19.2.13

Los bancos tienen entre sus activos una gran cantidad de productos financieros que constituyen auténticas bombas de relojería cuyo detonador ya ha empezado a correr...

"Problemas de financiación a medio y largo plazo

Consideremos en primer lugar el tema de la financiación, es decir, teniendo en cuenta el pasivo de los bancos. Los bancos tienen serios problemas. Los inversores institucionales (fondos de pensiones, aseguradoras, bancos, fondos soberanos…) no confían en ellos, y dudan si comprar las obligaciones (covered bonds) que los bancos emiten para financiarse a largo plazo de forma estable. 

Y aunque algunos bancos como BNP Paribas y Société Générale (los dos mayores bancos franceses), o incluso el BBVA (el segundo mayor banco en España), han conseguido vender obligaciones, la cantidad total emitida en 2012 parece tan baja como en los años anteriores. Según el Financial Times, sería incluso el peor año desde 2002 |4|.

Así que, como en los mercados no encuentran suficiente financiación a largo plazo, dependen de forma vital del crédito a 3 años concedido por el BCE por un montante de un billón de euros a un interés del 1% |5|, y de forma más general de la activos líquidos que los poderes públicos de los países más industrializados ponen a su disposición a través de los bancos centrales (empezando por la Reserva Federal, el BCE, el Banco de Inglaterra, el Banco Nacional de Suiza y el Banco Central Japonés).

Problemas de financiación a corto plazo

Dejando aparte los depósitos de sus clientes cuyo volumen no aumenta apenas por culpa de la crisis, los bancos tienen que encontrar una gran parte de su financiación en el corto plazo. Según el informe Liikanen, los grandes bancos europeos necesitan siete billones para financiarse en el día a día. |6

El montante de las deudas bancarias a muy corto plazo ha aumentado mucho entre 1998 y 2007, pasando de un billón y medio a seis billones. De 2010 a 2012 se ha mantenido en ¡siete billones! ¿Dónde encuentran esta financiación a corto plazo? Ya no lo encuentran, o muy poco, en el mercado interbancario porque los bancos desconfían demasiado unos de otros como para prestarse dinero.

 Dependen entonces de los “Money Market Funds” (MMF), que cuentan con 2,7 billones de dólares para operaciones a un día, cuya disponibilidad varía a merced de la crisis en Europa. |7|. Los MMF cerraron el grifo a partir de junio de 2011 y lo reabrieron cuando el BCE realizó un préstamo de un billón |8|. 

 En cualquier momento pueden volver a cerrar el grifo o restringir en gran medida el flujo. En tal caso, la fuente más segura de financiación son otra vez los bancos centrales. En adelante, El BCE presta dinero de forma masiva al 0,75% (interés en vigor desde mayo de 2012).

La conclusión es clara: sin el préstamo de un billón a tres años, al que se suman los préstamos habituales del BCE y de los bancos centrales del eurosistema (a los que habría que añadir, por cierto, el Banco de Inglaterra y el Banco Nacional de Suiza), un buen número de los grandes bancos europeos se verían amenazados por la asfixia y la quiebra. Es una prueba adicional de que los bancos no han saneado sus cuentas. 

Tienen que financiarse a corto plazo de forma masiva, mientras que en lo que respecta a sus activos, poseen productos con plazo de vencimiento largo cuyo valor es completamente aleatorio. En muchos casos, el valor de los activos registrado en el balance no se concretará al vencimiento del contrato y los bancos tendrán que registrar una pérdida que ponga en riesgo todo su capital propio.

No hay financiación a través de la Bolsa

La vía de captación de capital a través de la Bolsa también se encuentra atascada. El precio de las acciones de los bancos se ha divido por cinco de media desde 2007 |9| (ver tabla adjunta). Los inversores institucionales (aseguradoras, fondos de pensiones, otros fondos de inversión, bancos...) tienen grandes dudas a la hora de comprar acciones de sociedades que atraviesan, todas ellas, dificultades. 

Es además una prueba adicional de la distancia abismal que hay entre el funcionamiento teórico del capitalismo según sus promotores y la realidad. En teoría, la Bolsa debe permitir la captación de capital a largo plazo (se considera que las acciones son inversiones a largo plazo que deben conservarse al menos ocho años) para las empresas que cotizan en ella.

 De hecho no funciona así, porque la Bolsa ha dejado hace tiempo de ser el lugar donde las empresas se financian para convertirse en un espacio de pura especulación. Por esta razón los bancos necesitan una recapitalización financiera a través de los poderes públicos.

 Bancos financiados con el dinero del narcotráfico
 
Otra fuente de financiación de los bancos proviene del dinero del narcotráfico. El 26 de enero de 2009, Antonio María Costa, Director de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), declaró a la revista austriaca en línea profil.at |11| que algunos créditos interbancarios se habían financiado recientemente «con dinero procedente del narcotráfico y otras actividades ilícitas». 

 Últimamente, en diciembre de 2012, el HSBC (Reino Unido, segundo banco mundial en cuanto a activos) aceptó pagar una multa récord de 1.920 millones |12| a las autoridades estadounidenses para que archivasen las diligencias en su contra precisamente por blanqueo de dinero que le habían confiado los cárteles mexicanos de la droga |13|.  (...)

Como se indica más arriba, los bancos tienen entre sus activos una gran cantidad de productos financieros que constituyen auténticas bombas de relojería cuyo detonador ya ha empezado a correr.  (...)

Conclusión: 

Los grandes bancos siguen jugando con fuego porque están convencidos de que los poderes públicos van a acudir a socorrerlos siempre que lo necesiten. En su camino no encuentran ningún obstáculo serio por parte de las autoridades (este aspecto se tratará en la 6ª parte de esta serie). Paralelamente, su comportamiento les lleva una y otra vez al borde del abismo. 

A pesar de su campaña de comunicación para granjearse de nuevo la confianza del público, no muestran ninguna voluntad de adoptar otra lógica que la de la consecución inmediata del máximo beneficio y del máximo poder para poder influir en las decisiones de los gobernantes. 

Su fuerza surge de la decisión de los gobernantes actuales de dejarles hacer a voluntad. Para la galería queda el tono de moralina que éstos adoptan al referirse a los bancos para pedirles que sean responsables y menos avariciosos con las bonificaciones y otras formas de remuneración."        (Éric Toussaint, CADTM, Rebelión, 19/02/2013)

No hay comentarios:

Publicar un comentario