíes, que puede haberse visto fatalmente socavadas por la guerra en curso. Además, los ataques de los hutíes en el Mar Rojo han obligado a las principales compañías navieras a evitar el Canal de Suez y a utilizar rutas más largas y costosas. El ejército estadounidense está construyendo ahora un puerto frente a la costa de Gaza, supuestamente para facilitar las entregas de ayuda, aunque las organizaciones palestinas afirman que su finalidad última es facilitar la limpieza étnica.

Así pues, los combates en Ucrania y Gaza ejemplifican la remodelación mundial de los espacios del capital. Se están remodelando lugares clave de circulación, bajo el actual régimen de guerra, mediante la intervención activa de los Estados-nación, lo cual implica el entrecruzamiento de lógicas políticas y económicas: un fenómeno que es aún más evidente en la región del Indo-Pacífico, donde las crecientes tensiones registradas en el Mar de China Meridional y alianzas militares como AUKUS están influyendo en redes económicas como la Comprehensive and Progressive Trans-Pacific Partnership. En este período de transición, cada conflicto o interrupción de la cadena de suministros puede beneficiar a tal o cual Estado o actor capitalista. Sin embargo, el sistema en su conjunto se halla acosado por una creciente fragmentación espacial y la aparición de geografías impredecibles.

¿Palestina global?

En la oposición al régimen de guerra global, los llamamientos al alto el fuego y los embargos de armas son esenciales, pero el momento actual también exige una política internacionalista coherente. Lo que necesitamos son prácticas coordinadas de deserción a través de las cuales la gente pueda apartarse radicalmente del statu quo. En el momento de escribir estas líneas, el movimiento mundial de solidaridad con Palestina es el que más claramente prefigura este proyecto.

En los siglos XIX y XX el internacionalismo se concebía a menudo como solidaridad entre proyectos nacionales. Esto sigue siendo cierto en la actualidad, como en el caso de la denuncia presentada por Sudáfrica contra Israel por «conducta genocida» ante la el Tribunal Internacional de Justicia. Sin embargo, el concepto de liberación nacional, que sirvió de fundamento a las luchas anticoloniales del pasado, parece cada vez más inalcanzable. Aunque la lucha por la autodeterminación palestina continúa, las perspectivas de una solución de dos Estados y de un Estado palestino soberano son cada vez menos realistas. ¿Cómo configurar entonces un proyecto de liberación sin asumir la soberanía nacional como meta? Lo que hay que renovar y ampliar, inspirándose en ciertas tradiciones marxistas y panafricanistas, es una forma no nacional de internacionalismo capaz de enfrentarse a los circuitos globales del capital contemporáneo.

El internacionalismo no es cosmopolitismo, es decir, requiere una base material, específica y local en lugar de pretensiones abstractas de universalismo, lo cual no excluye las potestades de los Estados-nación, sino que las sitúa en un contexto más amplio. Un movimiento de resistencia adecuado para la década de 2020 incluiría una serie de fuerzas, como organizaciones locales y urbanas, estructuras nacionales y actores regionales. Las luchas de liberación kurdas, por ejemplo, atraviesan las fronteras nacionales y las fronteras sociales en Turquía, Siria, Irán e Iraq. Los movimientos indígenas de los Andes también atraviesan estas divisiones, mientras que las coaliciones feministas de América Latina y otras regiones ofrecen un poderoso modelo de internacionalismo no nacional.

La deserción, que designa una serie de prácticas de huida, ha sido durante mucho tiempo una táctica privilegiada de resistencia a la guerra. No sólo los soldados, sino la totalidad de los miembros de una sociedad pueden resistir simplemente sustrayéndose al proyecto bélico. Para un combatiente de las Fuerzas de Defensa Israelíes, del ejército ruso o del ejército estadounidense, esto sigue siendo un acto político significativo, aunque en la práctica pueda resultar extremadamente difícil llevarlo a cabo. También podría ser el caso de los soldados ucranianos, aunque su posición es muy diferente. Sin embargo, para quienes están atrapados en la Franja de Gaza la deserción apenas constituye una opción. Así pues, la deserción del actual régimen de guerra debe concebirse de forma diferente a los modos tradicionales. Este régimen, como ya hemos señalado, rebasa las fronteras nacionales y las estructuras de gobierno. En la Unión Europea, uno puede oponerse a su gobierno nacional y a sus posiciones patrioteras, pero también debe enfrentarse a las estructuras supranacionales del propio bloque comercial, reconociendo al mismo tiempo que ni siquiera Europa en su conjunto es un actor soberano en estas guerras. En Estados Unidos, las estructuras de toma de las decisiones militares y del uso de las fuerzas de combate también desbordan las fronteras nacionales e incluyen una amplia red de actores nacionales y no nacionales.

¿Cómo se puede desertar de una estructura tan diversificada? Los gestos locales e individuales tienen poco efecto. Las condiciones de una praxis eficaz deben pasar por el rechazo colectivo organizado en circuitos internacionales. Las protestas masivas contra la invasión estadounidense de Iraq, que tuvieron lugar en ciudades de todo el mundo el 15 de febrero de 2003, han identificado correctamente la formación supranacional de la maquinaria bélica y anunciado la posibilidad de un nuevo actor internacionalista y antibelicista. Aunque no han conseguido detener el asalto, sí han creado un precedente para futuras prácticas de sustracción masiva. Dos décadas después, las movilizaciones contra la masacre de Gaza, que brotan en las calles de las ciudades y en los campus universitarios de todo el mundo, presagian la formación de una «Palestina global».

Uno de los principales obstáculos para una política internacionalista liberadora de este tipo es el campismo, esto es, el enfoque ideológico que reduce el terreno político a dos campos opuestos y que a menudo acaba afirmando que el enemigo de nuestro enemigo debe ser nuestro amigo. Algunos defensores de la causa palestina celebran, o al menos evitan criticar, a cualquier actor que se oponga a la ocupación israelí, incluido Irán y sus aliados en la región. Aunque se trata de un impulso comprensible en la coyuntura actual, cuando la población de Gaza está al borde de la inanición y sometida a una violencia atroz, la lógica geopolítica binaria del campismo conduce en última instancia a la identificación con fuerzas opresoras que socavan la liberación. En lugar de apoyar a Irán o a sus aliados, incluso retóricamente, un proyecto internacionalista debería, por el contrario, vincular las luchas de solidaridad con Palestina a las luchas de movimientos como «mujer, vida, libertad», que desafiaron a la República Islámica. En resumen, la lucha contra el régimen de guerra no sólo debe tratar de interrumpir la actual constelación de guerras, sino también llevar a cabo una transformación social más amplia.

El internacionalismo, pues, debe surgir desde abajo, a medida que los proyectos de liberación locales y regionales encuentren medios para luchar unos junto a otros. Pero también implica un proceso inverso. Debe aspirar a crear un lenguaje de liberación que pueda reconocerse, reflejarse y elaborarse en diversos contextos: una máquina de traducción continua, por así decirlo, que pueda reunir contextos y subjetividades heterogéneos. Un nuevo internacionalismo no debería asumir ni aspirar a ninguna homogeneidad global, sino combinar experiencias y estructuras locales y regionales radicalmente diferentes. Dadas la fractura del sistema global, la disrupción de los espacios estratégicos de acumulación de capital y la articulación de la geopolítica y la geoeconomía, todo lo cual ha sentado las bases para el surgimiento del régimen de guerra como forma privilegiada de gobernanza, el proyecto de deserción requiere nada menos que una estrategia internacionalista para rehacer el mundo."


(Michael Hardt , Sandro Mezzadra, El Salto, 14/05/24. Artículo original: A global war regime publicado por Sidecar, blog de la New Left Review)

17.4.24

En los cinco años que median entre su histórica revolución y su caída en una guerra que, de momento, parece irresoluble, Sudán ha mostrado cómo las élites locales, las potencias extranjeras, los intereses comerciales, las políticas migratorias europeas, la creciente privatización de los ejércitos o la agenda sionista dibujan escenarios geopolíticos frente a los que choca cualquier aspiración democrática, al tiempo que se dinamitan las instituciones estatales, creando territorios de sacrifico, inhabitables e ingobernables durante décadas

"La población de Khartoum se despertó con sonidos de bombardeos y tiroteos entre el ejército y las milicias de las FAR. En menos de unas horas, el tiroteo se produjo en diferentes zonas de Jartum y se intensificó con ataques aéreos”. Así reflejaba el dibujante sudanés Khalid Albaih el inicio de la guerra en Sudán el 15 de abril de 2023 en su cuenta de Instagram. Al breve texto le acompañaba una viñeta del autor: dos rivales hipermusculados se encaraban, exhibiendo su fuerza. En medio, un joven escuálido y desnudo les observa. Solo puede mirar. Los forzudos tienen la cara visible de las dos facciones que se disputan el poder en el país: el general Abdelfatah al Burhan, al frente de las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) y líder del Consejo Soberano de Sudán, y su antiguo aliado, el general Mohamed Hamdan Dagalo —más conocido como Hemedti—, entonces vicepresidente del Consejo Militar de Transición y líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).

La guerra llevaba tiempo fraguándose. La toma del aeropuerto, el palacio presidencial y la televisión por parte de las FAR durante aquella jornada de abril era el desenlace de un choque respecto a la integración de estas milicias en el ejército nacional, un proceso que Al Burhan esperaba concretar en dos años, mientras Hemedti aspiraba a contar con 10 o 15 años para la disolución de su milicia. Este era el principal escollo de un acuerdo firmado en diciembre de 2022 con el que se pretendía retomar cierta entente entre militares y civiles para continuar el proceso democrático truncado con el golpe de Estado de octubre de 2021. Reticentes a su disolución, con el control de las comunicaciones con el extranjero, la sede del poder ejecutivo y los medios de comunicación estatales, las fuerzas de Hemedti mostraban su músculo y se iniciaba un camino del que nadie ha encontrado aún la senda de regreso: la guerra entre las fuerzas armadas sudanesas y las fuerzas de apoyo rápido es, sobre todo, una guerra contra el pueblo sudanés y sus anhelos de democracia.

“Tras el estallido de este conflicto, la población se ha convertido en víctima. Sufren la falta de alimentos y el aumento de las enfermedades, mientras que miembros de las FAR han irrumpido en diferentes ciudades del país, incluida la capital, Jartum. Atacan, saquean y matan a la gente dentro de sus casas”, resumía Omayma Elmardi, integrante de la Marcha Mundial de las Mujeres en Sudán, en un artículo en la revista feminista Capire. El ejército contestaba a las FAR bombardeando con su fuerza aérea. “Los ejércitos beligerantes de Sudán están mostrando un temerario desprecio por las vidas civiles al utilizar armas imprecisas en zonas urbanas pobladas”, denunciaba Mohamed Osman, investigador sudanés de Human Rights Watch, en un informe de la organización publicado semanas después del inicio de la guerra.

La capital se hacía así escenario de lo que llevaba décadas pasando en la periferia en los muchos años de guerra que ha vivido Sudán desde su independencia en 1956. Las mismas calles tomadas por la gente en diciembre de 2018, cuando lograron la caída definitiva de Al Bashir el 11 de abril de 2019 y sostuvieron el pulso con los militares avanzando hacia el inicio de una transición democrática, se llenaban de tanques, milicianos y cadáveres. Desde entonces, la guerra se ha extendido al resto del territorio:

A un año de la guerra, según recogía el 14 de abril la misma agencia de Naciones Unidas, son 25 millones de personas, de los que 14 millones son niños y niñas, las que necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir: es decir, prácticamente la mitad e la población del país. Más de un tercio — 17.7 millones de personas— enfrentan inseguridad alimentaria grave— con 4,9 millones al borde de la inanición. Por otro lado, 8,6 millones, han tenido que dejar sus hogares en el último año, para refugiarse en otras áreas en el país o en los estados vecinos. Con estas cifras, Sudán representa la mayor crisis de población desplazada del mundo. 

Combatientes sin reglas

Desde el inicio del conflicto son múltiples los medios de comunicación que hablan de una guerra civil, algo que activistas como la defensora de derechos humanos Enass Muzamel han negado desde el principio, recordando que los contendientes responden a sus propios intereses. Y es que, aunque una vez estallada la guerra, los medios internacionales se afanaban por explicar quiénes eran estos dos actores de un país habitualmente fuera de foco, para los sudaneses ambos contendientes son sobradamente conocidos, los han padecido durante décadas: al ejército que lleva casi desde la independencia manejando el destino del país, y a las FAR, conocidos previamente como Janjaweed, grupo armado que ya mostrara sus brutales métodos en Darfur en la primera década de los 2000, contra los manifestantes democráticos en la capital, o durante la guerra de Yemen. Un informe de Naciones Unidas documentaba vulneraciones de los derechos humanos por parte de ambos actores, algunos de ellos podrían ser considerados crímenes de guerra.

Ninguna de las dos partes está cerca de imponerse: tras hacerse con Jartum, las FAR tomaban la iniciativa los primeros meses de la contienda haciéndose con la mayoría de Darfur, región de la que proviene esta fuerza paramilitar y donde se encuentran las minas de oro que la alimentan financieramente. El ejército, por su parte, establecía su base de operaciones al Este, en Port Sudán. Aun haciéndose con gran parte de Darfur sin resistencia, a casi un año de que empezará la guerra los de Hemedti no han conseguido tomar la capital administrativa de Darfur Norte, Al Fasher, donde se concentran las fuerzas rebeldes contra las que lucharon a principios de los años 2000 en alianza con el régimen de Al Bashir. Así, si bien las FAR se han beneficiado de la debilidad del ejército en Darfur, tienen que plantar cara a la población, que no olvida su pasado genocida en la región, llegando a aliarse algunos de sus líderes con los militares.

Lo mismo sucede en Al Gezira, estado que las milicias de Hemedti tomaron el pasado diciembre, una región que, además de ser el principal granero del país, acogía a cientos de miles de refugiados provenientes de otras zonas de guerra como Jartum, especialmente en su capital, Wad El Madani. La toma de esta región supuso un varapalo para el ejército sudanés, pues evidenciaba su incapacidad de proteger a la población. La situación ha paralizado los cultivos, hecho que, según denunciaba en marzo Naciones Unidas, contribuye a la hambruna que amenaza el país, siendo casi cinco millones las personas en riesgo de inanición, en lo que podría ser la mayor crisis alimentaria del mundo, tal como alertaban en marzo las cabeceras internacionales. Ambos bandos han sido señalados recientemente por condenar al hambre a las poblaciones afectadas por la guerra impidiendo la entrada de ayuda. En marzo, un informe del Proyecto de Datos de Eventos y Ubicación de Conflictos Armados (ACLED) mostraba un descenso de las batallas entre los contendientes de la guerra y un notable incremento de los ataques contra civiles: Kordofán —sito entre Darfur y Jartum—, la capital y Gezirah eran escenarios de este tipo de violencia. Mientras, las FAS, que han fijado su base de operaciones en Port Sudán, al este, controlan además el centro del territorio. El ejército retomaba el pasado marzo posiciones en Jartum, entrando en una de las tres ciudades que componen la capital, Ondurman, y penetrando en Bahri. La recuperación de las instalaciones de televisión supuso una victoria simbólica para unas tropas cuestionadas por su debilidad ante las FAR. El ejército refería encontrar entre las personas detenidas en la operación a mercenarios chadianos y de Sudán del Sur, reclutados por las FAR.

El fantasma de una resolución a la libia ha estado planeando sobre el país desde los primeros días de la guerra: la posibilidad de que Hemedti —como su aliado Khalifa Haftar, que domina el este del país vecino con el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos— pretenda gobernar el oeste del país con el apoyo del mismo estado. Para ello, las milicias deberían ser capaces de suplir las necesidades de las poblaciones en las zonas en las que están presentes, aliarse con milicias y grupos rebeldes, y ser capaces de sancionar los crímenes cometidos por sus efectivos, algo que, según explicaba el analista sudanés Muhammad Torshin en el medio The New Arab, no parece probable: “No es fácil para Hemedti copiar el modelo del general Haftar. La visión final de todas las partes aún no ha cristalizado del todo, por lo que la guerra en Sudán continuará durante mucho tiempo”, pronosticaba.

Mientras el país se fragmenta y las armas circulan, la economía entra en quiebra: todos los sectores productivos están bloqueados y la moneda ha sufrido una devaluación severa, mientras que el PIB enfrenta una contracción del 40%, revelaba el economista Abdul-Khaliq Mahjoub a la agencia de noticias china Xinhua. La drástica reducción de las cosechas, el alza de los precios de los alimentos, la caída de las exportaciones, el aumento del desempleo y la inflación componen un paisaje aciago de indicadores que dibujan una gran crisis económica. 

Una guerra nutrida desde afuera

Europa, cómplice de las FAR.

En 2014, solo seis años después de que los janjaweed y Omar al Bashir fueran denunciados ante la Corte Penal Internacional por el genocidio en Darfur, la Europa fortaleza impulsaba el Proceso de Jartum para abordar la ruta migratoria procedente del Cuerno de África. Este acuerdo unió a los 28 miembros de la UE con los mandatarios de Eritrea, Etiopía, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Djibouti, Kenia, Egipto y Túnez, que en noviembre de ese mismo año firmaron un acuerdo en Roma para cooperar contra la “trata de seres humanos y el tráfico ilegal de migrantes” en la región. Así, las FAR, que desde 2013 se ocupaban de la seguridad personal del entonces presidente sudanés, fueron encargadas en 2015 de vigilar las fronteras para impedir el movimiento de personas. Hemedti, entendiendo el juego, empezaría a anunciar públicamente el número de migrantes detenidos. Migrantes que han descrito cómo eran secuestrados y entregados a otras redes de tráfico a cambio de dinero. Los casos de maltrato y violencia contra migrantes por parte de Sudán han sido señalados múltiples veces por organizaciones de la sociedad civil. En 2019, cuando las milicias de Hemedti jugaron un papel central en la represión de las protestas civiles que demandaban un gobierno democrático, se denunció que las FAR usaron equipos de vigilancia financiados por la Unión Europea para el control de fronteras contra los manifestantes. Tras el asesinando de 186 personas en la sentada pacífica del 3 de junio, la UE congeló finalmente el fondo.

Un año después del inicio de la guerra, hoy 15 de abril de 2024, se celebra una conferencia en París, impulsada por Francia, Alemania, y la Unión Europea, con el objetivo de apoyar las iniciativas regionales e internacionales de paz, una encuentro internacional al que no ha acudido ninguna representación oficial de Sudán. El incremento de ayuda humanitaria es otro de los propósitos anunciados por los convocantes de la Conferencia.

Si la paz parece lejana es también porque múltiples agendas externas chocan en el país. El escenario sudanés pone en evidencia las garras neocoloniales de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) en África, el cuarto inversor en el continente que, a través de la apuesta por controlar los puertos de las costas africanas y establecer lazos comerciales, ha ido cultivando importantes relaciones militares y de defensa en la región. Este pequeño Estado es el aliado principal de Hemedti, que le suministra oro o milicianos para apoyar su agenda en la región, y del que recibe armamento a través de las fronteras de Libia o la República Centroafricana, países donde los Emiratos tienen influencia, como documentaba un extenso reportaje del medio Middle East Eye el pasado enero. La apuesta de los EAU por Hemedti incluyó el plan de modernizar su imagen y la de las milicias a su mando: ya en 2019 facilitarían un contrato con la agencia canadiense Dickens and Madson, dirigida por un ex espía israelí. Los Emiratos son, además, artífices del reclutamiento de jóvenes sudaneses por parte de una compañía de seguridad emiratí Black Shield, con el fin de enviarles a luchar del lado de este líder en su pulso por el poder en el país vecino, hecho por el que algunos reclutas denunciaron posteriormente al país. Si bien Al Burhan se había mostrado inicialmente reticente a señalar públicamente a los Emiratos Árabes por su apoyo a sus oponentes, cuando en diciembre las FAR tomaron el estado de Al Gezira, el ejército alzó finalmente la voz, expulsando a 15 de sus diplomáticos del país.

Por otro lado, el grupo paramilitar Wagner —ahora reconvertido en African Corps, presente en Sudán desde 2017— también forma parte de este intercambio de armas por oro. Wagner llega a Sudán para proteger los intereses de M-Invest, la empresa de su líder, el recientemente fallecido Yevgueni Preghozin, encargada tanto de hacer prospecciones como de explotar minas de oro. En 2019, mercenarios de este grupo contribuyeron al control de los manifestantes en apoyo al ejército. Progresivamente, el grupo se alió con Hemedti, un apoyo que se estrecharía tras el golpe militar de 2021 que acabó con la transición democrática. El oro sudanés contribuye a financiar la guerra contra Ucrania al tiempo que ayuda a una economía rusa sujeta a sanciones por parte de la comunidad internacional. Además, Rusia cuenta con Hemedti para facilitar la implantación de una base militar rusa en el país. Para contrarrestar la presencia rusa en el país, Ucrania habría enviado soldados a combatir contra miembros de Wagner incrustados en las FAR, según documentaba el periódico ucranaino Kyiv Post en noviembre, abriendo un nuevo frente internacional en el conflicto.

Pero los intereses extranjeros en Sudán van más allá de lo económico. Tanto los Emiratos como Arabia Saudí han compartido una agenda en la región: torpedear cualquier intento de democratización, pues esto supondría un cuestionamiento frontal a sus respectivos regímenes. En 2011 la primavera árabe puso nerviosas a las dinastías gobernantes del Golfo, cuyas políticas conservadoras chocaban con una calle que exigía un cambio, por lo que apostaron por la represión de las revueltas, no solo en sus propios territorios, sino también en Bahrein, Omán o Egipto. De hecho, Abdel Fattah al-Sisi es uno de los apoyos fundamentales de Al Burhan en el descarrilamiento del proceso democrático sudanés. La entente antidemocrática de la región es, además, aliada de Estados Unidos e Israel, y forzó el inicio del proceso para la entrada de Sudán en los acuerdos de Abraham en 2020 a pesar del consenso antisionista de la población sudanesa. Al inicio de 2023, el país, con los militares al frente, anunciaba su compromiso para concluir ese mismo año el proceso de normalización de las relaciones con Israel, Estado que apuesta por gobiernos militares que garanticen buenas relaciones bilaterales. Acercarse al Estado hebreo permitía a Sudán salir de la lista de países que financian el terrorismo, consiguiendo el fin de las sanciones economicas. Pero también facilitaba la expulsión a Sudán de refugiados sudaneses y etíopes que no eran bienvenidos en el Estado sionista. 

Tres inviernos para una misma primavera

Una diáspora agotada

“Por qué no tienes ninguna idea sobre la guerra que está teniendo lugar estos días en Sudán. ¿Es un apagón de medios deliberado?¿Es una conspiración contra nosotros, los africanos, porque nuestros ojos no son almendrados, o nuestras guerras no son lo suficientemente emocionantes para crear noticias atractivas?”, preguntaba el comunicador sudanés Amjad Alnour en un vídeo publicado en diciembre del año pasado, antes de internarse en una comparación entre el genocidio en Gaza y la guerra que arrasa Sudán desde hace un año. A pesar de las diferencias de escala, este periodista de Al Jazeera reflexionaba cómo en ciudades como Jartum las milicias colonizan las calles, se meten en los domicilios y arrasan con todo, cometen actos de violencia sexual, y se emplean en la limpieza étnica de quienes no comparten su origen. En su post usaba la etiqueta: #KeepEyesOnSudan: la diáspora sudanesa se desespera para que la comunidad internacional atienda a una guerra que amenaza con causar la mayor emergencia de hambre en el mundo. “Han sido once meses de guerra en Sudan. Once meses de violencia y devastación. Once meses de desplazamiento y destrucción. Once meses de familias separadas y hogares perdidos. Once meses en los que hemos gritado al mundo, solo para ser etiquetados como ‘olvidados’. Nosotros no olvidaremos”. El mensaje acompaña a otro vídeo donde varias personas explican lo que sucede en el país. Se estima que unos 4,5 millones de sudaneses viven en el extranjero. La diáspora, muy activa durante los años de la revolución, no se limita a denunciar la situación en el país o señalar las injerencias extranjeras —con manifestaciones ante embajadas de los Emiratos Árabes Unidos— sino que supone uno de los principales cauces para hacer llegar la ayuda humanitaria a la población. Iniciativas autogestionadas como Emergency Response Room ponen en contacto a gente en el exterior y otros en terreno, que recogen pedidos de ayuda. Las interrupciones en las comunicaciones dificultan enormemente su labor, al imposibilitar las transferencias de dinero a través de apliaciones, una de las formas en las que canalizan la ayuda.

En su guerra contra el pueblo sudanés, los militares y las milicias han apuntado contra un mismo objetivo: los comités revolucionarios de resistencia, agrupaciones locales que, desde diciembre de 2018, fueron las encargadas de coordinar las movilizaciones civiles que presionaron hasta lograr primero la destitución de Omar Al Bashir, y después, a pesar de las traiciones del ejército y la salvaje represión orquestada por las FAR —con la masacre del 3 de junio de 2019—, la transición democrática en el país. También estuvieron al frente de la respuesta contra el golpe militar que acabó con el proceso de transición democrática en octubre de 2021.

Cinco años después de la revolución, con el estallido de la guerra, los comités constituyen redes de apoyo mutuo que, desde el territorio, intentan cubrir las crecientes necesidades de la población mientras denuncian las vulneraciones de derechos humanos cometidas por ambos bandos. Mientras las FAR detienen y atacan a integrantes de estos grupos, el ejército los prohibía el pasado enero.

Atacados por las milicias y perseguidos por el ejército, ante los intentos de diversas coaliciones de partidos y organizaciones para llegar a un acuerdo con los actores enfrentados que permita acercarse al final de la guerra, la sociedad civil desconfía de soluciones en falso: “Tenemos que respaldar lo que la población sudanesa pide: ‘que no haya injerencias extranjeras y que los militares vuelvan a los cuarteles’”, explicaba la activista e investigadora Mahder Habtemariam Serekberhan, especializada en el movimiento prodemocracia, en el medio All Africa. En este mismo artículo, un miembro del comité de resistencia de Burri, barrio de Jartum, daba cuenta de lo difícil que es seguir defendiendo la democracia en medio de la guerra e interpelaba a “los miembros honorables de las fuerzas armadas para insurgir contra sus líderes”, ante un horizonte en el que ninguno de los contendientes parecen abiertos a acabar con el conflicto.

Sudán como sombrío oráculo

En los cinco años que median entre su histórica revolución y su caída en una guerra que, de momento, parece irresoluble, Sudán ha mostrado cómo las élites locales, las potencias extranjeras, los intereses comerciales, las políticas migratorias europeas, la creciente privatización de los ejércitos o la agenda sionista dibujan escenarios geopolíticos frente a los que choca cualquier aspiración democrática, al tiempo que se dinamitan las instituciones estatales, creando territorios de sacrifico, inhabitables e ingobernables durante décadas. Ciudades arrasadas, hambruna estructural y gobierno de las milicias parece ser el único escenario previsto a corto plazo en un Estado que en 2019 despertó admiración por la perseverancia de su población para poner fin al régimen de Al Bashir, tras tres décadas en el gobierno, e imponer a través de la resistencia pacífica un gobierno democrático.

De momento, la guerra en Sudán afecta en grados diversos a los Estados que conforman toda la región: el Cuerno de África, el Sahel, el Norte de África y el Mar Rojo, al tiempo que estimula la expansión de armas, explicaba un informe del International Crisis Group del pasado enero. No son solo las milicias de Hemedti, hiperarmadas por los Emiratos y Rusia; el ejército cada vez es más dependiente de grupos paramilitares, mientras elementos del régimen de Al Bashir van cobrando más influencia. Al Burhan, además, ha emprendido una campaña para armar a la población. Mientras, los enfrentamientos han provocado enormes movimientos de civiles en la región, así como una crisis en cadenas de suministro críticas. “Es un desastre, la infiltración continua de armas solo está empeorando la guerra. El hecho de que las armas fluyan mientras la ayuda humanitaria no lo hace lo dice todo”, explicaba Dalia Abdelmoniem, una analista política sudanesa a The New Arab.

Es la población civil la que tira de sus redes y estructuras desarrolladas durante los últimos años para paliar las necesidades del pueblo. En un comunicado firmado por un grupo de organizaciones humanitarias que interpelaba al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para declarar un alto el fuego en Sudán, afirmaban: “Los civiles sudaneses han mostrado una fuerza extraordinaria. Han forjado redes locales de ayuda mutua, canalizando esfuerzos en la recolección de alimentos, dinero en efectivo y medicinas para ayudar a aquellos en extrema necesidad”. Está por ver si los comités de resistencia pueden resistir la atomización definitiva del país. Por ahora, lo que la situación en Sudán refleja es un horizonte de ecos distópicos que solo reserva desesperanza para quienes tanto lucharon por un cambio que una vez más les ha sido arrebatado. (...)" (Sarah Babiker , El Salto, 15/04/24)

13.7.23

Seymour Hersh: El disparate de Prigozhin... se ofrece una visión de lo que está ocurriendo realmente, que me fue facilitada por una fuente bien informada de la comunidad de la inteligencia estadounidense... Putin está ahora en una posición mucho más fuerte. Ya en enero de 2023 nos dimos cuenta de que era inevitable un enfrentamiento entre los generales, apoyados por Putin, y Prigozhin, respaldado por extremistas ultranacionalistas... hace tres meses sacaron a Wagner del frente de Bajmut y lo enviaron a un cuartel abandonado al norte de Rostov del Don [en el sur de Rusia] para desmovilizarlo... Putin respaldó plenamente al ejército que dejó que Prigo hiciera el ridículo y desapareciera en la ignominia... Existe una enorme brecha entre la forma en que los profesionales de la comunidad de inteligencia estadounidense evalúan la situación y lo que la Casa Blanca y la supina prensa de Washington proyectan a la opinión pública... la prensa de Washington parece estar haciéndose poco a poco a la idea de la enormidad del desastre... Putin tiene ahora a su alcance el control total, o prácticamente, de las cuatro regiones ucranianas, Donetsk, Kherson, Lubansk, Zaporizhzhia... Sería prudente que Joe Biden hablara claro sobre la guerra y sus diversos problemas para Estados Unidos, y que explique por qué los más de 150.000 millones de dólares que su administración ha invertido hasta ahora han resultado ser una pésima inversión

 "(...) Así pues, a continuación se ofrece una visión de lo que está ocurriendo realmente, que me fue facilitada por una fuente bien informada de la comunidad de la inteligencia estadounidense:

“He pensado que podía aclarar un poco las cosas. En primer lugar, y lo más importante, es que Putin está ahora en una posición mucho más fuerte. Ya en enero de 2023 nos dimos cuenta de que era inevitable un enfrentamiento entre los generales, apoyados por Putin, y Prigo, respaldado por extremistas ultranacionalistas. El viejo conflicto entre los combatientes de guerra ‘especiales’ y un ejército regular grande, lento, torpe y sin imaginación. El ejército siempre gana porque posee los activos periféricos que hacen posible la victoria, ya sea ofensiva o defensiva. Y lo que es más importante, controlan la logística. 

Las fuerzas especiales se ven a sí mismas como el principal activo ofensivo. Cuando la estrategia general es ofensiva, el gran ejército tolera su arrogancia y sus golpes de pecho en público porque las fuerzas especiales están dispuestas a asumir grandes riesgos y pagar un alto precio. Una ofensiva exitosa requiere un gran gasto en hombres y equipamiento. Una defensa exitosa, por otro lado, requiere administrar esos activos”.

“Los miembros de Wagner fueron la punta de lanza de la ofensiva rusa inicial en Ucrania. Eran los ‘'hombrecillos verdes’. Cuando la ofensiva se convirtió en un ataque total del ejército regular, Wagner siguió ayudando, pero, a regañadientes, tuvo que pasar a un segundo plano en el periodo de inestabilidad y reajuste posterior. Prigo, nada tímido, tomó la iniciativa de aumentar sus fuerzas y estabilizar su sector”.

“El ejército regular agradeció la ayuda. Prigo y Wagner, como es habitual en las fuerzas especiales, acapararon la atención y se llevaron el mérito de detener a los odiados ucranianos. La prensa se lo tragó todo. Entretanto, Putin y el gran ejército cambiaron lentamente su estrategia de pretender la conquista ofensiva de la gran Ucrania por la defensa de lo que ya tenían. Prigo se negó a aceptar el cambio y continuó la ofensiva contra Bajmut. Ahí radica el problema. En lugar de crear una crisis pública y someter al imbécil [Prigozhin] a un consejo de guerra, Moscú simplemente retuvo los recursos y dejó que Prigo agotara sus reservas de hombres y armas, condenándolo a la retirada. Al fin y al cabo, por muy astuto que sea financieramente, es el expropietario de un carrito de perritos calientes sin logros políticos ni militares”.

“Lo que nunca supimos es que hace tres meses sacaron a Wagner del frente de Bajmut y lo enviaron a un cuartel abandonado al norte de Rostov del Don [en el sur de Rusia] para desmovilizarlo. La mayor parte del equipo pesado se redistribuyó y la fuerza se redujo a unos 8.000 efectivos, 2.000 de los cuales partieron hacia Rostov escoltados por la policía local”.

“Putin respaldó plenamente al ejército que dejó que Prigo hiciera el ridículo y desapareciera en la ignominia. Todo ello sin sudar la gota gorda militarmente ni provocar un enfrentamiento político con los fundamentalistas, que eran ardientes admiradores de Prigo. Bastante astuto”.

Existe una enorme brecha entre la forma en que los profesionales de la comunidad de inteligencia estadounidense evalúan la situación y lo que la Casa Blanca y la supina prensa de Washington proyectan a la opinión pública al reproducir acríticamente las declaraciones de Blinken y sus cohortes de halcones.

Las estadísticas actuales sobre el campo de batalla que me fueron comunicadas sugieren que la política exterior general de la administración de Biden puede estar en peligro en Ucrania. También plantean dudas sobre la implicación de la alianza de la OTAN, que ha estado proporcionando a las fuerzas ucranianas entrenamiento y armas para la actual contraofensiva, que va con retraso. Me han informado de que en las dos primeras semanas de la operación, el ejército ucraniano únicamente se ha apoderado de unos 114 kilómetros cuadrados de territorio anteriormente en poder del ejército ruso, gran parte de ellos en campo abierto. En cambio, Rusia ahora controla aproximadamente 103.600 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano. 

Me han revelado que en los últimos diez días las fuerzas ucranianas no han conseguido abrirse paso a través de las defensas rusas de forma significativa. Únicamente han recuperado unos cinco kilómetros cuadrados más de territorio ocupado por Rusia. A ese ritmo, según un funcionario informado, los militares de Zelensky tardarían 117 años en librar al país de la ocupación rusa.

En los últimos días, la prensa de Washington parece estar haciéndose poco a poco a la idea de la enormidad del desastre, pero no hay pruebas públicas de que el presidente Biden y sus principales colaboradores en la Casa Blanca y ayudantes del Departamento de Estado comprendan la situación.

Putin tiene ahora a su alcance el control total, o prácticamente, de las cuatro regiones ucranianas –Donetsk, Kherson, Lubansk, Zaporizhzhia– que se anexionaron públicamente el 30 de septiembre de 2022, siete meses después de comenzar la guerra. El siguiente paso, suponiendo que no se produzca un milagro en el campo de batalla, dependerá de Putin. Podría simplemente detenerse donde está y ver si la Casa Blanca acepta la realidad militar y se busca un alto el fuego iniciando conversaciones formales para el fin de la guerra. El próximo mes de abril se celebrarán elecciones presidenciales en Ucrania, y el líder ruso podría quedarse quieto y esperar a que se celebren –si es que se celebran–. El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, ha dicho que no habrá elecciones mientras el país esté bajo la ley marcial.

Los problemas políticos de Biden, en cuanto a las elecciones presidenciales del próximo año, son graves y evidentes. El 20 de junio, el Washington Post publicó un artículo basado en una encuesta de Gallup bajo el titular “Biden no debería ser tan impopular como Trump, pero lo es”. El artículo que acompañaba a la encuesta, escrito por Perry Bacon, Jr., decía que Biden tiene “un apoyo casi universal dentro de su propio partido, prácticamente ninguno del partido de la oposición y cifras terribles entre los independientes”. Biden, como anteriores presidentes demócratas, escribió Bacon, lucha “por conectar con los votantes más jóvenes y menos comprometidos”. Bacon no tenía nada que decir sobre el apoyo de Biden a la guerra de Ucrania porque, al parecer, la encuesta no hacía preguntas sobre la política exterior de la administración.

El desastre que se avecina en Ucrania, y sus implicaciones políticas, deberían ser una llamada de atención para aquellos miembros demócratas del Congreso que apoyan al presidente pero no están de acuerdo con su voluntad de tirar muchos miles de millones de dinero a la basura en Ucrania, con la esperanza de un milagro que no llegará. El apoyo demócrata a la guerra es otro ejemplo de la creciente desvinculación del partido con la clase trabajadora. Son sus hijos los que han estado luchando en las guerras del pasado reciente y los que pueden estar luchando en cualquier guerra futura. Estos votantes se han alejado cada vez más a medida que los demócratas se acercan a las clases intelectuales y adineradas.

Si queda alguna duda sobre el continuo cambio sísmico en la política actual, recomiendo una buena dosis de Thomas Frank, el aclamado autor del bestseller de 2004 ¿Qué pasa con Kansas? Cómo los conservadores conquistaron el corazón de América, un libro que explicaba por qué los votantes de dicho estado se alejaron del partido demócrata y votaron en contra de sus propios intereses económicos. Frank volvió a hacerlo en 2016 en su libro Escucha, liberal: o, ¿qué pasó con el partido del pueblo? En un epílogo a la edición de bolsillo describió cómo Hillary Clinton y el Partido Demócrata repitieron –o amplificaron– los errores cometidos en Kansas cuando iban camino de perder unas elecciones seguras frente a Donald Trump.

Sería prudente que Joe Biden hablara claro sobre la guerra y sus diversos problemas para Estados Unidos, y que explique por qué los más de 150.000 millones de dólares que su administración ha invertido hasta ahora han resultado ser una pésima inversión."     

 (Seymour Hersh, CTXT, 04/07/23. Este artículo se publicó originalmente en inglés en Substack.)

9.7.23

Juan Antonio Aguilar, militar del Ejército de Tierra: el balance de la batalla de Bajmut es terrible, terrible... han sido 224 días de batalla tremendos... 31 brigadas del ejército ucraniano han sido derrotadas con tasas de bajas de entre el 50% y el 80%... se calcula aproximadamente 57.000 muertos y más de 85.000 heridos, 6.500 mercenarios polacos y georgianos muertos... han sido derribados más de 50 aviones y helicópteros ucranianos, más de 10.000 sistemas de arma destruidos y 35.000 sistemas capturados, es decir, misiles de contratarros, lanzacohetes, armas de todo tipo... Una auténtica picadora de carne... y ¿Todo para qué? Todo para que una concentración de entre 80 y 100.000 soldados ucranianos prácticamente haya quedado reducida a la mitad o menos... que se ha mantenido por razones políticas, también por razones de propaganda, por razones de mantener la moral... ha sido una auténtica matanza. Esta es la realidad... Rusia ha ganado la batalla porque se han empeñó en ganarla, porque tenía que ganarla, porque está dentro de sus planes operativos

  "(...)  Aunque lo esté manteniendo sobre todo tú Juan Antonio pero está siendo muy intenso todo lo que estás diciendo toma aire ahora vamos a hablar de yo creo que la batalla de la guerra hasta el momento la batalla más importante de la guerra y a mí me gustaría que tú nos comentarasc cómo ha sido el final Cómo la has visto algunos puntos que te hayan resultado interesante y Juan Antonio estamos en tus manos 

 - Bueno yo creo que de verdad A veces las cosas no son tan complicadas como creemos en programas anteriores Y otros invitados tuyos han analizado perfectamente la batalla demud es decir ahí se provocó una situación en la cual una fuerza de choque como era como es Wagner comenzó el asalto de la ciudad intentó la rodear evitar hacer un cerco operativo no un cerco real no crea una bolsa para destruir un ser cooperativo es decir que las tropas que allí estuvieran saliendo y entrando es decir la intendencia que tuviera que entrar la logística o que tuvieran que salir heridos o simplemente refresco de tropas pues tuvieran que hacerlo bajo el fuego de la artillería y de la Aviación rusa eso que conseguía 

Pues un nivel una tasa de bajas en las puertas ucranianas terrible Terrible y entonces Bueno pues el tema era mantener el máximo tiempo posible esa circunstancia mientras claro se mantiene mientras efectivamente el gobierno de que siguiera enviando tropas de reserva allí si en un momento determinado se hubieran retirado hubieran cortado pues la batalla hubiera acabado mucho antes y habría muchas más unidades ucranianas ahora mismo salvadas porque es que el balance de la batalla es terrible es terrible han sido 224 días de batalla tremendo pensar el módulo un poco 224 días de batalla 31 brigadas del ejército ucraniano han sido derrotadas con bajas tasas de bajas de entre el 50 y el 80% se calcula aproximadamente 57.000 muertos y más de 85.000 heridos 6.500 mercenarios muertos fundamentalmente polacos y georgianos y caucásicos han sido derivados más de 50 aviones y helicópteros ucranianos en la batalla más de 10.000 sistemas de arma destruidos y 35.000 sistemas capturados es decir misiles de contratarros lanzacohetes armas de todo tipo no más de 35.000 En definitiva sí 

Alguien podría decir hombre y Ruso Partner Pues habrá tenido Pues de dónde quizás de entre 15 y 20.000 muertos puramente no discuto posiblemente la relación en bambul posiblemente si en otras zonas del frente ha sido de seis ocho a uno incluso diez a uno a favor de los rusos aquí posiblemente haya sido de tres a uno decir tres ucranianos por cada por cada combatiente de Wagner es una tasa importante desde el punto de vista militar no porque normalmente la relación suele ser a la inversa el que asalta suele tener más bajas que el que defiende Precisamente en el orden ese de tres a uno más o menos no con lo cual qué nos dice esto 

Pues que el escrito ucraniano y que ha estado enviando allí para mantenerlo durante 224 días brigadas y brigadas y brigadas y brigadas la relación que la tengo por aquí es inacabable batallones de nacionalistas crack por ejemplo batallones de fuerzas especiales brigadas mecanizada brigada de fusilero brigada de Infantería ha sido realmente Una auténtica picadora de carne que así es como se acaba bautizando esta batalla como notadora de carne alguien podrá decir y todo para qué hombre todo para que una concentración que de la zona de entre 80 y 100.000 soldados ucranianos pues prácticamente haya quedado reducida a la mitad o menos a veces es importante el punto de vista operacional 

Por qué Porque a decir ahora tú tienes que recomponer esas unidades que tienes que volverlas a reabastecer volverlas a completar con con dados con jóvenes con movilizados es decir Hay cosas muy importantes han caído posible han caído decenas y decenas de oficiales con experiencia y muchos muchos muchos veteranos y gente formada en estos años de atrás esos son tropas insustituibles ahora mismo Claro que tiene eso tiene un efecto no voy a decir estratégico pero un efecto sobre sobre la campaña muy importante Cómo van a suplir ahora esas tropas perdidas 

Cómo van a suplir esos miles y miles de sistemas de armas destruidos o capturados por los rusos claro decirle esto ahora implicado un problema porque además has roto y de hecho ha dividido en dos la segunda línea de defensa y la tercera línea de defensa que es esa esa concentración que es la biance kramators constantinovca no tiene la longitud de frente que tenía esta segunda línea de defensa está menos fortificada que esta línea de defensa es decir la situación táctica sobre el terreno en esa zona no es halagüeña por eso a ellos intentaron en los últimos momentos intentaron hacer un avance por los flancos con la intención de de permitir que se pudiera seguir de una forma más segura y sin tanta tasa de bajas tan grande seguir enviando tropas seguir resistiendo evitar que cayera eh la parte central de salida de defensa y por eso vino ese intento de atacar por los flancos que no al final no ha servido de nada lógicamente no pero pero yo creo que además lo han hecho muy tarde es decir porque no lo pensaron meses antes atacar por los flancos e intentar mantener las carreteras de vida que permitían una defensa adecuada de Bajmut  los últimos ya las últimas semanas eran terribles porque es que yo creo que caía más gente en las carreteras que estaban bajo fuego de arteria rusa que servían para introducir munición combustibles y demás en retirar heridos y demás haya más gente en esas carreteras que en el propio combates en la ciudad hay que fijaros que explicar a decir que dado han quedado muchos ucranianos enterrados bajo los escombros de los edificios de los combates que nadie que no los han rescatado porque no han podido ya se han retirado los que han podido campo a través y demás han quedado ahí enterrados y es un auténtico desde el punto de vista de la administración de recursos militares en la campaña así un derroche muy poco justificable y de hecho hubo enfrentamientos entre ciertos sectores del Estado Mayor ucraniano como salud ni el jefe de Estado Mayor el que hablaremos seguramente después eh 

Y con el tema de la conveniencia de retirar ese presto hace meses ya eh de retirar las fuerzas de allí de salvar esos miles miles de soldados veteranos con experiencia bien formados de sacarlos de allí a algunas unidades se hizo eso y las la sustituyeron por movilizados de última hora de vacaciones de defensa territorial y demás pues que era Era enviarles a la muerte tiene la prensa occidental creo que no creo que fue el New York Times o el Washington sacó un artículo efectivamente sobre que el el la esperanza de vida de uno de estos soldados cuando llegaba de 4 horas eso es una barbaridad y todo

 Bueno pues se ha mantenido por razones políticas también por razones de propaganda por razones de mantener la moral eh se ha mantenido Lo que ha sido una auténtica picada de carne lo que ha sido una auténtica matanza Esta es la realidad y Bueno pues llegamos ahora a una situación nueva en la cual Pues habrá que ver qué es lo que hace el escritor Ruso cómo se va a mover a partir de ahora en qué dirección y Bueno pues eso empieza a ser esto se pone interesante de nuevo porque nos indicará los siguientes movimientos por donde pueden ir tenía ganas de escucharte Juan Antonio porque en fin son tantas son tantas cosas lo que uno escucha que siempre da gusto escuchar a alguien que entiende y me gustaría hacerte varias preguntas sobre bahmud vale no me gustaría abandonar todavía la ciudad porque 

Bueno ya que ha terminado hay mucho diálogo y muchas cosas que sacar en concreto y la primera de ellas es que hay muchos medios que lejos de dar una derrota para Ucrania en bahamut le dan como una especie de Victoria yo escuchándote me queda claro tu punto de vista no pero ese relato de que Ucrania ha conseguido desgastar al ejército ruso al pmc barner en bahamut y que ellos le ha originado una serie de pérdidas también irreparables para Rusia tú ese argumento Aunque Ucrania haya podido tener pérdida ese argumento no lo no lo compra no no le dan ninguna ta valor a ese argumento de que yo me voy a sumar a lo que comentó un periodista alemán que tiene muy muy leído Además porque es por ucraniano es sospechoso 

No que dijo que escribió al día siguiente de la caída de mamut que un cocinero y cuarenta mil presidiarios habían Derrotado un ejército del formado por la otan durante nueve años Esta es la realidad qué Cuáles son las pérdidas irreparables para Rusia es que no sabemos lo que es Wagner pero si Wagner se llenó de gente que estaba en las cárceles a los cuales prometieron Como tantas veces ha hecho en la historia de la guerra le prometieron la libertad vio de combatir x meses en Wagner todos son vidas humanas Eh quiero que se me entienda bien porque si no las cosas se interpretan de forma maliciosa tiro para mí un combatiente de Wagner 

Aunque haya sido de la cárcel porque fueron atacados de bancos tienen el mismo valor que cualquier otro soldado porque es un soldado pero desde luego no significa una pérdida irreparable para las fuerzas armadas rusas pese amos serios que por favor han combatido como jabatos han combatido muchos de ellos han sido Auténticos Héroes se han matado antes de caer prisioneros esto hay imágenes que lo hemos visto una granada antes de caer prisioneros o sea estamos hablando decir de que no se les puede reprochar nada y por tanto van a ser controlado porque se lo merecen pero desde el punto de vista militar eh de tu potencia hombre la mitad las pérdidas pero no son pérdidas irreparables estamos hablando de lo que lo que intentan decirnos la fuerza mediáticas occidentales como diría César Vidal es que ha sido una victoria bíblica Claro pues hombre si Rusia con 160 o 180 millones de habitantes Es una pérdida irreparable que hayan muerto 20.000 combatientes de Wagner qué podemos decir entonces de Ucrania que ha perdido 50 y tantos mil con una población que ahora mismo no pasa de los 24 millones eso no es irreparable eso no es irreparable 

O sea que no se están contando yo de verdad nadie tiene que creerme A mí ni a ningún analista solo de verdad lo más importante es que él quien nos vea intenta utilizar un poquito el sentido común intente reflexionar un poco sobre los datos que nos dan sobre la realidad de las cosas Bueno pues sí sí hombre pues si tan importante y tan irreparable era la pérdida para los rusos porque no han seguido mandando unidades de reserva intentando mantener más era muy sencillo en vez de mantener allí ya en los últimos momentos Cuatro De cuatro a seis mil combatientes haber metido 20.000 más y así la pérdida irreparable para Rusia 

Sería mucho mayor no nos damos cuenta de que esto al final no deja de ser justificaciones de mal perdedor en Rusia ha ganado la batalla porque se han empeñó en ganarla porque tenía que ganarla porque está dentro de sus planes operativos planes que nadie conoce Y esto es importantísimo que todo lo tenemos claro nadie tiene en sus manos los planes operativos de Estado Mayor uso por mucho que los periódicos la tele demás empiecen a decir tonterías y malos todólogos 

Eh pues ya entramos en la opinión de expertos todólogos que hablan de cualquier cosa todos parecen que tenían una copia una carpeta con la copia de todos los planes alguien realmente tendría forma ahora mismo de de argumentar con datos y contrastables que esto le ha costado a Rusia más hombres de los que ellos En un momento determinado calcularon no pensarían en un momento determinado por cada mil baja nosotros vamos a tener tres mil bajas o cuatro mil bajas ucranianos compensa lo que significa que nos vamos a ir cargando una brigada a cada dos días no sé nadie piensa que se han podido hacer ese cálculo Victoria yo creo que alguien bueno nos intentan engañar la realidad yo lo que pienso nos intentan engañar

 Yo no creo en militares profesionales de carrera que han pasado por sus cursos de Estado Mayor y demás piensen que esta batalla bueno ha significado una pérdida irreparable para Rusia si es que después de 224 días de combates decir alguien piensa que esto no es una victoria alguien piensa que de verdad que esto no es una victoria hombre pues muy sencillo pues te lanzan la contra ofensiva ucraniana ya por el mismo sitio por mamut y así la recuperan hombre no vamos a ver yo creo que desde el punto de vista operacional hay una línea de defensa que va a decir hasta humbledar es esa segunda línea de defensa pasando por adrica y que tenía un punto central que era bamut ya está tomaba mucho ya está partida entonces esa línea de defensa y es muy posible que el Estado Mayor ruso piensa piensa en seguir ahora avanzando pues o también quizás porque ya han empezado a evacuar que es el siguiente población amud Pero bueno Ahí hay 

Yo entiendo que hay una serie de problemas porque es una zona boscosa y posiblemente sea mejor atacar de esa tercera línea de defensa desde el norte pero este es el planeamiento militar es el planeamiento de las operaciones esto no seguía por el número de bajas siempre que tu tasa de reposición sea alta incluso para Ucrania con todo lo que ha perdido allí si su tasa de reposición pues se lo suficientemente alta para reponer esas pérdidas tampoco sería un desastre no en la batalla de stalingrado en la Segunda Guerra Mundial murieron cientos de miles de soldados por los dos bandos allí quizá murieron más rusos cerca de un millón creo alguien piensa que fue una victoria pírrica alguien piensa que stalingrado aquello no tenía importancia fue una victoria pírrica una pérdida irreparable para Rusia que no nos tomen el pelo no pues estos más o menos así de hecho más de uno más de un análisis por ahí lo ha lo ha Comparado salvando la distancia si el volumen lógicamente de que esto ha sido un pequeño stalingrado para bueno Juan Antonio yo lo tengo claro también pero yo es por exponerte los argumentos en contra que nadie se piense aquí que yo me gusta cayó ese debate no Aunque yo tenga que ser abogado del [ __ ] no nunca mejor dicho decir aquí nadie es experto 

De nada los expertos son los que salen en televisión por eso yo recomiendo que no los vean No usted no se enterarán De nada decir pero yo los demás no somos no nos la tenemos que dar de expertos y entonces yo puedo alguna repetición pueden estar equivocadas Claro que sí y lo Admito  (...)

Cómo desde el 10% vas a lograr recuperar toda la ciudad es teniendo allí unos 20.000 combatientes de Wagner y qué hubieras tenido que meter allí para poder salvar la ciudad que eso es lo que quería Wagner que siguieran mandando unidades y seguirlas destrozando y repito 31 brigadas y un montón de batallones de defensa territorial o de vacaciones de nacionalistas de unidades de Mercenarios gente con experiencia gente veteranos gente bien formada es decir llega un momento llega un momento hay más quizá hasta se acelera un poco y se ha acelerado porque a lo mejor tocaba que retirar a Wagner de Majmut por por el tema de la reposición lógica de las unidades militares en el frente que cada x tiempo tienen que pasar a retaguardia pues a descansar a reabastecerse a reponerse a reponer todas las bajas que haya habido etcétera etcétera y claro aquí ocurrió una cosa muy curiosa que si se retiraba Wagner cuando tenía que retirarse que era hace el 20 de mayo pues le iba a dejar a los que viniera la batalla hecha porque quedaban 3% de la ciudad yo creo que evidentemente es una de las razones de las salidas de tono en broncadas broncadas de trigosis no es decir no acabar el trabajo y se ha dejado acabar el trabajo y se ha ganado la gloria no de ganar la batalla no que fue de que fueran ellos los que pusieron la bandera (...)

Es que desde el punto de vista militar ya no tenía lógica y lo sabía lo sabía lo sabía de Estado Mayor ucraniano lo habían pedido retirarse Buscar la línea defensiva adecuada para hacer frente al ejército ruso lo que hizo Rusia helson me retiro Al otro lado del Río para qué para preparar una defensa de verdad que puede hacer frente mantener una allí en la otra orilla en una zona pantanosa y demás y sube provocado un número de vacas terrible los rusos lo habían cuantificado en unas 30.000 bajas bien 

Eso es lo que no ha hecho en pensar desde un punto de vista puramente militar en el cual un factor muy importante es que tu tasa de baja sea mínima lo menos posible porque no es fácil reponer combatientes con experiencia bien entrenados que acostumbrados ya a bueno el trauma del de la tensión del combate es decir tú tienes que intentar salvaguardar esas tropas se la pasas a necesitar y más cuando te vas cuatro meses ya diciendo que vas a plantar una ofensiva si tú tienes que guardar esas tropas el que era porque lo cual es el sentido matar presidiarios de Wagner lógica Qué daño irrecuperable eh lo ibas a hacer a Rusia Y entonces Bueno pues yo creo que ha acabado como era esperar que iba a acabar y como y además se veía venir que iba a acabar como cuando se hiciera balance Eh pues decirle esto

 Pues no va a salir habitualmente por los medios comerciales sobre todo en occidente y de la otan pero todo el mundo sabe y lo reconoce que el nivel de bajas ha sido tremendo casi no aplicaba de carne ha habido reportajes de la propia prensa occidental sobre todo la norteamericana que eran Terribles Del coste que ha tenido 

Bueno pues más que claro y a mí me gustaría seguir ahondando en la siguiente cuestión se ha hablado de Las bajas de Ucrania que han sido grandes pero a mí me gustaría preguntarte si tú ves a Ucrania con la ayuda de la otan capaz de reponer estas bajas esa tasa de reposición a la que hacías alusión con solvencia y no solamente eso sino es capaz de seguir Viva en el tablero o de qué forma la batalla de se ha convertido en un en una Herida mortal para Ucrania no cómo cómo ves eso vamos a ver el hay una cosa que se llama efectividad en el combate no la festividad del combate este es cuando un ejército 

Tiene que conseguir una serie de objetivos y utiliza para conseguir x objetivos utiliza y soldados una cantidad necesaria en el campo de batalla Claro en función de que en función porque de la de la eficacia que tengan esos esas unidades militares esa efectividad en el combate no Qué pasa Por ejemplo si cuando yo tengo que reponer Las bajas las tengo que reponer con unas tropas que tienen un 20% menos de eficacia en el combate porque están menos entrenadas porque son menos veteranas porque están menos estimuladas y su moral de combates menor han sido movilizados a la fuerza cogidos en la calle como hemos visto en videos A lo mejor son precisamente simpatizantes precisamente de los rusos porque su familia era rusa o porque habla en ruso cualquier cosa 

En definitiva tienes una tasa de un 20% menos de eficacia en el combate Vale pues esto significa que para las mismas operaciones militares para esas x que hemos dicho antes ya se valdrán y soldados y tropas y unidades tendrás que aumentarlas tendrá que cubrir esa caída del 20% de eficacia en el combate con lo cual necesitarás 10 un 20 o un 30% más de tropas cubrir las miles de bajas que ha tenido las fuerzas ucranianas en bangmuth no sé no no se cubren simplemente con el mismo número de miles de personas movilizadas porque su eficacia no va a ser la misma tendrá que ser esos miles más un porcentaje no sé es decir tendríamos que ver como lo tiene estudiado el Estado Mayor ucraniano para saber si eso significaría un 10% un 20% más pero seguro que necesitarás un incremento del número de tropas para tener la misma eficacia en el combate eso es muy difícil de cubrir en la situación actual de Ucrania es muy difícil de cubrir porque la mano de obra es decir la posibilidad de movilizar hay que tener en cuenta que se van 11 campañas de movilización la posibilidad de movilizar ahora mismo si las pérdidas han sido aproximadamente de unos 120.000 bajas en mamut entre muertos heridos desaparecidos prisioneros etcétera etcétera siempre hablamos de bajas no de Muertos es decir la posibilidad de reponer esos 120.000 posiblemente necesidad con 150.000 porque su eficacia al combate de los que han movilizado ahora no va a ser la misma su veteranía no va a ser la misma tu disposición su mortal de combate tampoco va a ser la misma Cómo vas a reponer eso sí la otan puede entrenar 30.000 soldados en los próximos tres meses aún así 

Y aunque los entrene muy bien que tengo mis dudas pero aunque los entrene muy bien no van a tener la veteranía y sobre todo no van a tener posiblemente la misma moral de combate la misma disposición que han tenido o que tenían un agentes que ya llevaban mucho tiempo combatiendo incluso muchos muchos de ellos años desde el 2014 combatiendo no tiene nada que decir además de Los mercenarios cercanos o de otros países rumanos o del cáucaso que han venido a combatir y que han caído no estos Bueno pues que vayan a buscar más no yo creo que lo que se iban a listar ya se han alistado el número de extranjeros que vayan a combatir en el ucraniano Yo creo que es indefenso vamos salvo que envíen ya a gente digamos obligada 

Aunque vayan entre comillas como voluntarios eso ya lleva una tendencia descendente desde hace meses eso también son muy recuperables muchos de ellos además tenían experiencias combate porque habían combatido con el cáuca son la cara de chechenia o en Siria o en Irak o en o en Afganistán o habían combatido en Georgia cuando la guerra del 2008 eso no se van a recuperar Entonces yo creo que es muy difícil que pueda ir recomponiendo todas esas unidades va a ser muy difícil Qué es y alguna vez lo hemos explicado Aquí también lo que 

En definitiva le quitó rusa ruso busca y que lo llamamos el punto de ruptura es decir el momento en el que [Música] el equipo puede colapsar porque ya no tenga la capacidad de poder seguir combatiendo al menos con la misma eficacia si tu tasa de reposición es menor si tu tasa tu moral de combate es menor eso es un producto matemático es decir al final ese producto va siendo menor todavía decir necesitarás todavía para mantener el mismo ritmo un porcentaje aún mayor de movilizados hasta cuándo claro pensemos que cuando estamos hablando de la gran contraofensiva ucraniana estamos hablando de una acumulación de tropas que de las formadas por la otan unos 60.000 soldados y nueve brigadas y tres brigadas más formadas en Ucrania que estamos hablando entre 60 y 85.000 soldados Eso es todo lo que van a poder movilizar para la gran contraofensiva 

Yo empiezo a verlo complicado complicado bastante complicado porque al final lo repito una vez más para que nos quede claro a todos la guerra es administración de recursos y los humanos son los recursos lo es en las empresas normales comerciales como no van a ser la guerra los humanos está y luego los recursos recursos para entrenarse los recursos de logística de material de munición de piezas de combustible de comida de medicinas de médicos 

Y si esos recursos no están bien administrados o empiezan a faltarte tienes un problema grave porque igual no puedes mantener el combate y ya sabes sabe de sunsú pasando por closet que la Victoria está en cuanto tú logras que el enemigo no pueda continuar combatiendo no pero mates a todos es una pasada ninguna guerra pero por muchas acciones de Exterminio que la vida es no ha pasado ninguna guerra en lo que se trata es de impedir que el enemigo pueda seguir combatiendo cuando eso ocurre no le queda más remedio que la rendición o Buscar un armisticio o una mesa de negociación para salvar los muebles y es así como se mide entonces Bueno pues ya les digo que empieza a ver muy difícil que las pérdidas ucranianas empiezan a ser puedan recuperarse muy difícil 

Bueno pues dicho queda y me gustaría Juan Antonio preguntarte sobre la otra cara de la moneda no la baja de Warner no se ha dicho mucho también sobre esas bajas pero me gustaría que me respondieras sobre cómo van a sustituir a esas personas que han fallecido o han resultado herido y sobre todo también me gustaría que te pronunciará sobre cómo se va a llevar esa operación de relevo en bahmod no 

Y también ya usando de la pregunta que si es una operación tan delicada no porque unas tropas se tienen que ir para que otras tomen su posición si una operación tan delicada es el relevo porque se anuncia a bombo y platillo No se podría pensar que no se debería anunciar esa operación y que se tenía que hacer de forma más tapada no Aunque los satélites y demás se ven 

Pero cómo va a ser ese relevo de Wagner en bashmouth no se hace de un día para otro decir no se van mañana 30.000 combatientes y vienen otros 30.000 se va haciendo por unidades donde primero va a venir dejará montada la línea de defensa días entonces Irán retirando edades compañías Irán siendo sustituida por las compañías que vayan llegando decirle esto es un proceso de hecho no descarto que en los próximos días

 Todavía ya en la ya en la carretera de ya empieza a haber avances no haya combatientes de magner vamos seguro y estará montando la línea de defensa lo estarán montando los combatientes de magner decirle eso es muy probable no esto no se hace de un día para otro Entonces es un proceso sí delicado pero no lo sé no sé quiénes son los porque no no lo han dicho eh yo hago al menos yo no me he logrado enterar Quiénes son los que van a sustituir a Wagner en esa zona pueden que sean los chichenos que también Vienen ya con la experiencia del asalto de Mario Paul nos tomamos hablando de tropas aparte que muchos de ellos ya habían combatido en Las Guerras de chechenia no decirle entonces 

Bueno pues van a ser fuerzas de hecho que también así de esa zona esa zona eso es un puño de hierro del cito ruso y van a mandar siempre fuerza de choque las fuerzas de choque en cualquier ejército del mundo son también las que más bajas tienen porque lo que hacen son tareas de asalto muchas veces asalto talle por calle tasa por casa sótano por sótano eso quieras que no siempre provoca muchas bajas entonces 

Bueno pues si pavin ha tenido como he dicho antes que se calcula que vaya podido tener en el orden de si ha habido 507.000 ucranianos que han caído en combate 60.000 ha podido tener entre 15 y 20.000 Muertos Cómo se van a sustituir pues como van en lo sustituye primero voluntarios voluntarios que no tienen que ser un civil simplemente que trabaja de oficinista y dice me alisto y me voy a Wagner ser pero Generalmente va a ser voluntad de otras unidades militares rusas que quieren combatir como ha habido siempre gente que en España quería combatir con la legión española tema de prestigio por un tema de romanticismo de chaladura mental de que a quien le gusta es decir o por ejemplo los latinoamericanos en las unidades paracaidistas es muy curioso por ejemplo en España cualquier latinoamericano que donde quería ir que venía aquí y se incorporaba el ejército español A dónde pedía él a la brigada para quedista 

Por qué Porque en su país tienen prestigio con voluntarios va a cubrirse con voluntarios también de ejércitos de otros países o sea o de comedia de otros países incluso afganos ha habido afganos combatiendo con Wagner y imagino que seguirán con su política de ir a los centros penitenciarios y de ofrecer beneficios a los presos a cambio de alistarse con lo cual Bueno yo creo que la tasa de reposición de Wagner va a ser 

Va a ser fácil de cumplir es más es muy posible porque creo que algunos lo ha dejado ya caer por ahí no que que en un mes o así estén de vuelta a zona de combate a lo mejor no en el mismo sitio o para otras tareas pero que estén de vuelta ya en lo que hay que tener en cuenta que una cosa eran los 20.000 que en un momento determinado estaban asaltando 

Pero había reservas y gente que estaban entrenando que se acababa de alistar es decir que posiblemente dentro de un mes pueda haber unidades Wagner de nuevo en el frente en el teatro operaciones que no sean los mismos que han estado combatiendo ahora que seguramente se Irán ahora de vacaciones vamos a descansar a reponerse a curar heridas 

Es decir de todo y que a lo mejor alguno acaba su contrato ha cumplido y decide pues dedicarse otra cosa o presentar su experiencia militar en la batalla del mundo por ejemplo para trabajar una empresa de seguridad decir esto lo hemos visto muchas veces decir es normal no entonces 

Bueno pues yo creo que van a seguir con la misma política y posiblemente no sé si un mes o dos veamos de nuevo unidades wagners respuestas reabastecidas y en los frentes de guerra es muy posible Wagner no era una pieza digamos que el ejército ruso no pudiera decir no no sustituir no no si era una fuerza de asalto es una fuerza de choque todos saben que ir a Wagner era ir a primera a la primera línea y a la parte más difícil de la primera línea tanto nadie se engaña con eso pensar de que ha habido ahí una pérdida recuperable no ya lo veremos es decir pero si me equivoco lo diré aquí pero ya veremos 

Cómo volvemos a ver unidades de Wagner en los frentes a no tardar vamos no sé semanas cuatro seis ocho semanas tiene su reservas si Partner había alquilado hasta un satélite para tener su propia información satelital es que ya lo comentamos más de una vez aquí creo también barnet 

No es simplemente una empresa es mucho más que una empresa es un auténtico cuerpo de ejército que por supuesto estaba bajo mando del Estado Mayor ruso a pesar de todas estas cosas todas estas broncas que monta pregon era al fin al cabo no más que la cara visible el portavoz hay un general que está detrás que es el que incluso el famoso viking ha estado también asesorando a Wagner que lleva el mando de militar de las operaciones de Wagner de ahí viene qué idea va a tener él de campañas de operaciones de alta operacional de desarrollo estratégicos de operaciones tácticas hombre 

Yo no digo que no tenga habrá aprendido mucho en todo este periodo pero no precisamente un especialista no es una persona formada en eso Entonces bueno decir va a venir mucho más es la cara visible 

Pero hay mucho más detrás el reglamento un ejército que seguramente en los escritos modernos es difícil de imaginar no o de concebir incluso de aceptar Ya quedan en los escritos occidentales por ejemplo quedan muy poquitas eh unidades que se puedan determinar como unidades de asalto de choque hay mucho de operaciones especiales pequeñas unidades de tipo pelotón o compañía que actúan detrás de las líneas del enemigo que es para operaciones de encubierta para operaciones de Sabotaje no de rescate más Sí muy bien preparada muy bueno pues el estilo del mando operaciones especiales en España y cosas por el estilo no los americanos o los as ingleses 

Bueno pero lo que es un cuerpo de escrito formado por tropas de asalto o sea tipo lo que ha sido la legión española la legión francesa o vamos los burkas británicos que eran muy poquitas unidades es difícil concebir en los escritos actuales porque nunca hubo este realmente desde la Segunda Guerra Mundial no se presentaron situaciones en los que realmente hicieran falta tropas de choque para asaltar ciudades no pasó 

Ni en Afganistán ni en Siria ni en bueno siga ya un poco más pero precisamente por los sirios y rusas ni en ni en Irak ni en Libia con lo cual Bueno pues un tipo de unidad militar suena un poco extraña ya que no esté acostumbrado irá vaya de baja pues vaya a Victoria no se ha vuelto al 30% es que en todas las operaciones de asalto pues uno revisarse la gracia española la Segunda Guerra Mundial la Primera Guerra Mundial la guerra de Marruecos todas de asalto con tropas de choque Las bajas son muy altas no vale hacerse películas es una realidad es la realidad de la guerra vas casi a cuerpo descubierto acordémonos de esos esos asaltos a bayoneta calada no 

Por qué se ponía la bayoneta en el fusil pues muy sencillo porque iba a llegar al Cuerpo A Cuerpo por eso porque ibas a llegar al Cuerpo A Cuerpo A mirarle a los ojos al enemigo al cual lo ibas a clavar la bayoneta y porque si no te la clavaba él a ti al número de bajas ahí siempre es aparte de ser unos combates realmente dramáticos y terribles el número de bajas siempre es muy alto desde luego que sí y sobre todo por lo dramático que es por lo que a mí me gusta hablar desde el máximo respeto a las víctimas y a todas las personas a los soldados que están dando allí la vida no por causas que que ellos sabrán no interprete que decir que las tropas ucranianas en bambud se han batido con gran heroísmo con mucha capacidad si Además así ha sido reconocido por el propio negocio 

No se puede decir que hayan sido cobardes ni que no hayan dado la cara la han dado demasiado y han dado mucha sangre no se puede reprochar nada a las tropas ucranianas han hecho lo que podían hacer y las han mandado al matadero y está en la realidad entonces bueno no para ellos máximo respeto como para todos un soldado siempre es un soldado es decir del bando que esté 

Pues muchas veces porque es el que le ha tocado imaginémonos por ejemplo a alguien Peña rusa de familia rusa que habla Ruso y demás y que la hayan movilizado puerta porque le ha llegado la citación de movilización y ha tenido que ir a combatir a mamut con al lado de nacionalistas ucranianos seguramente a lo mejor ni ni estaría conforme con estar allí muy posiblemente habrá habido muchos de esos pero es que una vez que estás allí en la guerra 

Qué haces no tiene muchas oportunidades la voz se representa la virgen por el camino y te puedes pasar al otro lado si con el riesgo conlleva de que te peguen tiros desde un lado y desde enfrente porque no saben si vienen son de guerra esto eso siempre es muy muy arriesgado con lo cual no no de los soldados no se puede decir nada es lo primero se han batido y han hecho posiblemente más de lo que se podría esperar eh de ellas decir 

Quizás lo más lamentable han sido ya las unidades últimas que fueron enviando de gente que tenía dos semanas de entrenamiento y que no había cogido un fusil en la vida las he mandado a mandar gente a la muerte segura entonces he sido terrible pero bueno eso no es responsabilidad de ellos eso (...)"            

(Entrevista a Juan Antonio Aguilar, militar del Ejército de Tierra de España, analista político y periodista; Miguel Ruiz Calvo , You Tube, 25/05/23 ; 29,15 m. hasta 48,17 m. ;  https://www.youtube.com/watch?v=IpxgaiDevzE )