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17.9.26

Dos responsables en uno de los grandes hospitales públicos madrileños, el Ramón y Cajal, ordenaron rebajar la gravedad de los pacientes en espera de una cirugía para mejorar artificialmente la situación de sus listas de espera para cumplir con los objetivos de productividad que exige la Consejería de Sanidad madrileña... 57 paciente pasaron de la prioridad preferente (quienes deben ser intervenidos antes de 90 días) a la normal (operación antes de 180 días). De ese modo, los responsables ganaban tiempo para lograr el resultado esperado: que los pacientes fueran operados en plazo... el hospital abrió un expediente disciplinario contra el médico que denunció lo ocurrido... La manipulación de las listas de espera es una sospecha generalizada en la sanidad española porque existen incentivos electorales (las administraciones publican esta métrica mensualmente en internet) y también económicos (los médicos con responsabilidades cobran bonos de productividad si cumplen objetivos)... La doctora que dio la alarma detectó el 14 de marzo de 2025 el cambio en el caso de una niña de tres años porque era una paciente que le preocupaba, y que, como otros compañeros, ha pedido que se omita su nombre. “Esta niña no podía esperar porque podía perder una pierna”, responde. “Se trató a todos los pacientes como números”. Otros eran pacientes que “se retorcían de dolor”... el cirujano Luis Alberto Martos denunció: “Esto se ejecuta por orden de la Dirección Médica (usted) y del jefe de servicio... Como no hay ningún criterio médico que lo justifique, solo puede responder a criterios políticos y económicos para beneficio de los miembros de esta Dirección Médica (usted) y sus necesarios colaboradores" (Sara Castro)

"Dos responsables en uno de los grandes hospitales públicos madrileños, el Ramón y Cajal, ordenaron rebajar la gravedad de los pacientes en espera de una cirugía para mejorar artificialmente la situación de sus listas de espera, según documentos internos a los que ha accedido EL PAÍS. Los cambios se hicieron en el sistema informático, sin valorar en persona a esos pacientes y a espaldas de los cirujanos de traumatología que habían determinado la gravedad de esos casos, de acuerdo con cuatro médicos afectados. El motivo era cumplir con los objetivos de productividad que exige la Consejería de Sanidad autonómica, según se deduce de la explicación que dio por correo uno de esos responsables a una doctora indignada. El hospital niega haber cometido alguna irregularidad.

Los hechos ocurrieron entre el 28 de febrero y el 14 de marzo del año pasado, cuando 57 pacientes en lista de espera quirúrgica del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Ramón y Cajal pasaron de la prioridad preferente (quienes deben ser intervenidos antes de 90 días) a la normal (operación antes de 180 días). De ese modo, los responsables ganaban tiempo para lograr el resultado esperado: que los pacientes fueran operados en plazo.

EL PAÍS ha accedido a documentos y correos que muestran que la alteración fue orden de estos dos responsables y ha hablado con cuatro médicos del servicio que aseguran que no se les consultó. El cirujano que ha facilitado estas pruebas, Luis Alberto Martos, denunció lo ocurrido a la gerencia sin lograr una respuesta. Semanas después, el hospital abrió un expediente disciplinario contra él.

La manipulación de las listas de espera es una sospecha generalizada en la sanidad española porque existen incentivos electorales (las administraciones publican esta métrica mensualmente en internet) y también económicos (los médicos con responsabilidades cobran bonos de productividad si cumplen objetivos). En Madrid es conocido el caso que en 2005 llevó a la región a ser expulsada durante 10 años del sistema nacional de cómputo de listas de espera quirúrgicas, cuando se supo que la demora para una operación era contabilizada desde la visita al anestesista, en lugar del momento anterior en que el médico prescribe la operación. Es decir, el cronómetro se activaba después de lo debido para mejorar las cifras.

En aquella ocasión la alteración era puramente cosmética, pero estos cambios del Ramón y Cajal repercutieron negativamente en los pacientes, según los cirujanos, porque se rebajó falsamente su gravedad, aumentando la espera que debían soportar. Esto es así porque la decisión de quién va a quirófano no se toma por orden de llegada, sino por la prioridad (urgencia) del caso.

Martos es un cirujano veterano de 62 años en este hospital del norte de la capital del que dependen 600.128 madrileños. Se indignó cuando descubrió que habían cambiado la prioridad de sus pacientes, tras enterarse por medio de una compañera. Sospecha que estos cambios los habían hecho antes sin que nadie lo notara, pero en este caso la alteración afectó a decenas de pacientes y había huellas. En los documentos internos que ha visto EL PAÍS se pueden leer bajo el apartado “Observaciones” las anotaciones de los cambios con mensajes como “cambio prioridad p.i. (por indicación) Dr. De la Torre” o “cambio prioridad p.o. (por orden) de trah (traumatología) y direcc. médica”. Se trataba del jefe de ese servicio, Basilio José de la Torre Escuredo, y del director médico del hospital, Rafael Martínez Fernández.

La doctora que dio la alarma detectó el 14 de marzo de 2025 el cambio en el caso de una niña de tres años porque era una paciente que le preocupaba. El círculo rojo (prioridad urgente) de su ficha había pasado a verde (normal). Comprobó que nadie había avisado a los padres de la menor.

“Había criterios médicos para intervenirla con prioridad, con mucha prioridad”, comenta la doctora. “No daba crédito. ¿Cómo lo habían hecho sin tener en cuenta mi opinión? Me parece indecente”, añade esta mujer, que, como otros compañeros, ha pedido que se omita su nombre.

Dice que comprobó en los documentos internos que los cambios afectaban a los pacientes de 17 médicos. Habló con la mayoría de ellos y todos le contestaron que no habían sido avisados. También averiguó que las modificaciones habían comenzado 15 días antes, el 28 de febrero. Casi todos los pacientes tenían algo en común. Su demora oscilaba entre los 80 y los 140 días. Esos casos antes “prioritarios” y ahora “normales” dejaban de incumplir el objetivo de ser sometidos a operación antes de 90 días.

Los médicos explican que estas modificaciones pueden pasar desapercibidas debido a la alta carga de trabajo que les hace vivir pendientes del siguiente paciente en espera. A veces, no son ellos quienes programan las operaciones, sino los jefes de unidad, que están en un escalón intermedio, por debajo del jefe de servicio.

La doctora envió un correo al jefe del servicio, Escuredo. “¿Podría explicarme las razones que lo justifican, sin contar con el criterio del cirujano?”, le escribió el 14 de marzo. El jefe admitió esas alteraciones y dio a entender que el motivo era la meta de eficiencia pactada con la Consejería de Sanidad: “Si no son operados en ese plazo, la dirección recibe notificación por parte de la Consejería para que sean operados lo antes posible”, le respondió por escrito. “Tened en cuenta que el compromiso que adquiere el hospital con ellos es ser operados en el plazo de 90 días”.

El jefe añadió que se había reunido con “la dirección y el servicio de admisión” para resolver cómo deben ser tratados los pacientes preferentes y le indicó a la doctora: “Evitad en la medida de lo posible anotarlos como preferentes, y sí quedáis con el paciente en una fecha aproximada para ser operado y el estudio preoperatorio se pide como preferente”. Es decir, podían operarlos cuando quisieran, pero engañando al sistema sobre el tipo de prioridad.

Esta doctora dice que ignoró al jefe e indicó correctamente que la operación de la niña urgía. La operó en cuanto le dieron hueco en quirófano. Era una paciente con un caso tan sensible que había consultado a médicos de Estados Unidos: “Esta niña no podía esperar porque podía perder una pierna”, responde. “Se trató a todos los pacientes como números”.

Otros eran pacientes que “se retorcían de dolor”, dice Martos. Los documentos muestran diagnósticos como anomalías en la columna vertebral, síndrome de túnel carpiano o luxación (dislocación de los dos huesos de una articulación).

Otra doctora cuenta que una paciente suya se enteró del cambio porque los administrativos la llamaron por teléfono para comentarle que su caso no era preferente. “La invité a poner una reclamación, si yo pongo ‘prioritario’ es por algo. Tenía mucho dolor, era cuestión de tiempo que sufriese lesiones irreversibles en la articulación, no podía esperar más”, indica. Consiguió buscarle un hueco en el quirófano gracias a que otro paciente rechazó una cirugía, pero reconoce que no todos los afectados corrieron la misma suerte. Sospecha, como otros compañeros consultados, que muchos no se enteraron del cambio de prioridad. “Lo grave de esto es que no se mantuvo el criterio médico”, expresa.

Otro cirujano también afirma que algunos de sus pacientes sufrieron este cambio sin su autorización. “Me pareció fatal, nadie me preguntó, no sé si quien lo hizo siguió criterios clínicos. Fue la única vez que me pasó algo así”, comenta.

Figurar en la lista como paciente normal puede suponer esperas de hasta nueve meses (270 días). Los afectados podían observar el cambio en su carpeta ciudadana o en la aplicación de móvil, pero según estos doctores, muchos pacientes son mayores con patología degenerativa a causa de la edad y son personas que se manejan mal con la tecnología. Apenas uno o dos llamaron para protestar.

Expedientado

Martos arrastraba conflictos con su jefe, quien años antes le había denunciado, según dice, “con fines difamatorios” con dos acciones penales y sendos expedientes disciplinarios que, asegura, acabaron en nada. Cuando conoció lo sucedido con la lista de espera, montó en cólera. En un correo el 21 de marzo, se dirigió al director médico con tono acusatorio: “Esto se ejecuta por orden de la Dirección Médica (usted) y del jefe de servicio”, le dijo. “Como no hay ningún criterio médico que lo justifique, solo puede responder a criterios políticos y económicos para beneficio de los miembros de esta Dirección Médica (usted) y sus necesarios colaboradores”. Dice que no obtuvo respuesta.

El 7 de abril envió una carta al gerente del hospital, Carlos Mingo, denunciando lo que, según le dijo, consideraba una ilegalidad y le advertía de que esperaba que sancionara a esos jefes. “En caso contrario, pensaré que usted también participa de este fraude, por acción o por omisión, y habrá que explorar otras líneas de denuncia”. También la doctora responsable de la paciente de tres años solicitó por correo al gerente una investigación urgente ante una posible ilegalidad.

La norma que regula la gestión de la lista de espera es una orden de la Consejería de Sanidad de 2016 según la cual los cirujanos “son los responsables de la indicación y el establecimiento de la prioridad clínica” de los pacientes. No obstante, el gerente del hospital aseguró en su respuesta a la doctora que la gestión de la lista recae en una diversidad de profesionales y órganos. Además, intentó cerrar el asunto al decir que la incidencia había sido resuelta (porque se le había permitido operar a la niña en la fecha que ella consideró oportuna). Tras destacar esto, el gerente celebró que “el servicio es capaz de ordenarse y reorganizarse para mejor atención a los pacientes incluso en situaciones dificultosas”.

Al cirujano Martos le contestó de forma más escueta, remitiéndole a su jefe de sección y a su jefe de servicio para que aclararan los criterios sobre la lista de espera. Pero en paralelo se había iniciado otro episodio que el médico describe como una ”acusación antinatural” contra él. Los dos jefes señalados solicitaron al gerente la apertura de un expediente por “conflictos internos y acoso” que sigue en curso. El instructor le ha citado para acudir este miércoles a la declaración de su jefe, De la Torre: “Dicen que yo, un subordinado, acoso a mis superiores”, cuenta incrédulo el cirujano, que ha buscado la defensa jurídica del sindicato médico mayoritario en Madrid, Amyts.

La cirujana que operó a la niña denunció en febrero de este año los hechos a la comisión deontológica del Colegio de Médicos, órgano que responde a este periódico que no puede pronunciarse mientras se investiga lo sucedido por un deber de confidencialidad.

Plus salarial

EL PAÍS ha hecho varios intentos de entrevista a los dos responsables señalados. En su lugar, una portavoz del hospital ha contestado por escrito subrayando el compromiso del centro con la correcta gestión de la lista de espera, la atención a los pacientes y el cumplimiento de las normas. Ha añadido que la gestión de la lista corresponde a cada servicio asistencial de acuerdo con criterios clínicos y con la responsabilidad de los médicos que ven a esos pacientes. “Ni la Dirección Médica ni la Gerencia realizan directamente la gestión o modificación de las listas de espera quirúrgicas de los servicios”, asegura. “Por tanto, no cabe atribuir a estos órganos la realización de alteraciones individuales en las historias clínicas de los pacientes”.

La buena gestión de la lista influye en el complemento de productividad de los jefes de servicio y miembros de sus equipos, según el contrato programa del Ramón y Cajal de 2025, el documento por el que el gerente del hospital y sus superiores en el Servicio Madrileño de Salud establecen los objetivos para una gestión eficiente. El indicador 28 (de un total de 63) premia o penaliza en función de si hay pacientes que han superado la fecha límite de intervención (90 o 180 días). El plus de productividad de un jefe de servicio ronda los 3.579 euros.

Aparentemente, estos cambios no alteraron los datos que pueden consultar los ciudadanos en la web de la Comunidad donde se informa del total de pacientes en la lista y de su distribución en cinco tramos de demora (0-30 días, 30-60, 60-90, 90-180 y más de 180), pero no se detalla cuántos han superado la fecha límite de intervención, es decir, si cumplen o incumplen la meta de productividad.

Esa lista muestra que traumatología del Ramón y Cajal era en febrero de 2025 uno de los peores servicios de su tipo en Madrid. Ocupaba el puesto 23 de un total de 28 con una espera media de 77,5 días. Hoy es aún peor: ha crecido hasta los 98,6 días.

La manipulación de las listas por métodos diversos es vista como un mal común de la sanidad pública española. El presidente de atención hospitalaria de Amyts, Javier Ortega, considera que lo que sale a la luz es solo “la punta del iceberg”. “Muchos médicos suelen mirar para otro lado cuando conocen la manipulación”, critica. “Pero con los enfermos no se juega”.

El profesor de la Escuela Nacional de Sanidad-Instituto de Salud Carlos III José Manuel Freire dice que los gerentes de los hospitales no tienen un incentivo para perseguir estos casos y lamenta que para conocerlos haga falta un médico excepcional, “un héroe o un mártir”.

Martos se ha convertido en un paria. Muchos compañeros han dejado de hablarle. Cuando opera, reina el silencio, a pesar de que los quirófanos son ambientes distendidos. Esto llama la atención de los visitantes. “Creen que somos muy diligentes”, dice con una sonrisa. En su WhatsApp ha puesto el siguiente mensaje: “La soledad es el precio de la verdad”."

Sara Castro , Fernando Peinado , El País, 15/09/26)

16.9.26

“Hay un millón en lista de espera hospitalaria” es una frase que lleva incrustada en el imaginario colectivo madrileño desde hace dos años... ¿Una lista de espera de un millón? No, 1,3 millones... Según la última Memoria oficial del SERMAS, la lista de espera hospitalaria agrupada no es de un millón, sino de 1.324.689 personas... con un incremento brutal de los pacientes en espera sin cita... No dar cita se ha convertido en la herramienta perfecta: oculta a más de 360.000 que aguardan fecha, pero no se les contabiliza, y alimenta el negocio de la sanidad privada... 253.738 pacientes derivados pero sin cita asignada para primera consulta con el especialista... 112.865 personas permanecen en este limbo contable, para pruebas diagnósticas... La falta de asignación de fecha se ha disparado en la práctica totalidad de las técnicas: 43.000 pacientes aguardan una resonancia magnética (el triple que en 2021); 29.267 esperan una ecografía (ocho veces más); y 13.599 pendientes de una endoscopia (multiplica por 2,8 las cifras de 2021)... Cuando un médico deriva a un paciente a un especialista o solicita una prueba, el sistema debe casar la demanda con la oferta disponible en las ‘agendas’ de cada servicio hospitalario. Sin embargo, si un servicio decide o se ve obligado a “cerrar” su agenda por saturación o falta de personal, el paciente queda atrapado en un limbo... si el paciente no tiene cita, su tiempo de espera simplemente no cuenta para la media oficial del hospital ni la global de la especialidad/prueba diagnóstica... Esta mecánica genera una clara ficción contable: la lista de espera real aumenta, pero la demora promedio oficial se mantiene estable o incluso baja en las estadísticas, porque no refleja cuánto aguardan realmente los pacientes, sino solo el tiempo del grupo que ya ha logrado una cita en la agenda... y los hospitales de gestión privada: absorben cientos de miles de usuarios vía libre elección, lo que se traduce en un incremento directo de sus ingresos... No tener fecha en un volante se ha convertido en la herramienta perfecta: invisibiliza el colapso ante la opinión pública mientras alimenta el negocio de la sanidad privada (Óscar Hernández)

 "A María su médico de familia la derivó el 26 de julio al especialista de Digestivo del Hospital 12 de octubre, solicitando un estudio funcional del esófago. Todavía no la han contactado. Sonia aguarda desde el 10 de junio una resonancia pedida por su neurólogo en La Paz. Alex espera la misma prueba en ese hospital desde finales de noviembre. A la hija de 11 años de Alicia le solicitaron en enero una ecografía de bazo de la que no tiene noticias. No cuesta encontrar decenas de casos como estos, porque es una realidad compartida por cientos de miles de madrileños que esperan consulta o prueba sin tener fecha asignada. 

“Hay un millón en lista de espera hospitalaria” es una frase que lleva incrustada en el imaginario colectivo madrileño desde hace dos años. Sin embargo, los datos que prensa y oposición están utilizando están claramente infravalorados.

¿Una lista de espera de un millón? No, 1,3 millones

El volumen de pacientes derivados a una primera consulta o prueba diagnóstica que carecen de cita no se recoge en los informes que publica mensualmente la Consejería de Sanidad en su web oficial. Son estos documentos mensuales los que se utilizan ordinariamente para hacer el seguimiento de la sanidad pública madrileña.

Sin embargo, para contabilizar el total real –incluyendo a quienes siguen aguardando una cita asignada– es necesario acudir a las Memorias anuales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) o a los datos reportados semestralmente al Ministerio de Sanidad. Según la última Memoria oficial del SERMAS, la lista de espera hospitalaria agrupada no es de un millón, sino de 1.324.689 personas a 31 de diciembre. 

Estos datos coinciden con los que la Consejería reporta semestralmente al Ministerio y aparecen publicados en el Sistema de Información Sanitaria estatal: al 100% en el caso de las consultas  y prácticamente igual en el caso de las cirugías. 

El incremento brutal de los pacientes en espera sin cita

El desajuste entre los datos que el SERMAS publica mensualmente y los que reporta de forma semestral al Ministerio o anualmente en sus Memorias se ha disparado en los últimos dos años. El origen de esta brecha radica en el crecimiento exponencial del número de pacientes derivados que ni siquiera logran obtener una fecha en su volante.  

En lo relativo a primeras consultas con el especialista, a cierre del ejercicio se alcanzaron los 253.738 pacientes derivados pero sin cita asignada, una cifra que multiplica por 22 los registros de 2021. En pruebas diagnósticas la evolución sigue la misma senda: 112.865 personas permanecen en este limbo contable, cuatro veces más que cuatro años antes.

Las diez especialidades monitorizadas en las Memorias del SERMAS superan el 500% de incremento en pacientes sin cita entre 2021 y el último año analizado. Sin embargo, la situación la encabeza Traumatología, que alcanzó los 44.726 pacientes a la espera de fecha (31 veces más que en 2021). Le siguen en volumen Ginecología (18.968; x28), Digestivo (18.746; x11) y Urología (13.984; x19).

En cuanto a las pruebas diagnósticas, aunque recientemente ha cobrado relevancia mediática el aumento de derivaciones para mamografías sin cita previa –superando las 9.000 a cierre de ejercicio–, no se trata de un caso aislado. La falta de asignación de fecha se ha disparado en la práctica totalidad de las técnicas: 43.000 pacientes aguardan una resonancia magnética (el triple que en 2021); 29.267 esperan una ecografía (ocho veces más); y 13.599 pendientes de una endoscopia (multiplica por 2,8 las cifras de 2021)

El limbo de las agendas cerradas: la paradoja de la demora media

Para entender por qué se ha disparado el número de pacientes sin fecha hay que analizar cómo se gestionan las citas hospitalarias. Cuando un médico deriva a un paciente a un especialista o solicita una prueba, el sistema debe casar la demanda con la oferta disponible en las ‘agendas’ de cada servicio hospitalario.  

Sin embargo, si un servicio decide o se ve obligado a “cerrar” su agenda por saturación o falta de personal, el paciente queda atrapado en un limbo. Y es aquí donde se produce la distorsión estadística: primero) para que el tiempo de espera de un paciente computen en el indicador oficial de “demora promedio”, es imprescindible que ese paciente tenga una fecha asignada; segundo) si el paciente no tiene cita, su tiempo de espera simplemente no cuenta para la media oficial del hospital ni la global de la especialidad/prueba diagnóstica.

Esta mecánica genera una clara ficción contable: la lista de espera real aumenta, pero la demora promedio oficial se mantiene estable o incluso baja en las estadísticas. Como se observa en el siguiente gráfico, el número absoluto de pacientes en lista de espera para primera consulta no ha parado de crecer, pasando de unos 350.000 en 2021 a superar los 965.000 en 2025 (lo que supone pasar de 53 a 137 pacientes en espera por cada 1.000 habitantes). Mientras en 2021 apenas había 11.000 personas sin cita (menos del 2% del total), en 2025 ese colectivo roza los 254.000 pacientes, representando ya más del 26% (uno de cada cuatro madrileños en espera). Como la tasa de pacientes con cita se ha estancado e incluso se reduce ligeramente en el último año (alrededor de 101 por cada 1.000 habitantes), la estadística oficial refleja un “espejismo” claramente beneficioso para los gestores: la espera media cae drásticamente desde un pico de 59 días en 2024 a menos de 27 días en 2025. El indicador que ofrecen como un logro no refleja cuánto aguardan realmente los pacientes, sino solo el tiempo del grupo que ya ha logrado una cita en la agenda. 

¿Cómo funciona el sistema? De la agenda cerrada al call center: la letra pequeña de la citación hospitalaria

Para comprender el crecimiento exponencial de los pacientes sin fecha asignada hay que analizar el procedimiento interno de citación hospitalaria. Cuando un médico deriva a un paciente a un especialista o solicita una prueba, el sistema debe casar la solicitud con los huecos disponibles en las ‘agendas’ de los hospitales. Estas agendas varían en función del centro, la subespecialidad o de si están abiertas o no a Atención Primaria.

Un paciente queda atrapado en la categoría de “sin cita” cuando es derivado a un servicio de un hospital que tiene la agenda cerrada en ese momento. Al no asignarle un día en el calendario, el paciente entra en un limbo asistencial: acumula tiempo de espera real, pero ese retraso no computa en el informe oficial mensual para la demora promedio ni para el volumen de lista de espera oficial de ningún hospital.

La organización interna y la compatibilización de la actividad pública y privada impactan directamente en los tiempos de espera

¿Por qué un servicio hospitalario mantiene cerradas sus agendas? La respuesta directa remite a la saturación por la escasez de profesionales para cubrir la demanda. Sin embargo, la gestión de las agendas responde también a otros factores organizativos y de incentivos. Por un lado, existen importantes brechas de productividad entre servicios y hospitales, poniéndose de manifiesto cómo la organización interna y la compatibilización de la actividad pública y privada impactan directamente en los tiempos de espera. Por otro lado, en el caso de los centros de gestión indirecta, el manejo de las agendas ha quedado salpicado por la búsqueda de rentabilidad empresarial. El ejemplo más claro afloró con la filtración de los audios de la cúpula directiva del Hospital de Torrejón –gestionado por el Grupo Ribera–, en los que se revelaban instrucciones internas para demorar la citación de pruebas o derivar a determinados pacientes con el objetivo expreso de mejorar los márgenes de beneficio del centro.

Existe otra opción de circuito de asignación de cita. En el caso de que el médico de familia derive a una primera consulta general de una determinada especialidad, el paciente recibe un volante con un código que le permite acceder a la web de libre elección y elegir cita; si no formaliza la cita en un máximo de 48 horas, la centralita telefónica de la Consejería de Sanidad le contacta directamente para ofrecerle alternativas. El funcionamiento del algoritmo que determina qué centros y citas muestra la app u ofrece el call center permanece oculto. Se ha solicitado acceso al código fuente de esta herramienta (de la que es responsable la Consejería de Digitalización), pero la Administración se negó a facilitarlo. Y lo hizo ignorando una resolución del Consejo de Transparencia de la Comunidad de Madrid que, en base a la jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre transparencia algorítmica, obligaba a su entrega. 

A través de este engranaje de agendas cerradas en la red pública y ofertas teledirigidas desde la app o el call center, cientos de miles de pacientes terminan desplazándose, tarde o temprano, desde sus centros de referencia hacia otros hospitales que, concretamente, suelen ser los de titularidad privada.  

Traumatología como síntoma: el trasvase de la Libre Elección

El impacto de este mecanismo se aprecia con claridad en Traumatología, la especialidad que según la última Memoria del SERMAS acumula mayor lista de espera en la región. En esta área, la lista de espera se ha duplicado (+109% entre 2021 y 2025) y los pacientes sin cita se han multiplicado por 30. 

Mientras la espera media oficial para quien logra cita parece caer de 70 a 53 días, la actividad asistencial sufre un desplazamiento directo: mientras las primeras consultas ordinarias caen un 3% en los centros de referencia, las realizadas mediante la ‘libre elección’ se disparan un 36%, representando ya más del 25% del total de consultas.

El balance de entradas (pacientes que tienen un hospital de referencia y acaban siendo atendidos por el que computa la entrada) y salidas de pacientes por libre elección revela la dirección exacta de este flujo. Según los datos publicados en las memorias de los hospitales del SERMAS (las últimas hacen referencia a 2023), los grandes hospitales de gestión pública de la capital actúan como emisores netos de pacientes vía libre elección: el Ramón y Cajal pierde 7.487 usuarios en esta especialidad, el 12 de Octubre 7.080 y La Paz 7.048, un saldo negativo que se repite en los centros del sur como Vallecas, Leganés, Fuenlabrada o Móstoles.

En el extremo opuesto, los receptores netos de esta demanda desplazada son los centros de gestión privada. Encabeza el balance el grupo Quirón, con la Fundación Jiménez Díaz al frente (+37.999 pacientes netos) y sus tres centros radiales (Rey Juan Carlos en Móstoles, Valdemoro y Villalba), junto al Hospital de Torrejón (gestionado por Ribera Salud).

La Consejería de Sanidad no facilita el desglose uno a uno de estos flujos de libre elección entre hospitales. Sin embargo, los datos publicados permiten constatar que los grandes centros ‘emisores’ de pacientes, como el Ramón y Cajal, son precisamente los que registraban mayores listas de espera (8.698 personas a 31/12/23) y una demora promedio más abultada (143 días). A cierre de 2025 –coincidiendo con el repunte masivo de pacientes en el limbo sin cita ni asignación a ningún centro–, la lista de espera oficial del Ramón y Cajal se redujo formalmente a 6.287 personas. Y el último dato publicado (julio de 2026) sitúa su demora promedio en Traumatología en 127 días (un 12% menos que en 2023). La demora promedio cae en el hospital con mayor balance negativo de la región. La explicación podría radicar en que una parte sustancial de sus pacientes (los que están en el limbo de no tener cita asignada) haya dejado de computar en la estadística mensual.

En el modelo madrileño, parece que la mejor forma de reducir la espera es simplemente no dar cita

Conclusión: a quién beneficia esta situación

El análisis de las memorias oficiales demuestra que el modelo actual genera un esquema de tres claros beneficiados. Primero, la Administración autonómica: al omitir de su fuente mensual a los 366.000 pacientes sin cita asignada, mantiene maquillados tanto el volumen real de lista de espera (al menos parcialmente, sólo aflora cuando se consulta la Memoria anual del SERMAS, no mes a mes), como el indicador de demora promedio.  Segundo, determinados servicios hospitalarios: la posibilidad de cerrar agendas permite amortiguar la presión asistencial y la falta de productividad sin que ello penalice las estadísticas oficiales de seguimiento.  Por último, los hospitales de gestión privada: absorben cientos de miles de usuarios vía libre elección, lo que se traduce en un incremento directo de ingresos al facturarse estas derivaciones al margen de la ‘cápita’ fija asignada por población de referencia. Una absorción que, además, pueden compaginar con buenos indicadores de demora mediante la priorización interna de sus agendas de citación. En el modelo sanitario madrileño, parece que la mejor forma de reducir la espera es simplemente no dar cita. No tener fecha en un volante se ha convertido en la herramienta perfecta: invisibiliza el colapso ante la opinión pública mientras alimenta el negocio de la sanidad privada.

 (Óscar Hernández, CTXT, 15/09/26, gráficos en el original)

6.8.26

El incendio político del ático, que Isabel Díaz Ayuso ordenó comprar a un equipo fiel a sus caprichos... la operación de compra del ático de la calle Martínez Campos, en el barrio de Chamberí, fueron autorizados por el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid el 12 de noviembre de 2025. La cantidad ascendía a 9.052.666,86 euros... Los más de nueve millones presupuestados en 2025 superan ampliamente los 6,3 millones finalmente pagados... Parece difícil que la Comunidad de Madrid aprobara esos fondos en 2025, a menos que ya conociera con información privilegiada la intención de vender el inmueble... las cuentas de Planifica Madrid no reflejan ninguna nota posterior a las presentadas a finales de febrero de 2026 ni, por supuesto, existe rastro alguno en la auditoría... Se ha tratado, pues, de una operación secreta de Estado... todo secretismo obedece a algún propósito. Y, sobre todo, delatan los objetivos inconfesables de la operación, las falsedades difundidas al ser descubierta. Pero en la mentira puede estar la maquinación de Isabel Díaz Ayuso. A saber: lo usamos para determinadas reuniones y vamos creando una situación de hecho hasta que en cierto momento el ático será utilizado como la vivienda de Díaz Ayuso. La primera instrucción: no perder el ático de Martínez Campos (Ernesto Ekaizer)

"El 12 de noviembre de 2025 el Consejo de Gobierno de la Comunidad acordó autorizar la modificación del presupuesto de explotación y de capital de la empresa Planifica Madrid, Proyectos y Obras M.P., S.A., con un incremento de su importe global en 9.052.666,86 euros. ¿Para qué? No se ha explicado ni reflejado en las cuentas, ni en la auditoría.

«No, todavía no», contestó la diputada del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, cuando el pasado sábado le preguntaron si entendía «lo de Isabel Díaz Ayuso y el ático» que ha comprado la Comunidad de Madrid en el barrio de Chamberí por 6,3 millones de euros.

Uno suele decir que «no entiende» algo cuando, por ejemplo, quien se explica resulta confuso.

Pero también se utiliza la expresión en sentido moral o de reproche: «¡No entiendo cómo se puede hacer algo así!».

No parece que la diputada, a quien le sobran recursos ante la prensa, quisiera evitar un titular que perjudica a una presidenta de la Comunidad acostumbrada a exigir una lealtad incondicional.

Según el economista Carlos Sánchez Mato, exdelegado del Área de Gobierno de Economía y Hacienda y exconcejal del Ayuntamiento de Madrid, los fondos para la operación de compra del ático de la calle Martínez Campos, en el barrio de Chamberí, fueron autorizados por el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid el 12 de noviembre de 2025. La cantidad ascendía a 9.052.666,86 euros.

Hasta ahora se asumía que la compra del ático, formalizada el 14 de abril de 2026 por 6,3 millones de euros, no se incluyó en el presupuesto de 2026.

A la pregunta de cómo sabe que precisamente esos fueron los fondos presupuestados, el economista responde que dos fuentes así se lo han asegurado.

Los más de nueve millones presupuestados en 2025 superan ampliamente los 6,3 millones finalmente pagados.

La inmobiliaria Promora, que vendió el ático de la escritora Astrid Gil-Casares, exesposa del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, ha informado de que la operación de venta comenzó en enero de 2026.

Parece difícil que la Comunidad de Madrid aprobara esos fondos el 12 de noviembre de 2025, a menos que ya conociera con información privilegiada la intención de vender el inmueble.

Pero, si la operación se cerró el 14 de abril, como parece aceptarse, tampoco se ha informado de cuándo dotó la Comunidad de Madrid a Planifica Madrid de los fondos para que efectuara la compra.

El acuerdo de gobierno brilla por su ausencia.

Además, antes del cierre del trato debieron de producirse las negociaciones habituales: reserva, arras, contrato de compraventa y comisión de la agencia.

Nada de esto se conoce. Tampoco las cuentas de Planifica Madrid reflejan ninguna nota posterior a las presentadas a finales de febrero de 2026 ni, por supuesto, existe rastro alguno en la auditoría.

El presidente de la Cámara de Cuentas de la CAM, el economista Joaquín Leguina, quizá debería abrir una rendija de luz sobre todo esto ¿no?

Se ha tratado, pues, de una operación secreta de Estado.

Por ello, como ha respondido Cayetana Álvarez de Toledo, no se entiende.

Si no se quiere, claro, entender.

Lo que sí se entiende, en cambio, es que todo secretismo obedece a algún propósito. Y, sobre todo, delatan los objetivos inconfesables de la operación las falsedades difundidas al ser descubierta. Primero la campaña contra la prensa, segundo la defensa de la compra y tercero, la intención de pasar página con el anuncio de que el ático se pone a la venta para reunir dinero destinado a los afectados por los incendios. Muerto el perro se acabó la rabia.

¿Ante qué estamos?

Vamos a ver cómo unimos los cabos.

Isabel Díaz Ayuso y su pareja, Alberto González Amador, han puesto a la venta su piso y su ático en el barrio de Chamberí. Están a la espera de obtener una importante plusvalía.

Aparece el ático de Astrid Gil-Casares. La escritora se niega a hablar del asunto porque ha firmado un acuerdo de confidencialidad.

Díaz Ayuso ha sostenido desde hace tiempo que a diferencia de otros presidentes de Comunidades Autónomas, la Comunidad de Madrid no destina una vivienda para quien ejerce la presidencia.

Una primera explicación oficial -tras atacar a la prensa- fue que el ático tendría un uso temporal como oficina para reuniones mientras se desarrollan obras previstas de rehabilitación en la sede de la CAM de Puerta del Sol.

Eso no es posible porque se trata de un edificio en la que la actividad de oficina solo sería factible en la planta baja y primera planta.

Pero en la mentira puede estar la maquinación de Isabel Díaz Ayuso.

A saber: lo usamos para determinadas reuniones y vamos creando una situación de hecho hasta que en cierto momento el ático será utilizado como la vivienda que según Díaz Ayuso sería necesaria para la presidencia de la CAM.

La primera instrucción: no perder el ático de Martínez Campos.

Ya se vería después qué hacer.

De momento, se aparca el ático.

Y, en eso, en plenos incendios: ¡bum!

Ahora es el incendio político del ático soñado de Díaz Ayuso."

 (Ernesto Ekaizer  ,  blog, 05/08/26)

4.8.26

¿Qué pretendía Ayuso con la compra del ático? La Comunidad de Madrid compra el ático, gana las elecciones el año que viene y aprueban una norma para que la lideresa suprema tenga una vivienda oficial... ella esto lo ha repetido hasta la saciedad... Ese ático era un sueño suyo desde jovencita, vivía enfrente... la CAM aprobó el estatuto de los expresidentes, podría vivir en ella 4 años después de ser presidenta. Pasado ese tiempo, podría acceder a su compra por un módico precio... es la versión de Manuel Rico (José Vico)

José Vico  @josevico4

Bajo mi punto de vista, esta versión de Manuel Rico sobre lo que pretendía Ayuso con el ático es la más acertada que he escuchado, él la conoce muy bien y sabe de sus ambiciones. Veamos: La CAM compra el ático, gana las elecciones el año que viene y aprueban una norma para que la lideresa suprema tenga una vivienda oficial, como tiene Pedro Sánchez y los ministros, ella esto lo ha repetido hasta la saciedad. Pero yo apunto más allá, ese ático era un sueño suyo desde jovencita, vivía enfrente, el año pasado la CAM aprobó el estatuto de los expresidentes, podría vivir en ella 4 años después de ser presidenta. Pasado ese tiempo, podría acceder a su compra por un módico precio. Venga, madrileños que la votáis, para quien gobierna, ¿Para vosotros o para sus ambiciones personales? Esta os la sabéis, otra cosa es que no queráis verlo. Caerá por su ambición desmesurada, es muy bestia hasta para ella.

vídeo: https://x.com/josevico4/status/2084291596363653275/video/1

4:53 p. m. · 3 ago. 2026 ·131,7 mil Visualizaciones

3.8.26

El vicio de Isabel Díaz Ayuso con los áticos es algo digno de psicoanálisis. Quizá haberse criado en ese barrio y mirar hacia arriba viendo esas terrazas imposibles le ha traumatizado... Su terapia nos está saliendo cara... personas psicológicamente como Ayuso pueden entenderse con dos palabras francesas: "parvenu" o nuevo rico.. y "aisance" o naturalidad. La primera marca a la persona de clase social más baja que alcanza un estatus relacional más elevado no destinado a los de su clase y que la aristocracia usa para despreciarlos, la segunda palabra se refiere a la soltura para relacionarse, una marca de clase. La que Ayuso jamás podrá alcanzar por mucho que le paguemos con nuestros impuestos ese intento de ascenso de clase... Ayuso es una "parvenu" de las muchas que pululan por la geografía madrileña... pero Ayuso ni siquiera ha podido pagarse ese ascenso social. Hay pocas cosas más bajas que ser una intrusa de clase con el dinero propio, y es serlo con el de la plebe, que paga sus impuestos para comprarle esa posición social bastarda... El hecho de que el ático que le hemos comprado a la Quironesa era de Astrid Gil-Casares, una eminente miembro de la elite aristócrata madrileña, es una muestra más de cómo Ayuso busca emular los usos y costumbres de una clase con la que se codea por su cargo, pero que la desprecia por no ser más que una advenediza de clase... Isabel Díaz Ayuso es una lideresa política que se mueve por sus complejos, traumas, miedos y fobias. Todo lo que hace en su labor pública se entiende desde la disforia que sufre entre lo poco que es y lo mucho que querría ser porque el poder no le otorgará jamás aquello que en su subconsciente sabe que le falta. No hay ático que pueda disimular los usos y costumbres clasemedieros que la nobleza huele desde arriba (Antonio Maestre)

"Ayuso, la pijoaparte.

El vicio de Isabel Díaz Ayuso con los áticos es algo digno de psicoanálisis. Quizá haberse criado en ese barrio y mirar hacia arriba viendo esas terrazas imposibles le ha traumado y ahora somos los madrileños los que tenemos que cerrar ese vacío existencial con nuestros impuestos. Su terapia nos está saliendo cara. Molière explicó lo que le pasa a gente como la presidenta de la Comunidad de Madrid ya en el siglo XVII en su obra 'El burgués gentilhombre' con el proceder de Mounsier Jourdain intentando emular los modales de los nobles pagando a maestros e instructores sin lograr ni siquiera alcanzarlos, lo que provocaba la burla más absoluta de la clase a la que quiere pertenecer.

Pierre Bourdieu en 'La distinción' nos enseña que el capital cultural no se puede comprar, personas psicológicamente como Ayuso pueden entenderse con dos palabras francesas: "parvenu" y "aisance". La primera marca a la persona de clase social más baja que alcanza un estatus relacional más elevado no destinado a los de su clase y que la aristocracia usa para despreciarlos, la segunda palabra se refiere a la naturalidad y soltura para relacionarse, aplicado a las relaciones sociales se puede considerar la marca de clase. La que Ayuso jamás podrá alcanzar por mucho que le paguemos con nuestros impuestos ese intento de ascenso de clase.

Ayuso es una "parvenu" de las muchas que pululan por la geografía madrileña. No pasaría de ser un especimen común de nuestra ciudad, que dan verdadera lástima, si no fuera porque la mayoría se jode y se aguanta con sus complejos y además tiene que pagarle la factura de su espectáculo patético. El dinero puede comprar casi de todo, jamás la pertenencia, pero es que encima el dinero de Ayuso lo ponemos nosotros. El hecho de que el ático que le hemos comprado a la Quironesa sea a Astrid Gil-Casares, una eminente miembro de la elite aristócrata madrileña, es una muestra más de cómo Ayuso busca emular los usos y costumbres de una clase con la que se codea por su cargo pero que la desprecia por no ser más que una advenediza de clase. No sé si lo sabrá, si lo imaginará, pero a Ayuso alguien tendría que decirle que esa clase social se burlará de ella en cuanto se dé media vuelta.

Hay algo más vergonzoso que ser una "parvenu" y es ser Ayuso, porque ella ni siquiera ha podido pagarse ese ascenso social. Hay pocas cosas más bajas que ser una intrusa de clase con el dinero propio y es serlo con el de la plebe que paga sus impuestos para comprarle esa posición social bastarda. Me resistía a usar la obra 'Últimas tardes con Teresa' con Ayuso porque Pijoaparte emulando una identidad de clase para intentar colarse en la burguesía catalana tenía bastante más estilo, pero es la referencia que seguramente mejor se comprenda aunque le quede demasiado elevada a Isabel Natividad.

Esta descripción social especialmente definida en la cultura francesa podría parecer una broma o exageración si no fuera porque Isabel Díaz Ayuso es una lideresa política que se mueve por sus complejos, traumas, miedos y fobias. Todo lo que hace en su labor pública se entiende desde la disforia que sufre entre lo poco que es y lo mucho que querría ser porque el poder no le otorgará jamás aquello que en su subconsciente sabe que le falta. No hay ático que pueda disimular los usos y costumbres clasemedieros que la nobleza huele desde arriba."

(Antonio Maestre, blog, 29/07/26)

30.7.26

Madrid tiene lo que ha elegido, un proyecto de destrucción de los servicios esenciales que sufren por igual los que han votado a Ayuso y los que no... Arde Madrid, porque Ayuso, como Nerón, es lo que quiere para su región... Si les ha ardido la casa que pidan explicaciones a quien tiene las competencias. A quien solo baja impuestos para reducir a la mínima expresión los planes de prevención y extinción. Que miren a Ayuso porque es la responsable... el INFOMA, el plan de incendios de la Comunidad de Madrid, mantiene al menos un retén de 61 bomberos retenidos y sin dotarlos de medios para participar en las labores de extinción. Su plan para ellos ha sido amenazarlos con consecuencias legales porque han ido voluntariamente a colaborar... La gestión forestal de Isabel Díaz Ayuso se puede resumir en el hecho de que el parque de bomberos de San Martín de Valdeiglesias, que tiene que dar servicio a la sierra suroeste, está dentro de un pinar, y ardió porque no se había limpiado la franja perimetral que lo protegiera en caso de incendio... Los madrileños que han votado a Isabel Díaz Ayuso han elegido este modelo de forma voluntaria. No sirve decir que no sabían lo que hacían porque han tenido pruebas suficientes y demostraciones sobradas de que su modelo de servicios públicos es la devastación de los recursos para que solo quien pueda pagarse la salvación la tenga. Pues eso es lo que ofrece. Isabel Díaz Ayuso no miente ni engaña, solo si tienes dinero podrás eludir los problemas que su gestión provoca, pero cuidado, no siempre eso ocurre así. Son muchas las personas con ingresos altos que han visto devastadas sus propiedades porque incluso quienes se creen que con sus fortunas pueden eludir la necesidad de un Estado fuerte con servicios e infraestructuras sólidas se dan de bruces con la realidad... Y si no, la próxima, que se paguen sus propios bomberos a ver si así salvan su patrimonio (Antonio Maestre)

"Es absolutamente increíble y dramático que haya quien se escandalice con el hecho de que se politice la gestión política de las competencias que tienen aquellos políticos que son elegidos en su cargo para gestionar las competencias políticas que se les conceden. Es terrible eso de politizar la política, como si la política no fuera proponer un modelo de gestión a los ciudadanos y que estos te voten para llevarlo a cabo. Cuando arde es cuando es el momento de darnos el debate de si Ayuso está capacitada para gestionar los recursos públicos en una situación de emergencia. Madrid tiene lo que ha elegido, un proyecto de destrucción de los servicios esenciales que sufren por igual los que han votado a Ayuso y los que no, y del que solo puedes escapar con ingentes cantidades de dinero. Arde Madrid, porque Ayuso, como Nerón, es lo que quiere para su región.

El proyecto para Madrid es una distopía darwinista que provoca que cuando se produce un incendio devastador la lideresa salga corriendo a pedir ayuda a papá Estado porque los recursos públicos que tiene para emergencias en Madrid, sus competencias exclusivas, no bastarían para dotar a la comunidad autónoma más pobre de España. Con Ayuso la única opción posible cuando hay un incendio es dejar que todo arda y que el azar te salve. La elección de Ayuso y el PP de Madrid ha sido una libre decisión de los electores madrileños y ahora toca asumir las consecuencias, también por parte de aquellos que jamás la votaron, no nos queda otra, pero sobre todo por parte de quienes sí lo han hecho. Si les ha ardido la casa que pidan explicaciones a quien tiene las competencias. A quien solo baja impuestos para reducir a la mínima expresión los planes de prevención y extinción. Que miren a Ayuso porque es la responsable.

La gestión de Ayuso en materia de extinción de incendios forestales pasa por ponerse un chalequito de emergencias que pone presidenta y salir corriendo a pedir a Pedro Sánchez que sea quien acuda con la manguera. La Comunidad de Madrid e Isabel Díaz Ayuso tienen un modelo de destrucción de los servicios públicos que cuando llegan crisis o emergencias imposibilita que puedan gestionar las competencias con los recursos que ella, en su decisión política soberana, ha decidido asignar. En materia de gestión forestal y extinción de incendios ha decidido que la propaganda sustituya a los servicios públicos, el INFOMA, el plan de incendios de la Comunidad de Madrid, aumentó sus recursos humanos haciéndolos descansar sobre los voluntarios de protección civil, en el caso de los Bomberos Forestales mantiene al menos un retén de 61 bomberos pidiendo que sean destinados a los incendios cuando se produzcan mientras los mantienen retenidos y sin dotarlos de medios para participar en las labores de extinción. Su plan para ellos ha sido amenazarlos con consecuencias legales porque han ido voluntariamente a colaborar.

La gestión forestal de Isabel Díaz Ayuso se puede resumir en un hecho ocurrido en los incendios en Madrid donde el parque de bomberos de San Martín de Valdeiglesias, que estaba dentro de un pinar, ardió porque no se había limpiado la franja perimetral que lo protegiera en caso de incendio. El parque de bomberos que tiene que dar servicio a la sierra suroeste ardiendo porque no se han hecho las correctas gestiones de limpieza de la masa forestal. Es el paradigma Ayuso. Pero hay modelos alternativos, no hace falta mirar muy lejos en tiempo y espacio. Emiliano García-Page gestionó el incendio en Guadalajara que acabó con 33.000 hectáreas calcinadas hasta su control sin delegar su responsabilidad competencial al mismo tiempo que Isabel Díaz Ayuso tuvo que delegar sus competencias a Pedro Sánchez en las primeras horas con dos incendios que hasta la fecha de redacción de este artículo habían calcinado 5.000 hectáreas. Castilla La Mancha salvó 40 núcleos urbanos y Madrid, con la gestión de escaqueo de Ayuso, no ha conseguido salvar uno solo.

El problema que ha argumentado Madrid para la dificultad de su incendio es que se ha dado en una zona con mucha población, así que es el hecho de tener más habitantes lo que dificulta la extinción. Madrid, a pesar de ser la región más rica no invierte asumiendo el riesgo que es tener un 51% de su región de masa forestal con una población de siete millones de habitantes. Madrid invierte 7,5 €/hab (7 millones de población) mientras que Castilla La Mancha invierte 60 €/hab (2,1 millones de población). Es decir, Castilla-La Mancha dedica ocho veces más por habitante que Madrid. La realidad de Madrid es que es la comunidad autónoma más rica de España e invierte en el INFOMA, en la extinción de incendios, un total de 52,7 millones de euros, para ponerlo en perspectiva la televisión pública propagandística en Telemadrid tiene un presupuesto de 75 millones de euros y en el circuito de Fórmula 1 (Madring) se han invertido un total de 51 millones de euros para construir los nuevos pabellones de IFEMA necesarios para el Gran Premio y 83,2 millones de euros para construir el circuito.

Los madrileños que han votado a Isabel Díaz Ayuso han elegido este modelo de forma voluntaria. No sirve decir que no sabían lo que hacían porque han tenido pruebas suficientes y demostraciones sobradas de que su modelo de servicios públicos es la devastación de los recursos para que solo quien pueda pagarse la salvación la tenga. Pues eso es lo que ofrece. Isabel Díaz Ayuso no miente ni engaña, solo si tienes dinero podrás eludir los problemas que su gestión provoca, pero cuidado, no siempre eso ocurre así. Son muchas las personas con ingresos altos que han visto devastadas sus propiedades porque incluso quienes se creen que con sus fortunas pueden eludir la necesidad de un Estado fuerte con servicios e infraestructuras sólidas se dan de bruces con la realidad. La civilización, para que los ricos también se desarrollen, necesita un servicio fiscal progresivo que les garantice, también a ellos, una mínima seguridad y estabilidad. Y si no, la próxima, que se paguen sus propios bomberos a ver si así salvan su patrimonio."

( Antonio Maestre, eldiario.es, 27/07/26)

28.7.26

"Una agenda climática que se convierte en “una gran estafa”. Una “ola internacional” que impone unas costumbres que “están favoreciendo también pobreza a manos llenas”. “Desde que la Tierra existe ha habido cambio climático, ha habido ciclos”. Son palabras de Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid en 2022 y forman parte de su discurso habitual sobre el cambio climático (para negarlo o relativizarlo)... Ahora le toca llorar y llamar a la UME. Ponerse un chaleco de emergencias al que además le pone una tarjeta que dice “presidenta”, no sea que la gente se equivoque y piense que es una turista... Los incendios que castigan estos días a las comunidades de Madrid, Castilla y León y Castilla La Mancha forman parte de esta nueva normalidad que nos acompañará todos los veranos... No hace mucho tiempo, los dirigentes del PP madrileño se burlaban de los que se quejaban de la última ola de calor a causa de la falta de aire acondicionado en las escuelas. “Ahora se llama emergencia climática a que en julio haga calor en Madrid”, dijo uno de ellos creyendo que hacía un chiste. Afirman que la lucha contra el cambio climático es una gran estafa, lo que suena muy parecido a lo que dicen sus socios de Vox que denuncian el “fanatismo climático”. Están ciegos y son unos ignorantes, y todos pagamos las consecuencias (Iñigo Sáenz de Ugarte)

"Una agenda climática que se convierte en “una gran estafa”. Una “ola internacional” que impone unas costumbres que “están favoreciendo también pobreza a manos llenas”. “Desde que la Tierra existe ha habido cambio climático, ha habido ciclos”. Son palabras de Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid en 2022 y forman parte de su discurso habitual sobre el cambio climático (para negarlo o relativizarlo). Como hizo en esa ocasión, le gusta responder a las críticas de los que la acusan de no tomarse en serio el problema con el argumento de que lo que ellos están buscando es “el comunismo”. 

Ahora le toca llorar y llamar a la UME. Ponerse un chaleco de emergencias –que no falte un responsable político disfrazándose para la ocasión– al que además le pone una tarjeta que dice “presidenta”, no sea que la gente se equivoque y piense que es una turista. Los incendios que castigan estos días a las comunidades de Madrid, Castilla y León y Castilla La Mancha forman parte de esta nueva normalidad que nos acompañará todos los veranos. No necesariamente habrá más incendios cada año, pero cada uno de ellos será más destructor y abarcará más superficie. Algunos se producirán en cotas tan altas que acceder a ellos será extraordinariamente difícil.

El Gobierno de Ayuso pidió al Gobierno central que asumiera el control directo de la emergencia. Su presidenta decidió que no quería aceptar la responsabilidad. Eso no quiere decir que con ese nivel 3 de respuesta se destinen más medios, sino que su gestión depende directamente de la Administración central. A partir de ahí, la colaboración entre gobiernos diferentes, incluidos los ayuntamientos, es fundamental. Excepto la guerra que montó el PP desde el día siguiente de la dana de Valencia, esa coordinación suele producirse sin problemas y así está ocurriendo ahora.

“El área quemada va a seguir aumentando en los próximos años si no se toman medidas, porque la intensidad de los incendios está aumentando. Las zonas en las que previsiblemente veremos mayores aumentos en el área quemada son montañosas, de gran altitud, que tradicionalmente no se quemaban porque estaban muy húmedas”, explica Víctor Resco de Dios, profesor de Ingeniería Forestal. 

Cuando el fuego, como está ocurriendo ahora, amenaza a zonas habitadas, los servicios de extinción deben darle prioridad. Es más importante salvar vidas que árboles. Pero eso hace que se tarde más en atacar la cabeza del incendio, que se extiende imparable. En el momento en que las llamas cubren miles de hectáreas, ya llegamos tarde. Debemos cambiar la mentalidad de las autoridades y obligarles a que se gaste dinero todo el año en prevención de incendios para que nadie se vea arrollado por el fuego en los meses de verano. 

Lo que ocurre es que se regatea el dinero en ese apartado para gastarlo en otras cosas. Los bomberos forestales de Madrid llevan mucho tiempo en huelga reclamando mejores salarios. Las condiciones económicas en que trabajan son insuficientes. Algunos cobran solo 1.300 euros al mes. “Nos jugamos la vida, trabajamos con un alto riesgo en condiciones de penosidad y toxicidad, y lo que nos pagan apenas supera el salario mínimo. Solo hemos desbrozado y quemado la mitad de la superficie que se debería”, dice uno de ellos. 

Para ahorrar dinero, no les contratan todo el año, sino solo para la campaña de verano, de mayo a octubre. Es un ahorro miserable. Los daños económicos que sufren las zonas aquejadas por los fuegos superan con mucho esas cantidades. Algunas comunidades, como la de Madrid, no reconocen los derechos que aparecen en la ley 5/2024 sobre bomberos forestales.

Son las CCAA las que tienen la gestión exclusiva en estas emergencias. Si se produce una catástrofe, ya hay tiempo de pedir que intervenga la UME o de recibir la solidaridad de otras comunidades o de países europeos. Es lógico que aparezca la UME. No se va a dedicar a participar en labores de extinción en Hungría o Bulgaria. Está para intervenir en cualquier punto del territorio español que lo requiera. Para eso se puso en marcha (con el rechazo del PP, que lo llamó “capricho faraónico” de Zapatero). Pero las CCAA tienen la obligación de intervenir antes de que empiece a arder el monte.

Esa labor de prevención no puede hacer milagros. No puedes convertir los montes en un parque ajardinado. Sin embargo, después de dos meses de lluvias intensas este año, se sabía que el exceso de vegetación era un factor de riesgo de cara a los incendios del verano. Estaban avisados y no hicieron lo suficiente. Con suerte, le tocará a otro, pensarían algunos.

Un editorial de ABC sostiene que se está utilizando el cambio climático como “chivo expiatorio” de los incendios –que se supone que es algo que hace la izquierda–, porque la clave es una “gestión forestal constante y tradicional”. En ningún momento del artículo, se recuerda que la responsabilidad de la gestión forestal corresponde a los gobiernos autonómicos, que en el caso de los incendios más graves de estos días se referiría a los gobiernos del PP en Madrid y Castilla y León. Así se puede culpar a la izquierda, el Gobierno central, los ecologistas y hasta los “urbanitas”, pero no a los responsables directos.

Frente a lo que dice la extrema derecha, la Ley de Montes de 2003, reformada en 2015, no prohíbe limpiar los montes. En realidad, es lo contrario. Impone a los propietarios de los terrenos forestales la obligación de hacerlo. Cada comunidad autónoma establece la forma en que debe realizarse a través de autorizaciones que se solicitan a la Administración, y si la burocracia es un obstáculo, deberían responder esos gobiernos. No hay ninguna ley ni Agenda 2030 que obligue a dejar la naturaleza en estado salvaje. Tanto la ley de 2003 como su reforma posterior fueron aprobadas con gobiernos del PP que contaban con mayoría absoluta.

No puedes planificar las temperaturas ni el viento. Es difícil impedir que haya personas negligentes que trabajen con maquinaria pesada en zonas agrícolas de alto riesgo o sencillamente prohibidas. Para impedirlo, las administraciones locales y autonómicas deben actuar en todas las tareas de prevención que están dentro de sus competencias. 

La Comunidad de Madrid ha gastado este año 52,7 millones en prevención y extinción de incendios, según sus propios datos sobre sus presupuestos anuales de 30.000 millones. Es un 3,5% más que el año anterior. Para este año, el presupuesto para asuntos taurinos subió un 60% (hasta siete millones). Pero no se soluciona simplemente con gastar menos en toros y más en incendios, sino en elevar los fondos para responder a una nueva amenaza climática que tiene una traducción directa en los incendios forestales.

No hace mucho tiempo, los dirigentes del PP madrileño se burlaban de los que se quejaban de la última ola de calor a causa de la falta de aire acondicionado en las escuelas. “Ahora se llama emergencia climática a que en julio haga calor en Madrid”, dijo uno de ellos creyendo que hacía un chiste. Afirman que la lucha contra el cambio climático es una gran estafa, lo que suena muy parecido a lo que dicen sus socios de Vox que denuncian el “fanatismo climático”. Están ciegos y son unos ignorantes, y todos pagamos las consecuencias."

(Iñigo Sáenz de Ugarte , eldiario.es, 26/07/26)

POLITICO: El mayor incendio de España arriesga a quemar a los conservadores de cara a un año electoral clave... El Partido Popular controla la mayoría de los gobiernos regionales y enfrenta críticas por no haber preparado la respuesta ante la catástrofe... las autoridades regionales tienen responsabilidad legal en muchos de los sectores de primera línea como los servicios de rescate y la gestión forestal. El PP, que controla 11 de las 17 regiones del país, enfrenta ahora reacciones políticas adversas por lo que se perciben como fracasos estratégicos... Los conservadores no solo son criticados por no invertir en bomberos, sino que también corren el riesgo de parecer desfasados ante la gravedad del desafío que plantea el cambio climático... La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sentido el impacto de la ira pública por sus prioridades políticas. El domingo, afirmó que había recibido críticas de los ciudadanos que la acusaban de priorizar la inversión en la tauromaquia por encima de los bomberos... Los españoles se sitúan sistemáticamente entre los europeos más preocupados por el cambio climático y entre los que más apoyan la acción gubernamental para abordarlo, según sucesivas encuestas del Eurobarómetro. Y esta desconexión se ha convertido en un lastre político recurrente cada vez que España se ve golpeada por catástrofes climáticas

"El mayor incendio de España arriesga a quemar a los conservadores de cara a un año electoral clave

El Partido Popular controla la mayoría de los gobiernos regionales y enfrenta críticas por no haber preparado la respuesta ante la catástrofe.

El mayor incendio forestal de la historia de España corre el riesgo de convertirse en un lastre político para el Partido Popular de centro-derecha de cara a las elecciones decisivas del próximo año.

En los últimos cinco días, más de 100.000 personas se han visto obligadas a huir de sus hogares mientras enormes llamas arrasaban las regiones de Madrid, Ávila, Toledo y Castellón. Con temperaturas que se prevé que rocen los 40 grados centígrados, el pronóstico para una devastación aún mayor a finales de esta semana es sombrío.

Aunque el gobierno central ha intervenido para supervisar esta crisis nacional, las autoridades regionales tienen responsabilidad legal en muchos de los sectores de primera línea que son el núcleo de la emergencia, como los servicios de rescate y la gestión forestal. El PP de centro-derecha, que controla 11 de las 17 regiones del país, enfrenta ahora reacciones políticas adversas por lo que se perciben como fracasos estratégicos.

A nivel nacional, el PP sigue liderando los sondeos y está en camino de tomar el poder en 2027, beneficiándose de la red de escándalos de corrupción que envuelve al Partido Socialista del presidente del gobierno, Pedro Sánchez.

Pero los incendios amenazan con exponer sus vulnerabilidades. Los conservadores no solo son criticados por no invertir en bomberos, sino que también corren el riesgo de parecer desfasados ante la gravedad del desafío que plantea el cambio climático, en parte debido a las alianzas regionales con la ultraderechista Vox, que están llevando al PP hacia posiciones cada vez más antiecológicas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una figura destacada de la derecha, ha sentido el impacto de la ira pública por sus prioridades políticas. El domingo, afirmó que había recibido críticas de los ciudadanos que la acusaban de priorizar la inversión en la tauromaquia —un tema que atrae votos entre la base de derecha— por encima de los bomberos.

"En dos o tres municipios, hablaban de toreros", se quejó Ayuso, visiblemente irritada. "¿Qué tienen que ver los toreros con todo esto?"

La presidenta populista madrileña acusó a sus oponentes políticos de avivar los agravios para "dividir" a sus votantes, y añadió que el sector taurino se había visto especialmente afectado por los incendios. "Hay que recordar que ellos son los primeros que han perdido ganado y tierras", agregó.

Pero oponentes políticos como Manuela Bergerot, portavoz del partido de izquierdas Más Madrid, sostuvieron que, una vez extinguidos los incendios, llegaría el momento de investigar "la situación precaria de los bomberos, los recortes en prevención y la negación del cambio climático".

Los críticos de Ayuso contrastan esas supuestas carencias con la disposición de su administración a subvencionar los toros, en los que la Comunidad de Madrid prevé gastar este año un récord de 7,2 millones de euros.

**Responsabilidades regionales**

Jordi Vendrell, director de la Fundación Pau Costa, una organización sin ánimo de lucro centrada en la gestión de incendios forestales, explicó que las administraciones regionales tienen responsabilidad legal en la prevención de desastres y la gestión de crisis.

"España es un país descentralizado, y los gobiernos regionales tienen competencias en gestión forestal y extinción de incendios", afirmó. "El gobierno central proporciona un marco común a través de la ley de montes, pero son las regiones las que deciden cómo se gestionan los bosques y otros paisajes y qué estrategias de extinción se siguen".

Esa responsabilidad está siendo objeto de un mayor escrutinio debido a los pactos de gobierno que el PP firmó con la ultraderechista Vox en regiones como Valencia, Aragón y Andalucía. A cambio del poder, los líderes regionales conservadores se han visto obligados a rechazar el Pacto Verde de la UE y a adoptar un discurso que cuestiona hasta qué punto la actividad humana está provocando el cambio climático.

Esas posturas han ido distanciando cada vez más al PP de la opinión pública. Los españoles se sitúan sistemáticamente entre los europeos más preocupados por el cambio climático y entre los que más apoyan la acción gubernamental para abordarlo, según sucesivas encuestas del Eurobarómetro. Y esta desconexión se ha convertido en un lastre político recurrente cada vez que España se ve golpeada por catástrofes climáticas, desde las mortíferas inundaciones que mataron a 237 personas en Valencia en 2024 hasta los devastadores incendios de este verano.

"Los acuerdos con Vox son obviamente incómodos para el PP en estas situaciones", afirmó Pablo Simón, politólogo de la Universidad Carlos III de Madrid. "Pero también hay que distinguir entre el discurso y las políticas públicas: Estos acuerdos no han dado lugar a cambios significativos en las políticas".

Vendrell señaló que las administraciones regionales gobernadas por la derecha no son las únicas que tienen dificultades para hacer frente a los incendios forestales. En toda España, adaptar la gestión forestal y la planificación de emergencias a un clima que cambia rápidamente requiere inversiones sostenidas y reformas estructurales en una escala que pocas administraciones han estado dispuestas a emprender.

"Las posturas de negación del clima son absurdas, porque intentan negar lo evidente", añadió. "Además de la plétora de pruebas científicas, no se puede fingir que no estamos viendo períodos más largos e intensos de riesgo extremo de incendio. Ignorarlo es simplemente intentar avanzar con una venda en los ojos".

**Consecuencias inciertas**

En medio de la crisis actual, el PP ha intentado redirigir el debate hacia problemas estructurales más amplios, en particular la despoblación de la España rural y el abandono de tierras agrícolas, que contribuyen a la propagación de incendios forestales cada vez más destructivos.

Ester Muñoz, portavoz parlamentaria del PP, también restó importancia a la necesidad de abordar las causas profundas del destructivo cambio climático.

"El cambio climático es algo que ha ocurrido a lo largo de la historia de la humanidad y de la Tierra", declaró a EsRadio el lunes. "La cuestión es preguntarnos cómo actuamos los seres humanos ante estos cambios".

Los conservadores también han intentado culpar de la deficiente respuesta regional a la insuficiente financiación del gobierno central español. La coordinadora de política rural del PP, la eurodiputada Carmen Crespo, acusó el lunes al gobierno de Sánchez de priorizar su "ideología" sobre las necesidades de las zonas rurales, y de no asignar suficientes fondos de la UE a la prevención de incendios.

La portavoz del Partido Socialista, Montse Mínguez, rechazó las acusaciones de recursos insuficientes, afirmando que "en lugar de quejarse, todo el mundo tiene que aprender a gobernar".

El politólogo Simón afirmó que el PP ha hecho poco por reprimir "la nube de bulos problemáticos" y narrativas falsas sobre los incendios que se han extendido en los últimos días.

Durante un debate de fin de semana en TeleMadrid, el ente público controlado por el gobierno regional de Ayuso, el periodista conservador Carlos Dávila afirmó sin pruebas que los incendios habían sido causados por "fanáticos ecologistas" que, según dijo, habían impedido a los trabajadores forestales desbrozar la maleza.

"No hay cambio climático, lo que hay es irresponsabilidad", insistió.

Para Simón, la estrategia recuerda a la respuesta del PP tras las inundaciones de Valencia. Tras aquella catástrofe, el partido trabajó para desviar la responsabilidad hacia otros actores, incluido Sánchez y su entonces ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ahora vicepresidenta de la Comisión Europea. El gobierno central fue finalmente exonerado por los tribunales españoles, y los conservadores acabaron asumiendo la responsabilidad de la catástrofe.

Pero el politólogo cuestionó si los incendios actuales infligirán daños electorales duraderos a los conservadores.

"Es cierto que el Partido Socialista de Sánchez ha obtenido en el pasado cierto impulso en los sondeos tras calamidades similares", afirmó Simón. "Pero eso solo ocurre cuando ha habido una respuesta claramente fallida por parte de alguno de los gobiernos regionales del PP, y en este momento lo que vemos, en cambio, es una colaboración fluida entre administraciones de todos los niveles".

De hecho, la magnitud del incendio en España y la previsión de un tiempo abrasador han obligado a los rivales políticos a dejar de lado las guerras partidistas —al menos durante el período de emergencia— y unirse para salvar vidas y propiedades.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido durante años la dimisión de Sánchez, pero desde el inicio de la crisis actual ha optado por un tono más conciliador. "Todo el mundo está haciendo todo lo que puede... desde el gobierno central hasta el ayuntamiento más pequeño", declaró en una rueda de prensa el domingo. "Nadie debería generar más tensión que la que ya causa el fuego".

Simón señaló que la dinámica de colaboración ha dado lugar a una especie de punto muerto en el que los intentos de sacar rédito político podrían resultar contraproducentes.

"A largo plazo, no creo que este sea un tema clave en las elecciones nacionales", añadió. "Estoy seguro de que los socialistas lo sacarán a relucir para intentar vincular al PP con Vox, pero los españoles tienen una memoria notablemente corta en lo que respecta a este asunto"." 

(Aitor Hernández-Morales ,  POLITICO, 28/07/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original) 

27.7.26

Ayuso te quema la casa y llora... Los incendios han provocado que Ayuso tenga un nuevo 'book' de fotos fingiendo dolor y preocupación con el que sepultar su responsabilidad... La estrategia se repite. Pobre mujer apesadumbrada, ¡Cómo sufre la presidenta! Una rueda de prensa llorando cuando habla del Valle del Tiétar y todos corriendo a difundir lo buena que es la lideresa que tanto sufre por sus vasallos... ese dolor se le olvida cuando tiene que poner pasta para los servicios públicos que eviten el drama... porque hay más dinero de los presupuestos madrileños destinados a pagar a pseudomedios turbofachas que a apagar incendios... no hace más que llorar cada vez que su penosa gestión cuesta vidas, patrimonios y dolor a los madrileños. No llora porque no siente de verdad lo que hace, solo usa las lágrimas como parapeto cuando tiene un problema político de primera dimensión... Si hay un incendio y no ha dotado de medios suficientes para afrontarlo y tiene que pedir a Pedro Sánchez que salve a los madrileños pues hacemos una rueda de prensa donde se priva un poco y entrecorta su discurso inconexo de siempre bajando la mirada con pesadumbre para que todos vean lo afectada que está y que ella no tiene culpa de nada (Antonio Maestre)... "Con la sarta de tonterías que difunden a través de redes sociales y medios de comunicación afines, no dejan espacio para que hablemos de lo concreto: cómo es posible que haya bomberos y agentes forestales en Madrid que hayan denunciado en las últimas semanas que no podían salir a trabajar o que están trabajado sin contrato, en situación irregular algunos de ellos... me gustaría saber qué hubiese pasado si Ayuso hubiese dedicado a sentarse con los bomberos y los agentes forestales un 10 o un 15% del tiempo que ha dedicado a hablar de begoña gómez" (Monrosi)

"Ayuso te quema la casa y llora como una plañidera.

Los incendios han provocado que Ayuso tenga un nuevo 'book' de fotos fingiendo dolor y preocupación con el que sepultar su responsabilidad. Donde todos vemos una tragedia ella ve una oportunidad para hacer lo único que sabe; posar con su outfit de dolorosa haciendo poses de afligida para que sus medios de propaganda lo difundan y hagan grandes hagiografías pagadas con dinero de los impuestos de los madrileños que van destinados a comprar voluntades cuando podían pagar salarios de bomberos forestales. Hay más dinero de los presupuestos madrileños destinados a pagar a pseudomedios turbofachas que a apagar incendios. Hay que exprimir esa inversión cuando la novia del comisionista lo tiene jodido.

La estrategia se repite. Pobre mujer apesadumbrada, ¡Cómo sufre la presidenta! Una rueda de prensa llorando cuando habla del Valle del Tiétar y todos corriendo a difundir lo buena que es la lideresa que tanto sufre por sus vasallos. Es verdad que ese dolor se le olvida cuando tiene que poner pasta para los servicios públicos que eviten el drama, pero se trata de activar la emoción, la razón es para los marxistas. Muchos ciudadanos madrileños habrán perdido todo lo que tienen, sus recuerdos, su patrimonio y toda su vida, pero la víctima es Ayuso a pesar de ser la máxima responsable que hay en Madrid para evitar que haya incendios y apagarlos cuando se produzcan. La pobre Ayuso ha tenido que irse a recoger los shorts que hagan conjunto con el chalequito de emergencias personalizado y algunas sandalias que tiene en su casa de veraneo en Sotillo de la Adrada. Pobre presi desamparada, los medios comprados por Miguel Ángel Rodríguez siempre dispuestos a pintar a la 'Quironesa' como una dolorosa martirizada y apaleada.

El victimario se convierte en víctima con asiduidad y en eso Isabel Díaz Ayuso es la máxima especialista ayudada por toda esa prensa que vive de la teta pública. Según la propia presidenta en su lacrimógena rueda de prensa hay 40 familias que han perdido sus casas y más de 300 han visto como han sufrido daños de diversa índole en las primeras estimaciones. Pero la víctima es ella, es ella la llorosa, es ella la que tiene que recoger las bragas de su casa por si se le queman, y no se le han quemado. Su política es siempre la de hacerse la víctima y salir quejumbrosa y lastimera para convertir en alguien desalmado a quien considera que sus lágrimas son una pose. Finge lágrimas para evitarse la crítica. No cuela. Nadie con un poco de respeto por sí mismo cree que esa emoción es real. Le importan una mierda los madrileños.

En nuestras sociedades, la víctima es el valor político máximo porque te hace intocable. Siempre que puedo para hablar de la presidenta de la Comunidad de Madrid hablo del ensayo, breve pero certero, de Daniel Giglioli sobre la crítica de la víctima que despedaza con acierto a los líderes políticos que, como Ayuso, se envuelven en ese papel para inmunizarse con sus lloros ante la asunción de responsabilidades. Es imposible leer ese libro y no estar pensando todo el tiempo en cómo con el nivel de charca intelectual que tiene la máxima responsable de Madrid le habría sido imposible sobrevivir políticamente sin estar todo el tiempo victimizándose y arropándose en su corte de siervos mediáticos para transmitir esa imagen de quejica sensiblera.

Ayuso, la que tiene que como lema que a la política se viene llorado de casa, no hace más que llorar cada vez que su penosa gestión cuesta vidas, patrimonios y dolor a los madrileños. No llora porque no siente de verdad lo que hace, solo usa las lágrimas como parapeto cuando tiene un problema político de primera dimensión. Si su gestión acaba con la vida de 7291 ancianos en las residencias pues se hace una foto en la Almudena llorando y con el rímel corriéndose para que los siervos de El Mundo lo lleven a portada. Si hay un incendio y no ha dotado de medios suficientes para afrontarlo y tiene que pedir a Pedro Sánchez que salve a los madrileños pues hacemos una rueda de prensa donde se priva un poco y entrecorta su discurso inconexo de siempre bajando la mirada con pesadumbre para que todos vean lo afectada que está y que ella no tiene culpa de nada.

Hay un patrón documentado, cuando Ayuso es responsable y competente sobre algún drama, tragedia o muerte, se pondrá a llorar para convertirse en víctima trucha por encima de las víctimas que sí provoca su gestión. "No empiecen con guerras, la gente no se lo merece". Es lo que dice como plañidera cuando ella es la responsable de la tragedia." 

(Antonio Maestre blog, 27/07/26) 

 

"Monrosi: "Ayuso podría haber dedicado un 10% de su tiempo a hablar con agentes forestales en vez de hablar de Begoña Gómez".

 José Enrique Monrosi ha sido muy crítico con el papel de Isabel Díaz Ayuso durante la crisis provocada por el incendio que lleva varios días asolando zonas forestales de Madrid y Ávila y que ha afectado a más de 90.000 personas evacuadas o confinadas.

En El Abierto de Hoy por Hoy, el periodista ha señalado que el comportamiento de la presidenta de la Comunidad de Madrid responde "a una estrategia muy bien definida" con el objetivo de "convertir una administración pública en una oportunidad de negocio para los ricos y los poderosos".

Monrosi ha comenzado su reflexión advirtiendo de que el clima de tensión política que se vive en Madrid no es algo azaroso, sino fruto de una estrategia. "No podemos ser ingenuos: esta polarización extrema, esta viralización del analfabetismo, esta premeditación a la hora de intentar engañar permanentemente a la ciudadanía con informaciones falsas, es una estrategia perfectamente definida que tiene detrás grandes cantidades de dinero y grandes focos de poder", ha apuntado.

"A tenor de los resultados", ha añadido, "al Partido Popular de Madrid, y a la presidenta de la Comunidad de Madrid le está funcionando, porque consigue que mucha gente se olvide de que la política, ante todo, va de la gestión del espacio público cuando esto es seguramente a lo que menos tiempo dedica Isabel Díaz Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid".

Monrosi ha lamentado que "mucha gente se olvida de que los representantes públicos tienen unas obligaciones porque los ciudadanos les damos un sueldo y un encargo: administrar lo común, especialmente lo que resulta trascendental para nuestra vidas, como por ejemplo, la lucha contra el fuego".

"Con la sarta de tonterías que difunden a través de redes sociales y medios de comunicación afines", ha señalado, "no dejan espacio para que hablemos de lo concreto: cómo es posible que haya bomberos y agentes forestales en Madrid que hayan denunciado en las últimas semanas que no podían salir a trabajar o que están trabajado sin contrato, en situación irregular algunos de ellos".

Monrosi ha lamentado que la gestión quede en un segundo plano a causa de esta estrategia que, a su juicio, "tiene el objetivo claro de convertir una administración pública en una oportunidad de negocio para los poderosos y para los ricos".

"Me gustaría saber", se ha preguntado el analista, "qué hubiese pasado si la presidenta de la Comunidad de Madrid hubiese dedicado a sentarse con los bomberos y los agentes forestales un 10 o un 15% del tiempo que ha dedicado a hablar de Venezuela, a liarla con las relaciones internacionales con México, a hablar de las okupaciones o a hablar de la pareja del presidente del Gobierno".                  (SER, 27/07/26) 

18.7.26

POLITICO: «Política trumpiana»: Se intensifica la polémica sobre el aborto por una ley impulsada por Ayuso. La ampliación de las prestaciones sociales promovida por el Partido Popular español podría abrir la puerta a restricciones en el aborto... Según la nueva ley, los futuros padres en Madrid podrán solicitar ciertas ayudas vinculadas al tamaño de la familia antes del nacimiento de su bebé. Las ayudas para familias numerosas, que normalmente comienzan con el nacimiento del tercer hijo, también estarán disponibles para familias con dos hijos a partir de la semana 14 de gestación... Según Cristina Monge: “En el momento en que se otorgan derechos a un feto, se abre la puerta a la posible criminalización del aborto”

 "La iniciativa de los conservadores españoles para fomentar la natalidad ha vuelto a poner el aborto en el centro del debate político nacional.

En el centro de la polémica se encuentra una nueva ley impulsada por el gobierno regional del Partido Popular (PP) en Madrid, que permite a las familias acceder a ciertas ayudas vinculadas al tamaño de la familia antes del nacimiento del hijo. El PP afirma que la medida es una respuesta "sensata, útil y necesaria" a la baja tasa de natalidad en España —una de las más bajas de Europa— y ha prometido implementarla a nivel nacional si vuelve al poder el próximo año.

Sin embargo, la ley se ha convertido en un punto álgido de la guerra cultural: los políticos de derecha la tachan de ataque contra las políticas sociales progresistas, mientras que los críticos afirman que favorece a la extrema derecha y corre el riesgo de criminalizar el aborto. Ione Belarra, líder del partido populista de izquierdas Podemos, declaró que era "una idea copiada directamente de la política trumpista".

Según la nueva ley, los futuros padres en Madrid podrán solicitar ciertas ayudas vinculadas al tamaño de la familia antes del nacimiento de su bebé. Las ayudas para familias numerosas, que normalmente comienzan con el nacimiento del tercer hijo, también estarán disponibles para familias con dos hijos a partir de la semana 14 de gestación.

Alfonso Serrano, secretario general del PP en Madrid, afirmó que su partido «cree que cuantos más nacimientos haya, mejor, en España y en Madrid, y por eso los estamos incentivando» ofreciendo mayor apoyo financiero.

«Nuestros servicios sociales, nuestras pensiones, dependen de nuestra demografía nacional, y eso no se puede solucionar solo con inmigración», declaró.

Alberto Núñez Feijóo, líder nacional del PP, afirmó poco después de la aprobación de la ley el 2 de julio que la extendería a las 17 comunidades autónomas de España si llegaba a ser presidente del Gobierno. «Cuando una mujer está embarazada, eso debe reflejarse en el apoyo del sector público», declaró.

Sin embargo, organizaciones feministas y partidos de izquierda alegan que el PP está promoviendo una agenda antiaborto al tener en cuenta el embarazo para el acceso a las ayudas.

Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, afirmó que la medida “implica un intento de controlar el cuerpo de las mujeres y, bajo el pretexto de proteger al feto, reducir o eliminar los derechos vinculados al aborto”.

El partido de izquierdas Más Madrid calificó la legislación de “un espectáculo mediático para los negacionistas del aborto”.

Cristina Monge, politóloga de la Universidad Complutense, señaló que las preocupaciones de los críticos se basan principalmente en las posibles ramificaciones legales de la política: “En el momento en que se otorgan derechos a un feto, se abre la puerta a la posible criminalización del aborto”.

El aborto había sido relegado a un segundo plano en la política española en los últimos años. En 2010, el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero reformó la legislación para permitir el aborto durante las primeras 14 semanas de embarazo, y posteriormente en determinadas circunstancias que implicaran riesgo para la salud de la mujer embarazada y malformaciones fetales graves. Alberto Núñez Feijóo declaró poco después de la aprobación de la ley el 2 de julio que la extendería a las 17 comunidades autónomas de España si llegaba a ser presidente del Gobierno. | Thomas Coex/AFP vía Getty Images

El PP, tradicionalmente cercano a la Iglesia Católica, impugnó dicha legislación ante el Tribunal Constitucional, pero el aborto dejó de ser un tema político relevante. El Tribunal finalmente desestimó las objeciones del PP en 2023. Ese mismo año, el gobierno socialista de Pedro Sánchez introdujo reformas adicionales que facilitaron el acceso al aborto.

«Se daba por zanjado este debate», afirmó Monge. «Pero ahora se ha reabierto».

Serrano insistió en que la nueva ley de Madrid «no tiene nada que ver con el aborto», pero su jefa, la presidenta populista de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado la polémica como parte de una guerra cultural más amplia.

Criticando la postura de la izquierda sobre el aborto y la política familiar, Ayuso declaró al portal de noticias de derecha El Debate que la iniciativa de prestaciones «enfurece a quienes imponen agendas ideológicas frívolas y desquiciadas, que en el fondo saben que tenemos razón».

Su principal asesor, Miguel Ángel Rodríguez, escribió en X que la ley formaba parte de «la revolución contra la cultura woke y de izquierdas».

El apoyo del partido ultraderechista Vox a la legislación ha alimentado las afirmaciones de que forma parte de una estrategia a largo plazo para restringir el acceso al aborto. Vox describió la reforma como un «paso importante», aunque pretende ir más allá en la consagración de los derechos de los niños no nacidos.

En Madrid, Ayuso ha evitado depender de Vox compitiendo agresivamente por los votantes en su electorado y adoptando posturas intransigentes.

Recientemente desafió la obligación nacional de que los gobiernos regionales mantengan registros de los médicos que se niegan a practicar abortos por motivos de conciencia."

(Guy Hedgecoe  , POLITICO, 14/07/26, traducción google, enlaces en el original)

7.7.26

Ernesto Ekaizer: "El de Pedro Sánchez es un gobierno intervenido con un 155 judicial"... Tenemos un nuevo 155 sobre la mesa, un gobierno intervenido. En este caso, no en Catalunya, sino en Madrid: el de Pedro Sánchez; los jueces trabajan día y noche y, haga lo que haga Sánchez, no se detendrán hasta derribarlo; es su principal objetivo... el golpe de atención de Aznar y Ayuso al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, después de que éste pidiera ​​“pasar página del proceso” es porque le han querido poner en su sitio para recordarle que se olvide de cualquier moción de censura que incluya Junts y Puigdemont; su objetivo es el de llegar a las elecciones con un gobierno deshecho

"Tenemos un nuevo 155 sobre la mesa, un gobierno intervenido. En este caso, no en Catalunya, sino en Madrid: el de Pedro Sánchez; los jueces trabajan día y noche y, haga lo que haga Sánchez, no se detendrán hasta derribarlo; es su principal objetivo". Así lo ha dicho en el Versión RAC1 de Toni Clapés el periodista y escritor Ernesto Ekaizer tras el alud de noticias que han salido a la luz este mismo jueves y que afectan al ejecutivo de coalición.

En las últimas horas, Hacienda ha decidido personarse en el caso Plus Ultra frente a José Luis Rodríguez Zapatero por las joyas que tenía en el despacho; el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha imputado a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y su número dos, Manuel Llamas, en el caso Leire Díez; y finalmente, se ha archivado la causa contra el jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, por difundir datos personales de dos periodistas de El País que investigaban la presunta corrupción de la pareja de la presidenta madrileña.

Al respecto, Ekaizer destaca el golpe de atención de Aznar y Ayuso al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, después de que éste pidiera, el pasado fin de semana desde Barcelona, ​​“pasar página del proceso” y que mostrara una posición más flexible con Catalunya. "Feijóo se estaba desviando por un camino peligroso y le han querido poner en su sitio para recordarle que se olvide de cualquier moción de censura que incluya Junts y Puigdemont; su objetivo es el de llegar a las elecciones con un gobierno deshecho", dice.

El periodista no ve recurrido a una posible moción de censura contra Sánchez: "No creo que Feijóo pueda prometer a Puigdemont que se levantará la orden de detención que se cierne sobre él, porque los que realmente mandan son los jueces; tampoco veo a Puigdemont dispuesto a facilitar el gobierno el PP". Ekaizer, de hecho, destaca que en 1996, tras la victoria de Aznar, el expresidente apostó en un artículo de El Punt Avui para pactar con el PSOE y no permitir un gobierno de la derecha española.

Por último, Ekaizer está a la expectativa de la decisión que el viernes debe tomar el juez Peinado en relación con Begoña Gómez, que le ha pedido recuperar temporalmente el pasaporte para acompañar a Pedro Sánchez la próxima semana en Turquía y Reino Unido, coincidiendo con la cumbre de la OTAN.

"Si decide autorizarla a viajar, como él mismo ha dicho en una resolución que los policías que le escoltan podrían ayudarla a huir, ¿qué hará? Nombrará un nuevo cuerpo policial para que le acompañe? Hemos llegado a un punto de absurdo que incluso este planteamiento sería esperable", concluye." 

(Ernesto Ekaizer , blog, 05/07/26,traducción google) 

22.6.26

"El noviete de la lideresa tenía una vida normal, no demasiado ostentosa, viviendo bien pero sin lujos, en un piso normal y corriente de un pueblo de la periferia de Madrid, hasta que conoció a Isabel Díaz Ayuso y su nivel de vida se disparó al calor de las concesiones y comisiones vinculadas a la presidencia de su novia. Ni más ni menos que 4,4 millones de euros se llevó Alberto González Amador desde que es novio de Isabel Díaz Ayuso por chanchullos con Quirón, que es la joya de la corona de la privatización de la sanidad que la lideresa favorece regando de dinero público a la empresa que le paga el ático al novio y que ella disfruta como partícipe a título lucrativo. Para lograr ese suntuoso negocio pagó medio millón de euros para comprar una empresa a la mujer del directivo de Quirón con el que hacía negocios. Una empresa de belleza que solo tenía un ordenador viejo y dos máquinas de depilar. Hacienda, que no es tonta, y cualquiera de nosotros, que tampoco lo somos, sospechamos que esa compra no era más que una simulación para pagarle una comisión al directivo del que dependían esos millones de euros que el consorte de la quironesa se agendó en solo tres años de noviazgo" (Antonio Maestre)

 "(...) El noviete de la lideresa tenía una vida normal, no demasiado ostentosa, viviendo bien pero sin lujos, en un piso normal y corriente de un pueblo de la periferia de Madrid, hasta que conoció a Isabel Díaz Ayuso y su nivel de vida se disparó al calor de las concesiones y comisiones vinculadas a la presidencia de su novia. Ni más ni menos que 4,4 millones de euros se llevó Alberto González Amador desde que es novio de Isabel Díaz Ayuso por chanchullos con Quirón, que es la joya de la corona de la privatización de la sanidad que la lideresa favorece regando de dinero público a la empresa que le paga el ático al novio y que ella disfruta como partícipe a título lucrativo. Para lograr ese suntuoso negocio pagó medio millón de euros para comprar una empresa a la mujer del directivo de Quirón con el que hacía negocios. Una empresa de belleza que solo tenía un ordenador viejo y dos máquinas de depilar. Hacienda, que no es tonta, y cualquiera de nosotros, que tampoco lo somos, sospechamos que esa compra no era más que una simulación para pagarle una comisión al directivo del que dependían esos millones de euros que el consorte de la quironesa se agendó en solo tres años de noviazgo. (...)"

(Antonio Maestre, eldiario.es, 21/06/26) 

21.6.26

Alberto González Amador, el novio de Ayuso, en 2019 vivía con su familia en un piso de 90 m². Su trabajo como técnico en prevención de riesgos laborales no daba para lujos. Entre 2020 y 2023 ingresó 8,1 millones de euros... La vida da muchas vueltas... De esos 8,1 millones en cuatro años, 4,7 los pagó Quirón Prevención. Los ingresos se disparan a partir de 2021. El año en que se conoce su noviazgo con Isabel Díaz Ayuso... Hay otros dos millones de euros que también tienen relación indirecta con Quirón. Son la comisión por la compraventa de mascarillas en 2020... En el consejo de administración de la empresa compradora, MAPE, se sentaba entonces Fernando Camino, presidente de Quirón Prevención... La Justicia hoy investiga si este alto ejecutivo de Quirón fue cómplice de aquel pelotazo... Se explica muy fácil... Alberto González Amador cobró los dos millones de la comisión por las mascarillas en dos pagos: el 5 de mayo y el 5 de agosto de 2020... un mes después, la mujer de Fernando Camino, Gloria Carrasco, compró a su marido y a su hermano sus participaciones en una pequeña empresa que tenían entre los tres: Círculo de Belleza SL... así Camino se quita de en medio. En ese momento, valoraron esa empresa en solo 20.000 euros. Gloria Carrasco se convirtió así en su única propietaria... en diciembre, Alberto González Amador compró Círculo de Belleza a la mujer de Fernando Camino por 499.836 euros... ¿Por qué? Este pago pudo ser un presunto soborno a Fernando Camino, para lograr más contratos de Quirón Prevención o a cambio del pelotazo de los dos millones... Círculo de Belleza nunca valió medio millón. Ni por asomo. Sus únicos activos eran un viejo ordenador portátil y dos máquinas usadas de depilación... Tras la compra, casi toda su facturación llegó en exclusiva de Quirón Prevención: la empresa presidida por Fernando Camino... los hospitales de Quirón han cobrado de la Comunidad de Madrid alrededor de mil millones anuales. Casi el 10% de todo el gasto sanitario madrileño (Ignacio Escolar)

"La vida da muchas vueltas. Que le pregunten a Alberto González Amador.

En 2019, vivía con su mujer y sus tres hijos en un piso de 90 metros cuadrados en Barajas, cerca del aeropuerto de Madrid, en el barrio de la Alameda de Osuna. Su trabajo como técnico en prevención de riesgos laborales no daba para coches deportivos. Ni para dos pisos de 180 metros cuadrados cada uno en el barrio de Chamberí.

Llegó después la pandemia; una catástrofe para la mayoría de los españoles. Para otros no. 

Entre 2020 y 2023, las empresas de Alberto González Amador ingresaron 8,1 millones de euros. Repito: 8,1 millones de euros en solo cuatro años. 

De esa cantidad, 4,7 millones de euros los pagó Quirón Prevención, una filial del grupo sanitario Quirón. Son unos ingresos que se disparan a partir de 2021: el año en que se conoce –no consta fecha de cuándo empezó– su noviazgo con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Otros dos millones más también tienen relación con un importante ejecutivo de Quirón. Es esa comisión por la compraventa de mascarillas en 2020. En el consejo de administración de la empresa compradora, MAPE, se sentaba entonces Fernando Camino, presidente de Quirón Prevención.

La Justicia hoy investiga si este alto ejecutivo de Quirón fue cómplice de aquel pelotazo; si se llevó su parte de esa comisión de dos millones por mascarillas. Los últimos datos que ha desvelado la UCO –aún está pendiente el informe que se encargó hace un año, esto es solo una pequeña previa– respaldan esa sospecha.

Se explica muy fácil. Basta revisar la cronología.

Alberto González Amador cobró los dos millones de la comisión por las mascarillas en dos pagos: el 5 de mayo y el 5 de agosto de 2020.

Apenas un mes después, el 11 de septiembre de 2020, la mujer de Fernando Camino, Gloria Carrasco, compró a su marido y a su hermano sus participaciones en una pequeña empresa que tenían entre los tres: Círculo de Belleza SL. En ese momento, valoraron esa empresa en solo 20.000 euros. Gloria Carrasco se convirtió así en su única propietaria, tras pagar 8.000 euros por el 40% que aún no tenía.

El 4 de diciembre, Alberto González Amador compró Círculo de Belleza a la mujer de Fernando Camino por 499.836 euros. Cerró la operación a través de otra empresa de su propiedad, Maxwell Cremona, no a título particular.

Y al año siguiente, el 16 de diciembre, Maxwell Cremona vendió Círculo de Belleza al propio González Amador por solo 3.300 euros.

¿Cómo puede ser que una misma empresa valga primero 20.000 euros, tres meses más tarde medio millón y al año siguiente 3.300 euros? Como en todo truco de trilero, para encontrar la bolita hay que fijarse bien.

Círculo de Belleza nunca valió medio millón. Ni por asomo. No hay cómo justificar un precio así. Era una empresa minúscula: ni en el mejor de los cinco ejercicios previos había superado los 60.000 euros brutos anuales de facturación. Sus únicos activos eran un viejo ordenador portátil y dos máquinas usadas de depilación. Gestionaba un pequeño centro de estética en León, cerca de la farmacia de la mujer de Fernando Camino. Era tan irrelevante su cartera de clientes que lo primero que hizo González Amador una semana después de comprarla fue cambiar su nombre. Y nunca la volvió a dedicar a la depilación. Tras la compra, casi toda su facturación llegó en exclusiva de Quirón Prevención: la empresa presidida por Fernando Camino.

Cuando Camino vende su participación en Círculo de Belleza a su mujer lo que hace es quitarse de en medio. El código ético de Quirón prohíbe este tipo de negocios entre sus ejecutivos y sus proveedores. Así no es él quien cobra de González Amador.

¿Y por qué González Amador paga medio millón por esta empresita de depilación láser? La sospecha de la Justicia –está imputado por esa razón– es que este pago pudo ser un presunto soborno a Fernando Camino: para lograr más contratos de Quirón Prevención o a cambio del pelotazo de los dos millones. Camino estaba en el consejo de la empresa que compró esas mascarillas.

¿Y por qué un año más tarde González Amador se revende esa empresa a sí mismo por solo 3.300 euros? Pues tiene también su posible explicación: así pudo apuntarse en el balance de Maxwell Cremona unas minusvalías de 496.536 euros, que le permitirían un beneficio fiscal.

Todo huele fatal en los negocios del polimputado Alberto González Amador (está procesado o investigado en dos causas por los presuntos delitos de corrupción en los negocios, falsedad documental, administración desleal, organización criminal, delito contable y fraude fiscal). Pero lo que más inquieta es el mínimo común denominador. La mayor parte de los millones del novio de Ayuso pasan, directa o indirectamente, por Fernando Camino y Quirón Prevención.

Esta semana, un reciente informe de Hacienda ha cifrado en 4,4 millones la fortuna que González Amador recibió de Quirón solo en tres años, entre 2021 y 2023. Hacienda dice también que las empresas del novio de Ayuso no contaban con los medios para realizar los servicios de consultoría por los que recibieron estos millones. Allí no había ni un solo empleado (no sabemos si seguían las dos máquinas de depilación).

4,4 millones de euros es una cifra tan inmensa que ni siquiera Ayuso la puede esconder, por mucha propaganda que le pongan alrededor. ¿Qué pasaría si Begoña Gómez –es un suponer– hubiera cobrado algo lejanamente similar de una empresa regada de millones por parte del Gobierno de Pedro Sánchez?

Buena parte de los medios, por lo que sea, han escondido en sus portadas esta información. 

Ante este nuevo escándalo, la respuesta de la Comunidad de Madrid ha sido la de siempre: mentir, insultar y manipular. La Agencia Tributaria “debería ser dinamitada”, dice Miguel Ángel Rodríguez. “Quede claro: el último contrato con Quirón fue el año 2010. La presidenta no estaba ni pensada”, asegura también el jefe de gabinete de Ayuso.

Es falso, como de costumbre. Solo el año pasado, el Gobierno de Ayuso adjudicó a Quirón un nuevo contrato público de 120 millones de euros por gestionar el Laboratorio Clínico Central. Quirón Prevención –la filial de la que cobra sus millones González Amador– ha recibido decenas de adjudicaciones y más de 250 contratos menores de la Comunidad de Madrid desde 2019. 

Durante la presidencia de Ayuso, los hospitales de Quirón han cobrado de la Comunidad de Madrid alrededor de mil millones anuales. No es un proveedor cualquiera: se lleva más del 3% de todo el presupuesto de este gobierno autonómico: casi el 10% de todo el gasto sanitario de la administración madrileña. Es difícil encontrar una empresa con mayores intereses económicos con el Gobierno de Ayuso que Quirón.

Es cierto que los convenios del Servicio Madrileño de Salud con los hospitales que gestiona Quirón vienen de la etapa de Esperanza Aguirre. Pero bajo la presidencia de Ayuso esos pagos han crecido, y su Gobierno ha facilitado en los tribunales el cobro de cantidades que antes la Comunidad discutía.

Durante la presidencia de Cristina Cifuentes, Quirón mantenía un fuerte conflicto con la Comunidad de Madrid por cuáles debían ser las cantidades a cobrar. La intervención ponía peros a una parte de las facturas de los hospitales Quirón, que consideraba que no estaban justificadas.

Quirón llevó el asunto a los tribunales. ¿La respuesta del Gobierno de Ayuso? Ceder y pagar. A partir de 2022, sus servicios jurídicos dejaron de oponerse a buena parte de esas reclamaciones y se allanaron, total o parcialmente, en los tribunales. Las sentencias por esos juicios –hay ya una decena entre 2023 y 2025– han supuesto para la Comunidad de Madrid un pago extra de 86 millones de euros a Quirón. 

En el verano de 2022, el Gobierno de Ayuso también destituyó a la interventora de la Comunidad de Madrid, Marta García Miranda. Era la responsable de fiscalizar los contratos y pagos de la Comunidad de Madrid y, según distintas fuentes, quien ponía peros a algunas de estas facturas. Tras su salida, los pagos a Quirón aumentaron. 

Y mientras tanto, los millones de la pareja de Ayuso no paran de crecer. El informe de Hacienda solo detalla las cifras hasta 2023, pero en los años siguientes hubo más. 

En 2024, la empresa de González Amador Maxwell Cremona cobró casi un millón: 944.836 euros. En el Registro Mercantil no aparece el detalle sobre el origen de este dinero. Tal vez dentro de otro año, en el siguiente informe de la UCO, lo logremos averiguar." 

(Ignacio Escolar, eldiario.es, 20/06/26, gráficos en el original)