"(...) Una manifestación especialmente
vergonzosa del problema social al que lleva la insuficiente o mal
orientada financiación de la vivienda es el incremento desmesurado de
los desahucios que se producen y del número de familias que pierden sus
viviendas en manos de bancos que, mientras tanto y con ayudas públicas,
obtienen miles de millones de euros de beneficios. (...)
Pero la Plataforma de Afectados Por la
Hipoteca que está en contacto mucho más directo y real con este problema
afirma que en muchos miles de casos más se produce "autodesahucio"
porque las familias entregan las viviendas cuando ya no pueden más, o,
aunque no haya orden judicial de lanzamiento, se produce el desalojo
real que luego no reflejan las cifras oficiales de la Justicia.
Lo que
le lleva a estimar que en 2010 se registraron 93.000 desalojos de
viviendas, cuando las cifras oficiales reflejaron 48.000. Y esa misma
fuente estima que a mediados de 2011 podrían estar en curso un millón de
expedientes de desahucio que se unirían a los 250.000 que se han
realizado desde el inicio de la crisis. (...)
En la mayoría de estos casos se puede
producir, además, que las familias deban seguir pagando una parte de sus
hipotecas puesto que el gran poder de los bancos se traduce en el
establecimiento prácticamente unilateral de la tasación del valor de la
vivienda.
Frente a ello no es solución la simple
aceptación de la dación de pago, que al fin y al cabo viene a
significar la pérdida de la vivienda, sino el reconocimiento efectivo
del derecho constitucional a disfrutar de ella. Para ello sería
necesario crear, por el contrario, mecanismos de arbitraje que permitan
establecer acuerdos de prórroga o reestructuración de la deuda
hipotecaria, al estilo de los que existen en otros países europeos, con
el fin primordial de que no se pierda el bien fundamental que es la
vivienda y el derecho a habitarla (...).
Hay que tener mucho cuidado a la hora
de elaborar nuestras reivindicaciones porque si no está bien planteadas
podemos llevar a la gente por el mal camino, como creo que puede ocurrir
con la dación de pago que en la práctica es sustituir la muerte
horrenda por otra más llevadera pero, al fin y al cabo, morir pues se
pierde la vivienda." (Juan Torres López: La dación de pago no es la solución, 23/02/2012)
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