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28.11.18

Los salarios frenan su crecimiento en todo el mundo y caen en España e Italia

"El crecimiento mundial de los salarios descendió en 2017 en todo el mundo, según los datos de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), publicados ayer en el Informe Mundial sobre Salarios 2018/2019. 

La OIT refiere que el año pasado se registró la tasa de crecimiento de salarios reales —descontada la inflación— más baja desde 2008 y solo el empuje hacia arriba de China contuvo una caída que en Europa tiene a España e Italia como sus principales artífices. En ambos países se produjo un descenso de los salarios reales con respecto a las cifras de 2016. (...)

Junto a Reino Unido, Italia y Grecia, España está entre el puñado de países donde se ha producido un descenso de los salarios reales desde el comienzo de la crisis, en 2008. Se trata de un retroceso del 0,3%. 

El informe señala que los salarios crecieron un 1,3% el año pasado en Europa. Un crecimiento menor que en 2016, cuando el aumento fue del 1,6%. El informe señala la diferencia entre el mayor aumento de la productividad laboral (del 17%) y los salarios reales (13%), y relaciona este hecho con el hecho de que la participación del ingreso del trabajo en los PIB nacionales esté por debajo de los niveles que existían en la década de los 90.  (...)"                   (El Salto, 27/11/18)

6.10.16

Seis años de estancamiento de los salarios en España

"El estancamiento de los salarios en España abarca ya un periodo de seis años, siendo éste un factor básico del incremento de competitividad conseguido (...)

Hasta el presidente del BCE se ha visto en la obligación de alzar su voz ante el Parlamento Europeo para recordar que es el momento de que los salarios suban en Europa: "Llevan mucho tiempo creciendo por debajo de la productividad". 

Para Draghi, este aumento en las remuneraciones es vital para que la inflación se acerque al 2% --objetivo del BCE-- ya que, en su opinión, el "débil" incremento de los salarios, así como las caídas del precio del petróleo, son los principales motivos por los que inflación anual no supere el 0,2% este año.

 En ausencia de inflación, en negativo desde agosto de 2014, salvo un pequeño repunte en diciembre de 2015 y el último dato conocido, el margen de beneficio empresarial en la economía española se ha hecho dependiente de la contención salarial, dada la escasa aportación de la productividad a la moderación del Coste Laboral Unitario (CLU).  (...)

La contención del CLU de la economía española en los últimos años ha venido acompañada de una moderación menos sostenida en las principales economías de nuestro entorno (o un incremento, como en el caso de Francia). Como consecuencia, las ganancias de competitividad en el contexto internacional han sido notables.

Así las cosas y por encima de cualquier otra consideración, con esta moderación salarial el incremento del consumo interno experimentado en España resulta más bien raquítico, como heroico resulta que la tasa de ahorro de los hogares e instituciones sin fines de lucro en España se situara en 2015 en el 9,4% de su renta disponible, dos décimas menos que en 2014.

 El panorama no anima al optimismo en el país ya que, además de los datos salariales, en España vive uno de cada cuatro parados que hay en la Eurozona; Cáritas atendió en el año 2015 a casi dos millones de personas en España; uno de cada cinco hogares españoles están en una situación límite, según el INE; mas del 22% de la población está en riesgo de pobreza y vive con menos de 8.011 euros al año y la tasa de riesgo de pobreza entre los mayores de 65 años se sitúa en el 12,3%. (...)"      (Carlos Díaz Güell, Crónica Global, 04/10/16)

18.5.15

¿Saliendo de la crisis? Los salarios más bajos y desiguales de la historia

"La Agencia Tributaria publicó el pasado 20 de noviembre la Estadística de salarios1 correspondiente a 2013, la última de una serie que se inició en 1992 con el fin de dar a conocer el registro de los salarios que los empleadores están obligados a declarar a la Hacienda pública (modelo 190).   (...)

 La Estadística de salarios de la Agencia Tributaria ha registrado en 2013 el salario medio más bajo de los últimos 22 años. El pico más alto corresponde a 1993 cuando se alcanzó un salario medio que, en euros constantes, superaba en un 14% al de 2013; el segundo pico corresponde a 2009, con un salario medio un 13% mayor que el último publicado (Gráfico 1).

 Salario medio

 Al comienzo de la crisis se destruyeron los empleos más precarios, lo que impulsó en 2008 y 2009 una ligera subida del salario medio y una disminución del abanico salarial, pero a continuación se produjo un deterioro de las retribuciones de la mayoría de la población asalariada, sobre todo de los segmentos más precarios, volviendo a ampliar las diferencias y bajar los valores promedio. 

El Gráfico 3 recoge la bajada salarial en el último ciclo de crisis por tramos de edad, que ha sido casi tres veces mayor en la juventud que entre los mayores de 35 años. (...)

Gráfico 3. Descenso del salario medio por grupos de edad en España entre 2007 y 2013

(...)  La polarización entre los salarios altos y bajos se ha incrementado de forma importante en la última etapa de crisis: el año 2013 registra la mayor desigualdad de la serie estadística iniciada en 1992 (Gráfico 4).



Gráfico 4. Desigualdad salarial en España (1992-2013)

La polarización entre los salarios ha sido siempre muy elevada en España, con una ratio de distancia entre los salarios altos y bajos de entre 16 y 20 veces, experimentando también oscilaciones relativas en función del ciclo económico, tal como se recoge en el Gráfico 4. 

 En 2013 nos encontramos en el pico de desigualdad más alto –por ahora- de la actual etapa de crisis, aunque esta situación se produjo también en 1996.  (...)"                

(ICEA, El texto original, completado con numerosos enlaces a las fuentes, se encuentra enhttp://barometrosocial.es/archivos/1132 )

10.5.15

La renta de 400 euros a quienes no tienen nada llevan tal cúmulo de condiciones y letra pequeña que solo uno de cada doce acaba recibiéndola

"(...) Una de las pocas veces en que el BdE ha diferido radicalmente del INE es en las estadísticas salariales. Según el BdE, los salarios están cayendo el doble de lo que dice el INE, afirmación que basan en la evolución de las cotizaciones sociales. 

Si cogemos la evolución de las cotizaciones sociales de 2014, en la que el número de ocupados creció en 433.900, resulta que las cotizaciones a la Seguridad Social hasta noviembre son exactamente iguales a las de 2013 –90.210 millones vs. 90.890–. 

Por tanto, o los nuevos trabajadores no pagan Seguridad Social, o ganan tan poco que, unido a las bajadas salariales del conjunto de ocupados, del orden del 1% en 2014, no hacen crecer los ingresos, lo que aparte de que acelerará la quiebra del sistema de pensiones demuestra la ínfima calidad del empleo creado por Rajoy.

Según acaba de publicar Eurostat, el salario por hora en la España de la recuperación se aleja cada vez de la media de la UE-28 y, por supuesto, de la Eurozona. En concreto, en 2014 el salario medio por hora en España fue de 15,7 euros, cifra que compara con una salario medio de 18,6 euros para la UE-28, donde más de la mitad de los países son pobres de solemnidad, o con 21,6 euros para la Eurozona. 

Esto significa que el salario medio en España es un 15,6% inferior al de la UE, y un 27,3% menor que el de la Eurozona. Desde que gobierna Rajoy ha caído en 3 puntos porcentuales respecto a la UE-28, y 3,2 puntos porcentuales respecto a la Eurozona, y la tendencia se está acelerando como consecuencia de la creación de trabajo tercermundista por parte de Rajoy.  

Los trabajadores españoles, de media, son los peor pagados de Europa, solo mejor que Grecia y Rumanía. (...)

Las nóminas de los nuevos empleos han caído hasta un 17% en cinco años, según un estudio de la Fundación Fedea. Y según la Agencia Tributaria, el 34% de los asalariados gana menos de 645 euros mensuales, y un 46,4% están por debajo o muy por debajo de los mil euros.  (...)

El nivel de degradación económica, social y moral es ya insostenible, y si este proceso de expolio masivo a todo un pueblo no se revierte, acabará produciéndose una revuelta social. La pobreza avanza a pasos agigantados y son tan despiadados que medidas como la renta de 400 euros a quienes no tienen nada llevan tal cúmulo de condiciones y letra pequeña que solo uno de cada doce acaba recibiéndola.

Están condenando a la pobreza a millones de personas, y una clase media aplastada por los impuestos y empobrecida prefiere creer en una falsa recuperación que pueda salvarles en lugar de echar de una vez a los responsables de su ruina.

En el PP y economistas afines defienden la necesidad de tener salarios bajos para ser competitivos mientras permiten a los monopolios mantener los inputs esenciales para la productividad a los precios más elevados de Europa. Pero es que estos inútiles, que no tienen ni idea de economía, ignoran que solo la industria, que representa menos del 15% del PIB, está sometida a la competencia internacional, mientras que a los servicios, que representan los dos tercios del PIB, apenas les afecta el comercio internacional. 

Como explica Paul Krugman, “las relaciones entre los empresarios y sus empleados son mucho más complejas que una simple relación de oferta y demanda, y esta complejidad hace que exista un gran margen para fijar los salarios; de hecho, podemos subir los sueldos considerablemente si queremos”. 

Un empleado con un sueldo digno tiende a trabajar mejor, lo que compensa de largo el posible efecto negativo sobre el empleo. (...)"     
                    (El empleo de Rajoy: la mayor caída salarial de Europa, de Roberto Centeno en El Confidencial, en Caffe Reggio, 27/04/2015)

11.3.15

La recuperación asoma sin subida de salarios... a cualquier cosa le llaman recuperación

"El proceso de devaluación salarial continúa. Incluso en el cuarto trimestre de 2014 pese a que la actividad económica se ha acelerado. Dos sectores se salvan: la energía y las Administraciones

El Gobierno ha levantado el pie del acelerador en el ajuste del gasto público. Pero la devaluación salarial interna continúa. Incluso, con más fuerza. Así lo pone de relieve el Índice de Coste Laboral Armonizado (ICLA), que refleja un descenso por hora trabajada en el cuarto trimestre de 2014 equivalente al 0,2%. En términos anuales, sin embargo, se produce un aumento del 0,2%.

Ahora bien, esta tasa de incremento es inferior al 0,4% registrado en el anterior trimestre. O el 1,2% del precedente. La información se suministra, en todos los casos, una vez eliminados los datos de efectos estacionales y de calendario, lo que permite realizar comparaciones homogéneas con los resultados en la Unión Europea.  (...)

La última encuesta de costes laborales reflejaba que el coste laboral total (incluyendo cotizaciones sociales) se sitúa en 2.450 euros al mes por trabajador, mientras que los costes salariales bajan hasta los 1.800 euros. En el primer caso, una caída del 0,4% en términos anuales y en el segundo un descenso del 0,1%. (...)"       (  , El Confidencial, 11.03.2015)

28.3.14

Cuatro millones de trabajadores cobran menos de 1.000 euros

"La intensa devaluación de costes laborales experimentada en el mercado de trabajo español durante la crisis ha concentrado cada vez colectivos más numerosos de trabajadores en las franjas de remuneración más modesta. 

Hasta el punto de que las diferencias entre los sueldos de tales colectivos y las prestaciones por desempleo o las pensiones de jubilación prácticamente han desaparecido.

 Así, el 30% de los asalariados con menor remuneración mensual, expresada en términos brutos, percibe menos de 1.216 euros, según la Encuesta de Estructura Salarial que con datos de 2012 de la Encuesta de Población Activa (EPA) elabora Estadística.

En tal franja (los tres deciles peor remunerados) se encuentran nada menos que 4,14 millones de trabajadores (el 28,9% de los que lo hacen por cuenta ajena), con una media aritmética de 787,3 euros mensuales de sueldo. Esta cantidad es inferior a la prestación contributiva media actual, que es de 869 euros brutos al mes, y desde luego menor que los 921,4 euros que suponía la prestación contributiva media en el año 2012.

Ciertamente el tercer decil de la estructura salarial, que agrupa a los 1,44 millones mejor pagados dentro de este colectivo de los peor remunerados, tiene un sueldo medio de 1.109 euros mensuales; tal cantidad sí estaría ligeramente por encima de la prestación por desempleo, pero seguiría en el mismo nivel de la prestación inicial máxima (la que se cobra en los primeros meses de seguro) para cualquier persona con cotización suficiente, que está establecida en 1.087 euros, y por debajo de las prestaciones máximas por desempleo contributivo de quien tenga un hijo (1.242 euros al mes) o dos (1.397,8 euros mensuales). 

Ahora hay 1,66 millones de desempleados con prestación contributiva, mientras que 550.190 adicionales cobran un subsidio medio de 466 euros mensuales.

El resto del colectivo de los peor remunerados, los dos primeros deciles salariales, con 2,699 millones de trabajadores, cobrarían siempre por debajo de la prestación por desempleo media actual. 

Si esta está en 869,1 euros al mes, el sueldo medio del primer decil (el peor pagado de todos) es de 423 euros al mes, y el segundo, de 830 euros. Este colectivo de 2,699 millones supone el 18,8% de los asalariados, casi uno de cada cinco de cuantos hay en España.

Lógicamente, la mayor concentración de este tipo de asalariados con remuneraciones similares a las prestaciones de paro se produce entre personas que trabajan a tiempo parcial, pero también las hay de las que lo hacen a tiempo completo. Entre estas, hasta un 18% (2,19 millones) ganan menos de 1.216 euros brutos al mes, y un 8,6% (924.890 asalaruiados) ganan menos de 988 euros. (...)"               (Cinco Días, 24/03/2014)

10.3.14

La devaluación salarial expresa el triunfo indiscutible de las oligarquías económicas y las élites políticas, las del norte y las del sur

"La denominada “devaluación salarial” está siendo un éxito clamoroso, sin paliativos… para los poderosos. (...)

La referida devaluación salarial expresa el triunfo indiscutible de las oligarquías económicas y las élites políticas, las del norte y las del sur. 

1. Con la reducción de los salarios, muy superior de lo que reflejan las estadísticas agregadas, como acaba de reconocer el último boletín del Banco de España, los márgenes de beneficio de las empresas (de las grandes, sobre todo) están aumentando. Esos mayores beneficios, que no se están convirtiendo en inversión productiva, están alimentando las ganancias de los equipos directivos y los grandes accionistas. Acumulación de riqueza sin crecimiento, pura confiscación.

2. Con los recortes salariales y la espada de Damocles del desempleo (que se mantiene en niveles extraordinariamente elevados y que no bajará de manera sustancial en los próximos años), la capacidad de resistencia y de movilización de los trabajadores, y también el margen de maniobra de las organizaciones sindicales, se ha debilitado.(...)

 3. En paralelo a la degradación salarial, están cambiando, para peor, las condiciones de trabajo dentro de las empresas: aumentos en la jornada laboral, intensificación de los ritmos de trabajo, crecimiento de la parte variable del salario sujeta al cumplimiento de objetivos, realización de horas extras no remuneradas… En definitiva, sobreexplotación de la fuerza de trabajo y pérdida de derechos. (...)

Volviendo al comienzo, ¿devaluación salarial para aumentar la competitividad, restablecer el crecimiento y crear empleo? No, estamos asistiendo a un verdadero golpe de mano del poder, que está aprovechando, ¡y hasta qué punto lo está haciendo!, su oportunidad; ha encontrado en la crisis la tormenta perfecta. (...)"       (Fernando Luengo, Econonuestra, 01/03/2014)

9.3.14

Los sueldos bajan más de lo que pensamos, según el Banco de España

"Todo el mundo sabe que Montoro dijo una gran tontería el octubre pasado cuando afirmó que los sueldos no bajan en España. De hecho la estadística oficial dice que los sueldos están basando. 

Pero el Banco de España ha hecho hoy un ejercicio interesante que demuestra que los sueldos están bajando aún más que lo que dice la estadística oficial.

¿Por qué ocurre esto? Simplemente porque la crisis se ha cebado con los empleos de menor calidad. Al pasar esto los sueldos medios de la gente que trabaja suben, no porque haya subidas de sueldos sino porque los trabajadores que siguen trabajando tienen, en media, sueldos mayores. 

Por eso a principios de 2008 los sueldos subían, era un efecto de la destrucción de empleo, no que las empresas estuvieran pagando más a sus trabajadores.

Y el Banco de España asegura que esto ha sido así y que por tanto las reducciones de sueldo son mayores en la realidad de lo que está reflejando la estadística. Y esto es algo que cualquiera que esté en el mercado laboral lo sabe. 

Así que ya sabemos, el plan de la devaluación interna está funcionando en España, mejor de lo que refleja la estadística.(...)"            (, El blog salmón, 26/02/2014)

2.1.14

El ajuste de salarios se ceba en los empleos peor pagados... y en la clase media


"El recorte salarial se está produciendo de forma muy dispar en España: mientras que los estratos mejor pagados han sufrido ajustes reales mínimos desde 2008, incluso con algunas subidas, los más bajos han concentrado las mayores pérdidas de poder adquisitivo, de hasta el 17%.

 Los datos, recopilados por la Fundación de Análisis Económico (Fedea), reflejan un aumento de la desigualdad fruto de esta devaluación interna desequilibrada. 

El crecimiento de la brecha social también queda de manifiesto en los números que ha publicado cada año la oficina estadística europea (Eurostat) desde que comenzó la crisis, pese a que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sostuvo en una entrevista reciente con varios medios europeos que no había “unos indicadores precisos” al respecto ni en España ni en Europa. (...)

El club de la clase media ha perdido a muchos miembros a lo largo de esta crisis. El boom de la construcción ha tenido mucho que ver en ello, como explicaba un informe publicado por el Banco de España sobre la dispersión salarial: la brecha crecía entre 1988 y 1996, luego bajaba hasta 2006 y, con la crisis, sufría un rápido aumento.

 El motivo es que mucha destrucción de empleo “ha afectado sobre todo a la parte media de la distribución”, una franja en la que entraron los empleados del sector de la construcción, que vivía una etapa dorada.

 “Los ingresos laborales en ese sector experimentaron durante el período expansivo un crecimiento mayor al de otros sectores, lo que hizo que los trabajadores de la construcción en solo diez años pasaran de ocupar el percentil 30 al percentil 40 en la distribución salarial agregada”, señala el informe, elaborado por Stéphane Bonhomme y Laura Hospido.

Destruido ese empleo y recolocado, en la medida de lo posible, en el sector servicios, aquella nueva clase media del ladrillo desaparece. Es precisamente en los servicios donde se encuentra el empleo, tal y como reflejó el INE al dar por primera vez el dato de puestos vacantes: de los 72.790 puestos libres, el 84,9% está en esa rama de actividad. (...)

Según Jansen, la congelación salarial ya afecta a un tercio de los trabajadores en España y la erosión salarial continuará dentro de un proceso de devaluación interna que el Gobierno y la troika han defendido para ganar competitividad y favorecer la creación de empleo. (...)"              (El País, 18/12/2013)

7.10.13

La reducción de los salarios, junto con la reducción del gasto público, está llevando a la economía que afecta a la mayoría de la ciudadanía al desastre. La evidencia científica que muestra esta realidad es enorme

"Existe hoy una avalancha ideológica liderada por la Troika (el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea (y muy en particular su Vicepresidente de Asuntos Económicos y Monetarios y del Euro Olli Rehn) y el Banco Central Europeo) encaminada a presionar al gobierno Rajoy a llevar a cabo políticas destinadas a reducir los salarios, medidas que el gobierno Rajoy ha ido imponiendo (a través de su reforma laboral) sin ninguna inhibición (...)

La evidencia abrumadora existente muestra, sin embargo, que estas medidas han estado teniendo un impacto muy negativo en el desempeño económico, de no solo España, sino de los países de la eurozona. En realidad, el descenso de la masa salarial ha sido una de las causas más importantes de la crisis económica y también financiera. (...)

Las políticas neoliberales, iniciadas por el Presidente Reagan y Margaret Thatcher y generalizadas en la mayoría de países de la eurozona y en EEUU, tuvieron como consecuencia la disminución muy marcada de la participación de las rentas del trabajo en el PIB con el consiguiente aumento de la de las rentas del capital.(...)

 Según la tabla 32 del Statistical Annex de la Comisión Europea ECFIN, las rentas del trabajo pasaron de representar el 72,8% del PIB (en términos de compensación por empleado) como promedio de los países que más tarde serían la UE-15 en los años setenta (España el porcentaje era el 72,4%) al 66,5% en el año 2012 (en España bajó al 58,4%, uno de los porcentajes más bajos de este grupo de países).  

 Este descenso tan marcado creó un enorme problema de escasez de demanda privada (...)

La otra causa de que la disminución salarial no se reflejara en una recesión (causada por el descenso de la demanda) fue el gran endeudamiento, facilitado por la existencia del crédito accesible a unos intereses más bajos, resultado del establecimiento del euro. El enorme crecimiento del endeudamiento se debió, en gran parte, al descenso de los salarios y de la capacidad adquisitiva de la población. 

Este endeudamiento retrasó la aparición de la recesión pero no pudo evitar una ralentización de la demanda, que explica la reducción de la rentabilidad en la economía productiva y consiguiente flujo de inversión hacia la economía especulativa, causa de las sucesivas burbujas, incluyendo, en España, la inmobiliaria. La rotura de dicha burbuja creó la crisis financiera.

Vemos, pues, cómo la reducción salarial en España ha sido una causa principal del endeudamiento de la población y del problema de la escasez de la demanda, causa del estancamiento de la economía productiva y de la crisis económica.   (...)

Toda la evidencia señala que la reducción de los salarios, junto con la reducción del gasto público, está llevando a la economía que afecta a la mayoría de la ciudadanía al desastre. La evidencia científica que muestra esta realidad es enorme. 

El hecho de que se continúe en esta dirección es debido a que los políticos que están imponiendo estas políticas y los grupos académicos que las promueven, como Fedea, son agentes y están al servicio de los grupos financieros y económicos que los financian (para expansión de estos argumentos, ver mi artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual” en mi blog www.vnavarro.org)."    

(Artículo de Vicenç Navarro que se publicará el próximo lunes en el diario digital EL PLURAL, 12 de agosto de 2013, en vnavarro.org, 09/08/2013)  

29.8.13

¿Un 10% de caída salarial?

"(...) llega el FMI de nuevo con el mensaje que ya trasladó hace semanas al Gobierno. 

 Y, a diferencia de otras ocasiones, hoy le ha puesto cifras: un 10% de bajada en el salario nominal, más impuestos indirectos temporales y una reducción de las cotizaciones del 1,7%. En el incremento del IVA, lo fija dos años después de ese desplome salarial para, dice, evitar el impacto en las ya afectadas y dañadas rentas disponibles de las familias españolas.

Pero, ¿realmente esa reducción salarial va a ayudar a salir del pozo del desempleo? Es cierto que existe una mejora de la competitividad respecto a otros países y, por ende, un incremento de las exportaciones. 

 Pero, ¿quién asegura que esa bajada de sueldos generalizada acarreará mayor empleo? Con un consumo a la baja, ¿cómo van a crear empleo unas empresas que verán afectadas, con toda probabilidad, sus ventas y sus ingresos en el interior, en el mercado español?

Y ponemos de ejemplo el comportamiento de los dos últimos años. 2011 y 2012 han tenido reducción de costes laborales y la demanda interna no ha hecho más que caer. El mismo FMI en sus previsiones macroeconómicas sitúa este indicador en signos negativos (-1,6% para 2014, -0,9% en 2015, -0,5% en 2016) en los próximos tres años y sólo se estabilizaría (que no crecería) en 2017.

 ¿Con esos mimbres, realmente, se va a crear empleo sólo confiando en las exportaciones? (...)."         (

28.8.13

Decir que la solución de los problemas económicos españoles es la bajada de los salarios es una agresión, un delito premeditado contra un pueblo

"Un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) que acaba de hacerse público vuelve a insistir en que la solución de los problemas económicos españoles es la bajada de los salarios. 

Concretamente, asegura que una reducción del 10%, unida a otras medidas de ajuste, tendrían como resultado una subida de cinco puntos en el PIB en cinco años y de 7 en el empleo, además de reducir también el déficit y de producir una caída de precios entre el 4% y el 5% tras dos años.

Sería magnífico si no fuera porque es mentira, incluso algo completamente imposible que se produzca y, por supuesto, totalmente indeseable. (...)

En España se ha producido ya una caída de los salarios que, según el prestigioso economista francés Jean Paul Fitoussi, “no se ha visto nunca en los tiempos modernos en un país desarrollado” (What Does A Social Europe Look Like Today? ). Por tanto, si fuese verdad lo que dice el FMI, se tendría que estar creando empleo desde hace años.

- Hay evidencias empíricas suficientes para afirmar que en Europa ocurre justo lo contrario de lo que propone el FMI. James Galbraith y Deepshikha Chowdhury, por ejemplo, ha demostrado que de los datos sobre salarios y empleo en Europa entre 1980 y 2005 no se puede deducir que deban disminuir los salarios para que aumente el empleo: cuando han aumentado los salarios ha subido el empleo y cuando se han reducido ha bajado. ( The European Wage Structure, 1980- 2005: How much flexibility. El FMI debe saberlo y demostrar qué ha cambiado ahora para que las cosas funcionen al revés de como lo han hecho hasta ahora.

- Otros estudios, como los de Jesus Felipe y Utsav Kuma (Unit Labor Costs in the Eurozone: The Competitiveness Debate Alain, Working Paper of Levy Institute, 2011) han demostrado que si los costes laborales unitarios han subido en los años o países con peores niveles de empleo, que es uno de los principales argumentos que utiliza el FMI para justificar recortes salariales, no es porque hayan subido los salarios sino los precios, como consecuencia del enorme poder del que disponen las grandes empresas y al que nunca le hacen frente. 

Por tanto, nada asegura que recortando ahora salarios en España vaya a aumentar el crecimiento y el empleo, sino que sería mucho más útil actuar contra esos grupos de poder que hacen que nuestra economía sea menos competitiva.

- También es falso que si bajaran los salarios en España nuestra economía tendría más cuota de mercado internacional y así generaría más crecimiento y empleo. Sylvain Broyer y Costa Brunner (L’évolution récente des parts de marché intra-UE n’a rien à voir avec la compétitivité coûts, Flash Economie, Natixis, N° 193, 2010) demostraron que la evolución de las cuotas de mercado intraeuropeas no tiene nada que ver con los costes de competitividad. 

Para que las cuotas de mercado de los diferentes países respondieran a sus distintos niveles de costes, esto es, para que se pudiera producir el efecto que se pretende alcanzar con medidas de ajuste salarial tendría que suceder que todos los países de la zona euro (donde van la mayoría de nuestras exportaciones) exportaran los mismos productos, esto es, que fuesen perfectamente sustituibles, que es justo lo contrario de lo que ocurre en Europa en donde la tendencia realmente observada es la de una progresiva especialización.

- Es también una evidencia que las políticas de recortes salarial que se han aplicado en los últimos años de crisis no solo no han creado crecimiento y empleo, corroborando lo anterior, sino que tampoco han reducido el déficit y la deuda, puesto que estos han aumentado. También en este aspecto tendría que demostrar el FMI qué ha cambiado para que a partir de ahora sucediera lo contrario.

- La idea de que para crear empleo lo que hay que hacer es reducir su coste es muy antigua. Es una tesis liberal de principios del siglo XX que la experiencia y la evidencia científica, como acabo de señalar con unos pocos ejemplos, han demostrado que es completamente falsa.

- Por el contrario, sabemos con certeza que es imposible generar actividad y empleo sin que haya demanda efectiva suficiente y es imposible que ésta se dé en el nivel adecuado si lo que se hace es bajar constantemente los salarios. 

Por lo tanto, se puede decir con todo rigor y sin miedo a equivocarnos que la propuesta del FMI produciría en España todo lo contrario de lo que afirma que iba a producir. La experiencia de otros muchos países en donde se han aplicado estas medidas de recorte salarial a instancias del FMI y la española de estos últimos años es bien clara y lo corrobora.  (...)

Recortando salarios se beneficia a los grandes grupos empresariales que no dependen de la demanda efectiva española, sino que operan también un otros muchos mercados internacionales. Mientras que con estas medidas se arruinará aún más y sin remedio no solo a los trabajadores sino también a los pequeños y medianos empresarios que viven de esa demanda, es decir, de la masa salarial.

El FMI es consciente de ello y de todo lo que hace. Sus economistas y directivos no pueden estar tan ciegos. Los seleccionan a propósito entre los más inteligentes así que saben perfectamente que ya en otras muchísimas ocasiones se han “equivocado” haciendo estas propuestas, como ellos mismos han tenido que reconocer más tarde. Nadie se puede equivocar tanto a favor siempre de los mismos casualmente. 

Por tanto, no se puede aceptar que nos encontremos ante una propuesta accidental o de buena fe. Es una decisión consciente que se sabe que se toma a favor de alguien y a costa del sufrimiento de millones de personas.

 Debe ser considerada, pues, como lo que es, como una agresión, como un delito premeditado contra un pueblo. Por ello, no solo hay que desobedecer al FMI. Hay que denunciarlo, pedir responsabilidades a sus dirigentes y directivos y exigir que una legislación y tribunales internacionales las investiguen y condenen cuanto antes."                   (Juan Torres López, 04/08/2013)

19.8.13

Bruselas pide que se recorte un 10% el salario de los españoles... pero no de los alquileres

"El vicepresidente económico de la Comisión Europea (CE), Olli Rehn, ha defendido los recortes salariales de hasta un 10 % propuestos para España por el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha reclamado a sindicatos y patronal un gran acuerdo para ello como fórmula para combatir el paro. 

“Los actores que lo rechacen frontalmente cargarían sobre sus hombros con una enorme responsabilidad nacional por los costes sociales y humanos”, aseguró Rehn en un artículo publicado en su blog. (...)

A cambio de la reducción salarial, los empresarios deberían comprometerse a “significativos” aumentos de la contratación, mientras que el Gobierno contribuiría a esta dinámica permitiendo una reducción de las contribuciones a la Seguridad Social de alrededor de un 1,7 %, según la idea del FMI. 

Rehn considera que esa fórmula de “devaluación interna” permitiría reducir el paro y tener una inflación baja, que aumentaría el consumo."             (El Plural, 07/08/2013)

10.7.13

La reforma laboral ha traído más paro, menos salario y una mayor conflictividad

"La reforma laboral cumple su primer aniversario con 798.500 empleos destruidos, según la Encuesta de Población Activa (Epa),  (...)

Aunque según la Epa -que no proporcionará los datos del segundo trimestre de 2013 hasta el 25 de julio-, la cifra de parados en el primero asciende a 6.202.700, lo que incluye a dos millones de familias con todos los miembros en paro

Es cierto que la cifra sigue siendo "dramática" para el Ejecutivo de Mariano Rajoy, sean los datos del Sepe (Ministerio de Empleo) o de la Epa (Instituto Nacional de Estadística), pero la destrucción de empleo se ha ralentizado -insisten- y desde mayo de 2012 hasta hoy, ha caído en 9 puntos, de los cuales, 6 se concentran en el primer semestre de 2013.

 La bajada del paro en junio de este año es el mejor dato de la serie histórica y, recuerdan en el PP, "el objetivo a corto plazo de la reforma laboral es frenar el ritmo de destrucción de empleo y sentar las bases para crearlo, además, estable y de calidad". 

 Efectivamente, la destrucción de empleo se frena, pero los datos de contratación son alarmantes y en junio, sólo el 20% de quienes se dieron de baja en el Sepe lo hicieron porque encontraron trabajo en un contexto, además, de rebaja muy significativa de la media salarial: un 6,1% menos en el primer trimestre de 2013 que se suma al 5,4% de rebaja en 2012. 

También en junio, sólo el 6,8% (87.346) de los contratos firmados (1,27 millones, un 8% menos que en junio de 2012) han sido indefinidos y la mitad de ello, a tiempo parcial, lo que confirma una herida creciente de precariedad laboral en el mercado español.  (...)

El primer aniversario de la reforma laboral, además, supone el vencimiento de más de 1.300 convenios de los que dependen las condiciones laborales de dos millones de trabajadores, al haber limitado la reforma la ultraactividad de los convenios a un año.

 Esto significa que en cuanto vence su plazo de vigencia, el convenio sólo se puede seguir aplicando durante el citado año y, si antes de ese plazo no hay acuerdo para renovarlo, los trabajadores pueden perder los beneficios del convenio de empresa y deben regirse por el sectorial. 

Un año después de aprobarse la reforma, por tanto, 1.340 convenios y 1.902.929 trabajadores pueden perder los derechos adquiridos durante años de negociación colectiva. De momento, no ha habido un acuerdo general para solucionar esta situación y los sindicatos alertan del aumento de la conflictividad social que puede traer esta nueva situación, sumada a las demás derivadas de la reforma laboral."              (Público, 07/07/2013)

4.7.13

La aniquilación de la clase media. Casi 7,5 millones de trabajadores en España ya ni siquiera son ‘mileuristas’

" Los datos fiscales y salariales de España, que acaba de hacer públicos el Instituto Nacional de Estadística (INE), dejan lugar a pocas dudas: solo 7 millones de españoles de los 17 millones activos, poseen un salario lo suficientemente alto como para sostener el actual sistema de partidos.

Las cifras se corresponden casi milimétricamente con las de la última encuesta que manejan secretamente los diputados y que refleja como 10,1 millones de españoles han abandonado a las principales formaciones de la partitocracia.  (...)

Y es que el INE es concluyente: los grupos que registraron mayor incremento salarial en el año 2011 fueron solo los de trabajadores no cualificados en servicios (excepto transportes), operadores de instalaciones y maquinaria fijas y montadores y empleados de oficina que no atienden al público.

 Por el contrario, directores y gerentes, técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud o la enseñanza y otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales presentaron las disminuciones de salarios más importantes, lo cual certifica la progresiva aniquilación de la clase media en España."         (Un espía en el Congreso, 04/2013)


 "La Agencia Tributaria acaba de poner negro sobre blanco la verdadera realidad del mercado laboral español. Casi 7,5 millones de trabajadores, en concreto, 7.454.224 contribuyentes, declararon en 2011 unos ingresos inferiores a 1.000 euros al mes. Lo singular no es sólo el número -prácticamente el 40% de los 19,4 millones de declarantes del impuesto sobre la renta-, sino, sobre todo, su evolución

A medida que ha avanzado la crisis, el número de contribuyentes que ni siquiera ha logrado alcanzar la condición de ‘mileurista’ ha ido en aumento. Hasta el extremo de que hoy hay algo más de 400.000 declarantes más que en 2008 en esas circunstancias, al comienzo del desplome de la economía española.

Los datos proceden de la estadística de declarantes que anualmente publica la Agencia Tributaria, y son la mejor radiografía salarial de España, ya que se trata de cifras reales que se presentan a efectos tributarios. Y lo que dicen esas cifras es que el salario más frecuente se sitúa entre 12.000 y 21.000 euros al año. Nada menos que uno de cada cuatro contribuyentes se encuentra en esa situación.(...)

 Los datos de la Agencia Tributaria coinciden en líneas generales con los últimos que acaba de publicar la Encuesta de Estructura Salarial, que indica que el salario medio anual se aproximó a los 23.000 euros en 2011, un 0,5% más que en 2010. 

Sin embargo, el INE precisa que el salario más frecuente fue de 15.500 euros anuales, con una diferencia entre ambos de casi 7.400 euros. Esta diferencia se ha ampliado con respecto al año 2010, cuando el salario más frecuente pasaba de los 16.000 euros.

Esta diferencia entre el salario medio y el más habitual tiene que ver con que hay muchos más trabajadores con sueldos bajos que con sueldos altos. El INE hace, pues, una división entre los que tienen un salario superior y los que tienen un salario inferior para obtener el salario mediano, el que más se acercaría a la realidad, y que en 2011 se situó en 19.287,24 euros.

Loa datos de la Agencia Tributaria, en todo caso, inciden en los cambios socioeconómicos que está produciendo la crisis. Y de hecho, también está afectando, y de forma relevante, a la relación entre salarios y pensiones, la clave de bóveda del sistema público de protección social.

 Y lo que dicen las últimas cifras oficiales es que, prácticamente, la cuarta parte de los pensionistas españoles -en concreto, el 23,26%-, tiene ya unos ingresos superiores al tramo salarial más frecuente entre los trabajadores en activo.

O lo que es lo mismo, y expresando de forma más precisa, 1,89 millones de pensionistas (incluyendo todos los regímenes) tienen unos ingresos que se sitúan por encima de los 15.500 euros al año (en catorce pagas), que es el salario más frecuente de los españoles, según refleja la última Encuesta de Estructura Salarial de España."         (El confidencial, 04/07/2013)

6.3.13

Bajando salarios sólo conseguimos empobrecer a los ciudadanos y lastrar el consumo interno

"Poca gente duda a estas alturas de que si España estuviese en posesión de una moneda propia, habría optado por devaluarla para salir de la crisis económica. Sin embargo, la pertenencia de nuestro país a la Eurozona tenía un coste añadido: 
el euro. Ante esta situación, el camino seguido por nuestro Gobierno para sacarnos del atolladero en el que nos encontramos inmersos no está siendo otro que contener los salarios, lo cual no es una decisión acertada. (...)

Ahora la situación es bien diferente porque la economía española tiene que ser más competitiva y recuperar la productividad perdida. La vía para conseguirlo está siendo las rebajas salariales, los despidos masivos de trabajadores temporales y el incumplimiento de los convenios colectivos. 

Sin embargo, si a este contexto de devaluación interna vía salarios le unimos las subidas de impuestos y la alta inflación, el resultado no es otro que una pérdida de poder adquisitivo sin precedentes por parte de los consumidores.

La peligrosa combinación de reducir salarios y destruir empleo, unido a los innumerables ajustes que el Gobierno ha llevado a cabo en prácticamente todas las partidas presupuestarias destinadas a incrementar el bienestar social ha traído consigo un peligroso empobrecimiento de la población.

Por tanto, la solución a los males de nuestro país no pasa por bajar salarios porque como ya hemos manifestado en varias ocasiones, estos no son altos en comparación con los de nuestros vecinos europeos. Bajando salarios sólo conseguimos empobrecer a los ciudadanos y lastrar el consumo interno, lo que evidentemente impide el crecimiento de las empresas y dificulta la contratación."          (El blog salmón, 05/02/2013)

25.2.13

El BCE critica la falta de competencia en España: los salarios bajan, los precios no

"El Banco Central Europeo sospecha de la falta de competencia entre las grandes empresas españolas y ha puesto el sistema de precios bajo vigilancia. Así lo revelan fuentes del banco central que sostienen que el BCE está comparando la evolución de los salarios (que han caído un 10% de media en el último año) con la de los precios (que han subido un 2%).

La teoría económica dice con la caída de la demanda, deberían caer también los precios. Eso, en el caso español, significa que la caída del poder adquisitivo de los españoles hubiera debido también rebajar los precios.

 Sin embargo, si las empresas pactan precios o eluden la competencia, los precios pueden seguir subiendo incluso aunque caiga la demanda. Esa situación puede estar dándose en España, según el análisis del BCE.

 En un discurso pronunciado el pasado día 22 en Lisboa, el miembro del consejo ejecutivo de la entidad, Benoît Coeuré, aseguró que “la desconexión entre el ajuste en los costes laborales y el ajuste en el IPC refleja la falta de competencia en la economía” y denunció lo que describía como “márgenes empresariales excesivos”.

Coeuré pidió a gobiernos como el español “gran determinación para reducir los márgenes excesivos que resultan de ‘prácticas monopolísticas’, en particular, en sectores protegidos de la competencia internacional”.

España es, junto a Grecia, el único país en el que los márgenes empresariales han subido durante los primeros años de la crisis, según los datos que ya analiza el BCE. Sólo en el primer año, mientras los salarios bajaron casi un 3%, los márgenes subieron un 0,25%. 

tendencia se ha mantenido con los precios que en general: en el último año, los precios han subido un 2% mientras los salarios han caído un 10%, según datos del INE.  (...)

El BCE asegura que terminar con esta situación es “no sólo una cuestión de eficiencia durante el proceso de ajuste sino que también es una cuestión de equidad en el reparto de la carga de ese ajuste”.       (Vox pópuli, 25/02/2013)

12.12.12

¡Qué suerte la nuestra: trabajamos más por menos dinero! En efecto, los costes laborales en España han caído casi un 10% desde que se inició la crisis y la productividad ha aumentado en un 4%... gracias a que tenemos 6 millones de parados

"A Díaz Ferrán, el ex-presidente de la patronal española recién detenido por alzamiento de bienes y blanqueo de dinero, al menos le debe quedar ese consuelo: esa fue su recomendación cuando aún era presidente de la patronal y embajador del esfuerzo y la honestidad empresarial frente a unos sindicatos –y, por extensión, unos trabajadores- a los que implícitamente tachaba de avariciosos y vagos. (...)

Otra cosa es que esa receta sirva de algo para salir de la crisis. Los que piensan como Díaz Ferrán y algunos más no tan a la derecha del espectro ideológico dirán que sí; que como España no puede devaluar su moneda para volverse competitiva tiene que hundir sus costes laborales y controlar su inflación (lo que se llama una deflación interna) para incrementar sus exportaciones y sustituir, así, la demanda interna de los españoles por la demanda externa del resto del mundo. 

Es decir, y dicho en roman paladino, se trata de abaratar nuestros productos a costa de empobrecer a nuestros trabajadores. De esta forma lograremos que en el resto del mundo compren lo mismo a menor precio y así, además, las empresas extranjeras se sentirán atraídas a invertir en España y a explotar a sus trabajadores, bien disciplinados por el temor a perder el trabajo en una economía con una tasa de desempleo del 25% porque, aunque pueda sonar conservador, ya se sabe que es mejor un salario menguante que ninguno. (...)

Pero tranquilos, no se alarmen, que no van por ahí los tiros sino que vamos por el buen camino: la disciplina del mercado nos está haciendo tremendamente atractivos para la explotación a costa de empobrecer masivamente a la mayor parte de la población, a los desempleados por razones evidentes y a los que mantienen su puesto de trabajo por la vía de reducirles los salarios hasta límites de supervivencia.

En efecto, los costes laborales en España han caído casi un 10% desde que se inició la crisis y la productividad ha aumentado en un 4%. ¿Qué bien, verdad? Pues sí, porque, al parecer, eso nos permite ser “competitivos” o, lo que es lo mismo, explotables (y es que yo, llámenme clásico si quieren, prefiero esta última expresión).

Sin embargo, detrás de esa presunta competitividad se esconden otras realidades que no debemos obviar. No podemos dejar de considerar que estamos siendo competitivos y mucho más productivos gracias a que tenemos ya, según estimaciones de Eurostat, seis millones de desempleados que ni tienen trabajo ni en el año próximo, que también será de recesión, esperan tenerlo.

Pero también somos competitivos porque según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística, en 2011 el 44% de los trabajadores españoles empleados por cuenta ajena o por cuenta propia era mileurista, es decir, tenía ingresos mensuales brutos inferiores a 1.218 euros y la cosa no pinta mucho mejor para el año que está a punto de concluir. (...)

Así no es de extrañar que, como se denuncia en este estudio de la Fundación 1º de Mayo, más del 30% de las personas ocupadas de este país sean ya trabajadores pobres (working poors), es decir, en estos momentos y en este país trabajar no es sinónimo de bienestar o de inclusión social sino que es perfectamente compatible con la pobreza. (...)

Lo que es curioso es que, a pesar de que los salarios estén cayendo de esta manera tan abrupta y que, por tanto, ello se traduzca en un crecimiento negativo del índice del coste laboral, tal y como recoge el INE, la inflación esté aumentando de esta manera.   (...)

O quizás no tan sorprendente si entendemos que, al tiempo que los trabajadores son sometidos a brutales ajustes salariales, laborales y sociales las empresas (llámenlas el capital, si prefieren, en términos clásicos) están aprovechando su situación de poder para incrementar sus beneficios. ¿Que no me creen? 

Pues basta con saber que, por primera vez en la historia económica de este país, los beneficios superan a los salarios en la distribución de la renta o, si lo quieren más claro, este año pasado los asalariados “contribuyeron” a la competitividad de este país perdiendo 26 mil millones de euros mientras que los empresarios lo hicieron ganando 12 mil millones de euros.

 Pareciera como si los beneficios no fueran, también, una parte del precio y no se pudiera ser más “competitivo” ajustando los márgenes de beneficios. 

Dicho todo lo cual, qué quieren que les diga: si para que el país sea más competitivo sus trabajadores deben ser más pobres, casi mejor que emigremos a China, que al menos allí esos dilemas los tienen más que resueltos."           (La otra economía, 11/12/2012)

23.10.12

La cosmovisión político-económica de un representante de las 400 familias catalanas... salarios bajos (en Cataluña también)

"Isidro Fainé -o Isidre, depende del lugar y las circunstancias- es, como es sabido, presidente de CaixaBank y de la Confederación Española de Ejecutivos y Directivos (CEDE). Un miembro muy pero que muy representativo de esas 400 familias que según el senyor Millet-Palau-Convergència (que sabe muy bien en este caso de qué habla) mandan en Catalunya, un “gran señor de Barcelona” que suele formular mejor que bien sus intereses, sus posiciones y su concepción del mundo y de las clases que representa.

 En un artículo publicado el pasado martes en el diario global-imperial que llevaba por título “La clave, la internacionalización” [1], escrito por él o por algún ayudante, mostraba algunas aristas de esa cosmovisión. 

Para a saber a qué atenernos en esta España ultraconservadora en posición firmes y rescate y en esta Catalunya dirigida y hegemonizada hasta el momento por convergentes, unionistas y afines, vale la pena reparar en algunos de sus argumentos y reflexiones.

La tesis defendida: el éxito del sector exterior de la economía va a ser decisivo para la salida de España –no habla aquí don Isidre sólo de Catalunya- de la crisis. (...)

Hablando básicamente para sus correligionarios, el presidente de Caixabank señala que, a pesar de la gravedad de la situación, ahora más que nunca, “debemos distanciarnos de las dificultades —que no ignorarlas—, reflexionar, analizar nuestra estrategia, nuestros cimientos, y reconocer en ellos nuestras fortalezas”.

 Fortalezas, añade, que, por muchos errores cometidos (errores que no ejemplifica), “siguen estando ahí”. Él quiere destacar en su artículo “una fortaleza concreta, no solo por la trascendencia que ha adquirido durante este periodo de dificultad sino, sobre todo, por su exitosa trayectoria durante más de una década”. La fortaleza señalada: “la capacidad de internacionalización de las empresas españolas”.

Los datos esgrimidos: entre 2000 y 2008, el volumen de exportaciones españolas creció un 5% anual. Si esta cifra es encomiable, su avance desde 2010 ha sido espectacular “con un crecimiento anual promedio del 7%”. 

Junto a las alemanas, las empresas españolas han sido “de las primeras en recuperarse de la debacle del comercio mundial en 2009 y de las pocas, en Europa, que ya han superado sus niveles de antes de la crisis”. (...)

Por ello, añade, y no tiene ninguna vergüenza en señalar este nudo antisocial, “las ventajas en competitividad-precio cosechadas desde el inicio de la crisis constituyen un factor de apoyo imprescindible –SLA: im-pres-cin-di-ble- en un entorno cada vez más competitivo”.

 ¿De qué ventajas están hablando don Isidre? De esta, por ejemplo, la cita él mismo: los costes laborales unitarios españoles en relación a los de la Eurozona han retrocedido 13 puntos porcentuales desde su máximo en 2008.

 ¡El 13% y en menos de cuatro años! ¿Está claro quien está pagando, es decir, sufriendo, los costes sociales y existenciales de la acometida empresarial, del éxito exportador de nuestras empresas? Ni que decir tiene que según don Isidre el sendero antiobrero recorrido es el mismo sendero que debe seguir recorriéndose. ¡Es esencial!

Con el abyecto lenguaje neoliberal de todos los días, don Isidre señala que las “dificultades del mercado interno” en el –acaso para consolarnos- corto plazo, componen también “una palanca de impulso para que más empresas españolas se animen a salir al exterior”. 

Aquí, en España (incluida Cataluña), está señalando don Isidre, hay muy poco que pelar por el momento. Y durante “un período prolongado” y en el “corto plazo” (sic), tampoco."                (Salvador López Arnal, Rebelión, 18/10/2012)

25.9.12

Por qué los salarios son tan bajos en España

"Una de las características del mercado de trabajo español, acentuada durante la crisis actual, es el bajo nivel de los salarios de la gran mayoría de las personas que están trabajando. Y otra característica que complementa la anterior, es la gran dispersión salarial existente entre la población asalariada, es decir, la elevada distancia que hay entre los salarios de los mejor pagados y los peor pagados. Veamos los datos. 

Según el Instituto Nacional de Estadística (en su sección “asalariados y percepciones salariales por tramos”), alrededor de 7,8 millones de personas recibieron menos de 1.000 euros al mes en el año 2010. Son los llamados mileuristas. Representan el 43% de todos los asalariados y reciben el 13% de todo el dinero que el país se gasta en salarios (lo que se llama masa salarial).

En el otro polo, nos encontramos con los mejor pagados, que ingresan más de 4.000 euros al mes y que representan el 7% de todos los asalariados y reciben el 25% de la masa salarial. En otras palabras, este grupo minoritario recibe un cuarto de todos los salarios. Dentro de los asalariados hay pues unas enormes diferencias. El 43% recibe solo el 13% de todo el dinero que se gasta en salarios y el 7% percibe el 25% ¡Una gran diferencia!

¿A qué se debe tal polarización salarial?

La respuesta tradicional que da la sabiduría convencional que se reproduce en la mayoría de medios de información del país, incluidos los medios económicos, es que tales diferencias de salarios se deben a las diferencias en productividad. A mayor productividad mayor salario. En esta explicación, la productividad es la variable que determina el nivel salarial.

 Pero lo que se olvida en esta explicación es que la causalidad va también en sentido opuesto. Es decir, los salarios determinan también la productividad. Y no me estoy refiriendo solo al hecho bien documentado de que a mayor salario y mayor satisfacción del trabajador hay mayor productividad, sino a otro hecho (también bien documentado) que muestra que si al empresario se le imposibilita pagar salarios bajos, éste invertirá para aumentar la productividad del puesto de trabajo, a fin de que con un número menor de trabajadores se consiga la faena que harían muchos más trabajadores mal pagados. Cuando un empresario paga bajos salarios, consigue baja productividad. Y esto es lo que ocurre en España.

Un caso claro de este hecho lo encontramos en las labores agrícolas como la vendimia. Si el dueño de una viña tiene muchos candidatos para un puesto de trabajo es probable que pague muy poco al trabajador. Si en cambio, por ley, el empresario tuviera que pagar salarios altos, invertiría para que la productividad aumentara y así necesitar menos trabajadores. Pero esto no ocurre en España. El salario mínimo interprofesional español es de los más bajos de la Unión Europea.  

La productividad no es la única que determina el nivel salarial

El nivel salarial no depende sólo del nivel de productividad, lo cual se ve con toda claridad cuando comparamos salarios entre varios países en sectores de semejante productividad, tales como la industria manufacturera. El PIB per cápita de España es un 16% más bajo que el de Alemania (Este porcentaje es la diferencia entre el PIB per cápita de 2010 español y el alemán, en unidades de paridad de poder adquisitivo, en términos porcentuales respecto al alemán).

En cambio, el coste por hora de la mano de obra en la manufactura es un 30% inferior en España que en Alemania. Tal diferencial no puede explicarse por el diferencial en productividad, semejante en el sector manufacturero.   (...)

Otros factores además de la productividad determinan el nivel salarial

La causa mayor del bajo nivel salarial para grandes sectores de la población es la debilidad del mundo del trabajo frente al mundo empresarial que se basa en dos hechos. Uno es el elevadísimo desempleo que España siempre ha tenido. El desempleo debilita al mundo del trabajo. Crea inseguridad y miedo. Y los trabajadores aceptan salarios bajos y condiciones de trabajo peores. (...)

La otra causa de la debilidad del mundo del trabajo es la escasez de puestos de trabajo. El porcentaje de la población que trabaja ha sido históricamente bajo y ello se debe, en gran parte, no a aspectos culturales que constantemente se utilizan como justificación, sino a la escasísima oferta de puestos de trabajo.

Hasta 2007 la tasa de actividad de España, que refleja el porcentaje de la población en edad de trabajar que está en el mercado de trabajo, ya sea empleada o desempleada, había estado por debajo de la de la UE 15 (en 1992 la tasa de actividad en España era del 58% frente al 67% de la UE 15 en promedio, es decir, casi diez puntos porcentuales por debajo). A partir de este año la población activa en proporción al total de la población en edad de trabajar es superior en España que en la UE 15 en promedio, llegando a situarse en 2011 en el 74% en España frente al 73% en la UE 15.

Sin embargo, la tasa de empleo (que es la tasa de actividad menos el desempleo), que refleja las personas que tienen trabajo respecto al total de las que están en edad de trabajar, que desde 2005 se mantuvo en el promedio de los países de la UE 15, en España disminuyó. Así, en 2011, mientras que en España solo el 58% de los que estaban en edad de trabajar tenían un empleo, en la UE fueron el 66%.

Es decir, aunque en España ha aumentado el porcentaje de gente que quiere trabajar, el porcentaje de los que consiguen un empleo ha disminuido, aumentando el diferencial con los países de la UE 15. Este es un problema grave de la economía española que raramente aparece en los medios. 

El escaso desarrollo del estado del bienestar en España

Y una de las razones de esta escasez de puestos de trabajo es el escaso desarrollo de los servicios públicos del estado del bienestar. Sólo un adulto de cada diez trabaja en España en tales servicios (como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios o servicios sociales, entre otros).

 En Suecia es uno de cada cuatro. Si este porcentaje se aplicara a España, nuestro país tendría cinco millones más de trabajadores (eliminando, por cierto, el desempleo). Es más, la eliminación de tal desempleo, permitiría la mayor integración de la mujer en el mercado de trabajo.

El trabajo crea la demanda para más puestos de trabajo. Y ahí está el mayor punto débil de la estrategia que se está siguiendo con los recortes de empleo público del gobierno actual. La destrucción de empleo empobrece al país. Se debería crear empleo para que se estableciera la necesidad de tener más empleo.

 Más empleo quiere decir más riqueza y más demanda, lo cual crea mayor necesidad de empleo. Ahora bien, que haya mucho empleo quiere decir que aumenta el poder del mundo del trabajo que no es lo que desea el mundo empresarial, quien ha estado ganando en su conflicto con el mundo del trabajo. Y los datos así lo muestran."               (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 30 de agosto de 2012, en www.vnavarro.org, 30/08/2012)