19.9.12

Stiglitz: "O la UE cambia las normativas de la eurozona, o países como Grecia, Italia o España tendrán que abandonar el euro".

"España tiene un grave problema y es que un rescate económico no significará su salvación. El Banco Central Europeo dijo la semana pasada que comprará deuda soberana española de manera ilimitada, pero bajo estrictas condiciones.

 Y estas mismas condiciones podrían convertirse en un veneno que España tendría que beber para seguir vivo". Esta rotunda y poco optimista afirmación la realiza Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía en 2001 y actual catedrático de Economía en la Universidad de Columbia.

"No hay duda de que España saldrá de la crisis. Pero el camino que le espera puede ser muy largo y doloroso... sobre todo para las generaciones futuras. Además, el aspecto más frustrante para los dirigentes españoles es que están en manos de la Unión Europea (UE) y que la mejora de la situación económica no depende directamente de ellos. El Gobierno de Mariano Rajoy tiene las manos atadas", continúa.

"Creo que sólo hay dos salidas posibles a esta crisis: o la UE cambia el estricto marco estructural y las normativas de la eurozona, o países como Grecia, Italia o España tendrán que abandonar el euro".

Stiglitz tiene claro que tanto la situación que atraviesa España como la crisis económica global han sido creadas por tres aspectos esenciales: unos mercados que no funcionan como deberían –no son eficientes ni estables–; unos sistemas políticos incapaces de corregir las deficiencias de estos mercados, y un marco fundamentalmente injusto y que potencia la desigualdad.

"La globalización y el capitalismo han sido un arma de doble filo. En líneas generales los niveles de bienestar, de participación y de actividad ciudadana han crecido de manera exponencial. Sin embargo, si tenemos en cuenta los últimos 30 años, la situación ha cambia mucho. Ha sido una decepción en toda regla, porque existe una gran diferencia entre sus aspiraciones y lo que ha terminado sucediendo.

 El capitalismo ha incumplido sus promesas y está dando lugar a desigualdades, desempleo, contaminación y, lo que es más importante, la degradación de los valores hasta el extremo de que todo es aceptable y nadie se hace responsable de nada", afirma Stiglitz, que acaba de publicar El precio de la desigualdad (Taurus)."      (Expansión, 14/09/2012)

No hay comentarios:

Publicar un comentario