12.4.12

Grecia podría convertirse en el “Kuwait de Europa”. Toda la zona oriental del Mediterráneo se encuentra sobre una enorme reserva de petróleo. Por eso la UE quiere la privatización de empresas estatales claves como los puertos, instalaciones de infraestructura y lógicamente, las compañías energéticas griegas. Para robarles el petróleo a los griegos

"La paradoja de que Grecia este pidiendo limosna a pesar de que posee ingentes reservas de hidrocarburos, es un asunto que no deja dormir tranquilos a muchos en Rusia, que ven con asombro e indignación las maniobras políticas de algunas potencias extranjeras para expoliar a los países pequeños con gobiernos incompetentes.

La noticia de que Grecia podría convertirse en el “Kuwait de Europa” se difundió a finales de 2011, tras el descubrimiento de importantes yacimientos de gas natural en la plataforma marina de Israel, en el Mediterráneo, lo que estimuló a los países vecinos mirar con más atención el fondo marino de sus propias aguas.

Y en efecto, las investigaciones geológicas demostraron que toda la zona oriental del Mediterráneo se encuentra sobre una enorme reserva de petróleo y gas sin explotar, y que esas reservas se encuentran en las aguas territoriales de Grecia, Turquía, Chipre y potencialmente, Siria.

En momentos cruciales de la crisis por su deuda, el gobierno heleno ordenó la ejecución de labores de prospección en su plataforma marina, pero a partir de ese momento, para el país comenzó una complicada relación de “amor y odio” con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los gobiernos influyentes de la Unión Europea (UE) en cuanto a quién le corresponde controlar, y al fin de cuentas, sacar provecho de esos yacimientos.

 Expertos griegos estiman que Grecia está en condiciones de afrontar el problema de la deuda por su cuenta si desarrolla los yacimientos de hidrocarburos recién descubiertos. 

Según cálculos de los mismos expertos, los yacimientos actualmente en explotación pueden generar ganancias en el orden de los 302.000 millones de euros en los próximos 25 años.

Pero en lugar de dar a Grecia la oportunidad de pagar su deuda, la postura que prevalece es obligar al gobierno heleno emprender reformas antipopulares como recortes de salarios y pensiones para los jubilados, supresión de programas sociales, despido masivo de funcionarios públicos, como condición indispensable para recibir los tramos de ayuda financiera prometidos por el FMI y la UE.

Otras condiciones de calado mucho más profundo establece la privatización de empresas estatales claves como los puertos, instalaciones de infraestructura y lógicamente, las compañías energéticas.

La privatización de esos activos supone ingresos adicionales del orden del 50.000 millones de euros y entre las empresas más codiciadas figura la privatización de al menos el 65 % de las acciones de la empresa de gas DEPA, entre otras cosas, en la mira de las multinacionales y grupos energéticos de Europa, incluido el consorcio de gas ruso Gazprom.

Según expertos rusos, uno de obstáculos que impide o que aprovechan ciertos países influyentes es la delicada situación geopolítica a la hora de repartir el crudo que se encuentra en la plataforma marina en el oriente del Mediterráneo.
Turquía recientemente declaró que considerará acto de guerra si Grecia continúa las perforaciones en el mar Egeo."              (Rebelión, 12/04/2012, 'Grecia puede ser potencia petrolera, pero sigue pidiendo limosna', Armando Pérez,RIA Novosti)

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