“Es una forma de dominio absoluto basado en el miedo y la deuda, que
genera obediencia servil a un nuevo estamento señorial que rige por
encima de la geografía, el Estado y la Ley”, explica. Se refiere a las
élites financieras y empresariales que, a su juicio, han impuesto un
nuevo orden social y moral. (...)
“el 2% del estamento superior tiene la mitad de la renta del planeta”. A
partir de ahí construye un discurso complejo sobre el cambio de modelo.
“Esta crisis es distinta. En realidad no sabemos qué está pasando
porque realmente no ha ocurrido nada.
No es que haya escasez de comida
como en otras crisis, no hay carencia de petróleo como en el 79. Estamos
ante un problema de deuda. Eso es más etéreo y cuesta entenderlo”. (...)
“Claro que hay lucha de clases. Pero es mi clase, la de los ricos, la
que ha empezado esta lucha. Y vamos ganando”. Baños abunda: “Estamos
ante la revolución de los ricos”. Justifica la perplejidad general ante
la crisis porque “nunca pensamos que la revolución la haría un rico”. (...)
Cree que la nueva clase media es la del precariado. Son los nuevos
siervos feudales. “Cuando haya un conciencia del precarizado se pondrá
plantar batalla”, afirma. (...)
Para despedirse recurre a una cita de un pensador alemán cuyo nombre no
recuerda: “Avanzar separados, atacar juntos”. Él añade con sorna: “El
problema es quedar para atacar juntos”. (El País, 11/11/2012)
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