"Un
reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) que acaba de
hacerse público vuelve a insistir en que la solución de los problemas
económicos españoles es la bajada de los salarios.
Concretamente,
asegura que una reducción del 10%, unida a otras medidas de ajuste,
tendrían como resultado una subida de cinco puntos en el PIB en cinco
años y de 7 en el empleo, además de reducir también el déficit y de
producir una caída de precios entre el 4% y el 5% tras dos años.
Sería magnífico si no fuera porque es mentira, incluso algo
completamente imposible que se produzca y, por supuesto, totalmente
indeseable. (...)
En
España se ha producido ya una caída de los salarios que, según el
prestigioso economista francés Jean Paul Fitoussi, “no se ha visto
nunca en los tiempos modernos en un país desarrollado” (What Does A
Social Europe Look Like Today? ). Por tanto, si fuese verdad lo que dice
el FMI, se tendría que estar creando empleo desde hace años.
- Hay evidencias empíricas suficientes para afirmar que en Europa
ocurre justo lo contrario de lo que propone el FMI. James Galbraith y
Deepshikha Chowdhury, por ejemplo, ha demostrado que de los datos sobre
salarios y empleo en Europa entre 1980 y 2005 no se puede deducir que
deban disminuir los salarios para que aumente el empleo: cuando han
aumentado los salarios ha subido el empleo y cuando se han reducido ha
bajado. ( The European Wage Structure, 1980- 2005: How much flexibility.
El FMI debe saberlo y demostrar qué ha cambiado ahora para que las
cosas funcionen al revés de como lo han hecho hasta ahora.
- Otros estudios, como los de Jesus Felipe y Utsav Kuma (Unit Labor
Costs in the Eurozone: The Competitiveness Debate Alain, Working Paper
of Levy Institute, 2011) han demostrado que si los costes laborales
unitarios han subido en los años o países con peores niveles de empleo,
que es uno de los principales argumentos que utiliza el FMI para
justificar recortes salariales, no es porque hayan subido los salarios
sino los precios, como consecuencia del enorme poder del que disponen
las grandes empresas y al que nunca le hacen frente.
Por tanto, nada
asegura que recortando ahora salarios en España vaya a aumentar el
crecimiento y el empleo, sino que sería mucho más útil actuar contra
esos grupos de poder que hacen que nuestra economía sea menos
competitiva.
- También es falso que si bajaran los salarios en España nuestra
economía tendría más cuota de mercado internacional y así generaría más
crecimiento y empleo. Sylvain Broyer y Costa Brunner (L’évolution
récente des parts de marché intra-UE n’a rien à voir avec la
compétitivité coûts, Flash Economie, Natixis, N° 193, 2010) demostraron
que la evolución de las cuotas de mercado intraeuropeas no tiene nada
que ver con los costes de competitividad.
Para que las cuotas de mercado
de los diferentes países respondieran a sus distintos niveles de
costes, esto es, para que se pudiera producir el efecto que se pretende
alcanzar con medidas de ajuste salarial tendría que suceder que todos
los países de la zona euro (donde van la mayoría de nuestras
exportaciones) exportaran los mismos productos, esto es, que fuesen
perfectamente sustituibles, que es justo lo contrario de lo que ocurre
en Europa en donde la tendencia realmente observada es la de una
progresiva especialización.
- Es también una evidencia que las políticas de recortes salarial que
se han aplicado en los últimos años de crisis no solo no han creado
crecimiento y empleo, corroborando lo anterior, sino que tampoco han
reducido el déficit y la deuda, puesto que estos han aumentado. También
en este aspecto tendría que demostrar el FMI qué ha cambiado para que a
partir de ahora sucediera lo contrario.
-
La idea de que para crear empleo lo que hay que hacer es reducir su
coste es muy antigua. Es una tesis liberal de principios del siglo XX
que la experiencia y la evidencia científica, como acabo de señalar con
unos pocos ejemplos, han demostrado que es completamente falsa.
- Por el contrario, sabemos con certeza que es imposible generar
actividad y empleo sin que haya demanda efectiva suficiente y es
imposible que ésta se dé en el nivel adecuado si lo que se hace es bajar
constantemente los salarios.
Por lo tanto, se puede decir con todo rigor y sin miedo a
equivocarnos que la propuesta del FMI produciría en España todo lo
contrario de lo que afirma que iba a producir. La experiencia de otros
muchos países en donde se han aplicado estas medidas de recorte salarial
a instancias del FMI y la española de estos últimos años es bien clara y
lo corrobora. (...)
Recortando
salarios se beneficia a los grandes grupos empresariales que no
dependen de la demanda efectiva española, sino que operan también un
otros muchos mercados internacionales. Mientras que con estas medidas se
arruinará aún más y sin remedio no solo a los trabajadores sino también
a los pequeños y medianos empresarios que viven de esa demanda, es
decir, de la masa salarial.
El FMI es consciente de ello y de todo lo que hace. Sus economistas y
directivos no pueden estar tan ciegos. Los seleccionan a propósito
entre los más inteligentes así que saben perfectamente que ya en otras
muchísimas ocasiones se han “equivocado” haciendo estas propuestas, como
ellos mismos han tenido que reconocer más tarde. Nadie se puede
equivocar tanto a favor siempre de los mismos casualmente.
Por tanto, no se puede aceptar que nos encontremos ante una propuesta
accidental o de buena fe. Es una decisión consciente que se sabe que se
toma a favor de alguien y a costa del sufrimiento de millones de
personas.
Debe ser considerada, pues, como lo que es, como una agresión,
como un delito premeditado contra un pueblo. Por ello, no solo hay que
desobedecer al FMI. Hay que denunciarlo, pedir responsabilidades a sus
dirigentes y directivos y exigir que una legislación y tribunales
internacionales las investiguen y condenen cuanto antes." (Juan Torres López, 04/08/2013)
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