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27.4.16

La polémica sobre esta nueva era de letargo económico se ha organizado superficialmente en dos polos: innovaciones técnicas o crisis financieras

"(...) La polémica sobre esta nueva era de letargo económico se ha organizado alrededor de dos polos. Por un lado se discute si ya se agotaron las posibilidades de una oleada de innovaciones técnicas capaz de sustentar una nueva fase de acumulación de capital o si, por el contrario, estamos en vísperas de una nueva revolución tecnológica.

 La verdad es que entre la realidad de la telefonía celular y las promesas demagógicas de los fanáticos de las nanotecnologías hay una gran distancia. No es evidente que viene en camino una nueva serie de tecnologías parecidas a la máquina de vapor o el automóvil.

Estas innovaciones con justicia reciben el nombre de innovaciones básicas, por haber transformado todo el sistema económico. No sólo cambiaron la matriz de relaciones inter-industriales de manera radical, sino redefinieron la construcción de obras de infraestructura y reorganizaron el espacio público.

 Pero no se puede transformar el sistema económico cada cinco años, y por ello muchos piensan que nada comparable existe en el horizonte tecnológico actual. De acuerdo con esa visión el capitalismo estaría condenado a sufrir un ritmo de expansión mediocre con innovaciones derivadas de tecnologías introducidas hace décadas.

Para muchos otros analistas el estancamiento secular sería sólo una consecuencia de la crisis financiera. Por ejemplo, Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart piensan que el festín de endeudamiento duró demasiado como para pensar que las cicatrices podrían borrarse rápido y sin dolor.

Pero estos dos autores creen ingenuamente que antes de 2007 las principales economías capitalistas gozaban en lo esencial de buena salud. Para ellos, más allá de los abusos en el sector financiero, todo marchaba más o menos bien.

En realidad la polarización del debate es artificial porque una nueva oleada de innovaciones capaz de sostener un ritmo de crecimiento estable necesitaría estructuras financieras adecuadas.

 Esa es una de las principales lecciones de la tesis de doctorado de Hyman Minsky sobre inversiones inducidas y ciclos de negocios. Esa tesis se inició en Harvard bajo la supervisión de Schumpeter, pero la muerte de este último en 1950 obligó a Minsky a concluir la investigación bajo la dirección de Leontief. (...)

De esta insatisfacción con la teoría de los ciclos de Schumpeter nace el minucioso análisis de Minsky sobre las fuentes de inestabilidad asociadas a una economía en la que el sistema bancario comercial privado se encarga de la tarea de creación monetaria.

Especialmente importante para Minsky es la tendencia pro-cíclica de la actividad bancaria: cuando las cosas van bien, el crédito se multiplica y se genera inestabilidad.

 Al contrario, cuando todo pinta mal, el crédito se restringe y se hace más pronunciada la caída en la inversión y el empleo. Por esta razón Minsky está más cerca de las perspectivas de Keynes sobre la volatilidad en las expectativas y la preferencia de liquidez.

Así las cosas, la polémica actual sobre el estancamiento secular no puede limitarse a una discusión simplona sobre fuentes del cambio técnico o sobre los efectos relacionados con la debacle financiera iniciada en 2007.

Quizás el problema principal de esta polarización del debate sobre estancamiento secular es que se deja de lado todo lo relacionado con las causas estructurales de la crisis, comenzando con la distribución del ingreso y el conflicto social derivado de la desigualdad. Como si todo eso nada tuviera que ver con las perspectivas futuras del capitalismo."         (Alejandro Nadal, La Jornada, en Jaque al neocolonialismo, 30/03/16)

5.11.08

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(Anuncio aparecido en El País, ed. Galicia, Economía, 03/11/2008, p. 30)

Febrero ya es historia, pero los ciudadanos pagarán con sus impuestos los dividendos a los accionistas de los bancos en quiebra

"El deterioro de las variables económicas fundamentales en Estados Unidos es tan rápido como en el resto del planeta. Una de las características centrales de esta crisis económica es que muta de sus características con gran velocidad. Apenas anteayer adquiría la fisonomía de una estanflación (alta inflación con crecimiento cero o decrecimiento del producto interior bruto) y hoy se parece más a una depresión con deflación debido a la caída del precio del petróleo y el resto de materias primas, incluyendo las alimenticias. (...)

Febrero parece la prehistoria. De entonces a hoy se han instrumentado las medidas de salvamento a los bancos en dificultades por valor de 700.000 millones de dólares (520.000 millones de euros). Conforme avanzan los días, más sectores productivos se añaden a la cola de las ayudas: después de los bancos, las aseguradoras, luego la industria de Detroit cuyo colapso podría terminar con alguna de las grandes compañías de automóviles de EE UU, etcétera. La pregunta es cuándo llega el turno de los ciudadanos afectados por el pago de una hipoteca, muchos de los cuales están siendo desahuciados de sus casas por no poder pagarla.

La sensación de algunos contribuyentes de ser los grandes olvidados del maná que desciende de la Administración Bush se agranda conforme se conocen algunos detalles del plan Paulson. Hace escasos días, las nueve principales entidades financieras de Wall Street y una decena de bancos regionales llegaron a un acuerdo para ser nacionalizadas en parte, voluntariamente, mediante la inyección en su capital de 125.000 millones de dólares (98.000 millones de euros) de dinero público. El secretario del Tesoro ya ha anunciado que quiere dedicar al menos el doble de esa cantidad (de los 700.000 millones aprobados por el Congreso) a esta nacionalización. Pues bien, el 52% de la cantidad inicial va a ser gastada por los bancos en el pago del dividendo a sus accionistas. Con el dinero de millones de contribuyentes se va a pagar a centenares de miles de accionistas bancarios. Extraordinaria redistribución de las rentas." (JOAQUÍN ESTEFANÍA: Transición y recesión USA. (El País, ed. Galicia, Economía, 03/11/2008, p. 32 )

2.9.08

Estamos de aniversario... del credit crunch-pataplash, de las subprime...

…al cumplirse un año de crisis. La falta de confianza en el sistema financiero acentúa la desaceleración (…)

El agujero en la banca es fenomenal. Europa y Japón flirtean con la recesión, y aunque EE UU -origen y epicentro de los pro-blemas- está encajando el golpe mejor de lo esperado, la banca norteamericana no gana para sustos. El sector financiero aparece como el gran perdedor de la crisis, pero las secuelas se dejan notar en toda la economía: tras un año sin mercado interbancario, la banca empieza a cerrar el grifo del crédito a empresas y particulares. Ese credit crunch será aún más acusado a partir de ahora, según el BCE. Y esa es la correa de transmisión entre los mercados y la economía: si se corta el crédito, la crisis financiera puede dar paso a una crisis industrial y acentuar la desaceleración. (…)

No se trata de una crisis de liquidez. Los expertos consideran que los problemas son más profundos, de falta de confianza en el sistema financiero, acusado de tomar riesgos excesivos. No se atisba el final del túnel. No hay fecha para el final de la crisis, no hay motivos para pensar que los bancos hayan sacado ya todos los trapos sucios. "Hasta que no sepamos cuándo acaba la caída de la vivienda en EE UU no se conocerán las pérdidas totales y las necesidades de la banca", señalaba ayer un gestor de Washington.” (El País, ed. Galicia, Economía, 09/08/2008, p. 20)

"La metástasis de las subprime -un mercado muy acotado y de dimensión reducida, apenas el 13% de las hipotecas estadounidenses- se ha ido extendiendo sin dramatismos, sin viernes negros bursátiles, pero en un crescendo doloroso. (...)

Las turbulencias se han cobrado casi 100.000 empleos financieros. Han dejado varios cadáveres bancarios salvados in extremis por el sector público. Y un agujero en la banca de medio billón de euros que va en aumento. La crisis ha hecho jirones en la credibilidad de los bancos centrales y sobre todo de las autoridades financieras. Ha disuelto como un azucarillo la confianza de la banca. Su potencial destructivo ha ido contaminando paulatinamente la economía real. (...)

"El edificio económico del capitalismo de mercado, que ha promovido esta expansión económica, se ha puesto ahora en entredicho", explicó hace unos días Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal. (...)

Porque las raíces de esta tormenta financiera hay que buscarlas en la crisis anterior -el 11-S y los estertores de la burbuja puntocom- y en la reacción de Greenspan. La Reserva Federal atacó esos problemas con una fuerte bajada de los tipos de interés, que se situaron en mínimos históricos. También en Europa. Eso generó una fiesta de gasto en consumidores y empresas: endeudarse era muy barato y se generó "una superburbuja", tal y como la define el inversor-especulador George Soros. Las cotizaciones en la Bolsa estadounidense (y en la española) se duplicaron entre 2002 y 2006; los precios de las casas se dispararon en EE UU (y en España); los beneficios de la banca y de las empresas no dejaban de subir. Hasta que las subprime, apenas una gota en el océano del sistema financiero, lo cambiaron todo prácticamente de golpe. Según Greenspan, eso es propio de la naturaleza humana: "Del temor a la euforia y viceversa". (...)
Cuando los primeros morosos empezaron a perder sus casas en EE UU, los precios de la vivienda iniciaron su declive. "Ése fue el detonante", resume Villarroya. A través de los complejos productos estructurados que extendieron las subprime por todo el sistema bancario, las turbulencias se propagaron rápidamente por los mercados financieros internacionales. Nadie quería activos contaminados, y ningún banco compraba nada de nada para no verse salpicado. (...)

Sigue habiendo miedo, y ha habido episodios de pánico. Y nada de eso cambiará hasta que se restablezca la confianza en el sector financiero", asegura desde Bélgica Paul De Grauwe, uno de los grandes expertos europeos en mercados financieros y bancos centrales." (El País, Negocios, 10/08/2008, p. 4/5)

Los culpables de la crisis... ¿Los chinos? Bush

“Hay varios posibles culpables de esta crisis. (…)

Alan Greenspan… A Greenspan se le acusa de haber respondido a las diferentes crisis financieras estimulando demasiado la liquidez monetaria, con lo cual creó problemas aún mayores después. La crisis asiática, el crash de las empresas de Internet, de grandes fondos de inversión, o los problemas del sector inmobiliario fueron todos tratados por Greenspan inyectando liquidez. También creía mucho en la innovación financiera: "Los consumidores americanos se beneficiarían si los bancos les ofrecen productos hipotecarios más variados y más alternativas que las hipotecas tradicionales a tasas fijas de interés", declaró en 2004. Los bancos le hicieron caso y entre los productos "no tradicionales" que ofrecieron en abundancia estuvieron hipotecas a familias que no las podían pagar. El resto es historia conocida. (…)

Los reguladores del sector financiero. El sistema financiero mundial ha crecido en tamaño y complejidad a mucha mayor velocidad que la capacidad de los Gobiernos para entenderlo y regularlo adecuadamente. Y no son sólo los Gobiernos. Los banqueros mismos con frecuencia confiesan no entender plenamente algunos de los instrumentos financieros que negocian… No hay dudas que las fallas en la supervisión financiera contribuyeron a crear la crisis que hoy vivimos.

Los especuladores. Éstos son los culpables preferidos de los políticos… Y por supuesto que la especulación inmobiliaria, financiera o con los alimentos o el petróleo ha contribuido a la crisis. Ha contribuido. Pero no la ha creado.

George W. Bush. Dos guerras pagadas con rebajas a los impuestos de quienes más ganan. Acelerada expansión del gasto y la deuda pública. Descuido en la inversión pública no bélica. Políticas que indirectamente aumentan el precio internacional del petróleo. ¿Hace falta decir más?

Los chinos. Y los indios, los indonesios y todos los pobres del mundo. Su culpa es que millones de ellos ahora tienen cómo comer más y mejor que antes, lo cual genera presiones inflacionarias…Las causas de la inflación tienen más que ver con las políticas de los países ricos que con los hábitos de los consumidores pobres. Las estadísticas muestran que los subsidios al etanol por ejemplo, encarecen más la comida que el aumento en el consumo de alimentos en los países pobres.” (MOISÉS NAÍM: ¿Quién hundió la economía mundial?. El País, Internacional, 27/07/2008, p. 10)

17.7.08

Ahora la crisis, por fases. Vamos por la segunda, sin haber salido de la primera

La inmobiliaria Martinsa protagoniza la mayor suspensión de pagos de la historia. Los 5.200 millones de deuda ahogan a la promotora española con más activos y suelo - Caja Madrid, La Caixa y Banco Popular son los principales acreedores.” (EL País, ed. Galicia, Portada, 15/07/2008)

La crisis entra en la segunda fase. El recrudecimiento de las turbulencias financieras oscurece la situación económica

Resolver una crisis siempre es difícil. Enfrentarse a tres a la vez es casi una proeza. Los expertos llaman a esta situación la tormenta perfecta, con tres frentes activos en plena ebullición. El petróleo firmó el pasado viernes su enésimo máximo histórico, por encima de los 147 dólares por barril, casi el doble que hace un año. Los alimentos básicos se han encarecido más de un 30% y han causado hambrunas en 30 países en los últimos meses. Y las turbulencias financieras, que desataron la tormenta hace un año, están muy lejos de remitir: la crisis de las hipotecas basura ha provocado pérdidas de más 250.000 millones de euros en la banca internacional y ha secado los mercados.

Tras el rescate en marzo de uno de los grandes bancos de inversión, Bear Stearns, las grandes firmas hipotecarias de EE UU -Freddie Mac y Fannie Mae- están ahora en el ojo del huracán. IndyMac ha protagonizado la mayor bancarrota norteamericana en 20 años. Y las Bolsas temen ahora una recaída del sector financiero.

La consecuencia de todo eso es el frenazo de la economía mundial.” (El País, ed. Galicia, Economía, 13/07/2008, p. 32)

“¿Banca pública para financiarse?

Muy mal deben estar las cosas cuando en ambientes financieros y empresariales se pide al Ejecutivo que resucite la banca pública para garantizar la financiación de bancos y cajas. CiU ha pedido la ayuda del Gobierno. "Si no se resuelve el problema de la liquidez", la banca no prestará "a las empresas sanas y solventes, con lo que pueden llegar a tener problemas y esto puede provocar más paro", según Josep Sánchez Llibre. La banca española necesita devolver, durante este año, unos 60.000 millones que tomó prestados en los mercados internacionales. Hasta ahora, apenas han podido financiarse con nuevas emisiones.” (El País, ed. Galicia, Economía, 13/07/2008, p. 32)

“Nuevo terremoto hipotecario en EE UU. La quiebra de IndyMac coincide con los problemas de Freddie Mac y Fannie Mae.

Los rumores de insolvencia se ciernen ahora sobre Fannie Mae y Freddie Mac, dos entidades semipúblicas que garantizan la mitad de las hipotecas concedidas en EE UU, el equivalente a unos 5,3 billones de dólares. Sus títulos están en caída libre y en la última semana han perdido la mitad de su capital.” (El País, ed. Galicia, Economía, 13/07/2008, p. 33)

9.7.08

La indomable crisis internacional que nos sacude

“Poco que ver esta coyuntura con el ambiente que se respiraba apenas hace un año en el último G-8, en Alemania. De entonces a hoy se han multiplicado los problemas económicos.

En primer lugar, ha reaparecido la inflación; hay una generación de ciudadanos del mundo que no conocía una espiral de crecimiento de los precios como la que se da ahora. Esta inflación se combina en algunos lugares con un periodo de bajo crecimiento, crecimiento cero o incluso de recesión, reproduciéndose el fenómeno de la estanflación, como ocurrió hace 30 años, con la primera crisis del petróleo.

Como hace tres décadas, el planeta tiene que enfrentarse a un espectacular aumento del precio del petróleo (…)

Pero en el periodo entre los dos G-8 se han manifestado otros dos problemas que estaban embalsados, relacionados entre sí: la espectacular crisis motivada por las hipotecas de alto riesgo, que ha generado un problema de liquidez en el sistema financiero norteamericano y europeo. Los países emergentes han resistido hasta ahora la contaminación financiera proveniente del Primer Mundo.

Ésta es la primera vez que una crisis financiera tiene su epicentro en el corazón del sistema y en la que las dificultades de las entidades financieras más importantes son paliadas por la contribución, en forma de capitalización, de los fondos soberanos constituidos en los países emergentes con las reservas acumuladas por el incremento de los precios de las materias primas. (…)

El segundo problema es la escasez y carestía de alimentos, con una etiología parecida a la del petróleo: crecimiento exponencial de la demanda al aproximarse al mundo de los consumidores centenares de millones de personas que hasta hace poco se alimentaban poco y mal, y explosión especulativa protagonizada por fondos que antes invertían en titulizaciones hipotecarias y que ahora han desviado sus esfuerzos a los mercados de futuros alimentarios. (…)

En la mayor parte de estas dificultades subyacen fallos del mercado, por lo que su corrección requeriría de organismos reguladores más eficaces y de alcance global. Una reflexión sobre el marco regulatorio debería ser imprescindible en esta cumbre del G-8 que, por cierto, será la última a la que asista George Bush, bajo cuya política neocon se ha generado esta coyuntura indomable.” (JOAQUÍN ESTEFANÍA: G-8: democracia y desarrollo. El País, ed. Galicia, Economía, 07/07/2008, p. 21)

2.7.08

Los consejeros delegados son los culpables de la crisis

“P. ¿Hay un liderazgo sólido para superar la crisis?

R. En absoluto. No hablo ya de Bush, que es un desastre, sino de un liderazgo en la industria norteamericana. Está perdida en la corrupción, y no me refiero a deshonestidad, sino que se están corrompiendo las necesidades empresariales de Estados Unidos. Las grandes corporaciones sólo se preocupan por el beneficio a corto plazo, y eso destruye el negocio. Nuestro modelo de productividad está matando a las empresas.

P. ¿Cómo?

R. El sistema predominante se basa en despedir a todo el mundo y echar mano de las existencias. Es decir, no se produce, sino que sólo se vende lo que hay en inventario. Se gana dinero, pero hay un momento en el que las empresas ya no tienen productos. Muchos negocios se están pudriendo. A todo esto se une la presión para que suba el valor bursátil de la compañía. Los gestores tratan de que lo haga lo más rápido posible y no dejan espacio para la imaginación ni la innovación. Sólo importa hacer caja.

P. ¿Responsabiliza a los consejeros delegados de la crisis?

R. Tienen la responsabilidad de crear compañías sostenibles y fuertes. Y eso no se consigue despidiendo a la gente y recurriendo a las existencias.” (HENRY MINTZBERG: “Falta liderazgo empresarial para superar la crisis". El País, Negocios, 29/06/2008, p. 42)

26.6.08

Más impuestos a las clases altísimas, y menos a las empresas tecnológicas

"Los ingresos reales de las clases medias en Estados Unidos jamás han vuelto a alcanzar el nivel que tenían antes de la última recesión económica en este país, la de 1991. (...)

Cuando fue elegido presidente, George Bush declaró que las rebajas fiscales para los ricos remediarían todos los males de la economía norteamericana. Esas rebajas fiscales impulsarían un crecimiento cuyos beneficios llegarían a todos; una medida económica ésta que se ha puesto de moda en Europa y otras partes del mundo, pero que en Estados Unidos fue un fracaso. Se suponía que las rebajas fiscales estimularían el ahorro, pero el ahorro doméstico descendió en picado. Se decía también que fomentarían el empleo, pero la tasa de actividad es hoy menor que en la década de 1990. Y si hubo algún tipo de crecimiento, éste sólo benefició a las clases más privilegiadas. (...)

El sector financiero no logró crear productos que ayudaran a la gente de la calle a controlar los riesgos a los que se enfrentaban, entre ellos el de la compra de una vivienda. Ahora millones de estadounidenses tienen un alto índice de probabilidades de perder su casa, y con ella los ahorros de toda su vida.

La verdadera clave del éxito económico de Estados Unidos es la tecnología, simbolizada en Silicon Valley. La ironía radica en el hecho de que los científicos a quienes se deben los avances que facilitaron un crecimiento basado en la tecnología y las empresas quearriesgaron el capital para financiarlo no fueron quienes se llevaron las mayores recompensas económicas en el momento álgido de la burbuja inmobiliaria. Los juegos financieros que absorben la mayor parte de la participación en los mercados eclipsan esas inversiones reales.

El mundo tiene que pensar en nuevas fuentes de crecimiento. Si se quiere basar el crecimiento económico en los avances científicos y tecnológicos, y no en la especulación inmobiliaria o financiera, habrá que reajustar los sistemas fiscales. ¿Por qué a quienes obtienen sus ingresos apostando en los casinos de Wall Street se les grava con un tipo impositivo más bajo que a quienes ganan su dinero de otras maneras? Las ganancias del capital deberían estar gravadas al menos con el mismo tipo impositivo que los ingresos ordinarios. (En cualquier caso, los rendimientos del capital gozan de un gran beneficio, pues no se gravan hasta que no se realiza la ganancia). Además, se debería aplicar un impuesto sobre beneficios extraordinarios a las compañías de gas y petróleo. (...)

Dos factores desencadenaron la crisis actual: la guerra de Irak impulsó la escalada de los precios del petróleo... la aparición de los biocombustibles hace que los mercados agroalimentario y energético estén cada vez más imbricados... Los inmensos subsidios que Estados Unidos y la Unión Europea han venido otorgando a sus agriculturas han debilitado a las de los países en vías de desarrollo. (...)

Sólo modificando los patrones de consumo y de producción -con un nuevo modelo económico, en realidad- podremos hacer frente al problema prioritario de los recursos básicos." (JOSEPH E. STIGLITZ: Todo el mundo busca recetas contra la crisis. El País, ed. Galicia, Opinión, 25/06/2008, p. 31/2)

3.6.08

¡Con estas ganancias no hay IPC que aguante!

"—También has trabajado el tema de los supermercados Y las grandes cadenas de distribución alimentaria. Supermercados, no gracias (Icaria, 2007) es un ejemplo de tus investigaciones en este ámbito. ¿Qué aspectos te parecen más criticables de la forma de distribución de alimentos y productos afines y no afines a través de este tipo de empresas?

—Desde la apertura del primer supermercado en el Estado español en 1957, este modelo de distribución y venta se ha ido generalizando llegando a ejercer a día de hoy un monopolio absoluto de la distribución alimentaria. En la actualidad, cinco grandes cadenas controlan la distribución de más de la mitad de los alimentos que se compran en el Estado español: Carrefour, Mercadona, Eroski, Alcampo y el Corte Inglés. Además, si sumamos a éstos la distribución realizada por las dos principales centrales de compra mayoristas, llegamos a la conclusión de que sólo siete empresas controlan el 75 de la distribución de alimentos.

Esta situación nos lleva a describir la cadena de distribución de alimentos como un embudo donde la gran distribución ejerce de cuello de botella en la relación comercial entre campesinos/productores v consumidores. Este monopolio tiene graves consecuencias para los diferentes actores que participan en la cadena comercial. Por poner un ejemplo: el diferencial entre el precio de origen de un producto, lo que la gran distribución paga al campesino, y el precio en destino, lo que nosotros pagamos en el "súper", es de un 390% siendo la gran distribución quien se lleva el beneficio.

La expansión de estos gigantes de la venta al pormenor ha tenido un impacto muy negativo no sólo en los productores sino también en los consumidores, en los proveedores, los trabajadores, en el medio ambiente, en las comunidades locales donde se han instalado, en el pequeño comercio y en el modelo de consumo que promueven. " (Esther Vivas: En pie y no de rodillas. Entrevista por Salvador López Arnal. El Viejo Topo, nº 243, Abril, 2008, p. 63)

29.4.08

La culpa, de los ricos y de los biocombustibles... para los ricos, los ecológicos. Las soluciones... no están claras...

“P. ¿Entonces, el Primer Mundo tiene la culpa de que 100 millones de personas puedan pasar hambre?

R. En buena parte, sí. Hay muchos factores como la crisis financiera, los cambios de moneda o los biocombustibles que son cuestiones creadas por las economías avanzadas. Pero otras no. Hay países como China o India, que suponen el 40% de la población mundial, donde antes la gente se alimentaba con un tazón de arroz. Ahora, su nivel de vida ha aumentado, y quieren un filete. Esta demanda, sumada al aumento de población y los altos precios, da como resultado una ecuación complicada.

P. Se señala a los biocombustibles como la causa principal de todos los males...

R. De todo no, pero por supuesto que tienen una parte de responsabilidad. Según estudios de la FAO y de otros organismos internacionales, entre 2006 y 2007 han tenido una contribución a la subida de los precios de entre el 5% y el 10%. Eso se ha juntado con otros factores. Ahora bien, de cara al futuro, si Estados Unidos o la Unión Europea siguen convirtiendo más y más producto agrario en biodiésel o bioalcohol, a medio plazo los biocombustibles se convertirán en el gran problema.

P. Los analistas dicen que las materias primas son el nuevo refugio de muchos inversores escaldados. ¿Eso también influye?

R. Por supuesto. Ante una crisis hipotecaria o financiera hay masas de dinero que van cambiando de producto. Han decidido refugiarse en los alimentos, algo que no pasaba desde hace tres décadas. Saben que las reservas son las más bajas desde hace 30 años, y esto crea una oportunidad de rentabilidad para los próximos años. Estas inversiones han empezado a empujar sus precios hacia arriba.

P. El Banco Mundial y el FMI no hablan de las bolsas de materias primas como un problema. Sólo acusan al biocombustible.

R. Hay que tener en cuenta que las reuniones de estos organismos son puramente financieras. Sólo el hecho de mencionar que hay un problema con los alimentos por primera vez en la historia, es muy positivo. Si detrás de las menciones a los carburantes se esconde alguna otra intención de despiste, no lo sé, pero tampoco creo que estas instituciones sepan mucho sobre materias primas, porque, hasta ahora, ése era un mercado residual.

P. Los grandes productores se niegan a exportar parte de su producción. Después de años en busca del libre mercado, ¿eso supone un fracaso?

R. Ahora mismo estamos en el ojo del huracán de la crisis. La nueva situación está creando una vuelta atrás, después de años de liberalismo. Pero la vuelta a la autosuficiencia es coyuntural. Es un péndulo, y la crisis, si adoptamos las medidas precisas, nos dejará en una posición equilibrada. El comercio es clave, el mercado también, pero hay que arbitrar mecanismos internacionales que permitan evitar desastres.

P. ¿Y cuáles son esas medidas necesarias?

R. Una acción combinada con otras instituciones, porque el problema es tan grave que no puede solucionarlo sólo la FAO. En junio propondremos crear un sistema de reservas internacional, stocks o medidas regulatorias que aseguren un mínimo de reservas mundiales.

P. ¿Como un banco central de alimentos?

R. Algo así. No está claro, y por eso hemos organizado esa reunión con los mandatarios de todos los países. También para discutir las medidas agrarias de los países, aumentar la producción y buscar medidas que calmen el clima político actual.” (JOSÉ MARÍA SUMPSI (Subdirector General de la FAO): "En China e India ahora quieren filete". El País, ed. Galicia, economía, 21/04/2008, p. 28)

9.4.08

Las causas de las crisis económicas, vistas por Mario Bunge

“P. ¿Por qué critica usted la idea, tanto marxista como burguesa, y difundida en el sentido común, de que la economía es el asunto principal para el bienestar de las sociedades?

R. Como decía Stuart Mill, ningún problema económico tiene una solución puramente económica. Los grandes problemas son multifacéticos y no pueden ser arreglados solamente por políticos ni por economistas. Fíjese usted en la recesión norteamericana. ¿Causada por qué? Primero, por el hábito de consumir sin fijarse en la deuda.

Y un problema político: la regulación de las tasas de interés era tan baja que permitió que la gente se endeudase por encima de su posibilidad de reembolsar su deuda. El norteamericano medio debe a su tarjeta de crédito, de promedio, 10.000 dólares. Casi todo lo que ha adquirido, casa, auto, nevera, etcétera, lo ha hecho a crédito. El presidente del Banco Central, ¿a qué recurre? Para desintoxicar, introduce más tóxico; es decir, está disminuyendo el tipo de interés para que la gente pueda pedir más dinero prestado. Empeora la situación. Es completamente suicida. ¡Y ésos son los presuntamente grandes economistas!

No se dan cuenta de que se trata de un problema complejo. Hay que educar a la gente desde la escuela instándola a no endeudarse innecesariamente, que no tenga tarjetas de crédito, o sólo una. El único que vio esto claro fue el presidente Carter, que dijo: "No adquieran tarjetas de crédito, bajen la calefacción, consuman menos". Fue una de las razones por lo que no le reeligieron, porque eso va contra las costumbres norteamericanas.” (MARIO BUNGE: "Las frases de Heidegger son las propias de un esquizofrénico". El País, ed. Galicia, Cultura, 04/04/2008, p. 46)

¡¡ Es el arroz, estúpido !!

“Ni Wall Street, ni sector inmobiliario. El problema es el arroz. El precio internacional del arroz se ha disparado. En un solo día subió un 10%; en las últimas dos semanas, el 50%. Ni siquiera en épocas de guerra ha estado tan caro.

Basta recordar que el arroz es parte fundamental de la dieta diaria de 3.000 millones de personas para que los problemas del sector financiero o del inmobiliario parezcan una distracción menor.

Los precios del arroz subieron porque tanto los países productores como los consumidores entraron en pánico. Ante un posible desabastecimiento, los países importadores de arroz aumentaron drásticamente sus compras.

Y los productores, preocupados por la posibilidad de dejar a su población sin arroz, limitaron sus exportaciones. La combinación de compras nerviosas y acaparamiento preventivo llevó los precios a la estratosfera.

Y no es sólo el arroz; es el precio de la comida en general. El problema afecta a todos, pero trágicamente, y como siempre, más a los pobres. En Egipto hay desabastecimiento de pan. Los precios internacionales del trigo se duplicaron en el último año y los controles de precios y subsidios gubernamentales hacen que el pan subsidiado, en vez de llegar a los pobres, se venda más caro en el mercado negro.

Al menos seis personas han muerto asfixiadas por la muchedumbre o apuñaladas al tratar de colarse en las filas para el pan. El hambre generalizada está volviendo a formar parte de la vida de millones de africanos. Pero ahora, en vez de afectar a poblaciones rurales y aisladas, está ocurriendo en las ciudades. En Argentina, donde la carne es tan importante como lo es el pan en Egipto o el arroz en Asia, hay carestía de bife.

En todas partes los altos costos de la comida, la escasez, el acaparamiento y la especulación están ocasionando duros enfrentamientos políticos, conflictos entre productores y consumidores, entre el campo y las ciudades y entre países exportadores e importadores. La clase media de los países ricos también se ve afectada.” (MOISÉS NAÍM: No son los bancos, es el arroz. El País, ed. Galicia, Internacional, 06/04/2008, p. 12)

27.3.08

¿Detrás de las inmobiliarias irán los bancos?

“Las compañías inmobiliarias están contra las cuerdas. La crisis crediticia, la paralización del mercado del suelo y la caída de las ventas de viviendas las coloca en un laberinto de difícil salida. Más aún cuando su endeudamiento se ha disparado tras haber pedido préstamos a gran escala para comprar otras compañías. (…)

La suspensión de pagos ya ha hecho diana en varias inmobiliarias de tamaño medio (la valenciana Llanera, la vasca Ereaga, la canaria Mazotti o la catalana Sánchez Romero) y las grandes intensifican las negociaciones con los bancos para espantar la amenaza de la insolvencia. (…)

La banca no pondrá la cosa fácil. La principal complicación está en la pérdida de valor de los activos, sobre todo del suelo, un mercado que las consultoras dan por paralizado. (…)

Las inmobiliarias deberían vender más para remontar, pero la banca ha cerrado el grifo a un sector muy voraz en el consumo de capital. (…)

Los recelos de la banca sobre la evolución del sector se han visto amplificados por la restricción de crédito que afecta a todo el sistema financiero tras la crisis de las hipotecas en EE UU. Las turbulencias sacuden a las empresas a dos niveles: dificulta la amortización de deuda corporativa y complica la obtención de deuda operativa para promover más viviendas. (…)

El economista y ex secretario catalán de Vivienda Ricard Fernández explica que en los años del boom la banca ofrecía financiación fácil, barata y poco exigente para la compra del suelo y para la construcción. Como se vendía rápidamente y con precios superiores a los previstos, ni siquiera se usaba todo el crédito, que se trasladaba al comprador en la subrogación y se saldaba rápidamente tras la finalización y la entrega de las viviendas. "Ahora, los fondos propios vuelven a ser imprescindibles. Cuando se recuperen las ventas, se volverá a la situación clásica del sector para invertir, un trípode equilibrado de fondos propios, crédito y ventas", afirma Fernández.” (El País, ed. Galicia, Economía, 24/03/2008, p. 22)

29.2.08

Hambre

“Borrell afirma que las reservas mundiales de trigo están agotadas. El expresidente de la Eurocámara avisa de que solo se pueden cubrir las necesidades de 30 días

El precio de este cereal básico ha registrado una subida media del 30%... advirtió de que en el mundo solo hay reservas suficientes para cubrir las necesidades de trigo durante 30 días… Josep Borrell ha atribuido estas circunstancias a la sequía y al aumento del consumo en los países asiáticos. (…)

Según el PMA, incluso las clases medias urbanas de los países en vías de desarrollo comienzan a pasar hambre por culpa de la subida de los precios de productos agrícolas básicos como el trigo, el maíz, el arroz o la soja. "El hambre tiene de pronto un rostro nuevo", ha afirmado Sheeran, que ha explicado que mucha gente no puede permitirse de pronto comprar ciertos alimentos. El hambre está "afectando a un gran abanico de países", ha dicho, en referencia a Indonesia, Yemen y México. (…)

A principios de año, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que detrás del encarecimiento de los alimentos básicos están la producción de biocombustibles hechos a partir de maíz, la subida del precio del petróleo, las sequías que han asolado varias de las principales regiones productoras agrícolas en el mundo, y la creciente demanda de carne y productos lácteos. A ello habría que sumar una mejor alimentación en economías emergentes como China e India. (Vía: firgoa, 28/02/2008, fuente: El Periódico, 28/02/08)

28.2.08

Uy, uy, uy... la que se puede armar

“La pérdida de poder de EE UU irrita al votante.

…se ha producido una profunda reordenación de las prioridades nacionales, el estado de ánimo del país se ha ensombrecido y, en opinión de muchos, la propia percepción que Estados U nidos tiene de sí mismo parece estar desgastándose… electorado profundamente preocupado por el lugar que Estados Unidos ocupa en el mundo y por la capacidad del país para controlar su propio destino.

Varios escritores e historiadores hablaban del impacto psicológico que supone el fin de la supremacía de EE.UU. ahora sus habitantes sienten un pérdida de autonomía, en sus propias vidas y en la nación.

Su política está guiada por la impotencia que sienten para controlar su bienestar económico, su seguridad, su medio ambiente, su salud, y las fronteras del país. Dudan de que cada generación vaya a seguir ascendiendo en la escala económica. (…)

(Jennings) “La mayoría de las veces que viajo al extranjero digo que soy canadiense”, comenta.”Normalmente la reacción es mejor (The New York Times, selección ofrecida por El País, 07-02-08, p. 4 y portada)

27.2.08

La crisis, a las claras

“Todo comenzó en 2001, con el estallido de la burbuja de Internet. Para preservar a los inversores, Alan Greenspan, presidente entonces de la FED, decidió orientar la inversión hacia los valores mobiliarios (3). Mediante una política de tipos de interés muy bajos y de abaratamiento de los gastos financieros, exhorta a los intermediarios financieros e inmobiliarios a incitar a una clientela cada vez más amplia a invertir en “el ladrillo”.

Se pone así en marcha el sistema de los subprimes, créditos hipotecarios de alto riesgo y de tasa variable concedidos a familias económicamente muy frágiles. Pero cuando, en 2005, la FED aumenta los intereses del dinero, deteriora la máquina y acarrea un desastrosos efecto dominó que a partir de agosto de 2007, va a hacer tambalearse el sistema bancario internacional.

La amenaza de insolvencia de cerca de tres millones de hogares, endeudados en unos 200.000 millones de euros, provoca la quiebra de importantes establecimientos de crédito estadounidenses. Para protegerse contra ese riesgo, éstos habían vendido una parte de sus hipotecas dudosas a otros bancos que los habían cedido a fondos de inversión especulativos los cuales, a su vez, los habían diseminado por bancos del mundo entero. (…)

Resultado: como una fulgurante epidemia, la crisis se ha extendido al conjunto del sistema bancario. (…)

No se conoce todavía la amplitud exacta del desastre. Desde agosto de 2007, los bancos centrales norteamericano, europeo, británico, suizo y japonés han inyectado a la economía centenares de miles de millones de euros. Sin conseguir restablecer la confianza.

La crisis se propagará, con seguridad, de la economía financiera a la economía real.”

(3) Leer: Crises financièresà repetition: quelles explications ? Fondation Res Publica, París, 2008.

(Ignacio Ramonet: ¿’Crack’ 2008?. Le Monde Diplomatique, ed. española, nº 148, Febrero, 2008, Portada)

26.2.08

El flujo es el culpable, y va a haber crisis, de la cualitativa y de la cuantitativa

“Por desgracia, el paralelo entre la actual crisis estadounidense y crisis financieras anteriores no es una mera hipérbole. Los paralelos cualitativos están claros: los bancos usan préstamos extracontables para financiar operaciones de alto riesgo, nuevos y exóticos instrumentos financieros y una excesiva exuberancia con la promesa de nuevos mercados.

Pero también hay fuertes paralelos cuantitativos. La profesora Carmen Reinhart, de la Universidad de Maryland, y yo hemos comparado sistemáticamente el periodo previo a la crisis de las hipotecas de riesgo en Estados Unidos con el periodo previo a las 19 peores crisis financieras que han tenido lugar en los países industrializados a lo largo de los últimos 60 años, entre las que destacan las grandes crisis en los países escandinavos, España y Japón, junto con episodios menos graves, como la crisis de las cajas de ahorro en Estados Unidos en la década de 1980.

Prácticamente todos los principales indicadores (entre ellos la evolución de los precios bursátiles y de la vivienda, los déficit de la balanza comercial, el aumento de la deuda pública y la de las familias, y la trayectoria de crecimiento anterior a la crisis) encienden las luces de advertencia para Estados Unidos. Dicho sencillamente, el aumento del flujo de capital hacia EE UU mantuvo artificialmente bajos los tipos de interés e infló los precios bursátiles, lo cual provocó la laxitud en los sistemas bancarios y en las normativas reguladoras y, en última instancia, desató el cataclismo.” (KENNETH ROGOFF: EE UU: de profesor a alumno. El País, ed. Galicia, Negocios, 24/02/2008, p. 2)

21.2.08

La banca suiza ¡Inepta! Me empiezan a caer simpáticas las hipotecas a 50 años

Credit Suisse… Siete días después de anunciar los resultados del banco, con un limitado efecto de las hipotecas basura de Estados Unidos, ha salido a la palestra para reconocer que hay un nuevo agujero en las cuentas. (…)

La entidad suiza aseguró que los causantes "habían sido suspendidos".

Credit Suisse amargó ayer la mañana a más de un banquero. Responsabilizar a un grupo de operadores del agujero de casi 2.000 millones es resucitar el fantasma de Kervian en Société Générale. "La gran cuestión que se pregunta el mercado es qué sistemas de control tiene Credit Suisse. Mucho peor que las nuevas provisiones anunciadas es la falta de credibilidad que supone lo que ha hecho", comenta Stefan Raetzer, de Allianz Global Investor en Francfort, según Bloomberg. (…)

La semana pasada el segundo banco suizo anunció un beneficio neto en 2007 de 8.549 millones de francos (unos 5.341,4 millones de euros), un 24,5% menos que en 2006. También había anunciado entonces que, en su área de banca de inversiones y gestión de activos, tuvo que realizar provisiones de 4.270 millones de francos (2.668 millones de euros). El primer banco suizo, UBS, ha anunciado provisiones por 12.200 millones de euros. "Desgraciadamente todo esto perjudica la reputación de la banca suiza, sobre la que se ha generado una idea de ineptitud", dice Peter Thorne, analista de Helvea.” (El País, ed. Galicia, Economía, 20-02-08, p. 31)

18.2.08

La única manera de luchar contra la inflación, la comercial

“Leclerc retira de sus tiendas seis productos que considera muy caros.

La cadena de supermercados franceses Leclerc ha anunciado que hoy retirará de sus estantes, como anunció el pasado día 16, seis productos emblemáticos que, en opinión de sus responsables, corresponden a unos fabricantes que han subido los precios de manera delirante -entre un 18% y un 20% en los últimos meses, mucho más allá de la inflación: los famosos quesitos La vaca que ríe; dos cremas antiarrugas de Nivea y L'Oréal; un producto de limpieza de Ajax; un refresco de Pulco y un bizcocho de la marca Brossard.

"¿Productos demasiado caros? Sólo nos queda una solución: No venderlos. Lástima", era el mensaje de la publicidad que el pasado día 16 lanzó el supermercado al poner el 1 de febrero como plazo para cumplir la amenaza. Sus responsables añadieron ayer que, al no haber obtenido respuesta de los fabricantes, todas ellos grandes empresas como Bel, L'Oréal, Colgate-Palmolive, Orangina o Saveurs de France, hoy pasará a la acción.” (El País, ed. Galicia, Sociedad, 01/02/2008)