"Problemas de financiación a medio y largo plazo
Consideremos
en primer lugar el tema de la financiación, es decir, teniendo en
cuenta el pasivo de los bancos. Los bancos tienen serios problemas. Los
inversores institucionales (fondos de pensiones, aseguradoras, bancos,
fondos soberanos…) no confían en ellos, y dudan si comprar las
obligaciones (covered bonds) que los bancos emiten para financiarse a largo plazo de forma estable.
Y aunque algunos bancos como BNP Paribas y Société Générale
(los dos mayores bancos franceses), o incluso el BBVA (el segundo mayor
banco en España), han conseguido vender obligaciones, la cantidad total
emitida en 2012 parece tan baja como en los años anteriores. Según el Financial Times, sería incluso el peor año desde 2002 |4|.
Así
que, como en los mercados no encuentran suficiente financiación a largo
plazo, dependen de forma vital del crédito a 3 años concedido por el
BCE por un montante de un billón de euros a un interés del 1% |5|,
y de forma más general de la activos líquidos que los poderes públicos
de los países más industrializados ponen a su disposición a través de
los bancos centrales (empezando por la Reserva Federal, el BCE, el Banco
de Inglaterra, el Banco Nacional de Suiza y el Banco Central Japonés).
Problemas de financiación a corto plazo
Dejando
aparte los depósitos de sus clientes cuyo volumen no aumenta apenas por
culpa de la crisis, los bancos tienen que encontrar una gran parte de
su financiación en el corto plazo. Según el informe Liikanen, los
grandes bancos europeos necesitan siete billones para financiarse en el
día a día. |6|
El montante de las deudas bancarias a muy corto plazo ha aumentado
mucho entre 1998 y 2007, pasando de un billón y medio a seis billones.
De 2010 a 2012 se ha mantenido en ¡siete billones! ¿Dónde encuentran
esta financiación a corto plazo? Ya no lo encuentran, o muy poco, en el
mercado interbancario porque los bancos desconfían demasiado unos de
otros como para prestarse dinero.
Dependen entonces de los “Money Market
Funds” (MMF), que cuentan con 2,7 billones de dólares para operaciones a
un día, cuya disponibilidad varía a merced de la crisis en Europa. |7|. Los MMF cerraron el grifo a partir de junio de 2011 y lo reabrieron cuando el BCE realizó un préstamo de un billón |8|.
En cualquier momento pueden volver a cerrar el grifo o restringir en
gran medida el flujo. En tal caso, la fuente más segura de financiación
son otra vez los bancos centrales. En adelante, El BCE presta dinero de
forma masiva al 0,75% (interés en vigor desde mayo de 2012).
La
conclusión es clara: sin el préstamo de un billón a tres años, al que se
suman los préstamos habituales del BCE y de los bancos centrales del
eurosistema (a los que habría que añadir, por cierto, el Banco de
Inglaterra y el Banco Nacional de Suiza), un buen número de los grandes
bancos europeos se verían amenazados por la asfixia y la quiebra. Es una
prueba adicional de que los bancos no han saneado sus cuentas.
Tienen
que financiarse a corto plazo de forma masiva, mientras que en lo que
respecta a sus activos, poseen productos con plazo de vencimiento largo
cuyo valor es completamente aleatorio. En muchos casos, el valor de los
activos registrado en el balance no se concretará al vencimiento del
contrato y los bancos tendrán que registrar una pérdida que ponga en
riesgo todo su capital propio.
No hay financiación a través de la Bolsa
La vía de
captación de capital a través de la Bolsa también se encuentra atascada.
El precio de las acciones de los bancos se ha divido por cinco de media
desde 2007 |9|
(ver tabla adjunta). Los inversores institucionales (aseguradoras,
fondos de pensiones, otros fondos de inversión, bancos...) tienen
grandes dudas a la hora de comprar acciones de sociedades que
atraviesan, todas ellas, dificultades.
Es además una prueba adicional de
la distancia abismal que hay entre el funcionamiento teórico del
capitalismo según sus promotores y la realidad. En teoría, la Bolsa debe
permitir la captación de capital a largo plazo (se considera que las
acciones son inversiones a largo plazo que deben conservarse al menos
ocho años) para las empresas que cotizan en ella.
De hecho no funciona
así, porque la Bolsa ha dejado hace tiempo de ser el lugar donde las
empresas se financian para convertirse en un espacio de pura
especulación. Por esta razón los bancos necesitan una recapitalización
financiera a través de los poderes públicos.
Bancos financiados con el dinero del narcotráfico
Otra fuente
de financiación de los bancos proviene del dinero del narcotráfico. El
26 de enero de 2009, Antonio María Costa, Director de la Oficina de
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), declaró a la
revista austriaca en línea profil.at |11|
que algunos créditos interbancarios se habían financiado recientemente
«con dinero procedente del narcotráfico y otras actividades ilícitas».
Últimamente, en diciembre de 2012, el HSBC (Reino Unido, segundo banco
mundial en cuanto a activos) aceptó pagar una multa récord de 1.920
millones |12|
a las autoridades estadounidenses para que archivasen las diligencias
en su contra precisamente por blanqueo de dinero que le habían confiado
los cárteles mexicanos de la droga |13|. (...)
Como se indica más arriba, los bancos tienen entre sus activos una gran
cantidad de productos financieros que constituyen auténticas bombas de
relojería cuyo detonador ya ha empezado a correr. (...)
Conclusión:
Los grandes bancos siguen jugando con fuego porque
están convencidos de que los poderes públicos van a acudir a socorrerlos
siempre que lo necesiten. En su camino no encuentran ningún obstáculo
serio por parte de las autoridades (este aspecto se tratará en la 6ª
parte de esta serie). Paralelamente, su comportamiento les lleva una y
otra vez al borde del abismo.
A pesar de su campaña de comunicación para
granjearse de nuevo la confianza del público, no muestran ninguna
voluntad de adoptar otra lógica que la de la consecución inmediata del
máximo beneficio y del máximo poder para poder influir en las decisiones
de los gobernantes.
Su fuerza surge de la decisión de los gobernantes
actuales de dejarles hacer a voluntad. Para la galería queda el tono de
moralina que éstos adoptan al referirse a los bancos para pedirles que
sean responsables y menos avariciosos con las bonificaciones y otras
formas de remuneración." (Éric Toussaint, CADTM, Rebelión, 19/02/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario