Concentración en Murcia encabezada por un grupo de sacerdotes. / Jerome van Passel
"No desahuciarás al prójimo” se ha convertido en el undécimo
mandamiento para una parte de la Iglesia que pide a los obispos que se
pronuncien en contra de la sangría que sufre el Estado de bienestar y la
exclusión de los más débiles.
Combinan la sotana con la camiseta de la
marea verde, pasan del padrenuestro a los cánticos del 15-M e intercalan
catequesis con negociaciones con los bancos para ayudar a familias en
proceso de desahucio. Son los nuevos curas rojos y creen que la Iglesia
tiene el deber de luchar por la justicia social por orden del Evangelio.
Eubilio Rodríguez, Billy, es uno de los párrocos más
conocidos entre los indignados de Madrid. Es el cura de Usera –una zona
popular de la capital– y participa en las asambleas del barrio.
"Hoy me
he pasado la mañana negociando el alquiler social en una sucursal de
Caja Castilla-La Mancha para una familia que ya ha recibido la orden de
expulsión", contaba por teléfono este martes el último resistente del encierro en la catedral de La Almudena en junio del año pasado en contra de los desahucios.
“La labor que hace Cáritas está muy bien y es necesaria, pero su
papel es el de dar ayudas inmediatas, de socorro. Lo que tenemos que
hacer es luchar junto a otros movimientos sociales para protestar contra
los derechos que nos están saqueando”, exclama Rodríguez, uno de los
vocales del Foro de Curas de Madrid, una entidad que aglutina a un
centenar de sacerdotes progresistas que presentó este miércoles, junto a
otra treintena de colectivos católicos madrileños, un manifiesto en
contra de los recortes.
"Pedimos que la Iglesia exprese su opción por
los pobres y los empobrecidos... Ha de reconocerse el derecho a la
vivienda como un derecho humano y no dejarlo a la primacía del mercado",
reza el comunicado del colectivo Evangelio, Justicia y Derechos
Sociales.
La semana pasada, otro colectivo trasladó a la defensora del Pueblo,
Soledad Becerril, la iniciativa de blindar las jubilaciones en la
Constitución. La Mesa Estatal Pro-Referéndum de las Pensiones, formada
por 82 entidades y un centenar de ciudadanos –entre católicos de base y
civiles de varios puntos de España–, lucha por promover una reforma que
proteja el poder adquisitivo de los pensionistas.
Unos se centran en la defensa de la vivienda, otros se rebelan contra
la reforma educativa, que rechazan incluso en el punto que da más
importancia a la religión en las aulas, y todos se rebelan contra las
privatizaciones.
Animadas por las declaraciones renovadoras del papa
Francisco –que ha llegado a afirmar que el capitalismo "nos está llevando a la tragedia"–,
al que consideran un nuevo guía espiritual que ha devuelto el Vaticano
al pueblo, las comunidades religiosas de base vuelven a las calles.
Una quincena de párrocos de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) encabezaron el pasado miércoles una protesta en contra de los desahucios en Murcia a la que se sumaron la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y los yayoflautas. (...)
Dentro de la PAH de Murcia, los curas son "uno más". Lo cuenta María, de
62 años y miembro de la plataforma: "Defiende los derechos de los
demás, da la cara y va el primero a todas partes".
María y su marido
viven con una pensión de 600 euros y están negociando su hipoteca con el
banco. "A Joaquín le conozco desde hace muchos años. Es el párroco de
mi iglesia de toda la vida. Ha casado a mi hija y oficiado el funeral de
otra y la comunión de mis nietos", expone. (...)
"La parte de la Iglesia que más se oye en España, sin embargo, no va
en ese camino", lamenta Gambín. El colectivo Evangelio, Justicia y
Derechos Sociales dirigió su comunicado a Antonio María Rouco Varela,
arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española,
y le pedía una reunión.
"Fidel Herraez [obispo auxiliar de Madrid] nos
ha dicho que la premura de tiempo no permitía al cardenal recibirnos,
pero que los documentos le perecen correctos y acorde a la doctrina de
la Iglesia", apuntó el miércoles Javier Poveda, miembro de la HOAC de
Madrid en la presentación del comunicado.
Invitó al arzobispado a
pronunciarse antes de la concentración que han programado para el 1 de
diciembre ante el Ministerio de Economía (muy cerca a la Puerta del
Sol). Santiago Fuentes, portavoz del colectivo, interpretó así las
palabras de la jerarquía eclesiástica: "El silencio es una forma de
expresarse. A veces los hacemos mediante la palabra, y a veces en su
ausencia". La Conferencia Episcopal, consultada por este periódico,
rehusó posicionarse.
"Desde nuestro cristianismo nos vemos impulsados a denunciar la
situación", afirmó Poveda junto a dos carteles: "No negarás la justicia
al pobre" (Ex. 23.6) y "Si no hay trabajo, no hay dignidad" (P.
Francisco)." (El País, 30/10/2013)

No hay comentarios:
Publicar un comentario