"Cuando se les pregunta por qué ya no están invirtiendo, gran parte de
las empresas dicen que se debe a una demanda insuficiente. ¿Pero cómo
puede haber una fuerte demanda interna si el ingreso se sigue
concentrando en los niveles superiores?
Es improbable que con la demanda de consumo de bienes de lujo se
resuelva el problema. Además, las tasas de interés no pueden ser
negativas en valores nominales, y la deuda pública creciente puede
inhibir cada vez más la política fiscal.
Entonces, si la dinámica que estimula la concentración del ingreso no se
puede revertir, los más ricos ahorran una gran proporción de sus
ingresos, los bienes de lujo no pueden estimular una demanda suficiente,
los grupos de más bajos ingresos ya no pueden obtener créditos, las
políticas monetaria y fiscal han llegado a su límite, y el desempleo no
se puede exportar; la economía se puede estancar. (...)
Si se pudiera reducir la concentración del ingreso como se hizo con el
déficit presupuestal, la demanda podría financiarse con una amplia base
de ingresos privados. Se podría reducir la deuda pública sin temor a una
recesión porque la demanda privada sería más fuerte. La inversión
aumentaría a medida que las perspectivas de demanda mejoran.
Este tipo de razonamiento es particularmente relevante en el caso de los
Estados Unidos, dada la magnitud de la concentración del ingreso y los
desafíos fiscales por venir. Sin embargo, la gran tendencia hacia
mayores proporciones del ingreso en los que más tienen es global, y las
dificultades que puede representar para la política macroeconómica no
deberían seguir sin atenderse." (Jaque al neoliberalismo, 08/03/2012)
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