7.11.13

Los datos arruinan la “idea feliz” del copago: no reduce el gasto farmaceútico que aumentó un 9,75% en septiembre

"(...) Echániz afirmó en los desayunos de Televisión Española que el Gobierno había tenido “una idea feliz” al implantar el copago farmacéutico y, en este caso, no metió la pata porque mintiera, sino porque dijo lo que pensaba. Echániz piensa que la Sanidad no es un derecho, sino un servicio por el que hay que pagar y, por supuesto, la sanidad para él es un negocio. 

Justo al día siguiente de la descarada afirmación de Echániz, los datos oficiales del Ministerio de Sanidad desmienten al ideólogo sanitario del PP y desmienten toda la teoría del PP sobre el copago porque la defendieron como medida de ahorro, y no lo es.

Muchos expertos en gestión sanitaria y muchos economistas ya habían explicado, con datos en la mano, que el copago farmacéutico no es una medida de ahorro eficaz por varias razones, entre ellas porque se ha demostrado que si hay ahorro es muy pequeño y sin embargo causa graves trastornos e inquietud a las capas sociales más desfavorecidas y con menos recursos económicos.

 En Alemania la poca eficacia del copago ha quedo absolutamente demostrada, hasta el punto que la liberal admirada por toda la derecha europea, Ángela Merkel, prometió su retirada en la reciente campaña electoral y lo quitará.

Los datos oficiales reflejan que el gasto farmacéutico, que es la parte de las recetas que pagan el Ministerio y las Comunidades, subió en septiembre el 9,75% respecto al mismo mes de 2.012. Exactamente, y según la web del propio Ministerio, en septiembre el gasto farmacéutico fue de 744.426.033 euros y un año antes fue de 678.283.493 euros.

 Es la primera vez en dos años que sube el gasto farmacéutico. En estos datos no se incluyen los medicamentos que compran los hospitales. (...)

3.- Hay otras medidas de ahorra mucho más eficaces que el copago, como por ejemplo la compra centralizada de medicamentos, el uso de genéricos y la implantación de mono dosis para que los médicos receten al paciente la cantidad exacta que necesita (y no cajas enteras, por ejemplo). 

El PP ha descartado todas ellas, a pesar de que asociaciones de médicos y profesionales de la sanidad, así como economistas han puesto encima de la mesa los datos.

La razón por la que el PP apostó por el copago no es otra que ideológica, acostumbrar a los ciudadanos a ir pagando -parcialmente y poco a poco- por su atención sanitaria, es preparar el camino para la privatización. Y eso quiere decir el negocio para unos pocos."             (El Plural, 30/10/2013)

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