"Veamos quiénes son y cómo se comportan
tales agencias, y comencemos por Moody’s. Esta agencia de valoración de
productos bancarios y bonos públicos y privados dio máxima valoración
–triple AAA- a 46.000 productos desde 2000 a 2007, muchos de los cuales
resultaron ser mera basura.
Tal agencia valoró también muy positivamente
un producto de una de las empresas más poco éticas que haya existido en
EEUU, la infame ENRON, hasta cuatro días antes de que se colapsara, lo
cual ocurrió también más tarde con la banca Lehman Brothers.
Muchos
estudios han mostrado que la valoración que hacían tales agencias está
relacionada con el pago que recibían de las mismas instituciones cuyos
productos valoran.
Sala i Martín, sin embargo, afirma que estas
valoraciones positivas (que resultaron ser profundamente erróneas) eran
meros errores de las agencias. El hecho de que sistemáticamente
favorezcan a la banca que les financia es mera coincidencia.
De nuevo la evidencia de que estas
agencias son meros instrumentos de las instituciones financieras es
abrumadora. La más reciente es el estudio recién publicado nada menos
que por el Banco Central Europeo, en el que sus autores David Marqués
Ibañez y Sam Langfield muestran que tales agencias de valoración de
bonos sistemáticamente discriminan a favor de las empresas bancarias que
les dan más dinero y servicios, valorando muy positivamente sus
productos, señalando que hay un claro conflicto de intereses entre la
financiación de tales agencias por parte de los bancos y empresas
financieras y las evaluaciones que tales agencias realizan.
Según XSiM,
ésta es una conclusión maliciosa, injusta a las pobres agencias que
están intentando hacerlo lo mejor posible La idealización de las fuerzas
del mercado por parte de tal autor alcanza cotas altísimas.
La última
intervención sonada de tales agencias es su devaluación de la valoración
de la deuda pública del Estado federal de EEUU por considerarla
excesiva y que puede representar un peso mayor de lo que la economía
puede aguantar.
Esta evaluación, sin embargo, está
encaminada a presionar al gobierno federal para que privatice las
pensiones públicas, la golosina que desde hace años desea la banca
estadounidense.
Por lo demás, la deuda pública del gobierno federal no
tiene (repito, no tiene) ningún problema. En realidad, es la deuda
pública más segura del mundo. El pago del gobierno federal por los
intereses de su deuda pública no llega ni a un 1% de su PIB (el mismo
porcentaje, por cierto, desde hace 60 años).
En EEUU hay un Banco
Central, Federal Reserve Board, que imprime dinero y con él, y en contra
de lo que hace el Banco Central Europeo, compra deuda pública,
garantizando que el comprador de los bonos públicos siempre recibirá los
intereses que genera tal deuda pública, sin ningún riesgo de que ello
no ocurra.
Es más, el dólar es la moneda de reserva más importante del
mundo. Más del 60% de las reservas de los bancos centrales es en
dólares. Y es improbable que esta situación cambie en un futuro
inmediato. De ahí que la gente que tenga deuda pública en dólares no
tiene riesgos dignos de mención. Esto es obvio.
Pero los ideólogos neoliberales son
impermeables a los hechos. Y como trabajan para promocionar los
intereses de los grandes bancos y las grandes empresas (que dominan los
medios de información y persuasión) tienen una enorme visibilidad
mediática en las cajas de resonancias que sirven aquellos intereses. Son
los talibanes del neoliberalismo." (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 5 de noviembre de 2012, en www.vnavarro.org, 05/11/2012)
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