28.11.13

El sufrimiento que está afligiendo Rajoy a los españoles en términos de pobreza absoluta y relativa no tiene parangón en nuestra historia moderna.

" (...) Nuestro presidente, o no se ha leído o quizás no le hayan pasado, los datos relativos a los principales indicadores económicos y sociales de nuestra querida España. Desde su llegada al poder todos ellos han empeorado de manera notoria, salvo uno que él no controla, el apetito por el riesgo de los mercados financieros. 

El sufrimiento que está afligiendo a los españoles en términos de pobreza absoluta y relativa no tiene parangón en nuestra historia moderna. (...)

Los distintos voceros mediáticos, aquellos que deberían velar por la calidad de nuestra democracia, se callan, miran a otro lado, acuciados por sus propios problemas económicos. (...)

Mientras Rajoy aleccionaba a aquellos que, como él, sólo aspiran a ser profesionales de la política, Bruselas le cantaba las cuarenta. España supera los umbrales máximos de 6 de los 11 indicadores que se utilizan desde Europa para detectar riesgos económicos, exactamente la misma cantidad que el año pasado. No hay, por lo tanto, ninguna mejoría respecto a 2012.

El panorama de nuestra querida España es desolador: insostenibilidad de la deuda, deflación por endeudamiento, destrucción de empleo, pérdida de competitividad y empobrecimiento masivo de la ciudadanía.

Lo más escandaloso en los dos años que lleva en el poder este desgobierno ha sido la brutal acumulación de deuda pública sin parangón en nuestra historia democrática. (...)

Lo último ha sido el bochornoso espectáculo del rescate bancario. Después de dar por perdidos los 36.000 millones y una vez que el gobierno y la troika celebraban el final del mismo, resulta que los hombres de negro, que analizaron en septiembre los datos de la banca, nos vuelven a enmendar la plana. Nuestro sistema bancario es tremendamente vulnerable.

El problema no es solo inmobiliario, la crisis sistémica ha acabado contaminando al resto de la economía española. La mora real, al margen de trucos contables, está por encima del 20% del total de préstamos de la banca. En estas condiciones, el crédito cae a tasas del 11%. Pero también, según la troika, y manda narices que se den cuenta ahora, por la adición de nuestra banca al “carry trade”.

 Las entidades bancarias se financian casi gratis en el Banco Central Europeo y compran deuda pública con tipos de interés del 4% a 10 años aparentemente sin riesgo, en lugar de prestar ese dinero. ¡Ahora se dan cuenta de que el pacto tácito entre banqueros, reguladores y Tesoros de media Europa no genera nada de economía real!  (...) 

No entienden nada, no saben nada. No han comprendido que una economía con una deuda privada y pública descomunal como la nuestra solo se reactivará cuando el montante de la misma se reduzca de manera notoria. 

Pero para ello es necesaria una auténtica política reformista, adelgazar la banca a costa de acreedores y gerencia. Y además hay que tener agallas, algo de lo que adolecen la inmensa mayoría de nuestros políticos, muy del gusto de las puertas giratorias. Y ahora que la ciudadanía empieza a mosquearse y a darse cuenta del timo de la estampita preparan una Ley de Seguridad para proteger sus privilegios. (...)"          (Juan Laborda, Vox Pópuli, 23/11/2013)

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