"Hace un par de días se publicaron los datos de ocupación de la
Oficina Federal de Estadística alemana (Destatis). Los mismos indican
que en Alemania se registró en el último trimestre de 2012 un máximo
histórico de empleo desde la reunificación. Casi 42 millones de
habitantes tienen un trabajo.
Sin embargo, numerosas voces críticas
alertan de que los datos pueden conducir a hacerse una idea equivocada
de la situación del mercado laboral alemán.
En primer lugar
destaca la bajada de salarios que se ha vivido en el país desde que se
comenzó a aplicar la llamada Agenda 2010 en los años 90. Los salarios
reales de los alemanes descendieron un 1,8% en relación a lo que se
ganaba en el año 2000, según un estudio
del Instituto de Ciencias Económicas y Sociales (Wirtschafts- und
Sozialwissenschaftliche Institut, WSI, en alemán) publicado el 12 de
febrero.
El estudio muestra, asimismo, que el beneficio de
empresas y fortunas aumentó en ese mismo periodo en torno al 50%. El
experto de dicho Instituto Reinhard Bispinck asegura en una nota de
prensa que esta evolución es un indicador negativo para Alemania y para
Europa, al dañar la estabilidad económica: "Una subida palpable del
poder de compra a través del aumento de los salarios es una condición
esencial" (para mantener la estabilidad).
Esta es la razón por la
cual la reivindicación de un salario mínimo se ha convertido en uno de
los temas centrales de la campaña electoral para las próximas elecciones
de septiembre del partido de La Izquierda (Die Linke), así como uno de
los campos de batalla de los sindicatos.(...)
Asimismo hay en Alemania 2,6 millones de autónomos, de los cuales
más de la mitad son del tipo denominado "empresa de uno solo"
(ein-Mann-Unternehmen), y más de una tercera parte tienen bajos
ingresos. El número de autónomos aumentó un 40%
entre el año 2000 y el 2010, según el Instituto Alemán para la
Investigación Económica (Deutsches Institut für Wirtschaftsforschung).
Por citar un ejemplo de la precarización que supone ser autónomo en
ciertas circunstancias, hay que mencionar los contratos de los
profesores de idiomas de las llamadas "escuelas populares" de Berlín.
A
pesar de tratarse de escuelas públicas de idiomas y de que los
profesores trabajan en ocasiones únicamente para dichas instituciones
educativas, no tienen contratos directos con las mismas, sino que son
autónomos y cobran por curso impartido.
Ello supone un ahorro
para el empleador (en este caso la Administración) en los pagos a la
Seguridad Social y al seguro sanitario, que se vuelven más elevados para
el propio trabajador. Además colocan al empleado en una situación de
mayor desprotección, ya que tiene las conocidas desventajas de los
autónomos, como por ejemplo no cobrar por días de vacaciones.
La
cifra de empleo global no detalla tampoco el tipo de actividad del que
se trata en cada caso. Según la Agencia Nacional de Empleo
(Bundesagentur für Arbeit) a finales de junio había hasta 908.000
trabajadores temporales. Son empleos que dependen de la coyuntura
económica y, por tanto, no pueden considerarse estables. La mitad de
dichos trabajos duran de media unos tres meses.
Eso sí, en cuanto al
salario, los trabajadores contratados con estas condiciones ganan alrededor de un 50% menos que los empleados fijos aunque hagan las mismas tareas, según un estudio de la Fundación Bertelsmann.
Los famosos minijobs emplean a uno de cada cinco trabajadores en Alemania. En junio de 2012 hasta 7,4 millones de alemanes tenían un minijob.
Con estos trabajos el empleador paga una mínima contribución a la
Seguridad Social y el empleado no ha de pagar impuestos. Ello no
significa que dichos empleados no puedan tener otra actividad económica o
recibir una pensión.
De hecho, solamente en la región de Bavaria son casi 140.000 los jubilados
que trabajan para completar su pensión "limpiando, ordenando
estanterías en los supermercados o repartiendo periódicos", publica el
periódico Suddeutsche Zeitung.
El aumento del precio de los alquileres y
de la vida, que no se ha correspondido con un aumento paralelo de sus
jubilaciones, les obliga. Ellos también cuentan como empleados en la
flamante estadística del récord de empleo alemán." (Carmela Negrete, eldiario.es, Rebelión, 21/02/2013)
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