"-Responda a su propia pregunta en el curso: ¿qué hay detrás de la austeridad?
Mi teoría es que esta crisis resulta peculiar porque ha hecho aflorar
todo un conglomerado de intereses económicos y políticos que se sienten
cómodos en esta coyuntura porque ven que pueden lograr sus objetivos,
algo que en otro contexto no conseguirían. Un ejemplo.
La derecha en
España siempre ha querido eliminar la labor redistributiva del Estado.
El argumento de que hay que ahorrar y ser austeros es el mejor para
eliminar esas transferencias sociales. (...)
El Estado, cuando gasta, lo recupera, y cuando deja de gastar, le
disminuyen sus ingresos. Se está subvirtiendo el significado de los
conceptos. Austeridad es lo contrario al derroche y el derroche consiste
ahora en prescindir de magníficos investigadores o enviar al extranjero
a nuestros jóvenes mejor preparados después de haber costeado su
formación.
-Es decir, que la crisis tiene un trasfondo ideológico innegable.
Exactamente. No en su origen, que está en las malas práctica
financieras, amparadas por la falta de regulación del sistema
financiero. Pero una vez en la crisis, hay quienes se encuentran
cómodos.
Lo que se está haciendo no son medidas contra la crisis, sino
objetivos en sí. Otro ejemplo. El Banco Central Europeo (BCE) no presta a
los estados, que han de recurrir a los mercados financieros y que están
dirigidos por el mayor monopolio que existe en el mundo, el de las
agencias de calificación de riesgos.
Tres agencias actúan coordinadamente y califican más del 90 por ciento
de los riesgos financieros. El diferencial que se crea, eso que se llama
la prima de riesgo, entre el tipo al que presta el BCE y al que lo
hacen los mercados, es el paraíso de los especuladores en el entorno de
la deuda pública.
Esos no tienen ningún interés en que se acabe la
crisis. Otro ejemplo es la reforma laboral, una auténtica película de terror si
se lee despacio, que nunca se habría conseguido de no existir un 25 por
ciento de paro.(...)
Pero es que a pesar de los recortes de caballo estamos con el mismo
déficit que antes y si no empeora es porque han aumentado los impuestos,
no porque se gaste menos. Bajar el gasto público reduce los ingresos y
aumenta la prima de riesgo.
Así lo que te ahorras en medicinas lo pagas
en intereses de los especuladores financieros. Hay toda una serie de
paradojas y absurdos que sólo se explican por la existencia de otro tipo
de criterios que no son económicos. (...)
Nos quedamos asombrados cuando el déficit público pasó a ser el gran
problema y a Zapatero se le impone que en 2013 tiene que ser del 3 por
ciento. (...)
La pregunta es por qué los focos se ponen en ese momento sobre el
déficit y por qué se fija el objetivo de reducción en 2013 y no en 2018,
cuando además se sabe que ese objetivo no se puede cumplir. El déficit
se convierte en una preocupación prioritaria en lugar de la deuda de
nuestras instituciones financieras, que es donde estaba el auténtico
problema.
Zapatero no supo defender la realidad del déficit y tenía
razones sobradas para negarse a aceptar la imposición de una reducción
drástica. Pero Zapatero se asustó y muy a su pesar empezó a tomar
medidas de recorte.
-Los bancos están, entonces, en el origen de todo lo que soportamos ahora.
La banca ha creado sus propios activos tóxicos y está en situación de
desequilibrio patrimonial. Los problemas de las instituciones
financieras tienen una característica ineludible y es que se agravan con
el tiempo exponencialmente.
Con un mínimo esfuerzo y con un coste para
el país infinitamente menor en 2010 se hubiera resuelto el problema de
las entidades financieras y estaríamos ya fuera de la crisis.
-¿El rescate de la banca sería entonces un alivio?
Todavía no han soltado un euro para el rescate de la banca y llevamos
cuatro meses dándole vueltas. Lo que hacen es convertir el crédito a
los estados en devolución de deuda a sus entidades financieras. Eso es
lo que están haciendo. Y para ello nos tienen que controlar a través de
esos «hombres de negro» cuyo único objetivo es garantizar la devolución
de esos créditos. (...)
Nuestro problema es que estamos en el
ámbito del euro y el euro no es nuestro, es suyo, de los alemanes. El
euro no fue un error, pero tendría que haber ido acompañado de políticas
macroeconómicas y fiscales.
-Los alemanes, otro de nuestros males.
Alemania es coherente, está actuando como debe. A Obama lo votan en todos los estados, pero la Merkel gobierna Europa sólo con los votos alemanes. Lo único que le preocupa son los intereses alemanes, y como tiene el control del euro lo utiliza para doblegar a los países del Sur y expandirse. (...)
Alemania es coherente, está actuando como debe. A Obama lo votan en todos los estados, pero la Merkel gobierna Europa sólo con los votos alemanes. Lo único que le preocupa son los intereses alemanes, y como tiene el control del euro lo utiliza para doblegar a los países del Sur y expandirse. (...)
-¿En qué condiciones saldremos de esta debacle?
Las crisis, dependiendo de su intensidad, modifican más o menos
radicalmente los sistemas económicos. Ahora estamos variando el mercado
internacional del trabajo. En ese proceso de cambio hay ganadores y
perdedores.
Los países que disminuyan su investigación, la sanidad de
sus ciudadanos, la formación de sus trabajadores y los que destruyan el
tejido industrial como está ocurriendo en España serán claramente
perdedores en este proceso." (Economistas frente a la crisis, 12/09/2012)
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