25.2.13

¿Brutal recaída para 2015?

"Las previsiones de la Comisión Europea contemplan una mejora generalizada del escenario económico para 2014. Sin embargo, las estimaciones para 2015, casi escondidas detrás de un gráfico interactivo, apuntan a una recaída brutal. De hecho, Alemania pasaría de crecer el 2% en 2014 a solo el 0,8% en 2015, Reino Unido pasaría del 1,9% al -0,3%, Francia del 1,2% al 0,2% y España del 0,8% al -1,4%.

Así, según las estimaciones, ese año 2015 el PIB del conjunto de la Eurozona caería un 0,4%, frente al crecimiento previsto del 1,4% para 2014. Pero no es solo el mal dato de crecimiento: la inflación volvería a dispararse, ya que subiría del 1,5% al 2,5%, por encima del objetivo del Banco Central Europeo (BCE), situado en el 2%. 

Lo curioso es que a pesar de ser unos datos que apuntan a un 2015 catastrófico, el desempleo ese año bajaría hasta el 11,3%, tras situarse en el 11,4% en 2013, en el 12,2% en 2014 y en el 12,1% en 2014. 

En España, a pesar del enorme frenazo, el desempleo bajaría al 25,1%, frente al máximo del 26,9% que se alcanzaría en 2013 y el 26,6% de 2014. En 2015 volvería la inflación, con un 2,5% frente al 1% de 2014.

Para los países rescatados, el panorma es desolador. Grecia volvería a contraerse un 6% en 2015 tras conseguir crecer un leve 0,6% en 2014. Aunque el desempleo mejoraría del 25,7% al 23,6%. Portugal, mientras tanto, vería su PIB retroceder un 3% en 2015 tras subir un 0,8% en 2014. E igual que en el resto, el paro bajaría al 15,5% desde el 16,8%. 

Irlanda, por el contrario, lograría seguir creciendo, si bien un nimio 0,4% después de hacerlo un 2,2% en 2014. Y aquí, al revés que en el resto, el paro subiría en 2015 hasta el 14,8% desde el 14,1% del año anterior. 

Mientras, las grandes economías también sufrirían mucho en 2015. Alemania lograría crecer un 0,8%, frente al 2% del año anterior. Francia lo haría un leve 0,2%, frente al 1% de 2014. Mucho peor es el panorama para Italia, que se contraería un 2,3%, frente al crecimiento del 0,8% de 2014."              (El Economista, 22/02/2013)

No hay comentarios:

Publicar un comentario