"(...) ¿Se han dado cuenta de que en el
viejo Régimen el único sitio donde uno no osaba preguntar nunca, porque la cosa
podía acabar muy mal, eran las comisarías, y que ahora son las entidades
bancarias? Usted entra a preguntar y sale corrido y con la amenaza de quedarse
sin nada.
Lo ha expresado con precisión de delincuente financiero con apaños un
tipo que aún no entiendo, fuera de su porte y su prestancia, qué demonios sabe
de banca. Miguel Blesa: “La gente tiene la costumbre de no leer nunca la letra
pequeña (de los contratos)”.
Cinco años de derrotas
continuadas, de reformas que no significan más que te quitan algo -siempre que
reforman te retiran una parte de lo que tenías-. Las pensiones a los jubilados,
auténtico caballo de batalla del cinismo político.
¡Ruego a las autoridades
mediáticas de este país que por una vez, una vez sola, para sentar ejemplo,
cuando aparezcan jubilados españoles no los representen jugando a las cartas o
al dominó! ¿De verdad los jubilados no hacen otra cosa? Yo conozco muchos que
cuidan un huerto, hacen manualidades y hasta leen y están tranquilamente con su
señora.
La historia bancaria española de
esta derrota popular y ciudadana que dura ya cinco años, y que promete mucho
más, tiene rasgos que ni el talento sarcástico de novelistas como Rafa Chirbes
alcanzan a soñar. Que los currinches puestos por el PSOE en Liberbank paguen al
marido de la eminente Cospedal, don Ignacio López del Hierro, 7.000 euros
mensuales, tiene su aquel.
Llama la atención que los jueces consideren que en
las cláusulas de las hipotecas hay 37 que son abusivas, probablemente las que
no tenemos costumbre de leer, que diría el atorrante Miguel Blesa, que no habrá
leído en su vida ni su contrato, que para eso paga a los abogados para que
redacten la letra pequeña. ¿De qué nos serviría leer la letra pequeña si no
podemos cambiarla?
La cima, no obstante, hay que
concedérsela a Rodrigo Rato. Implicado en tropecientas trampas. “Imputaciones”,
se dice ahora. Acaba de ser contratado de asesor del más importante banco
español.
Eso me recuerda, permítanme el sarcasmo, la historia de un tipo que
lleva varios meses recorriendo las cámaras de comercio de este país, que se
llama Javier Llanos y que figura como economista y consultor. El tema de su
disertación, a salón lleno, evita mayores comentarios: “Lecciones de estrategia
en…”. ('La derrota de los cinco años', de
Gregorio Morán, Sin Permiso, 22/09/2013)
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