"Hasta el momento no ha habido otro presidente más solitario que
Rajoy. Hay fotos que cuando se instalan en el marco de una historia
creíble resultan mortíferas. Así aquella del presidente Zapatero en una
cumbre de la OTAN, tomando presuntas notas en un rincón, mientras el
conjunto de líderes parloteaba relajadamente a pocos metros.
Así esta
última del presidente Rajoy incorporándose con urgencia a la foto de
familia del G-20. Uno puede permitirse llegar el último cuando va a
ocupar la primera fila; pero llegar el último para ocupar la última es
un ingrato pleonasmo.
El mundo de Rajoy no es el de Obama ni el de
Merkel ni el de Hollande ni el de Cameron ni el de Monti ni el de
Lagarde ni el Draghi ni el de Barroso. ¡Solo falta ver si va a ser el de
Samarás! Ni Grecia, arrullada por el calor y la furia de los
quincemesinos, ha estado tan sola.
Cuando a los pocos días de ser
elegido presidente Rajoy llegó a su primera cumbre europea y anunció que
España no iba a cumplir su objetivo de déficit cualquiera creyó que
aquella soberana hidalguía tenía truco. Una hidalguía suavemente pactada
a modo de saludo de bienvenida europeo. ¡Quia! Rajoy era un hidalgo de
veras, que amenazaba a Europa con su escudilla monda.
Los líderes
europeos tardaron en reponerse de la observación del prodigio; pero en
cuanto lo hicieron el riesgo subió como la espuma. Y enseguida empezaron
a hacer saber lo que pensaban. Españoles orgullosos, otro hiriente
pleonasmo. Tan orgullosos que aún no han pedido el crédito. ¡Pero cómo
van a pedir lo que, según su propio relato joselito, el presidente jaló
briosamente de los mismísimos cuernos del toro blanco de Europa!
La historia moderna de España es una historia de soledad. No sé si
orgullosa. Pero estoy seguro de que inane. En realidad España solo
convocó el interés del mundo cuando se enzarzó en una hermosa guerra
civil. Aquella corrida de hombre a hombre. Por lo demás su destino en lo
universal fue la neutralidad y luego una autarquía moral pertinaz.
La
diferencia española vivió días agradables bajo el sol. Pero en el actual
infierno de sombras la diferencia solo es aislamiento e irrelevancia.
La hidalguía fue el resultado de la melancolía y del hambre. Un
brillante programa literario. Pero de literato ya tuvimos al anterior.
Ahora solo aspirábamos, modestamente, a la obediencia, el realismo y el
gris gobierno." (Diario de Arcadi Espada, 28/06/2012, El Mundo, 21 de junio de 2012)
Feliz tarde, Raimundo! Felicidades por su blog. Espero que siga manteniendo la lámpara encendida.
ResponderEliminarTal vez hayas leído el artículo que publica la Cadena Ser: "Mariano Rajoy: seis errores en seis meses"
http://www.cadenaser.com/espana/articulo/mariano-rajoy-errores-meses/csrcsrpor/20120621csrcsrnac_7/Tes
No sé si llamarlos errores, pero hay que ser "fariseo" para hacer, nada más llegar al gobierno, aquello que demonizaban cuando estaban en la oposición. Y en tan poco tiempo, han practicado lo abominable.
Un Abrazo!