"Ya se quejaba en las tertulias de Copenhague del trato preferencial que
recibieron los acreedores oficiales en la reestructuración de la deuda
griega. “Hay que tratar
a todos los acreedores de manera justa”, dijo Charles Dallara director
gerente del IIF. Así son los financieros de descarados. Pero, por el
momento, más vale no asustarlos más sin proteger a la deuda soberana.
Por
eso, era tan importante que un rescate a la banca española fuese
avalada por la zona euro colectivamente, como el primer paso hacia la
unión bancaria. Pero todo indica que eso era un paso que los países
acreedores del norte no quisieron dar.
Desde luego, los banqueros
alemanes en el castillo de Kronborg -entre ellos Ackermann- se mostraron
muy reticentes ante cualquier plan que permitiese que -según comentó un
periodista veterano de Handelsblatt,- “otros países se afiancen en los
depósitos bancarios alemanes”.
El problema de subordinación de
acreedores privados siempre ocurre en rescates, según explicó la semana
pasada Barry Eichengreen de Berkeley. Por eso, cuando un país se somete a
un programa de rescate, lo normal es retirarlo de los mercados durante
meses o años, hasta que su deuda sea sostenible. Eso ocurrió con Grecia,
Irlanda y Portugal.
En el caso español se ha diseñado un curioso
rescate que ni protege a los inversores privados del efecto
subordinación (mediante, por ejemplo una garantía del BCE de toda la
deuda española y europa , en general) ni protege a España de los
mercados.
Es obvio por qué se opta por esta formula original. A
diferencia de Irlanda, Portugal o Grecia, “España es muy grande”, dijo
Jean Pisani-Ferry del Instituto Bruegel, otro conferenciante en
Bruselas. O sea, se está rescatando a un país que es demasiado grande
para rescatar.
La diferencia respecto a los demás países intervenidos es
que “se considera que España solo tiene problemas de liquidez y no de
solvencia”, dice Pisani-Ferry. Pero en esta crisis muchos economistas
creen que una crisis de liquidez puede transformarse en crisis de
solvencia.
De ahi la importancia de que, en los próximos meses,
se den claras señales de que el rescate a España forma parte de una
evolución general hacia una unión bancaria en el que los estados
soberanos ya no tendrán responsabilidad de rescatar a sus propios
bancos.
Para algunos en Copenhage es un asunto urgente. Para salvar el
euro, esto debería ocurrir “en cuestión de meses” , advirtió Jean
Lemierre, asesor la dirección BNP Paribas.
Una unión bancaria con
una garantía de depósitos de los bancos más importantes, supondría el
inicio de la unión fiscal. “Evidentemente supone comprometer fondos para
la eventualidad de una crisis pero es más fácil de digerir
políticamente en Alemania que euro bonos”, dijo Pier Francesco Gaggi, de
la Asociación Bancaria Italiana.
Pero otros en Copenhague se mostraron
incrédulos ante la idea de la a la unión bancaria europea. Frederic
Oudea cosnejero delegado del banco francés Societe Generale y Stefan
Ingves del banco sueco Riksbank lo descartaron como un “proyecto muy a
largo plazo”.
Son las dudas eternas de la zona euro ante su épica crisis." (Rebelión, 14/06/2012, Andy Robinson,La Vanguardia)
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