14.6.12

En el caso español se ha diseñado un curioso rescate que ni protege a los inversores privados del efecto subordinación ni protege a España de los mercados

"Ya se quejaba en las tertulias de Copenhague del trato preferencial que recibieron los acreedores oficiales en la reestructuración de la deuda griega. “Hay que tratar a todos los acreedores de manera justa”, dijo Charles Dallara director gerente del IIF. Así son los financieros de descarados. Pero, por el momento, más vale no asustarlos más sin proteger a la deuda soberana.

Por eso, era tan importante que un rescate a la banca española fuese avalada por la zona euro colectivamente, como el primer paso hacia la unión bancaria. Pero todo indica que eso era un paso que los países acreedores del norte no quisieron dar. 

Desde luego, los banqueros alemanes en el castillo de Kronborg -entre ellos Ackermann- se mostraron muy reticentes ante cualquier plan que permitiese que -según comentó un periodista veterano de Handelsblatt,- “otros países se afiancen en los depósitos bancarios alemanes”.

El problema de subordinación de acreedores privados siempre ocurre en rescates, según explicó la semana pasada Barry Eichengreen de Berkeley. Por eso, cuando un país se somete a un programa de rescate, lo normal es retirarlo de los mercados durante meses o años, hasta que su deuda sea sostenible. Eso ocurrió con Grecia, Irlanda y Portugal.

 En el caso español se ha diseñado un curioso rescate  que ni protege a los inversores privados del efecto subordinación (mediante, por ejemplo una garantía del BCE de toda la deuda española y europa , en general) ni protege a España de los mercados.

Es obvio por qué se opta por esta formula original. A diferencia de Irlanda, Portugal o Grecia, “España es muy grande”, dijo Jean Pisani-Ferry del Instituto Bruegel, otro conferenciante en Bruselas. O sea, se está rescatando a un país que es demasiado grande para rescatar. 

La diferencia respecto a los demás países intervenidos es que “se considera que España solo tiene problemas de liquidez y no de solvencia”, dice Pisani-Ferry. Pero en esta crisis muchos economistas creen que una crisis de liquidez puede transformarse en crisis de solvencia.

De ahi la importancia de que, en los próximos meses, se den claras señales de que el rescate a España forma parte de una evolución general hacia una unión bancaria en el que los estados soberanos ya no tendrán responsabilidad de rescatar a sus propios bancos.

 Para algunos en Copenhage es un asunto urgente. Para salvar el euro, esto debería ocurrir “en cuestión de meses” , advirtió Jean Lemierre, asesor la dirección BNP Paribas.

Una unión bancaria con una garantía de depósitos de los bancos más importantes, supondría el inicio de la unión fiscal. “Evidentemente supone comprometer fondos para la eventualidad de una crisis pero es más fácil de digerir políticamente en Alemania que euro bonos”, dijo Pier Francesco Gaggi, de la Asociación Bancaria Italiana.

 Pero otros en Copenhague se mostraron incrédulos ante la idea de la  a la unión bancaria europea. Frederic Oudea cosnejero delegado del banco francés Societe Generale y Stefan Ingves del banco sueco Riksbank lo descartaron como un “proyecto muy a largo plazo”.

Son las dudas eternas de la zona euro ante su épica crisis."           (Rebelión, 14/06/2012, Andy Robinson,La Vanguardia)

No hay comentarios:

Publicar un comentario