"(...) Para salir de la crisis ha habido dos tipos de recetas. Una,
rescatar a los bancos porque, según dicen, son demasiado grandes para
caer. ¿Esto es cierto?
Por supuesto. Parte del problema es precisamente ese. Los bancos no
solo juegan y apuestan con dinero ajeno, sino que también son capaces de
crear dinero de la nada. La creación secundaria, la creación bancaria
de dinero, les permite a los bancos tener el privilegio exorbitante de
emitir por cuenta propia capacidades de compra de activos, de
concentración de la riqueza, contra nada.
Es como si fuera un equilibrista cuyo punto de apalancamiento es la
liquidez con la que juegan con el banco central o, eventualmente, cada
vez más importante ahora, el tema del shadow banking (sistema
bancario en la sombra, un conjunto de entidades financieras,
infraestructura y prácticas que sustentan operaciones financieras que
ocurren fuera del alcance de las entidades de regulación nacionales).
Esto les permite tener liquidez y lidiar con un nivel de apalancamiento
gigantesco que en realidad con poquísimo capital les permite tener un
monto de préstamos ingente; o sea, que crearon una cantidad de compra
nueva gigantesca.
Cuando un banco es demasiado grande está comprometiendo un volumen de
recursos que puede afectar al conjunto de la economía de un país
entero. Muchas veces la deuda generada por esta creación artificial de
recursos, de capacidad de compra, que hacen los bancos normalmente a su
grupo de amigos, puede terminar siendo pagada por una sociedad entera
que es lo que está pasando ahora.
Cuando quiebra un banco hay una serie
de mecanismos, a través de los bancos centrales, de los bancos de
garantía de depósitos y finalmente de los recursos fiscales, que evitan
que quiebren y su deuda la paga el conjunto de la ciudadanía.
Por eso, por ejemplo en el caso del Ecuador la Constitución es muy
clara. Dice que el sistema financiero es un servicio público delegado en
los bancos. Y es que ,a final de cuentas, están trabajando con una plata
que no es suya y, si meten la pata, quien acaba pagando los platos
rotos es la población entera.
Entonces deberíamos tener, dentro de las
propias leyes del capitalismo, unos mecanismos para controlar con mucho
más rigor cómo se están comportando y saber exactamente dónde están
poniendo nuestra plata.
La otra receta son las políticas de austeridad…
Claro, el absurdo que estamos viviendo, y que es absolutamente
contradictorio con la democracia y con el avance de la civilización, es
el hecho de que el 99% tiene que ajustarse, sacrificarse, para pagar la
corrupción y la incompetencia del 1%.
Yo creo que aquí hay una situación
que no es solamente de absurdo económico sino de absurdo legal y
democrático que es necesario corregir aquí, allá y en todos lados.
Lo curioso es que las medidas que ahora imponen en España el Banco
Mundial, el Fondo Monetario Internacional, en el caso europeo el BCE,
ya han sido impuestas en América Latina y…
(Interrumpe). Por supuesto. La oficina independiente del propio FMI
tiene al menos dos ejemplos paradigmáticos en los que reconocen haber
metido la pata: Argentina y Corea del Sur. Yo creo que inclusive, tímida
pero oficialmente, el propio FMI ha mostrado una serie de reparos
frente al entusiasmo sádico de sus otros socios dentro de la Troika
(Comisión Europea y Banco Central Europeo) respecto de la eficacia de
las políticas de austeridad.
En realidad se ha probado clarísimo en Sudamérica durante los 30 años
de aplicación de políticas neoliberales que la austeridad no es en
absoluto eficaz para reducir el déficit fiscal.
Por el contrario,
instala de manera crónica una crisis fiscal en la medida que el
multiplicador de cada recorte de gasto o de inversión pública tiene un
debilitamiento de la base tributaria muchísimo más importante que
termina ampliando la brecha.
Lo que se está haciendo es detonar un
mecanismo de más endeudamiento, de endeudarse para pagar la deuda que
empieza en el sector público pero que termina multiplicándose a nivel de
los gobiernos regionales o de las empresas. (...)" (Entrevista a Pedro Páez, La Marea, 22/11/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario