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8.9.26

Esto es lo que hace un buen católico... lo que debe hacer todo buen cristiano, todo buen musulmán, todo buen ciudadano... "Cada semana, una monja de Filadelfia conduce hasta el tribunal de inmigración en Harlingen, Texas, para sentarse junto a niños no acompañados, algunos tan pequeños como de cuatro años, que se enfrentan a un juez de deportación sin abogado y sin padre ni madre"... luchar por la dignidad humana

Christopher Hale @ChristopherHale

Cada semana, una monja de Filadelfia conduce hasta el tribunal de inmigración en Harlingen, Texas, para sentarse junto a niños no acompañados, algunos tan pequeños como de cuatro años, que se enfrentan a un juez de deportación sin abogado y sin padre ni madre. Esta semana, un migrante indocumentado que enfrenta una deportación inminente llamó a la hermana Rose Kuhn su “ángel”. Esto ocurre mientras católicos de todo el país, inspirados por el Papa León XIV, se están levantando contra las políticas de inmigración de la Casa Blanca.

 vídeo: https://x.com/ChristopherHale/status/2096661607333933549/video/1

8:07 p. m. · 6 sept. 2026 ·4,6 M Visualizaciones 

13.7.26

San Agustín escribió lo siguiente. “Sin la justicia, ¿que serían los reinos sino grandes bandas de ladrones?” O sea, la práctica de la justicia hace que un Estado no sea un mero instrumento depredador... Monseñor Argüello ha evitado cuidadosamente la palabra “justicia” en su cita agustiniana, y es que si hubiese dicho: “Cuando la justicia no funciona bien en un Estado, este se convierte en una banda de ladrones”, hoy tendría un serio problema con el Consejo General del Poder Judicial y con buena parte del sistema de poderes articulado en Madrid... Acabada la visita del Papa a España, apagados los ecos de la misma, el presidente del episcopado ha estimado oportuno tomar posición, acercándose al lenguaje del Partido Popular y Vox, partidos que pueden formar bloque de Gobierno dentro de unos meses. Todo está bastante claro, con el permiso de san Agustín (Enric Juliana)

"León XIV: conciliación; Argüello: “¡Banda de ladrones!”

"Cuando el Estado se olvida de la ética se convierte en una banda de ladrones”. Palabras de Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, un mes después de la visita del Papa a España. El paréntesis apaciguador de aquella visita se ha cerrado. Vuelve el Ruedo Ibérico y el presidente del episcopado se une al combate. Le gusta el Ruedo Ibérico a Argüello, uno de cuyos objetivos pastorales es poder reabrir en Roma la causa para la beatificación de la reina Isabel de Castilla

León XIV viajó a España durante toda una semana (Madrid, Barcelona y Canarias), del 6 al 12 de junio, se cumple ahora un mes, con el manifiesto propósito de atemperar los ánimos y pedir un poco más de concordia en el país con la monarquía católica más antigua de Europa. León XIV pidió serenidad y entendimiento a los españoles y fue aplaudido durante siete minutos en el Congreso de los Diputados por casi todos los grupos. Cuatro semanas después de aquel significativo acontecimiento, el presidente del episcopado local echa leña a la caldera digital con unas declaraciones que todo el mundo ha leído como una invectiva contra el Gobierno: “¡Banda de ladrones!”

La reacción del Ejecutivo ha sido fulminante. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, una de cuyas funciones es la relación institucional con la Iglesia católica, ha remitido una carta a Argüello preguntándole al presidente del episcopado que le parecería si el Gobierno se refiriese a la Iglesia católica como una “banda de agresores sexuales”. Fogonazo político en un verano tórrido que se está cobrando vidas en incendios infernales, mientras el país disfruta con el Mundial de Fútbol. Hemos regresado, sí,  al Ruedo Ibérico, con el termostato averiado. El incendio de Almería es mal presagio. 

Ante la fuerte reverberación de sus palabras en un coloquio en la sede de la Fundación Pablo VI de Madrid, el arzobispo Argüello ha precisado que se refería al Estado en su conjunto. Y ha añadido con ironía: “Cada uno verá por qué se siente aludido, porque yo no he hablado del Gobierno”. El presidente de la conferencia episcopal ha añadido que se limitó a citar una frase de san Agustín, extraída del libro La ciudad de Dios.

Cada vez más gente cita a san Agustín en el interior de la Iglesia católica. Hay una curiosa fiebre agustiniana. El vicepresidente de Estados Unidos, por ejemplo, no dudó en acudir a san Agustín para criticar al papa Francisco a propósito de la inmigración. Dijo que el orden natural del amor católico empieza con los más cercanos, formando un orden concéntrico, en el que los “extraños” se hallan en el último círculo. JD Vance, que estudió a san Agustín en su periodo de conversión al catolicismo, quiso dar clases de teología al obispo de Roma. El cardenal Robert Francis Prevost, entonces prefecto del Dicasterio de los Obispos, que alguna cosa sabe de san Agustín, le corrigió: “JD Vance se equivoca”, escribió en las redes sociales. Febrero del 2025. 

Muchos citan hoy a san Agustín para situarse bajo la capa de León XIV. Como es bien sabido, el sucesor de Francisco es fraile agustino y ejerció durante doce años como Prior General de la orden de san Agustín. Citar al santo que escribió sobre la Ciudad de Dios se está convirtiendo en una suerte de salvonducto. Los argumentos que incluyen una cita de san Agustín parecen timbrados por el Papa.

En el caso que nos ocupa no es así. Ni siquiera puede afirmarse que monseñor Argüello hay citado literalmente a Agustín de Hipona, padre de la Iglesia, nacido en el siglo V en el norte de África, en una localidad bereber que actualmente pertenece a Argelia, muy cercana a la frontera con Túnez. San Agustín escribió lo siguiente. “Sin la justicia, ¿que serían los reinos sino grandes bandas de ladrones?” El sentido de sus palabras podría ser este: la  práctica de la justicia hace que un reino -un Estado, diríamos hoy- no sea un mero instrumento depredador.

Monseñor Argüello ha evitado cuidadosamente la palabra “justicia” en su cita agustiniana, puesto que este horno no está para bollos en España. Si el presidente del episcopado hubiese dicho: “Cuando la justicia no funciona bien en un Estado, este se convierte en una banda de ladrones”, hoy tendría un serio problema con el Consejo General del Poder Judicial y con buena parte del sistema de poderes articulado en Madrid. Hábil en el manejo de la retórica, Argüello ha adaptado san Agustín a la coyuntura política, ha dicho lo que algunos oídos querían escuchar y ha encendido la polarización que el Papa parecía querer rebajar hace un mes.

León XIV vino a España a intentar apaciguar los ánimos. El presidente del episcopado, por el contrario, está tomando posición en la refriega. Recordemos las palabras del Papa nada más llegar a Madrid, durante su discurso en el Palacio Real, el día 6 de junio: “La Iglesia hoy está dispuesta a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que busca la reconciliación y la paz. Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad”.

“Apreciación fecunda de la complejidad”. Es impresionante esa afirmación de León XIV. Nadie, o casi nadie, utiliza hoy ese tipo de lenguaje en la arena pública. Es una expresión conmovedora, en la medida que contradice la furia de los tiempos. Las palabras de Luis Argüello, con una creativa adaptación de san Agustin a la coyuntura, difícilmente pueden ser consideradas como una apreciación fecunda de la complejidad, más bien han sido demostración de un hábil sentido de la oportunidad. Y la reacción del Gobierno ha sido exagerada. Hay nervios en el Gobierno.

El presidente del episocopado ha querido cerrar el paréntesis abierto por la visita del papa a España, para ubicarse en las coordenadas del combate político, forzosamente a título personal, puesto que no ha hablado en nombre de todos los obispos. 

Argüello, que no tiene en estos momentos el rango de cardenal, ha querido señalar que la Pax Romana ha finalizado en España. El combate político se acentúa y él se ubica en el mismo. En diciembre del año pasado, Luis Argüello ya sorprendió a muchos pidiendo la convocatoria inmediata de elecciones en una entrevista con La Vanguardia. Estuve presente en aquella entrevista, le hice varias preguntas, y me sorprendió su instinto político; le gusta la política, piensa en términos políticos.

“Mación de censura, moción de confianza o elecciones”, nos dijo en aquella entrevista. Me sorprendió también la soltura con la que proponía una reforma de la Constitución para revisar la actual ordenación territorial española. 

Al arzobispo Argüello no le gusta el término ‘nacionalidades’ incluido en el artículo 2 de la Constitución, cree que debería haber una clarificación al respecto, y también cree necesario reformar la Carta Magna para dejar claro la preminencia de la lengua castellana en todo el territorio español. Argüello tiene un programa y nos lo explicó en diciembre del 2025. Acabada la visita del Papa a España, apagados los ecos de la misma, el presidente del episcopado ha estimado oportuno tomar posición, acercándose al lenguaje del Partido Popular y Vox, partidos que pueden formar bloque de Gobierno dentro de unos meses. Todo está bastante claro, con el permiso de san Agustín.

La Iglesia católica es un organismo muy complejo, con muchas opiniones y miradas en su interior, que deben obediencia al Papa en las cuestiones doctrinales, pero que a la vez pueden expresar posiciones muy diversas sobre la realidad social y política. La Iglesia católica es muy jerárquica y a la vez muy flexible. Dos mil años de historia nos contemplan.  Las palabras del presidente del episcopado llegan en un momento en el que Roma debe decidir el relevo del arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, que ya ha superado con creces el periodo de jubilación. En las actuales circunstancia, el nombre del nuevo arzobispo de Barcelona cobra una singular importancia. ¿Monseñor Argüello ha querido enviar un mensaje cifrado a Roma, o más bien ha calibrado mal el alcance de sus palabras?" 

( , La Vanguardia, 11/07/26) 

 

 "El presidente de los obispos achaca a la falta de ética que el Estado se convierta en “una banda de ladrones”: “A los hechos me remito”.

 El tema de conversación era el “colapso de la democracia”. La primera de las palabras ha asegurado que lo “asusta” el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, que este jueves ha advertido en una ponencia que “cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones” parafraseando a Agustín de Hipona. “A los hechos me remito”, ha insistido el prelado en su charla en la Fundación Pablo VI de Madrid, una reflexión sobre cómo regenerar la democracia en la que ha pedido que quienes participan en los sistemas democráticos pongan sobre la mesa su forma de “acoger, aceptar, proponer una referencia ética”. Los católicos españoles, entre ellos.

La intervención de Argüello ha derivado en encontronazo con el Gobierno. El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, le ha replicado por carta este mismo jueves mostrando su “sorpresa” y aludiendo directamente a la expresión “banda de ladrones”. “Para mostrarle que su razonamiento no es solo injusto, sino profundamente contraproducente para la institución que usted preside, permítame hacerle una pregunta”, adelanta el ministro. “¿Qué le parecería si un miembro del Gobierno calificase a la Iglesia entera como ‘banda de agresores sexuales, a las pruebas me remito’? Evidentemente sería falso y profundamente injusto”, le dice. Bolaños ha instado al prelado a que las relaciones de la Conferencia Episcopal con el Gobierno estén “marcadas por la moderación, el respeto y la justicia en lugar de por la exageración y el partidismo en favor de las fuerzas de la derecha y la ultraderecha”, y le ha recordado unas palabras que atribuye a León XIV en su reciente viaje apostólico a España: “Quienes ejercen una responsabilidad pública tienen una especial obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje”.

En la misma charla en la que ha rescatado a San Agustín (“Si de los Gobiernos quitamos la justicia, ¿en qué se convierten sino en bandas de ladrones a gran escala? Y estas bandas, ¿qué son sino reinos en pequeño?“, afirma el filósofo en La ciudad de Dios), Argüello ha recalcado que esa exigencia ética a los dirigentes políticos tiene que partir del buen ejemplo de los ciudadanos. “Si hemos hecho trampas en el solitario a la hora de hacer la declaración de la renta, porque pensamos que ese es el pan de nuestros hijos, o si pedimos un contrato o mejor una factura en negro, ¡ojo!, porque las referencias éticas son para todos. Porque si no hay un pueblo, un demos, con referencia ética, ¿cómo vas a exigirlo a alguien que sea tu representante?“, se ha preguntado en la clausura de la Escuela de Verano organizada por la Conferencia Episcopal Española, la Universidad Pontificia de Salamanca y la Fundación Pablo VI.

Pero el obispo de Valladolid ha cargado también contra algunas leyes aprobadas por Gobiernos progresistas en los últimos años, que él enmarca en un plan para “deconstruir”. “Basta leer las exposiciones de motivos de las leyes aprobadas en España en los últimos diez años, referidas a las cuestiones de sexo y género, para ver cómo hay un proyecto de deconstrucción antropológica”. Y ahí ha atacado la legislación pro-LGTBI y hasta al Orgullo, porque ese proyecto deconstructor, ha dicho, es de “autonomía para decidir yo mi propio género, despreciando a Dios y cuerpo, como expresión máxima orgullosa —género del orgullo, orgullosa, porque es el pecado de Satanás el orgullo—, para decir: ‘Yo puedo hacer lo que quiera y el cuerpo no es más que un instrumento”.

Argüello ve en esa legislación una falta de “neutralidad”. Es más, detecta incluso una falta de “aconfesionalidad” del Estado. “Nuestras leyes están consolidando en cuestiones que tienen que ver con lo que antes se llamaba disforia de género y hoy se llama territorio del orgullo LGTBIQ+”, ha criticado. “Se prohíben las terapias de conversión y al mismo tiempo que se consolidan las terapias afirmativas”, un concepto este último que parece salir de su cosecha. “En cuestiones que son límites, de la vida y la muerte, cuestiones del aborto, eutanasia, tampoco hay vacío antropológico ni neutralidad del Estado, sino afirmaciones de cuándo empieza la vida, de cuándo termina, de qué criterios morales seguir”, ha señalado en el marco de un curso en el que también ha participado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

“Lo peor que podría ocurrir es que, hablando de la democracia y de su crisis, pensáramos, esto no va con nosotros”, ha apelado el obispo, que no es novato en enfrascarse en polémicas. Al estallar los casos de pederastia en la Iglesia, aseguró primero que solo eran “pequeños casos” y que España era una excepción en el mundo católico.

El jefe de los obispos españoles también ha criticado que “las democracias liberales” se hayan “convertido en democracias asistencialistas” en las que se da “una paguita” porque les “interesan ciudadanos pasivos comprados por las subvenciones” y ha subrayado que el Estado no debe “convertirse en una Cáritas laica que da limosnas”. Sin dejar casi ningún gran asunto de actualidad en el tintero, el obispo vallisoletano también ha apelado a los inmigrantes, que “tienen deberes a la hora de su integración porque, si no, aprenden rápido el camino de los derechos”.

No han faltado alusiones a la bajada de la natalidad, habituales en un preboste de la Iglesia. Pero con una llamativa coincidencia que Argüello ha visto entre el capitalismo y la izquierda europea a cuenta de la disminuciónen el número de hijos. “El capitalismo mundial tiene una estrategia, llevada a cabo fundamentalmente por sus grandes fundaciones, que surgen desde laboratorios fundamentalmente estadounidenses, y que luego han tenido en la izquierda europea a sus cómplices, sus sicarios, en el cumplimiento de este proyecto de disminuir los comensales a la mesa”." 

(José Manuel Abad Liñán , El País, 09/07/26)  

12.7.26

Puedes ser católico o neoliberal, pero no las dos cosas a la vez. Por supuesto, puedes ser protestante y neoliberal, o evangélico y neoliberal, pero el catolicismo está muy alejado del marco antropológico que fija el neoliberalismo. Esta es una realidad que la iglesia católica olvidó desde hace varias décadas... caminar con los mercaderes del templo es extraño, pero también contraproducente... Luis Argüello se alejó de la 'Magnifica Humanitas' para acercarse al magnífico mercado. Deberían tener cuidado... Actuar de ese modo beneficia el desarrollo de los evangélicos en España... Los evangélicos, esos que han arrebatado Latinoamérica a los católicos, se mueven mucho mejor en esa alianza entre éxito económico terrenal y salvación eterna... Por algún motivo, los católicos españoles no están empujando en la dirección del bien común, ese que señalaba León XIV como objetivo, sino en la del bien individual. Es una señal de su debilidad (Esteban Hernández)

Esteban Hernández @HdezEsteban

Las declaraciones de Luis Argüello fueron sorprendentes. Puedes ser católico o neoliberal, pero no las dos cosas a la vez. Por supuesto, puedes ser protestante y neoliberal, o evangélico y neoliberal, pero el catolicismo está muy alejado del marco antropológico que fija el neoliberalismo.

 Esta es una realidad que la iglesia católica olvidó desde hace varias décadas. Y llama la atención que ahora, cuando estamos viviendo un cambio de época, la iglesia española insista en que ambas visiones del mundo son compatibles. 

Luis Argüello se alejó de la 'Magnifica Humanitas' para acercarse al magnífico mercado. Deberían tener cuidado: caminar con los mercaderes del templo es extraño, pero también contraproducente.

 Los evangélicos, esos que han arrebatado Latinoamérica a los católicos, se mueven mucho mejor en esa alianza entre éxito económico terrenal y salvación eterna. 

Actuar de ese modo beneficia el desarrollo de los evangélicos en España. 

Por algún motivo, los católicos españoles no están empujando en la dirección del bien común, ese que señalaba León XIV como objetivo, sino en la del bien individual. Es una señal de su debilidad.

11:42 a. m. · 12 jul. 2026 ·4.298 Visualizaciones

11.7.26

La Iglesia Católica española se ha apropiado desde 1998 de más de 35.000 bienes que no eran suyos, al amparo del privilegio excepcional que ningún otro individuo ni institución disfrutó y que permitió registrar como propios miles de inmuebles, muchos de ellos de enorme valor histórico y cultural... La Conferencia Episcopal Española guardó un silencio clamoroso mientras destacados dirigentes del Partido Popular eran condenados por corrupción y mientras el propio partido era condenado como partícipe a título lucrativo en la trama Gürtel. Entonces no hubo grandes sermones sobre la degradación moral de la vida pública... Es muy difícil aceptar lecciones de moral de una institución que no es coherente con lo que predica, que aún no ha asumido plenamente sus responsabilidades por los abusos sexuales, que se ha beneficiado de privilegios extraordinarios durante décadas y que rara vez ha levantado la voz con la misma contundencia frente a las grandes injusticias, la desigualdad o la corrupción cuando esta procede de quienes defienden sus intereses y les conceden las prebendas que disfrutan... Tengo la impresión de que, si existiera de verdad el infierno del que tanto hablan, serían esos jerarcas de doble moral quienes lo iban a conocer con más detalle (Juan Torres López)

"La Iglesia Católica española se ha apropiado desde 1998 de más de 35.000 bienes que no eran suyos, al amparo del privilegio excepcional que le otorgó la reforma de la Ley Hipotecaria de aquel año. Un privilegio que ningún otro individuo ni institución disfrutó y que permitió registrar como propios miles de inmuebles, muchos de ellos de enorme valor histórico y cultural.

Decenas de sacerdotes destrozaron la vida de miles de niñas y niños mediante abusos sexuales. Y durante demasiado tiempo su jerarquía hizo cuanto pudo por ocultar esos crímenes, proteger a los responsables y eludir sus responsabilidades hacia las víctimas.

La Iglesia Católica española sigue beneficiándose de un Concordato heredado de la dictadura franquista y de unos privilegios incompatibles con un Estado que se declara no confesional. Durante décadas ha recibido financiación pública, exenciones fiscales y un trato de favor que ninguna otra confesión ni organización disfruta en semejante medida.

La Conferencia Episcopal Española guardó un silencio clamoroso mientras destacados dirigentes del Partido Popular eran condenados por corrupción y mientras el propio partido era condenado como partícipe a título lucrativo en la trama Gürtel. Entonces no hubo grandes sermones sobre la degradación moral de la vida pública.

Ahora, sin embargo, la Conferencia Episcopal Española pretende erigirse en tribunal ético y califica al Gobierno legítimo de España de "banda de ladrones".

No es una casualidad. Una vez más, la jerarquía eclesiástica se sitúa donde ha estado siempre, junto a quienes concentran el poder económico y político y combaten con todos los medios a un gobierno elegido democráticamente. Ahora se une al golpe de Estado en ciernes que se da sin que hagan falta uniformes ni tanques para intentar derribar al gobierno. Basta con la deslegitimación permanente, con intoxicar desde los medios, con el uso partidista de las instituciones y en especial de la judicatura, con el desprecio sistemático a las reglas democráticas por parte de quienes consideran que España les pertenece en exclusiva y que cualquier gobierno que no sea el suyo carece de legitimidad.

Es muy difícil aceptar lecciones de moral de una institución que no es coherente con lo que predica, que aún no ha asumido plenamente sus responsabilidades por los abusos sexuales, que se ha beneficiado de privilegios extraordinarios durante décadas y que rara vez ha levantado la voz con la misma contundencia frente a las grandes injusticias, la desigualdad o la corrupción cuando esta procede de quienes defienden sus intereses y les conceden las prebendas que disfrutan.

Tengo la impresión de que, si existiera de verdad el infierno del que tanto hablan, serían esos jerarcas de doble moral quienes lo iban a conocer con más detalle."

(Juan Torres López, blog, 10/07/26) 

12.6.26

The New York Times: Uno es el Papa, el otro es ateo. Ambos se oponen a Trump... Cuando el papa León se reúna con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, de tendencia izquierdista, el lunes por la mañana, muchos liberales de todo el mundo lo verán como la unión de un dúo dinámico que lidera la oposición al presidente Donald Trump... El papa León ha provocado la furia del presidente de Estados Unidos por criticar la guerra en Irán y decir después: “no le temo” al gobierno de Trump. Sánchez se ha opuesto a Trump en muchos temas, desde el gasto en la OTAN hasta la política migratoria, pasando por su oposición a las guerras en Gaza e Irán... El papa fue arrastrado a la lucha por Trump, pero Sánchez se metió con alegría en ella... “El alineamiento es tan visible que no hay necesidad de enfatizarlo en exceso ni de intentar cooptar su figura”... tienen “un cierto grado de sintonía”, ya sea por su oposición común a la guerra, su preocupación por las grandes empresas tecnológicas o su defensa de los emigrantes“... La Iglesia católica y el también el gobierno de España tenemos, creo que una sintonía bastante elevada”, añadió Sánchez... pero Sánchez y León comparten también el interés de no parecer demasiado compinches

 "Cuando el papa León se reúna con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, de tendencia izquierdista, el lunes por la mañana, muchos liberales de todo el mundo lo verán como la unión de un dúo dinámico que lidera la oposición al presidente Donald Trump.

“Coinciden en la misma voz” cuando se trata de hablar contra Trump, dijo el cardenal José Cobo de Madrid.        

El papa León ha provocado la furia del presidente de Estados Unidos por criticar la guerra en Irán y decir después: “no le temo” al gobierno de Trump. Sánchez se ha opuesto a Trump en muchos temas, desde el gasto en la OTAN hasta la política migratoria, pasando por su oposición a las guerras en Gaza e Irán.

Sus motivaciones, sin embargo, son aparentemente diferentes.

El papa fue arrastrado a la lucha por Trump, pero Sánchez se metió con alegría en ella. Sánchez es quizá el escapista político más consumado de Europa, tras librarse de innumerables crisis durante sus ocho años en el poder. Su actuación más reciente en la cuerda floja ha consistido en aprovechar las disputas internacionales con Trump para elevar su perfil mundial y distraer la atención de los problemas internos, especialmente los escándalos de corrupción y las acusaciones que ahora se ciernen sobre sus antiguos aliados y su familia.

A Sánchez, aparecer con el papa “le ayudará a reforzar su imagen exterior”, dijo Joseba Louzao, profesor de la Universidad Cardenal Cisneros y autor de Breve historia de la Iglesia católica en España.

En sí mismo, eso puede no importar mucho en España, un país cada vez más polarizado donde los sentimientos hacia el presidente del gobierno ya estaban profundamente consolidados, dijo Louzao. La gran esperanza para Sánchez, sugirió, sería que Trump aprovechara la reunión del lunes en Madrid para atacarlos juntos, lo que podría mejorar el estatus global del presidente del gobierno español y vigorizar su base.

A primera vista, los dos hombres tienen poco en común. Sánchez se declara ateo, es un firme defensor del derecho al aborto y se opone a la participación de la Iglesia católica en la educación pública. Pero, por lo que dice, también canta el mismo himno que el papa León.

Él y el papa tienen “un cierto grado de sintonía”, dijo durante un viaje el 27 de mayo para reunirse con León en el Vaticano, ya sea por su oposición común a la guerra, su preocupación por las grandes empresas tecnológicas o su defensa de los emigrantes. “La Iglesia católica y el también el gobierno de España tenemos, creo que una sintonía bastante elevada”, añadió Sánchez.

Calificó a León de “brújula moral” mientras navegaban con “sentido común frente a la sinrazón y la ley de la selva”.

Cuando en mayo España dejó atracar en Canarias a los pasajeros de un crucero con un brote de hantavirus, Sánchez respondió a las críticas locales citando “el reconocimiento explícito que ha hecho nada más y nada menos que el papa a la solidaridad y a la empatía del pueblo canario”.

Los prelados católicos españoles han intentado evitar compararlos en exceso.

Joan Planellas, arzobispo de Tarragona, reconoció la comparación en lo referente a la inmigración, la oposición a la guerra y la necesidad de regular a los gigantes tecnológicos. “Es cierto que en estos temas que parecen más de izquierdas, si hablamos políticamente, hay una cierta sintonía”. Pero no sobre el aborto, la eutanasia y otros “temas delicados”, dijo.

El cardenal Cobo añadió que el hecho de que Sánchez coincida con el papa en algunos temas no significa que deba utilizarlo como escudo político, sobre todo porque siguen discrepando en muchos asuntos.

Eloy Alberto Santiago, obispo de Tenerife, en las Canarias, donde León, junto con Sánchez, se reunirá con inmigrantes, dijo que, aunque la Iglesia impulsó la reciente medida del gobierno español de dar documentos a cientos de miles de inmigrantes indocumentados, eso no significaba que “nos identifiquemos con un partido o un gobierno”.

Funcionarios del gobierno también han dicho que el presidente del gobierno recela de acercarse demasiado al papa. Dijeron que corría el riesgo de parecer de mal gusto y transparentemente político, y que podría provocar una reacción negativa en la base izquierdista del presidente del gobierno, que discrepa profundamente de la Iglesia católica en cuestiones como los derechos de las personas homosexuales, el aborto y el feminismo. En este sentido, Sánchez y León comparten el interés de no parecer demasiado compinches.

“El alineamiento es tan visible que no hay necesidad de enfatizarlo en exceso ni de intentar cooptar su figura”, dijo Jorge Tamames, miembro del Real Instituto Elcano, un laboratorio de ideas en Madrid.

La Iglesia, dijo, se moverá con cautela en medio del “avispero” de la política española, pero las posiciones del papa sobre los grandes temas del momento “son tan irreconciliables con la derecha o con la extrema derecha” que “el contraste es inevitable y el gobierno no necesita forzarlo”.

Los aliados de Sánchez también esperan que la visita del papa ayude a señalar la distancia entre los líderes de derecha que alardean de su catolicismo y el líder real de la Iglesia católica. El partido de extrema derecha español, Vox, ha intentado ganarse a los votantes católicos al presentarse como protector de las tradiciones de esta religión, aunque también ha criticado a los obispos católicos por apoyar a los inmigrantes.

Para evitar que Sánchez obtenga capital político de la visita, los conservadores han intentado caracterizarla como un intento de utilizar a León como escudo.

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien también visitó al papa en el Vaticano este mes, ha acusado a Sánchez de “intentar apropiarse” de la visita del papa León. “En los últimos ocho años, ha sido incapaz de tener un solo gesto con los católicos”, dijo Ayuso.

Alberto Núñez Feijóo, líder del principal partido conservador de la oposición española, se burló de Sánchez por intentar envolverse en las limpias vestiduras del popular papa.

“Si quiere acercarse al papa, debería recordar el séptimo mandamiento”, dijo Feijóo, “‘no robarás’, y el octavo mandamiento, ‘no mentirás’”.

Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, también advirtió a Sánchez y a la izquierda de no insinuar que “la iglesia está más cerca de nosotros”. La izquierda española, dijo el arzobispo, debe aplicar las enseñanzas de la Iglesia a las acciones “dentro de nuestro propio país”, incluso, dijo, “en asuntos relacionados con la corrupción”."

( , The New York Times, 08/06/26)  

POLITICO: El papa León XIV critica duramente a Europa por afirmar defender la dignidad humana mientras "se acostumbra a que el Mediterráneo y el Atlántico sirvan como cementerios sin lápidas", por tratar a los migrantes como "números o expedientes"... "La dignidad humana no tiene pasaporte y no pierde su valor al cruzar una frontera"... "Son personas que han dejado atrás familias y hogares. Tienen sueños que nadie tiene derecho a despreciar"... El Primer Ministro español, Pedro Sánchez, acompañó a Leo, quién en abril pasado, regularizó a medio millón de migrantes no autorizados. La medida es rechazada por el Partido Popular de centro-derecha y el grupo de extrema derecha Vox... Leo hizo sus declaraciones un día antes de que entre en vigor el nuevo Pacto de Migración y Asilo de la UE, que hace posible enviar a los solicitantes de asilo rechazados a centros fuera de la UE

 "El Papa León XIV criticó el jueves a los gobiernos europeos por su "indiferencia" ante la difícil situación de los migrantes durante su visita a la isla española de Gran Canaria.

Hablando desde el puerto de Arguineguín, donde miles de migrantes africanos pasaron los primeros días de la pandemia de Covid confinados en un muelle sin acceso a comida o refugio adecuados, Leo pidió a las autoridades que mostraran mayor compasión por aquellos que "arriesgan la vida para buscarla."

"No es suficiente gestionar las llegadas, distribuir estadísticas, reforzar las fronteras o lamentar las muertes después de que hayan ocurrido," dijo, dirigiéndose a una audiencia que incluía a migrantes. "No son solo números o archivos." Son personas que han dejado atrás familias y hogares. Tienen sueños que nadie tiene derecho a despreciar.

El papa criticó a Europa por afirmar defender la dignidad humana mientras "se acostumbra a que el Mediterráneo y el Atlántico sirvan como cementerios sin lápidas."

"La dignidad humana no tiene pasaporte y no pierde su valor al cruzar una frontera," añadió.

El Primer Ministro español, Pedro Sánchez, acompañó a Leo en su viaje al archipiélago de las Islas Canarias, subrayando su apoyo común a las políticas pro-migrantes.

En abril pasado, el gobierno de centro-izquierda en Madrid anunció que otorgaría estatus legal a medio millón de migrantes no autorizados. La medida es rechazada por el Partido Popular de centro-derecha y el grupo de extrema derecha Vox. Ambos partidos han adoptado recientemente la llamada política de prioridad nacional, que busca dar a los ciudadanos españoles acceso preferencial a los beneficios y servicios estatales.

Leo hizo sus declaraciones un día antes de que entre en vigor el nuevo Pacto de Migración y Asilo de la UE. La reforma tiene como objetivo fortalecer las fronteras externas del bloque y hacer posible enviar a los solicitantes de asilo rechazados a centros fuera de la UE. 

 (Ferdinand Knapp 

 , POLITICO, 11/06/26, traducción Quillbot, enlaces en el original)  

9.6.26

León XIV defiende la dignidad de los inmigrantes en el Congreso y reclama que tengan acceso a "posibilidades reales de integración" en la sociedad. Feijóo dijo que estaba de acuerdo "desde la primera a la última de sus palabras"... Él sabrá cómo casa la defensa de la dignidad de los inmigrantes con negarles la regularización que acaba de aprobar el Gobierno, es decir, los documentos que los convertirán en sujetos de derechos. Y todo ello mientras su partido pacta con Vox en las comunidades autónomas distintas versiones de la “prioridad nacional” que niega a los que han llegado en los últimos años de Perú o Ecuador aquello a lo que tienen derecho los nacidos en Zamora o Alicante... León XIV no cree que los extranjeros sean una amenaza para Europa y sus sociedades. No apoya que los inmigrantes sean ciudadanos de segunda clase a los que se pueden negar servicios y derechos básicos. No piensa que los españoles de origen deban contar con privilegios o ayudas que no se conceden a los de fuera... tampoco Abascal apreció contradicción de las posiciones de su partido con el discurso del Papa después de que dirigentes de Vox le han dicho de todo a León 14 por su apoyo a los inmigrantes y contra los obispos que “hacen negocio con la inmigración”... los católicos ya deben tener claro lo que opina su pontífice sobre la dignidad de los extranjeros que levantan este país con su trabajo y su esfuerzo. Respetarlos es de alguna manera una prioridad moral (Iñigo Sáenz de Ugarte)

"León XIV defiende la dignidad de los inmigrantes en el Congreso y reclama que tengan acceso a "posibilidades reales de integración" en la sociedad. Feijóo dijo que estaba de acuerdo "desde la primera a la última de sus palabras", aunque no es probable que cambie su rechazo a la regularización de extranjeros.

El Papa defiende la “acogida respetuosa” de migrantes y critica el rearme: “La seguridad nace del derecho internacional”

León XIV no cree que los extranjeros sean una amenaza para Europa y sus sociedades. No apoya que los inmigrantes sean ciudadanos de segunda clase a los que se pueden negar servicios y derechos básicos. No piensa que los españoles de origen deban contar con privilegios o ayudas que no se conceden a los de fuera. Los extranjeros que viven en España deben contar con “posibilidades reales de integración”. Todos, incluidos los políticos, saben que sin papeles están expuestos a la marginalidad y los abusos.

El Papa pronunció un discurso prudente en el Congreso ante diputados y senadores con la previsible intención de que ningún grupo político pudiera apropiarse de él, en el caso de que eso sea posible. Recibió una larga ovación de siete minutos, aunque eso no garantiza que le vayan a hacer caso. No ya por las lógicas diferencias ideológicas, sino por la persistencia de una violencia verbal que ya es consustancial a la vida política española. “La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario”, dijo. “La firmeza no exige desprecio. La discrepancia no conlleva humillación”. Lo contrario de lo que se ve en el Parlamento todas las semanas, en especial en la oposición al Gobierno. Humillar al rival forma parte de la dieta parlamentaria cotidiana.

Robert Francis Prevost nació en Chicago hace 70 años. La suya es una ciudad que recibió desde las dos últimas décadas del siglo XIX a un altísimo número de inmigrantes procedentes de Europa —desde Italia, Irlanda a varios países de Europa Central y del Este—, que formaron la base de la clase trabajadora en sus industrias.

La migración interna también hizo que la ciudad creciera con la llegada de centenares de miles de negros en lo que se llamó la Gran Migración. Abandonaron los estados del Sur para buscar en el Norte un lugar menos hostil para sus vidas, lo que no siempre consiguieron. Tras un declive demográfico a partir de 1950, la tendencia en Chicago se revirtió a finales del siglo XX gracias a la inmigración.

Viniendo de allí, León XIV es muy consciente de las tensiones sociales y políticas que se originan con las migraciones y las respuestas reaccionarias a su ascenso. Pero, como católico y ahora jefe de la Iglesia en todo el mundo, no está dispuesto a dejarse arrastrar por el clima político que ahora se aprecia en su país y en Europa. Ni a dejarse intimidar por las ideas ultranacionalistas y la persecución al inmigrante promovidas por Donald Trump y su Gobierno.

“El extranjero debe ser acogido conforme a su dignidad”, dijo en el Congreso. El principio moral que le mueve es la defensa de esa dignidad para la que no hay excepciones: “Allí donde una persona es discriminada por su origen nacional, étnico, religioso o lingüístico, o por su condición económica o social, se vulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos”.

El Papa también desplegó los argumentos de la Iglesia contra el aborto y la eutanasia: “Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia”. Es una posición conocida de la Iglesia que no puede sorprender a nadie a estas alturas y que también defendía el Papa Francisco. No está de más recordar que es una posición minoritaria en la sociedad española. Eso no quiere decir que no sea significativa o que pueda presentarse como irrelevante.

El derecho al aborto forma parte de la parte de la defensa de los derechos de la mujer, un asunto en el que la Iglesia siempre ha llegado tarde a lo largo de la historia.

Entre las ausencias poco comprensibles en el discurso estuvieron los escándalos de los abusos a menores por religiosos en todo el mundo. Habrían tenido un encaje perfecto en la parte dedicada a la defensa de los más vulnerables. León XIV sí mencionó esa herida que avergüenza a la Iglesia y a los católicos en su intervención posterior ante la Conferencia Episcopal. Ordenó a obispos y arzobispos que respondan “con la escucha, la verdad, la justicia y la reparación” ante un hecho que definió como “plaga”. Por la tarde, el Papa se reunió con algunas de las víctimas que reclamaron una respuesta a la comisión puesta en marcha por la Conferencia Episcopal.

Acabado el discurso, todos se apresuraron a destacar lo mucho que coincidía con sus propias ideas. Era inevitable, aunque dio lugar a algunos ejercicios de contorsionismo. Alberto Núñez Feijóo dijo que le gustaba todo: “Desde la primera a la última de sus palabras, lo que ha dicho y cómo lo ha dicho. Desde la A a la Z”. Él sabrá cómo casa la defensa de la dignidad de los inmigrantes con negarles la regularización que acaba de aprobar el Gobierno, es decir, los documentos que los convertirán en sujetos de derechos. Y todo ello mientras su partido pacta con Vox en las comunidades autónomas distintas versiones de la “prioridad nacional” que niega a los que han llegado en los últimos años de Perú o Ecuador aquello a lo que tienen derecho los nacidos en Zamora o Alicante.

Casi lo mismo hizo Santiago Abascal, que no apreció “ninguna contradicción” en las posiciones de su partido con el discurso del Papa después de varias semanas en que dirigentes de Vox le han dicho de todo a Prevost por su apoyo a los inmigrantes y contra los obispos que “hacen negocio con la inmigración”, en palabras de su líder.

El ministro Félix Bolaños prefirió centrarse en el rechazo a la guerra mostrado por el pontífice y se alegró de que el discurso fuera “absolutamente concordante y coherente con la posición del Gobierno” en la defensa de la paz y el Derecho Internacional.

León XIV tendrá esta semana en Canarias otra oportunidad de insistir en su mensaje favorable a la integración de los inmigrantes y el respeto a su dignidad como seres humanos. Es poco probable que los políticos que estén en otra onda vayan a cambiar sus intereses y sus prejuicios. Pero los católicos ya deben tener claro lo que opina su pontífice sobre la dignidad de los extranjeros que levantan este país con su trabajo y su esfuerzo. Respetarlos es de alguna manera una prioridad moral." 

(Iñigo Sáenz de Ugarte, eldiario.es, 08/06/26)

8.6.26

BBC: El Papa León XIV ha comenzado su visita oficial a España elogiando la oposición de su gobierno a las guerras, así como su apoyo a los migrantes, y elogió la "fiel adhesión de España al derecho internacional y al multilateralismo"... La inmigración es un tema divisivo en España, y el enfoque del Papa en este asunto durante su gira podría verse como un apoyo al primer ministro socialista... En las Islas Canarias más adelante en el viaje, el Papa estará acompañado por Sánchez para honrar a los miles de migrantes que han muerto tratando de llegar a Europa

 "El Papa León XIV ha comenzado su visita oficial a España elogiando la oposición de su gobierno a las guerras, así como su apoyo a los migrantes.

Hablando en una recepción con el Rey Felipe VI y la Reina Letizia en el Palacio Real de Madrid, el Papa León habló del "compromiso activo de España con la paz y la solidaridad entre los pueblos".

El Primer Ministro Pedro Sánchez ha chocado con el Presidente de EE. UU. Donald Trump por Irán, y con Israel por la guerra en Gaza, y el Papa elogió la "fiel adhesión de España al derecho internacional y al multilateralismo".

Durante su visita de siete días, el Papa León se reunirá con víctimas que han sufrido abusos sexuales dentro de la Iglesia Católica, así como con grupos que velan por el bienestar de los migrantes.

El Papa León dice que la IA debe ser 'desarmada' en su primera gran enseñanza

La inmigración es un tema divisivo en España, y el enfoque del Papa en este asunto durante su gira podría verse como un apoyo al primer ministro socialista.

También pronunciará un discurso sin precedentes ante el parlamento español.

El pontífice nacido en Chicago ha sido criticado duramente por Trump por sus opiniones anti-guerra.

El mensaje de paz, dijo el Papa en Madrid, "en la actualidad desafortunadamente a algunos les parece ingenuo y a otros les parece provocador" pero debería ser "bienvenido por aquellos que no se encierran en ideologías preconcebidas".

Se esperaba que alrededor de 400,000 personas, en su mayoría jóvenes, asistieran a una vigilia de oración cerca del estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid el sábado.

Hablando con los reporteros en el avión antes de aterrizar, el Papa dijo que el abuso sexual seguía siendo "una herida abierta" para la Iglesia.

El gobierno de Sánchez y la Iglesia Católica en España firmaron un acuerdo en marzo para compensar a las víctimas después de años de quejas de que los líderes religiosos no habían abordado el problema adecuadamente.

Un estudio de 2023 realizado por la oficina del defensor del pueblo español, que investiga denuncias públicas, estimó que el 1.1% de la población había sufrido abusos sexuales a manos de miembros del clero o individuos vinculados a la Iglesia, lo que equivale a 440,000 personas.

La Iglesia ha impugnado estos hallazgos.

El sábado, el Rey Felipe elogió la "claridad y firmeza" del Papa León sobre el tema, diciendo que era "esencial en el proceso de sanación y reparación del daño infligido".

En las Islas Canarias más adelante en el viaje, el Papa estará acompañado por Sánchez para honrar a los miles de migrantes que han muerto tratando de llegar a Europa.

Casi 47,000 personas llegaron a las Islas Canarias en 2024 y la organización no gubernamental española Caminando Fronteras estima que más de 9,000 migrantes han muerto en el intento.

La política de inmigración de España bajo su gobierno de izquierda contrasta marcadamente con la de gran parte de Europa e incluye planes para otorgar estatus legal a unos 500,000 migrantes indocumentados, lo que les permitirá integrarse formalmente en el mercado laboral.

En una nota más ligera, cuando un reportero le preguntó en el vuelo a España si prefería al Barcelona o al Real Madrid, Leo respondió con el típico tacto diplomático que el Papa apoyaba a todos los equipos.

"Pero Prevost es del Real Madrid," añadió, usando su nombre de nacimiento Robert Francis Prevost." 

(Tom McArthur, BBC, 07/06/26, traducción Quillbot, enlaces en el original) 

28.5.26

León XIV contra la derecha representada por Trump, es la gran pelea ideológica de esta época... La presencia del catolicismo en la vida occidental ha decaído significativamente... la democracia cristiana está desaparecida. Las formaciones que la defendían se convirtieron en neocon, y dejaron la religión para asuntos relacionados con la natalidad y las costumbres sexuales. Como asegura Sohrab Ahmari, muchos católicos “abrazaron el fundamentalismo de mercado de una manera tal que habría que preguntarse por qué simplemente no se hicieron luteranos”... La encíclica pone punto final a esa época. La doctrina social de la Iglesia regresa al primer plano. El texto pone en el centro el bien común... el ser humano precisa de vínculos y de solidaridad. Nada de una caridad sostenida filantrópicamente, sino una reclamación de dignidad y justicia... cuando lo humano es cada vez más desdeñado, porque se entiende poco eficiente. Las personas son sinónimo de error, de prejuicios de sesgos y de ausencia de control... Las visiones sobre el futuro hablan de trabajos cualificados que serán realizados mediante IA, tareas manuales que las desarrollarán robots, guerras que tendrán lugar mediante drones y misiles. La población que se precisará en ese escenario será escasa... Qué hacer con los que sobran no es una pregunta menor. El último Foro de Davos se dedicó casi en su totalidad a discutir cómo preparar a las sociedades para esta nueva revolución que acorta las necesidades poblacionales... No hay, por tanto, una discusión sobre la esencia de la IA, sino sobre hacia dónde nos dirige el poder y sobre las necesidades de lo humano... La IA es un instrumento que, como todos los demás, depende del uso que se le conceda (esteban Hernández, sobre la Encíclica de León14)

"El Papa advierte sobre los peligros de la IA, critica las guerras, reivindica la dignidad humana… Las lecturas de la primera encíclica de León XIV han puesto el foco en asuntos concretos que, estando presentes en ella, son parte de una mirada mucho más amplia. Hay muchas cosas nuevas en Magnifica Humanitas, pero la inteligencia artificial ha atraído el interés porque funciona como espejo de una época que avanza hacia las fantasías de omnipotencia, hacia un tipo de poder que desprecia la existencia de límites y hacia la centralidad de la ciencia y de la técnica.

Los temores sobre el escenario catastrófico a que nos podía conducir la unión entre ciencia y poder dominaron buena parte del siglo XX, con la bomba atómica como su máxima expresión. Hoy, ese peligro radica en unos instrumentos que fácilmente pueden ser utilizados para la negación de lo humano. La encíclica arranca con una contraposición que no es baladí. En ningún sentido. Evoca dos imágenes bíblicas, la construcción de la Torre de Babel frente a la reconstrucción de los muros de Jerusalén: la “ciudad edificada sobre el orgullo” frente a la que “reconstruye los vínculos ante que las piedras”.

El poder frente a lo humano

La inteligencia artificial es un asunto pertinente por varios motivos, y especialmente por las promesas que tiñen el horizonte, que expresan de forma tangencial, cuando no directa, que sobran muchos seres humanos. Las visiones sobre el futuro hablan de trabajos cualificados que serán realizados mediante IA, tareas manuales que las desarrollarán robots, guerras que tendrán lugar mediante drones y misiles. La población que se precisará en ese escenario será escasa: no harán falta mano de obra ni soldados ni apenas ciudadanos; quizá algunos sirvientes en empleos que no puedan ser reemplazados por robots. Qué hacer con los que sobran no es una pregunta menor. El último Foro de Davos se dedicó casi en su totalidad a discutir cómo preparar a las sociedades para esta nueva revolución que acorta las necesidades poblacionales. No hay un horizonte utópico al final del camino, sino uno distópico, porque muchos seres humanos carecerán de función, ya que no serán útiles al sistema.

"La tecnología no es neutral: toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza"

No es solo una cuestión de futuro, también de presente. Llevamos décadas ya conviviendo con las tecnologías digitales y, a lo largo de este tiempo, lo humano es cada vez más desdeñado, porque se entiende poco eficiente. Las personas son sinónimo de error, de prejuicios de sesgos y de ausencia de control, por lo que la toma de decisiones debe apoyarse en lo cuantificable y medible, en los datos, en lo objetivamente apreciable. La era algorítmica quiere llevar esa visión mucho más allá: los diagnósticos médicos, la concesión de una hipoteca, el fallo de un juicio o la gestión de una empresa deben estar informados, cuando no decididos, por una IA perfeccionada. Es una visión que cae fácilmente en la soberbia, y que desatiende fácilmente a las señales de la experiencia, pero también a eso intangible que constituye lo humano. Las personas no pueden ser reducidas al rendimiento.

Pero, sobre nuestro presente, debe constatarse, y así lo hace la encíclica, que la tecnología no puede solucionar por sí misma los problemas de la humanidad, ni es un mal en sí, pero no es neutral: toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza. Y, en estos años, la tecnología ha concentrado el poder, y ha servido como instrumento de control y vigilancia, y de conformación de costumbres y creencias sociales.

Puesto que las conquistas de la ciencia y de la técnica, "desvinculadas del progreso moral y social, terminan por volverse contra el hombre, es necesario distinguir con claridad: una cosa es integrar las tecnologías en una visión humana y relacional; otra es dejarse guiar por un imaginario que desprecia el límite y promete una salvación puramente técnica”.

No hay, por tanto, una discusión sobre la esencia de la IA, sino sobre hacia dónde nos dirige el poder y sobre las necesidades de lo humano

La IA es un instrumento que, como todos los demás, depende del uso que se le conceda: “Hay un progreso que sirve a la persona y a los pueblos, y un progreso que los doblega a lógicas de poder”. No hay, por tanto, una discusión sobre la esencia de la IA, sino sobre el tipo de poder que existe y hacia dónde nos dirige, y sobre las necesidades de lo humano.

La repercusión política

Sin embargo, la encíclica, en última instancia, no son más que las palabras de un Papa. La Iglesia católica tiene alrededor de 1.400 millones de fieles repartidos por el mundo, pero su poder efectivo es mucho más difuso que el político o el económico. No solo porque el Papa carezca de divisiones, como afirmaba burlonamente Stalin, sino porque en su naturaleza no está el ejercicio del poder físico y concreto. Su misión, como dice la encíclica citando al papa Francisco, está “en el tiempo, no en el espacio”. Esa visión, sin embargo, no aparta a la Iglesia de la política, dada su capacidad para ejercer influencia sobre las sociedades. La última gran conexión entre ambos mundos se denominó democracia cristiana y contribuyó a construir la segunda parte del siglo XX, el posterior a la Segunda Guerra Mundial. Poco queda de aquello, aunque existan partidos que continúen adscribiéndose a esa corriente. La presencia del catolicismo en la vida occidental ha decaído significativamente, muchos de los creyentes no son practicantes y las iglesias ya no son espacios en los que se articula la vida social. Los evangélicos o los musulmanes poseen esa capacidad, pero la Iglesia la está perdiendo en Occidente.

En cuanto a la ideología, la democracia cristiana está desaparecida. Las formaciones que la defendían se convirtieron en neocon, se arrodillaron ante la postura utilitaria del neoliberalismo económico y dejaron la religión para asuntos relacionados con la natalidad y las costumbres sexuales. Como asegura el intelectual católico Sohrab Ahmari, muchos católicos “abrazaron el fundamentalismo de mercado de una manera tal que habría que preguntarse por qué simplemente no se hicieron luteranos”.

La encíclica pone punto final a esa época, y ni siquiera tiene necesidad de mencionarlo expresamente. La doctrina social de la Iglesia regresa al primer plano, después de un tiempo de haberla ocultado bajo la alfombra. El texto pone en el centro el bien común, entendido como algo superior a la suma de las partes: nada hay aquí de esa sociedad en la que cada cual busca su interés y misteriosamente el resultado conviene a todos: el ser humano precisa de vínculos y de solidaridad. Nada hay de una caridad sostenida filantrópicamente, sino una reclamación de dignidad y justicia. La encíclica vuelve a colocar los grandes temas sobre la mesa.

Esto mete en un lío a los partidos de la derecha adscritos a la democracia cristiana, porque sus programas poco o nada tienen que ver con lo que la encíclica describe: están pendientes del rearme, de la desregulación, de las bajadas de impuestos, del desarrollo de la inteligencia artificial a gran escala. La posición de León XIV puede favorecer, en apariencia, a opciones socioliberales, ya que coinciden en la defensa de la tierra y el combate contra el cambio climático, así como en la inmigración, pero poco más. Y no solo porque el asunto religioso los separe de manera radical, sino porque poco tiene que ver lo que León XIV cuenta en la Encíclica con unos partidos que se dedican, en el mejor de los casos, a diseñar políticas públicas que tratan de ayudar a los jóvenes a alquilar vivienda o a elevar el salario mínimo. La mirada antropológica de Magnifica Humanitas, su visión sobre el progreso y sus recetas para encarar los nuevos tiempos son mucho más ambiciosas que las de una izquierda que, al igual que los democristianos, no es capaz de plantearse grandes preguntas y, menos aún de contestarlas en una época que lo exige. La política ya no es capaz de dar sentido a la vida en común, y en su vertiente más benévola, consiste en un breve catálogo de acciones de un grupo de gestores que ha perdido de vista el bien común. León XIV contra la derecha representada por Trump es la gran pelea ideológica de esta época, y eso deja en un lugar muy poco favorecedor a democristianos y socialistas. El Papa acaba de señalar el camino para una nueva democracia cristiana. Otra cosa es que haya alguien ahí fuera para recoger el guante."

(Esteban Hernández, El Confidencial , 27/05/26)

10.5.26

Tras atacar públicamente al Papa León XIV, está claro que, en la cabeza de Trump, ninguna figura mundial, ya sea religiosa o política, debe atreverse a eclipsar su protagonismo hegemónico en la escena pública... Es poco probable que los ataques de Trump al Papa fuesen reacciones impulsivas o arrebatos espontáneos... Al burlarse de los llamamientos a la paz y la moderación, Trump apunta a que la cautela es sinónimo de debilidad y que la fuerza es el verdadero lenguaje del poder. Además, al poner en el punto de mira al líder de la Iglesia católica, saca partido de los antiguos recelos contra Roma en los círculos evangélicos... hay quien diría que el entorno de Trump se inspira en el antiguo modelo imperial en el que la teología y la autoridad se reforzaban mutuamente... Ese simbolismo cala en un pensamiento político evangélico estadounidense que contempla Oriente Medio a través del prisma de la profecía apocalíptica y la dominación estratégica... El resultado es una visión binaria del mundo más cercana en esencia a las divisiones maniqueas que a la complejidad ética del pensamiento cristiano mayoritario... Por el contrario, el Papa León XIV opta por centrarse en la dignidad humana, la protección de los refugiados, el sufrimiento de las víctimas de la guerra, la gestión responsable del medio ambiente y la coexistencia pacífica... el Papa León saca a la luz la brecha que separa la retórica estadounidense de la vivencia real en lugares como Irak, Siria, el Líbano y Tierra Santa. Da voz a una región que ya no confía en el discurso made in America. Si Occidente no es capaz de reconocer la Cristiandad a menos que hable su propio acento, puede llegar el día en el que se percate de que algunas de las voces cristianas más antiguas sobre la faz de la Tierra ya habrán callado para siempre (Ibrahim Al-Marashi, Tanya Goudsouzian, Real Instituto Elcano)

 "En el corazón de la vieja Bagdad se alza orgullosa la iglesia ortodoxa armenia de la Santa Madre de Dios, construida en 1639 en la zona de Al-Midan cerca de la mezquita Al-Muradiyya. Tanto la iglesia como la mezquita fueron erigidas en torno a las mismas fechas, durante la reconstrucción otomana del casco antiguo de Bagdad, mientras se asentaban los cimientos de una vida civil y religiosa estrechamente entrelazadas. Se dice que la iglesia alberga reliquias de los Cuarenta Mártires de Sebaste, soldados romanos brutalmente ejecutados por su fe. Siglos más tarde, desde la propia Roma, un Papa alza ahora la voz por las antiguas comunidades cristianas de lugares como Irak y el resto de Oriente Medio, a las que una gran parte de la derecha afín al movimiento MAGA apenas presta atención.

La comunidad de la zona, que en su día fue un centro próspero de vida cristiana armenia en Mesopotamia, ha pasado a ser un mero vestigio. Los cristianos asirios, caldeos, griegos ortodoxos y melquitas de Irak se enfrentan a un destino similar. Se cuentan entre las comunidades cristianas más antiguas del planeta, pero una gran parte del imaginario político estadounidense ni siquiera las tiene en cuenta. Al otro lado de la frontera, ya en Irán, comunidades cristianas pequeñas, pero con profundas raíces históricas, entre ellas las de los cristianos armenios y caldeo-asirios, siguen menguando en un clima de marginación creciente. Esa circunstancia ayuda a explicar los motivos por los que el último ataque del presidente estadounidense Donald Trump al Papa León XIV no es un mero desaire al Vaticano, sino un guiño dirigido a una base evangélica que la única Cristiandad que reconoce es aquella que refleja su propia imagen y semejanza.

Apenas una semana después de asistir al funeral del Papa Francisco en Roma, Trump publicó una imagen de sí mismo generada por inteligencia artificial (IA) vestido de Papa, tan sólo unos días antes de que se celebrara el cónclave en mayo de 2025. En fechas más recientes, recurrió a la plataforma Truth Social para publicar otra imagen de IA en la que se presentaba con una apariencia similar a la de Cristo, “administrando una luz etérea sobre la cabeza de un hombre afligido, mientras figuras translúcidos descendían de los cielos”. Muchos descartaron estas bravuconadas como una provocación infantil más, pero tras atacar públicamente al Papa León XIV, está claro que, en la cabeza de Trump, ninguna figura mundial, ya sea religiosa o política, debe atreverse a eclipsar su protagonismo hegemónico en la escena pública.

Es muy probable que no haya habido otro momento en la Historia en el que dos estadounidenses hayan tenido tanta capacidad de influir en el mundo. Uno tiene en su mano el poder militar. El otro, la autoridad moral. La ironía evidente es que, cuando el cónclave eligió a un estadounidense, optó básicamente por la antítesis de Trump. El Papa León, oriundo de Chicago, se ha consolidado como un pastor universal al hablar de paz, dignidad y el coste humano de la guerra. En su eucaristía inaugural del 19 de mayo, el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio estuvieron entre la concurrencia en representación de una Casa Blanca cuya política choca de frente con el lenguaje moral del nuevo pontífice. Si las imágenes de los medios de comunicación fuesen un cuadro renacentista, su presencia en aquel momento trascendental quedaría plasmada en un lienzo sorprendente sobre esa nueva realidad en la que otro estadounidense ejerce ahora una influencia mundial desde fuera de Washington.

Es poco probable que los ataques posteriores de Trump al Papa fuesen reacciones impulsivas o arrebatos espontáneos. El presidente, hombre de negocios astuto con perspicacia para interpretar el estado de ánimo y el carácter de la opinión pública, comprende que, dentro de su movimiento político, la confrontación puede convertirse en una fuente de energía. El drama sensacionalista, por muy polémico o irreverente que sea, mantiene la atención puesta en él y transforma cualquier desavenencia en una prueba de lealtad.

Al presentar al Papa León como una figura internacional distante que se entromete en los asuntos mundanos, Trump encasilla al pontífice en una categoría familiar para sus seguidores: la del globalista de élite que sermonea a la gente corriente mientras ignora sus preocupaciones. Al burlarse de los llamamientos a la paz y la moderación, Trump apunta a que la cautela es sinónimo de debilidad y que la fuerza es el verdadero lenguaje del poder. Además, al poner en el punto de mira al líder de la Iglesia católica, saca partido de los antiguos recelos contra Roma en los círculos evangélicos, desde los que se suele mirar a la autoridad papal con desconfianza.

Visto así, el destinatario real de la injuria no era tanto el Vaticano, sino el electorado estadounidense.

El entorno de Trump encarna una forma de política claramente civilizacional en la que la fe, la identidad y el poder se entrelazan sin remedio; hay quien diría que se inspira en el antiguo modelo imperial en el que la teología y la autoridad se reforzaban mutuamente. Baste pensar en la retórica de Marco Rubio, que en ocasiones recurre al discurso del “choque de civilizaciones” o el tatuaje “Deus Vult” de Pete Hegseth, que evoca imágenes de la época de las Cruzadas y se utiliza desde hace tiempo en los discursos antimusulmanes. Ese simbolismo cala en un pensamiento político evangélico estadounidense que contempla Oriente Medio a través del prisma de la profecía apocalíptica y la dominación estratégica, en vez de considerar la coexistencia pluralista. El resultado es una visión binaria del mundo más cercana en esencia a las divisiones maniqueas que a la complejidad ética del pensamiento cristiano mayoritario.

Por el contrario, el Papa León XIV opta por un tono bien distinto, centrado en la dignidad humana, la protección de los refugiados, el sufrimiento de las víctimas de la guerra, la gestión responsable del medio ambiente y la coexistencia pacífica. Además, recoge el testigo de los últimos pontífices que dirigieron la atención a las vicisitudes de los cristianos de Oriente Medio. Al igual que el Papa Francisco, cuya visita a Irak en 2021 durante la pandemia hizo de ese mensaje un eje central, el Papa León no se refiere a estas comunidades como reliquias del pasado, sino como parte integral del futuro plural de la región. La histórica visita del Papa Francisco sirvió de espaldarazo moral para las comunidades cristianas en declive y puso el foco en la preocupación por las minorías cuya supervivencia depende más de la coexistencia que de la mera protección política. Heredó también un papado que, con el Papa Francisco, convirtió Gaza, el desplazamiento y el sufrimiento de la población civil de Oriente Medio en imperativos morales, extendiendo la mirada de la Iglesia mucho más allá de las guerras culturales de la política estadounidense. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), entre los casi 200 lugares de Gaza dañados o destruidos durante la guerra, se encuentra la iglesia bizantina de Jabaliya, construida en el año 444 y destruida en octubre de 2023.Esa misma preocupación quedó patente en la reunión del Papa Francisco con el gran ayatolá Ali al-Sistani en Náyaf, donde los dos líderes religiosos hicieron gala de una autoridad moral que el fracturado Estado iraquí no ha logrado igualar. La versión de Trump de la geopolítica sólo se pregunta quién gana, mientras que la geoteología del Papa León se cuestiona qué queda de nuestra humanidad común una vez terminada la lucha por el poder.

Para las antiguas comunidades cristianas de Oriente Medio, se trata de una pregunta exenta de polémica. Su mera existencia aporta complejidad al mapa ultrasimplista que sólo divide entre “Oriente” y “Occidente”, y su supervivencia no suele encajar con los relatos o intereses políticos modernos. Mucha de la gente que habla en Estados Unidos (EEUU) de defender la Cristiandad pasa por alto a estos cristianos cuyas raíces en la región datan de varios siglos antes de la propia existencia de EEUU. En el discurso político estadounidense, estas comunidades autóctonas quedan relegadas al olvido cuando se reduce la región a un concepto simplista como “el mundo islámico”. No hablamos de personas recién llegadas a Oriente Medio, sino de poblaciones autóctonas. Viven ahí desde antes de que existiesen las banderas que ahora los gobiernan.

Las sucesivas convulsiones en lugares como Irak han desestabilizado de una manera irreversible la vida cristiana tradicional, sobre todo en los años posteriores a la invasión estadounidense. La violencia confesional, los secuestros, los bombardeos de iglesias y la emigración en masa han ido esquilmando poco a poco la vida de unas comunidades que habían perdurado durante siglos. El auge del denominado Estado Islámico en Mosul y en la llanura de Nínive exacerbó la ruptura al acelerar lo que muchos describen como un desmoronamiento existencial de la presencia comunitaria. Algo que había sobrevivido a imperios, dinastías y siglos de cambios en la región se vio abocado al borde de la desaparición en un lapso sorprendentemente breve. La guerra se vendió a la opinión pública estadounidense con el discurso de la democracia y la liberación, pero para muchos cristianos de la zona trajo consigo desplazamiento, miedo y aniquilación.

En esencia, los ataques de Trump al Papa León representan un encontronazo entre dos formas de entender EEUU. Lo que hace que el discurso del Papa León sea tan chocante para Trump y sus acólitos es su rechazo categórico a ese lenguaje tan característico de la simplificación y la excepcionalidad. Al igual que el niño que se atreve a afirmar que el emperador está desnudo, el Papa León saca a la luz la brecha que separa la retórica estadounidense de la vivencia real en lugares como Irak, Siria, el Líbano y Tierra Santa. Da voz a una región que ya no confía en el discurso made in America. Si Occidente no es capaz de reconocer la Cristiandad a menos que hable su propio acento, puede llegar el día en el que se percate de que algunas de las voces cristianas más antiguas sobre la faz de la Tierra ya habrán callado para siempre." 

( Real Instituto Elcano, 06/05/26)

15.4.26

Timothy Snyder: Vance no cree que la moralidad sea una esfera autónoma de la vida en absoluto; solo los tontos piensan eso, en su mundo... Lo que él quiere decir con la palabra "moralidad" es propaganda de alguna institución religiosa que justifica el mundo tal como es, incluyendo su propio poder personal y su corrupción... considera su grotesca invocación de Dios hace solo el otro día en Budapest como una razón por la que los húngaros deben votar por Orbán... para Vance, la tarea de un papa debería ser ceñirse a la "moralidad", en el sentido propagandístico... desde esta perspectiva, un cristiano genuino como Leo, que realmente cree en Dios y en predicar la ética de Jesús, es intolerable

 Timothy Snyder @TimothyDSnyder

1/5. Quiero intentar amplificar este punto: Vance no cree que la moralidad sea una esfera autónoma de la vida en absoluto; solo los tontos piensan eso, en su mundo.

 2/5. Lo que él quiere decir con la palabra "moralidad" es propaganda de alguna institución religiosa que justifica el mundo tal como es, incluyendo su propio poder personal y su corrupción.

 3/5. Todo el punto de la noción de Dios de Vance es justificar la oligarquía fascista — considera su grotesca invocación de Dios hace solo el otro día en Budapest como una razón por la que los húngaros deben votar por Orbán.

 4/5. Desde esta perspectiva, un cristiano genuino como Leo, que realmente cree en Dios y en predicar la ética de Jesús, es intolerable.

 5/5. Para Vance, la tarea de un papa debería ser ceñirse a la "moralidad", en el sentido propagandístico especial de sacar clichés de sonido religioso para justificar el statu quo en nombre de los poderosos y ricos.

(Traducido del inglés por google)

4:25 p. m. · 14 abr. 2026 ·75,7 mil Visualizaciones

13.4.26

El papa León, horas después de las críticas de Trump, dice que ‘no le temo’... El papa León XIV dijo el lunes que no tenía miedo del gobierno de Donald Trump, horas después de que el presidente de Estados Unidos arremetiera contra el pontífice en las redes sociales... dijo: “No le temo al gobierno de Trump, ni a hablar en voz alta del mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí”... Los comentarios de León se produjeron tras el extenso ataque de Trump al papa el domingo por la noche, en el que el presidente acusó al pontífice de ser “débil ante el crimen” y de “complacer a la izquierda radical”... El papa ha criticado los ataques del presidente Trump contra Irán y se distanció de los esfuerzos de Pete Hegseth, secretario de Defensa, por presentar la campaña estadounidense-israelí contra Irán como una misión cristiana (Motoko Rich, The New York Times)

"El papa León XIV dijo el lunes que no tenía miedo del gobierno de Donald Trump, horas después de que el presidente de Estados Unidos arremetiera contra el pontífice en las redes sociales.

León, en declaraciones a los periodistas en un vuelo a Argelia antes de una gira de 10 días por varias naciones africanas, dijo: “No le temo al gobierno de Trump, ni a hablar en voz alta del mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí”. Al preguntarle directamente por los comentarios de Trump en Truth Social, el papa respondió: “Es irónico: el propio nombre del sitio. No se diga más”.

Los comentarios de León se produjeron tras el extenso ataque de Trump al papa el domingo por la noche, en el que el presidente acusó al pontífice de ser “débil ante el crimen” y de “complacer a la izquierda radical”. Trump también dijo que León, el primer papa estadounidense, debería “concentrarse en ser un Gran Papa, no un Político”.

Las tensiones entre ambos líderes han aumentado en las últimas semanas. El papa ha criticado los ataques del presidente Trump contra Irán y ha parecido distanciarse de los esfuerzos de Pete Hegseth, secretario de Defensa, por presentar la campaña estadounidense-israelí contra Irán como una misión cristiana.

El lunes, el papa León afirmó que seguiría oponiéndose públicamente a la guerra, al tiempo que restó importancia a la idea de que estuviera enzarzado en una disputa directa con Trump.

“Las cosas que digo no pretenden ser ataques contra nadie”, dijo León a los periodistas.

Y añadió: “No considero que mi papel sea político, de un político. No quiero entrar en un debate con él. No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio del modo en que lo están haciendo algunas personas”.

El papa respondió a las preguntas durante un vuelo de dos horas de Roma a Argel el lunes, y habló con los periodistas que lo acompañaban en su gira por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.

Añadió: “Seguiré hablando alto y claro contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y las relaciones multilaterales entre los Estados para buscar soluciones justas a los problemas. Demasiadas personas sufren en el mundo hoy. Demasiados inocentes están siendo asesinados. Y creo que alguien tiene que alzar la voz y decir que hay una mejor manera”.

( , The New York Times, 13/04/26) 

11.3.26

El Vaticano, con el primer Papa estadounidense al frente, teme el riesgo de que se quiera plantear la guerra de Irán como una guerra de religión... cada vez es más evidente el auténtico conflicto ideológico de profundidad entre Roma y Washington: la deriva del cristianismo ultraconservador que aspira a erigirse como fe verdadera, y la inquietud del Papa por la apropiación política del mensaje cristiano desde la extrema derechala... la imagen del jueves de Donald Trump en el Despacho Oval rodeado de predicadores evangélicos añade un matiz ausente hasta ahora en las intervenciones de Estados Unidos en el extranjero... El portavoz republicano en el Congreso, Mike Johnson, también dijo la semana pasada que Irán tiene “una religión equivocada”... Las declaraciones desde la Iglesia católica son cada vez más explícitas, y como el Papa delega en los obispos de EE UU el choque directo con Trump es de ahí de donde salen las palabras más claras. El cardenal y arzobispo de Washington, Robert W. McElroy, ha puesto en duda este lunes en una entrevista la legitimidad del ataque de EE UU. “La decisión estadounidense de declarar la guerra contra Irán no cumple con el requisito de guerra justa para una guerra moralmente legítima en al menos tres aspectos”, ha argumentado repasando la doctrina católica al respecto. Esos tres criterios, apunta, son la causa justa, la intención correcta, y que los beneficios de la guerra sean mayores que los daños cusados (Íñigo Domínguez)

"El Vaticano, con el primer Papa estadounidense al frente, está intensificando sus llamamientos a la paz en una posición que le enfrenta cada vez más a la Casa Blanca, un choque que nunca ha sido explícito y que León XIV trata de evitar desde su elección, hace 10 meses. Pero además es que en esta crisis la Santa Sede ve cada vez más claro un matiz que no está en primer plano, pero que despierta gran preocupación: el riesgo de que se quiera plantear como una guerra de religión.

En la contienda no solo se escuchan las proclamas de los ayatolás y las citas bíblicas de Netanyahu, la imagen del jueves de Donald Trump en el Despacho Oval rodeado de predicadores evangélicos añade un matiz ausente hasta ahora en las intervenciones de Estados Unidos en el extranjero. No sale de la nada, sigue a la retórica religiosa que utilizan muchos de los altos cargos de la Casa Blanca, empezando por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, exmilitar que combatió en Irak y Afganistán, que lleva tatuajes de las cruzadas y este domingo destacaba en una entrevista el valor de la fe cristiana en esta guerra. El portavoz republicano en el Congreso, Mike Johnson, también dijo la semana pasada que Irán tiene “una religión equivocada”.

Todo ello está haciendo cada vez más evidente el auténtico conflicto ideológico de profundidad entre Roma y Washington: la deriva del cristianismo ultraconservador que aspira a erigirse como fe verdadera, y la inquietud del Papa por la apropiación política del mensaje cristiano desde la extrema derecha. Es una de las grandes preocupaciones de León XIV, y como desveló EL PAÍS, así se lo advirtió también a los obispos españoles el pasado mes de noviembre, al alertarles del “riesgo de manipulación de los extremismos”, según confirmó el Vaticano.

En sus palabras desde la ventana del Palacio Apostólico este domingo, antes del Ángelus, el Papa advirtió que “no es tiempo de oposiciones entre un templo y otro, entre nosotros y los otros, los adoradores que Dios busca son hombres y mujeres de paz”. En su saludo posterior, Robert Prevost expresó su “profunda consternación” por las noticias que llegan de Irán y Oriente Próximo. “A los episodios de violencia y devastación, y al difundido clima de odio y miedo, se añade el temor de que el conflicto se amplíe y que otros países de la región, entre ellos el querido Líbano, puedan volver a caer en la inestabilidad”, dijo León XIV, que visitó hace solo tres meses este país, donde vive la mayor comunicad cristiana de la región. Concluyó pidiendo que “cese el estruendo de las bombas, callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se puedan escuchar las voces de los pueblos”.

El Vaticano no tiene problema en señalar con claridad la violencia que condena. El Osservatore Romano, el diario de la Santa Sede, colocó en su portada del viernes una enorme foto aérea de las fosas cavadas para enterrar los cuerpos de 180 menores muertos en el bombardeo de una escuela infantil en Irán. Bajo el titular El rostro de la guerra. El día anterior, el número dos de la Santa Sede, el secretario de Estado Pietro Parolin, había condenado el concepto de guerra preventiva y la demolición del derecho internacional.

Las declaraciones desde la Iglesia católica son cada vez más explícitas, y como el Papa delega en los obispos de EE UU el choque directo con Trump es de ahí de donde salen las palabras más claras. El cardenal y arzobispo de Washington, Robert W. McElroy, ha puesto en duda este lunes en una entrevista la legitimidad del ataque de EE UU. “La decisión estadounidense de declarar la guerra contra Irán no cumple con el requisito de guerra justa para una guerra moralmente legítima en al menos tres aspectos”, ha argumentado repasando la doctrina católica al respecto. Esos tres criterios, apunta, son la causa justa, la intención correcta, y que los beneficios de la guerra sean mayores que los daños cusados.

El sábado fue aún más severo el cardenal de Chicago, Blase J. Cupich, amigo del Papa, muy cercano a él y cabeza del sector más progresista de la Iglesia estadounidense. Tras la difusión de la cuenta oficial en X de la Casa Blanca de un vídeo que intercalaba escenas de películas de acción con imágenes reales del ataque a Irán, Cupich lo calificó como “repugnante”. “Una guerra real con muerte real y sufrimiento real, siendo tratada como si fuera un videojuego, es repugnante. Cientos de personas han muerto, madres y padres, hijas e hijos, incluyendo decenas de niños que cometieron el fatal error de ir a la escuela ese día”, censuró.

Cupich no dejó de subrayar que el vídeo llevaba por título Justicia a la manera estadounidense y fue divulgado “mientras más de 1.000 hombres, mujeres y niños iraníes yacían muertos tras días de bombardeos con misiles estadounidenses e israelíes”. El cardenal también mencionó los juegos de apuestas sobre la guerra que están en marcha estos días y advirtió de que “nuestro gobierno está tratando el sufrimiento del pueblo iraní como telón de fondo para nuestro propio entretenimiento”.

“Al final, perdemos nuestra humanidad cuando nos emocionamos con el poder destructivo de nuestras fuerzas armadas. Nos volvemos adictos al espectáculo de las explosiones. Y el precio de este hábito es casi imperceptible, a medida que nos volvemos insensibles a los verdaderos costos de la guerra. Pero cuanto más tiempo permanezcamos ciegos ante las terribles consecuencias de la guerra, más arriesgaremos el don más preciado que Dios nos dio: nuestra humanidad. Yo sé que el pueblo estadounidense es mejor que esto”, señaló." 

(Íñigo Domínguez, El País, 09/03/26)

9.2.26

Esto es ser cristiano: "Señor arzobispo de Oviedo: deje de avergonzar a esta Iglesia... las manifestaciones públicas del Arzobispo de Oviedo sobre la regularización de inmigrantes, reiteradamente usan argumentos y expresiones que se alejan de los mandatos bíblicos y se aproximan mucho más a las voces extremistas que tratan de presentar al inmigrante como sospechoso, delincuente, invasor…" (Carta de cristianos asturianos a su arzobispo)... Esto es ser cristiano: hubo personas en el Gobierno de Trump a las que les molestó cuando el Papa utilizó la palabra “inhumano” para referirse a la forma en que se estaba aplicando la política migratoria aquí. Así que no tiene miedo de llamar a las cosas por su nombre, pero no lo personaliza. Porque, a largo plazo, considera que el tema es más importante que criticar a una persona en particular... hay políticos a los que les gusta envolver sus políticas en un lenguaje bíblico. Lo que hay que examinar no es un argumento basado en la Escritura, sino un argumento que nos ayude a comprender cuáles son las implicaciones morales de una política determinada. Debemos alzar la voz y abogar de manera no violenta. Mi principal preocupación no es criticar a una persona en particular dentro de la administración, sino que la gente necesita involucrarse como ciudadanía para que haya avances. Tenemos que ayudarles a comprender lo que está en juego... la población en general, siente que está siendo aterrorizada por la forma en que se están llevando a cabo estas redadas. Algunos de nuestros sacerdotes han sido detenidos por estos agentes de inmigración debido al color de su piel y se les ha exigido que muestren su ciudadanía y sus documentos. Esto es realmente inaudito (Cardenal Blase Cupich)

 "Señor arzobispo de Oviedo: deje de avergonzar a esta Iglesia" 

 “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz” (Mt. 4, 16) se nos decía en la liturgia de la Navidad. La medida de regularización de inmigrantes, que el Arzobispo cuestiona, es una gran luz para las 500.000 personas que se beneficiarán del real decreto para una regularización extraordinaria; una medida que responde a una demanda ciudadana sostenida durante años con 700.000 firmas de apoyo. Es un hecho que nos debería llenar de alegría, porque se hace realidad que ese “pueblo” migrante ve una luz grande para sus vidas. Parroquias, comunidades cristianas, creyentes en general, viendo esta realidad desde la mirada de Jesús, apoyan y se alegran por este paso necesario, independientemente de circunstancias de oportunidad política u otras que se están mencionando con intención de confundir y amedrentar a la gente.

Pero las manifestaciones públicas del Arzobispo de Oviedo sobre esta materia, reiteradamente usan argumentos y expresiones que se alejan de los mandatos bíblicos y se aproximan mucho más a las voces extremistas que tratan de presentar al inmigrante como sospechoso, delincuente, invasor… En concreto, en su última “aportación” hasta ahora, insiste en que “todos no caben”, expresión absurda, entre otras cosas porque los que serán regularizados ya están aquí. Y siembra de nuevo la sospecha con la frase: “descartando a cuantos se nos cuelan”. 

En otras ocasiones ha sugerido la invasión demográfica musulmana planificada o que “algunos traen carnet de terrorista”. Sus palabras traslucen una visión del inmigrante alejada de los valores cristianos y de la doctrina católica, insistentemente reiterada desde antiguo por el magisterio de la Iglesia y actualizada con gran empeño por el papa Francisco y ahora por León XIV.

¿Todos no caben? Debe recordar el Arzobispo que el ministerio sagrado no le confiere competencia alguna para dilucidar la capacidad (y necesidad) que tiene un país, en este caso España, o una región, en este caso Asturias, para incorporar población inmigrante. Se trata de una valoración que corresponde a los técnicos en la materia y que, más allá del recurso de las regularizaciones (usado varias veces por gobiernos de diferente signo en las últimas décadas), debería ser establecida políticamente mediante leyes adecuadas. Por cierto, que en la Fundación FOESSA de Cáritas hay excelentes técnicos en estas materias que le podrán asesorar.

Y en vez de sembrar sospechas y reticencias, sería muy pertinente que hiciera una llamada a todos los políticos para buscar un acuerdo cuanto antes que proporcione un marco legal estable y generoso a las migraciones en España; sería mucho más constructivo y propio de su ministerio eclesial, en lugar de apuntarse al “bombardeo” tendencioso, usando argumentos extremistas que ofenden a la inteligencia, faltan a la misericordia e insultan a las personas extranjeras, en su inmensa mayoría gente honrada y trabajadora, que están entre nosotros buscando una vida mejor.

¿Ha visto el Arzobispo a los grupos de trabajadores senegaleses recogiendo las manzanas en las pumaraes de Asturias este pasado otoño? Pues ahí han estado, ganándose apenas la manutención del día. Con su humildísimo trabajo están aportando a esa “Cultura de la Sidra”, orgullo de Asturias y Patrimonio de la Humanidad; pero lo hacen en condiciones de gran precariedad. Y muchos nos alegramos de que ahora, ellos y otros muchos hombres y mujeres trabajadores vayan a tener una vida algo mejor, puedan trabajar legalmente y tener los derechos que corresponden a la dignidad de toda persona (repase por favor Dignitas Infinita, del Papa Francisco).

¿No todos caben? ¿Quiere decir que hay ya más de los que caben? ¿Se está apuntando a la política de las deportaciones? ¿Va a desautorizar a las organizaciones de Iglesia que apoyaron esta medida de regularización y a su propia Cáritas? Y en cuanto a su discrepancia con la posición acordada en la Conferencia Episcopal a favor de la ILP que reclamaba esta regularización excepcional, es todo lo contrario de una expresión de comunión y lealtad con sus iguales en el ministerio.

¿Cuántos caben? Lo que está claro y es de notorio sentido común, es que cada vez van a “caber” más, dada nuestra evolución demográfica y el contexto de nuestro mercado laboral. Por ello, en lugar de preocuparse por cuántos hay o cuántos vienen, al ministerio pastoral corresponde la tarea de enseñar e implementar la doctrina católica que manda “acoger, proteger, promover e integrar” al migrante (repase Fratelli Tutti de Francisco) y que recuerda, en palabras de León XIV (Dilexi Te), que la misión de la Iglesia es construir puentes, no muros, ver hijos donde otros ven amenazas y descubrir que cada migrante rechazado es Cristo llamando a la puerta de la comunidad.

Le rogamos encarecidamente a monseñor Sanz que deje de avergonzar reiteradamente, con sus manifestaciones impropias, a esta Iglesia de Asturias, que hace dieciséis años también le acogió a él para ejercer entre nosotros no otra cosa que la función de pastor, maestro de la fe y testigo del evangelio de la misericordia.

Firmantes:

José Manuel Parrilla, profesor de Sociología (Universidad de Oviedo) y Doctrina Social de la Iglesia (Seminario de Oviedo), y con él Alegría García García, Alejandro Alas Suárez, Alfonso Mascuñana Bordas, Alicia González García, Alida Hevia Alonso, Amparito Valles Asenjo, Amparo Prieto Carvajales, Ana Álvarez Fernández, Ana M. Begoña Sariego Martínez, Asociación Pro Inmigrantes en Asturias (APIA), Asunción Beitia Ochoa, Beatriz Blanco García, Begoña María Cerra Lorenzo, Belén Negreira Barcia, Carmen Garrido González, Charo del Blanco de la Red, Colectivo “Revuelta de Mujeres en la Iglesia” de Asturias, Covadonga Carreño Morán, Cristina Aguilar Galindo-Bustio, Encarnación Suárez Sánchez, Estefanía García Pérez, Faustino Castaño Vallina, Faustino Villabrille Linares, Fernando Albuerne López, Flor González Muñiz, Francisco Barba Navas, Gloria Fernández Martínez, Gloria María Blanco González, Guillermo González Pire, Hosanna Fernández Negreira, Irene Flórez Blanco, Itziar Celigueta Pérez-Cuadrado, Itziar Munuera Fernández, Jesús Gallo Alonso, Jesús Manuel Álvarez Álvarez, Jesús Rodríguez Rubio, José Ángel González Arias, José Félix Botrán Gil, José Ignacio Alonso Gómez, José Luis Fonseca Orviz, José Luis Suárez Sánchez, José Manuel García Paz, José María Alvarez Rodriguez, José María Murias González, Juan Carlos Fernández Fernández, Juan Carlos Parada Yáñez, Julia López Ruiz, Julio Cesáreo Álvarez Baizán, Justo López García, Lourdes Prieto Carbajales, Lucía-Pía Fernández Gutiérrez, Luis Alonso Traviesas, Luis Laureano Castañón González, Luis Manuel Flórez García, Luis Manuel Lobera García, M. Josefa Sánchez Menéndez, Manolo Sánchez Murias, Manuel José Calzada Mier, Manuel Rodrigo Fernández García, Marco Antonio Luengo Castro, Mari Carmen Fernández González, María Angels Carabassa Rubio, María del Carmen Rosón Álvarez, María Dolores Patón Sabucedo, María Elena Galán Hevia, María Fernández Fernández, María Gallo Suárez, María Hortensia Fernández Vidal, María Jesús Álvarez García, María Jesús Cortina Argüelles, María Jesús Fanjul Mori (Comunidades cristianas), María Jesús Lavandero Ruiz, María Jesús Negreira Barcia, María José Capellín Corrada (Forum de Política Feminista de Asturias), María Luisa Intriago Pastor, María Paz Suárez Suárez, María Pilar Suárez Castaño, María Pilar Vázquez Antuña, María Rosa de la Concha García-Mauriño, Marisa Martínez González, Matilde Díaz González de Lena, Mina Blanco Juárez, Pablo Toral Gutiérrez, Pedro Álvarez Martínez, Raquel Palacio Villazón, Remedios Vázquez Diz, Rosa A. Gómez Fenández, Rosa Fernández García, Rosario Gonzalez Carreño, Rubén Orihuela Sancho, Teresa Celigueta Crespo, Toñi Quirós Muñiz, Verónica del Fueyo Alvarez, Victor García Ordás, Victoria Mejuto Vila, Cristina Menéndez Vega, Fernando Díaz Malanda, Nieves Vallina Palacio, María Luisa Asprón García y Jesús Ángel Fernández Fernández."                                       (Religión Difgital, 02/02/06) 

 

 "Cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago: “Nuestros sacerdotes han sido detenidos por agentes de inmigración debido al color de su piel”.

 El cardenal Blase Cupich (Omaha, Nebraska, 76 años) es una de las voces más destacadas del sector progresista de la Iglesia católica estadounidense en un momento en que el ala ultraconservadora, envalentonada por la Administración de Donald Trump, gana terreno rápidamente en un país fuertemente politizado. Salvo que él no se ve a sí mismo de ese modo, ni tampoco a la Iglesia. “Siempre trato de ser fiel a lo que dice la doctrina de la Iglesia sobre las cuestiones sociales, y esa es mi guía. No quiero jugar al juego de suma cero de quién va a ganar, los conservadores o los progresistas”, afirma. En una entrevista con EL PAÍS, omite mencionar al presidente por su nombre y, en su lugar, advierte sobre las “implicaciones morales” de las políticas del republicano. “Es la doctrina social de la Iglesia la que puede ayudarnos en este momento”, asegura por videollamada.

El mes pasado, el arzobispo de Chicago —donde nació el papa León XIV, el primer pontífice estadounidense— se unió a los cardenales Robert McElroy y Joseph Tobin, arzobispos de Washington y de Newark, respectivamente, para firmar una declaración en la que se critica la política exterior de Trump. En ella, los tres máximos responsables de archidiócesis católicas romanas en Estados Unidos citan los casos de Venezuela y Groenlandia, al considerar que las acciones de Washington “han planteado cuestiones básicas sobre el uso de la fuerza militar” y han amenazado los “derechos soberanos de las naciones”. Aunque no entran en detalles, la declaración del 19 de enero se publicó después de que EE UU capturara a Nicolás Maduro y de que Trump presionara para hacerse con el control de Groenlandia.

“Nuestro papel moral como país al enfrentar el mal en el mundo, sostener el derecho a la vida y la dignidad humana, y apoyar la libertad religiosa está siendo examinado. Y la construcción de una paz justa y sostenible, tan crucial para el bienestar de la humanidad ahora y en el futuro, se está reduciendo a categorías partidistas que fomentan la polarización y políticas destructivas”, escribieron.

Pregunta. ¿Qué los llevó a pronunciarse de manera tan contundente?

Respuesta. Viajamos [en enero] a Roma para reunirnos con cardenales de todo el mundo, quienes expresaron su alarma por la forma en que se estaban tomando decisiones, no solo en nuestro país, sino en todo el mundo, que parecían, en muchos sentidos, apartarse del consenso que existe desde la Segunda Guerra Mundial sobre cómo gestionar los conflictos. Al día siguiente del consistorio, el papa León dio su discurso al cuerpo diplomático, y eso nos dio el lenguaje necesario para poder abordar las preocupaciones que teníamos.

P. ¿Por qué decidieron no nombrar a nadie en la declaración? No se menciona a Trump.

R. Queríamos ofrecer a la gente, a todos los ciudadanos del mundo y especialmente de nuestro país, el lenguaje para abordar estas cuestiones, porque el componente moral de lo que se estaba haciendo parecía ser ignorado, y queríamos subrayar que hay otros asuntos en juego, más allá de simplemente satisfacer el afán de dominio y dominación de un país sobre otro, que parecía imponerse en ese momento e ignorar el Estado de derecho.

P. Parte de la declaración dice: “Renunciamos a la guerra como instrumento de intereses nacionales estrechos y proclamamos que la acción militar debe considerarse solo como último recurso en situaciones extremas, no como un instrumento habitual de la política nacional”. En el caso de Venezuela, muchos venezolanos, en particular los exiliados en EE UU, celebraron la captura de Maduro.

R. Lo que ocurre es que, si se dice que el fin justifica los medios, entonces se empieza a abrir un camino sobre cómo las naciones pueden actuar legítimamente en distintas situaciones. Eso debe considerarse con mucho cuidado, porque entonces uno podría decir que hay personas que podrían estar contentas de que Rusia haya invadido Ucrania. No se puede medir con ese criterio. La soberanía de las naciones es importante.

P. La mayoría de los católicos estadounidenses votó por Trump en 2024. ¿Tiene la sensación de que están de acuerdo con la forma en que gobierna?

R. No tengo estadísticas que me den una idea clara sobre eso, salvo el hecho de que existen encuestas en las que un amplio grupo de estadounidenses que votaron por el presidente Trump cuestionan los medios mediante los cuales está avanzando con su política migratoria. Eso es importante tenerlo en cuenta. Pero en la Iglesia nunca podemos jugar al juego de preguntarnos si algo será popular o no. Tenemos que decir lo que es verdad y tenemos que hablar desde los principios.

P. La Administración Trump suele citar versículos bíblicos para promover o justificar sus políticas, incluido su programa de deportaciones masivas.

R. Voy a dejar que digan lo que quieran. Eso siempre ha sido así; hay políticos a los que les gusta envolver sus políticas en un lenguaje bíblico. Eso siempre entraña un peligro, simplemente porque un mismo pasaje de las Escrituras puede citarse de distintas maneras. Lo que hay que examinar no es un argumento basado en la Escritura, sino un argumento que nos ayude a comprender cuáles son las implicaciones morales de una política determinada.

P. En noviembre, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos emitió un Mensaje Especial sobre inmigración. Fue la primera vez que la conferencia lo hizo en más de 10 años. ¿Por qué era importante que se emitiera ese pronunciamiento?

R. En el centro de esa cuestión estaba la falta de respeto a la dignidad humana, y por eso hubo unanimidad por parte de los obispos. Siempre hemos hablado con mucha firmeza sobre ese tema, ya sea el niño en el vientre materno, la persona en el corredor de la muerte o el inmigrante. Por ejemplo, la Conferencia Episcopal también emitió un comunicado cuando hubo un recorte de la ayuda exterior, y nuevamente fue por la vulneración de la dignidad humana.

P. Chicago fue una de las ciudades atacadas recientemente por Trump. Miles de agentes federales descendieron sobre la ciudad para llevar a cabo redadas migratorias. Sabemos que estas operaciones han afectado a parroquias en todo el país.

R. La gente tiene miedo de salir. Esto siembra el terror en una ciudad en la que no solo los inmigrantes, sino la población en general, siente que está siendo aterrorizada por la forma en que se están llevando a cabo estas redadas. Algunos de nuestros sacerdotes han sido detenidos por estos agentes de inmigración debido al color de su piel y se les ha exigido que muestren su ciudadanía y sus documentos. Esto es realmente inaudito. Ese tipo de tácticas está alimentando la indignación de la gente, no solo por los asesinatos que tuvimos en Minneapolis, sino también por lo que estamos viviendo aquí.

P. En Minneapolis, varios miembros del clero fueron arrestados por protestar contra el ICE (Servicio de Inmigración) y las políticas de Trump. ¿Cuál cree que es el papel de la Iglesia en este momento?

R. Ofrecer atención pastoral a las personas marginadas y vulnerables. Tenemos que seguir haciendo de eso una prioridad. También debemos alzar la voz y abogar de manera no violenta. Mi principal preocupación no es criticar a una persona en particular dentro de la administración, sino que la gente necesita involucrarse como ciudadanía para que haya avances. Tenemos que ayudarles a comprender lo que está en juego.

P. Usted ha hablado antes del sistema migratorio “roto” de Estados Unidos y de la importancia de atribuirle la responsabilidad al Congreso. ¿Qué cambios le gustaría ver ahora que los legisladores negocian nuevas reformas?

R. La gran pregunta es cómo vamos a permitir, de manera ordenada, que la gente entre a este país, pero también cómo darles una visa de trabajo, como se hace en muchas partes de Europa, donde hay una frontera porosa que permite a las personas ir y venir y atender las necesidades de sus familias. Justo esta semana, un juez anuló la orden de la secretaria de Seguridad Nacional, [Kristi] Noem, con respecto al Estatus de Protección Temporal (TPS) de los haitianos. Se trata de personas trabajadoras: por ejemplo, el 20% de quienes trabajan en centros de salud y residencias de ancianos en Florida son haitianos. Necesitamos esa fuerza laboral.

P. Usted es cercano al papa León, que nació en Chicago. ¿Cuál es su opinión sobre sus primeros ocho meses como pontífice? Algunos dicen que ha avanzado lentamente.

R. Yo diría que arrancó con fuerza desde el primer día. Dejó claro que iba a gobernar de una manera colaborativa. No le teme a tomar decisiones difíciles y elige con mucho cuidado lo que dice. Este año va a demostrar lo que vale y se convertirá en una figura de peso a nivel mundial.

P. Cuando fue elegido, muchos creían que sería una voz firme contra Trump. Pero hasta ahora, ha preferido evitar la confrontación directa, algo que Francisco no rehuía. ¿Por qué?

R. Es una cuestión de precisión. Quiere usar las palabras de una manera que realmente haga avanzar el debate en la sociedad. Sé que, por ejemplo, hubo personas en el Gobierno a las que les molestó cuando utilizó la palabra “inhumano” para referirse a la forma en que se estaba aplicando la política migratoria aquí. Así que no tiene miedo de llamar a las cosas por su nombre, pero no lo personaliza. Porque, a largo plazo, considera que el tema es más importante que criticar a una persona en particular."   

      (Paola Nagovitch , El País, 7/02/26)