"(...) Proliferan últimamente las denuncias de que Mercadona lleva a cabo procesos de sustitución de plantilla. ¿Esto es así?
Sí, están haciendo un gran ERE encubierto. Una gran empresa como
Mercadona, con enormes beneficios, está sustituyendo a la plantilla más
antigua por gente a la que se contrata en condiciones más precarias.
Pero no sólo eso, en Mercadona de Fuengirola, por ejemplo, se ha
despedido a gente por no saber inglés cuando ése no fue un requisito
para la contratación.(...)
¿Qué son los “Métodos”?
Controles que descienden a
regular cualquier actividad de la empresa. Cómo desmontar un palé, no ir
al baño en horas de trabajo, cómo elaborar el pan, ponerte los guantes
de un determinado color (si lo llevas de coloración diferente, ello
implica una sanción).
También se te sanciona por llevar barba de un día o
un tatuaje; o si la mujer no va maquillada; o si dices algo de la
empresa que no resulta adecuado (según su punto de vista), o si no
sonríes como toca.
Se trata, en definitiva, de métodos de control y
disciplina sobre el trabajador. En el mismo día el coordinador te puede
cambiar el horario. Se hacen horas extras por obligación. En mi caso,
por ejemplo, estuve en un curso de formación de la empresa en Almería
(entre las 8,30 y las 00.30 horas). No me pagaron ni una hora de más.
Otra polémica recurrente en Mercadona son las bajas laborales. ¿Qué ocurre?
En este asunto hay muchos problemas. Existe un médico de la empresa, al
que tienes que avisar dos horas antes de caer enfermo (es un misterio
cómo puede hacerse esto). El médico muchas veces te dice el puesto de
trabajo al que puedes pasar, y que teóricamente estás en condiciones de
cubrir (por ejemplo, te asignan la caja).
Para que te concedan la baja
ha de ser por una enfermedad muy grave. Y si te demoras en la
enfermedad, te echan a la calle.
¿Se ha notado el impacto de la crisis en las condiciones laborales dentro de Mercadona?
Sí, se aprieta mucho más. Si fuera, en la calle, hubiera puestos de
trabajo, nadie se callaría en Mercadona. Pero como no los hay,
aprovechan para apretar las tuercas. Casi hasta llegar a los límites de
la esclavitud.
¿Hay miedo?
Mucho, y siempre a
perder el trabajo. Entras por la mañana a trabajar y no sabes qué
ocurrirá durante el día, si te despedirán o continuarás en el empleo.
Ellos te van inculcando, en el día a día, ese miedo.
¿Cómo? Te hacen
responsable de tu sección, te llaman por teléfono a casa a cualquier
hora y, claro, debes estar siempre operativo. Te dicen que tu compañero
ha vendido más, o cosas de ese estilo.
En mi caso, han llegado a
telefonearme a un sábado a las cuatro de la tarde y también por la
noche. El coordinador me llegó a llamar para decirme que soy un “pollo
sin cabeza” porque se me pasó apuntar una nota en las ventas del
pescado.
Además del miedo, ¿se busca inocular un sentimiento de culpa?
También. Hay como una “culpa personal” cuando te hacen responsable por
un error de que la empresa no funcione. Buscan para ello, como te decía,
el agravio comparativo respecto a otros compañeros. Pero son cosas que,
desgraciadamente, no trascienden al exterior de Mercadona.
Como tampoco
se sabe que Mercadona, tanto que cuida su imagen, tira comida a diario
(perfectamente unos 9.000 euros por supermercado y día en alimentos;
multiplícalo por todas las tiendas de la cadena). Hay una empresa
privada que los recoge. Pero previamente se han rociado estos alimentos
con lejía y corrosivos para que nadie se los lleve. ¿Dónde sale la
información de todo esto?" (
Enric Llopis