17.9.12

Con un mínimo esfuerzo y con un coste para el país infinitamente menor en 2010 se hubiera resuelto el problema de las entidades financieras y estaríamos ya fuera de la crisis

"-Responda a su propia pregunta en el curso: ¿qué hay detrás de la austeridad?
Mi teoría es que esta crisis resulta peculiar porque ha hecho aflorar todo un conglomerado de intereses económicos y políticos que se sienten cómodos en esta coyuntura porque ven que pueden lograr sus objetivos, algo que en otro contexto no conseguirían. Un ejemplo.

 La derecha en España siempre ha querido eliminar la labor redistributiva del Estado. El argumento de que hay que ahorrar y ser austeros es el mejor para eliminar esas transferencias sociales. (...)

El Estado, cuando gasta, lo recupera, y cuando deja de gastar, le disminuyen sus ingresos. Se está subvirtiendo el significado de los conceptos. Austeridad es lo contrario al derroche y el derroche consiste ahora en prescindir de magníficos investigadores o enviar al extranjero a nuestros jóvenes mejor preparados después de haber costeado su formación.

-Es decir, que la crisis tiene un trasfondo ideológico innegable.
Exactamente. No en su origen, que está en las malas práctica financieras, amparadas por la falta de regulación del sistema financiero. Pero una vez en la crisis, hay quienes se encuentran cómodos.

 Lo que se está haciendo no son medidas contra la crisis, sino objetivos en sí. Otro ejemplo. El Banco Central Europeo (BCE) no presta a los estados, que han de recurrir a los mercados financieros y que están dirigidos por el mayor monopolio que existe en el mundo, el de las agencias de calificación de riesgos. 

Tres agencias actúan coordinadamente y califican más del 90 por ciento de los riesgos financieros. El diferencial que se crea, eso que se llama la prima de riesgo, entre el tipo al que presta el BCE y al que lo hacen los mercados, es el paraíso de los especuladores en el entorno de la deuda pública. 

Esos no tienen ningún interés en que se acabe la crisis. Otro ejemplo es la reforma laboral, una auténtica película de terror si se lee despacio, que nunca se habría conseguido de no existir un 25 por ciento de paro.(...)

 Pero es que a pesar de los recortes de caballo estamos con el mismo déficit que antes y si no empeora es porque han aumentado los impuestos, no porque se gaste menos. Bajar el gasto público reduce los ingresos y aumenta la prima de riesgo. 

Así lo que te ahorras en medicinas lo pagas en intereses de los especuladores financieros. Hay toda una serie de paradojas y absurdos que sólo se explican por la existencia de otro tipo de criterios que no son económicos. (...)

Nos quedamos asombrados cuando el déficit público pasó a ser el gran problema y a Zapatero se le impone que en 2013 tiene que ser del 3 por ciento. (...)

La pregunta es por qué los focos se ponen en ese momento sobre el déficit y por qué se fija el objetivo de reducción en 2013 y no en 2018, cuando además se sabe que ese objetivo no se puede cumplir. El déficit se convierte en una preocupación prioritaria en lugar de la deuda de nuestras instituciones financieras, que es donde estaba el auténtico problema. 

Zapatero no supo defender la realidad del déficit y tenía razones sobradas para negarse a aceptar la imposición de una reducción drástica. Pero Zapatero se asustó y muy a su pesar empezó a tomar medidas de recorte.

 -Los bancos están, entonces, en el origen de todo lo que soportamos ahora.
La banca ha creado sus propios activos tóxicos y está en situación de desequilibrio patrimonial. Los problemas de las instituciones financieras tienen una característica ineludible y es que se agravan con el tiempo exponencialmente.

 Con un mínimo esfuerzo y con un coste para el país infinitamente menor en 2010 se hubiera resuelto el problema de las entidades financieras y estaríamos ya fuera de la crisis.

 -¿El rescate de la banca sería entonces un alivio?
Todavía no han soltado un euro para el rescate de la banca y llevamos cuatro meses dándole vueltas.  Lo que hacen es convertir el crédito a los estados en devolución de deuda a sus entidades financieras. Eso es lo que están haciendo. Y para ello nos tienen que controlar a través de esos «hombres de negro» cuyo único objetivo es garantizar la devolución de esos créditos. (...)

Nuestro problema es que estamos en el ámbito del euro y el euro no es nuestro, es suyo, de los alemanes. El euro no fue un error, pero tendría que haber ido acompañado de políticas macroeconómicas y fiscales. 

-Los alemanes, otro de nuestros males.
Alemania es coherente, está actuando como debe. A Obama lo votan en todos los estados, pero la Merkel gobierna Europa sólo con los votos alemanes. Lo único que le preocupa son los intereses alemanes, y como tiene el control del euro lo utiliza para doblegar a los países del Sur y expandirse. (...)

-¿En qué condiciones saldremos de esta debacle?
Las crisis, dependiendo de su intensidad, modifican más o menos radicalmente los sistemas económicos. Ahora estamos variando el mercado internacional del trabajo. En ese proceso de cambio hay ganadores y perdedores. 

Los países que disminuyan su investigación, la sanidad de sus ciudadanos, la formación de sus trabajadores y los que destruyan el tejido industrial como está ocurriendo en España serán claramente perdedores en este proceso."             (Economistas frente a la crisis, 12/09/2012)

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