"Según una encuesta de la composición del Occupy Movement Wall Street,
casi la mitad tienen unos ingresos inferiores al salario medio de la
clase trabajadora, un 13% son personas en paro (el promedio en EEUU es
un 9%), y la gran mayoría (70%) no se consideran ni demócratas ni
republicanos.
Tienen más tendencia hacia los primeros que hacia los
segundos, pero se consideran independientes. Sentencian que el sistema
democrático es profundamente no democrático.
Sus propuestas incluyen,
entre otras, la reducción muy marcada del gasto militar, gravar mucho
más de lo que el gobierno federal, estatal y municipal hacen a las
rentas superiores, y muy en especial al 1% de la población cuyos
ingresos anuales son superiores a la suma de todos los ingresos de más
del 50% de las familias estadounidenses, así como a los directivos de
las 100 empresas que facturan más en EEUU, y cuyos ingresos son 1.723
veces superiores a los de sus empleados, y un programa masivo de
inversiones públicas, como ocurrió con el New Deal, orientado a crear
empleo y la nacionalización o intervención pública de la banca.
La gran amenaza para el establishment es que la ciudadanía simpatiza con
su causa. El 79% considera que las desigualdades son demasiado altas en
EEUU, el 68% considera que los súper ricos y ricos no pagan suficientes
impuestos, y el 86% cree que Wall Street tiene excesiva influencia en
Washington. (“Real Populism vs Fake. Occupy Wall Street is not the Tea
Party of the Left”.
Paul Street, Z Magazine. Dec.2011, del cual extraigo
gran cantidad de los datos presentados en este artículo). Según una
encuesta del New York Times / CBS, la mayoría (54%) tiene una opinión
“muy favorable” o “favorable” del movimiento de los indignados. Y el 43%
indica que se identifica completamente con tal movimiento.
Y su
popularidad es mucho mayor que la del Tea Party, lo cual es
sorprendente, pues la visibilidad mediática del Tea Party es muy
superior a la del Occupy Movement que, en la medida que ha ido creciendo
(junto con la simpatía popular), ha ido desapareciendo de los medios,
excepto los de izquierda, que existen pero son minoritarios (como
Democracy Now o Msnbc).
Y ahí está la gran amenaza que tales movimientos
representan para la estructura de poder existente en EEUU y en la
mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte. Pedir democracia
es el eslogan más amenazante para las elites financieras y económicas
que dominan a los Estados." (Vincenç Navarro:Lo que no se dice sobre el Tea Party y el Occupy Movement , www.vnavarro.org, 14/03/2012, Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista EL VIEJO TOPO, marzo de 2012)
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